Capítulo dedicado a Phoenix...¡Feliz cumpleaños! (perfecta edad para hacerme tía ehh)
FELIZ AÑO NUEVO!
(atrasado chorrocientos años pero bue, mejor tarde que nunca)
Los personajes y lo que se encuentre en negrita no son míos, son del tío ¡Rick!
Percy Jackson y los Dioses del Olimpo:
El Ladrón del Rayo.
Capítulo XXII:
-Creo que es muy evidente si pensamos con cuidado, Cronos está detrás de esto, claro.
Los dioses asintieron y guardaron silencio. Luego de unos momentos incómodos Hestia habló.
-Creo que es tiempo de que los chicos vuelvan-murmuró.
Atenea frunció el ceño disgustada.
-Deberíamos de sacar conclusiones y...
-Atenea-le detuvo Zeus-, creo que sería más beneficioso hablar sobre este tema cuando el primer libro haya terminado, tú misma has dictado un porcentaje. Por lo tanto, esto se discutirá luego, puede que consigamos nueva información.
La diosa hizo un leve puchero.
-Solo tienes que tener paciencia hija-murmuró el dios.
Atenea suspiró y asintió.
-Si, padre.
-Hermes-llamó Poseidón-, ve a buscar a los chicos por favor.
El dios se paró y los demás lo imitaron, las puerta se abrieron.
-¡Padre!-chilló Will.
Apolo se volteó a ver a su hijo sorprendido.
-Nico...¡esta en peligro, sus signos vitales son muy bajos! Telesforo le está atendiendo.
El dios de la medicina no necesitó nada más para desaparecerse de allí.
-¿Mi hijo?-preguntó Hades.
Will asintió y el dios se desvaneció en las sombras junto a su mujer.
* POV Nico *
Me duele la cabeza.
Gruñí fastidiado, un murmulló llamó mi atención. Estaba realmente cansado y alguien no le dejaba dormir por el escándalo.
-Nietito-murmuró alguien.
El sonido persistió, pero no tenía las fuerzas necesarias para hablar.
-Siempre tan silencioso-se quejó nuevamente la voz.
Rodé los ojos internamente, ¿qué tenían contra los que preferimos el silencio?
Sentí una leve molestia en su muñeca izquierda.
El murmullo comenzó a disminuir hasta desaparecer por completo.
-Bien hecho-felicitó nuevamente el recién llegado-, esto es más de lo que harías usualmente.
Oí un fru fru seguido de unos pasos firmes a su alrededor.
-No es de tu incumbencia-la voz novedosa era grave y amenazante.
-¿Esa es manera de tratar a tu abuelo?
Intenté abrir lo ojos, más estaba sumamente débil, así que solo pude entrecerrarlos. Intenté hablar pero solo salió un gruñido.
Uno de ellos era Apolo el otro...me hacía acordar a la personificación de la muerte que tenían los mortales, el -en este caso- hombre con capa negra lúgubre. Ambos se voltearon. El de capa negra tenía una cara afilada, pelo castaño oscuro y ojos azules.
-¿Qué tal te encuentras Nico?-preguntó el rubio.
Solo asentí lentamente, no podía ignorar a un dios, pero mi atención estaba más hacia el extraño.
-Él es Telesforo, hijo de Asclespio.
Telesforo se me acercó con un vaso lleno de Néctar.
-Bébelo despacio-ordenó.
El dios estaba más cerca de lo que me gustaría, Apolo carraspeó y observaba a su nieto con gran interés.
Tomé el néctar y el dios de la medicina se me acercó, posó su mano en mi cabeza y todo el cansancio desapareció en segundos.
-Gracias-dije por mera cortesía y asentí a ambos dioses.
-Van a reanudar la lectura-me informó el rubio, era muy parecido a Will, más de lo que le gustaría-, Will está por llegar, espéralo, debo arreglar unos asuntos con mi nieto.
Y hablando de Roma, Will entró jadeante al hospital.
Me bajé de la camilla y caminé tranquilamente hacia el médico. Una parte de mí, se alegraba de que estuviera conmigo y no con la Dare.
-Vamonos-murmuré.
Sentí una mirada en mi espalda y me giré, el dios me observaba prácticamente sin pestañear mientras Apolo le miraba. No sé por qué razón lo hice, me salió espontáneo. Le sonreí.
Me voltee y continué mi camino, a mi derecha Will lucía tenso.
-¿Estás bien?-pregunté con un intento de tono indiferente.
-Claro...
-¿Nico?
Me giré y me sorprendí al ver a mi padre con Perséfone ahí.
-¿Si?-alcé una ceja intrigado.
Hades miraba al rubio junto a mí fulminante.
-Quiero hablar contigo luego-desvió la mirada al rubio-, a solas.
Perséfone colocó una mano en el hombro de su esposo.
-También conmigo-alzó ambas cejas juguetonas.
Fruncí el ceño.
-Bien. Si me permiten volveré para la lectura.
Ambos asintieron y desaparecieron en un flash de luz, cerré los ojos inmediatamente.
-Si no avisan moriré calcinado-gruñí molesto-, vamos Solace.
* POV Normal*
Cuando los dos chicos entraron a la sala, los amigos cercanos del hijo de Hades se le acercaron preocupado.
-¿Qué pasó Nico?
-¿Estás bien?
-¿Te duele algo?
-¿Te sientes bien?
-¿Quieres que pospongamos la lectura?
Nico solo se apartó les contestó con un suave: -Estoy bien, quiero oír la lectura.
Hera mandó a todos a sentar, Nico se sentó entre el rubio -si le pasa algo estaré atendiéndole rápidamente, había alegado- y Hazel -¡es mi hermano! les había gritado-.
Apolo apareció en un flash de luz sobre su trono, sonrió de medio lado pensativo, Hermes, el cual estaba a su lado, le miró interrogante.
-¿Quién estaba leyendo?-preguntó Zeus.
Katie empujó al chico con traje.
-Yo señor-dijo con voz calma, Travis.
-Continúa la lectura-ordenó-, por donde te quedaste.
Travis tragó duro y se sentó.
