1) Perdóoooon por la tardanza, cuando la musa se va, no pide permiso.
2) Esta vez no culparé a nadie pero la culpa la tiene Monchele (Jajaja).
3) No me uní a la fiebre Pezberry, fue algo que planeeé desde hace mucho, mucho tiempo.
4) mp3pdf: ¡Odio el chocolate! Obligarme a comerlo es la peor de las torturas... PaoVargas: Amé tu super review! Osito94: Aquí está la "próxima actualización" espero el "próximo review" ;)
5) ¿Y los demás personajes? Calma, calma... Creo que ahora todos necesitamos mucho Faberry, ¿No?
Creo que ya escribí suficiente. Este es un capítulo largo, creo que me gustó. Espero no decepcionarlas.
- Q: ¡Ya Rach! Empate técnico – Decía respirando agitadamente y mirando al techo sin borrar su inmensa sonrisa
- R: No… - Tragó saliva y respiró profundo antes de continuar – Rachel Berry nunca pierde – Apoyándose sobre su brazo izquierdo tomó impulso para lograr ver a la rubia –…mucho menos en esto – Finalizó abalanzándose sobre los labios y el cuerpo desnudo de su novia.
Eran las 10 de la noche de aquel sábado agitado que comenzó con la feliz pareja haciendo el amor luego de 6 años, 4 meses, 8 días y 4 horas. 4 horas y 25 minutos según Rachel que hacía alarde de su cuenta detallada.
- Q: Quinn Fa…bray tampoco – Hablaba con dificultad al no poder abandonar los labios de su chica – Pero Quinn Fabray necesita… un descanso… y… comida
- R: Yo no me quejo, todo lo que quiero comer está frente a mí… - Rió - ¡Vamos! No tengo intenciones de detenerme ¡Reconoce que he ganado!
Quinn se contagió con la risa. Estaba feliz, disfrutando de su Rachel Berry de siempre, la misma que la sorprendía con ataques extremadamente apasionados, la misma que practicaba con ella escenas que veía en un reality subido de tono. La misma de siempre. La única mujer con la que podía hacer el amor.
Rachel se deshizo de las risas con rapidez. Sus besos definitivamente lograban que la rubia perdiera el control.
- Q: Si admito que… que ganaste, ¿Dejarás de hacer… hacer lo que has hecho hasta ahora?
- R: Para nada – Respondió descendiendo con delicados besos hasta llegar al abdomen de la rubia – Intentaré superar mi marca – Afirmó mirándola a los ojos
- Q: ¿Me lo juras?
- R: Te lo juro
- Q: Está bien. Has ganado.
Como por arte de magia, Rachel se dejó caer a un lado. Tomó la mano de Quinn y entrelazó sus dedos justo antes de hablar
- R: ¡Por fin, amor! Yo también necesito un descanso… - Besó su mano - Y comida real.
Quinn enfocó su vista en el rostro de la exhausta cantante
- Q: Que triste, solo querías una estúpida victoria más, Rachel Barbra Berry – Reprochó - 'Jamás, jamáaas me cansaré de repetir tu perfecto nombre'
- R: Me has descubierto – Sonrió antes de abrir sus ojos lentamente – '¡Por Dios! ¿Existen unos ojos más perfectos que esos? ¿Existe una mirada más perfecta que la suya?'
Ambas se perdían en la presencia de la otra. En las caricias que Quinn se encargaba de dar y Rachel de recibir. En sus ya calmadas respiraciones y en las miradas que decían todo lo que estaban a punto de sellar con palabras.
- ¡Te amo!
Ambas rieron sonrojadas, tímidas, como si no fuesen las mismas que hace unos minutos le rendían culto a la palabra sexo. Rachel no dudó en subir los pocos centímetros que le faltaban para quedar cara a cara con la rubia.
- R: Te amo – Besó su nariz – te amo – su mejilla – te amo – y sus labios… Acción que repitió poco después de ver como la rubia humedecía los mismos – Gracias por…
- Q: Shhhhh… Ya te dije que no me agradezcas por esto. Todo lo hice por beneficio personal
- R: Todo es tan… Tan perfecto, tan… tan
- Q: ¿Digno de Rachel Berry?
- R: Digno de nosotras… Perfecto para nosotras. A pesar de los detallitos… - bromeó.
