Woohoo lo logré volví a actualizar (para festejar mis 100 reviews! :3) *musiquita kan-kan*

Dan: Y justo antes de los exámenes de periodo...

¡Así es ^^ la libre!

Dan: Por ahora...

O.O'

Me dedique a no verte
y me encerré en mi mundo
y no pudiste detenerme
Y me aleje mil veces

Y cuando regresé…

- Me dedique a perderte, Alejandro Fernandez-


Capitulo 25 La venganza es…

Ese sentimiento de "yo gané". La segunda impostora de la felicidad verdadera más cercana a ésta, porque si tu corazón realmente la añora la obtiene y disfruta como no tienes idea. "Un plato que se come frío" y se disfruta a costa de otros. Una travesura perfectamente planificada y realizada por tus propias manos ó llevada a cabo por las del mismísimo destino.

Pero el día de hoy es un mediodía acogedor de matices claros y brillantes en el cielo, ventiscas frescas que acarician la piel, follajes verde permanente…

Perfecto escenario de nuestra tan esperada reconciliación.

Esta cruel ironía que castiga con pesar a esta joven muchacha es un dulce amargo a los labios de él. Porque esta venganza en forma de ironía se lo lleva entre los pies a él…

Y una voz en su cabeza le decía que no, "no era su lugar ni debía ofrecer oportunidad alguna." Mientras otra le decía que lo intentara que no había nada que perder, solo algo que ganar…y entonces la curiosidad, la nobleza y aquella necesidad de ella fueron más fuertes, eso que algunos llaman amor….

Ella tomo la iniciativa de agarrar su muñeca y jalarlo consigo, tal como el mismo destino, hacia las jardineras del patio trasero. Perfectas porque proporcionan comodidad, seguridad y sobre todo privacidad.

El se dispuso a sentarse cómodamente esperando lo que tenía que decir, con la mente tan abierta que en un descuido su cerebro se podría caer.

Le miraba expectante mientras aquellos ojos verdes miraban de un lado a otro sin razón, haciendo disimulados ademanes de desesperación. Porque le era muy difícil poder decir todo lo que pensaba y todo lo que deseaba y sabía que después de todo no sería tan fácil dejar todo atrás, pero quizás no era necesario…

No lo era porque las cicatrices le servirían de permanente recuerdo, como advertencia y recordatorio de "lo que se debe y no hacer". Y le reconfortaba y aterrorizaba de alguna manera.

PDV de Fabia

— Shun… yo — dije, una vez que pude encontrar las palabras correctas.

Su expresión era imposible de descifrar. Fría, calculadora, inexpresiva, todo aquello que lo caracteriza como una persona seria.

— Descubrí que… bueno, tu y lo de, pero Linus y yo… y por tonta — dije comenzando a decir incoherencias y oraciones incompletas, producto de mis nervios.

Me miró confundido, no hay duda, y no lo culpo. Suspiré relajándome y dejando todo salir.

— Yo quiero pedirte disculpas, por todo. Eh sido una terrible persona, actuando por lo que creía era mejor para los dos…— agregué, finalmente encontrando sentido en mis ideas.

— Me encontré en algo tan difícil… creerle a aquel muchacho con el que había crecido desde pequeña y creía conocer bien ó aquel nuevo amigo por el cual yo ya sentía… — expliqué haciendo una pausa. Mis ojos se agrandaron, por un segundo, estuve a punto de decirlo abiertamente. Y él me miraba con aun más interés, conservando compostura.

— Una gran confianza y seguridad — terminé, nerviosamente.

Di un paso más al frente, recobrando determinación y seguridad.

— No fue hasta ayer que me pude dar cuenta de que él me había estado mintiendo — dije haciendo una pausa, intentando controlar el enojo y la decepción.

PDV de Shun

Realmente todo esto era inesperado, justo cuando comenzaba a hacerme a la idea de olvidarme de ella… ocurre esto. Había llegado a estar ahora en su papel, querer darme por vencido y dejar que todo tomara su camino. Pero ahora parecía ser su turno, ambos estábamos en los zapatos del otro.

— No fue hasta ayer que me pude dar cuenta de que él me había estado mintiendo — dijo, haciendo una pausa, volteando hacia otro lado para reprimir el evidente enojo y decepción que sentía.

Apretó sus puños, al grado de que sus nudillos se tornaron blancos. Se le veía tensa.

Y en un impulso casi instintivo me paré y me acerqué, la tome suavemente de los brazos y sentí como se relajaba rápidamente. Su mirada regresó a encararme. Me miraba suavemente, expectante.

Di un paso hacia atrás y deje resbalar mi agarre con suavidad.

— Has pasado por tanto, bueno, ambos. Cada vez las situaciones fueron empeorando y ahora… — suspiró y dio media vuelta, quedando de perfil.

Se cruzó de brazos, mirando el piso el cual era, aparentemente, muy interesante.