-¿En qué parte me quedé?-susurró nervioso a Katie.
-Cuando la Nereida se va...
Llamó a su hipocampo, montó y cabalgó hacia el vacío.
—¡Espera! —grité—. En el río me dijisteis que no confiara en los regalos. ¿Qué regalos?
Atenea miró evaluativamente a Ares, este le fruncía el ceño, había una gran tensión entre esos dos.
Octavian se estremeció ante el repentino sentimiento de desesperación que le embargó, tomó con fuerza uno de los peluches de su cinturón intentando aplacarlo.
—¡Adiós, joven héroe! —se despidió mientras su voz se desvanecía en las profundidades—. ¡Escucha tu corazón! —Se convirtió en una motita de luz verde y desapareció.
-Si Percy, escucha a tu corazón-dijo en tono burlón Leo, podía sentir la tensión a kilómetros.
Hestia le agradeció con una sonrisa, su fuego se había debilitado un poco a causa de los dioses y su influencia, pero no parecía que lo semidioses vayan a seguir el ejemplo de sus padres.
Quise seguirla y conocer la corte de Poseidón (insertar sentimiento de añoranza en Octavian) , pero miré hacia arriba, al atardecer que oscurecía la superficie. Mis amigos esperaban. Teníamos tan poco tiempo…
-Ya lo conocerás-intentó animar a su hermano Teseo-, todo a su tiempo, te necesitan, eso es lo primero.
El pequeño Percy miraba a su hermano sin entender.
Nadé hasta la superficie.
-Nadaremos, nadaremos, en el mar, el mar, el mar...-cantaba suavemente el hijo menor de Poseidón. (N/A: Aca cantando n.n)
Cuando llegué a la playa, mis ropas se secaron al instante. Les conté a Grover y Annabeth todo lo ocurrido y les enseñé las perlas.
-No fue todo-se quejó Grover.
Los mestizos rieron.
-Nunca cuenta todo-negó con la cabeza Thalía-, la mayoría de las veces es para que no nos preocupemos.
-Lo que solo hace que nos preocupemos más-señaló el hijo de Hades.
-Tienes razón-admitió ella.
Ella hizo una mueca.
—No hay regalo sin precio.
Los mestizos que habían estado en misión o recibieron algún regalo asintieron apesadumbrados. Los dioses se removieron incómodos.
—Éstas son gratis.
Los anterior mencionados negaron con la cabeza.
-No contradigas a una hija de Atenea-bufó Katie-, siempre tienen la razón.
—No. —Sacudió la cabeza—. «No existen los almuerzos gratis.» Es un antiguo dicho griego que se aplica bastante bien hoy en día. Habrá un precio. Ya lo verás.
Con tan feliz pensamiento,
La sala de trono se llenó de carcajadas.
-¡Amo su sarcasmo!-gritó Leo entre carcajadas.
Cuando Katie se hubo calmado, golpeó a Travis para que continuara la lectura, este siguió leyendo aún tentado.
le dimos la espalda al mar.
Con algunas monedas que quedaban en la mochila de Ares subimos a un autobús hasta West Hollywood. Le enseñé al conductor la dirección del inframundo que había sacado del Emporio de Gnomos de Jardín de la tía Eme, pero jamás había oído hablar de los estudios de grabación El Otro Barrio (Insertar frustración de Octavian).
Hades rodó los ojos incrédulo.
-La niebla-explico-, mira si voy a dejar que los mortal ingresaran.
—Me recuerdas a alguien que he visto en la televisión —me dijo—. ¿Eres un niño actor o algo así? (Insertar nervios de Octavian)
Hermes observó fijamente a su primito.
-Solo tienes que decir que sí, no agregues nada más.
El dios estaba preocupado de que mintiera en esta ocasión como lo hizo en el Emporio de Gnomos de Jardín de la tía M.
—Bueno, actúo como doble en escenas peligrosas…
-Eso es suficiente-exclamó Hermes-, perfecto, no digas más.
Travis le sonrió burlonamente a su padre a finalizar del leer la línea.
para un montón de niños actores.
Apolo soltó una carcajada.
-Es una mentira creíble hermano-le palmeó el hombro.
El dios suspiró y asintió.
—¡Oh! Eso lo explica. (Insertar alivio de Octavian)
-Se lo creyó-suspiró aliviado Poseidón.
Le dimos las gracias y bajamos rápidamente en la siguiente parada.
Caminamos a lo largo de kilómetros, buscando El Otro Barrio. Nadie parecía saber dónde estaba.
-La niebla-rodaron los ojos los romanos. ¿Cómo habían tenido a un pretor así?
Tampoco aparecía en el listín.
-¿Te imaginas que los mortales entraran?-rió Grover.
-Sería todo un descontrol-negó Nico.
En un par de ocasiones tuvimos que escondernos en callejones para evitar los coches de policía.
Hermes y sus hijos romanos/griegos asintieron orgullosos.
-¡Nunca los atraparán!-alzó el puño Chris.
A Travis y Connor le temblaron los labios. Annabeth analizó con detenimiento a los hermanos.
Me quedé atónito (Insertar furia en Octavian) delante de una tienda de electrodomésticos:
-¿Por qué?
Travis ignoró al romano y continuó leyendo.
en la televisión estaban emitiendo una entrevista con alguien que me resultaba muy familiar: mi padrastro,
Todos los presentes gruñeron, sin importar que a algunos el chico les cayera mal, Gabe Ugliano les caía aún peor.
Gabe el Apestoso.
Sally se estremeció y Percy le tomó de la mano.
-No tengas miedo mami, yo te protegeré-murmuró.
Sally sonrió y besó la frente de su hijo.
Estaba hablando con la célebre presentadora Barbara Walters; quiero decir, en plan como si fuera famoso.
Varios gruñidos e insultos volaron por la sala. Sally, Hestia, Deméter y Rue fulminaron a los groseros mientras la primera y última tapaban los oídos de los mas pequeños.
Ella estaba entrevistándolo en nuestro apartamento,
-¿Con todo esa suciedad?-preguntó Afrodita.
