ALYCIA

Miraba por la ventana de la habitación de Eliza, el parque privado estaba aquella noche lleno de gente, al parecer alguien estaba celebrando algo y tenían banderitas y música que se oía por toda la calle. Se preguntó si aquella mujer a la que le molestó tanto que se besaran estaría ahí. Se acordó de su madre, la había llamado hace una hora media histérica para preguntarle por sus declaraciones en televisión, la había visto solo un par de veces desde que su vida comenzó a ser una locura tras su contrato en Los 100 y luego en Fear the Walking Dead y aún no le había contado nada sobre ella y Eliza, la primera vez porque no estaba segura y tenía miedo y la segunda porque no encontró el momento oportuno para hacerlo. Le había dado largas por teléfono asegurándole que le contaría todo la próxima vez que se vieran, debía hacerlo, ya iba siendo hora, además se iba a hacer público en cualquier momento porque ella aquella noche acababa de encender la mecha pero no quería contárselo por teléfono. Eliza estaba en su misma situación, esperando a su próxima visita para contárselo a su familia, Australia estaba demasiado lejos y a veces parecía que al llegar allí todo era distinto y que al volver a Los Angeles o a Vancouver regresaban a la realidad.

Seguía mirando por la ventana mientras oía el agua de la ducha caer, Eliza aún no había terminado. Cuando la había visto en aquellas escaleras al borde del infarto y en pijama casi se muere, definitivamente estaba loca y le encantaba. Sonrió al recordarlo.

-Que concentrada te veo- oyó decir a Eliza a su espalda, no se giró, seguía mirando por la ventana.

-Menuda fiesta tienen montada nuestros vecinos en el parque, estoy esperando a que nuestra querida homófoba salga con una escopeta y se lie a tiros porque están haciendo demasiado ruido- dijo Alycia.

Eliza rio, Alycia se dio la vuelta para mirarla y su corazón se paró. Iba solo en toalla y con el pelo mojado cayendo sobre sus hombros. Antes de poder reaccionar o decir nada la rubia dejó caer la toalla al suelo quedando completamente desnuda delante de ella.

Alycia tragó saliva mirándola de arriba a abajo lentamente.

-Te recuerdo que hemos cenado y hemos hablado- dijo Eliza muy seria.

-Sí- dijo Alycia sin poder dejar de mirarla. Se preguntó en qué momento había logrado estar con una chica como Eliza, a veces aún no se lo podía creer.

-¿Y a qué estás esperando para hacer la tercera cosa pendiente que teníamos?- preguntó Eliza aún allí de pie desnuda.

-No estoy esperando- respondió Alycia avanzando hacia la rubia con calma, una calma que no sentía dentro de su pecho- Estoy mirándote que es distinto.

Se colocó delante de la rubia mirando aquellos pechos que la volvían loca y comenzó a tocar su pierna suavemente con la punta de los dedos suviendo hacia arriba poco a poco. La miraba a los labios mientras su mano llegaba hasta la ingle haciendo a Eliza temblar.

-¿Estás temblando?- preguntó Alycia.

-No- respondió Eliza seriamente.

-Mentirosa- dijo Alycia sonriendo y humedeciéndose los labios.

Continuó subiendo su mano hasta el estómago notando como la rubia cada vez respiraba más fuerte y a mayor velocidad. Acarició uno de sus pechos y finalmente colocó su mano en la nuca atrayéndola para besarla suavemente. La rubia la agarró por la cintura haciendo que se tumbara sobre la cama separándose del beso.

-Tienes demasiada ropa- dijo Eliza mientras le quitaba los pantalones y la ropa interior.

La rubia se puso a horcajadas sobre ella y volvieron a besarse, Alycia juntó su lengua con la de la rubia, jugando con ella, saboreándola mientras le tocaba los pechos haciendo a Eliza gemir en su boca.

Se incorporó para que la rubia le quitara la camiseta y el sujetador, Alycia no paraba de lamer y morder uno de los pezones de la rubia y luego el otro mientras la agarraba del culo con fuerza. Se tumbó en la cama con Eliza encima suyo, esta vez era la rubia quien lamia y mordía sus pechos con desesperación, Alycia no pudo evitar gemir. Eliza comenzó a bajar besándo y lamiendo su estómago, se sentía en el cielo. Se agarró a las sábanas de la cama mientras la rubia pasaba la lengua por su ingle, comenzó a temblar.

