Capitulo 26: Un preciado recuerdo
«Para Sasuke los últimos tres años de su vida no fueron fáciles, al término de la guerra ocurrió lo inevitable, sin importar sus hazañas para resarcir el daño hecho, catalogado dentro del bando perdedor, fue hecho prisionero y juzgado como tal, el proceso fue largo y extenuante, luego de semanas de organización post guerra, el juicio final que decidiría su futuro se llevaría a cabo en territorio neutral y presidido por los máximos dirigentes de las mermadas naciones ninja, un dictamen especulado por muchos y asegurado por otros, entre ellos el mismo Sasuke, quien aguardaba pacientemente la condena de ejecución inmediata.
Naruto, en su calidad de salvador, solicitó una audiencia extraordinaria con los cuatro kages sobrevivientes antes de que dictaran públicamente el veredicto, la victoria fue conseguida a base de sacrificios, sabía perfectamente que por su causa más de sesenta mil soldados perdieron la vida, pero siendo quien dio fin a todo, creía estar en su derecho al pedir una especial avenencia para su hermano, aún si para lograrlo tuviera que recurrir al chantaje; iba contra sus principios pedir recompensa a cambio de su esfuerzo, pero pasaría por encima de quien fuera con tal de salvar la vida de Sasuke.
- ¿Realmente eres ingenuo niño? – expresó autoritario el experimentado Raikage – es inconcebible que aún sigas empeñado en salvar el cuello de ese traidor…
- Lo único que pido es que no se le imponga la pena capital, gracias a Sasuke pudimos vencer al enemigo – insistió Naruto, inclinando respetuosamente la cabeza frente a ellos.
- Y también fue por él que en primer lugar nos encontráramos en esta situación – expresó calmo el Kazekage, de acuerdo con la postura planteada por su colega. Naruto apretó fuertemente los puños, dispuesto a contradecirle, Tsunade, adivinando su propósito, acertadamente se adelantó a él.
- Naruto, si Sasuke permanece con vida será un constante peligro, entiendo que quieras salvarlo, pero él mismo aceptó sus culpas y no está arrepentido por sus actos… – habiendo conocido la otra personalidad de Sasuke, Tsunade quería apoyar a Naruto, al entrevistarse personalmente con el Uchiha comprendió que sin importar su buena voluntad de mostrarle simpatía, no existía esperanza de que él se convirtiera en la persona que fue en otro futuro.
- Tsunade-obaachan entiéndeme, Sasuke es mi hermano…, sabes cuánto he luchado, cuánto me esforcé por salvarlo durante estos últimos tres años, no me pidas que me dé por vencido ahora, porque no voy a hacerlo…
- Estás siendo irracional Naruto, si algún día realmente quieres convertirte en Hokage debes sobreponer los intereses de tu pueblo antes que los propios… – reiteró el Kazekage sin que esta vez Naruto pudiera abstenerse de responder.
- ¡No puedo creer que precisamente tú me digas esto Gaara!, si hiciera tal cosa estaría traicionando mis principios, no te abandoné a ti y no pienso abandonarlo a él… aún si tengo que revelarme a ustedes, protegeré su vida…
- ¡Ya escuché suficiente de este asunto!… – cansada de la absurda disputa, la Mizukage, mujer de indiscutible belleza y agudo intelecto, decidió intervenir y poner fin a la discusión – de entre los aquí presentes, entiendo menos que nadie tus motivos Uzumaki Naruto; y antes de que decidas declararnos la quinta guerra, estoy segura de que la solución que voy a plantearles dejará a todos conformes… – su comentario volcó la total atención de los presentes sobre ella.
- Mizukage déjate de rodeos y explícanos de una vez lo que piensas… – expresó impaciente el Raikage, tan interesado como los demás por saber lo que urdía entre manos.
- Lo único que pides es que viva ¿cierto? – miró fijamente a Naruto, centrándose en la reacción que tendría.
- Así es – aseguró decidido, dándole a la mujer la pauta esperada para proseguir.
- Bien… – Mei sonrió astuta y sin quitarle la vista de encima a Naruto le habló sin rodeos – propongo colocar un sello de sumisión en Uchiha Sasuke, de esta forma nos aseguraremos que no se convertirá en un futuro peligro y vivirá como tanto lo deseas – la propuesta tomó a Naruto por sorpresa, no pudo opinar al respecto ya que antes, el resto de los kages compartieron su propio punto de vista.
- ¿Un sello de sumisión?, supongo que es una solución simple pero efectiva, por mi parte apoyo la noción de Mei-sama… – convino favorablemente Gaara ante la ingeniosa medida.
- No tengo ningún problema con ello, estoy a favor de que se realice – apoyó Tsunade, dirigiendo la vista al último y más esquivo de los kages –Raikage ¿qué opinas? – al escuchar su título el hombre dejó escapar un pesado suspiro, presionado por las inquisidoras miradas de sus iguales.
- Se decidió por mayoría, supongo que no tengo más opción que apoyar la noción – aceptó a regañadientes, durante la guerra Naruto se ganó su admiración y respeto al conseguir lo que ninguno de ellos pudo, de alguna forma lo comprendía y sabía el peso de un lazo tan fuerte como el que hay entre hermanos, aún si no existía una relación sanguínea real de por medio.
- Nuestra resolución ya fue tomada Uzumaki Naruto, la decisión definitiva está en tus manos… – conforme con el resultado, tanto la Mizukage como los otros vieron interesados a Naruto, él tendría la última palabra.
Se sintió abrumado por la enorme responsabilidad que ello significaba, lo pensó detenidamente por unos minutos, antes de decir nada inhaló profundamente aire y exhaló lentamente, sería una de las decisiones más difíciles que tomaría en toda su vida, sabía que Sasuke tal vez no lo perdonaría por decidir sobre él, pero en ese momento se olvidó de sus escrúpulos e hizo lo que creía correcto.