Y pude ver algo de mí en ella. Éramos similares pero a la vez muy diferentes.

— Me aterra el darme cuenta de que nada será como antes, que no existe la opción de un comienzo diferente, que… — agregó tomando una pausa de nuevo, la cual aproveché.

— Todo lo que deseas haber hecho se quedará por siempre atrapado en un "hubiera". — terminé por ella.

Giró su cabeza sin dudar al escuchar esto, me miraba a través de un par de ojos nublados. Bajó los brazos con suavidad y se giró por completo.

Se acercó con pasos firmes y lentos. Tan cerca de mí que podía respirar su delicado aroma a vainilla y jazmín, tan cercana a mi oreja que su cálido aliento provocó que un escalofrío recorriera mi espina dorsal.

— Lamento todo lo que dije y ocurrió, espero algún día estés listo para darnos otra oportunidad… volver a comenzar — me susurró con voz dulce y suave.

Sintiendo como el calor de su aliento se disipaba un nudo se creó en mi garganta. Comenzaba a separarse de mí cuando ocurrió algo inesperado.

Sentí como sus labios se presionaron sobre mi mejilla por apenas unos breves momentos. Tan suave, sincero y genuino. Sentí como una pequeña espina se clavaba en mi corazón, dolía, pero dolía tan bien…

Maldigo esta sensación masoquista.

Cuando me di cuenta ella ya se había dado la vuelta y comenzaba a alejarse.

¿Realmente la vas a dejar ir?

Dijo esa voz en mi cabeza, aquella que ahora me suena mucho más cuerda.

Y en un acto de instinto y necesidad me agité como si al irse ella se me fuera el aire, rápidamente extendí mi brazo desesperadamente y apenas obtuve un roce de su piel me aferré a su brazo girándola.

Confusión, sorpresa y temor conformaban su expresión. Sonreí ligeramente.

— Lo estoy — dije, seguro y determinado

PDV de Fabia

¿Había ocurrido lo que creo que ocurrió? ¿O solo era un espejismo desesperado? Creo entender a lo que se refiere pero es demasiado bueno para ser verdad, no creo entender del todo y como consecuencia una sola palabra escapa de mi boca…

— ¿Qué? — cuestioné perdida en su sonrisa y su mirada.

Bajó su mirada al piso por un segundo, regresándola rápidamente.

— Estoy listo — afirmó, sin rastros de duda o inseguridad.

Era difícil contener mis lagrimas de felicidad, era tan fantástico y especial que ni si quiera me parecía real.

— ¿Y tú? — preguntó corta y directamente.

Sugiriendo un sí implícitamente en su mirada.

Una breve risa escapo jugueteando por mis labios, me permití liberar unas cuantas lágrimas de felicidad, porque un sentimiento así no se podía embotellar…

— Siempre Kazami — respondí con una sonrisa.

Mi corazón latía fuerte, estrellándose contra mi interior con cada palpitar. Parecíamos acercarnos por simple efecto de gravedad, algo en el aire era tan magnético…

Pero entonces escuchamos risas y pasos, giramos la cabeza y un par de compañeros venían en nuestra dirección.

Una muchacha de cabellos cortos naranjas venía riendo, corriendo, de la mano de un muchacho alto y de ojos grises. Ambos se detuvieron.

— Vámonos Ace, aquí ya está ocupado — dijo girando y llevándose consigo al muchacho.

Típico.

— ¿Y qué ocurrirá con Linus? — preguntó Shun.

— De él me encargo yo — respondí.

PDV de Shun

— De él me encargo yo— dijo tranquila, sus ojos brillando maliciosamente.

Dudosa se giró para alejarse, solo que esta vez no dolía, no me hería… porque no era una eterna despedida.

— ¿Quieres ir al baile? — dije por impulso, no lo pensé dos veces.

Se detuvo y miro por su hombro y al verme sonrío.

— Recógeme a las 7 — fue su respuesta, simple y directa.

Sonreí y sentí la tensión dejar mis hombros.

— Ah, y no llegues tarde esta vez — agregó, retomando camino.

«/…****…Día siguiente (o sea Miércoles)…****…/»

PDV de Dan

Ayer que me encontré con Monique en el pasillo platicamos un rato. No suelo llevarme o hablar mucho con ella pero es agradable y realmente me ayudo a olvidar el gran fiasco de ayer. Sorpresivamente no tiene ninguna cita para el baile, me imagino que está esperando Linus. Imaginé que para estas alturas ya la habría invitado.

Mira nada más… ¡quién lo diría! ¡Hoy es día de sándwich en la cafetería!

No, no más distracciones. Debo encontrar a Runo. Quizás si espero en la mesa, llegue pronto.

Y pocos segundos después de sentarme la vi dirigirse hacia mí.

— Hola Runo — apresuré a decir.

— Ah, hola Dan. ¿No vas a almorzar? — preguntó sorprendida.

