Era como si… hubiera estado en un trance durante ese momento… sabía lo que quería y tenía que tomarlo… con el poder que ahora tenía no había nada ni nadie capaz de detenerlo en lo que fuera, en lo que quisiera, cuando quisiera y como quisiera… Sin embargo ahora que estaba ahí… jadeando… desnudo, con el cuerpo de su amada expuesto hacia él, parecía que su mente se había despejado un poco, por lo que levantó el rostro hacia ella, sus pupilas de dilataron y su mirada tembló horrorizada ante lo que veía… Estaba llorando… callada sumisamente mientras tragaba los jadeos de sus quejidos, por lo que las lágrimas rápidamente se le corrieron a él. ¿Qué había pasado?...

-…Asuna…

Ella lo miró consternada, no pudo decirle nada, simplemente se sentó y se llevó las manos al rostro, mientras empezaba a llorar amargamente.

Kirito se levantó aún sin comprender, pero sintiéndose sumamente miserable, por lo que la respiración se le aceleró, y las extremidades le temblaban, y como si sólo lo hubiera pensado, el traje de The Angel, volvió a cubrir el cuerpo de Asuna y a él su gabardina blanca, dio un par de pasos hacia atrás y sacudiendo la cabeza sacó las alas y voló lo más rápido que pudo.

SWORD ART ONLINE

BLACK BUTTERFLY

Capítulo 25 "Últimas palabras"

Voló tan rápido y tan lejos como pudo, que llegó un punto en que el tiempo límite en que podía estar sobrevolando la tierra llegó a su fin, sin anticiparlo y sin preocuparse de que si eso llegara a suceder, padecería una caída tremenda desde el lugar donde se encontrara, estaba tan contrariado que nada más importaba que el sentimiento que anidaba en su pecho en esos momentos, el saber que se había convertido en un maldito miserable que había sido capaz de dañar en una magnitud tan alta a la única persona que quería proteger. De un momento a otro se desplomó y cayó entre los árboles, golpeándose con las ramas y al caer al suelo rodó unos cuantos metros, hasta detenerse al perder la aceleración que le quedaba, a pesar del daño recibido y las múltiples cortadas que lucían en su cuerpo, la barra de HP apenas y se movió un milímetro en la zona verde.

Tenía el rostro cubierto de tierra de la planicie en donde aterrizó. Misma que recogió entre sus dedos al hacer las manos puños contra la tierra mientras apretaba los párpados con fuerza y las lágrimas le salían incesantes, sin intenciones de levantarse o más bien de siquiera intentar hacerlo. -…Asu…na…

-No merece la pena… -aquella voz un tanto dulce resonó en dentro de su cabeza, haciéndolo abrir grandes los ojos sorprendido. –Lo que debes hacer es olvidarte de ella… olvidarte de todo… porque después de todo, tú ya no existes… -Sentía una extraña sensación de hormigueo dentro de la cabeza, por lo que se arrodillo tratando de despejarse.

IHO- CIUDAD

Lo tenía fuertemente agarrado de la mano, podía sentirlo, aquella mano masculina entrelazada con la suya, compartiendo con ella su calor y su necesidad de sentir la compañía que podía brindarle, aquella sensación que conocía de sobra, porque había tomado aquella mano una infinidad de veces. Sus pensamientos trataban de traerla de vuelta del sueño en el que hasta hace un momento se encontraba sumida. Abrió entonces los ojos de golpe y la mirada ambarina se posó sobre el joven que acostado a su lado la tomaba fuertemente de la mano, aún mientras dormía, igual que ella hace unos segundos.

Los cabellos negros lacios caían sobre su frente despreocupados, su respiración era tan suave y ligera que le inspiró incluso un poco de tranquilidad luego de ese abrupto despertar.

