Disclaimer: Esto no me pertenece, como todo el mundo sabe.

26. POR PURA LÁSTIMA (PPL)

15/07/1976

Potter,

Déjame en paz. No quiero saber nada de ti. No me gusta la gente que tortura otra gente por el mero placer de hacerlo. No voy a cambiar de opinión.

Lily Evans

15/07/1976

Estimada Lily Evans,

Este año va a ser diferente, puedes creer en mi palabra que te prometo que voy a cambiar. Dame otra oportunidad. Por favor, sabes que te quiero, no seas cruel.

Atentamente,

James Potter

17/07/1976

Potter,

Esta es la última carta que te escribo. El cuento de que vas a cambiar no me lo trago, así que ahórratelo. Mi respuesta es no. ¿Y otra oportunidad? Exactamente, ¿cuántas oportunidades quieres que te dé? Llevamos cinco años, Potter, CINCO. Y no aprendes, pareces retrasado.

Lily Evans

21/07/1976

Señor Black,

Ha sacado una Trol en Estudios Muggles, con lo cual al haber suspendido tan atrozmente una asignatura de los TIMO en teoría no deberíamos permitirle avanzar de curso. No obstante, revisando los archivos del colegio no existe precedente alguno de un alumno que no haya podido continuar sus estudios por una asignatura tan sumamente ridícula. Por lo tanto, he decidido hacer la vista gorda y le aprobaré por pura lástima.

Sin nada más que añadir,

Charity Burbage

Profesora de Estudios Muggles del Colegio de Magia y Hechicería Hogwarts

P.D.: Adjuntos se encuentran sus resultados finales de los TIMO.

P.D.2: Por favor, no siga con mi asignatura este curso. Se lo ruego.

-¡Curiosa la forma que tiene de referirse a su asignatura la profesora! –comentó Sirius en la penumbra de su habitación, en su casa de Grimmauld Place en Londres. Ignoró el último postdata.

TÍTULO INDISPENSABLE DE MAGIA ORDINARIA

APROBADOS: Extraordinario (E)

Supera las Expectativas (S)

Aceptable (A)

SUSPENSOS: Insatisfactorio (I)

Desastroso (D)

Trol (T)

RESULTADOS DE SIRIUS BLACK

Astronomía: E

Encantamientos: A

Estudios Muggles: A (PPL)

Aritmancia: E

Defensa contra las Artes Oscuras: E

Adivinación: E

Herbología: E

Historia de la Magia: D

Pociones: S

Transformaciones: E

23/07/1976

James,

Me gustaría que quedáramos tú y yo antes de que empiece el curso. ¿Qué tal el jueves que viene en El Caldero Chorreante?

Remus

23/07/1976

Remus,

Dime hora, ¿no? Vamos, digo yo. ¿Qué tal los TIMO?

James

23/07/1976

Oh, perdona. ¿Las seis? Los TIMO mejor de lo que pensaba, mayormente todo S. He cateado Adivinación pero no me importa. Extrañamente, he aprobado Encantamientos y he podido comprobar que en Pociones tengo una E.

Remus

23/07/1976

Eres un cabrón con suerte. Yo he suspendido Encantamientos y la necesito para ser auror. Te voy a matar. Por el resto bien, más E que S. ¿Sabes algo de Evans? A ti te habla.

James

24/07/1976

Lily todavía no ha superado el trauma de una A en Encantamientos, aunque en todo lo demás tenga E. No le escribas tratando de animarla por Encantamientos, te matará.

Remus

P.D.: NO ESCRIBAS A LILY.

25/07/1976

Peter,

¿Has conseguido sacar algún TIMO?

Sirius

26/07/1976

Sirius,

McGonagall escribió personalmente en la carta con los resultados de mis TIMO que si bien tengo que esforzarme mucho este curso porque no es que sea precisamente el mejor de la clase, no está todo perdido aún. Pero yo estoy contento, he conseguido aprobar prácticamente todo con A. Aunque he suspendido Pociones, Encantamientos e Historia de la Magia.

Peter

26/07/1976

McGonagall tiene razón: si tus padres quieren un hijo del que estar orgullosos, tendrán que adoptar. Lo siento, Pete, pero es así.

