Esa tarde, Hermione tenía clases de pociones. Con una mueca de disgusto, empacaba sus cosas de trabajo en su mochila. Seguramente, sería un día muy duro. Ginny Weasley por su parte, estaba atareada con "n" cantidad de trabajos sobre pócimas distintas. Severus, se ponía al día.
Ella, comenzó a caminar hacia la clase y sus amigos, se observaron con cierta incomodidad. Con un suspiro de frustración, Ron se detuvo en la puerta y no la dejó cruzarla. Hermione, intentó apartarlo, pero no funcionó.
- Será mejor, que no entres- dijo con cierta zozobra. Hermione no le hizo caso y pasó por debajo de sus brazos. Estaban estirados, con la vana idea, de que podria evitar su entrada. Ella, ocupó el lugar que siempre usaba y se quedó allí.
Harry decidió sentarse a su lado. En poco tiempo, el aula se llenó y Severus Snape, entró como siempre solía hacerlo. Con un caminar apresurado y con una mirada de odio. Hermione pensó, que tal vez, podría tener paz. Muy lejana, esa idea.
Con una sonrisa escueta, Severus Snape, comenzaba el día. Pero esa hora en particular, estaba icnreíblemente propenso a reñir por cualquier cosa. Ron ese día, estaba muy meticuloso. No se equivocaría en nada. Neville, lo intentaba, pero ya Snape lo había hechado de su clase.
Pasó varias veces, por el puesto de Hermione y hacía comentarios envenenados de su trabajo. Ella, por su parte, estaba acostumbrada. Cuando Snape supo, que no le hacían daño sus comentarios, intentó aumentar el nivel.
Comenzó a buscar defctos "injustificables" en sus trabajos. Había sacado viejos ensayos corregidos y les disminuía la calificación por ciertos "detalles" que no había apreciado. Con un suspiro, ella intentaba no llorar.
- Y diez puntos menos, por que sigue insistiendo en existir como Potter y, por que sigue insistiendo en asistir a esta clase. Como Potter, Weasley, Longbottom y un sin fin de estudiantes más.
- ¿¡Se volvió loco!?- estalló Ron y Snape, se había levantado de su asiento. Todos los alumnos, se encogieron en los suyos.
- Esta conversación, es entre Granger y yo. Nadie habló de las zanahorias ambulantes. Tú y tus hermanos...
- ¡Ya basta!- estalló Hermione desde su asiento y, se había salido de la clase, con lágrimas en los ojos.
- Granger, si se sale del aula, no regresará más- le dijo de forma amenazante.
- ¡Perfecto, entonces sáqueme de su lista!- le contestó ella y no regresó al salón. Severus, castigó severamente a Ron y salió a buscarla. Nadie, se burlaría de él en sus narices.
Hermione había corrido hasta el baño de chicas. A Severus, ni siquiera le importó. De todas formas, entró allí y le obligó a encararlo. Ella, soltó un quejido cuando el hombre la sostenía por los brazos. Hermione, quería huír de él.
- ¿Lo creyó divertido, Granger?- le dijo con una sonrisa, cargada de malicia- dígame. ¿Creyó que bromeaba?
- Déjeme en paz- le dijo ella, pero él negó con la cabeza.
- ¿Querías que te amara? ¿¡Quería que sintiera algo por ti!?- graznó y ella, ladeó la cabeza hacia otro lugar- Jugaste mucho conmigo Granger y ahora, yo voy a jugar contigo...
Hermione negó con la cabeza, mientras Severus continuaba sosteniéndola de una forma casi dolorosa. De un momento a otro, el perturbado profesor de pociones, la había soltado. Ella, corrió hacia un cubículo y se echó a llorar, adentro.
Severus, permaneció allí, hasta que Hermione dejó de llorar. Al verlo allí afuera, ella intentó introducirse de nuevo. El hombre, no se lo permitió y ella, tuvo que mirarle al rostro; una vez más. Con una ligera sonrisa, él, la sorprendió. ¿Y ahora, por qué sonreía?
- Lo tengo que disfrutar- musitó y Hermione, pensaba abofetearlo. Sin embargo, se encontró con el hombre y sus besos. Ella quiso resistirse, pero él no estaba para oír sus excusas. Eran besos que disfrutaba. Lo besos, con sabor a rencor y a odio. Si lo iba a amar, lo amaría como era. Completamente. Lo que ella desencadenó, le daría una reacción. Tenía que aprender a amarlo, egoista, enojado y perturbador.
Se separó de ella y Hermione, pudo pensar por un corto segundo. Se observó, en un resquebrajado espejo y su reflejo, no le gustó en lo más mínimo. Estaba sufriendo por algo, que podía cambiar. Caminó hacia la puerta y Severus, permaneció solo en el silencioso baño. Luego, abandonó el mismo.
- La solicitud de que no regrese, sigue en pie. Granger- dijo, antes de que ella cruzara el pasillo. Hermione, corrió hasta la sala común y se detuvo allí; para respirar. Ginny, aparecía en el retrato y alarmada, le confesaba que había oído todo de parte de Harry y Ron. Hermione, asintió con vehemencia. ¡Severus Snape, era horrible y lo odiaba!
Ginny no podía creerlo y aunque lo escuchara una y otra vez, no lo entendía. Hermione, se dejó caer en su cama y se mantuvo allí. No regresaría a su clase, así que quizás, podía sentirse feliz por eso. Pero no lo estaba, sentía mucho dolor y no sabía el motivo. No pudo pensar en algo distinto. Sólo, en lo que sentía y padecía.
Ron estaba, capaz de asesinar a Snape con clavarle su varita. Había subido, con los labios apretados, conteniéndose de insultarle. Con una sonrisa, abrazaba a su amiga y le daba todo su apoyo. Ginny, pareció agraciada con esa idea.
Ese día, Severus y Hermione, no se cruzaron en ningún pasillo. Ella, bajó a cenar y aunque estaban en el mismo ambiente, no se vieron. Ella, estaba concentrada en comer o al menos, intentarlo. Harry, comenzaba a preocuparse por las reacciones del hombre.
Ninguno, se lo informó a Dumbledore. No sabían, cómo reaccionaría el hombre al hacerlo. De todas formas, no estaban lejos de poderlo entender. Severus Snape, era un maniático y podía, tomar acciones desagradables; en contra de Hermione. Mejor, era mantenerse alejados de las situaciones problema. Realmente, era la mejor opción.
Al final del día, Hermione, sólo quería dormir. Se dejó caer en la cama y cerró los ojos. Mientras dormía, recordaba el corazón en el collar. Lo odiaba, quería deshacerse de él para siempre. Sin embargo, debía cuidarlo si no quería, encontrarse con el odioso profesor. Ginny, lo había guardado y ella, pretendía mantenerlo allí. No usaría algo, que no le pertenecía. Aunque, Severus, creía que así era.
