Chicas aca esta el nuevo apitulo de esta historia, espero que lo disfruten...personalmente a mi me encanto escribirlo y me parecio muy tierno, sobretodo porque se lo tenian bien merecido.
De ahora en adelante la historia se va a volver más dura y dificil para esta familia...pero creo que con amor podrán sobrellevar todo lo que se viene.
Bueno, no se si podré actualizar de nuevo antes de navidad, esperemos que si...pero sino les deseo de corazon a todas unas muy muy felices fiestas, que esta navidad traiga para ustedes mucho amor, paz, felicidad, trabajo y todos sus sueños se hagan realidad.
Capítulo 23: Cambios familiares.
''Capítulo Beteado por Beta FFTH Lupita''
Pov Edward.
Era de madrugada cuando Bella se quedó dormida en mis brazos. La llevé a nuestra habitación, la arropé bien y luego de darles una mirada a nuestros pequeños, me acomodé a su lado.
No podía dormir. La verdad es que si bien me había tranquilizado mucho hablar con ella, yo aún no me podía perdonar por todo lo malo que la había hecho pasar. Sabía que, ella es una gran mujer y la mejor madre. Y creo que será una excelente esposa. Pero todo esto me hace preguntarme como seré yo a su lado, y me aterra saber que durante todo este tiempo la lastimé, tengo miedo que en un futuro pueda seguir dañándola.
Sé que tengo que dejar de lado esto y luchar por ser felices juntos, y estoy seguro que de ahora en adelante tendré el valor para luchar por nuestra familia, estoy completamente seguro que quiero que Isabella Swan es la futura señora Cullen, pero quiero ir despacio por nuestro bien. Por lo pronto, le pediré que en cuanto regresemos a Forks, nos reunamos con el arquitecto para hacer las modificaciones en la construcción de mi casa: bueno, de nuestro nuevo hogar, quiero que antes de que nazca el bebé estemos instalados allí.
Por la mañana nos despertamos con el llanto de Thommy, con una impaciente Mía que daba saltos en nuestra cama. Mientras me levantaba, sostenía a la niña.
― Mía… no debes saltar así en la cama.
― ¿Por qué?
― Porque te puedes golpear, y además, ya te dije que hay que cuidar que mami no se golpeé la pancita.
― ¿Por qué mami no se puede golpear la panza?
― Despierta a mami, que yo busco a Thommy y luego hablamos ― me dirigí a la otra habitación y tomé a mi pequeño en brazos, y volví a nuestra cama, donde Bella ya estaba despierta haciéndole cosquillas a Mía.
― Bueno princesa… mami y yo te contaremos la razón por la que tú tienes que cuidar que mami no se golpee la pancita ―dije, mientras miraba a Bella.
― Hija… ¿recuerdas que mami te contó que Alice y Rose tienen un bebé en la panza?
― Si mami. Me dijiste que estaban gordas porque los bebés estaban creciendo en su pancita ― acotó la pequeña, interesada.
― Bueno cielo… mira, como esta mi pancita ― dijo Bella, al tiempo que recorría con sus manos el vientre.
― ¡Mami! ¿Tú también estás gorda? ― exclamó, confundida.
― Mía… lo que trata de explicarte mami, es que nosotros también tendremos un bebé ― la pequeña abrió grandes los ojos, sorprendida.
― ¿Qué? Pero nosotros ya tenemos un bebé. Thommy es un bebé y está con nosotros, no podemos tener otro.
― Princesa… mami tiene un bebé en la panza que está creciendo ― intervine por primera vez.
― Tú y Thommy tendrán un hermanito o hermanita ― aclaró Bella, sin dejar de observar a Mia.
― ¿Y qué haremos con Thommy? No podemos tener dos bebés, ¿lo vamos a regalar?
Realmente no entendía como a esta pequeña podían ocurrírsele tantas cosas, sin duda tenía una gran imaginación.
― No cielo. No vamos a regalar a Thommy… y si se pueden tener dos o más bebés, ahora tú serás la hermana mayor de Thommy y de este nuevo pequeño ― dijo Bella.
