Notas de la Autora: ¡Hola mis queridos lectores espero no me maten por no haber subido capítulo la semana pasada (que se supone era la semana de actualización) pero esque estuve trabajando en un proyesto, le cuento: Como ya sabran alguno y otros no, del 20 al 27 de diciembre es oficialmente la Hirogo Week :D y como buena Hirogo shipper participaré en ella, así que estuve buscando cuales fueron los temas seleccionados para cada día de la sema y empecé a escribir los One-shots para esta semana, y además de que me surgió una súper idea para un one-shot Hirogo y tuve que empezar a plasmarla antes de que la idea se fuera, no sé exactamente cuándo subiré este último One-shot pero prometo avisarles, así que una disculpa por los inconvenientes y aclararé que recorreré las semanas de publicación, osea que como subí hoy, subiere hasta dentro de dos semanas para volver al curso original de las publicaciones, espero no les moleste. En fin disfruten el capítulo. Besos.

Disclaimer: Big Hero 6 no me pertenece, es propiedad de Disney/Marvel.


Capítulo 26. Lluvia y melancolía.

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Gogo: 22

Hiro: 18

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Las nubes negras se arremolinaban sobre el cielo amenazando con una fuerte tormenta que, seguramente, duraría toda la tarde y parte de la noche. Gogo caminaba calle abajo sin prisa tronando bombas de chicle sabor fresa llegando finalmente al garaje de la residencia Hamada. Sin pedir permiso la pelinegra entró y se acomodó en el sillón del fondo esperando que a Hiro llegara. Sabía que lo haría, sus herramientas estaban regadas y las luces encendidas, probablemente solo había ido al café de su tía que estaba arriba para tomar algún refrigerio o algo así. Después de un par de minutos la premonición de Gogo se cumplió y vio entrar a Hiro al garaje con una dona.

-¡Gogo! –Gritó Hiro asustado viendo a su novia al fondo del garaje-, ¿qué haces aquí?

-Quise pasar un rato –dijo la pelinegra sonriéndole levemente al pelinegro y besando su mejilla-, ¿interrumpo?

-No, para nada –contestó Hiro con una sonrisa, a veces Gogo hacía eso, simplemente se metía al garaje o a su habitación mientras él trabajaba en algo cuando no él no se daba cuenta y para cuando el notaba la presencia o llegaba de nuevo a la habitación y la veía ahí acomodada como si siempre hubiera estado ahí se llevaba un susto tremendo.

-¿En que trabajas ahora? –preguntó Gogo.

-Estoy haciendo una copia de la tarjeta de Tadashi –dijo Hiro con la voz algo débil, Gogo lo vio con ojos tristes y se acercó a él para abrazarlo, a veces olvidaba lo delicado que los sentimientos de Hiro podían ser, especialmente cuando se hablaba de Tadashi.

-¿Otra más? –preguntó Gogo mientras sentía los brazos de Hiro envolverla.

-So-solo por si acaso –dijo Hiro excusándose.

Los últimos meses el pelinegro había estado haciendo copias y copias de la tarjeta de Baymax, siempre decía que era solo prevención, pero la verdad era que desde lo que él había vuelto de aquel portal que conectaba a otra dimensión tenía miedo de volver a perder lo único que su hermano había dejado atrás. Gogo había intentado varias veces hablar con Hiro acerca de esto pero el pelinegro se cerraba, incluso con ella, y prefería cambiar el tema o solo evadirlo y ahora cuándo ella lo descubría haciendo esas copias de la tarjeta el solo decía como excusa siempre "Solo por si acaso".

-Sabes que no es bueno esto ¿lo sabes verdad? -le dijo Gogo separándose del abrazo y viendo el rostro afligido de Hiro.

-Lo sé, pero no puedo evitarlo –dijo el pelinegro tomando con ambas manos el rostro de Gogo y posando su frente en la de su novia.

Ambos se quedaron así un rato, con los ojos cerrados y la frente pegada, hasta que un sonido al fondo los regreso a la tierra, el sonido de un trueno. Gogo abrió los ojos y vio a Hiro frente a ella abriéndolos también y observando la calle, la luz estaba oscura y el cielo se había tornado totalmente gris.

-Deberías quedarte –dijo Hiro viendo como la lluvia se hacía presente.

-Solo hasta que la lluvia se termine –dijo Gogo aceptando la invitación del ojicastaño.

