Crepúsculo no me pertenece
Capítulo Decimotercero:
Despierto y veo que todo está bien
Es la primera vez en mi vida que todo está bien
Despacio miro a mi alrededor y me sorprendo
Pienso acerca de las pequeñas cosas que hacen la vida genial
No cambiaría nada por esto
Este es el mejor sentimiento
Segunda Parte
Alice
— Listo
Me dijo Jasper entrando al Jeep, cerró la puerta tras de sí y se giró a mirarme a los ojos, yo estaba en el asiento del conductor.
— No seré capaz de hacerlo
Le confesé nerviosa, estábamos estacionados a unos cuantos metros de la casa de Bella, eran las siete de la mañana y el plan para poder pasar desapercibidos y evitar que Charlie se enterara de la transformación de su hija me parecía totalmente carente de lógica, ningún padre astuto se lo creería así como sí pensé.
Que les hacía creer que yo podría actuar como si no hubiera visto a Bella hace exactamente veinte minutos atrás agonizando y retorciéndose del dolor. No podría mirar a su padre a la cara y hacerme la que no tenía idea de donde estaba su hija, podría no tener corazón pero si tenía conciencia y la mía estaba enlodada hasta reventar. Además jamás había sido buena actriz, que les hacía pensar que hoy podría resultar.
Miré por enésima vez, con el horror pintado en mi cara, la fachada de la casa de Bella y la imagen del rostro que pondría Charlie cuando la mentira que habíamos urdido comenzará a desarrollarse no podía quitármela de la mente. Era imposible que él no se hubiera percatado ya que su hija no estaba donde supuestamente debía estar. Algo en el fondo de mi corazón me decía, que Charlie adivinaría el engaño desde el comienzo y nuestro plan se vendría abajo.
— Tienes que hacerlo, Edward cuenta contigo
Me hizo ver Jasper apretándome la mano y ese comentario fue peor, lejos de quitarme la ansiedad la disparó a mil y sentí que tenía toda la responsabilidad bajo mis hombros de hacer que el plan funcionará. Resignada y temblorosa giré la llave del contacto, pase el cambio y aceleré lentamente queriendo dilatar lo más que pudiera nuestra llegada. Me estacione fuera de la casa frente a la puerta principal, apague el motor y di el ultimo respiro, no había vuelta atrás el plan ya estaba en marcha.
— Te creerá
Me aseguró mi amado Jasper con una cálida sonrisa dibujada en el rostro, su mirada estaba llena de ternura y sé que quiso darme el valor suficiente con ese gesto para enfrentar lo que venía. Bajé lentamente del Jeep, casi como pidiendo permiso a una pierna para mover la otra, por primera vez no tenía prisa de llegar a mi destino, y casi resbalo en el pavimento mojado pero certeramente logre recuperar el equilibrio. Me reí entre dientes – si Bella pudiera verme – me dije a mi misma subiendo las escaleras que separaban la calle del interior de su casa.
Una vez frente a la dichosa puerta, me tome un tiempo antes de golpear, me preparé psicológicamente para enfrentarlo – no lo eches a perder – me repetí al menos tres veces en la mente. Levante mi mortecina mano para dar el golpe final y anunciar mi llegada cuando de improviso se abrió, encontrándome de bruces con un sorprendido Charlie.
Me quede estupefacta con los ojos abiertos como platos y no pude articular palabra, simplemente se me había ido la voz.
— Alice… tu tan temprano aquí
Afirmó extrañado, entre sus manos colgaba una bolsa de basura.
— Quede en pasarla a buscar a Bella temprano, para estudiar antes de la prueba.
Conteste casi como una grabadora, había ensayado más de cien veces con Emmett pero era distinto estar interpretando la mentira en vivo, y creo que sonó fatal – próximo semestre definitivamente clases de actuación – pensé rápidamente mientras lo miraba. En forma inconsciente aún albergaba la posibilidad que él me gritará pero no sucedió, Charlie no tenía idea que Bella no había pasado la noche en casa.
