Haruka: ¡Hola a todos mis queridos lectores! Sé que se preguntaran "¿qué carajos haces aquí después de meses de haber terminado SEPV?"
Rin: Eso se puede contestar con el siguiente anuncio que vamos a hacer
¡Habrá segunda temporada de Súper Escuela Preparatoria Vocaloid!
Luka: Este fic será un poco más corto del anterior, ya que el único motivo por el que lo hicimos es para aclarar algunos hechos que no les haya quedado claro y para aprovechar más la inspiración de saber como actuarían estos chicos como estrellas de la música.
Mokoa: Así que si todavía tienen alguna duda sobre los capítulos anteriores no duden en dejar un review sobre eso y en la nueva temporada los aclararemos de algún modo.
Haruka: Al principio pensaba simplemente poner un aviso, pero luego me dije que debía hacer algo especial, así que *redoble de tambores* ¡El primer día visto desde el punto de vista de Neru!
Rin: Ya comenzamos a hacer el prólogo, sólo es cuestión de tiempo antes de subirlo.
Luka: Además, para que estén siempre informados de como avanza el fic o si quieren conocer un poco más como es Haruka, vayan a su página en Facebook que tiene el mismo nombre que aquí (o pueden ir al perfil y buscar el link)
¡Disfruten la lectura!
Desde una Diferente Perspectiva:
Supe que hoy sería un día que marcaría todo mi año escolar, de buena o mala manera. Desde ayer me había preparado mentalmente para entrar a la Súper Escuela Preparatoria Vocaloid, el bando que considero como mi peor enemigo. Sé que suena muy irónico que vaya al mismo sitio al cual se supone que odio, pero esta era una misión importante para poder ayudarlos a todos y no podía decepcionar a nadie.
Me levanté sin muchos ánimos de la cama, este año sería un poco más interesante que los anteriores, ya que es la primera vez desde que escapé de casa que puedo decir que no tengo miedo de hacer algo diferente y que me descubran por ello. Se puede decir que ya me di cuenta de que mis padres en realidad no se preocuparon en ningún momento por mí o por Nero, o tal vez sólo me buscaron para no tener que quedarse sin heredero de la empresa, pero al no encontrarnos decidieron rendirse y posiblemente fueron a buscar a otra persona ─sólo espero que esto no recaiga sobre Naru─. En fin, estoy aliviada de haber salido de ese horrible sitio.
Cuando ya estaba totalmente arreglada para ir a la escuela, fue a la habitación de mi hermano y toqué fuertemente para ver si el muy ingrato estaba por lo menos despierto.
—¡Nero! Más te vale estar por lo menos vestido— advertí.
—Sólo unos momentos onee-chan— me quedé esperando unos minutos y cuando pensé que ya era tiempo de tirarle la puerta de una buena vez, la puerta se abrió dejando ver a mi hermano quien si estaba listo para mi buena suerte. —No sería tan irresponsable de faltar el primer día—
—Bueno, esa podría ser una de tus pocas cualidades buenas—
—Eso es cruel onee-chan—
Sin escuchar alguna de sus quejas, simplemente caminé hacia la salida de nuestra nueva casa, ya encontraríamos algo de comer en el camino, la escuela quedaba lejos y tampoco tenía muchas ganas hacer algo para desayunar.
—Esto es algo muy importante para Utauloid, así que tu actitud de príncipe de manga shoujo tal vez nos ayudará mucho para conocer las debilidades de las chicas en esa escuela ¿entiendes?— comenzaba a decirle los planes a Nero sobre qué haríamos para que no hubiera error alguno.
—Claro, úsame como carnada— como siempre, ignoré sus comentarios.
—Ahora unas reglas— me giré sobre mis tobillos y lo señalé deteniendo su caminar. —Primero: No te encariñes con nadie— lo dije con el tono más serio que podía usar en ese momento.
Ese no era ningún problema para mí, yo ya me había acostumbrado a estar totalmente sola y de no necesitar de nadie más, pero Nero era otro caso, él era como un niño que se encariñaba con las mascotas que veía en el parque y deseaba podar llevárselas a casa.
—Cómo ordenes— creo que lo puse algo nervioso ya que tragó saliva.
—Segundo: Si llegamos a hablar con alguien que sea únicamente para conseguir información, nada más— continué. —Tercero: No revelar bajo ningún motivo que somos de Utauloid— sentencié mientras seguía caminando.
—Parece que planeas acabar con mi vida social en la escuela ¿eh?— bromeó Nero para ocultar que estaba de verdad nervioso por esta misión, no lo culpaba, ninguno de los dos teníamos idea alguna de cómo sería ese sitio al cual Deruko deseaba tanto arruinar.
Después de una caminata algo silenciosa, por fin llegamos a nuestro destino y el lugar al cual tendríamos que infiltrarnos hasta obtener la información deseada la cual destruiría esta escuela y así Teto y los demás podrían obtener lo que más quieren.
Este era el primer día, no creo que algo interesante llegué a pasar el día de hoy. Así que sólo debo relajarme y ya dentro de poco comenzaría con mis planes.
Cuanto me arrepiento de haber pensado eso en primer lugar. Cuando entramos al salón al instante nos vimos rodeados por personas extrañas: una chica con un pulpo en la cabeza, una chica con orejas de gato, una niña que de seguro no pasaba los 12 años, un extraño tipo que llevaba una espada de madera y que era acosado por varias chicas, una chica con el cabello color arcoíris y muchas otras cosas extrañas. ¿Acaso me había metido sin querer a una convención de anime? No sabía si esto hacía más fácil o más difícil mi misión.
—Mejor sólo vamos a sentarnos— dijo Nero algo nervioso, de seguro ni él sabía qué hacer con este montón de gente rara.
Ambos decidimos los penúltimos puestos de dos filas para así pasar desapercibidos pero tampoco parecer como los marginados del salón. Saqué mi celular ignorando totalmente a mi hermano, comencé a mandar textos a Haku, Dell y a Teto informándole cual había sido mi primera impresión del lugar. Estaba tan metida en aquel mundo tecnológico que ni siquiera noté a la persona que se sentó detrás de mí, simplemente miré al frente por primera vez en minuto cuando todo se quedó extrañamente callado y ahí supe que había llegado el profesor.
Escuché con aburrimiento ese pequeño discurso que nos dedicó Hiyama-sensei, en realidad no me importaba mucho lo que lográramos aquí (a menos que se tratara de la misión, claro) después de todo ya pronto nos iríamos y todo ese esfuerzo no habría válido de nada.
Una de las cosas que más aborrezco en este mundo es que mi apellido comience por la "A" eso significa que siempre seré la primera en ser llamada y los profesores obviamente te recuerdan más fácil por eso. Bufé por lo bajo mientras alzaba mi mano. Mientras llamaba a los otros estudiantes, yo me fijaba sin mucho en interés en sus nombres, si voy a hacer esto de espionaje al menos debo hacerlo bien ¿no?
Había muchas cosas que me desagradan o que me molestaban, eran tantas esas cosas que de seguro muchos dirán: "¿Qué rayos pasa contigo?" Lo gracioso de todo esto es que a pesar de que me molesten muchas cosas, hay pocas cosas que verdad odio, como la baja cobertura, los idiotas, las sorpresas etc. Pero hay algo o mejor dicho alguien que está a punto de pasar a mi lista de cosas que me molestan a las que odio, y esa persona es nada más y nada menos que mi rival de la infancia: Hatsune Miku.
Cuando escuché su nombre de nuevo supe que esto no sería nada fácil, después de todo aquella chica había hecho que ─literalmente─ mi familia me odiara (menos Nero). Ella siempre solía superarme en todo de una manera tan sencilla que hacía parecer mis esfuerzos más que inútiles, además tenía una actitud tan de niña buena que era normal que nadie hablara mal de su persona, por eso muchas veces me vi opacada porque al parecer yo no actuaba al igual que Hatsune ganándome muchos reproches debido a esto; no era mi culpa ser lo totalmente opuesto. Ella es la mayor razón por la que quiero destruir esta escuela, además de salvar a Ted, claro.
El profesor guardó sus cosas y se despidió diciendo que no haríamos absolutamente nada ─eso es lo que entendí─. Otro bufido salió de mí, esto no parecía una escuela de élite como tanto la pintan, bueno, horas libres eran horas libres que podía gastar en internet.
—Un gusto, soy Len Kagamine— no estará dirigiéndose a mí ¿cierto? Esto no era parte de mi plan, es más, no espere que alguien me hablara tan de repente, esto no estaba entre mis planes, usualmente nadie se acercaba a mí. De acuerdo, sólo tengo que calmarme, además ya llevó mucho sin decir nada, de seguro pensará que soy alguien rara. Esperen, eso no debería importarme, no me importa para nada lo que ese chico piense de mí.
—Si ya sé cómo te llamas— bravo Neru, si hubiera una materia llamada "interacción social" serías la mejor; debo enmendarlo de alguna forma, bueno no enmendarlo, me da totalmente igual tratar fríamente a los demás. —Y-Yo soy Neru—al menos debería presentarme por educación, pero de esa forma tan débil ahora de seguro se burlará de mí. Y ahí estaba ese maldito Kagamine soltando una ligera risa que me molestó, ahora si sabría que nadie se puede burlar de mí. —¿De qué te ríes, idiota?—
—L-Lo siento, no fue mi intención— al menos el idiota rubio oxigenado tiene modales. Tomé mi celular de nuevo, espero que entienda que no quiero hablar más con él. —¿Acaso no te cansas de estar siempre con el celular?— lo primero que atiné a hacer esa ocultar la pantalla, lo que menos quería era que viera la conversación que tenía con Haku sobre lo que pensaba de él; eso sería demasiado vergonzoso.
—Métete en tus propios asuntos, idiota— intenté sonar firme para ocultar mi vergüenza pero creo que no resultó.
—Lo siento es que….estoy aburrido— dijo sin más. ¿Así que era usada para su aburrimiento? Me siento algo indignada.
—Pues ve a molestar a alguien más— repliqué algo molesta.
