Capítulo 26: DOS MITADES DE UN MISMO CORAZÓN

Hermione llegó corriendo a su habitación y apenas entró en ésta, azotó la puerta y colocó un hechizo para que nadie pudiera abrirla.

Estaba tan enojada consigo misma y con Harry, se sentía tan vacía, pero a la vez llena. Llena de dos malditos sentimientos que quería arrancar de su alma. Amor y dolor.

Caminó tambaleándose hasta su cama y se sentó en ésta, sentía que las fuerzas la abandonaban, pronto se encontró sentada en el suelo recargando la espalda sobre su lecho, abrazando sus piernas contra su pecho, sollozando incontrolablemente.

Ya había terminado. Al fin, después de tantas peleas, celos, desconfianza e inseguridades. Su relación había terminado con el único amor de su vida.

Su garganta quemaba, los ojos le picaban, el pecho le aplastaba el corazón. Lo había perdido.


Harry no supo ni como había llegado a la Sala de los Menesteres, ni cuándo entró al castillo y menos cuándo atravesó la mitad de éste para refugiarse ahí. Ni siquiera sintió sus puños aporrear las paredes, los muebles. Nada.

Sentía emanar la sangre de sus nudillos, pero en definitiva no era más de la que brotaba de su corazón herido.

La había perdido y esta vez para siempre. Así lo habían decidido.

Y todo por las malditas inseguridades. Tal vez ella tenía razón. Aun eran muy jóvenes para tener una relación.

Quizás el amor no es suficiente, pensó con dolor y un recuerdo viajo a su mente al igual que a la de la castaña…

Flash Back

Harry se giró y se acercó a Hermione mientras ésta dejaba que sus sentimientos se apoderen de ella, al igual que sus labios y todo su ser.

Toda la inseguridad había quedado atrás, entre sus brazos se sentía la chica… la mujer más segura del mundo. Esto no podría ser más perfecto, él estaba sobre ella besándola y abrazándola gentilmente entregándole todo su amor, al igual que ella a él.

Se siguieron besando en los labios hasta que rompieron el beso y el pelinegro prosiguió a besarle el cuello, la castaña sentía algo que jamás había sentido con nadie, amor y pasión.

Él era la única persona que había habitado su corazón y a la única que le permitió tanta libertad con su cuerpo.

— ¡Te amo! — le dijo Harry mientras subía sus besos hacia su oreja y ella se estremecía por sus palabras y caricias.

No son conscientes de nada y ya no tienen pensamientos coherentes. Todo se perdió en el momento en que sus labios se unieron. Hermione se alegraba de que fuera con él con quien dejaría atrás la niñez. Los juegos de niños habían quedado en el pasado para ser reemplazados con besos, caricias y palabras de amor.

Ya lo había despojado de su camiseta y podía acariciar libre y lentamente su espalda, aunque la noche era fría y áspera el tacto que sentía la castaña es muy diferente, era cálido y suave.

Sus labios se volvieron a unir mientras las manos de Harry trataban de liberarla de la blusa, pero en la posición en la que estaban era difícil así que Hermione los hace girar para que puedan tener más alcance.

Están casi en las mismas condiciones y la castaña no pudo evitar sonrojarse por como la besa, acaricia y la mira, esos ojos verdes recorriendo cada parte de su cuerpo la hacían sentir nervios.

Nervios y seguridad. Pasión y amor. Temor y tranquilidad.

Eran sentimientos mezclados que muy raramente se juntaban, como en esta ocasión.

Ahora los dos están sin camiseta y Hermione se encuentra arriba de Harry, al ojiverde le gusta la posición en la que están, con ella plantando besos por su cuello y la parte sensible detrás de su oreja. Se siente tan vulnerable con sus caricias y besos.

Siente que puede perder la vida en cualquier momento si ella se detiene y se aleja de él.

Sus labios sobre sus pieles son la mejor sensación jamás antes conocida, lo darían todo porque se besarán y se acariciaran de éste modo por toda la eternidad, las vidas mismas darían por sólo uno de sus besos.

Se estremecen bajo sus manos, jamás habían sentido un tacto tan suave y cálido. Harry se está volviendo loco de amor por el cómo lo besa y acaricia.

Necesita probar su suave piel de nuevo así que los hace girar posicionándome entre sus piernas mientras la besa en los labios, esos labios tan dulces y cálidos.

Nunca un beso había significado tanto para él, hasta que probó sus labios, los de Hermione, la mujer que ama, la única que ha amado y amara por la eternidad.

Despoja a Hermione de otra prenda dejándolos en las mismas condiciones.

Nunca había visto a la castaña en éstas condiciones, sin embargo, la vista que tiene es hermosa, la mejor que había visto hasta que se deshaga de las prendas que faltan.

Los besos del pelinegro bajaron de rumbo probando cada parte de su cuerpo semidesnudo mientras ella acariciaba su espalda y buscaba el botón del pantalón de él.

Los besos aumentaron a medida que ella lo iba despojando de los pantalones.

