Bueno bueno, ya llegue con el siguiente capitulo, la verdad que no sabia si lo tendría a tiempo pero ayer me dio un atacaso artístico en mi hora libre y pues nada me puse a escribir. El capitulo tiene un tema pesado, se habla del aborto y no quisiera que nadie se sintiera… no se que se ofenda o algo. La verdad es que yo no conozco nada del tema, no tengo situaciones cercanas ni me ha pasado, nada de nada, asi que esto es mas que nada como de mi imaginación, de cómo me imagino que se sentiría, por eso no profundizo mucho en el sentimiento de la situación, solo en lo ocurrido.

Veran como Sai a pesar de que es mas abierto y no tan serio como en el anime, si lo era, y no solo eso Ino lo ayudo a cambiar. De ahí viene su OOC.

En el capitulo se resuelve el tema de Sakura aun que solo desde el punto de vista de la pelirosa, el de Sasuke vendrá en el siguiente. Ademas de eso el trabajo de Tenten y Hinata.

Espero que les guste!

NOTA: al final hay un anuncio para quienes les interesa con quien terminaran Sasuke, Tenten y Shikamaru.


Comics&Games

Hinata, Tenten, el señor Hyuuga y los dos guarda espaldas tardaron un poco en llegar al establecimiento donde las dos primeras trabajarían. Esto ya que el lugar se encontraba en la parte más apartada de la plaza "Taisetsuna mono" una de las tantas plazas comerciales que los Hyuuga poseían.

Lo único que realmente hacían los Hyuuga cuando se trataba de construir plazas era rentar los locales para que empresas conocidas y no conocidas pudiesen instalarse, lo cual era manejado por las ramas inferiores de la familia, pero que también era supervisado por la rama principal. Por esto mismo los locales que se encontraban dentro de la plaza, no eran en si propiedad Hyuuga, así que lo que en realidad Hiashi Hyuuga haría al meter a trabajar a las dos chicas en uno de los locales seria una especie de favor personal.

— Aquí es — dijo el señor Hyuuga deteniéndose.

Tenten miró por sobre el hombro del señor Hyuuga la recepción de aquel lugar. Por lo que había escuchado hablar de Hinata durante la comida aquello era un parque para niños, con juegos interactivos donde se podían entretener por horas mientras los padres salían a comprar en la plaza, o bien, donde la familia podía divertirse. No era extremadamente grande como disneylandia o esos parques, pero abarcaba una buena parte.

Pero al parecer por la recepción, o las taquillas donde se pagaban los boletos al parque, a Tenten no le parecía tan grande. Aquello lucia como un aeropuerto, exactamente el lugar donde se registran las maletas -la llamada aduana-. Habían en total siete mostradores con una hilera de personas en cada uno. Las familias pasaban a los mostradores y compraban los boletos al parque, enseguida parecía que a los niños los pesaban, ya que los hacían pararse la bascula donde las maletas se pesarían si aquello fuera un aeropuerto. Ya los niños sobre las presuntas básculas les tomaban una informacion en una computadora y enseguida le ponían un brazalete a toda la familia, color negro con una luz verde parpadeante. En cuanto los boletos y otras cosas más les eran entregadas a los padres, las familias entraban por uno de las dos puertas con apariencia de puerta de elevadores, donde una especie de botones los recibía y los guiaba por un pasillo que seguramente iba al parque.

Además de eso no se podía apreciar nada mas, por lo que Tenten pensó que el parque realmente no era tan grande.

— Kids City — leyó Tenten un enorme letrero con luces de neon que se encontraba sobre lo que parecía ser la central de aviones.

— Escogí este lugar ya que Hinata me comenta que parecen agradarte los niños y a ella también le gustan — dijo Hiashi mirando de reojo a las chicas.

— No me molestan — asintió Tenten. — ¿Y qué clase de trabajos se hacen aquí?

— Pues mira, ahí viene mi colega. Él se encargara de explicarles a detalle.

Caminando con pasos de gigante se acercaba un hombre joven de unos treinta y tantos años, de cabello peinado en picos color morado oscuro y ojos negros.

— ¡Hiashi! — saludo animadamente dándole un caluroso abraso al padre de Hinata quien se lo correspondió más bien a la fuerza.

— Takato, tan efusivo como siempre — comentó con un soniquete de molestia. — Te presento a la mayor de mis hijas, Hinata — dijo en cuanto el abrazo terminó haciéndose a un lado para que el hombre pudiera ver a la aludida.

Hinata saludó apropiadamente como se le esperaría de una Hyuuga, con toda la fineza posible y las atenciones deseadas, Tenten pudo ver como Hiashi sonreía con satisfacción.

— Y ella es Tenten. Amiga de la familia.

— Mucho gusto. — saludó simplemente Tenten con una ligera inclinación. ¿Amiga de la familia? Que importante se sentía ahora.

— Yo soy Takato Mitarashi, y el gusto es mío. — el hombre no se inclinó, solo sonrió y se acercó a las chicas a darles un abrazo.

Ambas se tensaron por un momento y avergonzadas miraron al suelo al terminar el abrazo grupal.

— Gracias por el favor que me estás haciendo Takato — Hiashi aun que intentaba ocultarlo, se había molestado un poco por las libertades que aquel hombre, viejo cencido suyo y compañero de negocios en varias ocasiones, se había tomado. Y es que a pesar de que ya tuviesen tiempo de conocerse en el ámbito formal e informal, no tenia la suficiente confianza con él como para que llegara así como así y abrazase a su hija.