—Estoy bien aquí— miró a otro lado así que aproveché para ver mi celular nuevamente. —Además no quiero ir con mi hermana, está algo loca—
—A mí me parece muy tranquila— sólo la miré de reojo y ya, bueno supongo que es la chica que está sentada tras Nero. ¿Quién podría ser tan idiota como para no darse cuenta de que son gemelos?
—No lo creerías si te dijera que ella compró una aplanadora—
Ahora mi vista se fijó en él, que alguien comprara una aplanadora era la cosa más alocada y estúpidamente genial que había escuchado en mi vida, pero hay que se llama prudencia.
—¿Qué persona hace eso?—
Miré a Nero unos momentos y sin darme cuenta había comenzado a hablar.
—En cambio mi hermano es algo más calmado y odia estar solo, aunque es algo más sociable y siempre muestra una sonrisa ante cualquier situación. Es muy difícil que se enoje, y es muy amable— oh rayos hablé demasiado bien de mi hermano. —P-P-Pero no creas que le presto mucha atención a esas cosas, no me importa lo que mi idiota hermano haga— mascullé.
—Bueno mi hermana es muy orgullosa además de mandona y siempre me trata como sirviente, es muy agresiva, terca e impulsiva, también aunque no lo parezca le gusta ayudar a los demás, y aunque siempre peleamos aun así siempre me apoya—
Ya veo, así que ellos dos son muy unidos, podría decir que es parecida a la relación que tengo con Nero pero eso sería una conclusión muy apresurada. Lo miré por unos segundos que parecieron minutos y ahí me di cuenta de algo, jamás conseguiría nada siendo la asocial del grupo, debía integrarme y así conseguiría información más fácil de alguna forma.
Solté una pequeña risa ante mi plan.
—¿Q-Qué pasa?— de seguro él también se avergüenza de hablar bien de su hermana, bueno, parece que ya tenemos algo en común.
—Bien, hablaré con ella— me levanté y guardé mi celular en el bolsillo.
Mientras más me acercaba a ella más veía las fallas de este plan: No sabía cómo rayos iniciar una conversación con alguien. Intenté calmarme, no podía dejar que vieran mi ineptitud para las relaciones sociales.
—Un gusto soy Neru Akita— saludé intentando sonreír pero más que eso parecía una mueca; al parecer no lo notó.
—Soy Rin Kagamine, hermana del idiota con el que estabas hablando— al oír el "¡Oye!" de Len tuve que reprimir una risa, no esperaba que ella se refiriera así a su hermano, aunque eso me ayudó un poco a entrar en confianza.
—Ah cierto, este idiota es mi hermano menor: Nero— lo "presenté" recibiendo la misma acción que Len pero ahora en Nero. Al menos debía involucrar a mi inútil hermano para que no me sienta tan incómoda con ella, después de todo él es el especialista en llevarse bien con los demás.
—Un gusto Rin-san, por favor cuide a mi molesta hermana— yo lo golpeé, haciéndome quedar como una madre que regaña a su hijo. —Onee-chan eso duele—
—Entonces no me hagas quedar mal frente a otras personas—
—Un gusto, soy Len Kagamine— había olvidado a Len por unos momentos. Miré a Nero unos segundos y su mirada decía: "¿qué planeas?" Bueno, ni siquiera yo sabía exactamente lo que hacía.
—Rin, Len me contó que habías comprado una aplanadora— me siento tan idiota por comenzar a hablar de eso tan de repente, es como si sólo hubiera hablado de ella por eso o como si no tuviera nada más interesante que decir. Muy inteligente Neru.
—Sí, sólo que Len no me deja usarla, es muy aburrido— para mi gran sorpresa no llegó ese silencio incómodo que se forman cuando haces una pregunta estúpida.
—Ya te dije que si la usas serías un peligro para la sociedad—
—¿Qué tiene de malo que la use para qué todos sean mis sirvientes?— esta chica sí que tiene una gran actitud de princesa, pero de alguna manera no del tipo de presumida. Incluso sonó algo gracioso cuando dijo eso. Oh vamos Neru no puedes reírte por algo como eso.
—Rin, últimamente estás viendo mucho anime— y creo que esas palabras hicieron que Nero estuviera totalmente pendiente de la rubia. De verdad cae muy fácil ante las personas.
—¡Pero ni no tengo nada que hacer!
—¿Así que también te gusta el anime?— pregunté curiosa. Mi interés se debía a que como crecí en un ambiente donde te prohibían muchas cosas, siempre creí que mis gustos debía mantenerlos para mí misma o sino la gente pensaría mal de mí, por eso escuchar que alguien tiene mis mismas aficiones hacen que me sienta un poco más segura de mi misma.
Aun así no puedo dejar que esta chica sea de mi agrado, no puedo romper la primera regla.
—¡Claro que sí! Además me encantan los videojuegos, especialmente los que tengan gore— oh rayos, ella era tan diferente a las chicas que he conocido que ya me empezaba a sentir culpable de no poder hacerla mi amiga. No, no, no puedo dejar mi misión atrás, además, yo no necesito amigos, siempre me valí por mí misma y por nadie más.
—A mí también. Parece que no eres como las otras chicas— ante ese comentario de mi hermano pude notar cierta incomodidad en ella, ¿por qué será?
—Bueno, algo así—
Se supone que ellos simplemente harían más fácil mi misión, se supone que no debería estar disfrutando el estar con esos gemelos ya que son los enemigos, pero aun así, aquí me encuentro estableciendo una conversación con esos dos de la manera más natural posible como si mi incapacidad de hacer amigos ya no estuviera. Oh no, ellos no pueden agradarme, no puedo encariñarme con ellos ¡no puedo considerarlos mis amigos!
Un estruendo hizo que todos nos calláramos y viéramos que rayos pasaba. Justo ahí estaba una chica peli rosa, con la actitud más ruda del salón, dejando tirado en el suelo al mujeriego del salón con un simple látigo y yéndose tranquilamente de nuevo a su asiento como si nada hubiera pasado.
Nota: No hacerla mi enemiga. ¡Jamás!
—Si que hay personas impresionantes aquí…— ante ese comentario, no pude evitar pensar: "Como dos espías que vienen a destruir esta escuela pueden contar ¿cierto?"
—Pero tú eres incluso más sádica onee-chan— y así es como mi "querido" hermano se ganó otro merecido golpe.
— No lo sé, creó que Rin ganaría, una vez vimos una película de terror de una asesina que le cortaba las manos a sus víctimas y las ponía en macetas; dijo que si fuera necesario me haría lo mismo— no sonaba tan mal la idea pero aun así no deja de ser perturbador.
—Pero fue solo una broma, sí que eres muy miedoso Len—
De alguna manera compadecí de Kagamine, tener que soportar a una hermana así no debe ser sencillo.
—¡Rin-chan!—
Aquella voz no podía pertenecerle a otra persona que no fuera ella. ¿Qué carajos hacía Hatsune Miku abrazando a Rin Kagamine? Ahí es cuando caí en cuenta de que esos gemelos jamás podrían llegar a ser mis amigos si eran cercanos a mi rival, bueno un problema menos del cual preocuparme.
—Hatsune Miku— sin darme cuenta había dicho su nombre con rabia.
—Y aquí vamos—
—Ah, hola Neru-san—
¡¿Cómo se atreve a saludarme así como así?! ¡¿Quién se cree que es?! ¿Acaso no recuerda todo lo que me hizo durante nuestra infancia?
—¿Qué pasa Miku-nee?— no me gustaría meter a Rin en mi rivalidad con Miku, pero lo veía como algo imposible si se trataban con tanta familiaridad.
—¡Tú! Hatsune Miku, no permitiré que me ganes otra vez— era algo estúpido declarar una guerra el primer día pero simplemente fue un impulso. No escuché muy bien la conversación de Len y Nero pero al oír la palabra "son celos" inmediatamente lo miré con enojo. —Incluso aquí eres la diva— espeté notando como los gemelos se asombraban por eso.
Antes de poder seguir nuestra "pelea" una voz llama la atención de todos.
—Hola a todos soy su nueva tutora…..—
Oh vaya, miren a quien tenemos aquí.
Se trataba de nada más y nada menos que de Meiko Sakine, directora y fundadora de esta escuela. Fue una gran sorpresa verla aquí ya que no pensé que vendría a vernos directamente, aunque somos los únicos estudiantes aquí de todas formas.
No puedo describir con palabras su presentación, simplemente parecía ser una joven adulta que todavía siguiendo sus días de fiesta fingiendo simplemente ser una directora, ¿de verdad qué ella había fundado esta escuela? Vaya, ni sé por qué Deruko se preocupaba tanto por ella. Simplemente lo único interesante que saqué con esa pequeña presentación es que tenía dos hermanos en este salón, además de que hace lo que quiere cuando se le da la gana.
Por lo menos cuando llegó la nueva profesora, Miriam, tuve esperanzas de encontrarme con alguien más normal.
—Algo que solemos hacer aquí en nuestro primer día es crear nuestro vestuario, la ropa que los representara y por así decirlo, su uniforme personal— comenzó a explicarnos amablemente.
A decir verdad esta escuela no era lo que esperaba: Tenía una directora holgazana, profesores que llegan tarde, estudiantes con armas y claro, actividades que tenían que ver con crear nuestro atuendo…Espera, ¿qué? ¿No estarán hablando en serio sobre eso de hacer nuestra propia ropa o sí? Definitivamente odio esta escuela….
Voy a resumir lo siguiente porque considero esto como una de las experiencias más agotadoras por las que he pasado:
En primer lugar Miriam-sensei nos avisó que tendríamos sólo tres horas para crear algo que nos representara, y yo, como siempre, no sabía que carajos hacer. En primer lugar se supone que no perteneceré a este colegio por mucho tiempo y hacer un uniforme para venir aquí me parece algo extraño. Aun así acepte el reto, sólo haré algo simple y listo.
Gran fue mi sorpresa al encontrarme con un gran almacén dentro de la escuela ¿cuándo habían hecho algo como esto? Bueno, eso lo dejaré para después. Mi mayor pregunta ahora era: ¿qué vestuario usaré? Siempre me ha gustado usar ropa cómoda, pero no puedo venir con pijamas a la escuela, tampoco puedo hacer un uniforme como el que porto ahora pero supongo que sería muy simple el diseño, al ver las personas tan raras que habían aquí supongo que lo normal será lo raro.
