Encuentros

XXVI. Décimo Cuarto Encuentro

—Calle Dioses del Olimpo nº 24.905 —dijo el taxista.

Harry y Draco se miraron. Habían llegado a su casa. A su "Madriguera particular" como la había llamado el ojiverde. Suspiraron de emoción contenida y se cogieron de las manos. Salieron del coche, mientras el conductor del taxi les sacaba los baúles del maletero.

Harry le pagó y el taxista se despidió con un toque a su boina. Draco se acercó al moreno por detrás y le abrazó. Éste recostó su espalda en el pecho de su pareja, quien comenzó a darle pequeños besitos en el cuello expuesto.

—Nos tacharán de exhibicionistas, Draco —dijo Harry divertido.

—¡Cómo si a ti te importara lo que digan de nosotros!

—Supongo que tienes razón —corroboró el moreno, se dio la vuelta y atrapó los labios de su pareja en un húmedo beso.

Al separarse sonrieron.

—Tal vez deberíamos subir —sugirió Draco.

—Tal vez sí.

Cogieron los baúles y se dirigieron a las escaleras de un edificio alto y de estilo clásico, aunque de corte moderno en algunas partes. Según le había informado Draco a Harry, lo había encontrado por pura casualidad, entre que revisaba una tras otra las revistas que compraba sobre inmuebles a la venta o en alquiler.

"Es encantador" había dicho Harry cuando Draco le había mostrado unas fotos del lugar, días antes de trasladarse allí. Era asombroso y maravilloso poder irse a vivir allí. Los dos juntos. Harry aún no podía creer que hubiera sido Draco el artífice de todo aquel sueño.

Harry le miró ya dentro del ascensor. Draco resoplaba nervioso, mirando como los números de las plantas pasaban uno detrás de otro. El moreno buscó la mano del rubio y las entrelazó. Draco le miró con una sonrisa y le dio un pequeño apretón. En ese preciso instante se abrieron las puertas del ascensor. Ambos suspiraron y salieron al pasillo. Buscaban el nº 9.

—Aquí —dijo Draco.

Se plantaron frente a la puerta que lucía un 9 de color plateado. Harry sacó la llave que había guardado tan celosamente.

—¿Los dos? —preguntó.

—Los dos —respondió el Slytherin.

Y juntos introdujeron la llave en la cerradura. La llave de su nueva casa y de su nueva vida en común.


Después de tanto tiempo, aquí estoy. Esto ya se termina. Pocos capítulos son los que faltan, quizás uno o dos o tres, ya se verá. Por lo pronto, espero que hayáis disfrutado del presente capítulo.

AureaAspen