Traducción autorizada por CrissColferL0ve.
¡Nada me pertenece! No sé si me odiarán después de esto, o si estarán felices, o una mezcla de ambos. Probablemente lo último lol.
-además, hay personas que han hecho cosas para este fic y continuo llorando cada vez que lo hacen, las pueden ver aquí: tagged/sideways
Capítulo 26:
―¿Dónde has estado?
Blaine cerró la puerta principal detrás de sí y se giró para ver a la cara a su padre que estaba parado en las escaleras con los brazos cruzados sobre el pecho. Llevaba trajes y corbata, su expresión era resentida.
―Este, escuela ―Blaine dijo, simplemente.
Su papá parpadeó un par de veces―. ¿Hasta las 9p.m.?
Blaine no se molestó en señalar que en realidad eran cerca de las 8.15, simplemente se encogió de hombros y dijo―. Tuve que trabajar en un proyecto con mi compañero de inglés ―Además no añadió el hecho de que el proyecto con su compañero de inglés había terminado con un intenso besuqueo en el auto.
―¿El gay?
―Sí, papá, el gay ―Blaine dijo, incapaz de contener un suspiro―. ¿Eso importa?
―Todo importa, Blaine.
Blaine resistió la urgencia de señalar que su padre estaba siendo un hipócrita al decir que todo importaba. Tanto como a su padre le parecía, el club Glee no importaba, la felicidad de Blaine no importaba, Blaine no importaba.
―Pronto deberías estar preparado para escuchar a todas esas universidades para las que hiciste solicitud ―su padre continuó y estómago de Blaine se revolvió―. Es una fortuna que hayas aplicado en tantos lugares, o estaría preocupado, con ese estratagema que hiciste al abandonar el juego por el canto.
―Este, sí ―Blaine pronunció―. Fortuna.
Blaine sintió a Kurt darle un codazo durante inglés. Lo vio de lado y miró que le estaba empujando una libreta en su dirección. Blaine bajó la mirada para ver la clara escritura de Kurt en un lado de la página.
Blaine.
~~~
?
~~~
... No importa.
~~~
Espera. Qué. ¿Qué?
~~~
Kurt no respondió, tan sólo se sentó ahí, con los labios apretados, mirando al frente de la clase.
~~~
¿Kurt?
Kurt, vamos.
Kurt. Kurt, te amo.
~~~
No pongas eso en papel.
¿Qué no quieres decirme?
~~~
Nada, estoy enfadado contigo.
~~~
¿Por qué?
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Por el signo de interrogación.
~~~
Lo siento. Me retracto. Dime.
~~~
Blaine vio a Kurt reprimir una sonrisa por el rabillo de su ojo, entonces agarró el bolígrafo y escribió.
~~~
¿Podemos hablar? Es decir, ¿después de la escuela?
~~~
¿Vas a romper conmigo?
~~~
Blaine.
~~~
Lo digo en serio. ¿Vas a romper conmigo? Si es así, preferiría que lo hicieras ahora.
~~~
¿Por medio de una nota durante inglés?
~~~
¡Oh Dios, lo vas a hacer! ¡Vas a romper conmigo!
~~~
¿Te relajas?
~~~
¡No si vas a romper conmigo!
~~~
Blaine.
~~~
? ? ?
~~~
Blaine. E.
~~~
Entoncessssssssssssss...
¿NO vas a romper conmigo?
~~~
No. No estoy rompiendo contigo.
~~~
Porque sabes que te amo, ¿verdad?
Oh.
Bien.
Eso está bien.
De acuerdo. Entonces, ¿de qué necesitamos hablar?
~~~
Veme después de la escuela, ¿de acuerdo?
~~~
Pero...
De acuerdo :)
~~~
―Me has tenido aterrado todo el día ―Blaine dijo, cuando Kurt caminó por los setos del familiar campo. Blaine estaba sentado en el césped, quitándole los pétalos a una margarita. Kurt fue y sentó junto a él.
―Muy bien ―Kurt dijo y respiró profundo―. Necesito preguntarte algo.
―Dispara ―Blaine se encogió de hombros, pero Kurt podía decir que temía lo que venía.
―Blaine, ¿adónde vas a ir a la universidad?
Kurt observó mientras los dedos de Blaine dejaban de quitar los pétalos a la margarita, el rostro paralizado. Los ojos bien abiertos y la boca estaba estirada en un delgada y firme línea.
―Oh, vamos a tener esta conversación ―Blaine dijo, sonando temeroso.
