Junjou no Miko Capitulo 26: Cumpleaños Parte 2

Pues disculpen por la tardanza espero sea esto de su agrado y esta historia al comienzo pense que tendria unos 10 capitulos cuando mucho, pero bueno al tiempo fui agragando cosas, y ya ven pero estamos cercas del final

Narra Nadie

-Lose pero suena genial.-contesto la oji-azul

-creo que son suficientes vasos por hoy.-dijo Himeko guardando el vaso

En eso comienza a sonar la canción de Usher Ft. Pitbull - Dj Got Us Fallin' In Love Again por las grandes bocinas

-¡Oh Himeko amo esa canción!.-hablo Chikane recargada por un brazo en el hombro de la rubia.-¡Vamos a bailar!

-Ni siquiera puedes estar en pie sin tropezarte.-dijo con un sonrisa la rubia.-¿y quieres bailar?

Chikane se paro y tomo la mano de su novia, llevándola a la pista de baile, pasaron al lado de bastantes personas hasta llegar al centro. Hacia calor, el humo artificial, las luces neón, y la música ponía a todo el mundo como loco.

-¿no te he visto antes?.-Chikane comenzó a cantar la canción al oído de la rubia mientras bailaban abrazadas.-Porque nena esta noche, el Dj nos hizo caer enamorados otra vez

Himeko sonreía mientras escuchaba sin soltar a su novia seguía bailando no la quería dejar caer, paso su mano por la cintura de la oji-azul, atrayéndola pegando su espalda baja a su abdomen, mientras realiza ligeros movimientos según la canción. Con esta nueva posición la rubia empezó a dar pequeños besos en el cuello de su novia embriagándose de su aroma y como esta se estremecía al contacto.

En otro movimiento sin quitar la cercanía de Himeko, se pone a espaldas de esta, abrazándola de la cintura. Himeko solo aprovecha para sorprender a Chikane haciendo leves movimientos insinuantes aun al ritmo de la canción, la peli-azul solo puede sonreír complacida. Se acerca al oído de su novia, para morderle el lóbulo.

-¿Sabes? Creo que podría acostumbrarme a esto.-menciono la oji-azul aun en esa posición, pegando aun mas su cuerpo al de Himeko

Siguieron así un poco mas, ya se podían sentir las miradas en ellas, no obstante las dos eran guapas, eran famosas, y la sensualidad del baile cautivo muchas miradas, si no es que todas.

Himeko se volteo de frente a Chikane abrazándola por la cintura recargando su cabeza en el hombro de esta, con movimientos lentos seguían bailando.

-¿Chikane?.-hablo la rubia.-Sera mejor que nos vayamos.-miro su reloj.-ya es tarde son las 4:30 de la mañana

La oji-azul hizo un puchero.-¿me llevaras a mi casa?.-dijo.-Yo quiero ir a tu cama

La rubia sonrió paso el brazo de su novia por su cuello hasta llegar a su hombro para sostenerla, pasaron por el mundo de gente hasta llegar a la sala VIP donde estaba su primo tragándose casi literalmente a un muchacha.

-Patric.-le hablo la rubia a este.-¡Patric!.-grito

Su primo al fin la escucho, se separo un poco de la castaña, volteando hacia su prima, sonrió al instante.

-¡Prima! Como te va, el duende me pregunto por ti.-dijo riéndose.-Ese duende esta loquillo.-le hablo a la muchacha con la que estaba, quien se rio también.

-¿duende?.-pregunto Himeko, pero al segundo se dio cuenta que estaba borracho.-Solo te venia a decir que ya nos vamos

-Te encargas de tu novia es decir,-hablo Patric.-que bueno que sean un noviazgo responsable ¡hip!

-Cállate.-lo callo Himeko

Camino sosteniendo a Chikane hasta afuera donde rápido encontraron el convertible rojo, con cuidado la rubia sentó a su novia en el asiento del copiloto poniendo su cinturón, ella se paso al lado del conductor y encendió el coche, en unos minutos estaban en la carretera.

-Estas sonrojada.-dijo bobamente Chikane

-¿Y como quieres que no lo este?.-pregunto divertida la que manejaba.-No me quitas la mirada de encima.

-Es que eres tan linda...

-¡Dios! eres tan cursi.-contesto con gracia

-Si me besas no lo vuelvo a decir.-propuso la oji-azul

-Olvídalo Chikane-chan, estoy conduciendo y tu estas ebria.-siguió la rubia concentrándose en el camino

-¡Eres linda!.-dijo firme la peli-azul.-¡Eres taaan linda!