Aun que claro, con aquel hombre ya se sabía a lo que se atenía. Takato siempre era efusivo y bromista, un alma para nada seria pero bastante cooperativo, con una actitud tan desesperadamente despreocupada que al señor Hyuuga terminaba por colmarle los nervios en un instante. Por eso prefería lidiar con su hermana Anko Mitarashi, que aun que era menor y también bastante alegre adquiría mas seriedad a lo que trabajos se trataba.

— No hay de que, ya sabes que te debía una — dijo el hombre sonriendo — así que estas dos lindas chicas trabajaran para mí de ahora en adelante. Me parece muy bien, pero no crean que la belleza es lo único que se requiere para estar en este lugar, somos muy selectivos con el personal que reclutamos, por razones que entenderán luego, y a pesar de que esto es un favor, me temo Hiashi que las chicas pasaran como todo el mundo por el proceso de selección.

— No esperaba menos a decir verdad.

Takato-san había hablado un poco rápido para el gusto de Tenten y tardó unos cuantos segundos en procesar lo que había dicho.

— Disculpe ¿Cuál sería el proceso de selección? — preguntó al cabo de un rato, no quería ser grosera ni nada parecido, pero si había una duda era mejor que fuese despejada, algo que había aprendido de Karin que nunca se detenía para preguntar en clase.

— Es una especie de test de personalidad, uno de sangre pero ese me parece que podemos saltarlo ya que conociendo a mi colega Hiashi, él no mandaría a gente enferma a un lugar como este. ¡Ah! Y por ultimo esta una ligera encuesta, para medir sus capacidades y asignarles un área de trabajo.

— Gracias por la explicación, lamento ser una molestia.

— No es molestia querida. Hoy como ya mencione harán el proceso de selección, que estoy seguro pasaran sin problemas, pero antes las llevaré por un recorrido por las instalaciones aprovechando que las oficinas de recursos humanos están hasta el otro extremo del parque y después las asignaremos a un área donde lo que harán hoy será más que nada ambientarse. Es un trabajo de medio tiempo después de todo no tenemos toda la tarde, el verdadero trabajo comenzara mañana. ¿Están listas? ¿Tú también te quedas verdad Hiashi-san?

— Más quisiera yo — a Hinata aquello le había sonado sumamente falso — pero desgraciadamente tengo una junta con las cabezas de los clanes fundadores de Konoha.

— Claro, para los festivales — comentó Tenten — ya había olvidado que hacían eso.

— Y es mejor que nunca cariño — dijo Takato — las familias veteranas ya se "modernizaron" y hacen las cosas como el siglo veintiuno manda. Ya veras, dentro de unas semanas te sorprenderás.

— Gracias por todo Takato, nos estaremos viendo.

— Por supuesto Hiashi, ¿quedamos para comer luego?

— Que más quisiera, pero estaré ocupado ese día.

— Pero aun no he dicho el día.

— ¿Ah no? bueno nos vemos, adiós.

— Tu padre se esfumo más rápido que Naruto al escuchar la palabra ramen — comentó en voz baja Tenten a Hinata mientras todos miraban como Hiashi se iba rápidamente al lado de los guarda espaldas.

— O que Shikamaru al escuchar trabajo — agregó Hinata riendo entre dientes.

— ¡Okay chicas! — exclamo Takutó mirándolas — comencemos con el recorrido.

Los tres comenzaron a caminar hacia aquel elevador donde todas las familias entraban.

— Este es el aeropuerto de Kids City — Takato se detuvo — aquí los trabajadores le llamamos "la central" este lugar sirve como recepción, las familias pagan por su entrada al parque y se les entrega un mapa del parque con colores marcados por lugares en los que se tiene que pagar y los que son libres de gastos.

— ¿Además de la entrada se paga en los juegos? — indagó Hinata.

— Solo en algunos, los que son juegos para la familia, donde los padres también pueden participar. Se paga con dinero de mentiras que se compra dentro del parque el cual llamamos "KidsYens". Esto es porque los padres no pagan entrada al parque, los brazaletes se les ponen por precaución.

— ¿Para qué es el brazalete? — preguntó Tenten.

— En él viene la informacion electrónica que se captura al momento de ingresar al parque, ahí dice si el niño viene en grupo y de cuantas personas, además de los nombres. Esto más que nada sirve para que si los padres dejan aquí a sus niños y se van a otros lados de la plaza, nadie más pueda llevárselos. Es una plaza grande y a veces se tarda uno bastante tiempo comprando y los niños no hacen más que estorbar, los padres dejar a muchos niños aquí al cuidado de nosotros. No queremos que pasen accidentes.

— Que inteligente — comentó en voz baja Hinata.

— Claro, al tratar con niños se tienen que tener todas las precauciones — exclamó Takato alagado por aquel comentario — Luego de que se paga y se entregan los papeles se entra por este "elevador" que solo es la puerta al pasillo que lleva al parque. Vamos a entrar.

Los tres entraron por un corto pasillo blanco y enseguida salieron al parque.

Era bajo techo, había muchas luces de colores brillando por doquier y muchísimos niños corriendo de aquí para allá fascinados con sus familias. Las mamás iban corriendo detrás de los más pequeños que salían de improviso al siguiente juego. Se metían a pequeñas ruedas de la fortuna, pequeñas montañas rusas y en fin, diversos juegos para niños. Había también colas algo largas para otros juegos que parecían estar en el interior y no a la vista del parque donde los padres también se formaban, seguramente los juegos para los que se pagaban con kidsyens.