- Si con esto salvo la vida de Sasuke, adelante, pueden hacerlo…»
Desde la reaparición de Hinata, Tsunade continuamente recordaba aquel día, convenciéndose de haber tomado la decisión correcta al permitir vivir a Sasuke. Se reclinó en el confortable sillón de cuero negro, fijando su vista en el nublado cielo vespertino que se vislumbraba a través de los grandes ventanales que rodeaban su oficina, pensó en todo lo ocurrido al termino de la guerra y si bien el juicio de Sasuke fue un tema crítico a resolver, instaurar un nuevo orden en las cinco naciones resultó una tarea titánica, aún hoy surgían fuertes diferencias de opinión y suponía que seguirían surgiendo ya que después de todo ninguna mente es igual a otra.
De entre las naciones, el país del fuego y Konoha en especial, quedó bajo el ojo del huracán al ser la aldea asignada para resguardar a uno de los potenciales criminales más peligrosos, una bomba de tiempo según la opinión de muchos, pero que Tsunade creía fervientemente estaba lejos de serlo, disimuladamente se había mantenido al tanto del avance de la relación entre Hinata y Sasuke, esperando pacientemente a que el futuro se reunificara, convencida de estar saldando su deuda con Itachi.
En ese punto sus pensamientos fueron interrumpidos cuando alguien llamó a la puerta de su despacho, volvió la vista a la gran pila de papeles que aguardaban para su revisión, resoplando cansina al suponer que era Shizune quien venía a presionarla para que terminara; desganada dio el pase de entrada, grata sorpresa se llevó al ver que no era Shizune, sino Sakura quien ingresaba a la oficina.
- Buenas tardes Hokage-sama – Sakura hizo una cordial reverencia frente a su maestra, muestra del profundo respeto que Tsunade le merecía.
- Adelante Sakura, pasa y siéntate – ofreció amigablemente, indicándole con un ademán que tomara el asiento frente a ella, Sakura obedeció de inmediato la orden, entonces Tsunade retomó la palabra – me alegra ver que ya estés de vuelta… – hizo una pausa al notar un detalle importante – pero ¿y Naruto?, ¿no vino contigo?
- No… – sonrió la joven, dejando entrever algo de tristeza en su sonrisa – tenía un asunto importante que atender.
- Entiendo… – Tsunade la miró detenidamente, sin pasarle por alto su decaído estado de ánimo – ¿pasó algo durante el viaje?, ¿algún contratiempo?
- Si por contratiempo se refiere a la urgencia de Naruto por regresar, si, supongo que lo hubo – dijo a la defensiva, tan rápido como se dio cuenta de su insolencia se corrigió a sí misma – lo lamento, estoy algo cansada por el viaje y eso me pone un poco irritable.
- ¿Cómo van las cosas con Naruto?, ¿discutieron? – indagó Tsunade, adivinando el por qué del mal humor de su alumna.
- No…, Naruto jamás haría algo para molestarme, sin importar cuánto lo regañe o le grite, él es incapaz de contradecirme, al contrario, hace todo por complacerme… – evitó ver a Tsunade, ocultándole la real mortificación que sentía.
- Si es así, entonces ¿cuál es el problema?, te conozco bien Sakura y sé que algo te molesta – indicó directa, sin poder evitarlo, la joven de distintivos cabellos rosa exhaló pesarosa, decidiendo sincerarse con su maestra.
- No es la forma cómo actúa, sino el por qué lo hace lo que me molesta – confesó, encarando finalmente a Tsunade – Naruto no me ama, esa es la verdad…, sin importar lo mucho que me esfuerce él no me ve como mujer, aunque no lo diga, sé bien que cada vez que me besa, cuando me abraza, incluso cuando hacemos el amor piensa en ella, Hinata se ha vuelto una fantasma entre nosotros, es tan desgastante, realmente creí que tendría cabida en su vida, pero Naruto se empeña en alejarme y yo…, yo ya no sé qué hacer para ganarme su corazón…
- A veces no hacer nada es suficiente – reflexionó Tsunade en voz alta.
- ¿Disculpe? – la mujer sonrió levemente al distinguir la confusión en el rostro de Sakura
- Este fue el camino que elegiste Sakura, antes de casarte con Naruto sabías perfectamente sus sentimientos y aún así decidiste seguir adelante, nuestros actos tienen consecuencias, deberías saberlo… – hizo una pausa al ver cómo su rostro se ensombrecía – por otro lado, él sería incapaz de faltarte en nada, deberías conformarte con lo que tienes y no desgastarte con inseguridades absurdas, aunque ahora te parezca imposible, para bien o para mal, llegará un día en que su situación terminé por definirse sola.
- ¿Y qué hago mientras tanto?, ¿me siento a esperar sin hacer nada?, ¿cuánto tiempo tendrá que pasar antes de que eso suceda? – impaciente se puso de pie, caminando hasta quedar frente a uno de los ventanales, fijando la vista en las afueras sin ver nada en realidad.
- No puedo aconsejarte en cuanto eso, pero si hay algo que puedo asegurarte, es que Hinata ya no representa un peligro para ti – Tsunade la imitó, encaminándose con calma hasta quedar tras ella.
- ¿De verdad? – repuso un tanto sarcástica – entonces creo que mi vista comienza a fallar – señaló con el dedo índice, apuntando hacia la calle principal, donde transitaba una peculiar pareja, Sakura empuñó con fuerza sus manos al distinguir, pese a la distancia, la entusiasmada sonrisa impresa en los labios de Naruto, un gesto que en mucho tiempo no había sido para ella.
La felicidad fue el sentimiento dominante en Hinata al tenerlo de frente. Cuando sus ojos se encontraron, una espontanea sonrisa nació desde lo más profundo de su corazón, mueca altamente contagiosa, un segundo después Naruto le dedicó una sonrisa igual, las rencillas de su último encuentro pasaron a un segundo plano dentro de sus prioridades, pues lo único que les importó fue la presencia del otro.
