Aquí os traigo el capítulo que cierra definitivamente este fanfic. es un capítulo extra que, como ya dije, trata sobre cómo se conocieron Seth y Syo y como el primero mencionado descubrió esos sentimientos por el otro. Espero que os guste, como siempre :3


CAPÍTULO EXTRA 2

Estoy apoyado contra la pared de este lugar. Un lugar que no me agrada en absoluto. Está lleno de niños estúpidos. Es cierto que son de mi edad, pero yo los veo inferiores a mí en todos los aspectos. Es obvio que voy a ganar.

Sigo esperando mi turno para salir a tocar.

-Kurusu Syo- dice a mujer que se encarga de avisarnos cuando es nuestro turno. Ese tal Syo es un chico rubio y pequeño con ojos celestes. Ha tenido una mirada de miedo todo el tiempo, pero cuando han pronunciado su nombre, su expresión ha cambiado por completo… ¡vaya! ¿Qué es esto? ¿Se ha acelerado mi corazón? Deben ser los nervios, aunque no veo razón por la que estar nervioso.

Me acerco a una pantalla con curiosidad para ver la actuación del chico. Probablemente sea mediocre como la de todos los demás. Como la de todos esos estúpidos críos que vienen con sus padres aquí. A mí no me hace falta compañía, el trabajo de mis padres es más importante.

Un momento, ¿qué es esto? Ese chico… es muy bueno, es sorprendente su forma de tocar. Puede que sea un oponente digno de mí.

El siguiente soy yo. Salgo y hago mi interpretación impoluta. Perfecta. Me dirijo a la sala contigua, la sala en que tenemos que esperar los resultados aquellos que ya hemos hecho nuestra interpretación. Sin pensarlo dos veces me acerco al chico rubio, tiene una expresión radiante, esta satisfecho. Seguramente orgulloso de su actuación.

-Has hecho una interpretación digna. Hola, mi nombre es Seth.

-¿Lo dudabas?- me sonríe tan ampliamente que le veo los dientes.- Vaya nombre más raro es Seth, ¿no? Yo me llamo Syo, encantado.

-¿Sabes? Para mí tu nombre es raro, mi madre es americana y por eso me llamo así.

-Vale, no te enfades. Vaya humos. Eh, ¿te apetece dar una vuelta luego?

-¿Por qué tendría que hacer algo así?- que chico más insolente.

-Mmm… ya sé. Apostemos, si gano yo la competición, vienes conmigo a pasar el rato. Si ganas tú te dejaré en paz.

-No me parece muy justo, mi premio es peor que el tuyo, pero bueno. Si así me dejas tranquilo, acepto.

Llaman a varios de nosotros como finalistas, obviamente los dos lo somos. Empiezan a dar premios menores, sin reconocimiento y curiosamente quedamos Syo y yo los últimos.

-Bien, es hora de anunciar el segundo y primer puesto. Ha estado muy reñido e igualado, pero nos hemos decidido por un ganador. Kurusu Syo.

-¿Eh? ¡¿Cómo?! Eso es inconcebible. Yo soy mucho más correcto y mi técnica es superior digo desconcertado.

-Verás, es cierto eso que dices, pero el joven Kurusu ha sabido expresar unos sentimientos muy profundos con su interpretación y también tiene buena técnica. Tú, sin embargo, no expresabas nada.

Me quedo en silencio porque en el fondo sé que tienen razón. Me siento hundido. Entregan a Syo y a mí los premios y se cierra el concurso. A la salida Syo se me acerca:

-Eh, te voy a llevar a un montón de sitios divertidos, ya verás.

-No estoy de humor, me voy.

-¡Eh! ¡Hicimos un trato!- me agarra del brazo, yo lo miro, soy consciente de que mi mirada es sombría.

-…

-Eh, Seth… oye, te voy a llevar a un sitio en el que seguro te sentirás mejor. Confía en mí.