— Esta es el área de juegos, aquí hay tanto juegos interactivos donde los niños juegan a las guerrillas con pistolas de agua o de pintura, hasta juegos clásicos que se encuentran en los parques como las montañas rusas. Como podrán ver no son muy grandes, caben niños hasta de catorce años la edad máxima para la que todos los juegos gratuitos están creados.

— Se mira que se divierten mucho — comentó Tenten.

— Claro que si, y es que a los niños les encantan los juegos donde ganan puntos y pueden demostrar que son mejores que los demás. Bajo nosotros incluso hay un laberinto donde pueden jugar a las escondidas o simplemente perderse un rato, buscar cosas y otras actividades. Ahí es uno de los lugares donde tenemos más vigilancia por cámara, no vaya a ser que un niño se sienta perdido y se ponga a llorar.

Después de mostrarle los diversos juegos que habían, mostro el área para padres, una sala donde los papás podían tomar bebidas y sentarse en sillones cómodos mientras estaban en el internet o miraban la televisión. Luego estaba el área de la comida, donde habían varias clases de comidas para el gusto de cada quien y a lo lejos había una puerta al exterior. No lograron verla completamente pero Takato les menciono que era un área en construcción para hacer montañas rusas para adolescentes, juegos que también los más grandes pudiesen disfrutar.

A Hinata y Tenten les pareció un lugar bastante divertido, y muy bien ubicado era interesante que estarían trabajando ahí juntas.

Enseguida entraron a las oficinas, lugares como cualquier otro donde la gente se les quedaba mirando por pasar junto al jefe mientras que Takato saludaba a todo el mundo por su nombre y les preguntaba que tal estaban, todo eso en el trayecto hasta llegar a la oficina del director, o sea la de Takato.

— Bueno chicas, comenzaremos por el test de personalidad, lo harán por separado. — Al ver las caras de las chicas sonrió — seguro que se preguntan por qué hacer un test así para un trabajo de medio tiempo. Bueno, sucede que al trabajar con niños se tiene que ser muy precavido, no podemos exponer a cualquier loco a los niños. ¡No! no se ofendan, es que además es una formalidad, porque si los clientes tienen algún inconveniente les mostramos los papeles y se relajan. Esperemos que no haya ningún inconveniente.

— ¿Entonces lo haremos separadas? — preguntó para asegurarse Hinata.

— Si, si. Todo por separado, terminaran en unos cinco a diez minutos, más o menos, y luego el test para ver sus preferencias… ahora que conocen las áreas me imagino que ya estarán pensando en donde quisieran trabajar.

. . .

Ino había recibido un mensaje de Naruto hacia media hora, preguntando si ya sabía algo de Sasuke y Sakura pero no, no sabía nada, y ahora ya comenzaba a preocuparse. Se suponía que hace mas o menos hora y media ya deberían de haber salido de la consulta médica, que ya les hubieran confirmado las dudas y que Sakura le llamaría feliz y contenta para platicar de todos los cambios que… bah, en cuanto se ponía a pensar en todo ese entusiasmo desbordante y en ocasiones falso que su amiga ofrecía le daban nauseas, se ponía bastante mal.

Es que comprendía que Sakura era así, que le gustaba vivir en su mundo de algodón rosa con el príncipe azul perfecto que siempre actuase como deseaba. Pero es que no era así todo el tiempo, la vida no siempre era así. Es más, era así solo muy pocas veces, tan pocas que ella no conocía ninguna y seguramente las que habían eran contadas con una mano.

Su amiga necesitaba ser un poco más realista, aun si es que estuviera realmente embarazada no es solo tener al bebe y vivir felices por siempre. El niño necesitaba cuidados exhaustivos, no dormir por las noches… se sacrificaban muchas más cosas de las que Sakura seguramente estaba dispuesta a dar. Y no solo era a partir del nacimiento, las complicaciones que habían durante el embarazo, algo no podría salir bien y… y pues nada, la vida de Sakura y del bebe estaría en riesgo. O podía ser que… que ya no lo quisiera y…

Ese tema la estaba poniendo muy mala, muy ansiosa. Respiraba agitadamente pensando en que algo podía haberle pasado a ese bebe si era que existía, pensando que Sakura se había arrepentido y había decidido… no abortar no.

Se mordió el labio y tomó el celular de la cómoda de la sala. Entonces salió de su casa hacia el patio delantero donde comenzó a marcar mientras miraba a la calle por donde muy pocos personas pasaban.

Un tono. Dos tonos. Tres tonos. Cuatro…

— ¿Ino? — Se escuchó la voz de su amiga al otro lado del micrófono, apagada y algo triste. A Ino le comenzó a latir el corazón rápidamente.

— ¿Sakura? ¿Cómo te encuentras? ¿Cómo les fue en la consulta? — preguntó rápida y atropelladamente. — Me preocupe porque no llamabas.

— Iba a tu casa pero… no se… recordé que estabas molesta y me quede en el parque.

— ¿En el que está a dos cuadras?

— Aja.

— Voy para allá ¿sí? No te muevas… oye, y no estaba enojada… bueno, ya hablamos.