¿Historia de la Magia? ¿Qué te han puesto? ¡Yo tengo una D! Mejor que una Trol, la verdad.

Sirius

27/07/1976

Tengo una I, pero yo me leí el temario completo, Sirius.

Peter

28/07/1976

Potter,

Vete a la estratosfera por recordarme lo de Encantamientos.

Lily

29/07/1976

Mira que te lo dije, James, pero no me hiciste ni puto caso.

Remus

29/07/1976

Querida Lily Evans,

Te quiero, ¿qué es la estratosfera?

James

29/07/1976

Usa un diccionario,

Lily

James suspiró tras leer la última carta de su enamorada y decidió que ya le había escrito bastante ese verano. Cogió el diario El Profeta después de buscar la palabra "estratosfera" en el diccionario, ya que quería hacer tiempo antes de acudir al Caldero Chorreante donde había quedado con Remus, y sintió que la sangre se le helaba al leer la noticia que iba en portada:

"Magos del Ministerio desmemorizan a un grupo de científicos y militares de la NASA, la organización espacial americana, tras descubrir durante la reparación del telescopio espacial que la causa de su avería fue una lechuza que había impactado contra el casco de la nave."

-¡No! ¡Higgins!

Recordó el incidente de Sirius acabando en órbita por el cual se tuvo que comprar una lechuza nueva, pues se quedó sin Higgins al escribirle una carta a su mejor amigo para ver si recibía respuesta. Al menos, Higgins estaba vivo y eso lo consolaba.


James llegó un poco antes que Remus. Lo esperaba en la puerta del Caldero Chorreante, y justo cuando divisó a su amigo llegar con ese aspecto alicaído que llevaba prácticamente siempre, lo saludó y entraron en el pub.

-¿Pasa algo, Remus?

El chico de ojos avellana no había querido pedir explicaciones a Remus por carta, pues prefería que se lo contara en persona. Estaba extrañado de que Remus le hubiera pedido quedar ellos dos a solas, sin la compañía de Sirius y Peter.

Remus frunció el ceño.

-No. Estoy bien.

-Es que como nunca hemos salido tú y yo solos, pensaba que querrías contarme algo importante.

Lupin negó con la cabeza.

-No. Es para profundizar en nuestra amistad, James.

A James le dio la impresión de que algo no cuadraba, pero se encogió de hombros y decidió hacer caso de Remus y sentarse en una mesa vacía, esperando que su amigo regresara con la cerveza de mantequilla que tanto disfrutaba el joven merodeador. Remus volvió con una jarra llena hasta los bordes en una mano y en la otra sostenía la bebida de James.

-¿Tú no bebes nada? –preguntó James, confuso.

-Ahora pediré un chocolate caliente.

Nada más Remus tomó asiento y dio un sorbo a su chocolate, apoyó la espalda en el respaldo de la silla en la que se había sentado y miró a James, muy serio.

Más de lo que era habitual en Remus, pensó James.

-Algo te carcome, Remus. No me engañas –terció, preocupado.

Remus pensó que la confianza ciega de James en sus amigos, pese a ser una virtud que él había agradecido enormemente sobre todo referente a su licantropía, iba a facilitarle las cosas. Tampoco era que James fuera a notar el cambio, reflexionó el rubio.

-Quiero hacerte preguntas algo personales.

-Adelante –lo incitó James mientras daba un sorbo a su cerveza. No obstante, arrugó el entrecejo-. Sabe distinto, pero me gusta.

Remus huyó de la mirada de James.

-¿Cómo se conocieron tu padre y tu madre?

James se rió.

-No tuvieron un buen comienzo. Para empezar, mi madre estuvo en Slytherin y mi padre en Gryffindor. Ambos jugaban a quidditch –otro sorbo a la cerveza-, y eran capitanes de los distintos equipos. Por lo que me han contado, mi padre se enamoró de ella por la pasión que mostraba en el campo jugando y decidió pedirle una cita tras haber perdido contra Slytherin esa temporada. Estaban en sexto curso, y mi madre aceptó contra todo pronóstico. Desde entonces están juntos.

Volvió a beber de su cerveza y Remus, sin que James se diera cuenta, le llenó un poco más la pinta.