-¿Estás temblando?- preguntó Eliza.

-No- dijo Alycia negando con la cabeza con los ojos cerrados.

-Mentirosa- dijo Eliza, Alycia no pudo evitar sonreir.

-Espera- dijo Alycia haciendo que la rubia levantara la cabeza para mirarla con gesto preocupado.

-¿Qué pasa cariño?

-Sesenta y nueve- dijo Alycia mirándola a los ojos- Sesenta y nueve por favor.

Eliza le dedicó una sonrisa mordiéndose el labio. Se colocó de lado, la rubia hizo lo mismo colocando su sexo a la altura de su cara, abrió las piernas sintiendo como Eliza apoyaba la cabeza aún con el pelo mojado en su muslo. Alycia hizo el mismo movimiento, colcando su cabeza en el interior del muslo de la rubia que acababa de abrir sus piernas dándole acceso a su sexo, se quedó mirándolo con adoración unos segundos. Eliza había comenzado a lamer suavemente su clítoris, no pudo evitar cerrar los ojos respirando profundamente. Acercó su boca al sexo de Eliza y comenzó a chupar y lamer, quería que se corriera como nunca antes, agarraba con su mano el culo de la rubia mientras jadeaba sin parar de lamer su clítoris. Eliza paró un momento dándole un pequeño mordisco en la ingle lo cual no hizo otra cosa que excitarla aún más.

Comenzó a sudar entre gemidos y jadeos, sentía que había perdido por completo el control sobre su cuerpo, notaba como Eliza temblaba cada vez más.

-Espera- dijo Eliza, Alycia paró- Si sigues me voy a correr ya y quiero que lo hagamos a la vez.

La rubia volvió a lamer su clítoris, Alycia acarició el de la rubia con su lengua suavemente manteniendo la excitación en la rubia pero esperando para volver a hacerlo más fuertemente y así cumplir su deseo, sentía la lengua de Eliza torturándola, haciéndola sentir como nunca antes, no tardó casi nada en notar que se iba a correr, entonces comenzó a chupar ansiosamente el sexo de Eliza, la oyó gemir, ella también lo hacía, el orgasmo las sacudió a ambas a la vez. Alycia se aferró al sexo y al cuerpo de la rubia como si no quisiera dejarla escapar jamás mientras sentía como aquella explosión de placer la recorría de arriba a abajo. Ambas gritaron muchísimo.

Eliza se incorporó poco a poco tumbándose a su lado mirándola a los ojos. Alycia comenzó a acariciarle la mejilla con la mano, sentía su respiración entrecortada. La rubia se acercó más a ella, abrazándola, Alycia le devolvó el abrazo aún más fuerte. Aún no había recuperado el aliento completamente.

-Eres una Diosa ¿Lo sabías?- dijo Alycia.

Eliza soltó una carcajada.

-No te rías de las cosas que son verdad- continuó diciendo Alycia mientras seguían abrazadas.

-¿Pero tu te has visto?- preguntó Eliza.

-No, yo solo te veo a tí- respondió Alycia.

-Pues tienes a medio mundo enamorado de ti- dijo Eliza sin soltarse del abrazo.

-Bueno- dijo Alycia- son cosas que pasan.

Eliza rió. Alycia notó de repente como algo vibraba bajo su cabeza, Eliza se separó metiendo la mano bajo la almohada sacando un teléfono.

-¿Qué hace tu móvil ahí?- preguntó Alycia.

-No preguntes, últimamente aparece en los sitios más extraños- dijo Eliza mirando la pantalla.

La rubia comenzó a reír tapándose los ojos con la mano con la que no sostenía el teléfono. Alycia se quedó embobaba unos segundos, le encantaba verla así, desnuda riendo a su lado.

-Mira- dijo Eliza entre risas enseñándole la pantalla. Alycia se fijó en que era un Whatsapp de Lindsey.

[Lindsey 23:38] Podríais tener un poco de consideración con el resto de huéspedes del hotel que estamos a dos velas. Os he oído desde mi habitación en la otra punta del pasillo, guarras.

Alycia rio también mientras apoyaba la cabeza en el hombro de Eliza viendo como le respondía a Lindsey.