Ino colgó y se dirigió de inmediato a aquel parque corriendo rápidamente y sin casi ver con quien se topaba en el proceso.

— Cuidado — le dijo alguien con quien casi se cae. — oye tu eres…

— Lo lamento, tengo prisa — dijo rápidamente la chica continuando con su carrera.

Kakashi se quedo ahí, mirando como una de sus antiguas alumnas de la preparatoria corría como si se la estuvieran persiguiendo. Mira, recién regresaba a Konoha y se encontraba con eso. Ah que recuerdos, ¿Qué estarían haciendo sus compañeros de trabajo ahora? ¿Y sus alumnos? ¿Qué habrían decidido estudiar? Definitivamente habían sido dos largos años. Continuó con su paseo, con una de sus manos en la bolsa del pantalón y la otra sosteniendo el libro que leía en ese momento, "Consecuencias psicológicas del divorcio en los hijos".

— ¡Sakura! — gritó Ino como saludo.

Sakura rápidamente volteó a ver a la rubia, no tenía tan mala cara como Ino se la había imaginado, parecía más que nada distraída y pensativa, y claro, definitivamente estaba preocupada. Aun que si podía verse por lo rojo en los ojos que la chica había estado llorando.

— ¿No fuiste al salón de belleza? Creí que me habías dicho que hoy ibas a ir con tu mama — dijo Sakura como contestación.

— Si bueno, lo canceló porque le salió un asunto en su trabajo.

Ino se sentó en la banca donde Sakura estaba sentada, justo al lado de ella y la miró. Sakura solo la miró de reojo por un momento y luego observó el suelo.

— ¿Cómo te fue? — preguntó con tranquilidad Ino observando cada uno de los movimientos de Sakura.

Ino era muy buena leyendo a las personas, con solo observarlas un poco podía saber casi exactamente lo que pensaban, sabia como se sentían al ver su reacciones y es que Ino era la mejor de las Yamanaka, después de su padre por supuesto. Los Yamanaka parecían tener un don especial, que los ayudaba con la gente, la mayoría eran psicólogos o ejercían en algo que tuviese que ver con convivir con personas. Era casi como si pudieran leer las mentes, aun que claro, todo era a base de observación detenida del comportamiento y algo de intuición. Por eso les iba tan bien en el mundo de los negocios, y era la misma razón que ella estaba estudiando nutriología, más que nada para ayudar a aquellas pobres chicas que les entraban ansias por adelgazar en exceso y terminaban con anorexia o bulimia y esas cosas tan feas que demacraban la salud, y ella podría entenderlas porque sabría como se sentían y ayudar a los demás a ella le gustaba.

— Pues no estoy embarazada. — A la pelirosa se le quebró ligeramente la voz — Mira…

Sakura abrió los puños y le mostró una hoja arrugada a su amiga. Ino la tomó, eran los resultados de sangre, Sakura tenía todo a niveles normales, y hasta abajo del análisis donde decía "pruebas adicionales" estaba el nombre prueba de embarazo y enseguida "negativo".

— Lo siento Sakura — susurró Ino — se cuanta ilusión te hacía.

Ino hizo ademan de abrazar a su amiga y Sakura la abrazó efusivamente.

— Es que… no es lo peor — susurró a su oído mientras hacía más pronunciado el abrazo. Sakura sollozaba ligeramente — la doctora me hizo un ultrasonido, parece que tengo quistes en los ovarios. — Sakura se separó — Era por ellos que tenía un desajuste hormonal, y no me venía la regla… y los dolores fueron por el atraso, porque no estoy acostumbrada a que se me atrase tanto — todo eso lo decía tranquila pero sollozando ligeramente — Ino… yo miré en internet y dice que podría… podría quedarme estéril y…

— Sakura, Sakura tranquila ¿Qué dijo la doctora?

— Que eran pequeños… se pueden quitar con medicamento pero…

— ¿Ella dijo que podías quedarte estéril?

— No exactamente pero…

— Entontes tranquila, si la doctora no lo mencionó como algo prioritario no te preocupes por nada antes de tiempo.

— Si… supongo que tienes razón.

— ¿Y cómo esta Sasuke ante la noticia? — preguntó casi con miedo Ino, sabía que era una pregunta que Sakura esperaba pero Ino no quería escuchar la respuesta, porque ya se imaginaba la reacción de Sakura. Una reacción seguramente exagerada.

— Sasuke feliz y contento — comentó con molestia — digo, se miraba abatido por la noticia pero estoy segura que era todo fingido, si lo que él quería era que el bebe fuera mentira. Pues eso, no existe y él está feliz.

— Sakura no lo digas así.

— Pero es que es así. Ino, el suspiro que dio cuando dijeron que no estaba embarazada ¡tendrías que haberlo visto!

— Pero a lo mejor era aire retenido por la espera y se sorprendió y le salió. Sakura, sabes que Sasuke hace eso siempre, no sé que tendrá con retener tanto aire pero en algún momento tiene que salir.

— Pero Ino, ¡Lo mire! Estoy segura ¡él no quería tener un hijo conmigo! Y se salió con la suya. Seguro que si me hubieran dicho que si estaba se ponía malo y me diría que abortara, y seguro que me daría tanto coraje que lo haría ¡aun que me había prometido a mi misma no hacerlo esta mañana! No importa, no quisiera pasar toda mi vida atada a alguien que no me quiere ni para…

Sakura estaba a punto de llorar Ino lo miraba pero ya no le importo, frunció el ceño y se levanto, plantándose frente a la pelirosa le dio una sonora cachetada que hizo que Sakura volteara hacia un lado la cabeza por la fuerza.

