XXVI: NAMEKKU-SEIJIN
La entrada de los Ma-zoku enmudeció a la concurrencia de aquella posada intergaláctica.
Excepto a los saiyajin.
—Alteza, ese es un namekkuseijin —Nappa señaló al imponente líder que tomaba asiento en la mesa contigua—. Su raza es sinónimo de magia en saiya-go.
—Tonterías.
Una carcajada atronó a sus espaldas.
—Muchacho listo. Yo, Lord Slug, crecí en Slug —sus caninos desafilados tras el visor ahumado—. Nosotros dos fuimos bautizados con el nombre de planetas muertos. ¿Ne, joven Vegeta?
—No te dije mi nombre…
La respuesta resonó sin ser pronunciada.
"Tu maldad es hermosa, príncipe de nada…
…esclavo…
¿De quién?"