[Eliza 23:39] Si estás a dos velas es porque quieres. Además, siempre puedes venir y unirte.

[Lindsey 23:39] No me lo digas dos veces.

-La madre que la parió- dijo Alycia llevándose ambas manos a la cara sin poder parar de reir, se inclinó hacia delante tocando el botón para grabar un audio.

-Lo siento mucho Linds- dijo la morena- pero yo no comparto.

[Lindsey 23:40] (Audio) Zorra.

Eliza volvió a dejar el móvil bajo la almohada mientras seguía riendo. Alycia se acercó a ella para besarla, aún no habían llegado a juntar sus labios cuando sintió los dedos de la rubia dentro de ella. Gritó en la boca de Eliza sin poder contenerse. La rubia sacó los dedos y volvió a introducirlos lentamente, Alycia rodeo su cuello con ambos brazos.

-¿Te gusta?- preguntó Eliza para acto seguido introducir la lengua en su boca.

-¿Has oido que me queje en algún momento?- dijo Alycia aferrándose aún mas al cuello de la rubia mientras ésta seguía repitiendo los movimientos con los dedos, haciendo que todo su cuerpo se estremeciera.

Su móvil comenzó a sonar, giró la cabeza y lo vio en la mesita de noche, Eliza no paró, seguía introduciendo lentamente los dedos dentro de ella mientras la morena notaba como besaba su cuello. Alycia no quería que la rubia parara, alargó el brazo para coger su teléfono mientras mantenía el otro alrededor del cuello de Eliza.

-Como sea Lindsey la voy a matar- dijo Eliza sin parar de besar su cuello y volviendo a introducir los dedos.

-Joder- dijo Alycia jadeando y moviendo sus caderas para sentir a Eliza aún más.

-¿Es Lindsey?- preguntó Eliza sin separar los labios de su cuello.

-No- respondió Alycia con el móvil sonando en su mano- Es Jason.

Eliza levantó la cabeza mirándola a los ojos sin dejar de penetrarla con sus dedos.

-¿Que coño quiere Jason a estas horas?- preguntó Eliza frunciendo el ceño.

-No tengo ni idea- contestó Alycia antes de descolgar.

-Hola Jason- dijo la morena colocando el móvil en su oreja, seguía agarrada al cuello de Eliza con su otro brazo, la rubia continuaba introduciendo sus dedos dentro de ella, cada vez con mayor intensidad.

-Hola guapísima ¿Te pillo mal?- preguntó Jason desde el otro lado del teléfono.

-Bueno, depende de lo que entiendas por mal- respondió Alycia con los ojos cerrados ahogando un grito mientras Eliza introducía sus dedos una y otra vez dentro de ella y le mordía el lóbulo de su oreja. Volvía a sudar.

-Siento muchísimo llamarte a estar horas pero es que tenía pensado hablar contigo pasado mañana y al final no va a poder ser por cambios de última hora a si que era para concretar una reunión en mi despacho mañana por la mañana- dijo Jason.

-Vale- dijo Alycia sin saber como aún podía salirle la voz del cuerpo, Eliza mordió fuertemente uno de sus pezones y no pudo evitar gemir mientras intentaba controlar su respiración.

-¿Estás bien?- preguntó Jason.

-Sí- dijo Alycia- Es que he salido a correr- Nada más decir aquello sintió a Eliza sonreír mientras lamía su pezón.

-Vaya no sabía que corrieras- dijo Jason.

-Sí, últimamente hago bastante ejercicio la verdad, sobretodo de noche, así por la mañana me levanto nueva- dijo Alycia.

Dejó el móvil un segundo boca abajo sobre la cama, Eliza dejó de lamer y morder su pezón para subir y besarla en los labios.

-Me quieres matar ¿No? Es eso- dijo Alycia susurrando y estremeciéndose con las penetraciones de la rubia.

-Dile que estás muy ocupada follando y que le llamas luego, que no todo tiene que ser como y cuando él quiera- dijo Eliza susurrando lamiendo sus labios.

Volvió a coger el móvil.

-¿Alycia?- oyó preguntar a Jason.

-Estoy aquí, perdona es que no te oía nada- dijo Alycia, Eliza volvió a morder el lóbulo de su oreja. Le temblaba todo el cuerpo y apenas podía articular palabra sin gemir.