Kurt asintió, porque tenían que tenerla en algún momento, ¿no? Se estaban acercando al final de la escuela y necesitaban hablar de esto, aclarar todo, sosegado y fácil de entender. Justo ahora, Kurt no tenía idea de lo que iba a pasar. Necesitaban tener esta conversación.
―No hice solicitud a ninguna parte.
Kurt lo miró boquiabierto por bastante tiempo, el silbido de las hojas en el viento el único sonido en millas.
―Este ―Kurt dijo, aturdido―. ¿Qué?
―Le dije a mi papá que lo hice ―explicó―. Pero no sé lo que quiero hacer. Pensaba que el fútbol era mi pase fuera de este lugar, pero ya no quiero jugar fútbol. Pero el momento que me di cuenta probablemente debía aplicar a lugares que me permitieran jugar fútbol, era demasiado tarde.
―Entonces ―Kurt dijo, con cuidado―. ¿Qué vas a hacer?
―No sé ―Blaine suspiró, recostándose y pasando los brazos detrás de la cabeza―. Conseguir un trabajo, si vivo lo suficiente. Mi papá no estará feliz cuando lo descubra, entonces ¿quién sabe?
Kurt negó con la cabeza. Esto lo cambiaba todo.
―¿Te sentarías y me mirarías?
Blaine lo estudió con el ceño fruncido, luego se sentó y le dio una mirada inquisitiva. Kurt metió la mano en su bolsillo y sacó un sobre blanco, luego se lo ofreció a Blaine. Blaine lo abrió, lentamente, como si temiera que serpientes salieran disparadas. Eventualmente, lo abrió y sacó la carta. La desdobló, luego la leyó. Kurt apartó la vista.
―Tú... ―dejó en el aire, luego levantó la vista para encontrar los ojos de Kurt. Kurt estuvo sorprendido de ver a Blaine sonriendo―. ¡Entraste a la universidad! ¡En New York! ―Kurt asintió, lentamente―. ¿Por qué no estás feliz por esto?
―Este ―Kurt dijo y dio a Blaine una mirada significativa.
Blaine se vio asombrado por un par de latidos, luego la idea llegó a su rostro―. Oh ―dijo, en voz baja―. Nosotros. Te preocupa, nosotros.
Kurt asintió lentamente a Blaine.
―Entonces, este, ¿qué es exactamente lo que quieres, este, decir?
―No sé ―Kurt suspiró―. Me imaginé que tendrías un plan. Sé que no hablamos mucho de esto. ¿Estábamos intentando evitarlo? ¿Al no hablar de ello? Eso fue tonto, ¿no? Maldición.
Blaine lo estaba observando, la cabeza echada a un lado.
―Supongo que en mi mente esperaba que fueras a algún lugar cercano ―Kurt admitió―. Pero, este, supongo que no...
―Debí haberlo hecho ―Blaine musitó.
―No es tu culpa ―Kurt le dijo―. Tienes mucho con lo que lidiar, no sabíamos que - que esto era, no era para mucho tiempo.
Entonces ambos estuvieron en silencio, los arboles todavía silbaban fuertemente y la suave brisa poniéndoles toda la piel de gallina.
―Entonces, ¿ahora qué? ―Blaine por fin susurró.
Kurt respiró profundo y le dijo exactamente lo que estaba pensando―. Quizás deberíamos... ―inhaló de nuevo, luego exhaló lentamente―. Tal vez deberíamos tan sólo - simplemente romper.
―¿Qué?
―Dije -
―¡Escuché lo que dijiste! ―Blaine dijo, un poco histérico. Había terminado de estar calmado, eso era serio―. ¿Estás bromeando?
Blaine observó con ojos ensanchados mientras Kurt negaba lentamente con la cabeza.
―No ―dijo―. No, creo que es lo mejor.
Blaine no podía pensar. Odiaba cuando tenían una acalorada conversación y la mente se le hizo un lío. No es que esto fuera realmente una conversación acalorada, pero Blaine estaba demasiado nervioso como para ser capaz de componer sus pensamientos.
―No lo entiendo ―dijo, auténticamente―. Pensé que estábamos bien. En realidad, más que bien.
―¿Sabes lo difícil que va a ser simplemente - simplemente separarnos cuando el momento llegue? ―Kurt preguntó, los ojos azules clavados en Blaine―. Si pasamos cada día por el resto del instituto juntos, entonces se nos va a hacer difícil despedirnos. Al menos si lo hacemos de esta manera, estaremos acostumbrados a no estar juntos, lo lograremos más fácil.
