E creado un Slogan: I BLELIVE IN MADAZETSU
SIENTO NO HABER PODIDO ACTUALIZAAAAAAAAAAR!
Deisclaimer: Naruto no me pertenece a mi si no a Kishi… me duele la espalda.
MINI TROZO DE PARODIA EXTRAÑA! (chantaje)
****GAiXRaquel jajajajajajaj Por favor gente normal abandonen esta parte de la historia que le dedico a mi amiga… la mato***
-Bueno y… ¿estáis con alguien?-preguntó Asuma sacando el tema.
A varios de los comensales les puso nerviosos.
-No puedo pertenecer a un solo niño…-dijo Orochimaru dándose aires de grandeza.
Kabuto miró triste al suelo, nunca le querría a él.
-Yo….-dijo Yamato nervioso-na… nadie…
-yo… bueno-dijo Kurenai guiñándole el ojo a Asuma.
-Yo estoy con una chica… se llama Raquel… empezó ella a venir tras de mí, después de encontrarnos un par de veces por la calle… bueno nos enamoramos ¡Es el poder de la juventud! Pero no la pude traer porque ahora mismo está en la playa.
Explicación a lo anterior: hay un OC que es una amiga mía que está enamorada de Gai que se llama Raquel y ya que no le encontraba pareja pues puse una insinuación (me hizo chantaje con Madazetsu no pude negarme) ¿Cómo es que se enamoro de Gai? Pues no lo sé.
Parejas:
Sasunaru
Jiramina
Madazetsu
Peinnaga
Kakuhidan
Sasodei
Naruhina
Asushika
Kisaita
¿Me salto algo?
Un amanecer turbulento
Pein en la taza del wáter con la puerta de este cerrada, la fiesta que se oía a lo lejos y los leves gemidos de Nagato, repartía besos sobre el cuerpo de este que estaba en su regazo. El menor rojo de vergüenza ojos medio cerrados disfrutando del momento, labios entre abiertos y un tanto rojos de todos los besos que había recibido por parte de Pein, agarrándose a la medio abotonada camisa blanca que llevaba el de pelo naranja.
-Pe… Pein-dijo Nagato poniéndose rojo.
El mencionado le miró un momento antes de besarle de nuevo.
-¿sí?-preguntó
-Y… yo…-dijo Nagato tensándose-yo no entiendo nada-dijo relajado.
Pein sonrió y le besó dulcemente.
-n… no quiero ser un remplazo-dijo triste.
El otro suspiró apartándose de él, aun con una sonrisa en los labios.
-¿no me oíste antes? Dije que te quería, que no sentía nada por Konan.
Nagato le miró unos segundos sorprendido antes de que unas lágrimas cayeran de sus ojos, y una sonrisa de felicidad se estableciera en su cara para quedarse.
-¿de… de veras?-preguntó Nagato.
-¿Cuántas veces más tengo que repetírtelo?-preguntó con una sonrisa de autosuficiencia en la cara.
El más joven se acercó al rostro de Pein, su aliento chocando contra este, invitándole a cerrar los ojos y disfrutar de la sensación.
Nagato se puso aun más rojo sus labios cada vez más cerca de los de Pein, mientras su cuerpo temblaba por los nervios. Al final, con valentía, besó lentamente los labios de Pein, mientras este último le acariciaba el pelo.
El menor separó sus labios del de pelo naranja al poco y se apartó aun temblando.
-¿Vas a hacer eso cada vez que te lo diga?-preguntó sonriendo.
Nagato se puso aun más rojo y asintió con timidez.
-Pues, te quiero-dijo Pein.
Los labios de Nagato tímidamente sobre los suyos.
-te quiero…-susurró Pein para que el menor le volviera a besar.
-Te quiero, te quiero-susurró de nuevo.
Está vez el mayor tomando el control del beso. Mientras que pillaba desprevenido al otro que se ponía rojo y envolvía sus brazos alrededor del cuello de Pein.
-Eres adorable…-dijo el mayor sonriendo.
El más pequeño notó como su novio se había deshecho de su camisa que ahora estaba abierta y miraba a sus pantalones.
El de pelo naranja colocó sus manos sobre el pecho desnudo de Nagato y comenzó a descender.