Se sienten maravillosamente bien porque van a entregar su corazón y su alma a la única persona que aman y los ama con la misma intensidad que ellos.

Vuelven a unir sus labios y Harry siente un ligero escalofrío en las piernas a causa de que están desnudas. No tienen ningún paso para seguir sólo el latir de sus corazones que les piden a gritos estar juntos.

— ¡Te amo Harry! — le dijo la castaña mientras lo mira a los ojos. En sus palabras el pelinegro encuentra la seguridad y la valentía que le hace falta para seguir actuando como ahora; encuentra el coraje para seguir viviendo.

La besó dándole a conocer lo mucho que la ama y necesita en ese momento al igual que ella le demuestra lo mismo devolviéndole el beso con la misma energía.

Harry despojó a Hermione de otra prenda y giraron de nuevo, lo estaba volviendo loco con sus caricias y sus besos sobre su pecho, cuello y orejas. Sentía un volcán de emociones en su interior que estaba a punto de estallar en cualquier momento.

Giran de nuevo y el pelinegro la besa intensamente mientras en su interior se debate una pelea para ver quien lleva el control entre el corazón y la lógica, pero obviamente lo que no saben es que su corazón ganó hace mucho. Ganó desde el momento en que la vio entrar por la puerta.

Necesita sentirla por completo y al parecer ella siente lo mismo que él; se liberan de sus últimas prendas y ahora sólo son uno, un latido, un corazón, un alma, un beso, una caricia, un abrazo… un sentimiento.

Harry la acaricia gentilmente procurando no hacerle daño y tratando de que sienta lo mismo que él en este momento.

No hay límite para sus besos, caricias y movimientos.

Suben por una montaña de sentimientos, una montaña de amor.

Y llegan al paraíso tomados de la mano, con sus corazones y cada célula de su ser actuando en sincronía.

Tiempo después se separan lentamente y sonríen mientras se acuestan lado a lado abrazados.

Ahora nadie podrá separarlos, a partir de ahora son uno, un corazón, un alma.

Fin Flash Back

— Que fácil resultó separarnos ¿no Harry?… — preguntó Hermione a la nada, con dolor — a pesar de que pensamos que estaríamos juntos siempre, y nadie nos separaría, no… — su voz se quebró, recargó la cabeza hacia tras inhalando profundamente, quizás tratando de alcanzar algo de paz.

Flash Back

— ¿Qué sucede Harry?, ¿porque te quedaste tan pensativo? — lo llamó Hermione sacándolo de sus pensamientos.

— No es nada…

¿Cómo que no es nada?, se reprochó a sí mismo el pelinegro.

— Quiero decir, lo que quiero decirte es que… Hermione sé que hasta hace poco es que hemos empezado a salir y pues lo de anoche… ¡lo de anoche fue lo mejor que pudo haberme pasado en la vida, pero…! — su garganta se quedó seca.

— ¿Pero?… — lo miró confundida y luego su rostro se vio claramente triste — ¡Harry, ¿tú me amas?! — preguntó con voz entrecortada.

— ¡Por supuesto que te amo Hermione!… ¡tú eres lo que más amo en la vida y siempre será así!, ¡jamás lo dudes!, ¡pase lo que pase siempre te amare!

Y quiero que… se formó en sus pensamientos.

— ¿Entonces porque te has quedado tan pensativo cuándo me dices que lo de anoche fue lo mejor que te haya pasado en la vida, pero…?

— Pero ya no quiero un noviazgo contigo — terminó por ella.

— ¡¿Qué?! — exclamó con lágrimas en los ojos mientras apartaba la vista de él.

Maldición Potter ¿qué cosas dices?, ¿porque no eres directo y ya?

— Lo que quiero decir es que… ya no quiero un simple noviazgo…

Otra metida de pata, ¿no podría ser más idiota?

— Hermione yo…

¡Vamos, ya díselo!, se reprochó.

— Hermione, quieres… ¡¿quieres irte a vivir conmigo a Grimmauld Place antes de regresar a Hogwarts?! — dijo esto rápidamente.

— ¿Qué? — Hermione levantó la vista rápidamente y lo miró con una mirada que no le decía nada.

Tal vez me apresure, pensó con tristeza el pelinegro.

— ¡¿Quieres vivir conmigo?! — preguntó lentamente y más seguro de lo que se había sentido en la vida.

Fin Flash Back

— Eso fue el peor error que pude haber cometido… — se lamentaba Harry, sentado en el suelo, recargándose en la fría pared que había golpeado antes — tal vez si no te hubiera pedido que viviéramos juntos… quizás seguiríamos juntos… — las lágrimas bañaron su rostro.

Flash Back

Pasaron varios minutos que se le hicieron eternos a Harry; su garganta estaba seca y ella parecía que meditaba la respuesta, pero no mostraba ningún gesto de negación o de afirmación.

Merlín, lo que daría porque aclarara de una vez por todas esto.

El pelinegro sentía los latidos de su corazón cada vez más lentos.

Me he equivocado, ella no va aceptar, después de todo apenas y hemos iniciado con nuestro noviazgo y ya le estoy pidiendo más de lo que podría merecer de ella, pensó con pesimismo.

