¡Hola! Tengo nuevo capítulo, perdón por no haber actualizado antes, pero tuve un problema con un virus y...bueno... ya saben. Pero aquí traigo este capítulo que como dije iba a ir dedicado a el comentario número 100...pero hay un problema, :S no sé a quién dedicárselo porque no hay nombre... pero*** va dedicado a la personita que me pidió más de Rosalie&Emmett*** así que aquí tiene su petición ha sido respondida :)
Muchas gracias por sus reviews, las personitas que añaden esta historia a sus favoritas o que la siguen, también muchas gracias. En serio, gracias por sus reviews, no saben cómo me ayudan para saber qué es lo que buscan y así la historia tome un poquito más de forma, mil gracias y saben que todo comentario (ya sea bueno o malo) es bien recibido.
Me gustaría responder a un review...porque respondió con lo que yo pensé mientras escribí el capítulo pasado así que andreiita crepuZ: YA SÉ! :¨( a mí tampoco me gusta mucho esto de tanto drama y cosas feas pero...algo sucedió en mi pequeña mente bipolar... ¡LO SIENTO! jaja, prometo que haré caso a tu review y trataré de regresar a el drama escaso y moderado :) ¡mil gracias por tu review!
Y ahora sí... aquí va el capítulo, espero que lo disfruten y...¡REVIEW!
Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer (aunque yo desease que fueran míos), yo sólo me divierto un poco jugando con ellos en diversas situaciones.
Capítulo 25.
Emmett POV.
Desperté escuchando el molesto ruido de mi despertador, estiré una mano y lo aventé hacia no sé dónde, sabía que era hora de levantarme, muy a mi pesar abrí los ojos, tomé mi celular para ver la hora, 5:30 a.m. Cubrí mi cara con mis manos tratando de estirarla para despertarme, desde hacía dos meses que había entrado al equipo de rugby en la escuela, era el fullback* así que mi peso, altura y músculos estaban excelentes, agradecía infinitamente no pertenecer a la línea ofensiva*,esos tipos vaya que estaban enormes. En fin, solía despertarme a esta hora para realizar mi rutina de ejercicios de Lunes a Viernes, los fines de semana me despertaba a las seis en punto para salir a correr por el bosque y después regresar a hacer la misma rutina, al principio había sido un poco cansado, claro, no me costó tanto trabajo ya que estaba acostumbrado a hacer ejercicio, sin embargo, todavía había días en que terminaba adolorido, pero de alguna forma disfrutaba el dolor, como dicen "Si no duele, no funciona". Me puse los audífonos de mi iPod y comencé a realizar mis ejercicios, como siempre, tratando de sumergirme en la música, pero hoy como varios días, la música no era suficiente para distraerme de mis pensamientos, una de las razones por las que ahora era del equipo de Rugby era porque lo que realmente buscaba era distraerme, desde que había tenido la más que humillante respuesta de Rosalie, buscaba por todos los medios evitar el tener que verla, nunca la veía en las tardes que era cuando iba a mi casa, mis entrenamientos eran al final de las clases y usualmente terminaba regresando a la casa como a las cuatro y media de la tarde, una vez que llegaba corría a ducharme para bajar a comer, enseguida tenía que subir para hacer los trabajos que me dejaban en la escuela y para cuando terminaba, quedaba completamente exhausto así que solía ir a dormir temprano; en la escuela, durante clases tenía más de una materia con ella, pero desde que era parte del equipo y mi físico había mejorado –todavía más-,estaba con mis compañeros de juego estudiando jugadas o sino, las chicas que antes me asediaban, ahora eran más por lo que siempre había alguna tratando de coquetear y conseguir una cita, muy pocas veces les invitaba a salir, lo hacía únicamente con las chicas que creía que realmente lo valían, pasaba un rato agradable, pero al final terminaba siempre comparándolas con Rosalie y eso me enfurecía demasiado, el caso es que, regresando al tema, muy pocas veces me encontraba libre para pensar o ver a Rosalie.
-¡Emmett!-Gritó Alice mientras daba un enorme brinco subiéndose a mi espalda. Era hora del almuerzo así que me la llevé cargando así hasta la cafetería donde todos se nos quedaron viendo de forma extraña.
-¿Y ahora qué les pasa a ustedes?-Preguntó Bella riéndose mientras nos veía. Esperen. ¿Bella estaba nuevamente sentada ahí en nuestra mesa? Alice y yo nos quedamos asombrados viendo a los demás sin saber qué pasaba. Tal vez hace tiempo que no estaba con ellos en la mesa, pero si de vez en cuando almorzaba ahí y sabía perfectamente que Bella no había vuelto a hablarnos.
-Nosotros, bueno…-Comenzó a hablar Alice mientras se bajaba de un salto de mi espalda.-¿Qué pasa aquí?