El pelirrojo jadeó y colocó sus manos sobre su pantalón, sujetándolo, cuando Pein trataba de desabrocharlo.
El mayor por su parte sonrió y le besó dulcemente mientras acariciaba sus mejillas rojas.
-sh… tranquilo, tranquilo-le dijo besándole de nuevo.
****Madazetsu*****
-¿có… cómo has dicho?
Un Zetsu sorprendido miraba a Madara como en un estado de shock aun sin creerse que el moreno hubiera hecho eso.
-tú… tu…-dijo Zetsu temblando.
El bicolor retrocedió un paso y Madara le acarició la mejilla en un leve roce.
-Zetsu yo…
-¡No me toques!-dijo apartando la mano del Uchiha de su mejilla.
Madara miró con tristeza como la persona en la que había confiado le apartaba y le rechazaba. Pero ya se esperaba que después de esos sus planes de estar con Zetsu se arruinaran para siempre. Sabía que aun día se acabaría después de todo. Quizás por eso siempre trató de no encariñarse con él… pero le resultó imposible. Y ahora tenía una larga despedida de por medio. Sus labios, su tacto, su sabor, su risa, su olor… su corazón… eran algo que jamás le pertenecería de nuevo.
-¿cómo… pudiste hacer eso?
"sí…" pensó Madara "algo así pasará"
-Así que…-dijo Zetsu sorprendido-eso es lo que pasó.
El bicolor sonrió triste y miró al suelo, aun tratando de asimilar lo que le había dicho Madara.
El moreno extendió su mano para acariciarle la mejilla, pero inmediatamente la retiró, al recordar lo que había pensado que pasaría antes.
El Uchiha se dio la vuelta, dándole a Zetsu la espalda.
El bicolor ya no entendía nada. ¿No le había dicho Madara su secreto? Eso significaba que confiaba en él y que quería que estuvieran juntos.
Pero entonces el Uchiha, se había dado la vuelta y pretendía marcharse, sin si quiera una palabra de despedida Madara tenía planeado salir de su vida. Quizás lo que le había dicho no era más que una mentira para ahuyentarle, lo de su hermano, su padre, sus sobrinos… solo era para no tener que estar más con él. Entonces de nuevo comenzó a sentir ese miedo a perderle y podía ver como Madara se alejaba más y más de él.
Entonces corrió hacía él tratando de alcanzarle, y podía ver como la distancia era interminable, por mucho que luchara para llegar hasta él, nunca estaba lo suficientemente cerca. Creyó que el que Madara le contara su mayor secreto les acercaría, pero parecía tener el efecto contrario.
El moreno se sorprendió al sentir como Zetsu le abrazaba desde la espalda, haciéndole que parara en seco.
-¿Zetsu?-preguntó dándose la vuelta.
Sus ojos encontrándose con unos acuosos.
-no me dejes por favor, me da igual lo que hallas echo…-dijo escondiendo su cabeza en el cuello de Madara.
El Uchiha le miró con tristeza. Entonces se dio cuenta de que quizás se había equivocado al pensar que Zetsu ya no le querría, porque después de todo ahí estaba llorando mientras le abrazaba muy fuertemente, como si jamás le quisiera dejar ir.
Se dio la vuelta en los brazos del bicolor, pera devolverle el abrazo, mientras le besaba la frente y sentía como el menor ocultaba su rostro en su pecho.
-no… no me dejes….-dijo Zetsu.
-Zuzu… tranquilo, no me voy a ir a ninguna parte, no me alejaré de ti-dijo Madara mientras le acariciaba el pelo.
-¿Me lo prometes?-preguntó abrazándose más fuerte a él.
-si… por supuesto que sí-dijo separándose de él para besarle lentamente.
El bicolor se dejaba besar contento, solo abrazándose a Madara, mientras que el Uchiha exploraba su boca a gusto y le acariciaba el pelo.
-pensé… que ya no querrías saber nada de mí-dijo Madara después de cortar el beso.
-no podría hacer eso…-dijo Zetsu ligeramente rojo.
El moreno sonrió besándole de nuevo.
Las manos del Uchiha bajaron seductoramente por su espalda hasta llegar a su trasero, donde se paró un rato acariciándolo y tratando de llegara hasta a él metiendo sus manos en los pantalones de Zetsu.