Ambos fueron al Lucky Cat Café, el cual estaba abarrotado de personas deseosas de café y chocolate caliente a causa del clima exterior. Hiro y Gogo decidieron no sentarse en ninguna de las mesas de la clientela e irse a lo privado en el comedor que había en el segundo piso, ambos reían y conversaban calmamente sin darse cuenta de que el tiempo pasaba sin dar tregua.

Finalmente el reloj marcó las 10:00 p.m. y el café cerro. La tía Cass subió las escaleras para encontrarse con los novios hablando entre ellos, la mujer de cabellos castaños sonrió, ella estaba agradecida de que su sobrino hubiera encontrado el amor y siempre sospecho que él tenía este flechazo por la adicta a la adrenalina, así que no le sorprendió cuándo le dijeron ambos que estaban en una relación.

-Hola Gogo –saludo Cass.

-Hola Cass –saludó la pelinegra.

-¿Cómo has estado querida? –preguntó la mujer castaña, ella tenía esta costumbre de tratar a la pelinegra como la hija que nunca tuvo.

-Estoy bien –contestó Gogo seria pero con un tono amable en la voz.

-Que bien, ¿te quedarás a cenar? –preguntó la tía Cass.

-Con gusto –acepto Gogo recibiendo una sonrisa de parte de Hiro y su tía, a Gogo le encantaba sentirse tan bienvenida en aquella pequeña familia.

Después de la cena Gogo se retiró un momento al baño y dejo a tía y sobrino en la mesa recogiendo todo y al volver del baño sin querer escucho una conversación.

-Hiro ¿cuándo le propondrás matrimonio? –preguntó Cass a forma de chiste cosa que causo un sonrojo en las mejillas del muchacho.

-Tía Cass por favor solo tengo 18 años

-¿Y qué? A esa edad tu papá le propuso matrimonio a tu madre –dijo la tía Cass viendo una fotografía en la pared donde estaban ambos padres de Hiro. La sonrisa feliz de la tía Cass se convirtió en una de melancolía-, les hubiera encantado conocerla y la hubieran amado.

-¿Tú crees? –preguntó Hiro. Él no sabía mucho de sus padres, la mayoría cosas que le contaba la tía Cass o que Tadashi le decía y lamentablemente él no tenía muchos recuerdos de ellos, no los suficientes para satisfacer sus dudas.

-Por supuesto que sí –dijo Cass encarando a Hiro-, créeme tu padre se la hubiera pasado horas hablando sobre automóviles con ella y a tu madre le hubiera encantado la idea de tener una hija en la familia.

Hiro sonrió ante la idea mientras que Gogo se llenaba de una sensación cálida en el corazón. La pelinegra decidió fingir que no había escuchado nada y volvió con Hiro y Cass.

-La lluvia no se detiene ¿creen que podrían prestarme un paraguas? –preguntó Gogo.

-¿Por qué no te quedas a dormir? –Sugirió Cass-, la lluvia es muy fuerte y podrías enfermarte.

-Uhhh… claro –dijo Gogo-, puedo quedarme en la sala.

-Nada de eso, quédate arriba con Hiro –sugirió Cass, ambos pelinegros se pusieron como tomates y a Cass le dio un ataque de risa-, me refiero a quedarte en la cama de Tadashi, de todos modos nadie la usa.

Gogo volteó a ver a Hiro quién solo asintió y ambos subieron a la habitación. Gogo llamó a Honey Lemon para que no se preocupara por ella, mientras que Hiro traía una colcha extra.

-La tía Cass cayo rendida –dijo el pelinegro dejando la colcha sobre su cama matrimonial-, creo que tuvo un día pesado.

-Probablemente –dijo Gogo viendo la lluvia caer a través de la ventana, Hiro la abrazo por detrás y le beso la mejilla-, ¿dormiré contigo o…?

-Conmigo –dijo Hiro con una sonrisa separándose de ella y acomodando la colcha extra sobre su cama para que el frio de la lluvia no penetrara a través de las sabanas.

-Gogo vio la cama de Tadashi y observo lo finamente pulcra que se mantenía, como si nunca hubiera sido vuelto a usar…

-¿Es porque quieres dormir conmigo o porque no quieres que desacomode la cama Tadashi? –preguntó Gogo haciendo que su novio se detuviera en seco y la volteara a ver.

-La respuesta es obvia –dijo Hiro con una sonrisa.

-No, no lo es –dijo Gogo sentándose sobre la cama de Tadashi y viendo como Hiro se tensaba.

-Gogo…

-No, Hiro escúchame. Lo de las tarjetas de Baymax es una cosa pero mantener el lado de la habitación que fue de Tadashi así… Hiro ¿qué sucede? –Gogo se acercó a Hiro y este simplemente bajo la cabeza.