Tuve una pequeña charla con Rin sobre como haríamos los trajes, me sorprendía un poco ver como ella era tan fanática de la ropa a excepción de mí. Le tomé una foto rápidamente sin tener intención de mostrarle como quedó, ella nunca sabrá que es para completar la información de ella, así que aprovechando la conmoción por un moño azul cerca de nosotras, me di a la huida.
Me fui a buscar unas cuantas cosas por ahí mientras Rin y Len discutían, había huido de Rin hace rato pero no quería acercarme a ella a menos que fuera para pedir consejos. Hablando del rey de roma, me encontré a Len buscando algunas cosas para Rin (es lo que supuse), hablamos un poco y le pregunté unas cuantas cosas. Tuve dos conclusiones:
1-Él de verdad es el sirviente de su hermana.
2-Su hermana es lo más importante para él.
De paso, le tomé una foto para mandársela a Utauloid, si queremos destruir esta escuela debemos tener un conocimiento básico de todos los estudiantes por lo menos. Antes de poder mandar la imagen junto a mi pequeña "investigación" de Len Kagamine, algo hizo que me detuviera. ¿Acaso me sentía culpable de mandar esto? Bueno, de cierta forma sería aprovecharse de su confianza ¿no? Oh vamos Neru eso no te puede importar ahora, simplemente debo mandar esa información…
Al final no lo hice, aún me sigo culpando de eso ya que demuestra mi gran debilidad. ¡Estoy haciendo todo lo contrario a lo que debo hacer! Me siento tan enojada conmigo misma en este momento.
Luego de dejarle a Len las cosas que Rin había pedido (lo descubrí porque cuando ella le pidió esas cosas yo estaba pasando cerca). Yo seguí mi camino y me encontré con Nero que de seguro no tenía idea alguna de que hacer, así que le conté mi plan y ambos fuimos hacia Rin ya que sabía que no podría hacer mi propio traje sin su ayuda. Al final mi idea para el traje consistió en un modelo que vi al entrar, que se basaba en una blusa sin mangas, una corbata, una falda y unas largas botas; aunque al final yo le añadiría un short deportivo ya que odio las faldas pero es lo más fácil que vi para hacer.
Al llegar vi a Len siendo golpeado y Rin entregándole un dibujo a Nero, de seguro sería el traje que ella ha hecho para él, me da incluso algo de vergüenza saber qué hace poco le mande un mensaje diciendo que Nero y yo usaríamos trajes similares.
Era algo divertido hablar con Rin a decir verdad, sus reacciones ante mis bromas eran algo digno de ver ya que no parecía ser el tipo de persona que está acostumbrada a ser molestada. Sólo espero que mis sospechas de que ella y Nero se vuelvan buenos amigos se desvanezcan rápido, no quiero romper sus esperanzas cuando se entere de que somos de Utauloid.
Al fin terminaron esas horas infernales, debo admitir que no fueron tan malas pero me siento muy cansada mentalmente, y ahora oficialmente odio hacer ropa o cualquier cosa que tenga que ver con manualidades.
Parecía ser que la suerte tampoco estaba de mi parte tampoco, sentí mi mundo desmoronarse al escuchar a la profesora decir: "Ahora modelaremos nuestros diseños". Quería huir en ese momento e ir a un lugar donde jamás me encontraran. El punto de ser espías era no resaltar y parece ser que estamos yendo contra esa regla; y lo peor es que éramos los primeros.
Gracias a Nero no me sentía tan nerviosa así que fue fácil salir, aunque tuve miedo de tropezar o hacer el ridículo, simplemente quería terminar con eso rápido. Ahora que lo pienso ¿a qué hora pusieron un escenario aquí?
Las presentaciones fueron rápidas, o lo fueron para mí ya que me la pase en mi celular ignorando mi alrededor de nuevo. Simplemente lo guardé cuando ya fue hora del descanso.
El primer día de clases, cuando no conoces a nadie es normal que te juntes con las primeras personas con las cuales hablas, pero ahora me doy cuenta de que será una mala idea al ver como Hatsune entraba a la azotea y se hacía con nosotros como si yo no existiera.
"Vayamos a la azotea" dijeron, "de seguro será muy divertido" dijeron.
Me daba absolutamente igual quien era Kaito, me importaba un bledo los celos de Len, me importaba un carajo la conversación de Miku y Rin sobre Kaito, simplemente quería saber ¿qué rayos estoy haciendo aquí? Cuando menos lo pensé estaba con ellos aprovechando las horas de descanso, llega Hatsune y luego Rin comenzó a lanzar indirectas muy directas sobre una posible relación amorosa entre el "amigo" de Hatsune y ella. Solté un suspiro al ver que Miku no sabía a qué se refería Rin con esa pregunta de "¿qué sientes por él?", y no es que me interesara el tema, es que no tenía nada más que hacer y no quería gastar más la batería de mi celular.
—No sigas, ella es muy idiota para entender estos temas— le dije a Rin para que no gastara más su tiempo con una causa perdida.
De nuevo la puerta se abrió mostrando a la peli rosa peligrosa que quería evitar, y para mi desgracia Hatsune la invitó a sentarse con nosotros. Bueno, ella se ve seria, tal vez no sea tan problemática como los otros que están aquí.
Al notar que las dos chicas habían hablado, decidí decir un comentario que no me dejara como una asocial.
—Que pesado tener un acosador ¿eh?—
Creo que deberían darme un premio por decir este tipo de cosas.
—Sí, especialmente un maldito mujeriego que apenas conoces—
Este tipo de situaciones me parecían un cliché de una historia de amor, ella al principio lo va a odiar pero después descubre su lado amable y se enamoran. A pesar de ser una persona que no se guarda opiniones, esta vez decidí hacerlo ya que aprecio mi vida.
Los siguientes minutos fueron algo extraños, mientras Rin y yo veíamos un vídeo de un opening nuevo, Luka y Miku se susurraban entre sí como si planearan algo contra Rin debido a lo mucho que la miraban, hasta que en un momento dado ambas gritaron: "¡Rin-chan! ¡Now!" Todavía no sé qué carajos pasaba por sus mentes en ese momento y espero no saberlo.
De repente todos volteamos para encontrarnos con un chico peli azul entrando a la azotea, ese chico comenzó a acercarse a Miku de una manera algo enfadada. Parece ser que ese es el tan "famoso" Kaito Shion.
—Miku-chan ¿por qué me abandonaste?— debo admitir que fue muy raro ver a un hombre haciendo ese tipo de pucheros infantiles.
—Kaito, te dije que quería pasar más tiempo con mis amigos, que son: Rin y Len Kagamine, Neru y Nero Akita, y Luka Megurine—
Esperen, ¿me acaba de llamar amiga? ¿Acaso no recuerda que somos enemigas o está fingiendo que nada pasó? Antes de poder reclamarle algo Nero me tapa la boca para evitar que diga cualquier cosa inapropiada.
—Un gusto soy Kaito Shion, mis gustos son los helados de todo tipo…— y de nuevo alguien abrió la puerta de un golpe interrumpiendo la presentación ─inútil─ de Kaito. ¿Las azoteas no se suponen que son un sitio alejado? Entonces ¿por qué está llegando tanta gente de repente? Ya estoy comenzado a hartarme de interrupciones.
—¡Luka-san! Por fin te encuentro— y ahí se encontraba el mujeriego del grupo y acosador de la chica peli rosa. Genial, habrá más personas molestas.
Aunque debo admitir que fue agradable ver como Gakupo es noqueado por ese extraño pulpo que tiene cabeza humana, al menos esa chica si sabía solucionar sus propios problemas. Al parecer a nadie le importó ver como se encontraba el samurái, ya que nos quedamos hablando, o bueno yo me quedé a la margen de las conversaciones mientras veía mi celular.
Rin se acercó a susurrarme algo a mí y a Miku, al parecer tenía una idea para dejar a Gakupo noqueado totalmente sin necesidad de un golpe. Cuando escuché su plan por fin entendí todo.
—Kaito, si te tapas los ojos te llevaré a comer tu helado favorito— de verdad me sorprende la capacidad para convencer a ese tipo….
Rin y yo seguimos con nuestra parte del plan, al final terminó con Luka avergonzada y con un escote muy revelador y un pervertido desmayado en un mar de sangre. Y yo que pensaba que hoy sería un día común y corriente….
Decidí irme de ahí, no soportaba mucho estar de mucha gente desconocida y de cierta forma sentía que no encajaba ahí ya que Rin estaba muy feliz hablando con Miku, y creo que eso es suficiente para entender porque no quiero seguir ahí. Justo cuando abrí la puerta, dos extrañas personas cayeron. ¿De verdad las azoteas eran un lugar apartado y dónde casi no iban los estudiantes? Porque esto me demuestra que no.
—¿Quiénes son ustedes y qué hacen aquí?— me daba igual si no sonaba para nada amable.
—Lo siento vine a ver a mi hermano y quería ver si al fin conquistaba a la única chica que lo había rechazado—
—Yo sólo tuve curiosidad y no tenía nada que hacer, de verdad lo siento—
Esa chica llamada Mei no es nada tierna, claro que no, ella no era la persona más tierna que había conocido en el día. No podía caer ante su dulzura, debía ser fuerte.
—Tranquilas, si quieren siéntense con nosotras—
De nuevo actuaba la sociable y amable Miku, yo nunca podría hacer algo como eso sin morir de vergüenza y ella parecía hacerlo de una forma tan natural. A veces envidiaba el hecho de que fuera tan abierta con los demás sin ninguna preocupación. Bueno, será mejor que me vaya de aquí, después de todo nadie notara que me fui, además debo dejar de pensar en cosas inútiles. Miku Hatsune siempre será mi rival, eso no cambiará por nada. Nosotras dos somos como el negro y el blanco, mientras ella irradia un aura pura e inocente, yo en cambio demuestro más frialdad e indiferencia.
Caminé hasta la cafetería para comprar un jugo, al comprarlo directamente de la máquina expendedora no me demoré mucho que digamos. Me dirigí a la parte trasera de esta ─exactamente afuera─ ya que vi que era uno de los lugares más solitarios y a decir verdad tampoco me apetecía hablar con alguien ahora. Siempre ha sido así: me gusta la soledad o mejor dicho, prefiero acostumbrarme a ella.