— Deja tanto drama ¡Por dios! No es el fin del mundo. Sakura no sabes lo que hubiera sido, y aun si hubiera sido como dices, que Sasuke se pusiera mal por tu embarazo ¡él nunca, nunca rechazaría a un hijo suyo! ¿No entiendes verdad? Lo que es tener algo dentro de ti que tiene tu sangre, que fue producto de amor a pesar de no ser planeado. ¡No sabes lo que se siente ni aun que pensaras que si lo tenias! Y es que no te preocupas por eso, por repasar las cosas con la cabeza, lo miras todo con un aire soñador ¡despierta Sakura! Las cosas no son como en las películas ¡Deja de ver tantos cuentos de hadas! Los cuentos de hadas no existen. A veces las cosas no salen como quieres, y a veces salen muy mal, muuuy mal.

Ino se había puesto histerica, estaba con el rostro rojo de ira y llorando, no le temblaba la voz pero lloraba y estaba a punto de convertirse ese llanto en algo monumental, Sakura ya lo veía venir. Tan impactada estaba la pelirosa que las lagrimas le habían dejado de salir, solo había cavido en ella el llevarse la mano hacia la cachetada que su amiga le dio.

— Ino — dijo en voz temblorosa que enseguida fue más mordaz — ¿es que tu si sabes lo que es? ¡¿Qué vas a saber tú?!

— ¡Mas que tu sí que se! — gritó molesta Ino.

. . .

Naruto se encontraba aburrido aquel día en la tienda de comics, y es que era así todos los lunes, al ser inicio de semana no había muchas personas pasándose por ahí. En el lugar estaban apenas dos niños que se habían metido a ver el escaparate de las figuritas de los superhéroes, y un chico de buen tamaño y acné abundante en el rostro que se decidía entre comprar entre dos figuras medianas de Miku Hatsune o de Rin Kagamine con poses exuberantes.

No era un lugar donde solo se vendieran comics por supuesto, habían cosas varias, camisetas, collares, y otras cosas de animes y comics. También se vendían mangas, y peluches, ah y por supuesto no podían faltar los videojuegos que no por nada la tienda se llamaba "Comics&Games". En fin, había de todo y casi todos los días estaba lleno de clientes. Pero los lunes casi nada, y era por eso mismo que de los siete empleados que siempre se encontraban ahí, solo estaban Naruto y Carl, un hombre mayor de barba de chivo y lentes, escuálido a morir el pobre, que se encargaba de cobrar en la caja, mientras que Naruto estaba en la entrada y en general en la tienda, cuidando de que los clientes se vieran bien atendidos y sobre todo que no se robaran nada.

En ese preciso momento estaba sentado aburrido mirando a la entrada deseando que llegara alguien a terminar con su aburrimiento. Y como si los dioses estuvieran de su lado…

— ¡Naruto! — saludó Sai con una de sus enigmáticas sonrisas mientras entraba a la tienda con una pequeña bolsa de compras entre las manos. — ¿Cómo tu por aquí?

— Aquí trabajo, dattebayo — dijo extrañado pero internamente feliz de que alguien por fin llegara a hablarle.

— No si ya se, era una broma. Brooma.

— Pues si que tienes que practicar con esas bromas ¡vaya que si! ¿y tú qué haces por acá?

— Ah, nada dando un paseo para pensar un poco. Y termine comprando algo, nada importante.

— ¿Qué compraste? Anda enséñame y diviérteme que ando súper mega aburrido dattebayo. Más aburrido y quedo en estado vegetal.

— Pues no es…

— Anda enséñamelo. — Y sin decir nada mas le arrebató la bolsa de las manos — ropa.. ¿.Para bebe?

— Ah… si. Eso.

— ¿La compraste para Sakura y Sasuke? ¡qué bueno de tu parte! Vaya que si, tendría que comprarles yo algo también ¿no crees? Mira que mono mameluco, y blanco. Si, si. Es unisex pero muy mono dattebayo.

— No Naruto — interrumpió Sai tomando la bolsa abruptamente — no es para ellos.

— Ah, ¿para algún otro amigo? ¿Pariente?

— No… es… algo que suelo hacer a veces.

— ¿Cómo que lo sueles hacer? ¿Vas por ahí comprando ropa de bebes? ¿Es que tu e Ino…? No me quieran poblar de niños ahorita dattebayo, ya mucho drama hay con el de Sakura. Vaya que sí.

— No, no. es que a veces voy caminando y veo un trajecito y… no sé, no puedo evitarlo.

— Pero que cosas. Oye Sai… ¿tu estas bien? Se te mira raro últimamente, y eso en ti ya es mucho.

— A decir verdad… Naruto, estuve leyendo que los amigos cuando algo le pasa a uno suele contárselo al otro y, que así se siente mejor ¿es verdad?

— Pues tu dirás, yo tengo que la creencia de que hablando la gente se desahoga, hablando todo se soluciona. Bueno no todo, pero al menos te liberas del peso. Pero hay gente que cree que es mejor guardarse las cosas para uno mismo y así resolverlo solo. ¿Por qué la pregunta?