Naruto la ayudó a ponerse en pie, devolviéndole el tomate que en primer lugar los hizo encontrarse, Hinata lo tomó de buena gana, agradeciendo el gesto con su apacibilidad habitual, la simple acción de depositar el tomate en la cesta la regresó a la realidad por enfrentar, analizó detenidamente su situación sin encontrar rastro de la perturbación que la cercanía de Naruto solía causarle, algo había cambiado, era como si el devastador efecto que él tenía sobre sus emociones hubiera disminuido, el sentimiento de alegría no desapareció, pero el nerviosismo y las reacciones involuntarias de su cuerpo sí que lo hicieron.
- Bienvenido Naruto-kun – expresó sincera luego de un minuto, absorta en el análisis de sus emociones.
- Gracias, me alegra estar de vuelta – contuvo las ganas de abrazarla, limitándose a contemplar su hermoso rostro, sin poder dejar de sonreírle.
- ¿Y Sakura-san? – cuestionó curiosa al notar que se encontraba solo, entonces se dio cuenta de otro cambio importante suscitado en ella, no se sentía incomoda al pensar en su relación.
- Sakura-chan fue a reportarse con Tsunade-obaachan e informarle sobre nuestro regreso – resumió brevemente él.
- ¿No debieron ir los dos juntos? – expresó sin malicia, resultándole inusualmente natural la comunicación con Naruto.
- Preferí no hacerlo, necesitaba hablar contigo antes – Hinata comprendió de inmediato a lo que se refería, asintió con la cabeza, sabiendo que Sasuke sería el tema central de su conversación.
- De acuerdo, pero tendrás que acompañarme a hacer el resto de mis compras, aún me falta la mitad de la lista – restó importancia con una amigable sonrisa, Naruto sonrió también, pese a la extraña sensación que su buen humor le produjo, percibió a Hinata algo distante, sin compartir la química que en otros tiempos ella le demostró.
Hechas las compras, Naruto acompañó a Hinata de regreso a casa, Hinata no estaba segura de querer estar a solas con él en lugar cerrado, así que le sugirió detenerse a descansar en un parquecito que estaba en el camino, dejando las bolsas de compras a un lado y tomaron asiento en una de las bancas.
- No sabía que te gustara tanto los tomates – expresó Naruto tratando de romper el hielo, haciendo alusión a la salsa de tomate, el puré de tomate y los tomates sueltos que Hinata llevaba en sus compras.
- No realmente, pero últimamente es un ingrediente primordial en todas mis comidas – rió sin darse cuenta al recordar al causante de ello, Sasuke.
- Luces distinta – observó Naruto, convencido de que algún tipo de transformación se había generado en Hinata desde la última vez que se vieron.
- Me siento distinta – aseguró ella, algo que por un inexplicable motivo no agradó a Naruto.
- Hinata, ¿me contaras la verdad? – al escuchar su pregunta entendió que no podría seguir evitando esa charla – ¿me contaras lo que realmente pasó entre Sasuke y tú?
- No es una historia agradable, pero supongo que a estas alturas no tiene ningún sentido seguirlo ocultando – hizo una pausa, pensando detenidamente en lo que le diría – solo te pediré algo a cambio Naruto-kun, sin importar lo duro que pueda resultar mi relato, te suplico que no le guardes ningún rencor a Uchiha-san, no es mi deseo que pierda el cariño que le tienes por mi culpa – Naruto asintió, dándole su palabra de que la escucharía imparcialmente hasta el final, Hinata tomó profundamente aire, dando así inicio a su relato, la dolorosa historia que por primera vez desde la muerte de Itachi saldría de sus labios.
A Kakashi no le pasó desapercibido el entusiasmo de Sasuke por regresar a la aldea, la misión había durado tres días, uno menos de lo previsto, todo gracias al Uchiha, argumentando la excusa de ser eficiente en su trabajo, resolvió redoblar la velocidad para ahorrar tiempo. Pero Kakashi sabía bien que esa no era la causa real, Sasuke no le merecía gratitud alguna a la aldea luego de sellar su voluntad, limitándolo a ser un peón obediente. Cumplir con las misiones era un mero requisito y no algo que sintiera como un deber, desde hacía tiempo que había notado los sutiles cambios en él, constatando que la causante directa del cambio no era otra que Hyuuga Hinata.
Por orden de Tsunade, mantuvo una moderada vigilancia sobre ellos, de tal forma se enteró de sus continuas reuniones a almorzar, junto a Tsunade, llegó a la conclusión de que el futuro que Itachi relató estaba en vías de volverse realidad, se sintió sinceramente feliz por Sasuke, convencido de que en Hinata encontraría la paz que su alma tanto necesitaba.
- Luces bastante animado Sasuke, ¿hay algún motivo en específico? – sonsacó Kakashi, siguiéndole el paso de cerca, con ellos iba Yamato, el tercer integrante que conformó el equipo.
- Ninguno en especial – expresó en aparente desinterés, sin poder reprimir una sonrisa al pensar en que ya no faltaba mucho para llegar a la aldea – tan solo quiero estar en casa antes de que comience a llover – señaló el cielo, las nubes se encontraban agrupadas y el viento soplaba con mucha fuerza, la baja presión del aire le pronosticó que se avecinaba una tormenta.
- Si, supongo que tienes razón, esperemos que el clima nos favorezca – Sasuke apretó el paso, le resultaba embarazoso admitirlo, sin embargo el verdadero motivo de su diligencia no era otro que Hinata, una vez entregaran el obligado informe con Tsunade, iría directo a visitarla, si tenía suerte la tormenta se desataría en ese momento y obligadamente tendría que permanecer a su lado, un plan disparatado y absurdo, pero últimamente sus pensamientos eran así, fantaseando sobre cosas que antes le parecieron una soberana estupidez.
Al cabo de una hora se encontraron finalmente frente a la entrada principal de la aldea, el clima había empeorado y el cielo lucía cada vez más oscuro, en cualquier momento la lluvia se desataría. Al llegar a la torre del Hokage sin pensarlo dos veces Sasuke tomó la delantera, Kakashi, divertido con el impaciente comportamiento de su antiguo alumno, decidió seguirle la corriente, sin que Yamato entendiera lo que pasaba entre ellos.