Le sigo sin mediar palabra y me lleva a través de unos árboles, llegamos a un claro a la orilla del río, está escondido así que es muy íntimo. Nos sentamos ambos. Yo no abro la boca y el respeta mi silencio. Está atardeciendo, el cielo se tiñe de naranja. Por fin habla:

-Seth, si estás disgustado porque he ganado, lo siento- dice en un susurro.

-Idiota, no tienes que disculparte por ganar, deberías estar orgulloso.

-Y lo estoy, pero me sabe mal, no quiero que te enfades conmigo. Me caes bien y quiero ser tu amigo- me dice sonriendo.

Mi corazón empieza a latir más deprisa, ¿qué demonios significa esto?

-Está bien, maldita sea, seré tu amigo.

-¿Lo dices de verdad? ¡Yupiii! Ya sé, quedemos para jugar aquí todas las tardes que estemos libres.

-Bueno, vale.

Y así empezamos una bonita amistad. Yo me considero un chico muy cerrado y nunca he tenido una amistad así, pero con él es diferente. Me siento más libre, puedo ser natural. A veces trae a su amigo Natsuki que me dice que soy muy mono y que tengo ese encanto de chico misterioso. Es un tipo raro. No me cae mal pero no me gusta que toque tanto a Syo, no sé por qué.

Estoy en mi cama tumbado, pensando cuando alguien irrumpe en mi habitación.

-Hola, Seth- dice una voz chillona. Mierda, es Kara.

Se me tira encima. Y empieza a hablarme en susurros.

-Seth, ¿hoy piensas hacerme algo lascivo?

-¿Sabes, Karin? Eres muy pesada. Alguien podría aprovecharse de ti si tienes esa actitud.

Solo tengo esta actitud contigo y nunca te aprovechas- dice con una mueca. Karin es mi amiga de la infancia y desde muy temprana edad ha intentado seducirme de todas las maneras posibles. Ahora que ambos tenemos trece años y su cuerpo se está desarrollando, lo intenta de una manera más obscena.

-Si lo sabes, ¿por qué me sigues molestando?

Suelta un bufido y se quita de encima de mí, se acerca a la puerta para irse.

-Seth, ¿nunca te has planteado cual es tu sexualidad?- dice, y cierra de un portazo cuando sale.

Es cierto que nunca, en mis trece años de edad, me he sentido atraído por nadie, ni chico ni chica. Pero no me importa, ahora solo quiero centrarme en mis estudios, tanto los del instituto como los del conservatorio. Soy consciente de mi atractivo, siempre me lo han dicho. También soy consciente de que algunas de mis compañeras de clase se sienten atraídas por mí, pero no me interesan.

Me duermo con las palabras de Karin repitiéndose en mi cabeza.

Me despierto un poco aturdido, es sábado. He quedado con Syo para pasear por la ciudad, insiste en llevarme a los recreativos.

Una vez hemos ido a todos los sitios que él quería, le pido que vayamos a nuestro lugar secreto. Nos sentamos como siempre a contemplar las vistas.

Entonces, lo miro y me doy cuenta. Yo me siento atraído por Syo, por eso me siento tan bien con él. Me es indiferente su sexo. Me gusta. Siento un impulso incontrolable. Me acerco y él me mira con cara de póker. Y… lo beso. Sus labios son muy suaves. Son cálidos. Me empuja y me mira con lágrimas en los ojos. Sale corriendo. Mi primer beso… y creo que el suyo también.

Syo ya no ha vuelto a nuestro lugar, al menos no cuando yo voy. Se ha distanciado de mí, pero no demasiado. Se comporta como si no hubiese pasado nada. Supongo que eso es un rechazo de mis sentimientos por él. Me da igual, pienso conquistarle, será mío.


Bueno, ¿qué tal? Ahora supongo que entendéis mejor el comportamiento de Seth hacia Akiko. Nos vemos en mi otro fanfic que voy a empezar a escribir ahora. Un dato curioso: Rondó de amor se iba a llamar en un principio "Changing our love" (por la canción de Syo) pero al final se llamó así. Y vosotras... ¿qué título le habríais puesto? ¡Me despido! :3