Mientras caminaba sentía como si alguien me siguiera, me sentía incómoda de alguna forma. Me senté intentando ignorar esa sensación, pero aun estando con mi celular no podía evitar dejar de sentirme incómoda, ya se estaba volviendo algo molesto y no me importaba ir a golpear a esa persona para enseñarle lo que es la privacidad.
—¿Qué crees que haces?— al final volteé a ver esa persona que se acercaba y me sorprendí mucho al ver que era Len, pero no lo demostré como tal.
—N-No es nada, sólo pensé que estaba enojada—
¿Estaba preocupado por mí? No Neru, no caigas en eso, tal vez sea una persona como Nero, simplemente es amable y punto; o tal vez oculta algo peor tras esa amabilidad. Y claro que estaba enojada, no encajaba para nada en sitios con muchas gentes y tampoco me apetecía estar en ese lugar con ella. Espero que mi mirada haya podido dejarle claro eso.
—Estoy bien así que puedes irte— otra mentira como muchas las que he dicho a lo largo de mi vida. Simplemente quería que se fuera de una vez, yo no quería su falsa amabilidad, se supone que yo Neru Akita, debía acostumbrarse a la soledad y un chico rubio oxigenado como él no podía cambiar eso. Debía aceptar que simplemente no encajaba ahí y listo.
—No lo haré—
Debo aceptar que eso me sorprendió mucho, cualquier persona hubiera aceptado y se habría marchado después de todo sólo me conoce hoy, es imposible que sepa que estaba mintiendo sobre eso ¿cierto? Odiaba admitirlo, pero me sentía un poco feliz de que alguien se preocupada por mí, al menos un poco.
—Si eres insistente ¿no?— me levanté de mi lugar intentando ocultar mi sonrisa. —¿No deberías llevarle un jugo de naranja a Rin?— creo que escuché eso antes de que saliera totalmente del lugar.
Justo cuando pensé que Len se iría a comprar ese jugo de naranja, por alguna razón decide tomarme de la muñeca y llevarme con él.
—¿Qué crees que haces, imbécil?— intenté zafarme de su agarre, no me gustaba para nada el contacto físico.
—Sé que estás nerviosa por estar rodeada de gente, pero deberías intentarlo— ante ese comentario me quedé paralizada unos momentos. ¿Acaso Len Kagamine leía mentes o qué? Es imposible que supiera tan pronto, o tal vez yo era muy obvia, de seguro leía mentes. El punto es que ese rubio oxigenado me sorprendía cada vez más.
—No creas que voy por lo que dijiste— por fin me soltó sonriendo como un idiota.
Recuerda Neru esto es sólo parte de tu misión nada más.
Cuando llegamos, pude ver como las dos extrañas chicas que encontré en la puerta se adaptaron rápidamente al grupo y todos se estaban llevando muy bien que digamos. Ahora me sentía mal por pertenecer a un grupo tan grande, era más difícil llevar mi misión así.
—Len ¿dónde está mi jugo de naranja?—
De verdad era un idiota y eso que yo se lo había recordado. Rin lo golpeó dejándolo en el suelo, escuchamos el timbre y por eso fuimos al salón, los hombres se encargaron de llevar el cuerpo inconsciente de Len, nosotras no nos haríamos cargo de él para nada.
Todos nos sentamos cuando el profesor Hiyama llegó, posiblemente él sea una persona muy importante para este colegio y sepa muchas cosas de este, debería investigarlo un poco mejor. Empezó a hablar sobre las presentaciones semanales, algo que a mi parecer era muy difícil ¿quién carajos podía crear una canción en una semana? Sé que somos especiales pero tampoco somos magos. Luego de eso explicó que tendríamos muchos más profesores y bla bla bla. Lo último que escuché fue que tendríamos horas libres, si hacen eso sólo para prepararnos no me imagino lo difícil que serán las clases.
—Rin, creo que deberías hacer una canción de una princesa—
—Debería ser una princesa tirana, pobre pueblo—
—Una princesa que quería todo el mundo y no aceptaba un "no" por respuesta— ayudé un poco a las ideas para la canción de Rin, aunque sólo pareciera un simple juego.
—¡Eso es! Ya tengo una idea— todos quedamos expectantes para ver que decía. —¿Qué les parece una orgullosa princesa que tenía un sirviente de cara similar y una…aplanadora?—
Ante esto quise golpearme la frente, las aplanadoras eran geniales pero aceptemos que no todo va bien con un tema de una princesa.
—Por qué no mejor…¿un caballo blanco con un nombre elegante?— por fin mi hermano demostraba un poco de inteligencia.
—¡Es perfecto! ¿Y tú Len? ¿Qué canción harás?—
—Es una sorpresa hermana—
—Dimee~—
—Lo verás algún día—
Nero y yo simplemente veíamos como comenzaba una típica pelea entre ambos, creo que debo acostumbrarme a esto si me voy a volver cercana a estas personas; sólo por la misión, claro.
Después de un rato, yo seguía inmersa en mi celular sin notar nada a mi alrededor, ni siquiera la conversación que Nero y Len tenían, tampoco me importaba mucho que digamos, ni siquiera cuando llegó Gakupo. Creo que estaban hablando de comida, de seguro tienen algo de hambre o simplemente están discutiendo cuál comida es la más deliciosa. En fin, era un tema de hombres y no quería meterme si no quería contagiarme de su estupidez.
Mi quedé congelada en mi lugar ─cosa que nadie notó─ cuando recibí un mensaje de Teto que me decía que era mejor que me hiciera más cercana a algún estudiante para no parecer muy sospechosa, y a pesar de escribirle que ya lo había hecho, me ordenó que saliera con esa o esas personas ya que no se trataba de compañeros solamente sino formar una amistad. Parece que olvido totalmente que yo no quiero involucrarme mucho con estas personas. ¿Acaso Teto olvidó quién era la espía aquí? Ese tipo de cosas se lo pedías a Nero, no a mí. En fin, una misión era una misión. Debo ser profesional.
Me levanté de mi asiento sin saber exactamente de porqué ellos tres hablaban de comida, me dirigí hacía Rin aprovechando que no estaba con Miku. Al menos si voy a socializar con alguien lo haré con la persona que más soporte de entre todas.
—Rin—
—¿Qué pasa Neru?—
—¿Quieres ir de compras conmigo esta tarde?— rayos, me sentía tan inútil incluso invitando a alguien a salir.
—¡Claro que sí! Será divertido— me alegra un poco que haya aceptado, por lo que he visto y oído de Len ella tampoco era muy buena siendo sociable. Creo que podrá ser más fácil comunicarme con ella.
En algún momento la conversación tan agradable que estaba teniendo con Rin en esos momento fue interrumpida al escuchar algunos gritos de chicas, algunos eran de emoción otros eran gritos de terror. Cuando las dos volteamos pudimos ver una desagradable imagen de Shion desnudo, decidí tomarle unas fotos para poder chantajearlo algún día; aunque me aseguraré de usar protección visual la próxima vez que las vea.
Ya era hora de la salida y yo seguía cuestionándome si salir con Rin era buena idea, después de todo ella era el enemigo y tampoco me gustaba actuar con hipocresía, aunque ella me caía bastante bien no podía permitirme considerarla como una amiga.
Hablando del rey de roma, veo como ella está formando un drama en la salida mientras Len simplemente niega con la cabeza ante tal escena.
—¿Qué pasó?— pregunté algo curiosa.
—Nada grave, sólo es Rin quejándose de que perdió su abrigo—
—¿Cómo qué nada grave? Sabes que odio el frío—
—Esa no es razón para gritarme—
Siento que este tipo de peleas se está volviendo algo muy común y eso me molesta.
Luego de eso tuve que escuchar un melodrama por parte de Rin, alegando sobre como moriría del frío y demás, a veces creo que en vez de cantante le hubiera ido muy bien como actriz. Simplemente debía ignorarla, ya se le pasaría.
Después de que diera su acto de "moriré de frío en esta ciudad", mi hermano se acerca a ella dándole su chaqueta. Oh genial ya comenzó a sacar su lado caballeroso, sólo espero que Rin no caiga en esa faceta de él, mejor dicho, prefiero que él no actúe así por ningún motivo con alguna chica, se supone que no debemos llamar mucho la atención.
Oh por dios, ver esa escena hacer que de verdad odie a Nero al menos un poco, siempre actuaba tan amable con todas las chicas haciendo que estas tuvieran ideas equivocadas con él. Muchas veces lo he regañado por eso pero él simplemente no lo cambia, y ahora gracias a eso mi hermano estará aguantando frío.
—Rin, recuerda que esta tarde es nuestra tarde compras— le recordé acomodando mi bufanda antes de irme.
—Miku-nee ¿qué haces?— preguntó al sentir a Miku abalanzarse hacia ella de repente.
—Sólo me preguntaba si hoy querías salir conmigo a comer algo— ¿Por qué siempre Hatsune aparece en este tipo de situaciones? Sé que es muy unida a Rin, pero, simplemente deseaba no verla. —Y tal vez Len-kun también quiera venir—
—Ni lo creas Hatsune, ella ya tiene planes conmigo— tomé el brazo de Rin intentando liberarla del abrazo de Hatsune, en realidad me daba igual si salía con Len, pero no dejaría que arruinará mi misión de espionaje.
—¿Puedo ir también?—
Oh claro, yo Neru, aceptaré que mi mayor enemiga desde que era niña venga a una salida que organicé con otra persona. Esto debe ser una broma ¿cierto? No importa si usa esa mirada de cachorro abandonado eso no me afecta para nada. O eso es lo que pensaba hasta que Rin comenzó a verme con esos mismos ojos, cuanto odiaba a Rin en esos momentos y a mí misma por ser tan débil ante ese tipo de miradas; por alguna razón me recordaban a Naru cuando intentaba obtener algo.
—De acuerdo, sólo espero que no sea una molestia— creo que cometí un grave error, pero si vemos el lado bueno, al menos podré sacar más información de la "diva" de la escuela y dársela a Teto.