―Entonces... ―Blaine lo dejó en el aire, sacudiendo la cabeza―. Entonces, ¿ni siquiera quieres intentar permanecer juntos?
―No es que no quiera, Blai-
―Ciertamente eso parece, Kurt ―Blaine le dijo, el corazón latiéndole demasiado rápido.
―Blaine ―Kurt gruñó―. Simplemente no quiero hacerte pensar que tienes que sentarte y esperar por mí, mientras yo esté allá y tú aquí.
Blaine en realidad no podía entender el hilo de pensamientos de Kurt―. Oh ―dijo entonces―. ¿Esto es porque quieres a alguien mejor que yo? Porque si es así, sí, lo entiendo. Obviamente no me agrada, pero lo entiendo, ya que no he sido nada más que problemas desde el principio.
―Blaine, detente -
―¿Por qué? ―Blaine preguntó, la voz un poco descompuesta. Dios, no iba a llorar, no ahora―. Explícamelo. Como debe ser. No me dejes sin explicación.
―Mira ―Kurt dijo, luego de una prolongada pausa―. Esto no es porque quiera a alguien mejor que tú. No hay nadie mejor que tú, Blaine, al menos no para mí. Pero no puedo estar allá, sabiendo que tú estás aquí sintiéndote obligado a esperar que yo regrese para que podamos estar juntos. No te mereces eso.
―Continúa.
Kurt suspiró, cansadamente―. Tan sólo pienso que ahora es un bien momento para hacerlo, antes que sea demasiado tarde.
―¿Antes que sea demasiado tarde? ―Blaine preguntó, levantando la voz.
―Blaine, no -
―Te amo ―Blaine enfatizó―. ¿No crees que ya es demasiado tarde?
―Me superarás - ―Blaine gruño y Kurt suspiró, una vez―. ¿Crees que yo quiero esto, Blaine?
Blaine únicamente se encogió de hombros. A veces era terco.
―No quiero esto ―Kurt aclaró―. Quiero lo nuestro, de verdad, pero...
―Dijiste que no romperías conmigo ―Blaine recalcó, lo que probablemente era infantil, pero justo ahora no estaba de humor para ser maduro.
―Eso es porque pensé que podríamos hacerlo funcionar ―Kurt le dijo―. Pero no hiciste solicitud a ninguna parte. Simplemente... no estaba esperando eso.
―He renunciado a todo por ti.
―No ―Kurt dijo, rotundamente―. No, no ha sido así. No me vengas con eso, Blaine Anderson. Si nunca hubiera entrado en tu vida, aún te hubieras encontrado teniendo que esconder quién eres en realidad. Yo no te hice gay, ya eras gay y quizás, si no te lo hubiera mostrado, quizás te tomaría más tiempo darte cuenta, pero no. No tienes la culpa de mi torpeza en esto.
―No lo quise decir así ―Blaine dijo, en voz baja. No había querido acusarlo de eso, tan sólo se había frustrado y asustado tanto, esas palabras se le habían deslizado de la boca antes que pudiera pensar en algo mejor―. Tan sólo... no quiero perderte. ―Blaine pausó, luego respiró por un largo tiempo. Sentía el pecho apretado.
―Lo siento.
―Te amo.
―Lo sé ―Kurt asintió.
―También te odio un poco ahora.
Un momento de silencio pasó.
―¿De verdad? ―Kurt preguntó, tímidamente.
―No ―Blaine sacudió la cabeza―. Jamás podría odiarte. Ni siquiera sé por qué lo dije. Tan sólo - estoy enfadado, Kurt. Enfadado que pensaras que iba a ser fácil para mí, para alguno de los dos, porque aunque sé que todo lo del amor es de mi parte, sé que todavía te preocupas por mí. A veces despierto y te atrapo mirándome fijo y aunque nunca digas que me amas, me di cuenta que es suficiente, el tenerte mirándome de esa manera significa más que esas dos míseras y pequeñas palabras que se sueltan como sin querer decir nada todos los días en todo este estúpido mundo.
―Realmente no estás haciendo esto nada fácil ―Kurt sonrió, pero no con el corazón.
―Bien ―Blaine hizo puchero. Sabía que era ridículo e inmaduro, pero simplemente no podía darle importancia.
―Ya te dije antes que no importan las circunstancias entre tú y yo, que todavía estaría ahí para ti, como un - un amigo, alguien al que acudir cada vez que lo necesites. Lo digo en serio.