-No, seguramente habrán limpiado, no creo que pasen al aire la manera en la que vive-murmuró asqueada Atenea.
en medio de una partida de póquer,
-¿No puede dejar el póquer para después?-gruñó Deméter-, al menos que espere cuando lo están grabando.
Sally frunció el ceño, no pedía que Gabe la buscara pero tampoco que siquiera le echara en falta.
y a su lado había una mujer joven y rubia, dándole palmaditas en la mano.
-Pobre Barbara-suspiró Hermes-, tener que tocarlo...tendrá que lavarse las manos.
Muchos soltaron una carcajada.
-Sally...¿tú te lavabas las manos?-preguntó Apolo.
La mortal se sonrojó al ser el centro de atención y murmuró.
-Si, cada vez que le tocaba, tenía un pote de alcohol en gel siempre a mano.
El dios de la medicina asintió completamente de acuerdo.
Una lágrima falsa brilló en su mejilla.
Dionisio bufó bajo y murmuró para sí mismo. -Ni actuar sabe bien.
Estaba diciendo:
«De verdad, señora Walters, de no ser por Sugar, aquí presente, mi consejera en la desgracia, estaría hundido. Mi hijastro se llevó todo lo que me importaba.
Los presentes bufaron con fastidio, ese mortal les estaba colmando la paciencia.
Mi esposa…
Sally bufó molesta.
-Si, como no.
mi Cámaro…
Poseidón gruñó y rechinó los dientes.
-Sally es más importante que su estúpido auto-gruñó molesto.
Afrodita suspiró enternecida por el amor que profesaba el dios del mar.
L-lo siento. Todavía me cuesta hablar de ello.»
-Imbécil-gruñeron las cazadoras.
Artemisa apretaba con fuerza los apoya brazos de su trono.
«Lo han visto y oído, queridos espectadores.
-No-negó con la cabeza Leo-, lo leímos.
Piper golpeó la cabeza del hijo de Hefesto y sonrió tiernamente.
—Barbara Walters se volvió hacia la cámara—. Un hombre destrozado.
-Destrozado por un tiburón quedará ese mortal-gruñó Poseidón.
Los más cercanos al dios le miraron temerosos, se sentía un aura salvaje a su alrededor. Los romanos se tensaron en sus lugares mientras los griegos observaban al dios preocupados.
Un adolescente con serios problemas.
-Bueno...no está del todo errado-intentó aligerar el ambiente Thalía.
Algunos rieron, pero los más cercanos al dios solo sonrieron forzadamente.
Permítanme enseñarles, una vez más, la última foto que se tiene del joven y perturbado
-Perturbado-rieron los dioses inmaduros.
fugitivo, tomada hace una semana en Denver.»
En la pantalla apareció una imagen granulada de Grover, Annabeth y yo de pie fuera del restaurante Colorado, hablando con Ares.
«¿Quiénes son los otros niños de esta foto?
-Annabeth Chase-exclamaron los hermanos de la rubia, la cual dio un brinco en su asiento y los padres mortales la miraron con orgullo.
-¡Grover Underwood!-gritaron Quirón y los hijos de Hermes.
-Y...¡Percy Jackson!-gritaron los demás.
Los dioses miraron divertidos a sus hijos.
—preguntó Barbara Walters dramáticamente—. ¿Quién es el hombre que está con ellos?
El dios de la guerra recibió miradas amenazantes de parte de los demás dioses, los griegos molestos y los romanos fruncían el ceño pero no se atrevían a mirar a ese dios. Aunque la mirada que tenían de él no es tan buena como antaño.
¿Es Percy Jackson un delincuente,
-Si lo piensas bien...es un delincuente-murmuró Grover-, con todos los monumentos que se cargó...
Los cercanos a él soltaron algunas risitas.
un terrorista o la víctima de un lavado de cerebro a manos de una nueva y espantosa secta?
-¡Somos una secta!-pegó un brinco Leo.
Algunos tomaron sus armas de la sorpresa, pero pronto se calmaron y rieron de las ocurrencias del duende, las cuales, destensionaron el ambiente.
Tras la publicidad, charlaremos con un destacado psicólogo infantil.
-Espero que se hayan quedado, Percy necesita urgente un psicólogo-se escucharon algunas carcajadas.
El pequeño Percy miraba como su madre sonreí divertida mientras acariciaba sus cabellos.
-Mami...¿qué es un psicólogo?
Sally negó con la cabeza divertida.
-Es un médico amor.
El niño asintió.
-¿Por qué necesito eso?
-Tú no mi amor, el chico del libro.
El moreno asintió y prestó atención a lo que el chico con traje decía. Poseidón sonrió con ternura, calmándose un poco.
Sigan sintonizándonos.»
—Vamos —me dijo Grover. Tiró de mí antes de que destrozara el escaparate de un puñetazo.
Octavian tuvo unas ganas enormes de destrozar algo, apretó los puños con fuerza a la par que temblaba, sudaba y su respiración se entrecortaba. Heracles se acercó algo preocupado.
-¿Estás bien?
El augur asintió y le restó importancia, lo único que quería era que continuara la lectura.
-Creí que no me alcanzaría, la primera parte del capítulo no le afectó ¿por qué ahora si?
Hermes negó con la cabeza.
-Esos edificios tienen alarmas, apenas rompa el vidrio la policía vendrá.
Sus hijos asintieron a lo dicho por su padre.
Cayó la noche y los marginados empezaban a merodear por las calles.
-¿El bebé tiene miedo?-se burló Octavian en su mente, era consciente que las Destinos vigilaban toda sus acciones, no se arriesgaría.
A ver, que no se me malinterprete. Soy de Nueva York y no me asusto fácilmente.
Los que vivían allí asintieron, Nueva Yorrk era muy peligroso.
Pero Los Angeles es muy distinto de Nueva York, donde todo parece cerca. No importa lo grande que sea la ciudad, se puede llegar a todas partes sin perderte. La disposición de las calles y el metro tienen sentido. Hay un sistema para que las cosas funcionen. En Nueva York, un niño está a salvo mientras no sea idiota.
-Percy se salva por los pelos-bromeó Thalí del ojiverde.