-m… Madara ¿era todo un truco para abusar de mi?-preguntó Zetsu de forma seductora mientras un sonrojo cruzaba sus mejillas.
Madara le atrajo más a él, sus manos debajo del pantalón del de pelo verde.
-Para eso no necesito excusas…-dijo mordiendo el cuello de Zetsu.
Zetsu gimió al sentir como Madara chupaba y mordía su cuello.
-M… Madara vas a dejar marcas…-se quejó Zetsu tratando de apartarle.
-¿y qué? Siempre lo hago…-dijo lamiéndole el labio inferior a Zetsu.
-ya… pero la gente se empieza a preguntar quién es mi amante secreto.
-¿Para qué te crees que te marco? Aparte de porque tienes una piel muy apetecible…-dijo Madara relamiéndose.-es para que todos sepan que ya estas con alguien, que tienes dueño, que eres todo mío, y solo mío…-dijo Madara mientras le besaba de forma hambrienta-y esto también es mío…-dijo aun tocando el culo del bicolor.
Zetsu se puso muy rojo tratando de separarse de él.
-Qui… quita yo no soy de nadie, y deja de tocarme, pervertido.
-Vámonos a casa si no quieres que te devore ahora mismo Zetsu-chan-dijo mordiendo el lóbulo de la oreja del menor.
-¡"Chan"! ¿Crees que puedes llamarme así, viejo pervertido?-exclamó Zetsu ofendido.
Madara por su parte se limitó a juntar sus caderas haciendo que Zetsu gimiera ante el roce.
-Te veo muy necesitado…-dijo pesando a lo largo de su mandíbula-Zetsu-chan….
-¡Serás!
Y entre risas Madara arrastró a Zetsu fuera del lugar donde se celebraba la fiesta.
*****Sasunaru******
Sasuke había visto bailar antes a Hinata con el rubio. Con su rubio. Y había visto esas miradas que la dirigía. A él jamás le miró de la misma forma.
Cuando acercó a Naruto a él para bailar, podía sentir como no le sujetaba tan cerca como sujetaba a Hinata. Nada era igual
En unas semanas con Hinata se había enamorado más que en meses con él. Después de que le contara su secreto… de todas las cosas que pasaron juntos, había elegido a la chica.
No importaba si trataba de competir con ella, siempre quedaría detrás en el intento. Si se hubiera quedado con Naruto en vez de echarle ese día de su vida.
Si solo hubiera podido tener un poco de humildad antes, y aun que fuera mentira, decirle a Naruto que le quería… quizás no se habría enamorado de otra persona.
Aun que dicen que lo mejor es dejarlos ir…
Si Naruto la amaba a ella… ya había llegado tarde…
Mientras bailaban podía sentir como la mirada de Naruto no iba dirigido a él sino a Hinata de nuevo, por mucho que lo intentara… el siempre se fijaba en ella. A pesar de que tratara de llamar su atención…
Nada servía.
Unas ganas incontrolables de decirle que le mirara solo a él se apoderaron de su mente, pero nada servía ya.
Solo soltó las manos de Naruto, dejó su mano caer de su cadera, y miró por última vez a esos ojos azules.
-No quería hacerte perder el tiempo, baila con quien de verdad quieres…-dijo alejándose de Naruto.
Su orgullo ya por los suelos, no sentía que tuviera nada más que perder.
Cuando una mano le agarró.
*****Kakuhidan******
Kakuzu había acabado discutiendo con Hidan que había vuelto a ser el de siempre olvidándose de sus problemas. Kakuzu por su parte se agobiaba preguntándose cuánto les habría costado la boda a Kakashi e Iruka.
Hidan cogió un trozo de tarta y ambos quedaron solos en la mesa.
-Hidan… estás manchado…-dijo Kakuzu.
El de pelo plata miró confuso.
-¿Dónde?
-Aquí-dijo Kakuzu lamiéndole los labios.
Hidan por su parte se puso ligeramente rojo.
-O… oye gilipollas no hagas eso….-dijo Hidan mientras le fulminaba con la mirada.
Kakuzu por su parte sonrió haciendo que el de pelo engominado se pusiera más rojo.
