Guau. ¡De verdad este capítulo si que está intenso! Mientras lo estába escribiendo simplemente no podía creerlo, jaja. Ya sé, yo soy la autora, pero de repente empecé a juntar ideas y robarme ideas de otros lados y hacer esta mezcla tan intensa que ¡uff! ojalá lo disfruten tanto como yo.
Está recíen sacado del horno, perdón si hay momentos en lo que se pierde el hilo, de verdad hice lo mejor para evitar eso, pero bueno, ya no los retengo ni un segundo más. ¡Disfruten!
Pareja: Naruto y Hinata
Sumario: Hinata, una princesa enamorada de un cocinero del castillo, ahora tiene que casarse con un extraño por ordenes de su padre. ¿Estara dispuesta a dejar ir sus sentimientos para poder ser feliz con su prometido?
Derechos Reservados: Los personajes de Naruto no son mios, pero la trama de esta historia si lo es ;) .
Capitulo 25 - ¿Una verdadera reconciliación?
Mi corazón comenzó a latir desenfrenadamente.
Cada paso que él da hacia la puerta, alejándose de mí, es un instante más en donde no puedo respirar ni moverme. Quiero gritar algo, estiro mi mano aún más, siento un frío intenso, un dolor por dentro, intento nuevamente alcanzarlo con la punta de mis dedos…
pero….
Todo se vuelve oscuro.
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Abrí mis ojos para encontrarme el techo de la habitación, a oscuras. Respiré profundamente, y puse una de mis brazos sobre mi frente.
-Naruto.- Dije en voz baja. El solo recuerdo de sus ultimas palabras me creó dos lagrimas.. cuando me contestó.
-¿Qué pasa?- Me senté tan rápido que me mareó.
-¡¿Naruto?- Pude ver una figura a lado de la puerta, recostada contra la pared, pero ni mis lagrimas ni mi mareo me ayudaron a enfocar.
-Algo así. ¿Pero es que ya no recuerdas?-
Un escalofrío con mal presagio recorrió mi cuerpo de punta a punta.
-Tú. Tú eres un sueño.- Dije con voz temblorosa.
-¿Segura? La última vez que estuvimos juntos tú temblaste muerta de miedo. Un miedo muy real, diría yo.- Dijo burlándose.
Mi corazón late tan desenfrenado que lo puedo escuchar en mi cabeza.
-Tu no eres Naruto.- Sonó casi a pregunta.
-¡Bingo!- Dijo bastante entusiasmado. El hombre se empujo de la pared y comenzó a acercarse a la cama. La luz de la noche lo iluminó y mi corazón se encogió.
-Pero eres idéntico a él.- Dije sin poder creerlo.
-Bingo otra vez.-
-¿Por qué?- Pregunté llena de miedo. Ese hombre es el mismo de aquél sueño.
-Sabes, estoy muy triste que hallas perdido a nuestro hijo.- Cambió de tema bruscamente.
-¿Qué?- ¿Es o no es Naruto?
-Tu sabes, el bebé.- Me miró como si fuera una estúpida.
-Pero no era tuyo. Era de Naruto y mío.- Dije a la defensiva. Y su expresión se torno molesta.
-Mio también. Y me molesta que lo hayas matado.- Lagrimas se formaron en mis ojos.
-¡¿Cómo te atreves? Yo nunca hubiera matado a mi hijo. ¡Nunca!-
-No intencionalmente. Pero eres una humana tan débil…- No terminó como si la misma frase diera a entender todo.- Pero tú no eres la única culpable, Naruto también. El muy idiota se enredó en su propia telaraña.- No supe que responder.
-"¿De que está hablando? ¿Quién es? ¿Por qué se es igual a Naruto?"- Las preguntas se forman tan rápidamente que no puedo pensar en la respuesta de una sola. Cierro los ojos tratando de concentrarme y no perder la razón.
-Pero no importa. Vamos a solucionar el problema.- Abrí mis ojos al escucharlo más cerca y su cara estaba a centímetros de la mía. Sus ojos, ahora que los puedo ver de cerca, son rojos.
-¡Ah! ¡Aléjate!- Me eché hacía atrás y él se subió a la cama y me engatuso como si fuera su presa.
-No me digas que no quieres. Me vas a lastimar el corazón.- Dijo en burla. Sus manos apresaron mis brazos a cada lado de mí, contra la cama.
-¡No!-
Su sonrisa denota lo bien que se la esta pasando. Trató de liberarme de él pero no puedo. Su peso y su agarre son demasiado para mis débiles intentos.
-¡Naruto! ¡Naruto!- Comienzo a gritar por ayuda.
Siento su respiración cerca de mí.
-No seas fácil, aún no te toco y ya estas gritando nombres.- Estampó su boca contra la mía y…
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Abrí mis ojos para encontrarme el techo de la habitación, a oscuras. Me levanté rápidamente mirando hacia la puerta… pero no hay nadie.
-¿Princesa?- Pego un brinco de susto, y del lado contrario se encuentra Ino, adormilada.
Respiro corta y bruscamente, con una mano sobre mi pecho.
-¿Dónde está Naruto?- Pregunto rápidamente, y veo que sus ojos se entristecen.
-Está ocupado.-
-No. Ocupo verlo.- Digo insistente.
-Princesa, vaya a dormir nuevamente. Es muy tarde…- Al ver que no voy a llegar a ningún lado con ella, decido levantarme y buscarlo yo misma.-¡Princesa!-
-¿Dónde está?- Pregunto una vez más.
