Catelyn se sentaba en el Trono de Hierro como la Regente que era, ante ella tres cadáveres Olenna Tyrell, Margaery Tyrell y Mance Tyrell. No muy detrás de los cadáveres estaba Lord Garlan Tyrell, señor de Altojardín tras la muerte de su padre por sed en las celdas negras. La Sabia Superior se hallaba detrás de Catelyn, ambas protegidas por la Guardia Real.

- Lord Garlan- decía Catelyn- rendíos e iros a vuestros hijos varones al Muro. Vuestras hijas serán perdonadas e ingresaran en las sabias a la vez que vuestra esposa es enviada a Qarth, junto a Gloria Colina. Vuestros parientes varones, incluidos septones y maestres, están en los barcos esperando a que entréis para llegar al Muro, ni siquiera el Archimaestre Gormon ha podido escapar de mi poder. Vuestros parientes, Tarly, Redwyne y Hightower, os han traicionado. Olene Bulwer incluso fue desposada antes de ayer a mi tío y se ha convertido en Lady Tully. Rendiós y renunciar a todas vuestras tierras.

- Alteza- dijo Lady Leonette- ¿Qué será de mis tierras?

- Serán anexionadas a las tierras de los otros Fossoway.

- ¿Y con Altojardín?- preguntó ser Garlan.

- Le serán concedidas a mi tío, ser Brynden, Mano- respondió la reina.

- Acepto- se adelantó la esposa de Garlan Tyrell.

- No- negó el señor de Altojardín.

Catelyn chasqueó los dedos y ser Barristan se adelantó y le dio su espada a Catelyn. Dos caballeros de la Guardia Real sujetaron al sureño, Catelyn se adelantó, y lo decapitó.

- Sabia Superior, llévese a las niñas a su templo dentro del Gran Septo de Baelor- ordenó Catelyn-. Ser Barristan, llévese a los niños al barco.

- Alteza, dejad que me lleve a los pequeños al destierro, solo tienen tres años- suplicó Lady Leonette.

- Si nuestro rey tiene tres años, no entiendo por qué no pueden tenerlos dos hermanos de la Guardia de la Noche- contestó Catelyn.

La reina salió de allí, tenía qué visitar al nuevo Gran Maestre: el Gran Maestre Elia, hijo bastardo de un septón del septo de Antigua según los informadores de Varys. Cuando llegó a la pajarera, el heptagenario miró a la reina con cara de preocupación. .

- Alteza- saludó el Gran Maestre agitado.

- Gran Maestre, ¿ha pasado algo?

- Dorne- se limitó a decir el Gran Maestre mientras temblaba.

- ¿Se ha decidido por Myrcella?- preguntó Catelyn preocupada.

El Gran Maestre afirmó, aún temblando. .

- La Mano os busca.

Sabía que me ocultabas algo. Catelyn corrió todo lo que le dejaba su pesado vestido de invierno. Al llegar a la Torre de la Mano, Catelyn corrió hacia los aposentos de su tío. Le encontró con una lágrima rebalándole por la mejilla.

- Catelyn- dijo al verla-, tienes que saberlo.

- ¿El qué?- dijo Catelyn nerviosa.

- Desmera… la esposa de Edmure… era capaz de hacer cualquier cosa después de la muerte de su tío Lord Mance… aunque tuviera que llevarse con ella a quién fuera…

Catelyn ató cabos: Sabía la madre de Desmera, Mina Redwyne, era hermana de Lord Tyrell, y por ello le había concedido a los Redwyne el perdón del rey y les había recordado que uno de sus hijos estaba en la Guardia Real. Pero a Desmera eso no le bastaba…

- ¿Edmure?

- Y la niña, el niño ha sobrevivido porqué la septa se encontraba con él y corrió en busca de ayuda con el pequeño Edd en brazos. No la detuvieron a tiempo- afirmó Brynden-, pero no acaba ahí ya que si recuerdas Tommen estaba por las Tierras de los Ríos. Al parecer Desmera conocía a un mercenario que la ayudo… la Sabia Superior a ordenado a la sabia que aconsejaba a Desmera que vuelva…

- ¿Tommen ha muerto?- preguntó Catelyn - ¿Y qué pasa con Arya?

- Como su hijo no ha nacido se la ha nombrado señora de Fuerte Túmulo y se la ha atado a la cama después de intentar saltar por una ventana.

Catelyn notaba como le pesaban los hombros, pero el peso era tanto que empezaba a convertirse en algo peor:

- ¡Me las pagarán!- exclamó Catelyn.

- ¡Que me traigan a Desmera, a su madre, a su consejera, a su hermano y a su sobrinos! ¡Los quiero a todos en mis cámaras de tortura! ¡Esto es la guerra!