-Sigues manchado-dijo inclinándose donde estaba Hidan sentado.
-¿qu... qué?-preguntó confuso.
Entonces Kakuzu comenzó a lamer su cuello.
*****Yamasai Asushika*****
Sai se sentó sobre el regazo de Yamato.
Este por su parte solo le acarició la cabeza, ya no le importaba si alguien les veía o no, después de todo tenía que aprender a vivir tan tranquilo como Asuma y Shikamaru.
-Sai…-dijo el castaño.
El mencionado solo escondió su cabeza en el pecho de este.
-aun no me hago a la idea de que te vayas a morir.
Yamato por su parte sonrió.
-venga… sabes que eres joven encontrarás a otras personas… te enamorarás…
-yo ya estoy enamorado-le interrumpió Sai mirándole seriamente a los ojos.
Yamato iba a interrumpir diciendo algo en broma tratando de quitarle peso al asunto pero la mirada de Sai le hizo ver que hablaba en serio.
-Aun eres muy joven para saber lo que es enamorarse…-dijo Yamato.
Sai miró a las parejas bailando, aun con su rostro apoyado en el profesor.
-Sensei… ¿tú has estado enamorado?
Entonces Yamato recordó, todas las sonrisas de Sai, sus noches juntas, la palidez de su piel, y lo suave que era, sus palabras de ánimo, su sonrisa. Y entonces él también sonrió tristemente.
-Sí que lo he estado-dijo besando a Sai.
EL humor del mayor cambiando repentinamente.
El moreno se puso rojo y continuó el beso.
****JIRAMINA*****
Jiraiya se encontraba en una de las mesas rodeado por chicas preciosas, mientras Minato solo observaba desde la mesa.
Jiraiya era así. Siempre ligando con todo el mundo, eso nunca cambiaría.
Minato era consciente de que su novio probablemente ni si quiera quería estar con él. Recordaba aun ese día.
Minato avanzó por el pasillo nervioso para encontrarse con Jiraiya. Ambos sorprendidos de ver al otro.
-Tengo algo que contarte-dijeron ambos a la vez.
-Es urgente-dijeron de nuevo al mismo tiempo.
-Tu primero-dijo Jiraiya tranquilo.
-Estoy embarazado… de ti…-dijo Minato poniéndose rojo mientras miraba al suelo.
Jiraiya se sorprendió, sus ojos se abrieron más de lo normal.
-A… es… to…
-¿qué… qué ibas a decirme?-preguntó Minato aun con ese rubor en sus mejillas.
-mejor… olvídalo…-dijo el de pelo blanco.
"Seguro que ese día iba a cortar conmigo" pensó Minato.
Rápidamente miró al suelo triste. Su presencia solo entorpecía a Jiraiya, ya estaba de nueve meses casi, pronto saldría de cuentas.
Quizás podía decirle a Jiraiya que no importaba si quería irse… que podía hacerlo, que él se cuidaría solo, volvería a su empleo en el internado.
Claro, que obviamente él no quería dejar a Jiraiya ir… pero no era momento de ser egoísta.
*****Sasodei*****
La fiesta estaba acabando y Kakashi llevaba a un cansado Iruka casi dormido sobre él, mientras sonreía feliz. Además, el pobre Iruka no iba a dormir esta noche, después de todo era su noche de bodas.
Por otra parte Kisame e Itachi salieron cogidos de la mano. Pein se llevaba a un dormido Nagato en sus brazos con cuidado. Zetsu había desaparecido horas antes con Madara y créeme cuando te digo que aun no consiguió dormirse. Deidara se había ido pronto y estaba tirado sobre la cama de la habitación, mirando al techo con las luces aun apagadas. Hidan volvía riéndose con Kakuzu.
Cuando ambos se despidieron con un beso a la puerta de la habitación.
Hidan entró eufórico, y se encontró a su compañero tirado en la cama con aire solemne, lo que hizo que su humor decayera un poco y se sentara al lado de su amigo.
-¿qué hay rubia?
-nada…-dijo Deidara-Buenas noches-dijo tapándose con la manta hasta arriba.
Hidan se encogió de hombros y se levantó de la cama dispuesto a ir a la suya.