— Nah, quizás más al rato — dije despreocupado.

En eso llegó Julie, acabando con toda la paz…

— ¡DAN KUSO! Dime que mis oídos no me mienten, ¿a caso es verdad que no tienes hambre? — chilló Julie, abriendo sus enormes ojos grises.

— Hola Julie — dije, ignorando su comentario.

Se sentó al lado de Runo dejando su manzana en la mesa. Comencé a jugar con un tenedor y finalmente decidí hablar de lo que tanto necesitaba.

— Así que irás con Rito al baile eh — comenté, sin despegar la vista del tenedor.

— Sí, ¿no es extraño? — respondió Runo con felicidad.

— Pues si la verdad mucho. Aunque no te confíes, muchos dicen que el solo juega con las niñas. No me sorprendería si todo esto resulta ser una broma— contesté llevándome ambas manos a la nuca y cerrando los ojos.

Grave error…

Escuche como un objeto de plástico se rompía a la mitad. Al abrir los ojos pude ver a Runo semi alterada con la mitad de un tenedor de plástico en la mano.

— No te preocupes Dan, yo sé cuidarme sola — respondió, un poco molesta.

— No lo creo Runo, yo no confío en ese tipo. Deberías cancelar con el — dije, tranquilo.

— Oh no, ni creas que cancelaré mi cita solo porque a TI te da mala espina. Ni que tuviera que andarte pidiendo permisos a ti Dan — contestó subiendo un poco el volumen de su voz.

Este es juego de dos…

— ¡Pues deberías! Luego no salgas diciendo que no te advertí — respondí.

— Eh… chicos — dijo Julie, atemorizada y encogida. Claro que ambos la ignoramos.

— Si tanto te molesta Dan, ¡¿Por qué no me invitaste tú? — cuestionó levantándose de su lugar, al tiempo que yo lo hacía también.

— ¡Eso iba a hacer! — contesté.

— ¿Y porque no lo hiciste entonces? ¡No sólo te quejes! La próxima vez ten la decencia de invitarme, ¡y no como tu ultima opción!— respondió frustrada.

Alcancé a detectar algo casi imperceptible, ¿acaso eran lagrimas contenidas? No, no podía ser. Runo JAMÁS había llorado, no frente a alguno de nosotros. Nunca, sin importar lo que ocurriera.

— ¡No te invite antes porque no creí que alguien te fuera a invitar! ¡Me dabas lástima porque con esa actitud quien querría acercarse! — respondí, explotando, quizás no de la mejor manera...

Runo se quedó pasmada, tal vez incluso lastimada, lo podía deducir por su mirada.

Al instante me arrepentí de lo dicho, en estos momentos el titulo de basura me quedaba chico.

— R-Runo — dije titubeante.

— Ahórratela Dan — dijo con voz entrecortada y ojos llorosos. Dio media vuelta y se fue.

Julie me dedicó una mirada de muerte y se fue tras ella.

Me deje caer en la silla. Golpeé la mesa frustrado, una vez más la había echado a perder…

— Hola Dan — saludó Fabia, junto con Shun.

— Ah, hola Fabia, Shun — dije desanimado.

— ¿Qué ocurre? — preguntó Shun.

— Nada, discutí con Runo — dije jugando con el tenedor.

— ¿Y qué esperas? — cuestionaron ambos al unísono.

Les dediqué una mirada de confusión.

— ¡Ve por ella tonto! — ordenó Fabia, sin perder su calma.

Rápidamente me pare y salí a buscar a Runo por donde había visto que se fue.

Esto no iba a ser fácil…

PDV de Linus

Finalmente había estado juntando coraje para pedirle a Fabia que fuera al baile conmigo, hoy es el día.

Runo pasó corriendo, aparentemente llorando disimuladamente. ¿Me había perdido de algo?

Tal parecía que sí, pues solo estaban Shun y Fabia en la mesa, lo cual no me gustó. Últimamente eh hablado menos con Fabia, pero eso no me puede detener. Tantos años y ahora, finalmente, podré tener el valor.

Mis ojos estaban pegados en ella, una sonrisa permanente en mis labios y traía conmigo el corazón en la mano.

Saqué la silla sin verla, mis ojos seguían sellados en ella. Pero al sentarme… sonó un ruidito de algo aplastándose, sentí como mis pantalones eran manchados.

No podía ser cierto…


TSS... sí muy dramático pero pues, ya saben como soy, ya me conocen ^^'

¡Los quiero muchismo queridos lectores! No creo poder haber llegado hasta acá sin todo su apoyo :) es muy apreciado y muchisimas gracias por estas 100 reviews, eso me dice que para ser mi primer fic no voy tan mal :3

Descuiden Mira y Ace aparecerán todavía un poco más no se preocupen :)

Ah y según los resultados de mi encuesta Alice se quedará con...

ya lo verán!

¡Recuerden, ultimos capítulos!

¿Reviews porfavor :3?