(Flashback)
- S: ¡Estás loca!
Santana y Sophie reían viendo como su amiga ordenaba cuidadosamente la maleta de su novia
- So: Todo lo que tiene que hacer por sexo…
- S: Como si Berry valiera la pena
Quinn olvidó la maleta por un segundo
- Q: ¿En serio Santana?
- S: No te ofendas, solo digo lo que pienso…
- Q: Mejor cambiemos de tema
- S: ¿Insinuarás que soy mala cama? Porque mi historial dice todo lo cont…
- Q: "¡Demonios hobbit! Besas jodidamente bien"
Santana abrió su boca sin poder pronunciar palabra alguna
- Q: "…puedo hacer esto toda la puta noche"
- S: Todo lo que te dijo es mentira – Declaró frunciendo su ceño – Yo no le dije eso y tampoco le dije que me gustaba
- Q: ¿Qué?
- S: ¿Qué?
- So: ¿Rachel te gustaba?
- S: Que estemos en el mismo sitio y te tolere no te hace mi amiga, tú no preguntes
- Q: ¿Te gustaba?
- S: ¿Qué? ¿Por qué preguntas eso Quinn?
- Q: ¡Lo acabas de decir tú! ¿Te gustaba?
- S: Termina de arreglar la maleta. Se te va a hacer tarde – Sonrió
- So: ¿Te gustaba?
- S: Vale, ya, a mi me gusta cualquier cosa con falda…Y ya sabías que más de una vez admiré sus piernas
- So: Eso es normal, hasta yo lo hago
- Q: Me voy a vengar López, estás advertida
- S: ¿Sí? ¿Cómo?
- Q: Si te lo digo no hay venganza… Cállense y ayúdenme. Este o… este
Santana, con una tonta excusa, había logrado conseguir las llaves del departamento de Rachel. Le encantaba ser participe del plan de Quinn sobre todo por la esperanza de un fin de semana a solas con su Britt (Sí, para Santana López casi 4 días sin privacidad con su chica, eran una eternidad)
- So: El de la izquierda…
- S: Pero mejor llévate los dos si no quieres oír las quejas de la enana
- Q: Sí, es lo que pensé, ¿Qué hora es?
- S: Las 12…
- Q: San, vamos por ella en un rato, logré que le dieran permiso de salir temprano, bueno, Heather lo logró ¡Amo a esa mujer!
- S: Grabé esa confesión. La usaré en tu contra
- Q: Idiota… ¿La usarás para quitarme a mi enana que tanto te gusta?
- S: Tal vez cuando vuelva a pelear con Britt
- Q: A mi también me gustaba Britt, ¿Te he dicho que la vi más de una vez en las duchas? Tú sabes…
- S: Sí, si sé
- Q: A mi también me gusta cualquier cosa con falda… Menos tú – Sonó su móvil - ¡Miren! Ya Rach me escribió que va a salir temprano… ¡Tan linda!
- So: Bueno, yo también me voy… Quedé con… con un amigo. Mucha suerte Quinn, mantenme al tanto, espero que todo salga como lo planeaste
- Q: Gracias Soph, gracias por todo… Y gracias por lo que vas a hacer el domingo
- S: ¡Hey! Que solo lo hace porque yo empiezo a grabar el lunes temprano, si no me tocaría a mí
- So: ¿Sabes cual es la diferencia entre tu y yo?A mi no "me toca" yo lo hago por ayudar a MI amiga
- Q: ¿Nos vamos ya? – Interrumpió Quinn antes de tener que soportar otra discusión de sus amigas.
- S: ¿Llevas todo?
- Q: ¿Qué te dicen las dos maletas para Rach? Sí, lo llevo todo. Vamos…
- S: ¡Un momento!
- Q: ¿Qué?
- S: ¿Llevas condones?
- Q: Que estúpida eres Santana, ¿Cuándo vas a madurar?
- S: Cuando tu lo hagas… Por Dios ¿Dejar todo en manos de Puck? ¿Eso te parece maduro?
- So: Punto para la insoportable
Quinn sonreía recordando la larga lista de deberes que le había dado al chico
– Q: Era mi único recurso…
- S: ¡Ay hermana! A lo que tienes que llegar por sexo
(Fin flashback)
- Q: No seas mala Rach, Puck no estuvo tan mal
- R: ¿No? ¿Había necesidad de pensar que además de la cena, toneladas de fresas y crema eran suficientes para dos días? ¿Acaso creyó que tendríamos un maratón de sexo o algo así?