-Por favor, regrese a su cama. Es peligroso que usted salga.-
La ignore y me encamine a la puerta pero ella apareció frente a mí.
-Por favor, regrese.- Me miró seria.
-No.- Dije firmemente mirándola a los ojos en la oscuridad.
-Es peligroso. Por favor entienda.- Fruncí la frente ante su terquedad.
-Necesito verlo.- Ino abrió un poco más sus ojos, tal vez impactada ante mi insistencia.- No puedo dejar las cosas como se quedaron. Necesito hablar con él.-
-Pero… el Capitán… ordeno que no saliera.- Me dijo en tono un poco ausente.
-Pero necesito salir. Por favor, tienes que entender que necesito verlo.- De un momento a otro Ino recobró su compostura y enfocó su mirada.
-Por supuesto. Princesa, usted necesita verlo.- No pude evitar sonreír. Ino entiende mis razones mejor que nadie.
-Gracias Ino, sabía que tú ibas a entender.-
Y salí del cuarto, por primera vez en toda mi estancia, tan solo para encontrar que no tengo la menor idea a donde ir.
Elegí la izquierda y encontré mas pasillos y puertas, pero finalmente unas escaleras. Unos ninjas iban subiendo, me miraron pero no me molestaron. Bajé tan rápido como pude.
-"¿Dónde puede estar?"-
-¿Princesa?- Volteé y encontré a Nagato.
-Señor Nagato, usted sabe dónde está Naruto?- Me miró crispado pero no me habló de mala manera.
-Está en una junta.-
-¿Dónde? Necesito verlo.-
-Princesa, no se que le habrá dicho a Naruto, pero creo que mis palabras de advertencia fueron a oídos sordos.-
-¿De que habla?-
-Le advertí que no lastimara a Naruto. Y sea lo que sea que le haya dicho o hecho… Princesa, usted se a pasado de la raya. Naruto…- Desvió su mirada entristecida.
-Por eso necesito hablar con él. Él se fue, no me dejo hablar.-
-No Princesa. No creo que sea buena idea que la vea. Le esta costando mucho concentrarse en el plan de ataque. Si usted lo interrumpe tan solo causaría errores en la planeación y eso podría costar vidas.- Me miró severo esperando a que yo le insistiera.
Pero no lo hice. La conversación puede esperar, la vida de otros podría estar en juego, y entiendo que eso es más importante, por mucho que deseara que no fuera así.
-De acuerdo. Voy a esperar.- Le mire vencida.
-Muy bien, …-
-¡Señor!- Una voz detrás de mí lo interrumpió. Miré al joven, tal vez de la edad de Hanabi, vestido enteramente de ninja.- El Capitán lo está esperando.- Nagato debió haber hecho una señal porque el joven regresó a una de las habitaciones del pasillo.
-Regrese a su habitación, cuando esto termine Naruto probablemente irá a verla.- Le mire molesta. Por su tono de voz estoy segura que él no va a animar a Naruto que vaya a verme.
-No, lo espero aquí.- Ni en la sala ni en el pasillo hay algún sofá o silla pero no me importa.
-Por favor Princesa. Solo sería un estorbo a la mitad del camino.- Lo miré enoja, y él sostuvo la mirada retándome.
-No estorbo a nadie si me siento en la orilla.- Por un segundo pareció confundido y parpadeó varias veces.
-¡Señor Nagato!- La voz detrás de mí volvió a llamarlo. Él le dio una seña y luego me miró.
-Está bien, pero asegúrate de quitarte cuando la gente quiera pasar.- Sonreí triunfante ignorando la brusquedad de sus palabras.
-Si, ya se.-
Nagato se fue y entró a la misma habitación que el joven. Yo me senté en el pasillo a unos pasos de la puerta, y me recargue contra la pared.
-¿Hinata?- Su voz me despertó.
-Naruto. Eres tú.- Me miró preocupado. Sus ojos cansados y sus movimientos lentos me preocuparon. Pero sus ojos son azules, así que no pude evitar sonreír.
-¿Quién más? ¿Qué haces aquí? ¿Cuánto tiempo llevas esperando aquí afuera?-
Mire a mi alrededor por un segundo y la luz del sol ilumina por las ventanas con mucha energía. ¿Qué horas son?
-No se. Pero tengo que hablar contigo.- Sakura y Sasuke no están muy lejos, y puedo ver a Yamato hablando con Nagato un poco más retirado.
-No hay nada que hablar Hinata.- Dijo ayudándome a levantarme.
-Claro que sí. Tú te fuiste sin dejarme hablar.-
-Te desmayaste.- Me tomo del brazo y me encamino forzadamente de regreso a la habitación alejándonos de los demás.-Entiendo que las noticias fueron horribles, no fue mi intención decírtelo todo a la vez, pero tenía que explicártelo.- Dijo en voz baja y un poco enojado.
-No fue por eso que me desmaye. Me desmaye porque por que me estabas abandonando y no podía detenerte, me faltó el aire y...- Me detuve e hice que se detuviera conmigo. Lo miré a los ojos y lo obligue a mirarme.- Cuando te fuiste… eso fue lo peor. Cuando me dijiste que estaba actuando. Cuando dijiste que no creías que pudiera sentir amor por ti.- Mi respiración comenzó a agitarse nuevamente y tuve que agarrarme de su pecho para poder sostenerme.