-Olvídalo Chikane

-¡Eres taaaaaaaaaan linda!.-la oji-azul gritaba dentro del carro

-No lo vas a lograr, estoy acostumbrada a aturdirme con auriculares, puedes gritar todo lo que quieras, no quiero chocar.-explico con calma concentrada en la ruta

-¿y crees que las demás personas también?

-¿Que?

Chikane saco un poco la cabeza del auto

-¡Oiga señor!.-le grito a un peatón.-¡Mi novia es muy linda!

-Para.-dijo Himeko entre risas, viendo por el retrovisor como el señor las saludaba

-¿Me vas a dar un beso?.-insistió

-Estoy conduciendo...

-Ok.

Ahora la oji-azul se había sacado el cinturón de seguridad y apoyo sus manos en la puerta del copiloto para sacar medio cuerpo

-¡Chikane! ¿que haces?.-se alarmo la rubia sosteniendo con una mano el cinturón de su novia

-¡Mi novia es muuuuuuuuuuuuuuy linda!.-grito con todas sus fuerzas.-¿que tal ahora?.-pregunto aun con medio cuerpo fuera

-Lo que quieras, solo siéntate y ponte el cinturón.-suplico aun sin soltarla

-¡Eso!.-celebro Chikane.-¿ahora?

-No puedes esperas, reserve un hotel, casi llegamos y...-pero Himeko vio como su novia se sacaba de nuevo el cinturón.-¡Esta bien! ¡Esta bien!

Himeko encontró un lugar donde estaciono rápido, suspiro volteando a ver a su acompañante que sonreía ampliamente.

-Prométeme que te comportaras si te lo doy.-quiso asegurar la rubia, Chikane asintió.

Himeko se inclino acercándose a su novia viendo su gran sonrisa, sonrió para sus adentros, la oji-azul veía lo roja de las mejillas de la rubia, así se acercaron con sus alientos calientes topándose entre si hasta que los labios se encontraron, no fue largo solo fue dulce, se separaron.

El resto del camino Chikane iba mas calmada con una sonrisa en el rostro, llegaron al mejor hotel de la ciudad, Himeko sabia que llegar a la mansión o a su departamento con su novia ebria, no era buena idea después de haber escapado de la fiesta glamurosa para ellas.

-Cuarto 314.-hablo la recepcionista con una sonrisa.- Son Himeko y Chikane ¿verdad?

Himeko llevaba un brazo de su novia enredado en su cuello para sostenerla, y que esta no tropezara, la oji-azul daba besos constantes en la mejilla de su novia por lo tanto esta estaba ruborizada.

-Si somos nosotras.-pronuncio la rubia.-solo guarde el secreto ¿si?

La recepcionista asintió fuerte con la cabeza.-Se ven tan lindas.-le entrego la tarjeta de entrada y Himeko entrego el dinero del cuarto

Después de unos cuantos pasos, gracias al elevador no hubo mucho esfuerzo, la oji-amatista paso la tarjeta por la herradura de la puerta seguida de una luz verde el cuarto abrió, con mucho cuidado sentó a su novia en la cama y cerro la puerta.

-Llamare a Patric.-hablo la rubia.-Le dirá a nuestro padres que nos quedamos en su departamento con otros amigos

Después que Himeko insistió varias veces su primo contesto

-¿Hola? Patric

-Himeko estoy en medio de tener sexo con una castaña candente.-dijo agitado.-¿que pasa?

-Solo si llama mi madre le diré que estoy en tu departamento, solo dile que si tonto, te dejo para que termines con eso, nos vemos mañana

Con eso la oji-amatista colgó, dejo su celular en la mesita con la lampara, al voltear se dio cuenta que su novia estaba de pie, esta se acerco la tomo de la cintura y beso.

Poco a poco el beso se volvió mas apasionado las lenguas se encontraban, las caricias empezaban, el calor se hacia presente en la habitación.

-No chikane.-se alejo la rubia

-¿que? Porque no

-Estas ebria.-se sonrojo al decirlo.-seria como aprovecharme de ti... o algo así ¿no?

-Que te parece si yo me aprovecho de ti.-pronuncio la oji-azul con un tono de voz demasiado sexy

Chikane sonrió y acerco el rostro al de su novia, pero justo cuando esta esperaba recibir un nuevo beso, los labios de la oji-azul se desviaron y terminaron besando justo debajo de su oreja.

