Gracias por los comentarios ^^, además me gustaría hacer una votacion sobre si quiern o no que saku se vaya de la aldea, y si es así cómo?. que la descubran, la "secuestren", solo desaparezca...
Repito: TODAS LAS IMÁGENES SE ENCUENTRAN EN MI PERFIL
Capítulo 26, Realización
Desperté.
-Malditas costumbres del hogar... -murmuré restregando mi rostro contra las sábanas.
A mi alrededor el sol no había salido aún.
Levanté la mirada y vi el reloj en el escritorio.
3:46 am
-Ahggggggg -gemí al sentir que ya no tenía nada de sueño aun sabiendo que sólo había dormido como cuatro horas en total.
-Ya deberías estar acostumbrada -oí la voz de Kenshi de lejos.
Suspiré en rendición antes de sentarme en la punta de la cama, lo vi sentado bajo el marco de la puerta y con su tamaño de pelea.
-Que esté acostumbrada no quiere decir que no quisiera poder dormir más de seis horas por noche -murmuré deprimida.
Desde mi primer día de entrenamiento me habían regañado por levantarme luego de que el sol saliera, al parecer, eso reducía las oportunidades que se tenían durante una misión: como ver las costumbres del objetivo al levantarse, planificar un plan de acción desde temprano, preparar la trampas necesarias para el ataque...
Aunque admitía (luego de muchos años parándome antes del amanecer) que sí era práctico, cuando uno despertaba aún siendo de noche podía investigar con mayor sigilo y, en el mejor de los casos, chocarse con tu enemigo el cual podría estar agotado y con las defensas bajas.
Suspiré, aún así había veces que deseaba poder dormir más.
-Vamos Kenshi, -dije levantando me de la cama-. A ver qué desayunamos -murmuré restregando mis ojos con las palmas abiertas. Pensé tal vez en ir a comprar algo porque no me provocaba cocinar nada sólido.
Ramen, ¿algún tofu tal vez?
¡!
Por unos instantes me quedé paralizada con una pierna fuera de la habitación y la otra adentro. Una picazón apareció de repente en mi nuca y sentí la energía recorriendo por la columna vertebral causándome cosquillas en los huesos. Los dedos de mis pies se me arquearon sin querer y respiré exhalando lentamente el aire intentando calmarme.
Vi como Kenshi levantó las orejas sintiendo el chacra ajeno dentro de mi y retrocedió sentándose en el suelo sin hacer el menor ruido.
Orgullosa lo vi de su comportamiento adecuado para la situación.
Respiré.
-Líder... -murmuré el nombre de mi jefe sentándome en el suelo frente a la cama.
Inhalé y exhalé. Cerré los ojos antes de dejar descansar mis palmas sobre cada rodilla en forma de descanso.
Cuando los volví a abrir estaba en un sitio diferente, rodeada de sombras y varias personas. En el suelo una nube carmesí me recordaba el sitio donde pertenecía y pensé en los errores que pude haber cometido: demasiados, y en las cosas que podrían hacerme por esos errores: muchas cosas más.
El haber revelado más de lo necesario, que la vista del Hokage estuviera en mi, que durante mi batalla contra Ino lograra ver algo de mis recuerdos.
Cerré los ojos preparándome para las merecidas consecuencias de mis actos; esperaba que el castigo (si es que sólo sería uno) no fuera la hambruna otra vez. Cuando era niña, mientras huía en una misión puse demasiada fuerza en la rama de un árbol al saltar, dejando la marca de mi sandalia impresa. El castigo por haber dejado pistas de mi presencia esa noche fue pasar tres semanas en alimentación nula, sin comida, y nada más que agua de bebida.
Fue horrible; el hambre me había mantenido despierta durante los últimos días sin poder pensar con claridad.
-... Ayer -dijo el líder, subiendo la mirada choqué con sus iris anilladas. A mi alrededor los demás Akatsukis esperaban pacientes las palabras-. Se regó una noticia muy interesante.