- Q: ¿Esperas que responda a eso?
- R: Vale, vale… pero no hemos usado las fresas para esos jueguitos sino para tratar de sobrevivir
- Q: ¿Sobrevivir? – Rió - ¡Qué dramática! Además, no habías echado de menos la comida hasta ahora
- R: Quinn
- Q: ¿Qué?
- R: No podemos desaprovechar la idea de Noah
- Q: Me parece que no…
- R: Perfecto, ve a buscarlas
- Q: ¿Yo? ¿Por qué yo? No Rach, estoy muy cansada… Te toca
- R: Yo no perdí. Tienes que pagar la penitencia… ¡No me mires así! ¡Las reglas son las reglas!
- Q: Y las reglas las pones tu
- R: ¿Te quedan dudas? – Preguntó divertida
- Q: Y lo haces después de haber ganado
- R: Así es
La rubia, completamente desnuda, se levantó de la cama bajo la atenta y lujuriosa mirada de su novia
- Q: Que conste que lo hago solo porque te estoy reconquistando… una vez más… ¿Has visto mis…?
- R: En este cuarto la ropa está prohibida
- Q: Sí, pero voy a salir de él
- R: Sal así, me gusta…
- Q: Ven conmigo para que valga la pena
– R: Te vistes afuera - Rachel le lanzó la ropa interior que segundos antes había escondido.
Se sentía con ánimos de jugar, de exigir, de dejarse llevar… Sentía que el mundo estaba en sus manos, estar con Quinn en ese lugar, a solas, era mucho mejor que los aplausos al final de una obra, mucho mejor que actuar en una serie que con solo tres capítulos al aire prometía abrirle más de una puerta, mucho mejor que lo que había vivido en el aeropuerto el día anterior… Y eso era mucho decir.
- Q: ¿Alguna otra petición?
- R: Sí. Quítale las ramitas a las fresas…Digo, si no quieres tener que levantarte a media noche para botarlas – Quinn rodó los ojos y abrió la puerta – No es una petición… ¡Es una sugerencia! – Finalizó casi gritando para que Quinn pudiese escucharla.
(Flashback)
- R: ¿Qué hacemos aquí? ¿Para donde vamos? ¿Ya me vas a decir porqué Santana está aquí?
- S: Ya me cansaste Berry, ¿No sabes lo que es una puta sorpresa? ¡Deja de preguntar tonterías y disfruta!
Rachel ignoró las palabras de Santana
- R: ¡Pero Quinn! Recuerda que…
- S: Yo mejor me voy ya y te dejo con tu loca -La latina se despidió de sus amigas con un sentido abrazo – Cuídense… Literalmente. Aun no quiero sobrinitos
- Q: ¡Mucho cuidado con lo que haces con mi auto! - Advirtió.
Santana, ya de espaldas, levantó su dedo medio en señal de despedida para Quinn
- R: Está completamente loca…
- Q: Un poco
Rachel miró a los lados asegurándose que tenían un poco de privacidad en medio del mar de gente. Se acercó y dejó un corto y tierno beso en los labios de su chica
- R: ¿Me dices ya para donde vamos?
- Q: Para Lima…
- R: ¿Lima? – Preguntó positivamente extrañada. Aquello prometía ser un viaje al pasado… Al lado bueno de su pasado.
- Q: Sí, a Lima, Nos quedaremos en un hotel… Allí no habrá interrupciones y no tendremos que preocuparnos por maletas, ni vuelos el domingo, nada de eso… Me muero, me muero de ganas por estar contigo otra vez – Susurró en su oído.
Rachel sonrió con resignación. Se imaginaba una justificación más ¿Romántica? Pero la rubia le había dejado claro durante los últimos días que quería… No, no quería, necesitaba estar con ella cuanto antes; y lo entendía, sabía que la rubia tenía una vida "agitada" hasta su reencuentro y entendía y compartía su necesidad, sin embargo no dejaba de afectarle la forma tan poco delicada que estaba usando para tocar el tema.