-Mmmmm.-reprimió Himeko quien no se esperaba el leve roce en esa zona

-¿Sabes?.-le pregunto la oji-azul en un leve susurro, que hizo que se le erizara la piel.-He notado que tienes unos lugares...-interrumpió su relato para lamer de nuevo sutilmente esa zona, haciendo que la rubia contuviera la respiración.-mas sensibles que otros.

-¿A si?

-Si.

Chikane siguió dejando besos húmedos por debajo del mentón de la rubia, haciendo que esta suspirara y resistiera algunas expresiones.

"¡Diablos! Esta controlando" pensaba Himeko, mientra cerraba fuertemente los ojos, podía sentir como una de las manos de su novia se colaba por debajo de su camisa y rozaba los dedos por el costado.

La oji-azul siguió dejando besos descendiendo hasta que la blusa de Himeko molestaba, en un veloz movimiento, Chikane levanto la blusa hasta dejarla en el cuello de su novia.

-Me encanta tu abdomen.-comento la peli-azul.-tan marcado, para mi ¿verdad?

-Cállate.. si vas a estar jugando mientras dices esas..-comenzó a quejarse Himeko entre un leve jadeo que estaba formando, fue interrumpida por una mano de Chikane tomaba su sostén. Después besaba la piel que sobresalía de este, la rubia ahogo un gemido.

-¿Decías?.-se burlo la oji-azul mientra seguía con besos húmedos en el abdomen marcado uno en cada cuadro con sensualidad, ligeros mordiscos.

Cuando Himeko sintió que la empujaban a recostarse en la cama, poco después como la boca de su novia dibujaba el contorno de su ropa interior, reacciono. Tomo entre sus manos el rostro de Chikane y la obligo a subir hasta conectar miradas.

-¿Que sucede?

-No quiero que sigas.-le contesto seria la rubia, aunque un tinte colorado manchaba sus mejillas, su pecho bajaba y subía mas acelerado de lo normal.

-¿Por que no?.-pregunto con cariño la oji-azul

Himeko no contesto al instante, no podía mirar a Chikane, cuantas veces habían echo el amor, se sentía avergonzada y también estúpida por sentirse así, después de tantas veces, seguía siendo como la primera.

Chikane la beso en los labios antes que pudiera contestar.

-Sabes princesa.-le pregunto la oji-azul muy cerca de su boca, recargando su peso, Himeko sentía la tela del vestido de Chikane sobre su abdomen.-Yo amo cada parte de ti.

La oji-azul logro que la rubia volviera a recostarse con ella encima. La beso tiernamente en una de las mejillas.

-Amo tus mejillas.-siguió con una sonrisa.-y mas cuando están así de coloradas... mas aun sabiendo que es por mi.

Chikane poso una mano en la mejilla donde dio el beso, delineandola con los dedos.

-Amo tus ojos... y la forma en que siempre me miran, aunque ahora parecen algo confundidos y asustados.-menciono la oji-azul, con la mirada dulce hacia los ojos violetas de Himeko.-Amo tu rostro, tus cabellos.-seguía mientras acariciaba la melena rubia peinando con sus dedos hacia atrás.-Tus labios, Dios, amo tus labios

Chikane delineaba con su pulgar el labio inferior de Himeko, lo miraba con atención con una sonrisa.-Siempre pienso que debo verme tan ridículamente estúpida después de besarte.-comento sin perder de vista los labios rojos, hinchados, debido a toda la acción recibida.-Amo cuando nos besamos... Es como si nada mas existiera a nuestro alrededor.

Chikane observo con detenimiento el cuello de la rubia, sintiendo la tentación a borde de piel, no resistió mucho y beso. Himeko gimió, llevando una mano a la espalda de la oji-azul.-Amo lo sensible de tu piel.-menciono contra su piel, para luego succionar esa parte.

-Chikane..-la llamo entre un leve suspiro, mientras sentía como esta succionaba con mas determinación.

-Amo tus pechos.-siguió la oji-azul, luego de quedar conforme con una pequeña marca rosada en la piel de su novia, ahora con una de sus manos acaricio uno de sus pechos aun arriba del sostén, lo presiono hasta provocar un quejido de la rubia, atendiendo su boca, besándola mientras masajeaba esa zona.