Shizune no se encontraba de guardia en la recepción, por lo que Sasuke llamó en un par de ocasiones a la puerta de la oficina de Tsunade, antes de serle concedida la entrada. Fue una sorpresa para Sasuke encontrarse con Sakura acompañándola, pero más lo fue no ver a Naruto por ningún lado, algo que le produjo un mal presentimiento al respecto. Luego del riguroso saludo, Kakashi se dio a la tarea de rendir su informe, Tsunade lo escuchó ausente, tenía puesta su atención en Sasuke, recordando lo que Sakura y ella presenciaron media hora atrás, intrigada sobre la posible reacción del Uchiha si sabía que Hinata y Naruto estaban juntos.
- Gracias Yamato, hicieron un buen trabajo, los felicito – expresó Tsunade una vez el aludido terminó de leer su informe, los tres hicieron una respetuosa reverencia ante el cumplido y posteriormente Kakashi tomó la palabra.
- Es bueno verte de vuelta Sakura – ésta asintió cortésmente con la cabeza – ¿Naruto no te acompañó? – tanto Sakura como Sasuke se tensaron al oírlo, la primera por la incomodidad que le causaba responder y el segundo por lo que su ausencia podría significar.
- No, al parecer decidió ir de compras si mí – forzó una sonrisa, recordando la escena de minutos atrás.
- Es raro que te deje sola y vaya de compras en un momento así – intervino inesperadamente Sasuke, tanto Kakashi como Tsunade se miraron cómplices el uno al otro, fue la Hokage quien decidió averiguar sus verdaderas intenciones.
- En realidad, parecía ayudar amablemente a Hinata con sus compras – acotó Tsunade, atenta a su reacción, fue solo por un segundo, pero no le pasó desapercibida la cara descompuesta de éste, eso terminó por confirmarle lo que ya venían sospechando ella y Kakashi, Hinata le interesaba.
- Si no hay nada más que tratar, con su permiso me retiro Tsunade-sama – anunció Sasuke inmediatamente después, la mujer sonrió pícara, pero antes de que pudiera decir nada que pusiera al Uchiha en evidencia, Sakura igualmente se excusó.
- ¿Te importa si te acompaño Sasuke-kun? – él hizo que no con la cabeza, dándole a entender que su presencia no le molestaba – Tsunade-sama si me disculpa, yo también me retiro – realizó una reverencia.
- Adelante – sin obtener ninguna objeción de su parte, los dos dejaron el lugar bajo la escrutadora mirada de Tsunade y Kakashi, ambos pensaban en cómo afectaría el desenlace de aquel encuentro a los cuatro involucrados en ese bizarro enredo amoroso.
Hinata resintió la ráfaga de viento fresco que repentinamente sopló con singular fuerza, inmersa en su explicación, no se dio cuenta del mal tiempo hasta que el cielo se había puesto por completo oscuro y el sonido de uno que otro trueno rompía la quietud del desolado parque.
- Es tan absurdo – soltó Naruto cuando Hinata terminó de relatarle los pormenores de lo ocurrido aquel día – todos estos años creyendo que no me amabas, preguntándome qué había hecho mal y tú realmente sufrías más que yo – sin pensarlo posó una mano sobre la suya – Hinata, mis sentimientos por ti no han…
- No lo digas, ya no tiene caso – Hinata entrelazó su mano, interrumpiéndolo antes de que dijera algo de lo que después pudiera arrepentirse – debemos asimilar lo que pasó, aceptémoslo Naruto-kun, no hay un nosotros en nuestro futuro, tomamos el camino que creíamos correcto y ya no hay marcha atrás.
- Hinata yo no puedo aceptarlo…
- Por tu bien debes hacerlo, si sigues aferrándote a mí, la incertidumbre de lo que pudo haber sido no te dejará avanzar, tú no eres así, si hay algo que siempre me gustó de ti, es que nunca te das por vencido, admiró tú capacidad de perseverar sin importar la clase de obstáculos que se interpongan en tu camino – sin pensarlo alzó una de sus manos, acariciándole la mejilla – Naruto-kun, confío en ti, confío en que superes esto y seas muy feliz al lado de la persona que elegiste como compañera.
- Pero y tú Hinata… ¿estarás bien? – en respuesta ella asintió con la cabeza, mostrándole una dulce sonrisa.
- Lo estaré, ya no debes preocuparte por mí, necesito que empieces a preocuparte por ti, solamente podré ser feliz si tú lo eres – al escucharla Naruto no pudo seguir reprimiendo sus deseos y la abrazó con fuerza, Hinata le correspondió, sabiendo tan bien como Naruto que sería la última vez que podrían hacerlo, un simbólico acto que marcó el final definitivo de la historia de amor que alguna vez compartieron, ahora Hinata podría estar en paz con él, ya podía dejarlo ir.
Un abrazo puede ser interpretado según el punto de vista de cada persona, tiene significados tan diversos como la amistad, la camaradería, la alegría, la resignación, el confort, significados distintos al que Sasuke y Sakura interpretaron al presenciar la intima muestra de afecto entre dos personas que en otro tiempo se amaron profundamente, falsa impresión nacida del temor de perder a esa persona especial.
No demostró abiertamente el desazón que el acto le causó, pero a Sasuke le quedó claro que Hinata ya no era una simple conocida ó alguien a quien pudiera denominar como amiga, entendió que era otra clase de sentimiento lo que lo unía a ella, sentimiento que seguía sin descifrar, una fuerte sensación de posesión que cegaba su juicio al siquiera imaginar que Hinata pudiera estar en brazos de otro, caso contrario a Sakura, su rostro reflejó una afectada mueca, se tapó la boca, incapaz de evitar que las lagrimas se precipitaran en respuesta al dolor de lo que ya sabía, pero decidió negarse a sí misma, Naruto seguía queriendo a Hinata.