-¿Kirito-kun?... –preguntó casi en forma de Susurro, pero entonces entrecerró los ojos, no era posible que fuera él y ella lo sabía, por lo que se le quedó mirando al joven a su lado algunos segundos más, ambos vestidos con todo el equipo, incluso llevando las espadas encima, se notaba que se habían quedado dormidos en medio de algo. –Así que te quedaste conmigo toda la noche… aún después de todo lo que hice y lo que te dije… -cerró los ojos y una diminuta sonrisa se formó en sus labios, para desaparecer poco a poco y ser reemplazada por la añoranza que se apoderó de su expresión, no podía controlarlo, ansiaba con todo su corazón que aquel joven no fuera quien es… y se tratara de su amado, pero el mismo pensamiento la perturba, en realidad no quería que estuviera ahí… no sabía que quería para ser exacta, por lo que empezó a apretar fuerte el puño de la otra mano y el seño, soltando a Kazuki hizo puño la otra mano y se llevó ambos sobre hacia la frente. Toda la represión de la que había sido víctima se apoderó de su pecho finalmente, como una densidad creciente que la abarcaba por completo, queriendo salir a como diera lugar, provocándole un dolor inmenso, igual a la tristeza y las enormes ganas de gritar que la invadieron, por lo que de un segundo a otro se levantó corriendo a toda velocidad haciendo un poco de ruido con sus pisadas, despertando al instante al joven estrella roja, que al verla correr de manera tan desesperada se levantó de la cama y la siguió, había corrido fuera de la habitación hacia la ventana que daba hacia el balcón y ya había puesto un pie sobre él, cuando el joven de ojos grises la agarró por la cintura.

-¡Asuunaaa! –trataba de controlarla mientras trataba de escapar de él.

-¡Suéltame Kazuki-kuun!, ¡Qué me suelteees! –empezaron a corrérsele las lágrimas, al mismo tiempo que perdía fuerzas entre los brazos del espadachín antes rojo.

-¡No voy a soltarte!, ¡No lo haré! –le gritó hasta que se tranquilizó por completo y perdiendo las fuerzas calló arrodillada, aún con él abrazándola.

-¡AAAAHHHHHHH! –dejó salir finalmente toda la frustración recubierta por su grito.

-Tranquila… -le dijo en un hilo de voz, mientras la abrazaba por la espalda y ponía su mentón sobre la cabeza de la joven, al sentir como su pecho se movía agitado por el llanto, la aferró entre sus brazos y pegó la espalda de la chica contra su pecho, mostrándole que podía brindarle protección si lo necesitaba, una sensación que para ella era de más conocida, ese calor… esa paz que la rodeaba al estar entre sus brazos la confundía, ¿Cómo era posible que se sintiera aliviar al estar rodeada de los brazos de aquel joven?, Tan parecido… pero esa era la palabra… parecido a su amado esposo… y ahora se lo cuestionaba, la sensación de estar entre sus brazos la abrumaba llenándola de recuerdos, de emociones anidadas en su corazón, de alegrías inmensas y al mismo tiempo… de sentimientos terribles que venían a su mente cada vez que recordaba lo último que había ocurrido entre los dos.

-¿Por qué sigues aquí?... ¿Por qué te quedaste?... –pregunta un poco más tranquila, aún dejándose abrazar por él, necesitaba sentirse protegida aunque fuera por un efímero momento en que pudiera fantasear que estaba entre los brazos de Kirito, aunque la idea de saber que aquellos brazos que la rodeaban eran los de Kazuki no la molestaba.

-No podía irme… no dejándote así… aunque bajaste mucho mi Hp vicecomandante, -le sonrió con esta última frase. –Además… que era lo menos que podía hacer… después de todo… todo esto que está pasando es mi culpa… por más que queramos encontrar otro culpable… el único imbécil que se dejó engañar fui yo… y ahora por mi culpa… Nii-san…

-Kirito-kun… tiene sus propias preocupaciones… -hablo cabizbaja.

-Desde ayer me estás diciendo eso… ¿Qué fue lo que pasó cuando se encontraron?...

