Extra 2

Extra 2

El extraño (y conveniente) caso de Andrew Malfoy

Resumen: Andrew Malfoy ha tenido que adaptarse a la nuevas circunstancias en su familia. Poco a poco ha sido consciente de las ventajas y parece que por fin ha tomado una decisión para quedar plenamente satisfecho con lo que le depara el mañana.

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Los alrededores del expreso de Hogwarts lucían abarrotados. Llenos de alegres niños que charlaban entre sí, a medida que accedían al transporte.

Las actividades reanudaron por orden del Ministerio, quien había expresado su satisfacción por tener de regreso a un héroe y contar con el respaldo de otro. En pocas palabras, el peligro había pasado y las actividades podían volver a la normalidad.

Así que no era de extrañarse notar esa efusividad en niños y jóvenes. Incluso se apreciaba esa emoción en los adultos que acompañaban a sus pequeños; reuniéndose para charlar.

Euforia y confianza.

A Andrew le pareció un tanto ridículo notarlo de esa manera. Especialmente porque no lo había visto antes, pese a que, supuestamente, vivían en paz. Y era un poco incómodo saberse relacionado con esa etapa en los magos que se encontraban ahí, ya que las miradas se dirigían hacia ellos, mostrando esa admiración y euforia.

El niño jamás había sido el centro de atención; no a ese nivel. Aunque tenía la sospecha que gran parte de la causa era por su compañía: su tranquilo padre y él, Harry Potter.

Harry Potter. Pese a los pasados días, en que había visto al hombre, en compañía de su padre, aún no podía creerlo. Una simple ilustración, colocada en el libro de historia mágica se transformó en algo real.

Andrew no tenía problema con la presencia de ese hombre, sin embargo, recordar que, al principio, fue su hermanito, hacía algo chocante que ahora tuviese que mirar al muchacho; siendo especialmente cariñoso con su padre. Cosa que se había transformado en el recordatorio constante de que era la nueva pareja a la que el niño no podía ahuyentar. No porque no lo hubiese pensado, pero había algo absolutamente diferente en esa relación. Algo que Andrew no vio, ni con su madre.

Así que el niño se hizo a la idea, con la esperanza de que la incomodidad, al verlos juntos, se fuese diluyendo poco a poco.

Además Harry Potter era sencillamente interesante. Un hombre de lo más simple, al que no le importaba chiquear al que mirada como hijo. Rebelde a todo lo que Andrew aprendió de su padre, despreocupado y obsesivamente paternalista, al grado de incomodarlo. Comprensivo y amoroso.

Andrew llegó a preguntarse si era sano desear que su madre tuviera la mitad de la personalidad de ese hombre. Después se encontró reprochando que su padre hubiese tardado 15 años en traer de regreso a ese extraordinario personaje.

El ruido de las risas infantiles llamaron la atención de Andrew y sintió que un mortal rubor cubría sus mejillas, en cuanto localizó a la familia Black. Su primera reacción fue ocultarse tras el cuerpo de Harry y eludir la mirada penetrante de Draco.

Oh, no. Demasiado evidente para un Malfoy.

Harry soltó una risita y se detuvo para voltear y arrodillarse frente a Andrew.

- Tu padre y yo lo aprobamos. -le informó.

- ¿De qué hablas? -Draco frunció el ceño- Ni siquiera lo hemos terminado de discutir -gruñó-. Es más, soy yo quien debe decidirlo.

Harry meneó la cabeza, haciendo que el niño enarcara una ceja, ante su evidente irreverencia.

- Mi primo salvó la vida de Andrew -señaló Harry-, creo que eso le da suficiente crédito.

- Quiero pensar que lo hizo desinteresadamente.

Andrew Suspiró.

- ¿Ya no debo 'tomar ventaja' de mi relación con Diana Black? -preguntó a su padre.

- Es evidente que ella tampoco actuaba desinteresadamente -ronroneó Harry con burla, a lo que Draco bufó.

- Me molestaría menos si fuera ella -murmuró el rubio, mirando atentamente a su hijo.

- Los Malfoy pueden ser especialmente fríos si se trata de asegurar la descendencia -lamentó Harry y se incorporó-. No tienes que tratarlos diferente -aconsejó al niño, sólo tienes 12 años. Hay mucho tiempo para que decidas lo que te conviene, y te hará feliz.

Ese parecía el consejo de alguien carente de toda etiqueta y buenas costumbres Malfoy. Pese a ello, Andrew hizo un ademán afirmativo y se despidió de ambos, para caminar hacia el interior del tren y esperar, paciente, a que los gemelos Black le acompañaran.

No fue necesario tratarlos diferente. Apollo y Diana seguían portándose igual, pese a que comenzaron a incluir bromas románticas entre ellos, especialmente en presencia de Andrew. No se veían como rivales de amor, cosa que interesó poderosamente al niño.

Después de 2 años fue más sencillo comprenderlo, y Andrew Malfoy tuvo la certeza de que alguien con 2 padres, altamente aceptado en la sociedad, heredero de la dinastía Malfoy, podía tener 2 parejas. Justo esos gemelos que se graduaron con mención honorífica, con recién 17 años cumplidos.

¿Por qué conformarse con 1, cuando se pueden tener a ambos?

o.o.o

Cuando Andrew cumplió los 15 años, su padre Harry, escapó de casa.

Lejos de pensar en una posible traición, culpó a su padre, lo que le valió una larga charla acerca de la obediencia y respeto.

- ¿Y cuál fue el problema? -cortó Andrew.

- Harry quiere un hijo -apretó los labios.

Andrew suspiró.

- Hay muchas formas en las que 2 hombres puedan engendrar un niño. -murmuró con tranquilidad.

- E imagino que habrá muchas mujeres dispuestas a gestar al hijo de alguien, como nosotros, sin intentar sacar provecho -ironizó Draco.

La verdad es que Andrew no veía mucho problema. La causa es que Harry le había enseñado a confiar un poco más en la gente. Comprendía, sin embargo, la preocupación de su padre.

- ¿Y qué le dijiste? - se interesó el adolescente.

- Lo boté.

Ah, pero Harry Potter podía ser verdaderamente insistente, cuando quería obtener algo. Un verdadero grano en el culo, como dijo Draco incontables veces durante 9 meses, mientras tenía que soportar a la "madre" del niño; pataleando donde Harry no lo viera.

Y es que Harry había insistido en cuidar del embarazo en las mejores condiciones. ¿Y qué mejores condiciones que en la mansión Malfoy?

Una semana antes de que Andrew cumpliera los 16, era hermano mayor de James Potter.

Curioso, ¿no?

Una semana después, era prometido de los gemelos Black.

Hilarante.

Tres años después se convirtió en padre de C.C. Malfoy. El primero de sus 3 hijos.