— Pasa pero creo que se quedo dormida, aún no baja, pero la despertaré
Respiré aliviada cuando sus expresiones fueron más que ordinarias, y esperaba con todo el corazón que la mentira funcionara. Entré y me quede parada estoica a los pies de la escalera, jugué con mis manos nerviosa y ansiosa mientras él iba a dejar la basura al tacho puesto a un costado del inmueble. Deje de jugar con ellas cuando regreso. Nos miramos, evidentemente incómodos ambos, y el perfilo sus pasos hasta la escalera. Mi estomago se apretó.
— Iré por Bella, puedes sentarte si quieres
Propuso con la cara llena de risa y el sentimiento de culpa afloró en mi interior. Charlie era un completo ignorante de la verdad y eso me hacía sentir más miserable, estábamos arrebatándole a su hija y él no tenía ni idea. Éramos unos monstruos, su padre pensaba que su "única" hija estaba durmiendo feliz y a salvo bajo su techo, cuan equivocado estaba, la verdad distaba mucho de eso, las imágenes de Bella tendida en la cama retorciéndose y gritando me pillaron desprevenida y comencé a temblar ante la idea.
Subió presuroso y como quise gritarle que se tomará un tiempo, después que abriera la puerta, nada volvería a ser igual, nunca más tendría a su adorada Bella en aquella casa, nunca más sería su hija. Con el corazón deshecho y esperando el grito en cualquier segundo, me quede inmóvil en el mismo lugar donde había estado. A exactos treinta segundos de abrir la puerta sentí un grito ahogado de Charlie llamando a Bella – lo sabe – me dije entre dientes, subiendo la escalera para interpretar mi papel en toda esta gran mentira.
Un nudo en la garganta se me puso al advertir la puerta del cuarto de mi amiga abierto, los zapatos de Charlie se veían incluso antes que estuviera completamente parada en el segundo nivel. Apresuré mi paso, como si su grito me hubiera preocupado, y lo disminuí cuando lo noté sentado en el borde de la cama con la nota supuestamente de Bella pero que había escrito Edward y que mi amado Jasper, había puesto minutos antes.
Sus ojos castaños estaban vidriosos y perdidos en el horizonte; cuando se percató que estaba acompañado como un zombie extendió su mano temblorosa y me entregó el papel, en un acto casi reflejo, para que yo le compruebe que todo era verdad. Casi como una actriz profesional, cambie mis rasgos y los endurecí mostrando sorpresa a medida que supuestamente leía la nota, pero no había nada que leer. Yo sabía perfectamente cada palabra, cada párrafo escrito, yo había estado presente cuando lo había hecho. Pero no dejaban de doler.
Papá
Hoy he comprobado que no puedo estar en el mismo lugar que Edward. Dado que él ha vuelto, y su presencia me duele, he decidido volver a casa con mi madre.
Sé que suena precipitado, más considerando que son las 12 de la noche, pero es demasiado doloroso para mí verlo en la escuela.
Debí avisarte, pero parecías tan a gusto durmiendo que no quise despertarte. A cambio te dejo esta nota. Por favor no llames a Renée, lo haré yo misma cuando llegue a casa.
Te quiero mucho
Bella
— Ha escapado
Exclamo con la voz seca y en evidente estado de shock. Fue ahí cuando magnifique el daño que estábamos causando, la culpa se intensifico cien veces más. Estábamos haciendo demasiado daño y me pregunté si de verdad era lo correcto, porque no podíamos simplemente decirle la verdad ¿Acaso su padre no la quería ver feliz? ¿Cómo un padre no puede aceptar que su hija desea estar con el amor de su vida?
Como quise consolarlo y decirle que la sensación de abandono que estaba sintiendo no era real, y que su amada hija jamás lo hubiera abandonado de esa manera, pero no teníamos alternativa, al menos no por ahora.
Me senté en la cama junto a él y tome entre mis manos las suyas, lo miré a los ojos, y traté de traspasarle un poco de consuelo, pero fui golpeada por el dolor de partida, lo que era impresionante. Por segunda vez en su vida, él estaba deshecho. Le sonreí tímidamente apretando sus manos y unas lágrimas rodaron por sus mejillas. En su interior Charlie estaba aceptando esto porque sabía que ella no volvería. Al cabo de unos minutos se enderezo y tosió tratando de endurecer su voz, seguro se encontró tonto, al mostrarse frágil con una adolescente, pero claro, yo era incluso mucho más mayor que él.