Las imágenes de observarlo mirándola consternado por lo que había sucedido le vienen a la mente, dentro de su corazón sentía que la persona que la había tomado y el joven que la miraba de esa manera no encajaban en un mismo ser, pero no podía comprenderlo, por lo que cerró los ojos con fuerza y se recostó aún más sobre su acompañante, llegando a sentir su cuello junto a su rostro –amaba ese cuello- no pudo evitarlo… sabía que no se trataba de él, sabía todo lo que había pasado entre los dos, sabía que esa sensación era sólo el residuo de sus sentimiento tan arraigados por el cuerpo tan similar al del joven que amaba, lo sabía… pero también estaba consciente que necesitaba un poco de sanación, por lo que levantando un tanto el rostro en su dirección, lo sujetó con una mano de la mejilla, para mantenerlo inmóvil y juntó sus labios a su piel, sintiendo como su tráquea se movió al tragar saliva tras sentirla. –Perdóname… -se le llenaron de lágrimas los ojos enseguida, Kazuki de ninguna manera sería el reemplazo de Kirito y sería demasiado soberbia si pensaba que podría jugar con él de esa manera, lo extrañaba demasiado y ya no sabía que más pensar al respecto, sabía que algo había pasado con él para que actuara de esa manera pero… ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué tenía que pasar eso entre ellos?! No quería pensar en él como un desgraciado que la había obligado… pero la realidad es que así había sido y la había hecho sufrir demasiado…

-¿Sabes que fuiste mi primer beso? –preguntó gracioso sacándola de sus pensamientos, demostrándole que aunque la persona que está con ella ahora, es el redimido y hasta cierto punto benevolente hermano perdido de su novio, también seguía siendo aquel engreído y petulante enemigo contra el que alguna vez combatió y negoció.

-¡Pero eso fue porque tú te hiciste pasar por Kirito-kun!, ¡Baka!

-Fue… lo mejor que me ha pasado en la vida… bueno… tal vez hasta el día de hoy, -le dice en alusión al beso que le acababa de dar. –Porque este si fue para mí.

Ante sus palabras abrió grandes los ojos sorprendida, ¿Qué estaba pasando ahora?... ¿En qué momento la conversación se volteó de esa manera?, a decir verdad los contactos entre los dos iban creciendo con el paso de los días y ni siquiera lo había notado… puede que hasta ya se haya acostumbrado a su presencia a su lado, al estar todo el tiempo preocupada por Kirito… no había notado que junto a ella siempre tuvo su hombro como apoyo y lo seguía teniendo… en un momento tan difícil como ese… por lo que bajó la mirada. Kazuki al sentir su reacción, pasó su brazo por delante de ella y le sujetó el mentón con la mano, colocándose un tanto de lado para voltearla a verlo y así lo hizo, en un momento tenía el rostro de Asuna entre su mano y mirándolo.

-Al menos ahora… la espera del último día… no será tan difícil… -le sonrió tratando de permanecer alegre, pero no pudo evitar torcer las cejas por unos segundos, notándose su tristeza disfrazada.

-¿El último día?... –le preguntó sin comprender sus metáforas. Pero al ver la reacción en el rostro del chico que se notó enseguida un tanto deprimido lo comprendió y abrió grandes los ojos asustada. -¿Por qué?...

-Es algo… que puede sentirse –le respondió sin más y bajó su mano del rostro de la chica, estaba por retirarse por completo, cuando fue detenido precisamente por ella, que lo miraba sorprendida y acongojada, definitivamente no quería perder a nadie más y la historia detrás de su existencia le parecía demasiado horrorosa, a sus ojos no merecía un final repentino y doloroso como ese… La forma en que lo miraba, a pesar de molestarle un poco por la lástima que sentía que le tenía, lo hacía sentirse necesitado y hasta… querido… por lo que no pudo más y tomándola de ambos lados del rostro con las manos la besó. Podría decirse que casi sin experimentar sorpresa ya que pasados un par de segundos lo aceptó, había algo… en él… que la llamaba, tal vez… el mismo sentimiento de melancolía y soledad… la tristeza escondida de pensar que lo que más quieren está tan lejos de su alcance… cerró los ojos y se dejó llevar por los labios suaves y hasta cierto punto enternecedores por la dulzura con que la estaba besando.