―Sí, bueno, te puedes quedar con tu amistad.
Kurt le estaba frunciendo el ceño, podía sentirlo.
―Lo siento ―Blaine pronunció―. No quería decir eso.
―Sí ―Kurt dijo―. Querías decirlos y supongo que no puedo culparte.
―Como sea ―Blaine dijo, en voz baja.
Mucho tiempo había pasado sin que ninguno hablara. Blaine tenía un dolor de cabeza. Deseaba que simplemente pudiera dormir y luego quizás despertarse, todo habría sido un sueño.
―Entonces, yo, este, escuché que tienes un gran partido este fin de semana ―Kurt dijo.
Blaine únicamente asintió.
―Además escuché que tienes una práctica importante al mismo tiempo que vamos a ensayar para las Regionales.
Blaine volvió a asentir.
―¿Ya sabes lo que vas a hacer?
Entonces Blaine alzó los ojos a los de Kurt y se derrumbó cuando miró en esos mares azules―. En realidad, no tenía idea hasta hace una hora, o algo así ―Blaine le dijo, mandíbula apretada―. Pero has hecho mi decisión mucho más fácil. Fútbol, aquí voy.
―¿Estás eligiendo el fútbol porque tenía que poner un final a nuestra relación?
―Únicamente me uní a Glee por ti ―Blaine admitió―. Quería estar cerca de ti. Ya voy a poder estar cerca ti, así que a la mierda el club Glee. Se acabó.
―¿Te uniste a Glee por mí?
―No actúes como si no lo supieras, Kurt ―Blaine dijo y estaba demasiado cansado para mantener su enojada mirada. Simplemente estaba tan cansado.
―Tal vez así inició ―Kurt dijo―. Pero sé lo mucho que te gusta estar en Glee. Sonríes en Glee, Blaine.
―También sonrío cuando estoy contigo ―Blaine espetó―. Pero no siempre logramos estar en donde queremos, ¿verdad?
Entonces Blaine se puso de pie y se sacudió los muslos. Comenzó a alejarse, Kurt lo observaba.
―Blaine.
Se dio la vuelta para ver mientras Kurt se ponía de pie. Levantó la mano y Blaine bajó la vista para ver el brazalete que le había dado a Kurt en su cumpleaños en una pila de plata en el centro de su palma.
―No puedo conservarlo ―Kurt se atragantó―. No sería capaz de - Bueno. Simplemente no sería capaz.
Blaine lo agarró, luego levantó la mirada para encontrarle los brillantes ojos azules. Blaine levantó su muñeca, el brazalete colgaba ahí―. ¿Lo quieres?
―No ―Kurt dijo―. No, nunca.
Blaine lo miró y podía ver que esto lo estaba lastimando tanto como lastimaba a Blaine mismo. Pensó el poner sus brazos alrededor de él, besándolo una vez más, diciéndole que todo estaría bien, pero no lo hizo, porque tener a Kurt en sus brazos y contra sus labios únicamente haría el dejarse más difícil.
Y decir que estaría bien, no podía, porque honestamente no podía prever un momento cuando eso fuera a ser.
―Quinn Fabray está embarazada.
Kurt levantó la mirada rápidamente a Mercedes―. Este, ¿qué?
―Quinn ―Mercedes repitió―, está embarazada.
―¿Cómo lo sabes? ―Kurt preguntó, cuidadosamente, cerrando la puerta de su taquilla.
―Esta mañana estaba enferma en historia y seguía negándose a ver a la enfermera, hasta que la señora Brown insistió en escoltarla y alguien estaba esperando ahí mientras Quinn era revisada y escuchó todo, y ahora todo mundo lo sabe ―Mercedes le dijo―. Yo - lo siento de verdad, Kurt. Sé que tú y Blaine estaban digamos...
―¿Simplemente estás asumiendo que es de Blaine? ―Kurt preguntó, antes de poder detenerse de soltar la boca―. Es decir, podría ser de cualquiera, ¿verdad? Es decir, ya conoces a Quinn.
―Kurt ―Mercedes dijo, con lástima en los ojos―. Sé que quieres que sea de alguien más, pero tienes que enfrentar los hechos. Blaine Anderson es el padre de ese bebé, te guste o no.
Kurt casi se lo decía. Abrió la boca, luego la cerró de nuevo. No le correspondía revelar el secreto.
―Sí ―dijo, al fin―. Sí, tienes razón.