-Últimamente lo extraño mucho –dijo Hiro-, es… no lo sé, últimamente la tía Cass me habla mucho sobre mis padres y… solo recuerdo pocas cosas de ellos pero luego recuerdo a Tadashi y todo se complica.

Gogo tomo la mano de Hiro dándole apoyo y el la tomo entre brazos acercándola, la lluvia afuera volvía todo más acogedor de cierta forma, poco a poco ambos pelinegros comenzaron a besarse de forma más y más intensa, hasta que finalmente Hiro se sentó en la cama y Gogo se sentó arriba de él con las piernas a los costados de su novio. Poco a poco Hiro la jalo junto con él para terminar recostados con la pelinegra sobre él.

Hiro comenzó a acariciar las curvas de Gogo debajo de su ropa y la ojicastaña se dejó llevar por las sensaciones que las hábiles manos de este chico la hacían sentir. Con cuidado Hiro tiro a Gogo en la cama y se posó sobre ella, luego comenzó a besarle el cuello bajando poco a poco al hueso de la clavícula haciendo que Gogo soltara pequeños suspiros.

-Hiro –suspiró Gogo mientras sentía los labios del pelinegra aventurándose al borde del escote de su blusa. En ese momento un fuerte rayo sonó afuera y la luz de las lámparas que tenía encendidas Hiro se apagaron. Hiro separo su rostro del cuerpo de Gogo y trato de acostumbrar sus ojos a la oscuridad, las manos de Gogo buscaron entre la negrura el rostro del ojicastaño y cuándo por fin lo encontraron sintió las húmedas lagrimas que lo mojaban.

-¿Hiro? –preguntó Gogo en la oscuridad.

-No puedo perder a nadie más –dijo Hiro besando una de las manos de Gogo-, no puedo… no resistiré perder a alguien más, siento que toda esta felicidad se terminará de un momento para otro como cuándo perdí a Tadashi y ahora, todo pasa de nuevo, estoy tan feliz, estoy contigo pero temo que todo se acabe, temo tanto perderte.

-No vas a perderme Hiro –le dijo Gogo casi en un susurro tratando de tranquilizar a su novio.

-Trato de convencerme de eso, intento sentirme seguro haciendo copias de la tarjeta de Tadashi, manteniendo todo en su lugar, pero nada cambia –confeso Hiro acariciando el rostro de Gogo con una mano. La pelinegra tomo esta mano con la propia y la bajo hasta donde estaba su corazón.

-¿Lo sientes? –preguntó la pelinegra. Hiro presto atención y lo sintió, los latidos de Gogo.

-Leiko… -Gogo no dejó terminar a Hiro ya que lo beso en los labios. Hiro siguió a la pelinegra en sus movimientos y poco a poco comenzaron con las caricias. Hiro se sentó en la cama Gogo se sentó sobre él, con cuidado Hiro comenzó a desvestirla con nada más la poca luz que uno que oro trueno emanaba. En pocos segundos, Gogo ya no tenía su blusa ni su brasier, el pelinegro comenzó a acariciar los pechos de la pelinegra con su boca causando que ella gimiera.

Gogo pasaba sus manos a través del cabello azabache de Hiro mientras que el usaba su boca en su busto, los gemidos que ella emanaba los susurraba en el oído del pelinegro, dejando que el aliento cálido se arremolinara sobre su piel y los sonidos pasionales que ella le cantaba lo excitaran.

Hiro se quitó su camisa y dejo que Gogo acariciara su pecho con lentitud, mientras que el posaba ambas manos en la espalda de la pelinegra. La pelinegra comenzó a desabrochar el pantalón de Hiro comenzó a quitarlo, finalmente con el pantalón lejos, el pelinegro, aprovecho para dejar a su querida ojicastaña en iguales acondiciones.

Gogo sentía las manos de Hiro acariciar sus piernas y separándolas con delicadeza, primero para acariciar con sus dedos su intimidad sobe la ropa interior, luego introducirlos lentamente haciendo que Gogo gimiera de forma más continua. Finalmente la ropa interior de Gogo fue quitada del camino al igual que la de Hiro.

Estando ambos desnudos comenzaron a tocarse entre ellos, Gogo bajo sus manos lentamente por el pecho de Hiro hasta llegar al miembro de este provocando que el pelinegro gimiera al sentir las manos de su novia en su virilidad. Hiro por otra parte, acariciaba los glúteos de la chica estrujándolos y luego adentraba una de sus manos entre las piernas de Gogo sintiendo la humedad que su intimidad emanaba.