Guardó silencio y nos vio a cada uno parando en mí un poco más de lo necesario.
Tenía razón, la reunión era por mi culpa, y si nos había llamado a todos era porque las consecuencias serían graves.
Suspiré temblorosa calmando mis pensamientos. Tenía miedo de lo que me pasaría.
Continuó: -Al parecer, durante los examen Chunnin anuales sucedió un hecho incomprensible... Un ninja del clan Yamanaka realizó un justo de cambio de mentalidad y, estando en el cuerpo del adversario se halló expulsada por mera voluntad del mismo -se detuvo.
Kisame frunció el ceño a un lado de Itachi y supe que debía estar uniendo cabos en su mente.
-Pero no fue sólo eso, -siguió- peleas luego el mismo contrincante del Yamanaka se encontró interponiendo se en la batalla del Jinchuriki de una cola contra un ninja de Konoha; no sólo detuvo la batalla, sino que usó unos jutsus de aire impresionantes para detener los ataques del contenedor y así salvar la vida del contrincante. Muchos Gennins lo llaman 'héroe' a escondidas.
Vi a Deidara sonreír y supe que el debía estar pensando que ese ninja tenía la atención del jefe y pensaba reclutarlo o usarlo para nuestro beneficio.
Lo suponía más no sentía sus pensamientos, ya que teóricamente no estábamos ahí, sólo por medio del chacra.
-¿Quien es ese ninja? -preguntó Sasori, su voz rompiendo el silencio creado.
Pain lo miró, y el doūjutsu brilló con seriedad.
-Sakura -dijo.
Todos volvieron a callarse de nuevo y pude sentir la mirada de unos cuantos en mi cuerpo. No dije nada, sólo apreté los puños con fuerza y mordí mi lengua esperando el castigo; ¿asesinatos a niños?, ¿secuestros en medio del día?, ¿hambruna?, ¿inanición?, ¿pelear contra todos los miembros sin descanso hasta el desmayo o tener que pasar una semana en el Tsukuyumi infinito?
Cerré los ojos y esperé la sentencia.
Y el choque llegó:
-Hoy discutiremos sobre si Sakura deberá continuar o no con la misión de infiltrada en Konoha.
El suelo desapareció bajo de mis pies y la bilis me dio un giro completo, la risa de Naruto resonó en mi mente junto con los monosílabos de Sasuke. Kakashi despeinó mi cabellos cariñosamente y Gaara sonrió de esa forma única conmigo mientras hablaba con tranquilidad.
Recordé las cálidas mañanas tranquilas sin el frío de vivir en el subterráneo, recordé el sabor las comidas calientes tres veces al día sin demora, nada comparadas a las carnes secas cazadas en medio de la noche.
Recordé las risas, a las que ya me había acostumbrado a caminar por la calle y no a los gritos y llantos de los prisioneros a quienes había que sacar información por distintos medios, recordé a los niños del parque con quien jugaba de vez en cuando y a los huérfanos que alimentaba por comprensión y lástima... Y me di cuenta en ese momento, en ese segundo y en ese lugar.
Que me había enamorado de Konoha.
Y ahora estaba obligada a abandonarla.
En realidad, desde hace casi una semana que tenía el capítulo hecho, pero no había encontrado el momento de publicarlo... Muchas cosas han pasado alrededor mío en estos últimos días (más específicamente en mi familia), y... He estado muy deprimida, molesta, traicionada y hasta desilusionada con algunas personashasta el punto que ni de comer me han dado ganas.
Me he sentido muy mal, y lo peor es que no puedo contárselo a ningún amigo.
Perdonen lo corto, ese me pareció el mejor momento para terminar el cap.
En fin...
Oigan ¡Sakura por fin se dio cuenta de su amor por Konoha! Y más importante: del cariño que le tiene a algunas personas ahí.
¿Se irá o no se irá? ¿Qué piensan ustedes?
Prometo estar más animada para el siguiente capítulo
Bye...