Y Quinn lo sabía. Justo en ese momento notó el cambio en el entusiasmo de la morena…
- Q: ¿Pasa algo?
- R: No…
- Q: ¿De verdad?
- R: Quinn… No era necesario el gasto. Aquí tenemos dos departamentos y yo ya tenía nuestros boletos para el domingo… ¡Y Beth! ¡Le prometimos a Beth que vendría con nosotras! ¿Y ahora?
- Q: Aquí nos interrumpen en cualquier sitio, amor… Y Beth comprenderá, no te preocupes
- R: ¿Qué comprenderá? ¿Que no la trajimos porque tu estás desesperada por un poco de sexo? ¿Se lo explicamos así?
Quinn sonrió internamente, no quería desatar el enojo de Rachel, pero fue una buena vía para despistarla, además le encantaba que no se haya quedado callada. Definitivamente habían recuperado la confianza que tanto las caracterizó… Bueno, estaban recuperando, porque la antigua Rachel no habría creído que Quinn solo hacía todo eso por sexo.
- R: Aun no te creo… Debes tener alguna sorpresa para mí más allá de este viaje sin sentido
Quinn sonrió y acarició su rostro
- Q: Dejarte llevar, Rachel Berry…
- R: ¿A qué hora salimos?
- Q: En 40 minutos
- R: Vamos a la cafetería…
- Q: Vamos
…
- Disculpa, ¿Eres Diann… Rachel Berry?
- R: Sí, soy Rachel Berry… o Dianna Michele – Sonrió
- ¿Me puedo tomar una foto contigo?
- R: ¡Claro! – Contestó emocionada
La joven dejó caer lo que llevaba en sus manos y llamó a otras dos chicas que la acompañaban
- ¡Es ella! – Exclamó logrando captar la atención de varios a su alrededor – Disculpa pero ellas también te quieren conocer
- R: Tranquila
Por un momento su mirada chocó con la de Quinn, quien notó la alegría en los ojos de su chica y le sonrió orgullosa
- Ahora con todas ¡Por favor!
- R: Ok, ahora con todas…
- ¿Como hacemos?
- Q: Eh… Yo la tomo
- ¡Muchas gracias! Le das aquí
- Q: Ok… - Tomó la imagen con el móvil de la chica – Quédense ahí – Repitió la acción ahora con su cámara - Yo también soy su fan, la necesito para mi colección – Declaró.
- Gracias… Y muchas gracias Rachel! ¡Eres genial! Y lo estás haciendo estupendo…
- R: Gracias, ¿Cómo te llamas?
- Lucy… Soy tu fan número uno, desde el primer día que vi la serie, ¿Verdad Amanda?
- Sí – contestó otra de las chicas – Desde el primer día
- R: Muchas gracias Lucy, bonito nombre…
El trío se alejó feliz por el encuentro, mientras Rachel, sin palabras miraba a Quinn con una expresión casi indescifrable más allá de la obvia felicidad que irradiaba.
- R: Wow! ¿Lucy?
- Hola, disculpa, ella es…
- ¡Sí! ¡Sí! ¡Es Rachel Berry!
- Claro, ella es la que actúa en…
- ¡En Glee! ¡Sí! ¡Es la protagonista! Puedes pedirle una foto, es muy, muy amable… Todavía estoy temblando
- Claro, se la pediré. Gracias.
El periodista desvió su atención hacia Rachel. Espió cada paso de las chicas hasta que se perdieron por uno de los pasillos de embarcación.
Serie, protagonista, fans "temblando"… Aquella chica de rasgos pronunciados prometía una buena historia y, en apariencia, la historia incluiría a su cariñosa acompañante. Al menos ya sabía que viajarían a Lima… Y no descansaría hasta saber más.
(Fin Flashback)
El sueño las había vencido. Desde que pisaron Lima la noche anterior solo habían dormido un par de horas… Al parecer las caricias, las duchas conjuntas, hacer el amor y la charla entre sesión y sesión eran más importantes que cumplir con las horas de sueño, pero todo tiene su límite y ellas habían llegado al suyo.
La tarde del domingo despertaron entre besos y miradas cómplices que continuaron en la ducha poco antes de por fin tener un poco de contacto con el mundo exterior.