-Quiero hacer las cosas más fáciles para ti Hinata. Yo se que tú no puedes amarme con este monstruo – Dijo haciendo énfasis en mi propias palabras.- dentro de mi. Yo lo entiendo. No tienes que pretender. Está bien.-
Sus palabras, tan sinceras, tan vencidas, tan definitivas me hicieron querer llorar. ¿Por qué iba él a pensar de esa forma? ¿Qué había hecho yo para demostrarle que no lo quiero? Por que yo…
-Te amo.- Mi rostro está escondido en su pecho tratando de reprimir las lagrimas.
-Hinata, de verdad. Deja esta farsa. Solo lo haces más difícil.- Su voz llena de paciencia me hace enfurecer aún más.
Me alejo de él y lo miro con el ceño fruncido.
-¡No es una farsa!- Grite enojada.- ¿Qué hice yo para que tú pensaras que te dejé de amar? ¿Lo insinúe? ¡¿Lo exprese? ¡Dime! Porque no entiendo de donde sacas que ya no te quiero cuando te amo.- Mis ojos se inundaron de lágrimas, y tuve que voltearme y alejarme un poco de él para que no me viera así.
-Hinata…-
-Si… es muy triste lo que te paso. Pero tú sigues siendo tú.- Lo sentí tratando de acercarse pero no me tocó, inseguro.-Yo te conocí con el Kyuubi dentro de ti. Y así te aprendí a amar. No entiendo porque asumes que ya no voy a quererte cuando…-
Sentí su mano sobre mi brazo, y me giro. Me acerco a él y me beso.
Cerré mis ojos y lo bese.
-Naruto...-
-Lo siento.- Me abrazó y me sostuvo en su brazos, inmóvil. Simplemente disfrutando el momento. Disfrutando estar con él, y él conmigo. Y una tristeza me inundó.
-"Nuestro bebé"- Pensé amargamente. Otra lágrima se me resbaló.
-Lo siento Hinata, de verdad. Supongo que tengo que explicar porque asumí lo peor.- Dijo rápidamente al ver mi lágrima y mal interpretarla.
-Está bien. Pero… aún hay algo que tengo que preguntarte.-
-¿Qué?-
Un ninja bajo las escaleras, que están a pocos pasos de nosotros. Nos miro, y al darse cuenta de la situación se alejó lo más rápido posible.
-¿Tienes un gemelo?- Su expresión confundida me contesto por si sola.
-No. ¿Por qué?- Suspire y me prendí de él.
-¿Recuerdas aquella pesadilla que tuve? ¿Cuándo recién supimos que estaba embarazada?- Naruto frunció su ceño un momento.
-Si. Dijiste que había un "yo" en tus pesadillas.-
-Si. Bueno. Volví a verlo.- Me miró incrédulo.
-¿A que te refieres?-
-Después de que me desmaye… me levante en la misma habitación. Todo a oscuras, y ahí estabas tú. Pero no eras Tú. Era Él.-
-¿Quién es él?-
-No se. Pero te conoce.-
-¿Cómo lo sabes?-
-Habló de ti. Dijo que te enredaste en tu propia telaraña. También dijo que nuestro bebé también era de él.- Naruto me miró más serio, enojado y hasta un poco asustado.
-¿Dices que es exactamente igual a mí?-
-Si. No. Solo los ojos. Sus ojos son rojos, como cuando la luz roja… el chakra del Kyuubi está alrededor de ti. Pero el no brilla. Solo tiene los ojos rojos. Lo demás es igual.- Naruto me miró más que preocupado. Consternado.
-Sa... Sakura..- Su voz fue un poco débil. Trato de mirar al pasillo, donde los demás están platicando, pero sus ojos no pudieron separase de mí.-¡Sakura!- Grito está vez.
Ella apareció casi al instante.
-¿Si? ¿Qué pasa?- Pregunto al ver su expresión.-
-¿Es posible que el Kyuubi pueda comunicarse con Hinata através de los sueños?- Ella le miró incrédula.
-¿A través de los sueños?-
-Si.-
-No lo se. Nunca me ha pasado a mí.- Me miró a mí.- ¿Lo viste? ¿Viste al Kyuubi?-
-No se. Era Naruto, pero no era él. Era alguien que se veía como Naruto, pero él mismo aceptó que no lo era.- Sakura frunció su ceño, y me estudió. ¿Piensa que estoy mintiendo?
-Necesito que me cuentes ese sueño. Cada detalle que recuerdes si es posible.-
-De acuerdo.- Una parte de mí quiso decir algo más pero no supe como explicarlo.
-Esta no es la primera vez que pasa Sakura.-
-¿Qué?-
-Tuvo una pesadilla con el Kyuubi antes.-
-No..- Trate de comenzar pero me detuve, aun así las miradas expectantes de Naruto y Sakura me obligaron a continuar.- No estoy segura que fuera un sueño… o una pesadilla. Se sintió tan real… aparte él me dio a entender que es real. Bastante real.- Digo recordando las dos únicas veces que lo he visto.
-Naruto, necesito tomar notas de inmediato. Esto nunca había pasado. O eso creo. Voy a hacer preguntas con todos los que te conocen.-
-¿Qué pasa?- Pude escuchar la voz de Sasuke.
-Que bueno que estás libre. Necesito que hagas algo.-
Los brazos de Naruto se tensaron a mí alrededor.