Me despedí de ambas chicas mientras Nero hacía lo mismo, ahora lo único que quería hacer era llegar a casa y prepararme para la salida…
—¡Neru! ¡Cuidado!— justo antes de poder reaccionar ante la bicicleta que venía hacía mí, siento como dos fuertes brazos me arrastran hacia atrás evitando un ─posiblemente─ grave accidente.
—Ten más cuidado la próxima vez ¿quieres?— ese tono de voz y esa apariencia, definitivamente conocía a ese tipo y debo decir que: lo odio con todo mí ser.
—No creas que estoy agradecida— no iba a agradecerle a un tipo como él, claro que no eso ya sería caer muy bajo. Pero si él está aquí, eso significa que algo pasó con mi familia o algo pasará.
—¿Estás bien?— la voz de Len me sacó de mis pensamientos, ahora no debo pensar en eso.
—Bueno, yo me tengo que ir ¡adiós chicos!— se despidió Hatsune dirigiéndose a Shion, ya sé porque le cuesta tanto darse cuenta de las cosas, al parecer sufre un grave caso de: "es imposible que vea a mi amigo como algo más".
—Rin, estaré bien, no te preocupes— insistió mi hermano mientras se despedía de ella.
Mientras Nero y yo caminábamos hacia nuestro hogar, pude ver como el pobre se moría de frío, sus actos nobles a veces me parecen tan estúpidos que me hacen preguntarme si él no sufrió algún accidente de pequeño.
—Eres un idiota ¿sabes?— no me importaba recordárselo de vez en cuando.
—Ya lo sé pero tampoco quería dejarla morir de frío— y ahí estaba esa actitud tan amable que detestaba.
—Sé que te gusta el frío pero estamos a más de bajo cero. De verdad eres un idiota—
—Lo siento onee-chan—
Aún me preguntaba por qué Nero se comportaba de esa manera tan amable con todas las mujeres a pesar de que una lo hizo sufrir hace unos años. Aunque también estaba el hecho de que Rin a simple vista tenía muchas cosas en común con Nero y pude ver como ambos lograron conectarse rápidamente logrando hablar como amigos de hace tiempo. ¿Acaso Nero se estaba interesando en ella? No, eso no puede ser, se supone que la primera regla es que no podemos encariñarnos con nadie de esta escuela. Y no sólo eso, si Rin llegara a enamorarse de él de seguro sería por la faceta que le muestra a los demás, y eso le dolería a Nero ─y obviamente también a ella─.
—Nero sé que eres muy amable pero no hagas que tenga ideas equivocadas, y tampoco seas tan amable sólo porque sea linda — no quería desconfiar de Rin de esta manera, pero yo si me preocupo por Nero. —No quiero verte sufrir otra vez—
Todavía recuerdo la primera vez que él se enamoró, se veía tan feliz en ese entonces pero esa maldita simplemente lo lastimó sin importarle tratarlo como un simple juguete. Incluso no puedo pensar en ella sin sentir algún tipo de enojo extremo.
Llegué más temprano de lo usual al punto de encuentro, de verdad estaba algo ansiosa después de todo es la primera vez que tengo una salida de amigos como tal, las otras veces habían sido salidas obligatorias con los chicos de Utau para conocernos mejor y digamos que debido a mi anterior modo de vida tampoco podía permitirme eso; era incluso para mí difícil mantener una buena relación con mis hermanos. Es algo triste saber que esto es posible únicamente por mi misión. Lo sé, mi vida social es un asco total.
Esperé junto a la fuente del centro, así que mientras esperaba sacaba mi celular intentando saber por parte de Teto que tipo de información debería sacar. Al final ella me ordenó investigar más que todo a Hatsune, tal parece ser que si queremos acabar con la escuela empezaremos con los puestos más altos. Aun así no sé qué harán con esa información, pero mientras no me involucre mucho en esto todo estará bien.
"Aunque ya te involucraste demasiado al aceptar esta misión en primer lugar".
—¿Acaso nunca te cansas?—
Me sobresalté al oír la voz de Rin tan de repente. Sin darme cuenta me había adentrado tanto en mis pensamientos que ni siquiera revisé el último mensaje que me llegó.
—¡No me asustes de esa manera!— la regañé mientras guardaba mi amado celular.
—¡Rin-chan! ¡Neru-chan!—
¿Cómo rayos se atrevía a llamarme con tanta confianza? En serio a veces pienso que Hatsune es muy idiota o simplemente se hace la que no sabe nada. De acuerdo Neru, recuerda debes acercarte a ella y sacar información.
—Hola Miku-nee—
—Hola Hatsune— bueno tampoco estaba mal si no demostraba mucho interés en ella.
—¿Qué vamos a hacer?
—Pues pensaba comprar algo de ropa— respondió Rin sin estar muy segura.
—Yo quiero cambiar este celular— a decir verdad esta es la única razón por la que dije que viniéramos al centro comercial. Mi celular ya se estaba volviendo algo lento y se le acababa más rápido la batería, si seguía así no sé cuánto sobreviviría en la escuela.
—¡Vamos!
Me retracto: Hatsune es la mayor idiota que he conocido en mi vida. Odiaba mucho el contacto físico y cuando intentaba zafarme me sorprendía lo terca que podía ser para no soltarme, al final tuve que resignarme, no sería la gran cosa ¿o sí? Además de tener a Hatsune arrastrándome por todo el centro comercial, tuve que soportar las miradas maliciosas de varios hombres, es obvio que el atractivo loli de Rin fue capaz de lograr eso y también la inocencia que irradiaba Hatsune. Sólo espero que no se pasen de listos o les dejaré claro que no deben meterse con Akita Neru.
Por fin después de una media hora caminando de un lugar a otro revisando tiendas de ropas y tecnológicas, Hatsune por fin nos soltó en el camino a una tienda de videojuegos; mi muñeca le agradeció eso.
Las tres mirábamos con curiosidad el sitio, tenía muchos posters de anime y videojuegos, además de tener diferentes secciones para poder comprar lo que tuviera que ver con estos temas. Mientras Rin se fue a revisar la sección de videojuegos, Miku me señaló un lugar para probar un juego de baile.
—¿Sabes usar esto?— me preguntó mientras lo señalaba.
—Bueno, creo que sería algo así….— tomé un control que estaba en la repisa del televisor y el juego comenzó a funcionar; ni sé cómo carajos logré hacer algo así.
—¡Whoa! De verdad eres genial con la tecnología, Neru-chan— formó una gran expresión de emoción como si de una niña pequeña se tratase.
—N-No es para tanto— rayos, no estaba muy acostumbrada a los halagos, pero bueno tampoco es que me importe mucho recibirlos y especialmente si son de Hatsune.
—¿Quieres probarlo?—
Inicié el juego con una canción algo conocida, debo admitir que no me gustan muchos los juegos de baile, algo irónico ya que pertenezco a una escuela de artistas, corrección: estoy infiltrada en una escuela de artistas. Aunque fue algo extraño estar tan cerca de Hatsune sin querer matarla o simplemente mirarla con odio, era algo raro ya que de alguna manera no parece ser el tipo de persona engreída que pensé que sería desde que la conocí o por todo lo que me ha contado Teto.
¡Rayos Neru! ¡Concéntrate! Ella sigue siendo tu enemiga nada de esto cambiara sólo porque compartas un poco de tiempo con ella.
Cuando acabamos el demo del juego nos dirigimos a la caja donde se encontraba Rin ya con su juego en mano, ambas nos sorprendimos al ver quien era la cajera del lugar.
—Luka-san, nunca pensé verte aquí— comentó sorprendida Hatsune llamando la atención de las dos.
—Buenas tardes Luka-san— yo en cambio decidí ser un poco más prudente.
—Entonces…¿me harás un descuento?—
—Claro que no, no quiero que me despidan— y aquí es cuando pude apreciar verdaderamente el dolor de Rin al sacar el dinero. —¿Qué hacen aquí?— nos preguntó ya entregándole el juego a Rin empacado.
—Vinimos a hacer algunas compras—
—Y también a divertirnos—
—¿Quieres venir con nosotras?— finalizó Miku con su típica sonrisa. En serio a veces me sorprende la ingenuidad de ella al invitar a todos así como así, si yo fuera el idiota peli azul que estaba con ella esta mañana estaría preocupada todo el día.
—Claro que sí, pero todavía no termina mi turno—
—¿A qué hora termina?—
—Creo que en media hora—
Aunque bueno si es alguien como Luka-san no creo que haya necesidad de preocuparse porque sea una acosadora, de alguna forma ella emanaba un aura que te hacía sentir tranquila. Aunque en serio no quiero tener que verla enojada ni una vez.
—Entonces vendremos aquí y tendremos nuestra tarde de chicas— sentenció Rin de repente.
—De acuerdo, las veo después—
Cuando salimos del local empecé a revivir los anteriores momentos comparándolos con la hora del almuerzo, dándome cuenta de que siempre terminan siendo más personas de las acordadas o sino miren como acabo esta salida que se supone que sólo sería con Rin. No me imagino como será cuando quiera tener una cita con alguien….
Esperen ¿qué acabo de decir? No es como si fuera a quedarme más tiempo del planeado aquí ¿cierto? Quiero decir, en primer lugar no puedo ni siquiera considerar a estas personas como algo cercano a mí ya que eso rompería las reglas. Debería dejar de darle tantas vueltas al asunto, simplemente debo recordar mi misión y ya todo podrá seguir al pie de la letra, es simplemente imposible que me enamoré de alguien del bando enemigo; ya de por sí suena a algo muy cliché.
Cuando menos los pensamos ya había pasado media hora, así que con un grito por parte de Rin diciendo cosas sobre una tarde de chicas, todas nos dirigimos al local, para encontrarnos con la "grata" sorpresa de que estaban los chicos ahí. Como les dije, siempre serían más personas de las planeadas.
—¡Luka-san!— el llamado de Rin hizo que la escena de Gakupo y Luka terminara, y los chicos simplemente se quedaron esperando a ver qué pasaba.
—Hola chicas— saludó la peli rosa ignorando totalmente a su acosador.
—Chicos ¿qué hacen aquí?— indagó Miku.
—Necesitábamos comprar un videojuego— respondió Len.