-Sí, yo tampoco te oía, decía que lo mejor es que nos veamos mañana en mi despacho a eso de las diez, tengo que comentarte algo importante en cuanto al futuro de Lexa en la serie- dijo Jason.

-Aham- dijo Alycia asintiendo mientras se aferraba a Eliza con su otro brazo, la rubia la miraba con ojos llenos de lujuria, la sentía respirar en su boca. Movió aún más insistentemente sus caderas para acompañarla en el movimiento.

-Vale, pues nos vemos mañana, espero que la noche de ejercicio vaya bien- dijo Jason.

-Sí, ya me queda nada para acabar- dijo Alycia.

Vio como Eliza iba a comenzar a reír y en un movimiento rápido quitó el brazo con el que rodeaba su cuello y tapó la boca de la rubia con su mano haciendo que no se oyera su risa.

-Hasta mañana Alycia.

-Hasta mañana- dijo la morena.

Colgó y lanzó el móvil a los pies de la cama, quitó la mano de la boca de la rubia y ésta rió, volvió a poner los brazos alrededor de su cuello.

-¿Quieres que pare?- preguntó Eliza sonriendo.

Alycia sentía que su cuerpo estaba a punto de explotar, notaba la humedad de su entrepierna extendiéndose por sus muslos y como Eliza la miraba sonriendo mientras jadeaba cada vez que introducía los dedos dentro de ella, algo que la excitó aún más.

-Mira, como se te ocurra parar ahora...- no pudo decir nada más, Eliza la besó prácticamente asfixiándola. Alycia notó como su cuerpo llegaba al orgasmo de una manera brutal.

-¡Dios... Eliza!- gritó en la boca de la rubia mientras se aferraba más a ella con sus brazos sintiendo como el placer invadía todo su cuerpo.

Eliza se dejó caer sobre ella, apoyando la cabeza en su pecho. Sentía que no podía respirar y que se le iba a salir el corazón por la boca. Cerró los ojos intentando relajarse mientras acariciaba la espalda de la rubia con la punta de los dedos. Comenzó a reír. Eliza rió también. Se quedaron así durante unos minutos, intentando volver a respirar pero Alycia tenía claro que no iba a dejar que aquello quedara así, se moría por tocarla, por sentirla, por hacer que se corriera.

Eliza se quitó de encima colocándose a su lado, la miró, estaba preciosa, sintió que su corazón iba a explotar por todo el amor que sentía por ella.

-Me voy a tener que duchar de nuevo- dijo Eliza riendo.

Alycia no respondió, comenzó a acariciar el estómago de la rubia haciendo que esta parase de reír y cerrara los ojos. Alycia continuó acariciándola bajando la mano, Eliza abrió las piernas lentamente, al llegar a la ingle de la rubia sintió la humedad, acarició el sexo suavemente por la parte exterior y lo notó completamente empapado. Viendo y sintiendo como estaba la entrepierna de la rubia Alycia supuso que debía estar mojando hasta la sábana.

-Me... me he puesto muy cachonda al hacerlo mientras hablabas por teléfono y todo eso- dijo Eliza mirándola mientras se mordía el labio avergonzada.

-¿Te da vergüenza?- preguntó Alycia extrañada.

-No- dijo Eliza- Bueno, sí que me da un poco de vergüenza que veas el gran efecto que causas sobre mí.

A Alycia le entraron ganas de abrazarla y no soltarla jamás. Acarició su clítoris notando como su mano se mojaba instantáneamente. Eliza gimió, Alycia vio como la rubia la seguía mirando avergonzada. Se incorporó agarrando a Eliza por la espalda para que ella también lo hiciera, la rubia la miró extrañada. La morena se puso de pie frente a la cama y agarró a Eliza de la mano para que la siguiera, antes de que la rubia pusiera ambos pies en el suelo Alycia la agarró por debajo de los muslos y la levantó en peso, Eliza pasó sus brazos alrededor de su cuello y sus piernas alrededor de su espalda.

-Te quiero- dijo Alycia mirándola fijamente perdiéndose en aquellos ojos azules.