-Amo tu abdomen.-siguió Chikane cerca de los labios de la rubia, mientras acariciaba la parte mencionada con toda la palma de la mano.-Antes... y ahora que es marcado...lo amo.-murmuro.-Tu cintura...tus piernas.-la oji-azul clavo sus uñas en los muslos de Himeko haciendo que esta la tomara con mas firmeza de la espalda.-Amo verte caminar

-Chikane...-exclamo la rubia dejando escapar un suspiro

-Eso también amo...mi nombre.-sonrió la peli-azul volviendo atender el cuello de su novia, su mano subía desde el muslo al abdomen de esta.-Cuando sale de tu boca..Amo que digas mi nombre...

-Chikane...-volvió a exclamar Himeko sintiendo como una mano hacia presión en su centro aun por arriba de su pantalón su respiración se entrecortaba

-Himeko.-sintió su nombre pronunciado con cierta amabilidad, diferente al tono seductor que utilizaba hace uso momentos, se obligo a abrir los ojos y mirarla. Tenia los ojos azules zafiros justo enfrente de los suyos y estos la admiraban con cierto cariño, cierto calor inabarcable.

-Te amo

Y todo se detuvo para Himeko. Intento decir algo pero al momento de abrir la boca para decir algo, sin saber muy bien que, una mano se lo impidió.

-No quiero que digas nada.-le aclaro la oji-azul con un brillo en los ojos.-Tu aun no eres buena expresando tus sentimientos, es difícil para ti, lo entiendo, al momento en que frunces el ceño y me dices idiota después de decirme un te quiero, entiendo al ver tus mejillas de un profundo rojo diciéndome cállate, yo entiendo.

Se miraron unos segundos ambas, sin decir nada, pero transmitiendo tanto. La oji-azul vio la mirada de esfuerzo de la rubia.-Y eso esta bien, Himeko.-siguió la peli-azul apartando lentamente su mano.-No necesito que lo digas, ver tu esfuerzo, ver tu amor, todo eso para mi, no necesitas decirlo... yo lo se.-Los segundos pasaban Chikane la seguía mirando con ese calor en la mirada

-Te amo...por favor créeme cuando te digo que te amo.-suplico la oji-azul.-Te amo tanto, Himeko.-volvió a depositar otro beso en sus labios y esta intento corresponderlos con todo el cariño que temía quizás, nunca podría expresar. Tomo su rostro entre sus manos temiendo que Chikane se separase de ella. "Temiendo" como nunca antes su lejanía.

-Por eso... Himeko...

-¡Ahhh!.-se quejo esta al darse cuenta que la mano de Chikane se había colado debajo de su ropa interior y ya presionaba contra ella, penetrándola. Se abrazo fuertemente al cuello de su novia cerrando los ojos, el movimiento la había tomado por sorpresa y todas las emociones y pensamientos que su cabeza había estado acumulando, se vieron interrumpidos.

-¿estas bien Himeko? Pareces un poco confundida.-se burlo la oji-azul, sintiendo el cuerpo de su novia tenso

-Estas... ahhh.-se volvió a quejar sintiendo los dedos de Chikane se movían lentamente en su ser.-Estas bromeando conmigo...

-Claro que no.-le aseguro la peli-azul con una pequeña risa.-Yo de verdad... te amo.

Chikane logro que Himeko aflojara un poco el agarre se posiciono para que esta la pudiera ver, el rostro de Himeko estaba algo contrariado y avergonzado.

-Me encanta esa cara.-se volvió a burlar Chikane.-te vez tan avergonzada y confundida... es tan tierno.

-¡Cállate!... aahhh.-Himeko cerro los ojos con fuerza mientras sentía otro movimiento de la oji-azul.-Chikane... no... espera.

Los jadeos comenzaban hacerse notar en su voz. La oji-azul acerco rápidamente su rostro y le robo un beso, la rubia se oponía a cooperar, cosa que le pareció aun mas tierno. Con otros ligeros movimientos de sus dedos logro abrirse paso en su boca, mientras largaba unos gemidos que Himeko no pudo contener. La danza entre sus lenguas no se hizo esperar. La peli-azul alejo su rostro para poder apreciar los violetas que tenia en frente, y vio en ellos ese brillo que tenían siempre que la miraba.

-Finalmente.-exclamo con triunfo la oji-azul, notando el cuerpo de la rubia relajarse, predisponiéndose a las intenciones de su novia.-Pensé que seguirías oponiendote toda la noche

-Solo... cállate.-dijo entre jadeos, le comenzaba a molestar la sonrisa picara de Chikane

-Estas tan húmeda.-menciono con gracia la oji-azul, Himeko cerro los ojos, mientras sentía como arremetían nuevamente contra ella.