-¿Por qué te gusta Lily?

James se sintió entre triste por la clara negativa de la pelirroja de no salir con él y risueño por el enamoramiento que sentía hacia la chica.

-Primero fue por putear a Snivellus, no te lo voy a negar –Remus puso los ojos en blanco, incrédulo-. Aunque también por putearla a ella, que era tremendamente divertido –confesó con una sonrisa-. Luego se fue poniendo bastante guapa, hasta este verano que he descubierto que siento algo profundo por ella.

-Te mato.

-Remus, joder –dijo James, y continuó bebiendo sin percatarse de que su bebida nunca se acababa-. No he hecho nada malo, y me he dado cuenta de que la quiero. Quiero que sea la madre de mis hijos. ¿Llevo las gafas? –preguntó mientras se tocaba la nariz para verificar que estaban en su sitio-. Qué raro, veo un poco borroso.

-¿Cuál es tu color favorito? –le preguntó Remus, haciendo caso omiso de las últimas palabras de James.

-El verde. Como los ojos de Lily –bebió de nuevo de una pinta completamente llena-. ¿Sabes, Remus? Me he planteado dejar de meterme con la gente.

Remus lo miró estupefacto, pensando que eran los efectos del alcohol los que estaban haciendo a James actuar como estaba actuando.

-¿Cómo dices?

-Eso. Que voy a dejar de meterme con la gente porque el año pasado me di cuenta de que ser el puteado no mola nada. Me lo ha enseñado el gato de Sirius y además, quiero salir con Lily.

-James, ¿cuánto tiempo hace que somos amigos? –dijo Remus con una expresión indescifrable que puso los pelos de punta a James durante unos breves segundos.

-Cinco años y pico, ¿por?

-Porque eso es lo que me impide partirte la cara en estos momentos.

James le quitó importancia bebiendo más cerveza. Remus volvió a la carga, considerando que su amigo empezaba a ponerse bastante ebrio a juzgar por su actitud.

-¿Cuál es tu asignatura favorita en Hogwarts?

-Defensa contra las Artes Oscuras.

-Después de Gryffindor, ¿qué casa te gusta más?

-Ravenclaw.

-Si pudieras vivir en otro lugar, ¿cuál elegirías?

-California.

-¿Cuáles son los cinco últimos dígitos de tu cuenta bancaria y el número PIN de tu tarjeta?

-Cinco ocho siete nueve cinco. Tres cuatro nueve seis.

Remus los apuntó en un trozo de pergamino que ya llevaba preparado de antemano en el bolsillo de su túnica lo más rápido que pudo, pensando que el material para este año en Hogwarts era demasiado caro como para poder permitírselo.

Cuando se hizo lo suficientemente tarde para que los dos tuvieran que volver a casa, Remus tuvo que cargar con un James totalmente borracho hasta el autobús noctámbulo, que los dejó a cada uno en la puerta de donde vivían.


El ambiente en Hogwarts ese año era diferente, pues las noticias del auge de lord Voldemort cada vez eran más frecuentes y la inseguridad de los estudiantes respecto a su propio futuro iba acrecentándose. Sin embargo, todo el alumnado trataba de seguir con sus vidas con la mayor normalidad posible.

Lily Evans caminaba por los pasillos después de no haberle devuelto el saludo a Severus e ignorando que el Slytherin la seguía para hablar con ella. Severus trataba inútilmente de reconciliarse con su antes mejor amiga sin comprender que el problema no era que la hubiera llamado sangre sucia, sino que se trataba de algo mucho más profundo.

Los dos estudiantes se quedaron de piedra cuando presenciaron una escena que si no la llegaban a ver, no se la hubieran creído.

-Siento mucho haberte hecho la vida imposible el año pasado –dijo James a un estudiante de Hufflepuff, quien lo miraba receloso.

-De acuerdo, disculpas aceptadas –contestó. Dudó, pero al final decidió aceptar la mano que James le ofrecía.

James asintió y continuó pidiendo perdón a más alumnos que se encontraban por la zona. Lily sacudió la cabeza, pensando que era una estúpida estrategia del chico para que ella aceptara salir con él, si bien algo en su interior le dijo que no era así y esa posibilidad de que James se estuviera convirtiendo en alguien decente la aterraba.