―¿Has visto a tu novia?
Blaine levantó la vista y vio a Puck ahí de pie, el ojo todavía morado from the pinch que le había dado―. Este, no.
―¿Lo sabías?
―¿Sabía qué? ―Blaine preguntó, lentamente―. Tú y yo somos amigos de hace mucho tiempo, ¿de qué me estás hablando?
Puck se sentó en la banca en el vestidor de los chicos―. Quinn era embarazada.
Blaine se quedó frío. Si el secreto de Quinn fue revelado, eso significaba que el secreto de Blaine no lo seguiría siendo por mucho tiempo―. Oh.
―¿Oh? ―Puck dijo, rápidamente―. ¿Oh? Amigo, ¡está embarazada!
―Te escuché la primera vez.
―Entonces, ¿qué vas a hacer? ―Puck preguntó, los ojos ensanchados.
―Este, nada.
―¿Por qué no te dejas de tonterías, Anderson? ―Puck espetó―. ¿Por qué no dejaste al club Gay y al compañero gay de inglés y la manera gay en que has estado actuando últimamente, y vas a ocuparte de tu novia?
Blaine quería volver a golpearlo, ya que se estaba comportando de esa manera, cuando Blaine sabía de lo suyo con Quinn―. Puckerman, quédate fuera de mi vida ―Blaine dijo, mentalmente contando hasta diez para calmarse.
―¡Eres tan imbécil, Blaine! ―Puck gruñó―. ¡Tienes a la mejor chica en la escuela y estás arruinando tu reputación andando con los perdedores del club Glee! ¡Tus buenos amigos son raros, Anderson! ¿No puedes verlo? ¿O te estás convirtiendo en uno de ellos y ya no ves la diferencia?
Blaine había tenido suficiente.
―En realidad, Puck, ellos son mejores amigos para mí que tú, o ninguno de los chicos ha sido ―Blaine le informó―. Primero, ninguno se ha acostado con mi novia.
Puck se quedó frío y simplemente miraba a Blaine.
―Sí, lo sé ―Blaine asintió―. No soy estúpido, Puck. ¿Crees que no sé la razón por la que te uniste a Glee? ¿Crees que no sé qué la has mantenido vigilada? Sí lo sé, Puck. Entonces quizás en lugar de verte con Sandy Ryerson debajo de las gradas por drogas e hinchándote de alcohol todas las noches, deberías hablar con Quinn acerca del embarazo, pero eso no tiene nada que ver conmigo. ―Blaine respiró profundo, luego exhaló lentamente―. ¿Sabes qué? A la mierda el partido de campeonato. Ya que piensas me estoy volviendo demasiado 'raro', no hay manera de que pueda llevar al equipo a la victoria. Entonces, buena suerte sin mí.
Blaine ni siquiera miraría en su dirección. Kurt se había sorprendido cuando había ido al ensayo para las Regionales y vio a Blaine ahí, practicando movimientos de baile con Mike Chang. Blaine lo había visto cuando entró al salón, pero rápidamente había apartado la vista. No lo había visto desde entonces.
Todos estaban ahí, excepto por Puck y Quinn, por obvias razones. A medio ensayo, el señor Schuester fue a la biblioteca para buscar un libro de música. Les dijo que se tomaran cinco minutos de descanso y que volvería pronto.
―Simplemente no logro ese estúpido movimiento ―Mercedes dijo, sentándose entre Kurt y Rachel.
―En realidad es bastante fácil, Mercedes ―Rachel dijo―. Si utilizas el pie izquierdo para levantarte, lo hace todo más fácil. Te lo mostraré una vez que el señor Schuester vuelva.
Kurt se dejó llevar sus propios pensamientos mientras Rachel y Mercedes discutían los pasos del baile. De todos modos ya los tenía dominados, no necesitaba escuchar. Blaine todavía estaba intentando aprender un movimiento de Mike, pero seguía fallando. Todos los demás estaban charlando en silencio, riendo y bebiendo agua.
Entonces Kurt levantó la vista cuando escuchó una fuerte voz por la puerta.
―¡Oye, Anderson!
Blaine se giró para ver a Puck, mientras atravesaba la puerta, seguido por lo que parecía el resto del equipo de fútbol. Ahora todos los estaban mirando.
―Disculpa, Noah ―Rachel dijo, poniéndose de pie y colocando sus manos sobre sus estrechas caderas cubiertas de tela escocesa―. Elegiste ir a tu tonta práctica, entonces por favor vete.