— Es que… yo quisiera comentarte algo, que me tiene…

Vaya, como que esos días todos querían sincerarse ¿es que era la acomodación de las estrellas? Karin siempre decía que esas cosas afectaban a los humanos. Sería que era cierto, pero ¿es que estaban acomodadas de manera extraña? Sabrá dios.

— Claro, claro. Yo estoy aquí para escuchar a mis amigos ¿es que quieres hablar de algo privado? Si es así puedo…

— Si, podría decirse que es privado.

— Naruto, ¿podrías acomodar el almacén? En la mañana llegó nueva mercancía y no la he acomodado. — dijo Carl acercándose.

— Claro ahora lo hago, ahí hablamos — dijo mirando a Sai — sígueme.

Ambos chicos caminaron por el lugar hasta llegar al otro extremo de la tienda donde había un pequeño pasillo, en él habían dos puertas, una entre abierta que Naruto cerró a su paso -el baño- y la otra al final del pasillo donde entraron. Ahí atrás estaba algo oscuro hasta que se prendió la luz. Habían muchas cajas acomodadas irregularmente.

Naruto suspiró molesto.

— No importa cuánto acomode acá atrás, siempre los de las otras horas lo terminan desarreglando, dattebayo. Bueno, al menos puedo hacerme el tonto acá un rato.

Naruto se sentó en un sillón viejo y le indicó a Sai que se sentara a su lado.

— Es muy mona la ropa de bebe — comentó Naruto tomando la bolsa de Sai de vuelta y mirando aquella ropita que era para bebes recién nacidos. — Me pregunto si el bebe de Sakura será niño o niña.

— Es bebe de Sasuke también — recordó Sai.

— Si bueno, pero es que ella lo va a cargar en la panza y yo no puedo evitar pensar en el bebe como "el bebe de Sakura"… soy algo tonto.

— Si algo tonto eres… pero es que es bebe de Sasuke también. El papa sufre los achaques de la mujer tanto como ella misma, él es el que la atiende ¿recuerdas? Además… si pasa algo, el padre sufre tanto como la madre, a veces peor porque, no sé, las mujeres serán más sentimentales pero. También los hay hombres sentimentales.

— Si, supongo que será verdad… ¿tú crees que le pase algo malo al bebe de Sakura?

— No me apetece hablar de Sakura — dijo de pronto Sai. — Sakura me da dolor de cabeza.

— ¿Sakura?

— Si.

— ¿Sera porque Ino habla mucho de ella? — dijo Naruto después de un largo silencio incomodo.

— No, Ino no habla de Sakura. No últimamente.

— ¿Qué no?

— No.

— A ver Sai, ¿Qué es lo que pasa? Creí que querías hablar.

— Pero preguntas tanto y hablas tanto de Sakura que se me han quitado las ganas. Supongo que fue mala idea después de todo…

— Aja… y entonces ¿Por qué no te mueves de tu lugar? Si no quisieras hablar ya t hubieras ido dattebayo.

Sai se miró ahí, aun sentado, y suspiró.

A veces guardar secretos se vuelve pesado, y aun mas si son cosas que verdaderamente te afecta y a pesar de creerte un todo macho terminas deseando poder hablarle de algo de tu tema, para que alguien sepa que te paso y sentir que alguien te entiende. Él siempre que sentía algún pesar que sintiera que le sobrepasara, alguna duda, acudía a Ino. Pero ¿Qué hacer cuando la persona con la que tienes más confianza sufre tanto o más que tú con el tema que te aflige? Si no quieres molestarla ¿Qué haces? Ahí fue cuando Sai recordó a Naruto, su primer mejor amigo.

Bien sabía que Naruto tenía muchas cosas en la mente, pero bueno, ¿si no hablaba con él con quien sí? Podía decir que los otros eran sus amigos pero, realmente no había tanta confianza. Principalmente porque Sai no se abría a los demás. Es que ¿Qué había que contar? Una vida monótona y aburrida, simple y sencilla pintando, escribiendo, dibujando. Podía hablar de arte pero ¿a quién le interesaba? A ninguno de los que conocía. Y bueno, si hablaba de sí mismo, de su familia, los demás terminaban teniéndole pena, y él lo entendía, ¿Quién quería escuchar de una familia tan problemática como la suya? Nadie. Y si él tuviese la opción, seguramente tampoco quisiera escuchar aquello.

— Naruto, ¿sabes que la relación de Ino y mía es un poco extraña?

— No, si ya me había dado cuenta. — dijo extrañado.

— Es muy rutinaria ¿cierto? No nos miran salir más que en grupo, no salimos de hecho. Nos saludamos con un piquito y ocasionalmente tenemos relaciones sexuales para quitar el estrés… es muy bueno de eso, de eso no puedo quejarme ella hace algo con la lengua que..

— Okay, omite eso por favor.

— Pero además de eso, es como si fuésemos amigos. Al menos cuando estamos solos.

— ¿Tienes problemas con Ino? ¿De eso viene esto? Tranquilo Sai, ya se solucionaran, solo tienen que hablar.

— No — negó con la cabeza — lo nuestro es más complicado que una relación sumida en la rutina. Nuestra relación es una… es una necesidad Naruto, una necesidad de sentir que hay alguien a nuestro lado que nos comprende. Eso creo… no sé, no he querido leer sobre eso, pero… sé que es así, he analizado mis sentimientos. Yo quiero mucho a Ino…

— Claro — interrumpió el rubio — es tu novia.

— Si pero, es que tanto así como la quiero. Me hace daño estar con ella… pero, necesito estar con ella.