Lejos de correr a enfrentarlos hecha una furia, Sakura se quedó al lado de Sasuke, sin moverse de su lugar, Sasuke la miró de reojo, sintió algo de compasión por ella, superadas las diferencias del pasado, llegó a apreciar sinceramente a Sakura, pero sobre advertencia no hay engaño y ella supo perfectamente lo que hacía al casarse con Naruto, una lección que igualmente él ahora debía aprender, sabía del riesgo que corría al acercarse más de la cuenta a Hinata y pese a ello ignoró todas las señales de advertencia que su precavida sensatez le presentó.
Justo a punto de marcharse, la oscuridad del cielo se iluminó y una saeta de luz cayó a tierra, un segundo después un estrepitoso sonido lo secundó, transcurridos varios minutos, una luz incandescente se vislumbró a lo lejos, tan pronto como ocurrió Hinata se puso de pie, observó fijamente en la dirección y salió corriendo, seguida de Naruto; yéndose tan apresuradamente que olvidaron las bolsas de compras en la banca del parquecito. Sin dudarlo, Sasuke y Sakura se pusieron en marcha tras ellos, dirigiéndose al lugar de donde provenía la luz rojiza originada luego de la caída de aquel rayo.
No tardó más de dos minutos en llegar al lugar, pero Hinata se encontró con la peor escena que pudo imaginar, su departamento, el edificio entero ardía en llamas, sin detenerse a pensar se abrió paso entre los curiosos para llegar a su piso y tratar de recuperar la caja de música y el portarretrato con la foto de Itachi, sus esfuerzos fueron frustrados por Naruto, la interceptó a medio camino sacándola antes de que una viga de madera les cayera encima, para entonces las escaleras habían desaparecido consumidas por el fuego, desesperado, Naruto la tomó en brazos y de una patada rompió un muro, saltando hacia afuera del edificio de madera.
- ¡No!, ¡suéltame, tengo que salvarlo! – forcejeó con él para tratar de zafarse, Naruto no lo permitió, reteniéndola a la fuerza.
- ¡Ya no hay nada que puedas hacer! – aseguró, tratando de protegerla de sí misma.
- ¡No me importa!, tengo que salvarlo…, ¡no lo entiendes!, es lo único que me queda de él, lo único…. – en ese momento el último piso colapsó frente a sus ojos, señal inequívoca de que los cuatro restantes no tardarían en ceder – ¡NO! – sin poder hacer nada, Hinata vio el resto del edificio arder, mientras tanto, varios shinobis trataban de controlar el fuego para que no se propagara a los edificios circundantes, Hinata cayó vencida de rodillas al piso, presenciando incrédula como el que hasta entonces fue su hogar era reducido a cenizas.
- ¡HINATA! – pese al alboroto de los numerosos curiosos que se habían acercado a ver lo que pasaba, pudo escuchar su voz llamándola, instintivamente volvió el rostro en su dirección, tratando de encontrarlo entre la muchedumbre, a penas lo localizó se levantó de su sitio y corrió a abrazarlo, escondiendo su rostro en su pecho, Sasuke correspondió el abrazo, estrechándola con fuerza, sin importarle las desconcertadas miradas de Sakura y Naruto.
- ¡Volví a perderlo! – sollozaba desconsolada – ¡lo perdí!… – balbuceaba a penas entendible – pe-perdí a Itachi-kun para siempre… todo se quemó – Sasuke le acarició la cabeza con inusual ternura, ignorando deliberadamente la estupefacta mirada de los otros.
- Tranquila, todo está bien… – le murmuraba al oído, sucumbiendo a la necesidad de consolarla, lo único en claro que tenía era que debía protegerla a cualquier costo.
Naruto presenció la escena sin comprender el significado de lo que veía, la imagen resultaba tan irreal que creyó estar dentro de un sueño ó mejor dicho, una pesadilla, negándose a creer una posible relación, Sasuke y ella no podían estar juntos, no podría aceptarlo luego de la historia que Hinata le relató. Apretó con fuerza los puños, incapaz de camuflar la molestia que la desagradable escena le causaba. A Sakura no le pasó por alto el malestar de su esposo e increíblemente se sintió en paz, las palabras de su maestra pronto cobraron sentido «…si algo puedo asegurarte, es que Hinata ya no representa un peligro para ti…», quiso creer que eran verdad, que Hinata había encontrado a alguien y si tenía suerte incluso superado su amor por Naruto, rogaba porque Sasuke tuviera mejor suerte que ella.
Una gota de lluvia se precipitó a tierra, desatando un aguacero que terminó por apagar el incendio, en medio de la lluvia Hinata se soltó de Sasuke y caminó en dirección de los escombros que quedaban de su edificio, junto a varias personas más reconoció el lugar, personas que hasta unos minutos antes fueron sus vecinos, asimilando el desastre que un simple rayo había causado. Sasuke se puso de pie tras ella y tocó su hombro en muestra de apoyo, no lo rechazó, se aferró a su mano, la única conexión con el mundo que la rodeaba.
- ¿Qué voy a hacer ahora? – balbuceó con voz dolida – después de todo tendré que irme de la aldea, ya ni siquiera tengo una casa a la cual regresar – confesó con voz trémula – ¿sabes? lo único que me duele, es no haber podido rescatar la foto de Itachi-kun… soy tan inútil, otra vez no fui capaz de hacer nada…
- ¡Deja de culparte de una vez! – expresó sin el menor tacto, obligándola a darse la vuelta y encararlo – apenas lo conocí pero estoy seguro de que lo último que le importaría a ese niño es que perdieras una estúpida foto de él, te quería e incluso fue capaz de dar su vida a cambio de la tuya, mientras tú corazón y tu mente no lo olviden, cualquier otra cosa no tiene importancia – su discurso tuvo un efecto tranquilizador en ella, observó detenidamente a Sasuke y al mirar en sus ojos tuvo la impresión de ver a Itachi, como si fuera él quien le hablara – ahora deja de llorar y vámonos, ya no hay nada que puedas hacer aquí – la tomó de la mano y la llevó consigo, Hinata lo siguió sin protestar, dejándose guiar obedientemente por él.