Caminaron varios minutos hasta llegar a un pequeño restaurant no muy lejos de allí, Rachel le reprochaba a Quinn el haberle ocultado la existencia de ese pequeño paraíso y sus regaños se esfumaron por la excusa perfecta "No quería ver otros ojos ni escuchar otra voz. Solo tus ojos, solo tu voz, solo tu piel…" Y la excusa perfecta finalizó con un beso perfecto ¿Cómo enojarse de verdad con una mujer así? Imposible hacerlo, se convenció Rachel.
(Flashback)
- Q: ¿Puck? – Susurró
- P: ¡Hola sexy mamá!
- Q: En media hora llegamos, ¿Ya está todo listo?
- P: Sí rubia, todo tal como lo pediste
- Q: Puck… Noah Puckerman, no me falles, esto tiene que ser perfecto
- P: Tranquila, confía en mi
- Q: La última vez que me dijiste eso quedé embarazada
- P: Y te regalé lo más importante de tu vida
- Q: Nada de animalitos muertos en la cena
- P: Nada de eso, solo lo que pediste: La cosa rara de espinacas, el postre raro, todo raro…
- Q: Te mataré si algo sale mal… ¿Compraste el vino?
- P: Sí
- Q: ¿Compraste comida suficiente como para dos días?
- P: Ehhh…
- Q: ¡Puck! ¡No me digas que tendremos que salir a comprar!
- P: Wow rubia! Parece que vas a cobrar caro los años de ausencia
- Q: A veces te odio… De verdad
- P: Tranquila, compré bast…
- Q: Rachel se acerca, te mataré si algo sale mal, adiós
- R: ¿Con quien hablabas?
- Q: Con… Heather 'Bien Quinn, excelente, ¿No pudiste decir otro nombre?'
- R: Pensé que iban a hablar menos ahora que ya no estás tan a su cargo
- Q: No estoy "tan" pero sigo estando a su cargo… ¿Ya te decidiste por uno?
- R: Sí, supongo, aunque todos tienen mal aspecto y presiento que ninguno de estos autos soportará más de 2 kilómetros, ¿El hotel está muy lejos?
Aquí comenzaba el plan. La rubia esperaba que sus conocimientos sobre Rachel no fallaran en ese momento
- Q: Un poco más allá de la casa de los abuelos
Rachel le entregó a Quinn las llaves del auto que acababan de alquilar. Sonrío pensando en aquella casa donde había vivido tanto
- R: ¿Hace mucho que no vas?
- Q: No regresé más – Respondió sinceramente
La mirada de la pequeña diva se encendió inmediatamente, creyó tener la mejor de las ideas… Y Quinn, en su interior, festejó por eso
- Q: No, no, no, ¡No Rach! ¡Ya pagué el hotel!
- R: Un ratito Quinn, por favor… Por favor mi vida, nos queda de paso – Cansada de suplicar y no ver una actitud positiva en Quinn, exigió - ¡Me tienes que complacer!
- Q: Eres una caprichosa
- R: Lo que quieras, ¿Vamos?
- Q: Está bien, vamos
- R: ¡Te amo!
Como recompensa por la buena disposición de Quinn y gracias a la mezcla de sentimientos que se apoderó de ella desde que escuchó mencionar aquella casa, Rachel abordó sus labios con una intensidad casi imposible de superar. La rubia le dio marcha al motor pensando que si esa era la reacción solo por "complacerla", una vez que la morena viese todo lo que tenía cuidadosamente preparado, moriría de amor en sus brazos.
- Q: Espérame aquí
- R: Voy contigo, esto está muy oscuro, da miedo
- Q: No, espérame en el auto, no sé en qué condiciones está esa casa
- R: Entremos juntas…
- Q: ¿Y si hay arañas? ¿O murciélagos, culebras? ¿Sabes hace cuanto nadie entra allí?
- R: Ok, me convenciste… ¡Ten cuidado!
Quinn tomó las llaves del eterno escondite que solo conocían Judy, Rachel, ella y ahora Puck. Hablando de Puck, esperaba no conseguirlo al entrar y que todo estuviese medianamente parecido a lo que había imaginado.
Afortunadamente, así fue.
Encendió la luz y sobre la vieja mesa de madera se encontraban varios platos tapados que no tendría tiempo de revisar porque le urgía encender las velas que decoraban el mueble. Tampoco podría hacer mucho si la cena era un completo desastre, así que lo tendría que dejar pasar. La botella de vino incrustada en la hielera, el minicomponente listo para ser conectado a su iPod… Le debía una muy grande al padre de su hija.