— Eh… me dolió la cabeza ¿Cómo es eso?

Y Sai comenzó a explicar desde un principio, como había conocido a Ino en el instituto y no había pensado que era más que una chica poco más bonita que Sakura, pero con las mismas ganas de llamar la atención. Que había salido con ella solo para probar como era aquello, que él nunca había salido con una chica y tenia curiosidad de saber cómo era. Como cuando se despidió en la primera cita ella lo beso, ligeramente pero lo beso y eso despertó una parte de él que hasta ahora había estado dormida, fuese una holeada de hormonas o lo que fuera aquello era nuevo y Sai quería saber que era y comenzaron a salir. Y conforme salían se daba cuenta que Ino era una persona bastante buena y simpática a la que no todos tenían en cuenta. Todos miraban a Sakura y sabían que era linda e inteligente, pero Ino lo era también, miraban a Hinata la muñequita, hermosa y seria, pero Ino era también muy linda con sus ojos azules y cabello de sol, miraban a Temari y veían una fiera salvaje, una chica indomable, sexy, pero Ino también lo era. Sai lo había visto todo eso en ella, y fue cuando se dio cuenta de que le gustaba, le gustaba y mucho aquella chica que se divertía dándole piquitos en las citas que tenían pero que no le ofrecía ni exigía nada mas, porque a pesar de lo que pensaran Ino no era una histérica total, no, a ella le gustaba darse su tiempo para las cosas, no era una chica fácil como llegó a creerse en algún momento, para nada. Pero Sai quería mas, y fue cuando su relación se formalizó.

Naruto escuchaba todo aquello sin saber porque lo escuchaba realmente, no sabía qué era lo que Sai quería decirle. Solo sabía que estaba claro que Sai quería muchísimo a Ino, pero como Naruto también se daba cuenta de muchas cosas, veía que lo que había no era amor, ese amor que miraba en los ojos de Neji, ese amor que miraba en los ojos de Temari. No había esa clase de amor. Ya no estaba enamorado de Ino.

— Siendo novios las cosas comenzaron a moverse poco a poco, besos más profundos, ya sabes… poco a poco comenzamos a los manoseos, los fajes, las cosas normales — Naruto puso una cara que Sai interpreto como que a lo mejor estaba diciendo demasiado — ¿Te estoy aburriendo?

— No es eso, es que… me da curiosidad como alguien puede decir eso sin que le dé pena alguna dattebayo.

— Bueno es que yo soy así, bueno, aprendí a ser así con Ino. Me gustaba molestarla, me gusta molestarla y ella solo se molesta cuando dices cosas indecorosas en público, vamos que no le gusta que mencionen intimidades de ella en público.

— Ya… bueno ¿me decías?

— Si. Eh… todo iba bien y eventualmente hicimos el amor y fue bastante penoso, era la primera vez de ambos pero bueno, poco a poco nos hicimos muy buenos. La verdad es que he aprendido bastantes poses interesantes, mi favorita es…

— Sai, Sai, mucha informacion, anda que yo no busco ser tu noviecita ni nada para saber que pose sexual prefieres, eso a mí me da igual ¡vaya que si!

— Lo lamento. ¿Dónde iba? Claro, cierto. Y bueno, todo iba bien, nos cuidábamos hasta que el año pasado, hace ya un año y cinco meses más o menos… se nos rompió un condón.

— ¿Qué? — Naruto abrió los ojos asombrado, parecía entender ahora que era lo que Sai iba a decir.

— Pues eso, se rajo, caput, finito. El condón murió y ya era muy tarde y no pude detenerme… y bueno, paso lo que tenía que pasar… un mes más tarde la regla no le vino a Ino…

— ¡¿Se quedo embarazada?!

— Y se hizo la prueba de embarazo y…

— ¡Se quedo embarazada!

— Dio positivo — terminó de decir Sai.

— Sai pero… entonces ustedes. — Él asintió y Naruto enmudeció.

— Fue el momento más… no sé como describirlo, pero me sentí bastante, sentía como si mi vida se me fuera de las manos. Ya me miraba cargando bebes, viviendo casado a temprana edad, cambiando pañales, calentando biberones. E Ino no estaba mejor, estaba muy estresada, iba a mi departamento continuamente a llorar porque en aquel entonces una prima de ella se había quedado embarazada y sus padres la criticaron bastante, los padres de Ino eran muy duros e Ino se lo tomaba como propio, que era una tonta y que… fue horrible, no queríamos decir nada porque nos daba apuro y ustedes estaban con el tema de Sasuke, pensamos que nadie lo notaria.

— Sai, lamento mucho no haberme dado cuenta yo…

— Tranquilo, tampoco era como que te hubiera dicho nada. no sabía ni que pensar yo mismo así que, realmente no sabía que decir…

— ¿Y entonces…? — preguntó con pena Naruto, pero era impaciente, aun era muy impaciente y Sai lo tenía en un suspenso ¿era que había un bebe de Sai e Ino por ahí viviendo en otra familia? No, no podía ser, él sí que hubiera notado a Ino con una panza gigante, pero entonces…

— Entonces nada, después de un tiempo nos dimos cuenta ambos.

— ¿De qué? — El suspenso lo mataba.

Sai sonrió ligeramente mirando a la nada.