-Bella ha regresado-Hablo Edward mientras llegaba a la mesa con una bandeja de comida y se la estiró a Bella.
-Bueno, no sé qué haya pasado para que estés de regreso pero me alegra que estés aquí otra vez.-Dijo la duendecilla antes de abrazarla fuertemente.
-¡Te extrañábamos Belli bells!-Grité antes de levantarla para darle un merecido abrazo de oso elevándola en el aire.
-¡Por Dios Emmett! ¡Bájala!-Gritó furioso Edward.-¡Le puede hacer daño por el…-Se quedó a mitad de la frase.
Bajé a Bella rápidamente, ella tenía una cara de terror, como si acabara de suceder algo preocupante.
-¿Por el qué Edward?-Preguntó Alice.
-No te preocupes, no pienso ocultarle más cosas a mi mejor amiga-Dijo Bella mientras abrazaba a Alice y le susurraba algo al oído, la duende asintió y salieron de la cafetería. Esto está raro.
-¿Todo está bien?-Preguntó Rosalie quien apenas venía llegando. No sabía qué hacer, si me iba de una vez se iba a ver muy obvio que estaba escapando y si me quedaba, iba a ser muy incómodo.
-Sí, todo bien-Contestó Edward sentándose. Jasper y Rosalie se sentaron, no me quedó más remedio que sentarme, y para mi mala suerte a un lado de Rosalie ya que en los lugares al lado de Edward y de Jasper, estaban las cosas de las chicas. Asombroso.
Todos comíamos en silencio, Edward estaba pensando en supongo la inmortalidad del cangrejo, Jasper estaba al pendiente de la puerta esperando a que en cualquier momento entrara su ninfa auloníade, su Eurídice, su amor… ¡Bah! Tonterías, esperaba a que entrara Alice. A veces me enfermaban, se sentían tan Orfeo y Eurídice*, simplemente con la pequeña diferencia de que él no era ningún famoso músico, ni poeta y mucho menos teólogo y era claro que definitivamente no era hijo de Apolo y de Calíope, tampoco su voz era hermosa, absolutamente su voz no era ningún manjar auditivo para nadie, tal vez algo que podría tener en común sería que tenía una que otra chica suspirando por él, pero definitivamente él no era ningún Orfeo y bueno mi hermana… es mi hermana así que prefiero no hablar de ella, lo único que esperaba, es que si ellos se sentían Orfeo y Eurídice, ojalá no tuvieran el mismo trágico final, pobre Jasper si se tuviera que presentar ante cerbero*. Temblé instintivamente, ese enorme perro siempre me había dado miedo.
-¿Emmett?-Escuché la voz de Rosalie. Me giré hacia ella esparciendo mis pensamientos rápidamente.-¿Estás bien?-Al parecer me había adentrado demasiado en la trágica historia de mis pobres Orfeo y Eurídice. Asentí con la cabeza rápidamente. Se me quedó mirando como si estuviera esperando una respuesta.
-¿Pasa algo?-Pregunté frunciendo el ceño señalando mi duda.
-Te pregunté que cómo ibas con eso de ser parte del equipo de rugby.-Preguntó riendo un poco. Serás idiota tan distraído que no la escuchaste y ahora se ríe de ti creyendo que eres un completo idiota.
-Ah, bien, bien gracias-Los dos asentimos y nos sumergimos en uno de esos incómodos momentos donde en tu mente escuchas el pequeño "Cri cri, cri cri" de el grillo. Nuestras miradas se encontraron, nos sonreímos incómodamente y nuevamente asentimos con la cabeza, hicimos eso creo que cinco veces más hasta que Edward habló diciendo que las chicas ya habían tardado. En ese momento estuve a punto de arrojarme a los brazos de mi hermano y abrazarlo, finalmente hacía algo bueno.-Sí, creo que mejor voy a ver qué pasa-Dijo Jasper poniéndose de pie. Genial, el querido Orfeo iba en busca de su ninfa para verificar que ningún Aristeo la llevara a la muerte entre serpientes. Ridículos.-Te acompaño-Dijo Edward yendo atrás de él.
¡¿Qué? ¿¡Qué? ¡¿Me acaban de dejar solo con Rosalie? Pedazos de…petardos.
-Y…¿Cómo te ha ido?-Pregunté incómodo. Nunca fue mi intención quedarme hablando con ella pero al parecer el destino no estaba muy a mi favor y sería más que incómodo quedarme ahí sentado ignorándole.
-Bien, gracias. Ya sabes, lo normal.-Se acomodó su cabella detrás de la oreja de forma incómoda. Sí, esto es incómodo.