Pasados unos segundos, sus besos se detuvieron y separó sus labios de los de ella, pero no la soltó, mantenía aferrado su rostro al suyo con sus manos. –Soy… soy un imbécil… por favor… perdóname… -le dijo al darle un beso en la frente y acto seguido salió rápido de la habitación, cerrando la puerta con su salida, dejándola parada en medio del lugar, con las sensaciones a flor de piel y sin estar segura de qué había sido eso…

Afuera del cuarto, Kazuki se recostó de espaldas contra la puerta y levantó el rostro al techo, como si la inspiración de qué vendría después le viniera desde las alturas, junto con los recuerdos de lo que había pasado la noche anterior.

Había pasado alrededor de 1 semana desde que había infectado a su hermano con la Corrupción de datos y tras la explosión de la cabaña y su arrepentimiento, habiendo sido encontrado por la Party de Kirito, mismo que aunque hizo un pedido decidido hacia él, no le fue cumplido. Se había presentado ante ellos como la persona que realmente era y les había informado sobre lo acontecido con su hermano y su cuñada, era natural que no haya sido bien recibido de buenas a primeras, debido al historial de crímenes que se le cargaban, por lo que no departió con ellos demasiado, había decidido tomar su propio camino, como lo que siempre fue… un espadachín solitario que se limitaba a ver de lejos los aconteceres, pero esta vez… con la promesa de regresar a Kirito y a Asuna al lado de sus amigos.

Había salido esa tarde y lo último que esperó encontrarse, era ver a lo lejos, la figura de una hermosa joven de larga cabellera castaña casi pelirojiza, caminando un tanto tambaleante en la dirección hacia la que iba. Se apresuró hasta llegar a ella y la miró sorprendido al ver el estado en que se encontraba, hecha un mar de lágrimas, maltratada y con los ánimos completamente decaídos, por lo que sin dudarlo demasiado la abrazó, pero no recibió más de ella que un empujón que lo tiró a caer sentado en el suelo, seguido de muchos golpes en el rostro y pecho por sus pequeños puños.

Más que ofensiva su respuesta, le inquietada demasiado, qué podría haber ocurrido con ella para que se encontrara en ese estado.

Suspiró profundo y retirándose de la puerta, dio un último vistazo hacia la habitación cerrada y se retiró.

Como si sus miradas hubieran estado conectadas a través de la división que les proporcionaba la puerta, Asuna bajó la mirada de la misma en el instante en que él se marchó. El sonido de un mensaje sonó y un sobrecito apareció en la parte superior derecha de su vista.

-¿Un mensaje?... –lo seleccionó, al leer la procedencia abrió grandes los ojos sorprendidos, mientras el remolino de sentimientos volvió a apoderarse de ella. -¿…Kirito-kun? Pero se intrigó más al ver que la fecha de elaboración del mensaje era de varios días atrás, por lo que dejando todas sus dudas relegadas lo presionó. Ante ella la pantalla de un video se desplegó.

Era Kirito, que tras haber absorbido los códigos de la corrupción que la convirtieron a ella en un virus, y tras haber sido separado de su hermano, yacía sentado en medio de la nada repleta de oscuridad, observándose sumamente agotado y sufriendo, por lo que su amada se llevó ambas manos a la boca y el sentimiento de impotencia la invadió.

-Ya está grabando papá… -se escuchó la voz de Yui fuera del punto de vista.

