Libro


Saint Seiya ni sus personajes me pertenecen, son de propiedad exclusiva de Masami Kurumada.

Otra vez molestando :P


Por supuesto que no pensaba ayudarlo. Sigmund negaba, no pensaba hacerse cargo del caos que Siegfried había causado en la biblioteca del palacio Valhalla.

—Ni lo sueñes, esto empezó por tu culpa Siegfried.

—Eres mi hermano —suplicó Siegfried, viendo azorado la ruma de libros y pergaminos desparramados por el suelo y las tres estanterías tiradas en direcciones opuestas. Sigmund volvió a negar. No pensaba consentir a Siegfried en esa ocasión. Se suponía que era una visita corta a la biblioteca para terminar de archivar un informe, pero…

—Tú y tus fantasías causaron esto.

Sigmund desvió la mirada, recordaba con claridad como cada estantería había sucumbido directo hacia el suelo. Siegfried lo había pillado desprevenido en la soledad de la biblioteca, y antes de que pudiese hacer algo, estaba siendo devorado por los labios de Siegfried. Era en ocasiones como esa donde odiaba ser más bajo de estatura que su hermano menor. Una verdadera ironía de la naturaleza. El golpe contra la estantería fue con fuerza desmedida, haciendo que está tambaleara, sin embargo…, esa no fue la causa directa del desastre. Sino…

—Solo quería hacerte el amor aquí, es excitante saber que nos pueden encontrar —dijo Siegfried con una sonrisa lobuna.

—¡No tenías porqué impulsar tu cadera tan fuerte!¡Empujaste demasiado y…!

—Así que esa es la razón de tanto desastre.

La voz de Surt cortó por detrás la conversación de los hermanos. Sigmund agachó la cabeza, mientras Siegfried veía con mala cara al pelirrojo.

Alberich, Mime, Tholl y Utgard que venían por detrás de Surt, callaron al oír la conversación.

Sigmund negó, quizás dejarse llevar por Siegfried no siempre fuera lo más cuerdo. Y ahora nunca lo olvidaría. Ni tampoco los demás al observar el desastre de los hermanos. Como tampoco olvidarían las indecentes fantasías de Siegfried.