Espero que sólo sea eso y se vayan de una vez, siempre he odiado que las cosas no salgan como yo había planeado.
—Si ves Gakupo no tenías que preocuparte— arqueé una ceja ante este comentario, pero al instante decidí ignorarlo, nunca es bueno involucrarse mucho con idiotas.
—Entonces…¿qué hacemos?—
—Ya hicimos todas nuestras compras— bueno, en realidad las terminamos cuando pasamos por aquí y el resto del tiempo simplemente no las pasamos viendo locales.
—¡Así que vamos a divertirnos!— exclamó Rin y nosotras la seguimos. Unos segundos después noté que algo raro pasaba, habían más pasos de lo normal, era obvio que nos estaban siguiendo.
—Esperen— me giré hacia los chicos deteniendo la marcha. —Es una tarde de chicas así que no pueden venir— al decir eso noté como todos se mostraban decepcionados.
—Pensábamos que debíamos pasar más tiempo juntos— Oh Dios, no me digan que harán un drama para que los dejemos venir con nosotras.
—Disfrutar todos juntos como amigos— esta actuación era tan mala que tuve que aguantar golpearme la frente con mi mano.
—Vámonos, ya sabemos que no nos quieren aquí— ¡por fin alguien que tenía sentido de la razón!
—Chicas, deberíamos dejarlos venir con nosotras— y cada vez afirmaba que Hatsune era la inocencia en persona.
—Aceptaría si no estuviera el estúpido samurái—
—Algún día deben trabajar juntos ¿no creen?—
—De acuerdo, pero que no sean una molestia— refunfuñé, eran tres ─y medio─ contra una, ya era una guerra perdida después de todo.
—Chicos, pueden venir con nosotras—
Lo siguiente que recuerdo es a Gakupo llorando en el suelo con un puerro enterrado en la nariz.
—Entonces ¿nos vamos?—
Recordatorio: ¡Nunca! ¡Pero jamás! Hacer enojar a Luka.
Todos nos dirigimos al local de videojuegos para pasar el rato. Debo admitir que fue muy bueno ver la cara de impactados de los chicos al ver como las chicas éramos tan buenas o incluso mejor que ellos en videojuegos, bueno la mayoría, no puedo decir lo mismo de Hatsune. Además, tal parece ser que mi obsesionado hermano encontró una rival digna en Rin o eso lo demuestra que su actitud de chico caballeroso desapareciera.
—Te dije que no la retaras— decía Len lamentándose por mi hermano.
—Increíble, Rin venció a Nero— comenté algo impresionada. A pesar de no pertenecer mucho a ese mundo, puedo decir que toda seguridad que Nero es uno de los mejores jugadores que he conocido, incluso ha llegado a los rankings mundiales pero ha bajado debido a que no puede pasársela todo el día en la computadora.
—Rin exijo una revancha—
Adiós Nero amable…
—Te recomiendo que no lo hagas, perderás más dinero— dijo Kaito con ese tono que daba a entender que contaría una historia del por qué no debía hacerlo.
—¿Por qué no? Estaba distraído por eso me venció—
—¿Acaso no sabes la leyenda?— ¡bingo! Sabía que contaría una historia. —Se dice que hay una persona que saca las puntaciones perfectas en los juegos online, una vez peleé contra esa persona y mi ejército fue destruido en menos de un segundo—
¡Whoa! ¿En serio una chica cómo ella podía hacer eso? No sabía si admirarla o decirle que se consiguiera una vida; aunque no creo que esté en posición para decir algo así.
—¿Qué? Estaba aburrida y Len estaba de viaje por una semana—
¿En serio había estudiantes cómo ella? No quiero ni pensar quien será el más raro de todo SEPV.
—Sí, su apodo era "Reina del país amarillo"— seguía narrando Kaito aún en su papel de cuentero.
—Yo creo que el ejército más débil para mí fue el del país azul— y al ver la cara deprimida de Kaito supe que se refería a él.
—No puedo creerlo, una mujer me ganó—
—Rin, buen trabajo, venciste a Nero, pensé que nadie lo haría— para ganarse un cumplido mío era necesario que hubieras hecho algo como eso. Si, era muy difícil impresionarme.
—¿Por qué no vamos a la rueda de la fortuna?— sugirió Hatsune cuando ya todos estábamos reunidos.
Todos aceptamos ya que no teníamos nada importante que hacer o simplemente no se nos ocurría una mejor idea. Esperen un momento ¿aquí había una rueda de la fortuna?
—Que raro, suele estar así en fiestas o fines de semana— comentó Gakupo al llegar al lugar.
De verdad había mucha más gente de lo usual, siento que esto parece más que todo una inauguración que cualquier cosa. Aunque no podía evitar sentirme un poco nerviosa, no me gustaba estar rodeada de tanta gente.
—Estoy cansada— dijo Rin soltando un suspiro. Bueno, este sitio era mucho más grande de lo esperado y tomando en cuenta que hemos estado toda la tarde yendo de una parte a otra es normal que se canse. Menos para mí, de alguna manera tenía más resistencia.
—Es verdad, descansemos—
Decidimos descansar en dos bancas mientras que yo preferí apoyarme en el poste, si el sitio decía que era una zona con Wi-fi entonces aquí debía correr mejor la señal. Es hora de estrenar mi nuevo celular…
—¡Si! Hay wi-fi— exclamé sin darme cuenta de que todos me habían oído. Era muy vergonzoso y claro, nunca faltaba mi forma de evadir los problemas. —¡Cállense! No les importa— tapé mi notorio sonrojo con mi celular fingiendo ignorarlos.
—¿Dónde está Gakupo-san?—
—Parece que estará ocupado esta noche—
A pesar de estar mirando mi nuevo teléfono, puedo deducir que Kamui estaría coqueteando con alguna chica. Este tipo de dramas en el grupo me gustaban de alguna forma, por eso siempre participo en foros de controversia.
—Gakupo es un desgraciado—
—Tampoco es para tanto— comenté indiferente. De verdad me importaba muy poco lo que él hiciera mientras no me afectara, además las chicas ya deberían suponer que él haría cosas así no deberían enfadarse por eso, a menos que Luka tenga sentimientos por él cosa que dudo mucho debido a cómo actúa con él.
—¿Qué pasó con los chicos?
Es verdad, ¿a qué hora desaparecieron?
—Los mandé a comprar un refresco—
De verdad me sorprende la prioridad que le pongo para las cosas que catalogo como: "Cosas que necesitan de mi atención". Aquí es cuando demuestro que soy una fanática de los conflictos en el grupo.
—Por eso nunca se confíen de un mujeriego, las hará sentir especiales pero no solo a ustedes— todas asentimos ante esa frase tan cierta.
Luka se fue alejando del grupo, las tres nos miramos sin saber muy bien si seguirla o no, pero al ver el humor con el que se encontraba pensamos que sería mejor seguirla de cerca. A pesar de que ella no le guste Gakupo, es muy molesto cuando alguien te utiliza de esa manera, incluso yo estaría molesta.
Que bueno que escogimos seguirla, ya que un chico comenzaba a acosarla, sé que ella podía defenderse perfectamente pero tampoco nos quedaríamos de brazos cruzados. Se supone que era nuestra, digo, su compañera y por eso Rin debía preocuparse por ella, yo sólo estaba ahí para sacar información, nada más. Por eso, Rin mandó a Hatsune a ir por los chicos, posiblemente la situación se vuelva más grave, lo mejor era estar prevenidos.
—¡Aléjate de ella pervertido!—
—No te metas, plana— ese tipo no sabía el infierno que acababa de desatar.
—¡Tú! ¡Maldito!—
—Vaya otras molestias— se alejó un poco de Luka, más le valía huir si no quería enfrentarse a tres chicas enojadas. —Pero yo tampoco estoy solo— por esto y más razones digo que los hombres sólo son idiotas, nunca sienten cuando hay peligro.
—Pero ellas tampoco están solas—
Y como si se tratara de una escena típica de acción, aparecieron los chicos al rescate, o bueno la mayoría ya que no veía a Kaito ni a Miku por ningún lado.
—¡Len!— cuando menos lo pensé un tipo se había acercado a nosotras cuando estábamos distraídas y apresó a Rin mientras se alejaba lentamente.
—Intenten algo y ella sufrirá— Maldición, la situación ahora si era seria.
"Este será un buen y normal primer día" me dije, "no pasará nada extraño" decía, y ahora me encontraba en lo que parecía ser una pelea callejera contra un grupo de falsos mafiosos. Al diablo la regla de que el primer día siempre es normal y aburrido.
Pude ver perfectamente como Nero se deslizaba por el suelo para golpear una de las piernas del sujeto cayera y soltara a Rin. Mi hermano abrazó a Rin por los hombros mientras la alejaba intentando protegerla. Vaya, parece que su actitud no es lo único que tiene de caballeroso, lo felicitaré por eso más tarde.
No pude apreciar más la escena cliché de ellos dos ya que sentí como uno de esos tipos tomaba mi celular que estaba en mi mano y salía corriendo. ¡Debo dejar de estar tan distraída!
—¡Esperen! Mi celular— ahora ese tipo verá que nadie se puede meter con mi objeto más preciado. Corrí hacía el sujeto lanzándole una patada en la espalda ocasionando que tirara mi celular por los aires mientras caía al suelo.
Sentí como mi corazón se detenía al ver que estaba muy lejos para alcanzarlo, no podía ser que lo perdiera de esa manera tan patética. Él era tan joven y no había podido sacar al máximo todo su potencial, simplemente era imperdonable que mi ineptitud y mi descuido acaben con la vida de él. Me sentía culpable, si tan sólo hubiera estado más atenta o si lo hubiera guardado en un sitio menos accesible ahora no tendría que estar presenciando su inminente muerte. ¿Por qué carajos no pude tener un normal primer día? ¿Por qué mi nuevo celular tuvo que sufrir las locuras del primer día? Oh rayos, me sentía tan culpable en este momento por desperdiciar tanto dinero…
Mi corazón comenzó a latir de nuevo al ver como Len ─a quien había apodado rubio oxigenado en mi mente─ atrapaba mi precioso. Ahora definitivamente lo dejaré de llamar rubio oxigenado.