-Asuna… espero… que estés viendo esto… en el momento en que tengas que verlo… no te enfades con Yui… porque yo le pedí que no te dijera nada… hasta que… no hubiera otra opción… -cerró los ojos unos segundos, por lo que ella mira el video preocupada. –No sé… si a estas alturas sabrás que la persona que está contigo no soy yo… si ha logrado engañarte… pues… me da mucho gusto porque… -estira su brazo hacia ella, -es la única manera… en que puedo asegurarme de que estás a salvo… a partir de ahora… no sé lo que ocurrirá conmigo… porque he sido infectado Asuna… puede… que en un futuro cercano… nos encontremos y… te haga daño… -la miró sumamente triste y consternado, por eso… no te me acerques… -con estas palabras las lágrimas finalmente se le corrieron, al verlo, The angel se llevó las manos a la cabeza, mientras las lágrimas se le corrían también. –Te amo… y por eso… sólo puedo pedirte a ti una cosa… por favor… ¡No te contengas!, ¡Acaba conmigo cuando sea el momento! Porque… ¡El comando de Log out del sistema está vinculado al HP de mi avatar!

-¡¿Qué?! –se sorprendió demasiado al escuchar eso, el comando de salida de Sword Art Online II se activará con la muerte de Kirito-kun… -baja la mirada a la alfombra y con ella apoya sus brazos sobre la tela que recubre el suelo al caer sobre él, -no… no por favor…

-Te mando adjunto lo poco que pude recuperar del inventario… -cerró los ojos y con esto te terminó el video, inmediatamente una ventana de aceptar Items apareció frente a ella.

¿DESEA ACEPTAR ANILLO DE ÁNGEL? –SÍ

¿DESEA ACEPTAR HEAL POTION X 54? –SÍ

¿DESEA ACEPTAR MAGIC POTION X 100? –SÍ

¿DESEA ACEPTAR HEAL CRYSTAL X 12?- SÍ

¿DESEA ACEPTAR ESPADA SANTA EXCALIBUR?

-¿Eh?... Kirito-kun… incluso me mandó sus espadas… tenía que sentirse terriblemente desesperado para hacer una cosa así… -SÍ

¿DESEA ACEPTAR LONG SWORD TWO? –SÍ

-Mamá… -se escuchó entonces la voz de la pequeña hada.

-¡¿Yui-chan?! –se levantó rápido y llegó hasta ella.

-Lo lamento… le prometí a papá que no te diría nada… por eso no había podido aparecer ante ti… sino hasta que vieras ese mensaje…

-Yui-chan… -la agarró entre sus manos y la llevó a su pecho.

-Mamá… no podemos permitir que papá muera… -le dijo sumamente preocupada.

-Por supuesto que no Yui-chan… vamos a ir por Kirito-kun… -se limpió las lágrimas y le sonrió. Tratando de olvidar aunque fuera por unos momentos lo que había vivido el día anterior al encontrarse con él… mientras su mente y su corazón se asociaban trayéndole los más hermosos recuerdos que tenía de él y brindándole un nuevo significado a ese que había ocurrido… ahora lo comprendía un poco más…

Continuará…

SAO, BLACK BUTTERFLY, Capítulo 26 "Amor y verdad"

¡Hola! Jeje… después del trauma capítulo anterior, créanme que me costó bastante hallar una manera de volver a encarrilar la historia pero ahí vamos, muchas gracias a todo mi amado grupo de ESCRITORAS SAO, son lo máximo, siempre brindando ánimos y excelentes consejos. Este capítulo lo escribí de madrugada, porque me entró la inspiración y no la podía dejar ir cuando por fin había regresado, así que espero no haberme dormido en alguna línea xD.

¿Kazuki x Asuna?

Dejo enormes saluditos especiales a: KittenofthePastries, Yui Kirigaya, Kirigaya Sakai Kazuto Yuji, L' Fleur Noir, Luciernagas en la Noche, Bet-hana, zivlerad

Juajuajuajua, todas sus especulaciones me ponen en guardia xD, yéndose a orar en los rincones, jurando que las lágrimas de Asuna serán vengadas, pensando que si Asuna lo perdónará y lo buscará, no querer siquiera imaginar el tamaño de culpa que siente Kirito, que todas estas situaciones terminarán en un gran sacrificio, Asuna enfrentándose contra Dark Kirito en una batalla de muerte, ó que la única forma de salvar a Kirito es el sacrificio de Asuna… wow ¿En serio creen que Asuna morirá?...

ARIGATO MINNA-SAN!

JA NEE!