-No le pedirás que…-
-Naruto, ve y habla con el Kyuubi. Si no sacas información, Sasuke es la única manera de saber.-
-Mm..- Naruto se veía indeciso, pero cerró los ojos unos momentos. Pude ver su expresión cambiar varias veces, y cuando volvió a abrirlos su expresión era enfadada.- Dijo que él no sabe nada.-
-¿Le crees?- Preguntó Sakura.
-No estoy seguro. Parecía que le hace mucha gracias lo que le está pasando a Hinata pero dijo que entre sus poderes no estar causar pesadillas, que si pudiera a más de uno lo hubiera perseguido toda su vida.- Hizo una pausa, frunciendo el entrecejo aún más.- Me incluyó en su lista.-
Nadie dijo nada por unos momentos.
-Bueno.- Sakura miró a Sasuke. Este miró a Naruto y Naruto me miró a mi, y dio un pequeño suspiro.
-Voy a ver que encuentro.- Dijo Sasuke.- Princesa, por favor mírame. Le prometo que no va a sentir dolor.- Un escalofrío me recorrió la espalda. ¿Desde cuando las miradas producen dolor? Pero luego, lo vi. Sus ojos se volvieron rojos, no como los de Naruto, pero rojos sangre con manchas negras. Un terror me inundo pero cuando quise quitar mi mirada ya era muy tarde. Estaba hipnotizada por él. Mis músculos se relajaron y en un instante estaba de regreso en la habitación.
La luz apaga, como de costumbre. Mire a un lado y encontré a Sasuke cerca de la ventana, pero no me estaba viendo a mí. Seguí su mirada y ahí estaba. El hombre que no es Naruto, pero me produce un escalofrío por su similaridad.
-¿Quién eres?- Pregunto Sasuke mientras caminaba y quedaba entre los dos. Él sonrió.
-¿Tú que haces aquí? Este lugar es solo para la Princesa y para mí.- Sasuke se molestó por el comentario. –Irrumpes nuestra privacidad.-
-Tú no eres Naruto, no tienes ningún derecho de privacidad con ella.- Él frunció el ceño molesto.
-La Princesa es mía.-
-¿Quién eres tú?- Insistió Sasuke.
Él reapareció detrás de mí tomándome desprevenida y me alejó de Sasuke con un salto hacia atrás. Sasuke volteó pero ya era muy tarde. Trató de acercarse pero no lo hizo.
Mi corazón comenzó a latir más rápido.
-"¡¿Qué puedo hacer?"- Me pregunte, pero no supe la respuesta. Ellos tiene habilidades fuera de lo normal. ¿Qué soy yo contra ellos?
Parpadeé una vez más y estoy viendo esos ojos rojos.
-¡Ah!- Me alejo de su cara, y Naruto me abraza por detrás.
-¿Hinata? ¿Qué pasó?- La última pregunta no iba dirigida a mí.
-Hay alguien ahí.- Dijo Sasuke y miró a Naruto.- Es igual a ti, pero más parecido a cuando usas el chakra del Kyuubi.-
-Fue lo que nos dijo Hinata.-
-¿Es real?- Pregunto Sakura.- ¿De verdad hay algo dentro de Hinata?-
-Si. Pero no se que es. No pude quedarme más tiempo porque la tomo como rehén.-
-¿Qué?- Pregunto Naruto bastante enojado.
-No pasó nada, salimos antes de que la situación se volviera peligrosa.- Lo calmó Sasuke.
Naruto se paso una mano por la cabeza tratando de tranquilizarse.
-Sakura, ¿Cómo pudo pasar esto?-
-Calma Naruto, aún no sabemos si es el Kyuubi o no.-
-¿Quién más va a ser?-
-¿El Kyuubi?- Preguntó Sasuke aún sin estar enterado del tema.
-Parece que el Kyuubi entró en Hinata de alguna manera. Pero ¡¿Cómo?-
-Se que parecerá extraño, pero eso no es exactamente el Kyuubi.- Naruto volteó a verlo de inmediato con mil preguntas en sus ojos.- Yo e visto al Kyuubi, dentro de ti. Y él no es el Kyuubi.-
-¿Entonces?- Pregunto Naruto exasperado.
-No se. No estoy seguro.- Naruto iba a preguntar nuevamente pero Sakura lo detuvo.
-Basta. Esto nos está llevando en círculos. Debemos enfocarnos en la misión, esto puede esperar.- Sasuke afirmó con la cabeza y Naruto no tuvo opción más que ceder.
-Ya se. Dejo a Hinata en su habitación y me reporto de inmediato.-
-Te esperamos.- Dijo Sasuke, y se fueron.
-Vamos a tu cuarto. Es peligroso que estés fuera.- Me ofreció su brazo y subimos las escaleras.
-Quiero irme a casa.- Le dije cansada.
-Yo también, pero después de… del aborto Sakura recomendó que estuvieras calmada.
- Está bien.-
-Por cierto. ¿Cómo saliste del cuarto? Di ordenes expresas de que no te dejaran salir. No es que me guste mantenerte encerrada, pero este lugar es muy peligroso.-
-Le pedí a Ino que me dejara salir.-
-¿Qué?- Me miró sin creérselo.
-Si. Ino me conoce mejor que nadie más aquí y ella sabe lo importante que era que pudiera ir a verte. No quería que las cosas siguieran como estaban. Por favor no te enojes con ella.- Me miró sin creer una sola palabra de lo que le decía.
