CAP 26

-¿Qué pasa Le…? –Raj no pudo acabar la frase, estaba atónito, no podía creer lo que estaba viendo.

-¿Sheldon…? –preguntó Howard entrando lentamente en el despacho, pegado a la pared con los ojos completamente abiertos. – E…estás… ¿bien?

Sheldon levantó lentamente la vista hacia sus compañeros que acababan de entrar.

-¿Qué… ha pasado? –preguntó Leonard siguiendo el ejemplo de Howard- ¿Te encuentras bien?

-Sí…- respondió Sheldon confuso por la actitud de sus amigos- ¿Por qué no iba a estarlo?

-Tío, de esto te tienes que haber dado cuenta a la fuerza- dijo Raj.

-¿Dado cuenta de qué?- respondió mirando a su alrededor en busca de lo que había asustado tanto a sus amigos.

-Has discutido con Amy, ¿no es cierto?- se aventuró a decir Laonard.

-¿Amy? ¿Por qué lo decís?- Sheldon estaba cada vez más confuso.

-Sheldon, a ver cómo te digo esto…- dijo Leonard tras una breve pausa en la que miró a los demás y a su alrededor.

-¡Hay once gatos en el despacho!- explotó Raj.

-Doce, no has contado el que tienes detrás de ti- informó Howard mientras Raj daba un grito y saltaba hacia delante.

-Ah, eso…

-¿Son todos tuyos?

-Vamos Howard, no digas tonterías…- los amigos respiraron, aliviados- No son doce, son quince, Marie ha tenido gatitos- dijo con una gran sonrisa mientras los demás se quedaban aún más atónitos- y sí, son todos míos, ¿dónde está el problema?

-¿Marie?- acertó a pronunciar Raj

-Sí, ya sabes, Marie Curie, Marie para los amigos... te tenía por más inteligente, Raj, ¿cómo no has podido caer en algo tan obvio?

-Sheldon, esto es una locura, no puedes tener tantos animales en un espacio tan pequeño.

-Ya lo había pensado, por eso parte vendrán a vivir con nosotros.

-Está bien, replantearé el problema… no puedes tener tantos animales.

-Si por animales te refieres a gatos…

-Claro que me refiero a gatos, ¿de qué iba a estar hablando sino?- estalló Leonard.

-Animales engloba a todas las criaturas del reino animal, como su propio nombre indica, deberías ser más específico, menos mal que controlo a la perfección la dialéctica, sino sería imposible entenderte cuando hablas…

-Le mato, de verdad que le mato- masculló Leonard mientras se pasaba las manos frenéticamente por el pelo.

-Como iba diciendo, los gatos- enfatizó la palabra ante los ojos de odio de Leonard- están acostumbrados a vivir en grupos así de numerosos, como ya has visto, no hay ningún problema…

Leonard iba replicar, cuando Howard se le adelantó.

-Ya me encargo yo de esto- dijo a Leonard sujetándole el brazo- verás Sheldon, no es problema de que los… gatos… no puedan convivir juntos, sino que nosotros no podemos convivir con tantos gatos.

-Eso no es excusa… vosotros no vivís con Leonard y conmigo.

-Lo sé, pero el caso es qué…

-Si lo que vas a decir es que la convivencia se vería truncada, nada más lejos de la realidad, los gatos son independientes, así que no habría problema.

-Lo que digo es que…

-No tienes razón.

-No me has dejado terminar la frase- se empezaba a sulfurar Howard.

-No es necesario, a estas alturas ya deberías saber que siempre tengo razón.

-¡Es imposible mantener una conversación racional con él! –gritó volviéndose hacia Leonard y Raj y tratando de no saltar sobre Sheldon.

-Mi turno –se adelantó Raj- ¿Qué ocurriría si Leonard se despertara sonámbulo en mitad de la noche con sed, y se bebiera la leche del gato?

-¡Venga ya!- Leonard no daba crédito a lo que escuchaba.

-Por favor Raj eso sería…-Sheldon se interrumpió bruscamente- … posible…

-No me lo puedo creer- murmuró Howard.

-… y en ése caso, aunque poco probable, le haría aparición su intolerancia a la lactosa…- continuó su razonamiento Sheldon- haciendo que tuviera que ir al hospital…

-¿Está pensando en mí?- murmuró Leonard boquiabierto.

-Eso parece…- le respondió Howard sin entender nada.

-…Haciendo que se interrumpieran mis horas de sueño y no permitiéndome llegara la fase REM…

-Ya ha vuelto- musitó Howard.

-Era demasiado bonito para ser real- añadió Leonard haciendo una mueca.

-…Lo cual es algo que no puedo permitir que ocurra… Está bien, me desharé de los gatos. –Finalizó.

-Vámonos a casa- dijo Leonard con una sonrisa- hoy es noche de Hallo. –Añadió mientras salía detrás de Sheldon por la puerta.

-No me puedo creer que le hayas convencido con esa tontería.

-No te sientas mal, mi trabajo me obliga a mirar más allá de la mente humana, a pensar y observar cosas que no hay… mientras que el tuyo…

-El mío ¿qué?- farfulló Howard con rabia mientras salía detrás de Raj- ¡Vamos, acaba esa frase!