Varis rieron mientras los romanos miraban algo molestos a la hija de Zeus, no le agradaba que degradara a su pretor/ex-pretor.
Los Angeles no es así. Es una ciudad extensa y caótica en la que resulta difícil moverse.
Los dioses miraron disimuladamente al dos de la guerra, exceptuando a Poseidón, que aún seguía algo molesto por el ex esposo de su Sally.
Me recordaba a Ares.
Los dioses anteriormente mencionados miraron sorprendidos al hijo de Poseidón; Ares, por otro lado, miraba al pequeño Percy con una ceja alzada, inseguro si lo que pensó de su persona fue algo bueno a malo.
No le bastaba con ser grande; tenía que demostrar que era grande siendo además escandalosa, rara y difícil de navegar.
-¡No soy raro!-exclamó.
Los dioses desviaron la mirada muy indisimuladamente (NA: No se si existe la palabra pero ya la inventé bitch B) y nadie me lo va a negar), los dioses inmaduros silbando "casualmente". El dios de la guerra bufó y se cruzó de brazos.
Los griegos soltaron unas risitas, los romanos a decir verdad no entendían el instinto suicida de los greacus.
No sabía cómo íbamos a encontrar la entrada al inframundo antes del día siguiente, el solsticio de verano.
Nos cruzamos con miembros de bandas, vagabundos y gamberros que nos miraban intentando calibrar si valía la pena atracarnos. (Insertar preocupación en Ocativian) Al pasar por delante de un callejón, una voz desde la oscuridad me llamó.
—Eh, tú. —Como un idiota, me paré.
-¡Percy!-se quejaron los mestizos con un suspiro exasperado.
-Supongo que era inevitable, era demasiado bueno para ser verdad-negó con la cabeza la prima del ojiverde.
Antes de que nos diéramos cuenta, estábamos rodeados por una banda.
Varios insultos en griego y latín se oyeron en la sala, las madres fulminaron con la mirada a los más cercanos mientras tapaban los oídos de sus pequeños.
Seis chicos con ropa cara y rostros malvados.
-¿Para qué roban si son ricos?-preguntó desconcertado Teseo.
Como los de la academia Yancy: mocosos ricos jugando a ser chicos malos.
-¿Por eso?-bufó indignado Perseo-, hay gente que no tiene que comer y aún así no lo hacen...y estos...
Orión intentó calmar a su primo y darle apoyo moral. Teseo se cruzó de brazos.
-Esos niños son unos estúpidos-murmuró con acidez.
Instintivamente destapé el bolígrafo,
-No servirá con los mortales-dijo rápidamente Quirón.
-Tuve la desgracia de comprobarlo-murmuró Rachel.
y cuando la espada apareció de la nada los chavales retrocedieron, pero el cabecilla era o muy idiota o muy valiente,
-Si roban y no lo necesitan, es evidente que son idiotas hermanito-gruñó Teseo.
Perseo asintió apoyando con lo dicho por su primo.
porque siguió acercándoseme empuñando una navaja automática.
-Claro, es obvio que ese chico es el primero en su clase-dijo sarcásticamente Katie.
-¿Acaso lo dudas?-rodó los ojos Miranda.
Cometí el error de atacar.
-Percy...-se oyó un suspiro colectivo.
El chico gritó. Debía de ser cien por cien mortal, porque la hoja lo atravesó sin hacerle daño alguno. Se miró el pecho.
—¿Qué demo…?
Supuse que tenía unos tres segundos antes de que la consternación se convirtiera en ira.
-Quizás más por lo idiota-añadió Clarisse.
—¡Corred! —grité a Annabeth y Grover.
Apartamos a dos chavales de en medio y corrimos por la calle, sin saber adonde nos dirigíamos.
-Un plan brillante-ironizó Atenea-, tu hijo mete en problemas a la mía.
El dios de los mares le ignoró, en estos momentos estaba preocupado por su hijo, a sabiendas de que su suerte no era la mejor cuando de monstruos se trataba.
Giramos en una esquina.
—¡Allí! —exclamó Annabeth.
Sólo una tienda del edificio parecía abierta, los escaparates deslumbraban de neón. En el letrero encima de la puerta ponía algo como: «alpacio ledas sacam de augade crstuy.»
Los mestizos hicieron una mueca, como odiaban las dislexia. Algunos lanzaron miradas fulminantes al hijo de Marte el cual tragó duro, Hazel apretó su mano para brindarle confianza. Frank sonrió.
—¿Al Palacio de las Camas de Agua Crusty? —tradujo Grover.
-Oh no-gruñó Poseidón-, él otra vez no.
Atenea se sostuvo su cabello con las manos y miró con preocupación a su hija que no despegaba la vista de los Stoll.
No sonaba como un lugar al que yo iría a menos que me encontrara en un serio aprieto,
-Nadie tendría que ir-afirmó Grover.
-¿Monstruo?-preguntó una hija de Mercurio.
-¿Lo dudas?-contestó como total respuesta el sátiro.
pero de eso se trataba precisamente. Entramos en estampida por la puerta y corrimos a agacharnos tras una cama de agua.
Grover no pudo evitar estremecerse al recordar como se escondió en un negocio de vestidos de novia.
Un segundo más tarde, la banda de chicos pasó corriendo por la acera.
—Los hemos despistado —susurró Grover.
Una voz retumbó a nuestras espaldas.
Los mestizos se tensaron a sabiendas de que era un monstruo,intentando averiguar cual.
—¿A quién habéis despistado?
Los tres dimos un respingo.
Detrás de nosotros había un tipo con aspecto de rapaz y ataviado con un traje años setenta. Medía por lo menos dos metros y era totalmente calvo. De piel grisácea, tenía párpados pesados y una sonrisa reptiloide y fría.
-Me parece conocido...-murmuró Teseo. Los hijos de Atenea comenzaron a sacar conjeturas de todos los monstruos a los que Teseo se había enfrentado.
-Cama de agua...cama de hierro, en sí siguen siendo camas-murmuró Atenea nerviosa por el bienestar de su hija.
Poseidón cerró sus manos en puños ¿cómo podía ser que otro de sus hijos tendía que enfrentarse con el posadero?
