Vamos a darle otro empujoncito a la historia. Como os prometí no os he dejado mucho rato en vilo.

Gracias a todos por seguir esta historia. romeroflor49, Samantha S Dracul, Dey frank, crazydemix, Asuka0231 y MJ Project

gracias por vuestras opiniones y comentarios.

¿Seguimos?

Kara soltó a Peter, le hubiera gustado darle una lección, pero Peter tenía razón, su ética le impedía dañar a alguien a sangre fría.

Peter cayó de rodillas al suelo y se levantó pesadamente mientras se aflojaba el nudo de la corbata e intentaba respirar con normalidad.

-Solo se lo diré una vez. Deje en paz a Lena Luthor.-

-No me da miedo, Supergirl.-

-Debería.-

Peter se recolocó la corbata y se estiró la camisa, sacó un pañuelo de su americana y se enjugó el sudor que cubría sus sienes, mientras se alejaba de Supergirl.

-¿Y bien?- preguntó cansada Supergirl. -¿va a dejarla en paz o me va a obligar a ser más persuasiva?-

-Estoy algo nervioso, ¿le importa que fume?- sin esperar respuesta Peter sacó su pitillera plateada de la americana y cogió un cigarrillo. –Qué tontería, estamos en mi despacho, me da igual que le importe. ¿Usted fuma?- preguntó de forma retórica mientras daba varios golpes con su cigarro en la pitillera. –No, no tiene pinta de ser de las que fume.- Encendió el cigarrillo, le dio una larga calada, expulsó el humo lentamente y se recreó mirándolo como si estuviera en un trance. –¿Sabe?, Lena tampoco fumaba ni creo que fume ahora, pero ésta siempre ha sido la marca favorita de mi pequeña Lena.- Peter aplastó el cigarrillo aun encendido contra la pitillera, como si se regodeara en aquel acto y le guiñó el ojo a Supergirl mientras esbozaba una gran sonrisa.

A Supergirl se le heló la sangre por aquella cadencia en los movimientos de Peter y por la sangre fría que mostraba en sus actos calculados. Comprendió inmediatamente el doble sentido de aquellas simples palabras y a su mente llegaron claramente las pequeñas cicatrices que Lena presentaba debajo de una de sus clavículas.

-Maldito hijo de puta.- Supergirl lanzó un rayo de su visión calorífica a aquella pitillera metalizada hasta que se volvió incandescente y Peter no tuvo más remedio que soltarla con un aullido de dolor.

-¿Se ha vuelto loca? Me ha quemado la mano.- dijo furioso.

-Creía que no podría ser más despreciable, pero me equivocaba. Usted le hizo esas cicatrices, usted quemaba a Lena de pequeña con esos cigarrillos.-

El rostro de Peter se tornó a un tono más pálido, no se esperaba que Supergirl tuviera aquella información.

-Y usted me acaba de quemar la puta mano.- Peter abrió el grifo y la puso debajo del agua fría.

-Es un psicópata, ¿qué le pasaba por la cabeza para hacer aquello?-

-Eso… eso no es asunto suyo.- titubeó mientras envolvía su mano en un pañuelo mojado.

-¿No lo niega?-

-Esa niñata desagradecida se lo merecía.- dijo con furia.

La mirada de Supergirl mostró odio y sin mediar palabra lo volvió a coger de la camisa y sujetándolo con fuerza salió volando del despacho a gran velocidad.

-Suélteme.- Gritó Peter aterrado mientras veía como se alejaba más y más del suelo.

-¿Le da miedo la subida?-

-Sí.- admitió enseguida.

Supergirl disminuyó la velocidad hasta quedar suspendidos en el aire, mientras veía cierto alivio en la cara de Peter.

-Pues más miedo le dará la bajada.- contestó mientras abría rápidamente la mano.

Peter intentó agarrarse a Supergirl sin éxito, lo había soltado y caía al vacío a gran velocidad. Kara lo miraba sin ser muy consciente de lo que acababa de hacer, tenía ganas de no hacer nada y de dejar que aquello terminara ahí, pero Peter no merecía morir así y Supergirl nunca se sobrepondría al hecho de haber provocado una muerte innecesaria. Peter merecía ser pillado infraganti y sufrir las consecuencias de ser sentenciado a una condena por todo lo que había hecho, pero ella no era quien para nombrarse ni juez ni jurado.

Supergirl voló rápidamente hacia él, lo salvó de una muerte segura a escasos metros del suelo y volvió a subirlo hasta introducirlo de nuevo en el despacho.