Puckerman la ignoró y un par de otros jugadores se rieron desde la puerta donde estaban parados. Puck se acercó a Blaine.
―¿De verdad viniste al club Gay? ¿De nuevo?
―¿No dejé claro que no iba a ir a fútbol? ―Blaine espetó.
―¿Esto es por Quinn? ―Puck preguntó―. ¿De eso se trata esto?
Algunas personas intercambiaron miradas confusas, pero Kurt simplemente observó.
―Difícilmente ―Blaine rodó los ojos avellana―. Esto es porque estoy cansado de tu mierda.
Puck jaló a Blaine y luego Blaine lo empujó, y Kurt casi se ponía de pie, pero Finn se había acercado y alejado a Blaine.
―No lo vale, colega ―Finn le dijo a Blaine.
―Tienes razón ―Blaine escupió―. No lo vale.
―Valgo más que tú, Anderson.
Blaine volvió la vista a él, con los ojos entrecerrados―. Eso lo dudo.
―Bueno ―Puck dijo, con una mueca―. Ni siquiera puedes mantener satisfecha a tu novia, así que tuve que hacerlo por ti. Sí, es correcto. Bebé de Puckerman, no Anderson.
Un eco de jadeos y bajos susurros llenaron el lugar. Algunas de las quijadas de los jugadores se habían caído y se miraban uno al otro con sorpresa.
―Es perturbador que pienses que el hecho de que no voy a ser un padre-adolecente me decepcionaría ―Blaine le dijo.
―Te librarías incluso si fuera tu hijo, Anderson ―Puck dijo, furiosamente―. No mientas. Has estado evitándonos desde que empezó este año. Te convertiste en este - este jodido maricón que canta y baila con otro grupo de maricones, ¿y esperabas que una chica como Quinn Fabray se quedara contigo?
―No estás entendiendo la cuestión, Puck ―Blaine dijo―. No me importa Quinn, nunca me ha importado. Nos despreciamos mutuamente, siempre ha sido así.
Puck lo estaba mirando, confusamente―. Eras el mejor amigo que había tenido, Anderson. Siempre fuimos iguales, pensé que eras buena onda, ¿sabes? Pero en realidad no lo eres. Eres un imbécil y no entiendo como lograste permanecer en la cima. No entiendo como estuviste encima, ahora - Oh, claro, al menos estás encima otra manera, lo que podría creer. Estás actuando lo suficientemente extraño, ¿cómo saber lo que estás haciendo - o con quién lo estás haciendo - en tu tiempo libre?
Kurt podía verlo en los ojos de Puck, en su lenguaje corporal que en realidad no creía que Blaine fuera gay, tan sólo decía estás cosas para atraparlo, exponerlo frente a los demás. Kurt volvió la vista a Blaine, que parecía como si pudiera explotar. Estaba apretando los puños y ya se había vuelto blancos, y estaba apretando los dientes y las oscuras cejas se le ceñían firmemente en el centro de la cabeza.
Y fue cuando Kurt lo vio, supo lo que venía y no pudo ni siquiera pararse para detenerlo, porque Blaine había alcanzo en punto del que habían estado hablando. Había alcanzado el borde y en lugar de permitir a sí mismo volcarse, tuvo que ponerse en pie y sincerarse.
―En realidad ―Blaine dijo, dando un breve vistazo al lugar, luego volviendo a descansar los ojos en Puck―. Nunca fuimos iguales, Puck. No tenemos nada en común. De hecho ―Blaine dijo, mirando entre los jugadores―. No tengo nada en común con ninguno de ustedes - Bueno. ―Kurt vio los ojos de Blaine apuntar a Karofsky por un breve segundo―. Tal vez uno de ustedes, pero hay se acaban las similitudes. La cuestión, Puck, es que siempre crees tener la razón y la mayor parte del tiempo, no es así. Esta vez, para variar, tienes media razón, entonces felicitaciones por eso.
Ahora toda la clase estaba en silencio, mientras Blaine iba al frente del salón donde todos podían verlo. Levantó la cabeza y dio un vistazo, luego abrió la boca para hablar.
―Estoy cansado de fingir ser alguien que no soy ―Blaine dijo, firmemente―. Entonces, tengo una cuestión que hacer.
Entonces, háganme saber qué les parece. En realidad estoy triste de que este fic casi termine, estoy estimando cerca de 5 capítulos, podrían ser más, ya veremos. Lamento dejarlos en un pequeño momento de suspenso :)
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