-Tiene gracia que haya decidido cambiar después de que el gato de su mejor amigo no parara de torturarlo –comentó Severus en voz alta.

James lo fulminó con la mirada, pero al percatarse en Lily, decidió ignorarlo y le pidió una cita.

-No, Potter.

James suspiró y Lily dio media vuelta.

Para suerte del merodeador, sus tres amigos aparecieron en ese mismo momento, acompañados de Mary y Florence, y dispuestos a levantarle el ánimo.

-Evans ha vuelto a rechazarme, Sirius.

-Venga, hombre, no es para tanto. A estas alturas ya estarás acostumbrado –dijo el aludido mientras le daba unas palmaditas en la espalda como forma de apoyo.

Entonces, James reparó en la túnica de Remus; ya no estaba desgastada y raída, como la que solía llevar los otros años, sino que esta era de primerísima calidad.

Con las cejas tan juntas que parecían una sola, preguntó a Remus:

-¿Y esa túnica?

El chico profirió una risita nerviosa.

-Tengo mis recursos.

-Florence quería hablar contigo, James –los interrumpió Peter, mirando a sus zapatos para evitar que vieran que estaba sonrojado.

James la miró, listo para escucharla y Florence tomó una bocanada de aire. Empezó a relatarle la nueva propuesta de los profesores y de los alumnos de Estudios Muggles, la cual consistía en representar una obra de teatro muggle para fomentar un vínculo entre magos y gente no mágica para paliar toda la discriminación que había. La obra elegida era Romeo y Julieta, de William Shakespeare, pero a James, si bien apoyaba la eliminación de todos esos prejuicios elitistas y racistas, no le entusiasmó demasiado.

-No me gusta mucho el teatro, Sullivan. Lo siento, pero me parece una auténtica gilipollez.

Florence, ignorando el ofensivo comentario de James, asestó el golpe definitivo que haría ganarse un nuevo voluntario para su iniciativa de promover la cultura muggle entre los magos.

-Lily se ha presentado para hacer el papel de Julieta. El tablón para las audiciones está en el Gran Comedor para que todo el mundo lo pueda ver.

James apartó a empujones a todos los estudiantes que anteriormente les había pedido perdón y a otros, como a Salazar O'Shea, mientras iba corriendo al Gran Comedor para escribir su nombre para la audición de Romeo.

-Pues parece que tampoco ha cambiado tanto –opinó Mary, viendo cómo James empujaba a todo aquel con el que se cruzase.

-¡Aparta de mi camino! –gritó James.

-¿Eres Remus John Lupin? –intervino una nueva voz en la conversación.

El susodicho dio media vuelta para encontrarse con la dueña de esa voz aterciopelada que había escuchado a sus espaldas.

Una chica de Ravenclaw con el pelo rubio ceniza y ondulado que le caía en cascada hasta media espalda tenía la mirada fijada en él. Tenía los ojos de un color azul hielo, y a Remus le pareció una chica bastante guapa, aunque no la reconoció.

Iba con otras dos personas de Gryffindor, un chico con el pelo rubio y el inicio de unas entradas pese a ser tan joven y una chica con el pelo negro, corto y de punta, con cada mechón apuntando a una dirección distinta.

Ella le sonaba, pues solía comentar los partidos de quidditch de vez en cuando: era Alice Whitman, un año mayor que ellos.

Remus asintió con la cabeza, dando a entender que era él.

-¿Y tú eres?

-Marlene McKinnon –contestó ella rápidamente-. Me han nombrado este año Premio Anual.

-Pues vale –habló Sirius, pensando que eso se la traía sin cuidado. Marlene le dedicó una gélida mirada, pero volvió a centrar su atención en Remus.

-Quería darte las gracias.

-No quiero ser grosero, pero ¿eso por qué? No te conozco.

Marlene sonrió.

-No sé si lo sabrás, pero soy la mejor de mi promoción en Pociones.

Sirius soltó un bufido y su gato, que estaba encima de su hombro, erizó el pelo bufando a su vez.

-¿Tenemos otra marisabidilla como Evans?