― ¿Thommy será mi hermanito? ¿Edward vivirá con nosotras, mami? ― Exclamó la princesa.
Bella se ruborizó. Y la comprendía, después de todo en ningún momento habíamos hablado de que haríamos, aunque yo ya lo tenía decidido, por lo que mire a Bella y asentí con mi cabeza.
― Si cielo, viviremos todos juntos ― respondió mi diosa, con una sonrisa que demostraba lo feliz que le hacía la idea.
― Bien, ahora vamos a desayunar que quiero que salgamos a pasear ― dije, al tiempo que cargaba a los dos pequeños y me dirigía a la cocina.
Luego del desayuno, nos cambiamos y desde el hotel, nos trajeron una cesta con unos emparedados, refrescos, frutas y hasta golosinas, ya que me había propuesto llevarlos de picnic a las orillas del lago.
Pasamos una tarde única, realmente disfrutando todos juntos, en familia.
Pov Bella.
Vi a mi hija reír como nunca, correr con Edward por todo el prado, mientras que Thommy y yo, no dejábamos de jugar.
Cuando bajaba el sol, decidimos volver a la habitación. A esa hora yo ya estaba exhausta, y todavía nos faltaba bañar a los niños, darles su cena y acostarlos. En el camino de regreso a la cabaña, me dormite en el auto, Edward me bajó y me llevó a la cama directamente.
― Ya me levanto, Ed ― dije, cuando me depositó con cuidado sobre el colchón.
― No hace falta. Descansa, yo me ocupo de los niños.
― ¿Seguro?
― Si, cielo. Tú descansa ― me dio un suave beso y me dejó dormir un poco más.
Pov Edward.
La salida fue hermosa muy "familiar". Aunque Bella volvió agotadísima, la entendí y me dispuse a bañar a los niños.
Bañé a Thommy, que estaba bastante tranquilo y cansado: luego, lo dejé en su habitación y lo coloqué en su cuna para que jugara un poco con algunos muñequitos que tenía en la misma.
Luego de preparar la bañera para la pequeña, Mía se metió en ella, jugó un rato con la espuma y finalmente comenzó a enjabonarse. Mientras se pasaba la esponja por las piernas, empezó a llorar de la nada.
― ¿Qué te pasa, Mía? ― pregunté, alarmado.
― Mira lo que tengo… ¿qué es?
La pequeña había levantado su pierna, y ahí pude observar un gran moretón en su pantorrilla.
― Es un moretón, cielo. ¿Cuándo te golpeaste?
― No me golpeé.
― Bien. Luego le preguntaremos a mami, a lo mejor ella se acuerda. Ahora no te preocupes, que en unos pocos días se te pasará. ¿Te duele?
― No... No me duele ― aclaró la niña, lo que hizo que fijara toda mi atención en ella, ya que si fuera producto de un golpe, el hematoma debería dolerle.
Luego de que terminé de lavarle el cabello, decidí sacarla del agua y comencé a vestirla, al mismo tiempo que me fijaba si presentaba algunos otros hematomas en su cuerpo. Finalmente, descubrí dos más, igual de grandes y sin que ella presentara dolor. Definitivamente la coloración parecía indicar que no eran productos de contusiones, lo cual me hizo pensar que podía llegar tener algún problema sanguíneo.
Una vez que salí del cuarto de baño con la pequeña en brazos, me encontré con Bella que está sentada jugando con Thommas.
Ella se giró a mirarnos, mientras atravesábamos la habitación.
― Ven, Mía. Mamá te cepillará el cabello ― dijo, llamando a la niña.
La pequeña se dirigía a los brazos de su mami, quien al tenerla cerca la llenó de besos y comenzó a peinar su larga cabellera castaña.
― Calentaré la cena, cielo ― le anuncié, mientras le di un corto beso y me dirigí a la cocina.
A lo lejos puedo escuchar la vocecita de la pequeña.
― Ma, ¿cuándo podré ver a mi hermanito?