-Sí, claro, lo básico ¿No?-Dije torpemente. Cuando me ponía nervioso y aun más añadiéndole el hecho de que la situación era incómoda, no solía ser un buen acompañante. Rosalie asintió con la cabeza acomodando nuevamente su cabello. Nos quedamos un largo rato en silencio, comenzaba a creer que era mejor el silencio que tener que pensar en qué decir.
-¿Aún me odias?-Soltó de pronto Rosalie. No había visto venir eso así que mi cara era de total sorpresa.
-Yo eh…-¿Creía que la odiaba? Sí, me enojaba verla, pero no la odiaba, me enojaba más el hecho de que por primera vez había perdido mi orgullo para decirle que me gustaba y ella simplemente me había rechazado como si fuera lo más normal del mundo. ¿A qué hombre no le molestaba eso?-¿Qué?
-Sí, me odias-Susurró a sí misma.
-¡NO!-Dije rápidamente ganando una mirada confusa.-No te odio-Hablé explicándome.-No tengo razón para hacerlo, no veo por qué habría de odiarte.
-Pero… yo…bueno…después de lo que me dijiste y bueno…creo que tienes razón después de cómo me comporté Emmett.
-Prefiero no hablar del tema Rosalie-La interrumpí con un movimiento de mano. No quería volver a tocar el tema, había sido realmente difícil estos últimos dos meses el poder hacer todo lo posible para no pensar en el hecho y ahora venir a derrumbar todo ese esfuerzo. No, definitivamente no planeaba eso.
-No, es que necesitamos hablar. Te tengo que explicar por qué te dije eso Emm…
-No, ese asunto ya está olvidado Rosalie-Hablé interrumpiendo nuevamente.
-Bueno, entonces. ¿Amigos? Emmett…-Bajó su mirada. Guardé silencio sabiendo que iba a decir algo más.-Yo…-Tomó una de mis manos y empezó a jugar con mis dedos entre sus pequeñas manos.-Te extraño, sé que suena ilógico después de lo que pasó y de la forma en que te di una negativa pero, me acostumbré a estar contigo y…yo… te extraño mucho, quiero que vuelva a ser como antes.
¡Oh vamos! Estúpido corazón sensible vulnerable a Rosalie, no cedas ante ella, no lo hagas.
-Yo también te extraño-Dije tomando su mano entre las mías y dándole un pequeño apretón. Vi como levantó su mirada con un brillo que me pareció un poco extraño pero no lo podía negar, era un brillo que hacía ver esos ojos azules aún más hermosos, era un regalo para la vista y me complacía de una manera increíble ser el que lo recibiera.
-Entonces...¿Vamos a volver a estar como antes? ¿Vas a dejar de ignorarme? –Preguntó frunciendo el ceño.-Odio cuando haces eso Emmett, me evitas, me ignoras y cuando no lo haces me miras de una forma tan horrible, como si me quisieras matar en ese preciso instante. Definitivamente tienes que dejar de hacer eso Emmett Cullen, me enoja mucho que hagas eso y me pone los nervios de punta. Además, pasas demasiado tiempo con tus compañeros de equipo y ya casi nunca estás con nosotros, aparte claro, que andas por ahí sintiéndote el Danny Zuko de la escuela y te encanta andar de un lado para otro con las mujeres y eso…
-Yo no hago eso-La interrumpí defendieéndome.
-¡Oh! ¡Claro que lo haces! No sé qué pretendes al pasearte con ellas, que por cierto algunas ni bonitas son y me queda claro que todas y hago énfasis en todas, son un grupo completo de arpías necesitadas de atención y con una autoestima y un ego demasiado grande y lo único que tú haces es elevar esos dos innecesariamente, ni siquiera sé qué demonios les ves como para ir presumiéndolas, es más que obvio que no tienen nada bueno que se pueda presumir. –Cruzo sus brazos en su pecho, frunció el ceño y paro la boca formando la cara perfecta de una niña de cinco años haciendo berrinche.
Levanté las cejas asombrado por todo lo que acababa de escuchar-Wow.-No debí haber hablado ya que recibí una mirada enfurecida de su parte. Sabía que era muy estúpido de mi parte, pero se veía tremendamente tierna y al mismo tiempo sexy y eso solo me invitaba a querer besarla. No Emmett, ya te humillaste una vez, no lo vuelvas a hacer.
-Puedo dejar de hacer lo primero, pero lo segundo… no entiendo por qué debo dejar de hablarle a las chicas que se me acercan, aparte, algunas son muy bonitas y realmente no veo razón por la que…
-¡Porque no quiero verte con alguien más!-Gritó interrumpiéndome. Wow, eso nuevamente no me lo esperaba. ¿Está celosa? No quiere que esté con alguien más porque…¿Le gusto?... ¡No! Eso no pasa en la vida real Emmett, deja de soñar. No quiere que estés con ellas porque…¡Claro! Cree que voy a olvidarme de todos.