-Espero que tenga unos pantalones de repuesto, apesta.-

Peter se separó de ella aterrorizado, su entrepierna más oscura evidenciaba que se había orinado encima y sus manos temblorosas intentaban secar las lágrimas que segundos antes habían surcado sus ojos.

-La denunciaré.-

-Inténtelo.- Supergirl se acercó y le sonrió. -¿Pero a quién piensa que creerán? ¿A una rata asquerosa como usted o a la salvadora de la ciudad?-

-Hay mucha gente que nos ha visto.-

-Suerte con los testigos. Solo han visto como lo salvaba de una muerte horrible.-

-Está enferma. ¿Qué quiere? ¿Dinero?-

-Ya se lo he dicho, quiero que deje a Lena Luthor en paz o volveré y terminaré lo que he empezado.-

-Pero no puede hacer eso.-

Supergirl dio un paso adelante hacia Peter y él retrocedió rápidamente con el cuerpo encorvado en posición de defensa.

-Señor Yates, ya ha visto que sí que puedo. Simplemente tiene que intentar que yo no quiera hacerlo.-

-Está bien. Le… le prometo que no me volveré a acercar a Lena.-

-Ni a sus oficinas.-

-Tampoco.-

-Quiero que no haya malentendidos y que nos quede muy claro a los dos. Repita conmigo. No me acercaré a sus oficinas.-

-No me acercaré a sus oficinas.-

-Ni a su casa.-

-Ni a su casa.-

-Y se irá de la ciudad lo más pronto posible.-

-Pero eso no puedo hacerlo, acabo de abrir…-

-Creo que no he entendido bien lo que ha dicho.- Supergirl lo interrumpió y se acercó levemente a él.

-Me iré de la ciudad lo más pronto posible.- repitió con voz temblorosa y con unos ojos que evidenciaban que le faltaba poco para echarse a llorar.

-Gracias, es todo lo que necesitaba oír.- Supergirl sonrió y se acercó a la ventana dispuesta a irse. –Espero no tener que volver por aquí, mi siguiente visita no sería tan agradable.-

-No le hará falta.- susurró Peter. –Por favor, márchese ya.-

Supergirl salió de aquel despacho con el estómago revuelto. Realmente había herido a Peter y había estado a punto de estrellarlo contra el suelo. Su odio hacia él había cegado su buen juicio y sus instintos primarios habían tomado por unos segundos el control de sus acciones. No sabía de donde había salido aquel comportamiento, por muy personal que fuera algo nunca había llegado a comportarse de aquella manera, pero con Peter no había tenido otra elección, se creía inmune ante ella y ante Lena y tenía que demostrarle que no era así.

Voló más rápido intentando sacudirse aquella sensación de culpabilidad de su cuerpo y de repente tuvo miedo de sus reacciones, se dio cuenta de que hubiera sido capaz de dejarlo morir y de que aquello podría escapársele de las manos.

Se dirigió rápidamente al DEO, había quedado con su hermana para darle todas las explicaciones, pero también necesitaba su ayuda para solucionar todo aquello.

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-Hola Winn. ¿Has visto a mi hermana?-

-Hola Kara. Está en el ordenador central con cara de pocos amigos, ten cuidado.-

-Creo que yo soy la causante.-

-Lo sé, por esto te aviso. ¿Estás bien?-

-Sí, todo bien. ¿Alguna novedad?-

-Seguimos a la espera. Tanta calma no presagia nada bueno.-

-Lo sé. Pero estaremos preparados.-

Supergirl entró a la sala central donde estaban Hank, Alex y varios agentes más, observando los monitores de varias cámaras de vigilancia y decidiendo como seguir actuando a la espera de algún movimiento inesperado que parecía no llegar nunca.

-Supergirl, dichosos los ojos.- dijo Hank sarcásticamente en cuanto la vio aparecer.

-Hola Hank, ahora mismo hablo con todos.- Supergirl pasó de largo en dirección a su hermana. –Tenemos que hablar enseguida.- Le cogió la mano y casi la obligó a que la siguiera.

-Pero… pero ¿qué pasa?- intentó objetar Alex.

-Vamos a tu despacho mejor, esto no quiero que lo oiga nadie.-

-Está bien, pero suéltame, puedo andar yo sola.-

Kara la soltó de inmediato y se avergonzó por su comportamiento, pero aún estaba muy nerviosa por lo ocurrido con Peter y necesitaba desahogarse con Alex.

-¿Qué ocurre Kara? Llevas dos días muy rara.- preguntó Alex mientras cerraba la puerta del despacho.