Al día siguiente, Deidara estaba en la cama aun con los ojos abiertos, sin pegar ojo desde la otra noche.
Hidan se dio la vuelta, al sentir la leve luz penetrar en la habitación. En la cama de al lado podía ver al rubio, durmiendo, aun con el smoking puesto de anoche, que no tenía fuerzas ni para quitárselo, con los ojos abiertos y ojeras, aun mirando al mismo punto de anoche. Aun tratando de asumir que Sasori se iba para siempre, que jamás le volvería a ver. Aun tratando de no llorar.
-¿Has dormido bien?-preguntó Hidan sentándose en la cama.
Deidara negó levemente con la cabeza.
-Ni si quiera me despedí de él como es correcto…-dijo Deidara lamentándose.
Hidan suspiró cansado.
-¿Ya se ha ido?-preguntó el de pelo plata.
-Lo que recordará de mi es a un idiota que parecía que le quería echar…-seguía el rubio a su ritmo.
-¿Se iba a las 8 el enano?-preguntó mirando el reloj.-son las siete, puedes ir al aeropuerto.
Los ojos de Deidara se abrieron de par en par, y las lágrimas casi se escapan.
-¿Cómo iba a hacer eso? No me querrá ver, y no voy a llegar ahí en una hora… tendría que pedir permiso para salir el internado y por mucho que corriera…
-¡Rubia!-dijo interrumpiéndole-el guardia de la entrada está durmiendo a estas horas, y hay un montón de taxis a la entrada vacios esperando a que alguien los suba, desde que pusieron ese hotel al lado siempre hay taxis, así que corre.
Deidara se levantó de la cama y corrió hacia la puerta.
-gracias…-murmuró antes de salir corriendo capillo abajo.
Al salir a la calle siguió corriendo hasta escapar por la gran verja y coger uno de los taxis que había en el edificio continuo al internado. Ya no podía pensar en si esto estaba bien o mal, solo quería salir de ahí cuanto antes y llegar hasta Sasori.
-Al aeropuerto…
Ahora que lo pensaba se acababa de salvar por los pelos, llevaba dinero en los bolsillos del smoking que se había obligado a llevar anoche.
El tiempo en el coche pasaba muy rápido, y quien le iba a decir que a las siete y media había coches aun en la carretera.
Rápidamente pagó el conductor fijándose en la hora.
7:47
Apenas quedaba tiempo, así que corrió hacia recepción preguntado por el avión de las ocho a Italia. La respuesta fue que estaban embarcando.
Deidara sentía su corazón latir a mil por segundo mientras corría pasillo atreves y se saltaba todos los controles de seguridad, hasta que a lo lejos le pareció ver a Sasori, y corrió animado a atraparle.
Pero cuando llegó el chico había desaparecido por el pasillo y la azafata le impedía entrar.
-Por favor, tengo que pasar tengo que despedirme de alguien.-suplicaba Deidara.
-Lo siento señor, no podemos dejar pasar a nadie sin billete.
Deidara suspiró dándose por vencido, mientras se sentaba en uno de los bancos azules.
Jamás volvería a ver a Sasori.
Los segundos pasaban y se hacían horas interminable donde el rubio había olvidado había más mundo fuera. Para él no quedaba más que su arte.
Siempre había estado enfrascado en su mundo, no quería hacer amigos, y tampoco se le daban bien. Siempre mandaba a todos a la mierda ya que ninguno entendía su arte. Y entonces encontró a alguien con quien estar. Alguien con quien, a pesar de ser orgulloso, podía estar porque le admiraba y esa persona estaba bien con él porque alimentaba su gran ego. Quizás solo era por eso por lo que estaban juntos. Bueno, ya no lo estaban. Después de todo, Sasori se había marchado.
Y de pronto cuando creía que iba a llorar notó una mano en su hombro.
-¿Deidara?
El rubio ante la familiar voz giró la cabeza.
-¿Sa…. Sasori?
CONTINURA… no pude actualiza resta semana porque… N O HABÍA INTERNET!
Comentadme parsa decirme que os pareció y como continuarlo y si queréis que lo continue
EN el proximo capitulo…. Bueno va a ser algo impactante XD
¿Qué pasara con Sasori y Deidara?