Se acercaba lentamente, pero daba a entender que podía moverse con rapidez si era preciso.
Teseo fruncía el ceño intentando recordar al monstruo, estaba seguro que se había enfrentado a él.
El traje, del todo propio de los setenta, habría podido salir del Casino Loto. La camisa era de seda estampada de cachemira, y la llevaba desabrochada hasta la mitad del pecho, también lampiño. Las solapas de terciopelo eran casi pistas de aterrizaje y llevaba varias cadenas de plata alrededor del cuello.
-Debería de actualizarse-frunce el ceño Artemisa.
Apolo se traga una broma referida a sus queridas cazadoras, la sala estaba prestando mucha atención a la lectura y él quería saber que era lo que le iba a suceder a su bisnieto.
—Soy Crusty —gruñó con una sonrisa manchada de sarro.
Afrodita y sus hijas hicieron una mueca.
-Tendría que cuidar más su dentadura-murmuró Silena.
—Perdone que hayamos entrado en tropel
-Que educado-asintió conforme Hera.
—le dije—. Sólo estábamos… mirando.
Hermes y sus hijos romanos/griegos chocaron su mano en su cara.
-¿Qué clase de mentira es esa?-murmuró Chris.
Clarisse le dio un golpe y lo acribilló con la mirada.
—Quieres decir escondiéndoos de esos gamberros —rezongó—. Merodean por aquí todas las noches.
Teseo y Perseo bufaron ante la mención de esos niños.
Gracias a ellos entra mucha gente en mi negocio. Decidme, ¿os interesa una cama de agua?
-Una cama de agua...-susurró Teseo para sí mismo.
Iba a decir «no, gracias», pero él me puso una zarpa en el hombro y nos condujo a la zona de exposición.
Poseidón apretó su trono con las manos.
-Cálmate, Percy podrá con él-se alentaba el dios-, después de todo es mi hijo.
Había toda una colección de camas de agua de las más diversas formas, cabezales, ornamentos y colores; tamaño grande, tamaño supergrande, tamaño emperador del universo…
Zeus lanzó una mirada disimulada a su mujer. Hera se removió incómoda en su trono, amaba esa cama.
—Éste es mi modelo más popular. —Orgulloso, Crusty nos enseñó una cama cubierta con sábanas de satén negro y antorchas de lava incrustadas en el cabezal.
Hades miró a su esposa detenidamente, esta se sonrojó.
-No es algo que yo elegiría-murmuró Lacy.
Malcom alzó una ceja.
-Antorchas de lava...y si se caen-dijo como toda explicación.
El rubio asintió, omitiendo el comentario de que no habría razón de que quemara si algo como la madera podía sostenerlo sin arder.
El colchón vibraba, así que parecía de gelatina—. Masaje a cien manos —informó—. Venga, probadlo. Tiraos en plancha, echad una cabezadita. No me importa, total hoy no hay clientes.
-¡No lo hagan!-gritaron en sincronía Poseidón y Atenea, la diosa le fulminó con la mirada y se volteó hacia Travis que continuó la lectura rápidamente.
—Pues… —musité— no creo que…
Los presentes soltaron un suspiro, ya se había corrido la voz de que era un monstruo y los hijos de Atenea distribuían la información sobre cual era. De cualquier manera todos suspiraron al oír que Percy no había caído en la trampa.
—¡Masaje a cien manos! —exclamó Grover, y se lanzó en picado
Todos dirigieron sus miradas al sátiro, este se sonrojó y apartó la mirada.
-Lo siento-susurró.
—. ¡Eh, tíos! Esto mola.
—Hum —murmuró Crusty, acariciándose la coriácea barbilla—. Casi, casi.
-¿Y ahí no sospechaste?-murmuró Sally viendo preocupada al sátiro.
—Casi ¿qué? —pregunté.
-Vamos Percy-murmuró Malcom-, usa ese cerebro de algas que Annabeth afirma funcionar.
Lacy a su lado soltó una leve risita y le empujó a modo de reproche.
Miró a Annabeth.
—Hazme un favor y prueba ésta, cariño. Podría irte bien.
-Ella no caerá-afirmó Atenea.
—Pero ¿qué…? —respondió Annabeth.
Él le dio una palmadita en la espalda para darle confianza y la condujo hasta el modelo Safari Deluxe, con leones de madera de teca labrados en la estructura y un edredón de estampado de leopardo.
Dionisio sonrió con añoranza, recordando el lecho que comparte con su amada Ariadna.
Annabeth no quiso tumbarse y Crusty la empujó.
-Creo que cayó tía-intentó aligerar el ambiente Hermes-, aunque no de la manera prevista.
La diosa le fulminó con la mirada y este se cayó.
—¡Eh, oiga! —protestó ella.
Crusty chasqueó los dedos.
—¡Ergo!
Súbitamente, de los lados de la cama surgieron cuerdas que amarraron a Annabeth al colchón. Grover intentó levantarse, pero las cuerdas salieron también de su cama de satén y lo inmovilizaron.
-¡No!-chilló Atenea.
Sally mordía su labio nerviosa viendo con preocupación al sátiro, ella sabía que habían salido airosos del lugar, pero seguía preocupada y Percy nunca entraba en detalles para no asustarla.
—¡N-n-no m-m-mola-a-a! —aulló, la voz vibrándole a causa del masaje a cien manos—. ¡N-n-no mm-mola na-a-a-da!
El gigante miró a Annabeth, luego se volvió hacia mí y me enseñó los dientes.
—Casi, mecachis —lamentó. Intenté apartarme, pero su mano me agarró por la nuca—. ¡Venga, chico! No te preocupes. Te encontraremos una en un segundo.
-¡Procrustes!-gritó Teseo.
Orión y Perseo le miraron.
-Toda la sala ya sabía quien era, primo-negó con la cabeza Perseo.
Orión le dio unas palmadas en la espalda mientras el hermano de este hacía un puchero.
—Suelte a mis amigos.
-Claro Percy, dile eso a un monstruo y seguro los suelta de buena gana-rodó los ojos Thalía.