-No te preocupes.- Me dijo para pasar el tema, más sin embargo cuando llegamos a la habitación él pidió un momento con Ino fuera del cuarto.
Cuando Ino entró, no me dijo nada.
-Solo me dio instrucciones, Princesa, nada más.-
Me senté frente a la ventana y trate de no pensar mucho al respecto. Me quedé mirando a los ninjas, algunos de ellos están practicando. Me da un escalofrío, pero sigo mirando.
En eso el joven de antes sale y empieza a dar ordenes. Me sorprende que alguien tan pequeño como él pueda ordenar a todas esas personas ahí. Pero me doy cuenta que la mayoría también son jóvenes de su edad.
-"Hanabi"- Me tiembla el cuerpo al pensar que talvez algunos de ellosson de la misa edad que mi hermana. ¡O más pequeños!- "No puedo imaginar todo lo que han tenido que pasar"-
-¿Es difícil ser ninja?- Le pregunte sin previo aviso a Ino, sin despegar la vista del movimiento en el patio.
-¿Disculpe?-
-Que si es difícil ser ninja.- Volteé a ella esta vez.
-Bueno. No. No mucho. Es difícil de decir.- Contestó insegura.
-¿Por qué?-
-Cada quien tiene experiencias diferentes. Algunas veces el pasado de un ninja puede ser… oscuro.-
-¿Cómo el tuyo?- Pregunte antes de darle un segundo pensamiento.
-Em… no. No necesariamente. No, si me comparo con otros. Pero aún así todo, lo bueno y lo malo, es parte del trabajo. Nosotros lo aceptamos.-
-Me imagino que es muy difícil vivir con peligro todo el tiempo.- Dije recordando las horas que esperé por Naruto cuando si quiera sabía si regresaría de esa misión o no. Nunca había tenido que pasar tanto tiempo sin poder comunicarme con él.
-Sí, pero cuando se tiene amigos, una villa y el amor de tu vida que te proteja…- Suspiro enamorada.- Todo se vuelve más fácil de sobrellevar. Aparte eso mismo te impulsa a ser mejor. Como Naruto, yendo a protegerla cada vez que algo malo le pasa. No me diga que no la alegra que Naruto sea tan fuerte para rescatarla.- Me miró con ojos soñadores.- Chouji también me ha rescatado… y se que parece un cuento de hadas con un caballero en armadura pero…- Se quedo sonriendo al aire.
Me quedé pensando en sus palabras. Mire fuera de la habitación y aquellos "niños" se están marchando.
-"Naruto de verdad que es fuerte… e influyente. Aunque no es un archiduque no he visto a nadie que le ordene algo. Él es el "Capitán". Todos le obedecen, lo protegen y no se si afirmar que lo quieren, pero definitivamente algo muy cerca de eso."- Me quedo pensando para mí.-"¿Quién es Naruto? Quiero decir… ¿Quién es él en el mundo de los ninjas?"- Me quedo divagando en la idea, pero no llegó a ningún lado. Después de todo mis conocimientos de ninjas son nulos.
-Ino, ¿Qué es exactamente Naruto?- Ino se quedó inmóvil unos momentos. Tal vez del shock o tal vez pensando la pregunta.
-¿A que ser refiere Princesa?- Preguntó muy reservada.
-Cuando me casé con Naruto yo pensé que él era un archiduque…- Mi cuerpo se tensó, y me quedé mirando la ventana sin mirar. No pude terminar mi frase. No pude. Estoy en shock.
Miré a Ino con los ojos muy abiertos tratando de que ella me de una explicación. Pero ella no tiene ni idea de lo que estoy pensando, de lo que quiero que me responda.
Regreso la mirada a la ventana, y mis manos comienzan a sudar frío.
-¿Princesa?- La escucho levantarse de su silla.
-¡No te acerques!- Digo en un gritillo sin querer.
-Princesa, ¿Cuál es el problema?-
No puedo aguantar las lagrimas.
-"¿Por qué hay más mentiras? ¿Por qué?"- Limpio mis lagrimas con mis manos, pero otras las remplazan rápidamente.
-¿Se siente mal? ¿Quiere que vaya por Sakura?-
-No.- Digo apenas audible.
Ella se queda sin saber qué, y no la culpo. Todo esto es tan repentino.
-Si Naruto no es un archiduque, ¿Qué es, Ino? ¿Qué es?- Mi voz se quiebra en las últimas palabras.
-Un ninja, Princesa. Naruto es un ninja.- Su voz se tropiesa al hablar, se nota que está nerviosa por mi actitud.
-¡¿Pero que clase de ninja, Ino?- Exploto y me levanto toscamente sin poder aguantar un momento más de quedarme tranquila.
-Es un capitán ANBU, Princesa.- Dice Ino asustada ante mi repentino cambió de humor.
-¿Qué es un ANBU?- Pregunto tratando de calmarme en vano.
-Es una clase de ninja, de los mejores.- Dice Ino en palabras simples para que yo entienda.
-¿Qué más?-
-¿Qué más?- Repite ella sin entender.
-Si, ¿Qué más? ¿Acaso tienen tierras? ¿Dinero? ¿Son alguien en la sociedad?-
-¿Princesa de que está hablando? Por supuesto que no. Un ninja siempre debe de vivir en la villa o mantenerse austero para no llamar la atención fuera de esta. ¿A qué viene todo esto?-
-Es que no entiendo Ino. No entiendo.- Me suelto en lagrimas y mis piernas tiemblan, cayéndome al piso.