El corazón de Naruto se encogió dolorosamente al verlos tomados de la mano, ahí comprendió el por qué de la desconexión de Hinata al reencontrarse, sus sentimientos por él se habían distanciado y estrechado con Sasuke.
- También deberíamos irnos Naruto, no tenemos nada qué hacer aquí – sintió a Sakura tomarlo del brazo, creando automáticamente conciencia de su realidad, él era un hombre casado ahora, no tenía ningún derecho de juzgar los sentimientos de Hinata cuando él no era sincero consigo mismo, miró a Sakura, su esposa, su compañera y amiga, la mujer que había elegido para él, no debía olvidar sus votos, el juramento que hizo de proteger su felicidad aún a costa de la suya, Hinata fue su pasado, pero Sakura representaba su presente y futuro, tal como Hinata le aconsejó, decidió que era tiempo de avanzar, aferrarse a la promesa de alegría que el mañana le traería.
Regresar al territorio Uchiha le resultó menos perturbador que la última vez, sin soltar la mano de Sasuke, juntos ingresaron a la mansión Uchiha, una vez estuvieron dentro el cambio de ambiente fue abismal, afuera seguía desatado el vendaval, una tormenta tan fuerte como Hinata no la había visto en mucho tiempo, sacudidos por un viento helado que calaba hasta los huesos, dentro, la temperatura era cálida y agradable, Sasuke dejó su mochila de viaje en la entrada, luego se encargaría de sacar sus pertenencias para que pudieran orearse a sabiendas que ninguna quedó a salvo de la lluvia, en su camino al interior ambos dejaron un rastro de pequeños charcos en el piso de madera pulida, a Hinata le alegró ver que Sasuke mantuviera el orden que ella había impuesto en su última visita.
- Ya sabes dónde está tú habitación, la maleta que dejaste la otra vez la encontraras donde mismo, no la moví de su lugar – señaló Sasuke dirigiéndose a las escaleras que daban a la segunda planta – prepararé el baño para que puedas darte una ducha con agua caliente o pescaras un resfriado.
- Te lo agradezco – Hinata lo siguió de cerca, después de todo sus habitaciones quedaban en el mismo pasillo. Tal como Sasuke le había dicho, la pequeña maleta negra estaba intacta, gracias a su última pelea se olvidó por completo de ella, un afortunado descuido que ahora le resultaría de mucha ayuda.
Rebuscó entre sus cosas, sustrayendo un cómodo camisón suelto de manga corta que le llegaba abajo de la rodilla, tomó varios artículos personales más y al soltar por completo el moño deshecho de su cabeza, una risa inexplicable la atacó al tocar la peineta de plata que recogía su cabello, no lo perdió después de todo, una parte de Itachi seguía con ella.
- ¿Puedo saber qué te resulta tan gracioso? – absorta en contemplar el último obsequio de Itachi, no se percató del momento en que Sasuke se situó a sus espaldas.
- Pensaba en que no perdí a Itachi-kun del todo… – sonriente, se volvió a verlo, mostrándole la hermosa peineta que llevaba en las manos – me la obsequió al poco tiempo de mudarse, su padre se la dio a su madre como regalo de bodas – al prestarle atención, Sasuke miró perplejo la peineta, podría tratarse de una coincidencia pero esa peineta le resultó sumamente familiar, igual a la que en otro tiempo perteneció a su madre, incluso la historia de cómo llegó a sus manos coincidía.
- El baño está listo… – dijo ocultando su asombro, ya se encargaría de buscar después la peineta entre las pertenencias de su madre, no quería desconfiar de Hinata, pero después de todo permaneció sola una semana en la mansión, bien pudo tomarla sin su permiso.
- Gracias, no me tardaré mucho para que puedas ducharte también – con ánimos renovados tomó sus cosas y salió de la habitación, Sasuke la observó y cuando consideró que ya se encontraría en el baño, no lo pensó dos veces y se dirigió al ala Este de la mansión donde no había puesto un pie en casi once años, el lugar donde se encontraba la habitación de sus padres.
Su entumecido cuerpo recibió con gusto la agradable tibieza del agua que caía precipitadamente de la ducha, permaneció sin moverse por un par de minutos, recapacitando en lo ocurrido, el encuentro con Naruto, el incendio, regresar al territorio Uchiha y convivir con Sasuke, era como si el destino se empeñara en unirla a él, como si existiera una especie de cuerda invisible que los mantuviese unidos, era absurdo, lo sabía, pero fue por Sasuke que se suscitaron los mayores cambios en su vida, directa o indirectamente él influía en sus decisiones, comprendió que para bien o para mal, él se convirtió en alguien importante, lo supo al estar nuevamente frente a Naruto y no sentir el frenesí que le causara durante sus años adolescentes, al analizar a fondo sus emociones descubrió algo atemorizante, percatándose de un desconocido sentimiento que comenzó a germinar en su interior, de inmediato supo que no debía dejarlo crecer más, presentía que si aquel sentimiento llegaba a florecer, una catástrofe se produciría. Aterrada ante la idea de volver a sufrir una pérdida irreparable, decidió arrancar el sentimiento de raíz, solo así podría superarse sin perderse en el proceso.
El tiempo en la ducha duró más de lo previsto, había tanto en lo qué pensar que no reparó en que Sasuke debía ducharse también, apresuradamente salió y se enfundó en el camisón de algodón blanco, se acicaló un poco el cabello y regresó a su habitación.
« - ¿Te gusta? – ante la pregunta de su madre el pequeño de siete años asintió tímidamente con la cabeza – ¿ves los detalles?, tu bisabuelo mandó gravarlos especialmente para tu bisabuela, las tórtolas son aves muy especiales, son fieles a su pareja durante toda su vida, capaces de sentir un amor tan profundo y duradero que jamás morirá…
- ¿Amor? – dijo interesado – ¿por eso padre te la obsequió?