-Estoy lista –susurro Gogo jalando a Hiro para que se tumbara junto con ella y comenzaran a copular. Con dulzura Hiro se acercó a la pelinegra y comenzó a besarla, luego de eso ambos entrelazaron sus manos, Gogo abrió sus piernas y Hiro entró lentamente en ella.

La pelinegra gimió con pasión al sentir la primera embestida, sus paredes se contraían alrededor de aquel miembro y sentía como este buscaba acomodarse de la mejor forma dentro de ella. Hiro embestía con suavidad las primeras veces, disfrutando la sensación de estar dentro de ella, un placer del que no se cansaba de disfrutar.

Con más rapidez y ritmo ambos pelinegros siguieron haciendo el amor, gimiendo y jadeando mientras que los truenos en el exterior hacían coro con los pasionales ruidos que ambos pelinegros hacían. Finalmente Hiro entro de llenó en Gogo haciendo que ella perdiera el aliento mientras el orgasmo se hacía presente en ambos. Un gran gemido final fue lo único que se escuchó antes de que Hiro se cayera sobre Gogo agotado después del esfuerzo físico.

Hiro se acomodó al lado de Gogo en la cama y ambos se cubrieron con la cálida colcha que Hiro había traído, claro estaban aún desnudos debajo de esta pero no era la primera vez que ambos dormían uno al lado del otro sin ropas.

-Hiro –susurró Gogo pero el pelinegro no respondió, aun así la ojicastaña siguió hablando-, no importa cuánto tarde, pero repararé tus heridas, o al menos lo intentaré.

La pelinegra no recibió respuesta, supuso que Hiro estaba dormido así que ella cerro los ojos y se durmió a los pocos minutos Hiro acarició el cabello de Gogo y a través de la oscuridad vio su silueta levemente iluminada por un rayo.

-Gracias Gogo… t-te amo –estas palabras no fueron escuchadas conscientemente por Gogo pero aun así sonrió al escucharlas y también al sentir los brazos de Hiro atrayéndola hacía el para dormir así toda la noche.


Notas de la Autora: ¿Han escuchado la canción "Fix you" de Coldplay? Bueno este capítulo fue inspirado en su mayoría por esta canción, espero les haya gustado.

Thanatos k663: haahahah cuanto entusiasmo por el nuevo capítulo. A mí también me encanta como estos dos personajes interactúan, se da de una forma tan espontanea, hay muchas escenas entre ellos que parecen tener más de fondo, no lo sé cómo todo el cariño con el que se tratan, la confianza, tal vez en la película sea solo una amistad, pero parece como de esas amistades que tarde o temprano terminarán en algo más. No lo sé, eso es lo que yo siento. Espero la espera haya valido la pena y te guste mucho el capítulo.

Valery-Sonowflakes: hahaaha yo casí no le entiendo a Wattpad, no se aquí se me hace súper fácil publicar pero bueno, tal vez es cosa de costumbre. Espero este cap también te guste y por el momento no he subido nada a Watt pero te aviso si subo algo Y sobre lo de mi opinión del one-shot pues claro puedes enviármelo por Mensaje Privado (PM) para que lo lea y te diga si lo corriges o te doy algún consejo, no sé algo, y otra cosa, en realidad no fui la prmera en traer el lemmon Hirogo, tal vez la primera en español pero antes de empezar este fic leí como dos one-shots lemmon Hirogo en inglés y me gustaron y como tenía muchas ideas empecé este fic, en fin yo encantada de ayudarte en lo que necesites :D

Ethel Miyatzaky Tanaka: ¡Cambiaste de nombre otra vez! Vaya, no te apures por comentar tarde, los reviews son buenos a todas horas :D Espero que te guste este capítulo, y sobre tu petición si pienso hacer un capítulo así :D pero más a futuro ok.

4G0TT3NM4N: Hhahahahaha así son las cosas, no puedes evitar el lemmon en un fic lemmon hahahaha pero está bien, así disfrutas de la lectura completa y te enteras de toda la historia. Espero te guste este cap ;D

Pyro Phoenix-bird: No te apures, mejor tarde que nunca. El capítulo de la boda de Hiro y Gogo será el ultimo, ya que será l e la luna de miel, aunque puedo dar adelantos si quieres hahaha así como detalles en otros capítulos como lo del vestido de Gogo o quizás a Fred y Honey preparándose como padrino y madrina respectivamente o cosas así :D

Bueno creo que eso es todo por ahora, nos leemos luego bye.