Pov Bella
Después de nuestra reconciliación, Edward empaco sus cosas, -Gracias por abrirme las puertas de tu casa- le agradeció Edward a Felix, -No tienes que agradecer nada, esta es tu casa- dijo el estrechando su mano.
Regresamos a Forks, vivir el embarazo a sido hermoso, sabemos que el bebe viene sano, no hemos querido saber que va hacer, será una hermosa sorpresa cuando nazca, el don de la vida es maravillosa, mes con mes, veía como crecía mi vientre, como se ensancharon mis caderas y mis senos crecieron, no se si la figura que tuve la llegaría a recuperar algún día, pero no podía quejarme, ya que solo pensar en que dentro de poco tiempo tendría a mi bebe, me daba felicidad, aunque el dolor de espalda, comezón en el vientre a causa de la estrías y las ganas de orinar cada 5 minutos, no puedo decir que es lo mejor de todo, pero fue pasable ya que tenia a mi lado a Edward, el realmente que lo a disfrutado y lo sufrido, lo disfruto, porque cada vez que hacíamos el amor el se embebía con el crecimiento de mis senos, decía que era una de las ventajas del embarazo, le gustaba hablarle al bebe y tocarle el piano, amaba desde que le supo, pude notarlo en su rostro cuando nos lo dijeron, esa noticia hubiera hecho mas grande nuestra felicidad, no que llego en el momento mas difícil que habíamos pasado gracias a mi desconfianza, pero pensaba romperme la cabeza pensando mas en eso, lo único que importaba era que ahora éramos mas que felices. Bueno regresando a lo de Edward, también lo sufría porque a las 3 am despertaba de la nada siempre con antojo de algo.
**Flask Back**
Desperté después de uno de los sueños mas locos de los que había tenido, desperté con el gran antojo de unas rosquillas de moca con una malteada de chocolate, quise contenerme de despertar a Edward, pero no pude, me gire hacia a el, -Edward- lo llame moviéndolo un poco, -Mmmmm- dijo, -Se me antojaron unas rosquillas de moca con una malteada- dije, no tuve respuesta, sabia que estaba muy cansado por tanto trabajo que tenían en la firma, se iba 7 am y regresaba a las 10 de la noche, según tenia un caso muy difícil, volví a llamarlo, pero como la vez anterior no obtuve respuesta, no quise molestarlo mas, me levante despacio de la cama, me puse mis converse un suéter y salí del cuarto silenciosamente, baje a la sala y tome las llaves del volvo, ya que me había negado a manejar ese tanque de guerra que me había comprado Edward, salí de la casa sin hacer ruido.
Maneje con mucho cuidado hasta el único Starbucks que había en forks, eras los 25 minutos mas ansiosos, ya me estaba saboreando esas rosquillas y me malteada. Después de hacer la compra, maneje despacio hacia la casa, cada semáforo le daba un trago a mi malteada y mordía mi rosquilla, me sentía tan feliz, que no me paso por nada si Edward se despertó, aunque no creía, estaba muerto cuando me fui, llegue a casa y todo estaba como lo deje.
Entre al estacionamiento, todo se veía igual a como me fui, baje con mi bolsa de rosquillas y mi malteada de reserva, ya que una fue para el camino y la otra para la casa, abrí la puerta y cerré con cuidado, -Se puede saber donde diablos estabas- me gritaron, solté mi malteada y rosquillas de la impresión, se prendió la luz de la lámpara de la sala, Edward estaba en el sillón con un café, me miraba fijamente, estaba muy enojado, eso era evidente, -Donde estabas?- volvió a preguntar, las palabras no salían, me sentía como si estuviera sacando dinero de la billetera de mi padre y me hubieran cachado, -Contéstame- volvió a gritar, di un respingo, el enojo que reflejaba su cara paso a arrepentimiento, -No llores, perdóname, es que estaba muy preocupado por ti- dijo abrazándome, me eche a llorar en su pecho, -Es que tenia muchas ganas de rosquillas de moca y una malteada- dije gimoteando, -Y porque no me llamaste?- pregunto, -Es que, te llame varias veces pero nunca despertaste- conteste, -Perdóname mi amor- dijo el abrazándome mas a el, -Te perdono si limpias- dije, -Limpiar?- pregunto el viéndome, asentí, voltee a ver el piso, el siguió mi mirada, -Oh! Ya veo- dijo, toda la malteada estaba sobre el piso, la bolsa de las rosquillas estaba bañada con la malteada, se podía decir que era todo un desastre el piso.
**Fin Flash Back**
Solo de recordar como nos pasamos la madrugada tallando el piso de mármol, desde ese día, así el muera de sueño, se levanta a cumplir cada uno de mis antojos, me hizo reír todo eso, -De que te ríes?- pregunto Edward, el se encontraba leyendo unos papeles, ya que llevaba un caso muy importante, -De recordar- conteste, el rio y negó con la cabeza, me abrazo, -Lo que nos falta aun- dijo el después me dio un largo beso, cargado de amor, veneración y necesidad, ya que desde los 8 meses de embarazo se acabo el sexo, después de nuestra reconciliación lo hacíamos dos veces al día, en la mañana y la noche, y los fines de semana ni se diga, luego no salíamos de la casa, pero ahora, el realmente se estaba conteniendo, por la noches, me besaba hasta no mas poder, cuando el mismo sentía que perdía el control, se iba al cuarto, donde teníamos un pequeño gym y se ponía hacer ejercicio, termine el beso, y negué la cabeza por mis recuerdos, también yo estaba sufriendo con esta abstinencia, voltee a verlo, -Si, lo que nos falta- dijo el, -Si, lo que nos falta- dije dándole un casto beso, me levanto para ir al baño, me da un dolor en el vientre que me hace doblarme del dolor, -Bella, estas bien- pregunto Edward, en cuestión de segundo los tenia a mi lado, -Edward- lo llame, sentía como liquido corría por mis piernas, -Que?- me contesto, -Creo que me hice pipi- dije asustada, eso nunca me había pasado, -Bella- ahora el se veía anonadado, -Se te rompió la fuente- dijo el.