-¿Qué no entiende Princesa?- Ino se acerca y trata de limpiar mis lagrimas. Trató de hablar pero con mis sollozos no puedo.-Princesa, cálmese. Dígame que tiene, dígame ¿qué es lo que no entiende?- Trató de tranquilizarme como me dice y apenas me sale la voz.
-No entiendo… no entiendo porque si él no tiene tierras… dinero o prestigio… ¿por qué me casarón con él? ¡Eso es lo que no entiendo!- Termino gritando, llorando como magdalena, enojada, y decepcionada. ¿Qué otra mentira o secreto hay en esta relación?
Ino se quedó inmóvil. No dijo nada más, y no se atrevió a decir nada.
-¿Ino? Ino, por favor contéstame.-
-No.. no se Princesa.- La miré y supe que estaba mintiendo.
-Por favor, dime. Necesito saber.- Ino pareció esta a punto de comenzar a hablar cuando la puerta se abrió bruscamente.
-¡Ino!- Volteé y encontré al cocinero, al ninja-cocinero-esposo-de-Ino. Ella volteó asustada, como si la hubieran cachado haciendo algo indebido.
-Chouji.- Su voz se quebró. Su intercambio de miradas es tan potente que me siento fuera de lugar con ellos dos en la habitación, aún cuando es mi cuarto.- Lo siento. No se porque.. no se.- Ino se alejó de mí, pero no se acerco a su esposo. Él la mira serio, desconcertado pero más que cualquier otra cosa, decepcionado.
-Repórtate con el Capitán, de inmediato. No te puedo dejar sola con ella.- Su voz fue severa, e Ino solo pudo encogerse ante su voz sin tacto.
-Enseguida.-
Ino desapareció de la habitación, y volteé a ver a Chouji, quien soltó el aire que había retenido inconscientemente.
-Princesa, por favor descanse.- Dijo antes de retirarse y cerrar la puerta tras de él.
Tuve que parpadear varias veces para poder procesar lo que estaba pasando.
-"No puede ser."- Pienso al comenzar a poner las piezas en su lugar.-"Naruto no es el único que se está guardando un secreto, sino que son todos ellos. Todos están de acuerdo en esto."-
Me tiré en la cama y apreté una almohada fuertemente para no gritar.
-"¡¿Por queeé?"- Grité en mi mente. –"¿Por qué, maldita sea, por qué?"- Mordí la almohada.-"Primero Naruto, mintiéndome desde el primer día que lo conocí. A mí. A mi padre, a mi familia. ¿O es que mi padre también sabe de esto?"- Tuve que revolcarme en la cama para no gritar. De solo pensar que mi propio padre… -"No. Él no pudo saber nada de esto. Él jamás me daría a un ninja conociendo mi fobia. ¡Nunca!"- Pero por algún motivo el pensamiento me pareció hueco.-"Mentira tras mentira. Eso es todo lo que Naruto ha hecho conmigo. Mentirme. ¿Qué hice yo para que me mintiera de esta forma? Y luego, Chouji deteniendo a Ino de contarme la verdad. Ordenándole que se fuera y me dejara sola. ¿Qué no entiende que ella es la única en la que puedo confiar?"- Me detuve en ese pensamiento. ¿De verdad puedo confiar en ella? Mis ojos se llenaron de lágrimas.- "No."- Contesto mi propia mente.
Por un instante me sentí sola.
Sola, triste y abandonada.
Pareciese que hace solo unos instantes me acabara de contentar con Naruto y ahora…
Más lágrimas humedecen la almohada. Cuando escucho la puerta abrirse.
No despego mi cara de la almohada. Si es Nagato para decirme más cosas, pues por mí que se vaya al demonio. Si es Sakura por otro estudio de laboratorio, o Sasuke, o quien sea. Todos se puede ir juntos muy lejos.
-¿Hinata?-
Pero no era nadie de ellos. Era Naruto.
No pude reprimir otro sollozo contra la almohada. –"¿Por qué?"- Era todo lo que podía pensar.- "¿Por qué?"-
-Hinata, ¿Qué tienes?- Su preocupación me desarmo, y tuve que voltear a verlo.
-¿Por qué Naruto?- Su expresión consternada no tiene ni idea de lo que está pasando.- ¿Por qué me sigues mintiendo? ¿Por qué cada vez que pienso "Por fin, ya no hay más mentiras, ya no hay más secretos" , siempre descubro algo más? ¿Por qué no puedes darme la cara y decirme que demonios es lo que está pasando?- Su cara, oscurecida y avergonzada no se mostró del todo arrepentida.
-Tú eres increíble.- Fue todo lo que dijo con una media sonrisa. No lo pude creer. ¿Esa es su respuesta? Después de estar revolcándome para encontrar una respuesta a todo esto, ¿eso es lo único que se le ocurre decirme?
-¡¿Eso es todo lo que tienes que decir?- Grite bastante alterada.- ¡¿Eso es TODO lo que tienes que decir?- Nunca había estado tan crispada en toda mi vida. De repente siento este odio hacia él. Hacia sus mentiras, hacia sus trucos para enamorarme.-"¡Farsa"- Gritó mi mente.
Si las miradas pudieran hacer daño, Naruto estuviera en el suelo retorciéndose y pidiendo a gritos que lo matase de una vez. En cambio, lo único que provoco es miedo.