— Me voy a trabajar
Fue todo lo que me dijo y salió de la habitación apresurado por acallar el sentimiento de pérdida que estaba sintiendo.
Abandone la casa completamente convencida que Charlie no iba a llamar a nadie para comprobar la historia, estaba demasiado dolido y en aras de no complicar las relaciones entre esta y su madre iba a mantenerse al margen acatando la petición de Bella. Para cuando volví al Jeep, Jasper estaba sentado esperándome en el asiento del conductor, abrí la puerta y me subí, apenas lo hice me interrogo impaciente.
— ¿Sé lo creyó?
— Completamente
Confirmé mirando hacia la casa, advertí como el radiopatrulla salió raudo y se perdió entre las calles.
En todo el tiempo que llevamos en Forks, era la primera vez que estaba sentada fuera de la oficina del Director del Instituto. Esperaba impaciente a que Carlisle saliera finalmente luego de haber dado la excusa correspondiente sobre la ausencia de Edward por toda la semana. En ese minuto, reflexionando sobre ello, me pregunté si no era riesgoso ¿Qué pensaría Charlie, si se enteraba que Edward también estaba desaparecido? Mis pensamientos fueron interrumpidos por la puerta que se abrió y noté el cuerpo de mi padre caminar hasta mi encuentro. De un brinco me levante y tomé entre mis manos el bolso para acompañarlo hasta la salida.
— ¿Te creyeron?
Le pregunté ansiosa y él me miró severo.
— Afuera
Me dijo incomodo por la mirada que nos profirió la recepcionista. Salimos en silencio y cuando estuvimos, esta vez, lo bastante lejos del resto de la gente, me decidí a preguntar por Bella.
— ¿Cómo esta?
— Transformándose
Me contesto seco y advertí que su expresión era dura, demasiado para la habitual en él.
— No estás de acuerdo
Le pregunté casi como una aseveración. Estábamos a un lado de su auto, el abrió la puerta y antes de entrar me contesto.
— Las cosas debieron hacerse de otra manera, él se merecía más que una simple carta.
Me dijo molesto y dolido, Carlisle le había tomado aprecio a Charlie, incluso antes que Bella llegará a Forks, por lo que era entendible su reacción. Se fue tan pronto como habíamos llegado, y me quede contemplando como el vehículo se perdía entre los demás.
La verdad no quería volver a casa, principalmente porque no soportaría escuchar sus desgarradores gritos, era horrible sentirlos y aunque todos sabíamos que era normal, y un proceso necesario. De todas formas vivirlo era distinto a estar de espectador. Camine tratando de pensar en otra cosa hasta la cocina, donde estaba Esme y Rosalie.
— No sé como Edward puede soportarlo
Me comentó esta enterrando su barbilla contra sus brazos. Estaba con la cabeza puesta en la mesa y su mirada era triste, demasiado para ser Rosalie.
— Ella estaba consciente que dolería
Arrebate tratando de parecer dura, pero solo conseguí mostrar aún más mi debilidad. Se sintió un golpe seco y las tres nos quedamos mirando, nuestros ojos estaban abiertos expectantes, pensando que tal vez lo habíamos imaginado pero nuevamente se sintió un ruido aún más fuerte que el anterior y fue entonces cuando las tres, corrimos velozmente escaleras arriba, y nos arrepollamos para entrar por la puerta al cuarto donde estaba Edward con Bella.
— ¿Qué sucedió?
Le pregunté mirándolo desesperada.
— No puedo… tiene demasiada fuerza
Dijo tratando de contener el cuerpo de Bella, que se estaba retorciendo demasiado fuerte contra la cama.
— ¡No puedo… quema demasiado… mátame te lo suplico!
Grito de repente Bella, abriendo sus ojos y cobrando una lucidez impresionante. Todos nos quedamos de una pieza mirando a Edward quien tenía la mirada más torturada que jamás le hubiera visto.