—Oh, desde luego. Pero primero tienen que caber.
—¿Qué quiere decir?
—Verás, todas las camas miden exactamente ciento ochenta centímetros. Tus amigos son demasiado cortos.
-¡Son unos niños!-grito Demeter-, ¡jamás alcanzarían esa altura con esa edad!
Tienen que encajar.
Annabeth y Grover seguían forcejeando.
—No soporto las medidas imperfectas —musitó Crusty—. ¡Ergo!
Dos nuevos juegos de cuerdas surgieron de los cabezales y los pies de las camas y sujetaron los tobillos y hombros de Grover y Annabeth. Las cuerdas empezaron a tensarse, estirando a mis amigos de ambos extremos.
Atenea apretó a Annabeth contra sí, al igual que Sally con Percy que le devolvía el abrazo confuso.
—No te preocupes —me dijo Crusty—. Son ejercicios de estiramiento. A lo mejor con ocho centímetros más a sus columnas… Puede que incluso sobrevivan, ¿sabes? Bien, busquemos una cama que te guste.
-Claro, después de ver lo que le hicieron a sus amigos se irá-rodó los ojos una hija de Hécate.
-Tiene que pensar-dijo Malcom-, a esa edad no podrá contra él, es muy inteligente y diestro en batalla.
Lacy a su lado apretó su brazo nerviosa, sabía que habían logrado escapar, pero la tensión en el lugar era mucha.
—¡Percy! —gritó Grover.
La cabeza me iba a cien por hora. Sabía que no podía enfrentarme solo a aquel grandullón. Me rompería el cuello antes de que la espada se desplegase.
-Piensa-murmuró/ordenó Perseo.
Rue se abrazaba a su marido preocupada por la niña, mientras él fruncía el ceño pensando en la manera en la que su hija se salvó de eso.
—En realidad usted no se llama Crusty, ¿verdad?
-Aún no sabe quien es-murmuró enfadada Atenea-, mi niña.
—Legalmente es Procrustes —admitió.
-Te dijo su nombre, más te vale que sepas quien es-gruño entre dientes Atenea.
Teseo le fulminó con la mirada, no le agradaba que insultasen a su hermano, él se había enfrentado al gigante a mayor edad que su hermanito. Estaba asustado, pero confiaba firmemente en que su hermanito sabría que hacer.
—El Estirador —dije.
Varios soltaron un suspiro, estaban aliviados de que su amigo supiera al monstruo que se enfrentaba, las cosas serian más fáciles si conoce su historia.
Recordaba la historia: el gigante que había intentado matar a Teseo con exceso de hospitalidad de camino a Atenas.
Todos giraron sus miradas hacia el castaño de ojos verdes, Teseo asintió en dirección a las miradas.
—Exacto —respondió el vendedor—. Pero ¿quién es capaz de pronunciar Procrustes?
Apolo, Hermes, Leo, Chris y el pequeño Percy alzaron sus manos. Los mencionados, exceptuando a Percy, miraron extrañados como Conno y Travis estaban sentados en sus lugares temblorosos. Annabeth frunció el ceño analítica. Los demas negaron con la cabeza
-No tiene remedio-era el pensamiento popular.
Es malo para el negocio. En cambio, todo el mundo puede decir «Crusty».
-Crusty el payaso-murmuro inocentemente Percy.
—Tiene razón. Suena bien.
Se le iluminaron los ojos.
-Cumplidos-asintió Perseo-, buena táctica Es similar a la que utiliza el de todos modos.
—¿Eso crees?
—Oh, desde luego —contesté—. Y estas camas parecen fabulosas, las mejores que he visto nunca…
-Sigue así Percy-murmure el centauro rascándose la barba.
Toda la sala estaba expectante a lo que sucedería, menos Grover que observaba las reacciones de los demás.
Esbozó una amplia sonrisa, pero no aflojó mi cuello.
—Yo se lo digo a mis clientes. Siempre se lo digo, pero nadie se preocupa por el diseño de las camas. ¿Cuántos cabezales con antorchas de lava incrustadas has visto tú?
-Todos los días, son mis favoritas-rodó los ojos Apolo. Artemisa alzó su arco y lanzo una flecha en un chasquido de dedos, su gemelo se movio en el ultimo segundo antes de que la flecha se cavara en su cabeza- Siempre tan tierna.
Artemisa le fulminó con la mirada.
-Quiero saber como termina, compórtense-ordenó Hera-. Sigue leyendo.
Travis pasó saliva y continuó la lectura.
—No demasiados.
—¡Pues ahí lo tienes!
—¡Percy! —vociferó Annabeth—. ¿Qué estás haciendo?
Los campamentos se miraron entre ellos confundidos.
-Esta siendo estirada hasta la muerte-le defendió Rachel
—No le hagas caso —le dije a Procrustes—. Es insufrible.
Muchos rieron ante esa afirmación, Atenea rechino los dientes, si no fuera porque estaba salvando a su hija...
El gigante se echó a reír.
—Todos mis clientes lo son. Jamás miden ciento ochenta exactamente. Son unos desconsiderados. Y después, encima, se quejan del reajuste.
-Que desconsiderados ¿verdad?-bufó Clarisse-. A mi me encantaría que me estiren hasta la muerte.
—¿Qué hace si miden más de ciento ochenta?
-¿Como sabe quien es el pero no sabe algo tan importante como eso?-murmuró Perseo.
-Quizás quiere hacerle creer que no conoce su historia-comentó inseguro Orión.
-Pero lo llamo por su nombre-objetó.
-Procrutes no es muy inteligente que digamos-interrumpió Teseo-, es capas de haberse olvidado eso.
—Uy, eso pasa a todas horas. Se arregla fácil. —Me soltó, pero antes de que yo pudiera reaccionar, del mostrador de ventas sacó una enorme hacha doble de acero—. Centro al tipo lo mejor que puedo y después rebano lo que sobra por cada lado.
Los más pequeños se estremecieron mientras sus hermanos los reconfortaban.
—Ya —dije tragando saliva—. Muy práctico.
Los que median mas de lo que se consideraba perfecto, sintieron escalofríos.