Sus ojos se abren incrédulos ante mi reacción. ¿Y como espera que me comporte? ¿Qué le de las gracias por mentirme? ¿Qué lo bese hasta el amanecer? –"¡NO!"- Grito desenfrenadamente dentro de mí y al mismo tiempo siento como una onda empuja todas las cosas de la habitación contra las paredes.
-¡Hinata, cálmate!- Me grita asustado levantando una mano hacia mí. Me pongo de pie en la cama y lo miró hacia abajo, como debería de ser.
-¡¿Qué no entiendes? ¡Tú no me ordenas a mí!- Le apunte con el dedo índice y me quedé helada.
Acerque mi mano a mis ojos y no, no me están fallando. La luz roja rodea mi brazo.
No puedo evitar temblar. Mis piernas me fallan y la luz desaparece de un instante a otro. Caigo en la cama y Naruto ya está a mi lado.
-Hinata, ¿estás bien? ¡Hinata!- No respondo. No puedo. Mi mano aún está temblando frente a mí.
-"¿Que me está pasando?"-
Naruto agarra mi mano entre las suyas. -¿Hinata?- Puedo escuchar la consternación derramándose en su voz, pero solo puedo voltear a verlo. Trato de hablar peor no puedo. Trato de gritarle y pedirle una explicación, pero no puedo.
Cierro los ojos y trato de concentrarme en hacer por lo menos una de las acciones, pero no puedo. Mi mente esta al mil por hora.
-"¿Qué fue eso? ¿Por qué me pasa esto a mí? ¿Se me pegó de Naruto? ¿Lo hizo a propósito? ¿Es mi culpa?"- Sentí como me sacudió y salí de mis pensamientos.
-Hinata, respóndeme, ¿estás bien?- Solo pude asentir.
Ahí fue cuando me dí cuenta que Yamato, Sakura, Chouji y Sasuke están en la habitación. La mayoría a la defensiva, y con una señal de Naruto todos salen de la habitación, no sin antes dar una mirada atrás tan solo para estar seguros de que dejarnos solos es la mejor opción.
-Hinata.- Me obligo a mirarlo.- ¿Había pasado esto antes?- Solo pude negar débilmente. Quiso decir algo más pero decidió callárselo. Me brazo protectivamente y yo no me opuse. Me deje arrullar calmar por sus palabras. Sentí el calor de su cuerpo y me solté llorando. No entiendo porque lloro. Pero no puedo frenarme. Tal vez es todo junto, tal vez es solamente una reacción estúpida. Pero Naruto se queda conmigo y me mima hasta calmarme.
Nos quedamos recostados en la cama, él abrazándome y yo prendida de su camisa.
-Lo siento.- Digo al ver la condición de esta. Él solo me abraza y acaricia mi espalda.
-Lo siento yo.- Dice finalmente.- Odio tener que decirlo tan seguido, pero siempre termino haciéndote daño. Es solo que…- Pero no pudo continuar. Algo dentro de él lo detuvo.
-¿Por qué no me dices de una vez todo? Por favor, - Lo mire a los ojos.- dime la verdad.- Naruto se quedo enganchado a mi mirada de una manera muy diferente a cualquier otra vez que yo recuerde. Era como sí su mirada estuviera perdida en la infinidad del océano.
-La verdad…- Dijo ausente.- No puedo decirte la verdad.- Lo miré enojada.
-¿Por qué?-
-Órdenes.- Dijo simplemente.
-¿Quién te lo ordeno? ¿Mi Padre?- Se que es una tontería dudar en mi Padre de esa manera pero es lo primero que se me vino a la mente.
Titubeó un momento antes de contestarme pero la intensidad de su mirada no cambió en lo absoluto.
-Si.- Di un grito ahogado y lo miré incrédula y asustada.
-¡¿Si?- Dije casi en un grito. Naruto pareció reaccionar y me miró asustado.- ¿Mi propio padre planeó todo esto?- Las lágrimas estaban a punto de estallar, pero las contuve. –"Por favor dime que no, dime que no."- No pude evitar pensar dentro de mí.
Naruto se levantó rápidamente de la cama, como si tuviera miedo de mí. El frío aire que llego en su ausencia enchino la piel y yo no supe si seguirlo o que era lo que está pasando.
-¿Cómo hiciste eso?- Me preguntó acusatoriamente.
-¿Qué?- Pregunté sin saber a que se refiere.- No cambies el tema. Esta vez no te voy a dejar cambiar el tema.- Dije al darme cuenta de su estrategia.
-No estoy cambiando…- Comenzó a la defensiva pero se quedó callado.
Un silencio incomodo se creó entre nosotros. Él de pie a unos pies de la cama y yo sentada sobre esta mientras simplemente nos mirábamos con un tanto de desconfianza hacia el otro.
-Explícame porque mi Padre…- Pero levanto una mano para que guardara silencio. En sus ojos puedo ver como está procesando alguna clase de información que yo pasé inadvertida.
-Hinata – Dijo después de unos minutos.- Creo que es hora de ir a Konoha.-
-¿Qué?- ¿De donde viene eso?
-Tenemos que ir a Konoha.-
-No hace unas horas me dijiste que no podemos ir a casa, y ahora quieres que vayamos a Konoha? ¡Ni se donde queda eso!-
Sasuke y Sakura entraron a la habitación sin previo aviso. Naruto volteó a verlos agradecido de sus presencias. Después me miró a mí de nuevo.