Eliza sonrió de la manera más dulce y Alycia decidió guardar esa imagen en su mente para siempre. Comenzó a andar hacia el baño cargando a la rubia mientras no dejaban de mirarse, entró en la ducha pegando suavemente la espalda de Eliza contra la pared. La rubia alargó uno de sus brazos para abrir el agua que comenzó a caer sobre ambas, Alycia la sujetaba con su brazo mientras la rubia seguía aferrada a ella con sus brazos y sus piernas. Introdujo dos de sus dedos dentro de Eliza, la rubia apoyó la parte de atrás de la cabeza contra la pared mientras Alycia besaba su cuello, su barbilla y finalmente sus labios. Aumentó el ritmo de sus penetraciones, Elizia mordió su labio inferior mientras Alycia notó como la rubia clavó las uñas en su espalda. La respiración y los gemidos de la rubia se estaban descontrolando, Alycia comenzó a excitarse de nuevo. Sintió como Eliza iba a llegar al clímax,la rubia se abrazó más a ella, besándola ansiosamente.

-¡Te quiero!- gritó Eliza en su boca mientras se corría y perdía durante unos segundos el control de su cuerpo.

Alycia sacó sus dedos del interior de Eliza apoyando su frente contra la de la otra mientras intentaban respirar al tiempo que el agua caía sobre ambas.

Estaba sentada en la oficina de Jason, al parecer estaba reunido pero la mujer de fuera le había dicho que no tardaría en llegar. Se había despedido de Eliza, la rubia le había dicho que se tranquilizara pero no podía evitar estar de los nervios. Oyó como se abría la puerta, se giró y se levantó de la silla al verlo entrar. Se fundieron en un abrazo y Alycia volvió a sentarse mientras Jason hacía lo mismo en su silla al otro lado de la mesa.

-¿Qué tal ayer? ¿Corriste mucho?- preguntó Jason.

Alycia rió por dentro.

-Sí, fue todo fantástico- respondió sonriendo.

-Genial- dijo Jason sonriéndo también mientras la miraba a través de sus gafas.

-Bueno, vayamos al grano, no quería que te llegara el guión y que lo leyeras sin hablar contigo antes, creeme que esta no ha sido una decisión fácil.

Nada más oír las últimas palabras Alycia supo que no iban a ser buenas noticias.

-Los otros guionistas y yo hemos estado muchos días hablando, debatiendo, poniendo puntos en común y... - paró un momento antes de continuar hablando- Al final hemos llegado a la conclusión de que para que la historia siga su curso y evolucione Lexa tiene que morir en el episodio siete.

Sintió como su cuerpo se tensó por completo, parecía como si le hubieran atravesado el corazón con un puñal.

-¿Estás seguro Jason?- preguntó- Ya te dije que sería difícil, que a lo mejor no podría estar en todos los capítulos de una futura temporada pero en algunos sí.

-Lo se, pero no puedo arriesgarme a que no puedas volver al final- dijo Jason- Además creo que causará un gran impacto que beneficiará a la serie, cualquiera puede morir en Los 100 ya lo sabes.

-Sí- dijo Alycia con enorme tristeza.

-Creeme, es lo mejor- dijo Jason sonriendo.

-Ya, ¿Y ha sido unánime?- preguntó Alycia con curiosidad a pesar de que sabía que la última palabra en todo siempre la tenía él.

-Las decisiones difíciles nunca son unánimes- dijo Jason- Pero era lo que había que hacer.

Alycia sentía que no podía estar mas tiempo sentada en aquella silla, quería salir de allí cuanto antes.

-Si quieres podemos discutir los aspectos que llevan a Lexa a...

-No- le interrumpió Alycia- Prefiero leerlo tranquilamente y cuando lo haya hecho volver a hablar contigo para comentarlo y concretarlo todo.

-Vale- dijo Jason asintiendo- Me parece perfecto.

-Sí- dijo Alycia levantándose- En cuanto lo lea te lo haré saber.

-Genial- dijo Jason levantándose también. Se acercó a ella volviendo a abrazarla, le devolvió el abrazo sintiendo como le herbía la sangre.

-Ya se que aún te quedan semanas de rodaje pero de verdad, gracias Alycia- dijo Jason agarrándola por los hombros y mirándola sonriendo.

Alycia asintió, intentó sonreir pero no pudo. Abrió la puerta sin mirar atrás y, nada más salir, notó como sus ojos se llenaban de lágrimas.

Muchísimas gracias por los comentarios y por seguir leyendo. Saludos :)

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