-Rosalie, el que esté con ellas no implica que voy a dejar de verlos a ustedes, no tienes por qué preocuparte, ustedes siempre van a ser mis hermanos y amigos, nadie me va a poder quitar su…
-No es por eso Emmett.-Habló frustrada.
-Entonces… no te entiendo.-Esta mujer me iba a volver loco.
Soltó un bufido.-Nunca entiendes nada.-Fue lo único que dijo y se fue muy enojada.
¿Ahora qué rayos hice?
Bella POV.
-…y eso es lo que pasa Alice-Terminé de contarle todo.
-Ay Bella-Dijo y me abrazó soltando un par de lágrimas. Nos quedamos así un rato, necesitaba mucho a mi mejor amiga, casi hermana en esos momentos, necesitaba decirle todo eso a alguien que fuera mujer, no era lo mismo con un hombre, Edward me estaba apoyando pero…necesitaba a Alice.
-Nos tenían preocupados chicas-Gritó Jasper mientras llegaba con Edward-En unos minutos van a tocar y ustedes siguen aquí.
-¿Le contaste todo?-Preguntó Edward. Asentí con la cabeza, Jasper mostró una cara confusa así que le dije a Alice que le contara todo, a fin de cuentas eran mis amigos.
-¿Has pensado qué vas a hacer?-Preguntó Alice una vez que terminó de explicarle a Jasper la situación.
-Yo…bueno… no sé.
-Todos te vamos a apoyar Bella, pero tienes que pensar qué hacer en caso de que estés…embarazada, ese bebé va a ser tuyo y de nadie más, sabemos que James no se hará responsable el muy cabrón, así que ni albergues la esperanza-Habló con tono seco Edward. No me gustaba escuchar todo eso, pero a fin de cuentas…era verdad. Asentí con la cabeza.
-Ahorita mismo te haces la prueba Bella, yo te acompaño y voy a estar contigo pase lo que pase.
-Yo también voy, no puedo entrar a los baños pero puedo esperar afuera.
-Yo también-Dijo Jasper dándome una sonrisa tranquilizadora.
Amaba a mis amigos y los extrañaba tanto.
-Gracias, de verdad muchas gracias.-Dije soltando unas lágrimas.
Escuchamos el timbre para la siguiente clase, entramos a la cafetería y podía ver como todos caminaba directo a sus salones, unos iban nerviosos por un examen que iban a tener, otros por unos resultados de sus calificaciones, algunos mentalizándose para entrar a alguna clase tediosa, todos iban preocupados por algo, pero yo estaba a punto de tener la prueba posiblemente más difícil de mi vida, estaba a punto de ver si mi vida iba a cambiar o no lo iba a hacer, caminamos hacia los baños sabiendo que en hora de clase era menos probable que hubiera gente en ellos.
-Tranquila, cualquier cosa aquí vamos a estar-Habló Jasper dándome ánimos, Edward simplemente se limitó a asentir.
Tomé la prueba y entré a los baños con Alice.-Estoy muy nerviosa Ali.-Me abrazó y me abrió una puerta indicándome que entrara.
-Todo va a estar bien-Me metí a un baño.
Alice POV.
Estaba más que nerviosa por mi amiga, si tan solo no la hubiéramos dejado caer tan profundo, ella no estaría en esta situación. De cierta forma, este había sido un golpe para su vida para indicarle que estaba haciendo las cosas mal, pero era un golpe bastante doloroso.
-Alice…-La escuché hablar a través de la puerta, era raro ya que apenas había entrado.-Esto es un poco vergonzoso pero…necesito tu ayuda.
*Fullback: -El fullback (FB) es un corredor que no suele recibir el balón sino que tiene como misión principal realizar bloqueos para abrir paso al halfback. Físicamente son más pesados y grandes que los halfbacks, y normalmente solo corren con el balón en jugadas de poco yardaje debido a su gran fuerza y potencia.
*Eurídice y Orfeo: Son unos personajes de la mitología griega, Eurídice es una ninfa meintras que Orfeo es un "músico" hijo de Apolo y de Calíope. (Ya saben, si quieren más información, en mi profile :) ahí dejo un link con la historia de estos dos.)
¿Qué tal? ¿Cómo ven a nuestro Emmett con sus desvarios griegos? :D Y...nuestra Rose...está celoooosaaaaa jaja. Espero les haya gustado, dejen reviews y actualizo muchísimo más rápido :) yo sé que quieren saber qué pasa con Bella.
Besos (y gracias por soportar a esta escritora parlanchina que no deja de hablar "escribir, escribir")
Ale AR.