La Ravenclaw decidió ignorarlo y continuó con su discurso, sin querer mostrarse perturbada debido a que estaba siendo observada fijamente por Siriusín, conocido prácticamente por todo el colegio como "esa bestia diabólica".

-Con tu brillante actuación el año pasado en los TIMO, que dejó estupefacto al jurado, crearon la beca Lupin con la que se financian proyectos de investigación en el departamento de Pociones en el Ministerio de Magia. Soy la mejor en Pociones de mi clase, y eso ha hecho que me la otorgaran a mí. Para mí ha sido todo un honor ser la primera en recibirla.

Remus se puso pálido.

Recordaba su carta de Hogwarts, donde le describían todo el material que necesitaría ese año y lo mucho que costaría, pero lo que más le impactó fue que entre sus asignaturas para sexto curso figuraba Pociones, con la casilla para marcarla ya con una cruz puesta y sin posibilidad alguna de que él pudiera elegir cursarla o no. El director le había escrito expresamente diciéndole que Pociones formaba parte de su currículo tras el examen TIMO que había realizado, pues el Ministerio de Magia había decidido otorgar una beca a su nombre a los estudiantes que más destacaran en Pociones, beneficiando mayormente la imagen del colegio, por lo que Remus no pudo negarse y tuvo que aceptar hacer Pociones ese año y, probablemente también el siguiente con los ÉXTASIS, hecho que lo ponía aún más nervioso que los TIMO.

-La otra me la han dado a mí –habló el chico por primera vez-. Soy Frank Longbottom, y ella es mi novia, Alice Whitman.

-Mucho gusto –dijo ella.

El único que no respondió fue Remus, todavía conmocionado. Florence decidió hablarles de la obra de teatro para ver si conseguía reclutar a más gente interesada en la causa que pudiera apreciar la literatura muggle.

-Lo siento, no creo que me apunte –negó Marlene con educación.

Alice puso cara soñadora.

-Puede que yo sí lo haga –entonces miró a Frank, quien negó con la cabeza.

-No me interesa. Lo siento, Sullivan.

-No importa.

-¿Haces tú las audiciones? –quiso saber Peter, cuando en realidad lo único que le interesaba era que Florence volviera a hablar con él.

La chica se giró hacia Peter para ver que tenía la cara completamente roja hasta el nacimiento del pelo.

-Las hacemos Regulus Black y yo.

Mary desencajó la mandíbula, escéptica.

-¿Regulus Black? ¿A ese le interesa lo muggle? –preguntó ella recordando que Lily siempre decía que tanto Severus como Regulus iban con la gente más radical de Slytherin y por eso desconfiaba de ellos.

Sirius se vio obligado a intervenir.

-A mi hermano le mola todo lo que tenga que ver con poesía, música y pintura. Es un repipi.

-Tú cállate, que también te has apuntado –dijo James apareciendo de pronto en el pasillo. Acababa de volver del Gran Comedor tras apuntarse para Romeo y tenía una amplia sonrisa en el rostro.-. Te he visto. Pero Sirius, en serio, ¿te presentas a árbol número 13?

-Me gusta el número 13 –respondió Sirius como si fuera lo más normal del mundo-. Y no me parece un papel difícil. Creo que tengo posibilidades –añadió con una sonrisa.

-Bueno, nosotros nos vamos –dijo Marlene. James la miró como si fuera la primera vez que la viera.-. Soy Marlene McKinnon, tú eres James Potter, lo sé –comentó guiñándole un ojo-. Nos vemos por el colegio, supongo –agregó, encogiéndose de hombros.

Una vez el trío se hubo ido, Remus habló:

-Era simpática, ¿no?

-¿Es que te ha gustado, Remusín? –comentó Sirius con interés.

-Sabes que no quiero novia, Sirius. En fin, tengo que reunirme con Lily para reunión de prefectos con McGonagall en treinta minutos, así que me voy.

-Un momento –dijo James, cogiéndolo del brazo y echando una mirada de soslayo a Mary y Florence-. Tengo que hablar contigo, Sirius y Peter –susurró en una voz que ninguna de las dos chicas pudo oír.

-Después de la reunión –aunque no lo hubiera dicho en tono interrogativo, a James le pareció más una pregunta que una afirmación.