― Es muy pronto todavía, tiene que crecer aún más ― aclaró Bella.
― Mami… tenemos que comprar cosas para el bebé.
― Si, cielo ― contestó.
― ¿Y dónde dormirá el bebé?
Me asomé, colocándome más cerca de la sala para contemplar la escena y vi que Thommy se levantaba poco a poco, acercándose a Bella. Ella seguía ajena a todo, conversando con Mía. Y mi pequeño comenzó a balbucear.
― Maaaa, ma- ma ― dijo, balbuceando.
Me quedé helado. Nunca me hubiese imaginado que mi pequeño dijera su primera palabra tan pronto, y menos que la misma fuera "mamá" dirigida a mi diosa. En realidad, desde que nos conocemos, la conexión entre ellos fue única y ahora nos transformaríamos en toda una familia, asique no era tan ilógico que él la mirara de esa forma, más siendo que Mía la llamaba así. Pero tenía miedo de la reacción que tuviese Bella con él, no sé como tomará este hecho. No sé si está preparada para ser la madre de mi pequeño.
Pero mi caja de pandora personal se encargó de demostrarme en tan sólo unos segundos, que le encantó que Thommy la llamara así.
Ella lo tomó en brazos y lo llenó de besos.
― ¡Me encanta que me digas mamá, pequeño... te amo, te amo te amo! ― repetía, al tiempo que jugaba con su naricita.
Luego volteó y me buscó con la mirada.
Vi sus ojitos cubiertos con pequeñas lágrimas y dijo.
― Edward, ¿escuchaste como me llamó?
― Claro que si, amor. Te llamó como lo que eres: su mamá ― y los abracé muy fuerte.
Ese fue el primer gran abrazo en familia.
La cena transcurrió tranquila, los niños enseguida se fueron a dormir, luego de que su mami les diera el beso de las buenas noches, yo me preguntaba si algún día Mía me permitiría ser su papá... el hecho de imaginármela llamándome así, me hacía sentir muy feliz.
Luego de darle un beso a la pequeña, Bella y yo nos dirigimos a nuestra habitación, dispuestos a tomar un rico y calentito baño en el jacuzzi, para luego dormir abrazados.
…
Por la mañana, cuando nos levantamos, empezamos a armar nuevamente las maletas, ya que por la tarde ―luego de almorzar― volveríamos a Forks.
La mañana fue tranquila, jugando y disfrutando de los niños, y luego un viaje que estuvo demasiado sereno ya que todos se habían dormido en el transcurso.
Por la noche, fuimos a la casa de mis padres a cenar. Esme quería hacer una pequeña celebración porque tenía a toda la familia unida.
La verdad, realmente, me sentía… demasiado feliz. Como nunca lo había sido, sentía que no me podía faltar nada, que tenía la mejor familia.
En la noche, nos fuimos a casa de Bella, allí armamos en el cuarto de Mía una cuna portátil para Thommy, mientras mi diosa tomaba un baño antes de acostarse,
Escuche a Mía llorar, por lo que rápidamente fui a su habitación.
― Princesa, ¿qué pasa? ¿Por qué lloras?
― ¿Por qué yo no puedo tener un papá? Charlotte tiene una mamá y un papá, Thommy tiene papá y ahora también mamá y el bebé que tiene mamá en la panza también pero yo no tengo papá... ― dijo, mientras que miles de lagrimas se deslizaban por sus mejillas.
― Mía… si tú quieres, yo puedo ser tu papá. Sería un honor para mí, el tener una hijita tan linda y buena como lo eres tú ― respondí, mientras la abrazaba.
― ¿te puedo decir papi?
― Claro que si pequeña, será de la misma manera que Thommy le dice mami a tu mamá: desde este momento, yo seré tú papá ― y le di un beso en la frente, para terminar de arroparla. Cuando apagué la luz de la habitación, me despedí.
― Buenas noches, princesa.
― Buenas noches, papá.
¿qué les pareció el capitulo? ¿les gustó? ¿Me dejan su comentario?