—Gracias Len— me sonrió victorioso mientras se acercaba a mí para devolvérmelo.
Cuando ambos volvimos nuestra atención a la verdadera acción. Vimos como Gakupo y Luka se ponían en posición de lucha, parece ser que tendré un buen espectáculo el día de hoy.
Luego de una corta lucha donde era obvio que el grupo de copia barata de mafiosos estaba en desventaja, la lucha terminó aunque en realidad sólo pelearon Luka y Gakupo y nosotros nos quedamos sentados comiendo palomitas algo alejados del lugar.
—¿Quién ganó?— preguntó interesado Gakupo.
—Luka-san— respondimos todos. No es que lo odiáramos ─bueno, tal vez un poco─ pero no se merecía una cita con ella.
—¡Chicos!— todos volteamos a ver a Miku quien venía junto a Kaito.
—Tardaste mucho— la regañé. Era increíble ver como estando nosotros en una situación peligrosa, ella estuviera en una cita con su novio o amigo, bueno que sea.
—Lo siento, pero Kaito no me dejó venir—
El idiota amante de los helados se puso algo nervioso al recibir todas las miradas sobre él, no sé qué cara estaría poniendo los demás pero la mía era de: "deja tus citas para después".
—Entonces como ya terminaron, vamos a la rueda de la fortuna— sugirió Miku intentando cambiar un poco el tenso ambiente.
Emprendimos de nuevo la marcha hacia ese sitio, viendo con curiosidad algunos puestos de comidas y demás, esto parecía un carnaval más que cualquier otra cosa. Cuando por fin llegamos a la fila, pudimos escuchar algunos gritos en la entrada de la atracción.
—¡¿Cómo qué no puedo subir ahí?! ¡Ya les dije que no estoy borracha!—
¿Acaso esa era Meiko Sakine? Sé que era conocida por ser una borracha, pero pensé que esos días ya habían acabado cuando Vocaloid dejó un tiempo los conciertos. Esto podría ser importante, si Meiko es la directora y da este tipo de ejemplo de seguro podría echarla de su puesto de directora. Debo tomar una foto ¡ahora!
—Hola chicos—
¡Rayos! Perdí mi oportunidad de tomarle una foto de ella luchando contra los guardas.
—Hola directora— saludamos todos educadamente. Los guardas comenzaron a llamar sus refuerzos y creo que eso fue suficiente para que ella diera a la huida.
—¡Disfruten! ¡La noche es joven!— nos gritó mientras comenzaba a correr.
¡Maldición! De nuevo perdí la oportunidad de tomar una prueba de la escena del crimen y eso que tenía tiempo suficiente para sacar mi celular y tomar una foto ¡incluso un vídeo! Soy la peor espía que puede existir en este mundo.
—Entonces ¿quién sube primero?— pregunté intentando olvidar mi enorme error, al menos eso hizo que todos fingieran que no pasó nada con la directora.
—Hola chicos—
Para nuestra sorpresa ahí se encontraba Gumi junto a Mei y Meito, parece ser que no fuimos los únicos en pensar en la rueda de la fortuna. Aunque ahora imagino que pasará lo mismo que ha pasado en todo el día: serán más personas de las planeadas.
—Gumi, no pensé verte aquí—
—Pues ellos me invitaron así que vine onii-chan—
Esperen ¿Gumi y Gakupo eran hermanos? ¡Pero si no se parecen en nada! Tal vez esto deba recordarlo en un futuro próximo para evitar malentendidos, aunque creo que incluso ellos tienen un apellido diferente. Bueno, eso lo descubriría después, ahora sólo me enfocaré en sacarle información a Hatsune; aunque también eso ha sido un total fracaso.
—Lo siento Gakupo-san por no pedirle permiso— se disculpó Mei ganándose un golpe de su hermano mayor.
—Lo siento onii-sama—
¿Qué pasaba con esa aura de inocencia y pureza tan grande que emanaba? Esto definitivamente no se podía comparar al de Hatsune, el de Mei Sakine era mucho más brillante y no era sólo eso, también tenía esa apariencia que te daban ganas de protegerla de la maldad de este mundo sin importarte las consecuencias. ¡Concéntrate Neru! Esa persona definitivamente debe ser algo para camuflar todo lo malo de la Súper Escuela Preparatoria, no debo caer en sus encantos o mi misión se volverá algo más difícil de cumplir.
—Oh ¿qué hacen todos aquí?— frente a nosotros se encontraba otra estudiante de SEPV, Lily, al verla más de cerca supe que ella era una mujer peligrosa o por lo menos sería alguien molesta.
—Pero si es Lily-san— comentó Gumi mientras seguía abrazando a Mei.
—Un gusto, soy Kagamine Rin—
Quise decirle a Rin que no lo hiciera, que simplemente la ignorara, pero fue demasiado tarde, ambas rubias se miraron fijamente y en ese momento sentí que nada bueno saldría de esto.
—Kagamine Rin, pero si nunca he escuchado hablar de ti—
¡Es una maldita! Debo mantenerme alejada de ella como sea, no importa si tenía algo importante para mi misión, jamás en mí no sana vida me relacionaría con ella. Es simplemente una engreída como muchas de las cuales conocí en años anteriores. Lily representaba el tipo de personas que odiaba con todas mis fuerzas.
—Es normal ya que apenas nos conocemos hoy— intentó Nero ─inútilmente─ de mejorar la tensión del ambiente.
—En realidad no me importa conocer a gente tan plana y con falta de talento, ni siquiera sé por qué estás en la academia— ¿quién se creía para decir algo así a una persona que apenas acaba de conocer? Siento algo de pena por Rin, de seguro no se esperaba una respuesta tan cortante como esa. Gran fue mi sorpresa que en vez de verla deprimida, más bien parecía a punto de estallar de ira, será mejor que guarde algo de distancia. —Así que eres amarilla, lo siento si te entristeces por verme—
—En…¿tristecerme?— apreté fuertemente mi celular en mi mano intentando controlarme un poco. De verdad se merecía un buen puño en la cara para aprender algo de modales, no, se merece algo mucho peor…
—Compañero, tráeme eso— ¡Claro! En vez de un puño en la cara sería mejor si una aplanadora pasa por encima de ella, eso sería sumamente genial y haríamos algo bueno por la humanidad.
—Esto, Rin-chan, no creo poder hacerlo—
Len era un verdadero inútil.
—Lo siento pero no estoy interesada en estar con ustedes. Adiós como quieras que te llame—
Estaba muy enojada, estaba tan molesta que no sé cómo rayos Lily seguía teniendo todos sus dientes. Miré de reojo a Rin viendo como era apresada por Len y Nero para que no cometiera lo que yo estaba pensando hacer. Creo que Rin debe estar más molesta que yo, tuvo que sufrir todos los insultos de esa arpía directamente. Alguien debería darle una lección, además yo pronto me retiraré de esta escuela así que no importa si tengo muchos problemas con los estudiantes, y sé que disfrutaré mucho darle su merecido a una chica como ella.
Mientras todos estaban distraídos con Rin aproveché ese momento para ir a buscar a esa tal Lily.
—Neru-chan ¿a dónde vas?— me preguntó Miku.
—Iré a arreglar unos asuntos con Lily— mascullé por lo bajo sin intentar disimular mi enfado.
Por suerte fue fácil encontrarla ya que no había pasado mucho tiempo desde que se fue, pero decidí seguirla de cerca para no hacer un escándalo público, no dejaré que interesados en los problemas como yo se metan en esto. Cuando por fin la seguí hasta un sitio más solitario, vi que era momento de afrontarla de una buena vez por todas.
—Oye tu rubia—
Lily suspiró con pesadez al ver que se trataba de mí, espero que siga teniendo esa cara tan despreocupada cuando tenga su merecido golpe en la cara.
—¿Qué quieres?
Y lo peor es que parece no recordar lo que pasó hace rato. ¿En serio habían personas tan presumidas cómo ellas? Al menos me alegra saber que no tendré que soportarla por mucho tiempo, pero aun así no le daré el gusto de hacer lo que le plazca.
—Quiero que te disculpes con Rin, ahora— exigí firmemente.
—¿Por qué habría de hacerlo?—
"Tranquilízate Neru, puede que su actitud sea arrogante, al igual que su mirada y su forma de hablar, además de demostrar a metros que es una gran….En fin, no la golpees todavía, debes aprender a controlarte"
—¿Necesitas preguntar? Tu arrogancia no me gusta para nada y no me gusta que se metan con mis amigos—
Espera ¿qué acabo de decir? ¿Acaso considero a Rin cómo mi amiga? Eso es imposible, sólo la conozco desde hoy y además se supone que estoy aquí por una misión no para hacer amigos. Esto está mal, si la empiezo a considerar como mi amiga será más difícil mi misión. Mejor debo dejar de pensar en eso, tal vez sólo lo dije en un momento de valentía para enfrentarme a Lily. Sí, sólo debe ser eso, es imposible que venga a hacer amigos en el bando enemigo, eso sería muy irónico.
—¡Neru!—
¿Qué rayos hace Len aquí? Se supone que él debería estar con Rin y lo demás.
—Len ¿qué haces aquí?
—Genial, otro idiota— era mejor ignorar ese comentario.
—Vine porque no quiero que cometas una estupidez—
¿Llama golpear a una chica rubia presumida que insultó a su hermana estupidez? Al parecer debo darle una larga plática sobre lo que es una estupidez y lo que no, porque esto definitivamente no es ningún tipo de estupidez.
—¿Y quién te crees para cuestionar lo qué hago?— cuestioné algo enojada.
—Sólo no quiero que lastimes físicamente a alguien en el primer día de escuela—
Con tantas cosas que habían pasado el día de hoy ya olvidé que era tan sólo el primer día. Por dios, espero tener la paciencia suficiente para soportar esta escuela, por lo que veo si las cosas siguen así Len no podrá evitar que golpee a alguien todo el tiempo.
—¡Pero esa idiota insultó a Rin!— apunté hacia Lily dándome cuenta al instante de que ella ya se había ido, estaba tan pendiente de mi discusión con Len que la había olvidado totalmente. —¡Esa maldita!— miré a Len, creo que con odio ya que noté como se ponía nervioso. No era su culpa que esto pasara, bueno si él permitió que ella huyera pero tampoco lo iba a golpear….aunque se lo merecía un poco por distraerme de una labor importante.