—¡Cuánto me alegro de haberme topado con un cliente sensato!
-Percy...sensato-dijo incrédulo Jason-, ya lo e visto todo, solo falta que Leo se consigo novia.
-¡Ey!-se quejo el aludido-, muchas querrían salir con el gran Valdez. (NA: Leo es adorable yo seré lo que quieras que sea (?) jajajaja)
Las cuerdas ya estaban estirando de verdad a mis amigos. Annabeth había enrojecido. Grover hacía ruiditos de asfixia, como un ganso estrangulado.
Las miradas se dirigieron hacia el sátiro -que estaba sonrojado por la comparación- y a la rubia que era abrazada por su madre.
—Bueno, Crusty… —comenté, intentando sonar indiferente. Miré la etiqueta con forma de corazón de la cama especial Luna de Miel
Afrodita sonrió abiertamente y miro con picardía al pequeño.
—. ¿Y ésta tiene estabilizadores dinámicos para compensar el movimiento ondulante?
—Desde luego. Pruébala.
-Díganme que no lo hará-rogó Reyna, ya no sabía que esperar de Pecy Jackson.
—Sí, puede que lo haga. Pero ¿funcionan incluso con un tío grande como tú? ¿No se advierte ni una sola onda?
Atenea frunció el ceño.
-No va a ser tan idiota para caer de nuevo en eso...¿o si?-miró al castaño.
Pereo y Orion también le observaron, el había mencionado que el estirador era tonto...¿que tanto? ¿lo suficiente para caer en la misma trampa?
—Garantizado.
—Venga, hombre.
—Que sí.
—Enséñamelo.
Se sentó gustoso en la cama y le dio unas palmaditas al colchón.
-No puedo creerlo-dijo Zoë, lo que muchos tenían en la cabeza-. Asi...¿sin más?
La sorpresa se reflejo, tanto en los romanos como griegos.
-Les dije que era tonto-sonrió orgulloso Teseo.
Heracles negó con la cabeza.
-Eso es tener un nivel de estupidez muy alto-afirmó.
—Ni una onda, ¿ves?
Chasqueé los dedos.
—Ergo.
-¡En Percy siempre se puede confiar!-gritó alegre Grover el cual se apresuró a ocultarse tras Thalía por la vergüenza de ser el centro de atención. De todos modos, muchos asintieron o expresaron su acuerdo a base de gritos. Cuando las cosas se hubieran calmado, Travis continuó la lectura.
Las cuerdas rodearon a Crusty y lo sujetaron contra el colchón.
—¡Eh! —chilló.
—Centradlo bien —ordené.
Las cuerdas se reajustaron rápidamente. La cabeza de Crusty entera sobresalió por la parte de arriba y sus pies por la de abajo.
-Eso me trae recuerdos-murmuro Teseo.
Thalia por otro lado, decía con incredulidad.-Rebana a todos los que no tienen la altura perfecta y él tampoco la tiene.
-Es como mi hermano-murmuró Nico-. Hitler mataba a cualquiera que no sea rubio y el no lo era. Aunque haya sido austriaco. Tomo por tontos a los alemanes por eso del darwinismo y las razas y bla bla bla.
Thalia le miro sorprendida.
-¿Como sabes eso?
-Ehhh-miró incómodo a Will que no le quitaba la vista de encima-, ¿internet?
La hija de Zeus alzo una ceja.
-Claro.
-El punto es, que los alemanes soy muy abiertos a todo eso-susurro con la vista baja- Se moriría al saber la cantidad de "razas" que hay ahora.
—¡No! —dijo—. ¡Espera! ¡Esto es sólo una demostración!
Destapé el bolígrafo y Anaklusmos se desplegó.
—Bien, prepárate… —No sentía ningún escrúpulo por lo que iba a hacer. Si Crusty era humano, no podría hacerle daño. Si era un monstruo, merecía convertirse en polvo durante un tiempo.
Los que no se habían quedado oyendo al hijo de Hades, asintieron a lo leído por Travis.
—Eres un regateador duro, ¿eh? —dijo—. ¡Vale, te hago un treinta por ciento de descuento en modelos especiales!
-Claro, seguro le interesan las camas-rodó los ojos Leo.
Levanté la espada.
—¡Sin entrega inicial! ¡Ni intereses durante los seis primeros meses!
-Wow, barato-murmuró Hermes. Deméter le miro de mala manera.
Asesté un golpe. Crusty dejó de hacer ofertas. (Insertar sentimiento de tranquilidad en Octavian)
Corté las cuerdas de las otras camas. Annabeth y Grover se pusieron en pie, entre temblores, gruñidos y maldiciones.
—Parecéis más altos —comenté.
Poseidon y otros rieron ante las ocurrencias del hijo del dios mencionado.
-No le veo la gracia-gruñó Atenea.
-Relájate, ya están a salvo-aconsejo Poseidon-. Respira al menos unos segundos, que falta camino por recorrer.
—Uy, qué risa —resopló Annabeth—. La próxima vez date un poquitín más de prisa, ¿vale?
Grover asintió, no le había gustado para nada la experiencia.
Miré en el tablón de anuncios detrás del mostrador de Crusty. Había un anuncio del servicio de entregas Hermes, y otro del Nuevo y completo compendio de la Zona Monstruo de Los Angeles: «¡Las únicas páginas amarillas monstruosas que necesita!»
Los semidioses se miraron entre sí.
Debajo, un panfleto naranja de los estudios de grabación El Otro Barrio ofrecía incentivos por las almas de los héroes.
Hades y Perséfone hicieron una mueca. No querían que llegaran al inframundo...no de esa manera y con toda una vida por delante.
«¡Buscamos nuevos talentos!» La dirección de EOB estaba indicada justo debajo con un mapa.
-Eso es tener suerte-murmuró Quirón-...o eso creo.
—Vamos —dije.
-Percy, casi son estirados hasta la muerte-riñó su madre-. Ten consideración.
El pequeño asintió aunque no tenía idea de lo que era consideración.
—Danos un minuto —se quejó Grover—. ¡Por poco nos estiran hasta convertirnos en salchichas!