- Así es Sasuke, esta peineta ha pasado por tres generaciones en nuestra familia y déjame decirte que al igual que tu bisabuela y tu abuela he sido muy feliz al lado de tu padre, algún día cuando seas mayor, estoy segura de que también encontraras a alguien a quien querrás más que a nadie…
- Pero a quien yo quiero es a madre… – Mikoto sonrió suavemente, enternecida por su respuesta.
- Y yo a ti Sasuke – besó afectuosamente su frente – pero el amor que sentirás por esa persona será distinto al amor que sientes por mí ahora, solo entonces esta peineta pasará a sus manos como símbolo del amor que se tendrán por el resto de su vida…»
La revisó una y otra vez, no había duda de que se trataba de la misma peineta, las tórtolas estaban ahí, al igual que las piedras preciosas y los grabados ocultos que hacían referencia al Clan, recordaba las palabras de su madre como si solo hubieran pasado unos minutos desde entonces, se sintió traicionado al pensar que Hinata pudiera haberla hurtado, no entendía su necedad de mentirle y restregárselo en la cara como una inocente, a menos claro, que siguiera empeñada en desquitarse de él.
- Es bonita ¿cierto? – comentó entusiasmada Hinata, sacándolo de sus cavilaciones. Luego de salir de la ducha encontró a Sasuke de cuclillas en el piso, viendo la peineta con interés.
- Muy bonita… – expresó Sasuke sin ocultar su molestia – realizada especialmente por un talentoso artesano tres generaciones atrás, un obsequio de bodas hecho a mi tatarabuela, que pasó a mi abuela y finalmente a mi madre.
- ¿Disculpa? – Hinata se mostró genuinamente desconcertada por la extraña respuesta.
- No debiste tomarla, no te pertenece – Sasuke dejó su pasividad de lado al ponerse de pie y encararla, luego de revisar la habitación de sus padres constató que había sido abierta y la peineta no era el único objeto faltante – ¿qué hiciste con la caja?
- No… no entiendo de qué me hablas – respondió ella sin salir de la confusión por el radical cambio en la conducta de Sasuke.
- ¡No mientas! – sin proponérselo la tomó con fuerza de ambos brazos – hablo de la caja que guardaba la peineta ¿dónde está? – aseveró, irascible al creer que Hinata había violado su privacidad, tomando objetos de su madre que él consideraba sagrados.
- Ya te lo dije, Itachi-kun me la obsequió – lo miró a los ojos, tratando de retomar el control y hacerle ver su error.
- Es obvio que la tomaste, ¿quién más pudo hacerlo si no? – aseguró él sin soltarla, cegado ante la idea del abuso a su confianza.
- ¡Suéltame! – forcejeó por el aumento de la fuerza que Sasuke imprimía en su agarre – te lo dije y te lo repito, no sé de qué me hablas, no tengo idea de lo que le habrá pasado a la caja que dices, pero yo no tuve nada que ver – con un ágil movimiento se zafó de su agarre, apartándose lo suficiente para mirarlo tan desafiante como él la veía a ella.
- No te creo – contradijo testarudo.
- No me importa si me crees ó no, ahora devuélveme mi peineta… – extendió la mano en actitud demandante.
- No te pertenece – espetó con marcada frialdad.
- Esa peineta es sumamente valiosa para mí – endureció el tono de su voz – te juró que la recuperaré aún si para lograrlo tengo que pasar sobre ti… – sin hacer los respectivos sellos Hinata activó su byakugan, inconscientemente Sasuke también activó su sharingan, dispuesto a no ceder a ella.
Enfurecida por la negativa de Sasuke, sin estar dispuesta a quedarse de brazos cruzados y perder el último recuerdo de Itachi, sus exaltadas emociones tomaron control de sus acciones, lanzándose ferozmente es su contra en un intento por arrebatársela, Sasuke logró apartarse a tiempo, el golpe fue tan poderoso que aún sin tocarla directamente, la pared resultó afectada, astillas salieron volando alrededor del puño de Hinata, su fuerza y velocidad eran superiores a lo que Sasuke imaginaba, supo que no debía dejarse llevar por las apariencias, Hinata no era tan débil como aparentaba.
- No soy la misma chica enclenque de hace tres años Uchiha, nunca más permitiré que vuelvas a arrebatarme algo valioso… – Hinata jamás pensó que el enfrentamiento con Sasuke se daría en esa clase de circunstancias, pero todo le indicaba que luego tres años de cuidadosos preparativos el momento de la revancha había llegado, los dos se observaron analíticos, cada cual creyendo preservar su valioso recuerdo.
Continuará…
(Dudas, sujerencias, felicitaciones y jitomatazos, farvor de dejarlos en un review, gracias=3)
NOTA DE SALEM:
Ni si quiera la autora, ósea yo, pudo prever que esto sucedería owo, de aquí en adelante la historia sería pura miel sobre hojuelas, pero ni hablar, me gusta el drama y los conflictos y el próximo capítulo no será la excepción XD, ya empieza la cuenta regresiva, cuatro capítulos más y la historia terminará, aunque tengo en mente hacer una especie de epilogo para concluir con broche de oro ;D, saludos, besos y abrazos para toda(o)s, nos estamos leyendo, ja né.
- kaila maya the whater: Si, era Naruto; y pues al final Sasuke no era de piedra jojo.
- Yukistar: Pues sí, entre más lo conoce, Hinata más se da cuenta de que Sasuke no es el monstruo que ella pensaba y Naruto ya es otro cantar, que aunque sienta algo por él, ya se resignó a que nunca estarán juntos ;D
- yusha: Tranquila, si te sirve de consuelo, yo quería que se quedara con los dos pero no se pudo jaja, en cuanto a Naruto, Hinata comenzó a asimilar la perdida desde que supo que Naruto se casaría con Sakura y si bien entonces se rehusó a dejarlo ir del todo, luego de la boda no le quedó otra que resignarse y actualmente se encuentra en la fase de la superación, y no sabes cuánta razón tienes en lo de que Konoha arderá jaja.