-Casi mato a un hombre.-

-Bueno, eres Supergirl, no será la primera ni la última vez que te ocurra. ¿Estás herida? ¿Te han hecho algo?- preguntó preocupada.

-No y ese es el problema. Casi mato a alguien desarmado.- Supergirl bajó la mirada un tanto avergonzada. –Pero es que Peter es un cabrón.-

-¿Peter? ¿Lo conoces?-

-Sí y tú también. El cabrón es Peter Yates.-

-¿Peter Yates? ¿Casi matas al novio de Lena?-

-No es su novio.- Contestó rápidamente.

-Me he perdido totalmente… ¿esto tiene que ver con lo que pasó ayer en las oficinas de Lena Luthor?-

-Más o menos.-

-Pues ya puedes empezar a contarme todos los detalles porque no me estoy enterando de nada.-

Kara intentó mantener la promesa que le había hecho a Lena de no desvelar lo que había ocurrido entre Peter y ella, pero la situación se había descontrolado y necesitaba ayuda.

Le contó como había fingido que eran novios para proteger a Alex, le contó como la había agredido aquel mismo día y los moratones que había visto en el cuerpo de Lena, le contó los insultos y vejaciones que salían de la boca de aquel maníaco, pero sobretodo le contó con gran esfuerzo y rabia como había sido Peter el que había apagado cigarrillos encendidos en el cuerpo de Lena cuando ésta era tan solo una niña.

-¡Qué… que…!-

-No te reprimas Alex.-

-¡Qué hijo de puta!- fue lo primero que dijo Alex después de oír a su hermana relatar lo sucedido.

-Lo mismo pensé yo. Y al descubrir que él había sido el que la había torturado de pequeña… yo…- apretó la mandíbula con fuerza e intentó volver a tranquilizarse. -Cuando me quise dar cuenta estaba viendo a Peter caer al vacío. Podría haber sido demasiado tarde.-

-Pero no lo fue, así que no le des más vueltas a eso.- Alex abrazó a su hermana e intentó tranquilizarla simplemente con aquel simple gesto.

-Gracias, lo necesitaba.-

-No me des las gracias por los abrazos, a mí también me vienen bien.- Alex se separó sonriendo y se apoyó en la mesa pensativa. –Lo que no entiendo es por qué Lena no me pidió ayuda en ese momento y prefirió fingir todo aquello.-

-Lo sé, hubiera sido todo más fácil. Yo creo que Peter la tiene tan subyugada que cree que va a hacer daño a cualquiera que se acerque a ella y no se atreve a enfrentarse a él.-

-Tonterías.-

-Seguramente, pero algo de razón lleva. ¿Me has hecho caso y has comprobado si alguien te seguía?-

-Nada fuera de lo normal. ¿Por qué tendría que seguirme nadie?-

-Peter te ha investigado o por lo menos lo ha intentado. Antes de irse del despacho le oí como le decía a Lena que quería información sobre ti.-

-No tiene ningún sentido.-

-Lena me dijo que Peter descubrió que el FBI le investigaba justo después de coincidir contigo en el bar y que al intentar investigarte por su cuenta…-

-No descubrió nada.- terminó Alex.

-Exacto.-

-¿Y piensas que me va a seguir para descubrir algo sobre mi identidad?-

-Entra dentro de lo posible.-

-Estaré atenta, pero normalmente ya lo estoy y no he visto nada fuera de lo normal.-

-Es buena señal, pero sigue tomando precauciones por si acaso.- Kara le sonrió y agradeció que su hermana la estuviera apoyando en todo momento y no se hubiera puesto en contra de Lena. –Oye…- Kara miró a su hermana como otras tantas veces lo había hecho cuando quería pedirle un favor.

-¿Qué quieres?- preguntó con resignación sabiendo que no podría resistirse a aquella cara.

-Me estaba preguntando si podrías hacer algo para que siguieran a Peter. Después de mi visita a su oficina no creo que intente nada, pero no me fio de él. Y yo… yo no me quiero arriesgar a perder de nuevo los estribos.-

-Les diré a un par de agentes discretos que…-

-No.- le frenó Kara. –No pueden ser ni del DEO ni del FBI. Si los descubren no quiero que puedan relacionarlos contigo. Además, tiene que ser alguien discreto, Lena no tiene que saber que te lo he contado todo, ni que vamos detrás de Peter.-

-Está bien, creo que sé quién puede ayudarnos.-

Alex sacó su teléfono móvil y buscó en la agenda un contacto que hacía tiempo que ya no usaba.

-¿Maggie?-