-Salchicha de sátiro-murmuraron Travis y Connor con desagrado.
Miranda y Katie golpearon a los Stoll con fuerza, estos se tomaron la cabeza y Katie tomé el libro.
-Oh, solo falta una oración-informó.
—Venga, no seáis quejicas. El inframundo está sólo a una manzana de aquí.
-Listo-y golpeó a Connor con él-. Te toca.
Atenea miró mal a la hija de Deméter, no tenía que usar los libros como un arma. Annabeth fruncía el ceño ¿por qué los trataban así?
-Leeremos un capítulo más y luego almorzaremos-dijo Zeus.
¡PAZ! -se acerca temblorosa con la bandera de Japón- ¡Omitan el punto rojo!
Que conste que quise cumplir pero se rompió uno de esos coso gigantes que dan luz...¿cómo se llamaba? ¡Un generador! Estuvimos unos día sin luzhasta que los repararon...a ese punto ya habían pasado reyes habían pasado todas las festividades y bla bla bla.
Escribí lo que pude porque:
a) No me anda el word y escribo desde FF (se habrán dado cuenta porque no están los espacios acostumbrados), para eso necesito wi-fi pero sin luz no hay eso.
b) Intenté desde el celular pero fue un acto fallido estrepitoso, así que lo único que podía hacer era revisar reviews.
c) Me obsesioné demasiado con el foro "El Monte Olimpo"
d) Me aparecían 3 reviews nada más y eso me desanimó un poco...u.u Pero continué por esas tres personas.
f) Al parecer el cosito de los reviews (si el cosito porque no se como se llama) estuvo andando mal porque a muchos de mis amigos en FF no le llegaban los reviews, así que imaginen mi sorpresa de recibir así de la nada más de diez reviews (casi me largo llorar *-*) y fue como...¡Apurate nena que te están esperando! ¡Hasta que no actualices nada de chocolate! (aunque admito que un amigo me compró un helado de bonbon de chocolate con 38º nunca se lo iba a negar) Tengo un kilo de helado de chocolate esperando en mi refi para cuando termino esto *-* Así que rápido!
Reviews/Comentarios:
Okanee: -alza las manos- Si! Malcy y Solangelo! Entendido! No me mates -llora patéticamente-
CecyBlack: Jajajajaja ¿Qué frase de Divergente? Lo de la bruja de Harry Potter fue a posta, ¿qué cosa de mi vida diaria? xDD Estoy más perdida...recuerda Doris... No sirvo para las insinuaciones ¡dejame!
Shazam-The-Thunderbolt: (alto nombre! Me hizo acordar al hombre araña xD Ni idea por qué) Awww.. gracias, espero que la hayas pasado de lujo Tsk.
Nani Hakai: Jajajajaja te parece...Nico? Celoso? Nada que ver...Estar mucho tiempo con Cress te hace mal...
Anonimus maximus: Jajajaja no hay drama, aun estoy esperando tu actualización -se ve un esqueleto sentado en un banco- Okno
AndyPoHeCu: Sip, una palabra nueva totalmente de mi autoría (?) Esta patentada ehhh Y Wpp es Whatsapp ;)
Mitchel0420: Eso espero, es la idea. ¿Qué tal te parecieron estos POV's?
MarGZ12: JAjajajaja Mi Nico está celoso mas chuuuu *-* ¿Qué hacías leyendo esto a las 12:24? Mujeh yo estaría en pedo (estaba medio en pedo cuando subí el cap xD)
Guest: España! ¿Eres de España? ¿Me llevas? No como mucho (Una mentira más grande que América) onegaiii
Jajajaja, me gusta que se animen a reviwearme (otra palabra nueva para mi diccionario ¡patentada!) me hace sentir querida y que se tomen la molestia de escribirme me hace muy feliz :) a mi se me alza la derecha jajaja me hace bullying por eso a veces lloro! Ok no el momento padre e hijo se acerca a pedido tuyo ;) Jajajaja Feliz navidad, año nuevo...lo que sea!
fifthhatpony: (lo escribí bien?) jajajaja Lacom te suena a hombre lobo por Licaón (el primer hombre lobo) y Malcy...no lo había pensado pero ya me lo imagino con el fondo rosa, el paquetito con un una nena de ojos grandes y brillosos (estilo anime) tarareando y el dulce parecido a los malvaviscos.
Demigood: Te aseguro que para Percy ufff... bandaaaaa. Para Annabeth no tanto ;)
Matsuriharuna8: (Me parece ver una narufan) Valeee añadido a los pedidos o Will se dará cuenta...pero con circunstancias especiales hehehe
Lisst Zavala: Si comandante!
AkumaDiAngelo: (Hakuna matata! -tatarea-) Si!1 antes yo estaba corte...Wll y Rachel harían buena pareja pero la Sangre del Olimpo me ha abierto los ojos, me iluminó XD el Solangelo es lo mejor que pudo haber hecho el tío Rick *-*
Jane Malfoy24: Aplaudan carajo! -aluvion de aplausos-, por Dios, estos dioses me vana sacar de mis casillas grr...¡Son sus hijos! Por Razel, ¿es tan difícil darles un poco de amor?
Jajajajaja Amo esas parejas aunque Afrodita no se merezca a Hefesto, pero bue, yo amo esa pareja. Despues el Percy con Artemisa...seguía una historia que era TAN genialosaaa *-* pero dejaron de traducirla y yo me quería matar! -llora- Orión tendrá algo...relacionado con el último libro.
kisses :*
MariHofferson: Kami-sama! Te dejé para lo último porque me quedé anonadada. Comentaste casi todos los capítulos ¿cómo lo hiciste? Cuanta paciencia! No me alcanzaría este lugar para responderte. Así que te voy a responder por priv Ufff...casi me largo a llorar de la emoción (sin mencionar que elevaste mi ego, olvidate, no hay puerta que pueda hacer pasar a mi ego) me quedé como...OMG. Jajajajaja me sacaste varias risas sinceramente ;) gracias.
Besitos!
Los ama La otaku que lee libros.
Pta: Malcy es oficial!