-Hinata, por favor cálmate. Hay cosas que…-
-No me digas que me calme.- Lo ataje.- Primero explícame lo de mi Padre. Ya te dije, no voy a dejar que cambies el tema, no en esta ocasión.- Le dije muy segura de mi misma pero pude ver la desesperación de sus ojos, y después… la desesperación fue remplazada por disculpa. Me miró un momento más y luego volteó a Sasuke.
-¿Estás seguro?- Pregunto él y Naruto asintió.
-Si. Sabe demasiado y no está lista.- Sasuke asintió monótonamente, aceptando así una orden de su capitán.
-Naruto, no puedes seguir haciendo esto.- Interfirió Sakura.- Está es la segunda vez, y…-
-Y haré todo lo posible para que no haya una tercera. Pero mírala - Sakura me miró un instante. -, no está preparada para esto. Acuérdate de su fobia, puede hacerle daño enterarse de todo de golpe.- Sakura me miró ansiosa y de regreso a Naruto, otra vez a mí, y finalmente miró a Naruto.
-Está bien, pero prométeme que es la última vez.-
-Haré todo lo posible para que así sea.- Sakura se mordió el labio inferior entendiendo que Naruto no iba a prometerle eso.
Finalmente Sasuke se acerco a mí y fue cuando me dí cuenta de que toda la conversación estaba pasando frente a mí y sobre mí.
Un escalofrío de mal presagio me recorrió todo el cuerpo y ver a Sasuke acercándose paso a paso me heló la sangre. Sus ojos eran rojos con una figura negra.
-¿Qué haces?- Le pregunte con voz asustada.
-No se preocupe Princesa, no va a doler.- Retrocedí en la cama y casi me caigo del otro lado. Mire a Naruto pero ya no estaba junto Sakura.
Unas manos me agarraron de los brazos por atrás y era él. Su expresión me pedía perdón, pero no lo dijo.
-Hinata, necesito que mires a Sasuke un momento.-
-¡No!- Dije tratando de huir, pero Naruto me sostuvo donde estaba.-¡Suéltame!- Pero no lo hizo. Pude sentir a Sasuke subirse a la cama frente a mí y lo mire acercando su mano a mi mentón.-¡NO!- Dí otro grito, pero nadie se inmuto. Me traté de retorcer para liberarme del agarre de Naruto pero no lo logré.
-¡Naruto!- Gritó Sakura alarmada, aunque no supe porque. Trate de rasguñarle las manos para que me soltara y lo oí aguantarse las palabras.
-¡Sasuke apúrate!- Sasuke me tomo del mentón y yo le agarre su brazo con las manos para alejarlo de mí, pero cuando lo estaba apartando de mí me di cuenta que estás brillaban de chakra rojo.
-¡Agh!- Gritó Sasuke apartando la mano.-Demasiado caliente.- Dijo él.
-¡Lo sé! ¡Apúrate!- Miré las manos de Naruto sobre mis brazos y aunque también el chakra lo está quemando no las aleja de mí.
De un momento a otro la mano de Sasuke me obliga a mirarlo a los ojos y aunque trató de liberarme caigo en un profundo sueño.
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Abrí los ojos perezosamente pero decidí levantarme pues el sol ya inundaba el cuarto he iba a ser imposible volver a conciliar el sueño.
-Buenos días Princesa. ¿Cómo se siente?- Miré a Ino con una sonrisa.
-Muy bien. Extrañamente bien.- Dije con una sonrisa. Y era que de verdad me sentía como si pudiera lograr cualquier cosa.
-¿Baño y luego desayuno?-
-Me parece perfecto. Gracias Ino.- Ella se retiro a preparar la tina con agua caliente, y yo me quedé pensando en el día anterior. Sonreí al pensar como había decidido esperar a Naruto en el pasillo y como se arregló todo. Sonreí más al recordar eso. Pero luego me quedé seria al pensar en el otro Naruto. –"¿Quién es?"- No pude evitar cuestionarme.
-¡Listo!- Escuche a Ino desde el baño.
Me levante sin más, me estiré y con una sonrisa, tratando de olvidar el último pensamiento, fui a bañarme.
¡Aaaaah! Ya sé, ¡que intenso! ¿Pero a que no se lo esperaban?
Todo el capitulo pasa de un tema a otro. Yo se que las transiciones son muy malas, pero ando muy atareada con los deberes y mil cosas más. De hecho no se cuando pueda actualizar :S
Información Extra :)
1.- El siguiente capitulo va a tardar más en actualizarse, perdón por los inconvenientes.
2.- ¿Que opinan de Naruto? ¿Que opinan de TODO lo que está pasando? o.o Por cierto, ¿Sigue todo muy confuso, o ya se está aclarando el panorama?
3.- Perdón por poner todo tan a medias, pero el chiste es descubrir lo que va a pasar. Bueno a mí me fasina las historias que son así, y te sorprenden a cada pagina. Ojalá este creando esa impresión porque eso era lo que quería lograr desde el principio. :P
Megustaría saber si tienen teorias de lo que va a pasar en el futuro. Sus comentarios siempre me ayudan para ver que es lo que ustedes se estan imaginando y ver si van por el camino correcto.
Gracias por sus reviews!
¡Un fic con reviews es un fic feliz!
Gracias a todos los que leen y dejan un review aunque sea cortito, ustedes hacen que este fic se mantenga vivo :)
Por: Kamy-chan
