Disclaimer: Los personajes y la saga crepúsculo pertenecen a Meyer. Lo único que me pertenece es la historia de este fic.

Puede que algunos personajes tengan un poco OoC en especial Bella, no me agrada el personaje de Meyer. Pero tampoco me saldré en exageración de su personalidad.

Capítulo 26

En la casa Edward nos contaba lo que estaba pasando con los Vulturi.

—Ninguno está feliz. Jane esta desconcertada, no entiende que pasa con Isabella. Alec está furioso. Demetri cree que se volvió loca. Y Santiago está divertido, aunque eso no quiere decir que esté de acuerdo con lo que está pasando.

— ¿Pero están de acuerdo en esperar para enfrentarse con Victoria? –preguntó Esme.

—Cuando Carlisle dijo que ella era la guardia mas cruel que tenían los Vulturi, no le creí, pero escuchar los pensamientos de estos guardias es alucinante, le tienen miedo, pero no lo demostraran. Pero aunque no lo demuestren, Isabella dice algo y ellos lo cumplen por miedo a un ataque.

—Claro ahora es el coco de los vampiros.

—Por supuesto que no Rosalie, ese sería Cayo el creador de Isabella –Edward sonrió con petulancia –. No seas necia Rosalie, ha tenido cinco siglos de entrenamiento, no es ninguna estúpida como piensas; no hay darle crédito más allá del que se merece, pero tampoco hay que quitárselo.

La ira de Rosalie era intensa.

—Muy bien, ya que todos piensan que es poderosa, ¿Por qué no se enfrenta con los neófitos? Ya esta aquí su gente –me miró – deberían ir.

Edward suspiró, no estaba feliz.

—Porque Isabella sabe que Jasper la seguirá.

Todos me miraron.

— ¿Me están criticando por proteger a una mujer? –Les di una sutil vergüenza, y trate de no pensar en ello – nací cuando proteger a una mujer era lo correcto, no importa si es una vampira y mucho menos si es poderosa.

—Por supuesto hijo, entendemos –dijo Esme dándole una mirada de reproche a Edward –, por tal motivos como familia te apoyamos en tu decisión.

—Incluso aunque nos manipules – Edward por supuesto me miraba.

—Haría lo mismo por Alice.

—Porque tengo décadas conociéndola y es mi compañera de por vida.

—Y porque conozco a Bella hace días, piensas que mis sentimientos por ella no son verdaderos. Déjame recordarte que no pasaron veinticuatro horas para que supieras que Alice era tu compañera.

—Porque veía sus visiones, además podía escuchar sus pensamientos y sabía lo que sentía por mi era real.

—Tu solo estas molesto porque por primera vez no puedes entrometerte en la mente de alguien, pues mira como vive el resto del mundo, respetando el espacio del otro, la mente del otro.

—No sabes lo que piensa, esto podría ser una trampa para llevarnos a los Vulturi.

—Sé lo que siente Edward, porque siento lo que siente, pero si eso no fuese así, se recocer una mentira incluso si la dice un vampiro. Ella no está aquí para llevarlos.

—No podemos creerle.

—Ya estoy cansado Edward que acuses erróneamente a Bella solo porque no puedes escuchar sus pensamientos. Me alegra mucho que no puedas escucharlos.

—Una pelea familiar, deberías participar Isabella –volteamos a ver a la vampira que habló.

Los Vulturi estaban allí sus caras eran inexpresivas, excepto la de Jane que sonreía.

No había ningún sentimiento por parte de Bella, eso me sorprendió y me preocupó al mismo tiempo.

—No es mi familia Jane –, su voz era neutra, miró a Carlisle que se sentía culpable–. Mi amo Aro, pregunta si la guardia conformada por: Jane, Alec, Demetri y Santiago se pueden quedar en tu Aquelarre hasta que la amenaza de los neófitos de Seattle sea eliminada.

—Por supuesto Isabella. Pero recuerda que deberán cumplir las mismas condiciones que tú para quedarse –le envié una ola de tranquilidad.

—Por supuesto que la cumplirán. No se alimentaran de humanos en tu territorio.

Ninguno de ellos estaba conforme pero no podían hacer nada, era la única condición por la que Bella estaba aquí.

—Subiremos a la habitación asignada a mí, mientras ustedes tienen su reunión familiar. Permiso.

Estrellé mi ira contra Edward cuando todos ellos desaparecieron por la escalera.

Alice se paró frente a mí deteniéndome.

—No ganarás nada peleando con Edward –la convicción en su voz y sus sentimientos me hicieron desistir.

—Me está cansando Alice, sea tu compañero o no.

—Está preocupado, somos una familia unida, y así estaremos, incluso aunque haya diferencias, pero eso nos hace hermanos.