— Nos dimos cuenta que era nuestro bebe, que era mío y de ella, que cargaríamos a nuestro bebe, que le cambiaríamos los pañales y le calentaríamos los biberones. Nos dimos cuenta de que no estábamos solos, que teníamos a nuestros amigos, porque sabíamos que a pesar de que estaban preocupados por Sasuke no nos abandonarían porque los conocíamos.

— Claro que no lo haríamos.

— Y teníamos a mis familiares y los padres de Ino. No íbamos a estar solos, podríamos salir adelante. Y bueno… de pronto convertimos lo que pensábamos una desgracia a algo más positivo. Sabíamos que nos había ocurrido un accidente, nos habíamos metido en eso juntos y ahora teníamos que seguir adelante, porque no importaba lo que nos dijeran los demás, al final aquello estaba hecho, era un hecho y… íbamos a salir adelante, estábamos convencidos. Sacrificaríamos muchas cosas, pero lo haríamos juntos, aun si todo estaba en nuestra contra ella y yo superaríamos eso. ella tendría que dejar la escuela, seguramente ni terminaría el quinto semestre y yo continuaría con los estudios y saliendo del instituto me metería a trabajar. Era muchísimo trabajo pero estábamos convencidos de que podíamos. Juntos.

— Pero… no comprendo.

— Fue cuando fuimos a la primer consulta — la ligera sonrisa se esfumó de su rostro — era un embarazo… a ver como lo digo para que comprendas… estaba en las trompas, no en la matriz. Ese bebe no podría nacer.

A partir de ahí fue bastante difícil para Naruto escuchar aquello, Sai se ponía cada vez mas mal, hablar de que después de eso tuvieron que inducir un aborto porque el niño no podía salir, como no tenían dinero y tampoco querían involucrar a nadie más se habían ido en las vacaciones por sí mismos. En las vacaciones del año anterior se habían ido al campo, Naruto lo recordaba, eso habían dicho, pero no, lo que en realidad habían hecho era irse a una clínica donde Ino había abortado, con asistencia médica y el apoyo de unos tíos de Sai ya que Ino no quería comentarle eso a sus padres.

Nadie más que los tíos de Sai supieron que Ino había estado embarazada, nadie más que ellos cuatro supieron por lo que habían pasado. Y los tíos de Sai juraron nunca hablar del tema, nadie nunca lo menciono ni ellos mismos. No lo volvieron a mencionar.

Pero les dolía, en silencio pero les dolía, y poco a poco aquel dolor había comenzado a ser insoportable, y antes de regresar al último año de instituto ambos se dieron cuenta que se lastimaban demasiado y que ya no podían estar juntos. Por más que se quisieran, estar uno al lado del otro les recordaba demasiado a ese dolor que habían sentido. Y lo dejaron por dos meses, hasta que se dieron cuenta de algo más.

Se necesitaban.

Se necesitaban aun más de lo que les dolía estar juntos. Así era como habían regresado, y con un pacto silencioso ninguno hablaba de aquello, pero ambos se sentían bien uno con el otro, porque sabían que en el interior los dos se comprendían, sabían lo que habían pasado.

Naruto no podía creerlo, no podía ni comprenderlo. No podía entender cuanto podría llegar a doler desear de pronto tener a ese hijo y que te lo arrebataran. Pero a pesar de que no lo entendía a él le dolía, muchísimo, mirar así a Sai, al sarcástico e imprudente Sai, llorando como nunca lo había visto llorar.

Y en ese mismo momento Sakura también se daba cuenta, que había sido bastante egoísta, al pensar solo en ella y no pensar en los demás, no pensar que la persona que mas la había apoyado y que siempre estaba con ella había sufrido tanto y no había podido ayudarla, como con su situación actual y egoísmo, el pensar en abortar, le estaba haciendo daño. Se culpó a si misma por parte del dolor de Ino, y decidió que no dejaría que volviera a llorar de aquella manera, porque nunca había visto llorar a Ino como estaba viendo ahora.


Bueno y eso fue todo, ¿Qué les pareció? La verdad espero que este bagamente realista, como se dieron cuenta no puse todo desde el putno de vista de Sai porque yo no comprendo esos sentimientos, fue mas que nada Naruto diciendo que no entendía lo que podría sentirse. Y no puse a Ino narrando tampoco porque todavía comprendo eso menos.

Sai es bastante, raro al contar sus cosas, lo he hecho asi pensando en que claro, él no sabe abrirse a los demas, contar sus cosas. Intente darle un tinte comico pero bueno, no del todo.

Si se dan cuenta menciono varias cosillas sueltas, como la doctora de Sakura en el capi pasado y el jefe de tenten y Hinata Takato me parece (le cambie tanto el nombre que ya ni se). Los apellidos no son coincidencia, es mi manera de hacer cameos.

Y bueno ahora si el anuncio. He tenido unas dudillas respecto a las parejas de algunos personajes, que muchos me comentan que SasuTen o NejiTen y esto y lo otro y bueno, yo no se muy bien que escoger. A partir de este punto puede ser cualquier cosa, la pareja de tenten podría ser cualquiera y bueno me gustaría que me dijeran sus preferencias para asi tomar una decisión.

Lo único que tienen que hacer es dejar un comentario aca: mara-sama15 . blogspot . mx /2012/08/encuesta-de-parejas-bmt . html

En mi blog. Como anónimo, no se preocupen. Si lo hicieran me ayudaría bastante.

Gracias por los comentarios. Y espero que no me odien por este capitulo.