-De acuerdo. Te esperaremos en la Sala Común de Gryffindor.

Remus fue a buscar a Evans, pensando que quizá haría una parada en el Gran Comedor para presentarse a las audiciones para Romeo y Julieta.

Por el camino se cruzó con Salazar O'Shea, que miraba a todo el mundo con un odio capaz de desintegrar hasta el granito si quisiera. Tragó saliva e ignoró su mirada para sonreír a Lily, quien lo esperaba justo en la entrada de la biblioteca.

-Así que, ¿beca Lupin? –preguntó ella con retintín.

Remus se ruborizó.

-La idea no fue mía.

La pelirroja se carcajeó.

-No, si me parece perfecto. De verdad –afirmó ella tras ver que Remus no la creía-. Vas a tener que seguir en Pociones así que eso es castigo suficiente para tu nota inmerecida.

Remus supo que Lily sentía cierto rencor hacia él por la nota de Encantamientos, y como no quiso echar más leña al fuego, se limitó a rodar los ojos y a ir con ella hasta el despacho de McGonagall para saber la ronda que les tocaría hacer esa semana.

-James se ha presentado para Romeo.

-¿Por qué tenías que estropearme el día, exactamente, Remus John Lupin?

-No es tan malo como lo pintas, Lily. Deberías darle una oportunidad.

La Gryffindor miró al techo y abrió la puerta del despacho de McGonagall en cuanto ésta les dio permiso para entrar, dando por zanjada la conversación.


¡Hola, he volvido! :P Tengo que comentar varias cosas importantes:

-Primero, he revisado el fic entero y corregido faltas de estilo (una, que es muy perfeccionista y quisquillosa), eliminando comas a saco porque abusaba de ellas. No he cambiado nada del contenido porque sería absurdo salvo lo siguiente.

-Nombres. He eliminado OC que creé y cambiado por personajes del canon porque 1) mejor si son personajes del canon 2) nadie lo va a notar porque encima eran OC no desarrollados xD Los que más podrían notarse y ni eso, son Scarlet Alcott que no pinta nada y la he sustituido por Alecto Carrow, que reconoceréis, y escenas donde salía un tal Alden Galloway que me inventé las he sustituido mayormente por Regulus Black, acoplándolas a su personalidad (capítulo 17, por si a alguien le interesa). Florence no es un OC, sale en una mísera escena del cuarto libro con la escena del pensadero y me frustró, porque yo pensaba que significaría algo pero… no. Se quedó en nada. Y me sentí timada y estafada. En verdad es una tontería, pero me cabreó en su momento. También he añadido a Rosier, que efectivamente estuvo en el grupito de Snape como dijo Sirius en el quinto libro. Que realmente podría haberlo dejado como está, pero así queda mejor.

-He cambiado las frases de Dumbledore porque me daba la impresión de que, efectivywonder, no estaba del todo IC y ahora es elegante a la hora de hablar, más sosegado. Las únicas frases que no he tocado han sido las del baile, pues son guiños a El Señor de los Anillos por lo de Gandalf y la sexta película y si las quitaba, pues mucho sentido no tenía.

Ya como comentarios propios, creo que Sirius despreciaba un poco y subestimaba en el canon a Peter (esa impresión me dio a mí, puedo estar por supuesto equivocada) y lo trato de reflejar en el fic. El personaje de Alice Whitman es la futura señora Longbottom, obviamente (aunque lo de su apellido de soltera me trae de cabeza). Y lo de James manteniendo a Remus en términos económicos es también canon (lo dijo Rowling en una entrevista), sólo que yo aporto mi granito parodiándolo, como tiene que ser, ja, ja, ja.

Dios, he escrito un tocho enorme y básicamente criticándome xDDD Y qué paliza me he pegado arreglándolo, ay. Os agradezco infinitas veces que leáis mi fic, pero si me dejáis review, me haréis feliz como una perdiz y a cambio os mandaré a Regulus para que os escriba poesía, a Sirius para que os haga de árbol número 13, a James para que empuje a quien os caiga mal o al personaje que sea vuestro favorito.

¡Hasta la próxima actualización! (¡que espero no tardar tanto!)

Se os quiere,

Sango