- anon: Así es, entre más detalles conoce de Sasuke, aunque no se dé cuenta, Hinata queda más prendada de él, lo que un futuro le significara una gran crisis existencial owo
- maribelteka: Jajaja ok, de promesa de muerte hace mucho que perdí el rumbo, empecé a escribirla muy ilusionada, pero al siguiente capítulo ya no supe qué hacer con ella y dudo que la continúe, de verdad lo lamento u-u, si quieres puedo hacerte un resumen de la idea general, para que así no te quedes con la duda ;)
- sucky: Si, de vez en cuando me pongo las pilas y actualizo pronto XD, a ver si luego de sufrir tanto Hinata no se nos vuelve una insensible y Sasuke termina pagando los platos rotos owo. Lo único bueno del NaruSaku es que Minako nacerá, me encanta describir la personalidad de esa niña, es como sacar a la luz la niña que llevo dentro y que en otro tiempo fui jojo. Y si, por fin habrá SasuHina, pero aunque no lo pareciera la unión de ese par empezó desde que Hinata y Sasuke se vieron la primera vez ;D
- adlgutie: Solo espero que si Hinata se enamora, los remordimientos con Itachi no puedan más que su amor owo, desde hace tiempo que quería desarrollar su relación, pero habían detalles de la historia que me lo impedían y que tenían que quedar resueltos, como Naruto por ejemplo jeje, y ya ves lo que dicen, al corazón de un hombre se llega por el estomago jojo. Aunque no es mala idea y le daría un plus picante que me gusta, no me imaginó a Hinata amenazando a Sasuke con un cuchillo, no cuando el mismo ya le ofreció su propia espada una vez, aunque claro que entonces a Sasuke no le importaba mucho morir o-ó, en fin, todo ha vuelto a complicarse así que ya veremos cómo se desarrolla el SasuHina de aquí al siguiente capítulo, que este ya lo tenía desde la semana pasada, pero por una u otra razón no había podido subirlo, saludos.
- virivaliant: Pues alá, bienvenida a la comunidad =D. Y sin duda que esa sería la mejor venganza, aunque como van las cosas, a Hinata Sasuke ya no le es tan indiferente como al principio y si llega a concretar sus planes seguro que saldrá más lastimada que satisfecha, esperemos que tome la mejor decisión ;D
- Amy-Pinky: Ya qué, eso pasa por tardarme tanto en actualizar XD, ya veremos si Hinata lo logra luego de este capítulo, tampoco quiero que Naruto sea infeliz el resto de su vida, pero por más buena voluntad que tengo en desarrollar su relación con Sakura, para mí el NaruSaku es lo que para tì el NaruHina =3, y si, por fin Sasuke está dando su brazo a torcer, el problema aquí será Hinata y sus escrúpulos. Gracias Amy, es que últimamente tengo a la musa revoloteando a mi alrededor y me emociono escribiendo, acá entre nos, ya nada más me falta escribir un capitulo para terminar la historia, pero me demorare en publicar por el epilogo que nomas no acaba de estar listo, es una sorpresa que seguro te gustará ;)
- Trinity24: Konoha arderá, literalmente, y descuida que ese trauma también lo tengo yo desde hace tiempo, espero que nunca se entere o Sasuke se traumará también o-o.
- taty: Si por mí fuera Hinata se quedaría con los dos, pero no creo que Sasuke o Naruto estuvieran muy conformes de compartirla, a menos claro, que hubiera SasuNaru de por medio, cosa que no me desagrada ya que soy igualmente fan de esa pareja jaja y lamento la demora, pero el capítulo me tomó más tiempo de lo esperado, saludos ;)
- okashira janet: Yap, a todos en la historia les ha tocado por igual su buena dosis de sufrimiento, y también me da pena Naruto, pero ni hablar, alguien tenía que perder y le tocó a él =3
- Elena: Las peleas en las relaciones de pareja es algo que no se puede evitar, así que espero que no haya sido nada que no pudieran solucionar =D. A mí personalmente me gusta mucho cuando la historia no es predecible, quizás por eso adoro darle tantos giros de tuerca a la trama jaja. Sip, Amy-chan es una excelente narradora y sus historias son increíbles, así que no me sorprendería si quedara en el primer lugar de tu lista porque realmente se lo merece jeje, y descuida que no me molesta, Amy es amiga mía y me siento feliz por ella cuando alguien alaba su trabajo porque sé lo mucho que se esfuerza y que lo hace de corazón, nunca conocí a nadie que amara tanto el SasuHina como ella ;D. Por último, ahora sí que me hiciste sonrojarme */*, te agradezco tu entusiasmo y aunque tal vez nunca nos conozcamos personalmente, en el internet no hay imposibles y siempre podremos estar en contacto, te mando un abrazo y espero sinceramente que andes de lo mejor, saludos =D
- MissLuppi: Muchas gracias, y de algún modo tenía que irse dando la relación entre esos dos, aunque por capítulos pareciera lo contrario, siempre he tenido presente al SasuHina jaja
- Valkiria Thrud: Soy consciente de lo largos que son los dos fics, así que me imagino que ha de haber sido difícil leerlos de corrido =3, y pues respecto a lo del futuro y Minako, no es que vaya a escribir una nueva historia, simplemente que sin importar quien sea la madre, Minako está destinada a nacer, cosa que no sucede con Itachi jeje, de hecho al terminar de escribir este fic, me retiraré por un tiempo, sino es que definitivamente de los fanfics, a menos claro que me dé por escribir el fic de un doujin que publicó para ahorrarme el dibujarlo, sí, soy muy floja -_-, como sea, saludos ;D
- LilyHime: Gracias por los buenos deseos, y pues lo único seguro en este capítulo es que Hinata por fin definirá lo que siente por Naruto XD.