— ¡Está bien, si no aceptas, yo…! — dijo Harry con voz entrecortada pero no terminó porque Hermione se lanzó a sus brazos tirándolo de nuevo en la cama.

— ¡Si quiero vivir contigo!, ¡nada me haría más feliz que despertar todos los días entre tus brazos! — le dijo con una enorme sonrisa.

— ¿Es en serio?… — preguntó dudoso y ella asintió, rápidamente Harry cubrió sus labios con los suyos — ¡te amo!, ¡te amo!, ¡te amo! — exclamó entre besos mientras ella reía.

— ¡Yo también te amo!

Fin Flash Back

— Me sentía tan segura… quería tanto vivir esa experiencia contigo… pero… — un sollozo nació en su garganta — debí imaginar que no funcionaria, si desde el principio tuvimos obstáculos…

Flash Back

— ¿Tienes que irte? — preguntó Harry con un hilito de voz.

Hermione sólo negó con la cabeza.

— ¿Entonces?

— Ellos… ellos… — lo abrazó de nuevo — ¡no podía perderte!, pero ellos no entienden que nos amamos y yo… nosotros nos amamos, pero… les dije que íbamos a vivir juntos y que ya no soy una niña y ellos… mis padres me hicieron elegir y yo… ¡no podía!… ¡te amo!, pero ellos no lo entienden y… ellos… ¡ellos…! — dijo Hermione entre sollozos, aferrada a su pecho.

— Tranquila… — le limpió las lágrimas y la hizo mirarlo, la mirada de la castaña estaba empañada por lágrimas que intentaba reprimir.

— ¡Yo te elegí a ti!… ¡no podía permitir que nos alejaran!… ¡no ahora!… entonces ellos dijeron que yo… que yo… ¡que ya no tienen una hija!… — la castaña se aferró a su pecho de nuevo mientras los sollozos sacudían su cuerpo — ¡ellos me odian!…

— Tranquila… yo estoy aquí, ¡jamás te dejare!… ¡lo prometo!… ¡juntos hasta el final, lo prometo! — el pelinegro la aferró a su cuerpo.

— ¡Te amo demasiado Harry!, pero si ellos no lo entienden, no me harán cambiar de opinión, ¡ni ellos ni nadie!… ¡por favor no me dejes! — le pidió mirándolo a los ojos.

— ¡No lo haré!… ¡te llevare conmigo!, ¡jamás podría separarme de ti otra vez!… ¡te amo Hermione, nunca lo dudes! — le dijo Harry con lágrimas en los ojos.

Fin Flash Back

— ¡No cumpliste tu palabra!… — sollozaron los dos.

— Dijiste que permaneceríamos juntos y no me dejarías otra vez, pero sólo mentiste — lloró la castaña.

— Que fácil cambiaste de opinión, aun cuándo dijiste que ellos no lograrían que lo hicieran… sólo basto verlos para que lo hicieras… y mentiste de nuevo al decir que nadie se interpondría… — dijo Harry con voz entrecortada.

Flash Back

— ¡Siempre te cuidare Hermione!, ¡jamás dejare que te pase algo malo!… ¡prometo que dedicare mi vida para hacerte feliz, aunque eso dependa incluso de mi propia felicidad!

Fin Flash Back

— No pude cumplir mi promesa, hice todo lo que estuvo en mis manos para cumplirla, pero no fue útil… ¡te perdí Hermione!… ¡te perdí para siempre! — lágrimas inundaron los ojos de Harry y se perdieron entre su rostro.

Flash Back

— ¡¿Te quedaras conmigo?!… ¡¿a pesar de todo?! — preguntó Harry temeroso después de unos momentos en silencio.

— ¡A pesar de todo!… ¡y de todos!… ¡por siempre!… ¡hasta que mi alma deje de habitar éste corazón y cuerpo! — le respondió Hermione con una sonrisa.

— ¡Te amo mucho Hermione!… y no quiero que…

— ¿Sufra?, ¡lo haría si me alejara de ti!

— ¡No sé qué haría sin ti!… — le acarició la mejilla.

— ¡Yo no podría vivir sin ti! — lo interrumpió la castaña mientras acariciaba su cabello.

— ¡Tú eres mi vida! — se besaron.

Fin Flash Back

— ¡Perdóname Harry!… ¡por favor hazlo!… ¡te amo demasiado pero no estoy lista para esto!… ¡SOY UNA MALDITA COBARDE! — gritó llena de dolor la castaña y al final se le quebró la voz y empezó a temblar de la fuerza de sus sollozos.


— ¡Lo siento Hermione!, ¡esperó que algún día me perdones por no haberte hecho feliz!… ¡te amo!… ¡TE AMO! — gritó Harry esperando que pudiera escucharla, el sonido de su voz rompiendo el silencio.

— Nada es igual — expresaron con tristeza Harry y Hermione dejándose caer agotados. En lugares muy diferentes pero unidos aun por un sentimiento. El amor.