Chikane se posiciono mas cómodamente encima de Himeko, pasando su otra mano por encima de su pecho aun con sostén, estimulándolo, mientras presionaba y acariciaba sobre la tela.

-¿Tanta humedad solo por mi Himeko?.-seguía burlando la oji-azul, muy divertida al ver como su novia movía la cabeza de lado a lado, intentando contenerse.

-Estas... mmm... tan ebria... no sabes ni lo que... ahhhhh...

Himeko intentaba hilar las palabras pero Chikane, con cada movimiento y estimulante, se lo estaba poniendo difícil. Lidiar con su tono burlón tampoco ayudaba.

-Te ves tan linda Himeko.

Chikane aceleraba sus movimientos, cada vez mas profundos, cada vez mas certeros.

-Te amo tanto... Himeko.-los jadeos por el esfuerzo también comenzaron hacerse notar en la voz de la oji-azul. La rubia mordía con fuerza el labio mientras estrujaba la parte de atrás del vestido de Chikane con su mano, lo sentía cerca, podía sentir que se venia. Se sentía avergonzada y aun así el aroma de su novia invadía sus fosas nasales y sus pensamientos morían con ese aroma.

-Himeko...-la llamo entre jadeos, sentía la voz cerca de su oreja.-avísame cuando estés por llegar... amor...

Fue lo ultimo que escucho antes de sentir una fuerte succión al costado de su cuello y como este recibía algunas mordidas no tan suaves. Chikane tuvo que sostener ese ritmo un poco mas, sentía como sus dedos eran apretados y como las caderas de Himeko a se habían sincronizado con el acelerado ritmo que marcaba su mano. Seguía estimulando el pecho de la rubia, decidida a dejarle una marca en el cuello. Los gemidos y exclamaciones le decian que faltaba poco.

-Chikane... no puedo... mmmm... me vengo.-Himeko clavaba sus uñas en la espalda de la oji-azul que no parecía inmutarse, su vestido seguramente estaría tan arrugado ya.-No lo soporto... si sigues así... Ahhh...

La oji-azul dejo el cuello de su compañera y levanto su vista. Podía ver el rostro de Himeko, con la boca semiabierta, jadeando y los ojos firmemente cerrados aun, toda colorada. Lentamente el cuerpo de esta se contraía, vibraba ligeramente, una corriente eléctrica invadió sus dedos. Pudo sentir su peso cayendo sobre su espalda a la cual seguía aferrada, su respiración era agitada y se mantuvo así por un tiempo.

Himeko abrió los ojos con lentitud, aun agitada y pudo ver el rostro de Chikane, quien la miraba con una sonrisa amable. También la notaba agitada, y su cabello azulado caía al costado de su rostro. Despeinada, desarreglada, con el vestido todo arrugado... y aun así le pareció la mejor imagen que podía ver en esos momentos ¿Que mas podía pedir?

Poco a poco la oji-azul cayo al lado de ella en la cama matrimonial, las sabanas blancas estaban totalmente descendidas, desacomodadas, así solo se escuchaban sus respiraciones en la habitación del hotel, sus pechos subían y bajaban el perfecto arrullo, para dormir, los ojos de ambas se cerraban aun abrazadas fuertemente, antes de que la tomara morfeo en un profundo sueño menciono.

-T..Te amo

Nada mas se escucho, mas que las ligeras respiraciones, al dormir de ambas, con el tenue luz del amanecer pasaba por la ventana, los pájaros empezaban a cantar debía ser de madrugada cuando esta pareja concilio el sueño.

Continuara...

¿Que pasara cuando despierten? ¿Tamao descubrira a la pareja? ¿Quien menciono el ultimo te amo? ¿Le pegara una cruda a Chikane?

Esta historia esta en sus ultimos capitulos...

danit.g: Hola jaja hermosa, si chikane no me extraña es decir celos+fiesta+himeko= chikane borracha, el chico solo queria ser su amigo x'D nel pastel... si dejamelo *-* quiero agregarte tambien espero tu opinion sobre este capitulo ¿te guto? -w-

alice:pedo=borracho=ebrio xD siii es comun en mexico jaja que te parecio chiakne borracha? Himeko protectora? Te gusto el cap?

Almendra otoriramos: si los amigos de Himeko son unos loquillos, chikane sii se emborracho xD Lol ._. ¿te gusto el capitulo QnQ? A que shi? QwQ aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah lemon con su conejita

pato huerta: ya tranqui (/-n-)/ tarde un poco pero aquí esta ¿te parecio padre este capitulo espero que si? QwQ