—E-Espera Neru, podemos solucionar esto—
Es verdad, no puedo golpearlo, simplemente actuó acorde a sus principios y valores, aun así no dude en empujarlo para llamar su atención y para que dejara de hacer esa cara de "chico a punto de ser golpeado", se supone que era un hombre no debía temerme; aunque lo más recomendable era que tampoco me subestimara.
—¿Qué haces ahí? Todos nos están esperando—
Oh rayos, me siento feliz, alguien se estaba preocupado por mis acciones y no por su beneficio propio sino por mí. ¡Neru! Deja de estar tan distraída, intenta actuar más natural, tampoco es la gran cosa simplemente actuó por sus principios, tu misma lo habías dicho. De verdad espero irme pronto de esta escuela, siento que me está absorbiendo lentamente y eso es muy malo para mi estilo de vida.
Durante todo el camino ninguno de los dos dijo nada, después de todo yo seguía "enojada" con él y al parecer Len respetó eso, al menos sabía cuando callarse. Llegamos a los pocos minutos, al parecer Lily no se había ido tan lejos pero estaba tan enojada que no me había dado cuenta del tiempo. Todos nos preguntaron donde nos habíamos ido, pero Gakupo más bien malpensó la situación.
Agradezco internamente a Luka por darle su merecido golpe para que dejara de pensar en esas cosas.
—¿Dónde estuvieron?— nos interrogó Rin.
—Neru fue a reclamarle a Lily por lo que te dijo—
Me daban tantas ganas de golpear a Len en este momento ¿por qué tuvo que decir algo así? Hará que todos malpiensen la situación y obviamente no lo hice por Rin, era sólo porque odiaba a Lily, si era sólo eso nada más.
—¿En serio Neru?—
¿Por qué me estaba mirando con esos ojos tan esperanzados? Rayos, era difícil no decir que no era por ella.
—C-Claro que sí, no me gusta que insulten a mis amigos— murmuré en respuesta.
¡¿De nuevo lo había dicho?! Es increíble la facilidad con la cual uso la palabra amigo, en serio entrar a esa academia me había afectado gravemente. La Neru de Utauloid de seguro lo hubiera negado al instante y no hubiera dicho la palabra amigo con tanta facilidad. ¡Por dios! La conozco desde hace unas cuantas horas, puede ser la chica con la que más me he entendido en poco tiempo pero no puedo romper las propias reglas que yo he creado.
Oh genial ahora me estaba abrazando fuertemente. Necesito apartarla rápida, de verdad odio cualquier tipo de afecto físico.
—Gracias Neru-chan—
No le correspondí al abrazo pero tampoco me aparté, me quedé paralizada ante estas palabras. Me sentía algo confundida a decir verdad, era la primera vez que alguien actuaba tan afectuoso conmigo, y lo peor era que ese abrazo se sentía algo reconfortarle, casi igual a cuando estoy triste por algo y recibo un abrazo de Haku. Bueno, no estará mal si la dejo así un poco más. Espera ¿acaso estoy sonriendo?
Finalmente, después de luchar contra una copia barata de mafiosos y ver lo desagradable que podía ser Lily, pudimos subir a la tan famosa rueda de la fortuna. Nero y yo nos subimos junto a los Kagamine. Debo admitir que la vista era muy hermosa, me sorprende que esté en el centro comercial.
—Hoy fue un día divertido— comentó Rin.
Más bien diría que ha sido el día más alocado y extraño que he tenido en toda mi vida, donde la pase rodeada de personas extrañas, peleas estúpidas y uno que otro cliché romántico.
—A pesar de que nos enfrentamos a delincuentes— comenté tomándole fotos a la hermosa vista, esto merecía tener un álbum completo en mi nuevo celular. Este día me enseñó que debo apreciar los celulares todo el tiempo que pueda, no sé sabe cuando te lo robaran o tendrán una horrible muerte.
—Verdad. Ahora que lo pienso, Nero ¿por qué me salvaste?— yo miré a través del reflejo de la ventana la expresión de Nero.
—Bueno, sé que Len estaría preocupado por ti, yo lo estaría si hubiera sido Neru— idiota, no sabe que no ya me habría librado de ese tipo en menos de un minuto —, así que como nos comprendemos como hermanos responsables decidí salvarte— oh vamos, se supone que yo soy la mayor, soy yo la que debe vigilarlo todo el tiempo.
—Muchas gracias Nero— supongo que le sonrió, no se ve muy bien desde el reflejo. —Yo también te quiero Len— cuando me giré, noté como ella estaba despeinándolo ¿en serio se supone que es la mayor? —Por cierto, Len, ya conseguí información de Miku—
¿Qué tipo de información consiguió? Si se supone que yo estuve junto a ella todo el tiempo y no saqué nada de importancia; a mi parecer.
—Pero no los digas frente a todos— reclamó sonrojándose. Oh vaya, creo saber a que tipo de información se refiere, esto es un poco incómodo para mis debates mentales.
—No sabía que te gustaba Hatsune— si lo sé, la prudencia no es lo mejor de mí, pero lo dije sin pensarlo. De todas formas me da igual que tipo de relación tenga con Hatsune, esto sólo me da más motivos para no confiarme mucho de los Kagamine.
—Entonces….— así es como los gemelos comenzaron a hablar sobre mi tema "favorito" Hatsune Miku. Por suerte mi celular me salvó de esa charla aburrida.
Al ver a Len tan emocionado por saber más cosas de Hatsune comencé a pensar: ¿por qué la gente está tan interesada en el amor? En mi humilde opinión lucen como idiotas al enamorarse de alguien. Te hace más débil, te sientes más confundido y sientes que morirás en cualquier momento cuando está persona te habla, seguramente el amor parecerá más una enfermedad que cualquier cosa. Por suerte yo todavía no he conocido ese sentimiento ni he estado cerca de sentirlo, sí, sé que sonará triste que ya a mis 17 años no haya tenido ningún tipo de interés amoroso por una persona real, pero es que simplemente esos temas no son lo mío y por eso prefiero evitarlos al máximo; además con los problemas que he tenido con mi familia no creo que sea buena idea enamorarme de alguien, sólo haría las cosas más complicadas para mí.
Cuando Nero y yo llegamos a casa no pude evitar soltar un gran suspiro, este día no fue lo que imaginé.
—No pude sacar ningún tipo de información útil— dijo Nero mientras sentaba en el sofá. —¿Y tú?
—Estamos igual—
—Bueno, sólo es el primer día, no creo que Teto-san nos mate por eso— formó una pequeña sonrisa nerviosa al ver mi mirada de: "yo no esperaría lo mismo".
—En fin, me voy a dormir. Necesitaré más energía si se supone que ese será nuestro grupo—
—¿Nuestro grupo? Vaya hermana, creo que alguien me dijo esta mañana que no nos encariñáramos con nadie y que sólo habláramos con los demás si era para sacar información— me sonrojé ante esa indirecta.
—¡No es lo qué crees!— le grité. —Es exactamente lo que estoy cumpliendo, si formamos un grupo en SEPV entonces será más fácil ganarnos la confianza de los profesores y luego de la directora— expliqué mientras comenzaba a subir las escaleras. —Ya sabes que es difícil para mí encariñarme con los demás—
—Sí, sí, lo que digas. Espero que sea así. Buenas noches—
Llegué hasta mi cuarto y cerré la puerta. Este día no ha sido nada de lo que había previsto, aunque al menos sé que la diva es muy cercana a dos chicos, ya me sé los nombres de cada estudiante, además de que los integrantes de Vocaloid cumplen el papel como profesores, y que la directora sigue siendo una borracha. También sobre las pruebas semanales y los puntos más comunes de encuentro en la escuela. Si, nada de eso debe servirle a Teto para acabar con la escuela, debo intentar averiguar los secretos de esa escuela de alguna forma y si es posible de Meiko Sakine.
Si fuera por mi jamás habría aceptado este tipo de trabajo, pero lo hago por un bien común, debo ayudarlos a recuperar a Ted Kasane; sé lo horrible que es alejarse de un familiar. Además, tenía mucho tiempo libre, sólo espero que Ritsu, Ruko y Momo estén controlando bien a la quimera, no quiero que ella ordene un ataque directo a SEPV en un arranque de ira.
Cada vez que pienso que hago esto por Ted, de alguna manera recuerdo a Naru, mi hermana menor. Cada noche me pregunto si estará bien o si mis padres no están siendo muy duros con ella debido a que sus otros dos hijos se fugaron de casa. Muchas veces he tenido la necesidad de ir a visitarla pero sé que eso sería una terrible idea, me prometí a mí misma que no volvería a ese lugar que en vez de un hogar fue un infierno para mí.
Antes de irme a la cama le mandé un mensaje a Teto diciéndole que no había conseguido ningún tipo de información, también uno a Dell y a Haku dándoles a entender que estoy bien; estos dos a veces se comportan como unos padres preocupados cuando se les antoja.
Dejé mi celular en la mesa de noche y me dispuse a dormir, mañana sería un largo grupo junto a los chicos del grupo. Sólo los considero como chicos que uso para conseguir información, nada más, es imposible que me haya encariñado con un grupo de extraños en tan sólo un día no importa que tan geniales puedan ser. ¡Maldición! Será mejor que me duerma de una vez antes de que me haga más ideas extrañas.
La Súper Escuela Preparatoria Vocaloid de verdad es un sitio capaz de absorberte muy fácilmente, debo tener más cuidado de esa escuela.
Haruka: ¡Si llegaron hasta aquí de verdad se los agradezco!
Rin: Recuerden estar atentos ante cualquier noticia.
Luka: Y si le dan like a la página sabrán cuando sale la nueva temporada, ya sabemos que muchos no tienen cuenta por aquí y eso hará las cosas más fáciles para quienes no tienen los avisos.
Mokoa: ¡Hasta la próxima historia!
A favor de la campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no comentar es, en en mi opinión: "Comprar un helado y no pagar por él"
PD: De verdad los extrañé :'D
PD2: Sé que cambie la frase la campaña original, pero me parece mejor esta.