Afuera, Rachel ya perdía la paciencia. Bajó del auto y a un metro de la puerta de entrada de la casa, llamó a Quinn
- R: Amor, ¿Todo bien?
La rubia dejó sonar a Tom Waits con su "I don't fall in love with you", le pareció el ambiente perfecto para comenzar la velada. Apagó la luz, con la de las velas era más que suficiente y corrió hacia la entrada en busca de su inquieta novia
- Q: Ven, ya puedes pasar
- R: ¿No hay bichos raros?
- Q: Creo que no – Sonrió y extendió su mano obligándola a pasar rápidamente.
Sorprendida no era la palabra correcta, o tal vez sí, pero no era suficiente: Sorprendida, maravillada, encantada, muerta de amor, de ternura… Los latidos de su corazón se aceleraban y su mirada se clavó en aquella mesa perfectamente decorada
- R: ¿Com…? ¿En qué… en qué mome…? Esto es… - No podía completar ninguna frase y sus lágrimas terminaron hablando por ella.
Al escuchar un leve sollozo y ver que Rachel no reaccionaba, Quinn se colocó frente a ella intentando detener el llanto, secaba con sus manos cada lágrima expulsada pero al ver que su acción no surtía efecto, se dedicó a abrazarla con fuerza y a susurrar en su oído las palabras que su corazón le indicaba
- Q: Te amo Rachel, te amo… Jamás me cansaré de decirlo, jamás me cansaré de demostrarlo… Tú no te imaginas todo lo que yo siento por ti, Rachel. Te juro que no te lo imaginas…
Por primera vez se separaron para mirarse a los ojos, Rachel dejó escapar una tímida sonrisa
- R: Si es la mitad de lo que yo estoy sintiendo en este preciso instante, créeme que me hago una idea – Afirmó conectando sus labios, intentando transmitir con ellos, con su lengua, y con sus manos que acariciaban el rostro de la rubia con sumo amor, a qué se refería exactamente.
Quinn sonrió satisfecha, orgullosa de su logro, de su idea… orgullosa de conocer a Rachel lo suficiente como para saber que le pediría ir allí, a ese lugar, su lugar.
- Q: La cena espera por nosotras, ¿Nos sentamos?
Rachel asintió con su cabeza y se sentó en el mismo sitio en el que lo hizo la primera vez que visitó la casa. Quinn hizo lo mismo el sitio que le correspondía
- R: ¿Podemos romper el protocolo? Ven, siéntate a mi lado – La rubia obedeció – Te quiero tener así de cerquita siempre, para siempre… Ya sé que físicamente es imposible, pero, tú sabes… Cerca
- Q: Yo también te quiero así de cerquita siempre, para siempre… Cerca. Creo que nunca me he alejado demasiado
- R: Y yo… yo te juro que nunca más intentaré alejarme Quinn, jamás, jamás… Aunque tú te quieras alejar de mí, no te dejaré, seré tu dolor de cabeza para siempre
- Q: Espero que cumplas esa promesa
- R: Siempre cumplo mis promesas…
Las palabras sobraron por varios minutos en los que se dedicaron a degustar la cena
- R: ¿Quién te ayudo? ¿Cómo… Como hiciste todo?
- Q: Puck
- R: ¿Noah? Que bien… Ya sabemos que Beth no es lo único perfecto que pudo hacer – Bromeó – Ya no puedo decir que fuiste solo tu
- Q: Parece que no
- R: ¿Y la música? ¿Ese quien es?
- Q: Tom Waits
- R: Me gusta…
- Q: Cuando terminemos de cenar, vamos a bailar… Me muero por bailar contigo una canción de Tom
- R: ¿Cual?
- Q: I want you, you, you… - Cantó – All I want is you, you, you…
Rachel acortó la poca distancia entre ellas y le dio un corto beso, antes de reír por lo que acababa de pensar
- R: Vas a suplicar que me detenga…
- Q: ¿Tú crees? – Agitó su cabeza de un lado a otro – Yo lo dudo mucho
- R: ¿Apostamos?
- Q: Como siempre…
(Fin Flashback)
