¡Hola chicos! ¿Como están?
srto: Me alegra que te haya gustado x3
Yaz: Jajaja Muchísimas gracias, si afortunadamente mientras mas escriba mas desaparecen, jajajaaja si es una lastima.
ValeryVampire: Gracias ¡AY DIOSES EL MASO!
inmortable343: Jajajaja ohhh ya veras.
LightInfinite18: ¡Woooooo! ¡Cabezas sangre!
FANPyF: Gracias x3 Jajaja creo que todos lo odiamos.
Bueno aquí esta el capítulo numero 25 ¡Ay dioses!
Muchísimas gracias a todos, a los chicos de los reviews y a los que se toman el tiempo de leer este fic.
Espero como sieeempre que les guste el cap, y que les este gustando todo el fic.
No olviden para los que aun no lo han leído pasarse por mi segundo fic llamado "The Last Letter".
Gracias a todos yyyy ¡Disfrutenlo!
"How to Train your Dragon" no me pertenece, pertenece a Cressida Cowell y/o a DreamWorks. Los derechos de esta historia son míos.
P.D: ¡No me mateen! Dx *Se esconde*
Mordida
-Están tardando demasiado-decía el anciano.
Mildew comenzaba a enfadarse.
Chimuelo estaba cansado. Pero no iba a rendirse, no pararía de forcejear.
Hace unos momentos en la Isla solo se oían gritos y rugidos pero ahora, todo estaba en silencio. Este estaba alterando a él Furia Nocturna, no sabía que pensar. El silencio podía significar muchas cosas: Hipo podía haber evitado al Caldero, Hipo quizá había matado…no, quizá había entrenado al dragón, o que el Caldero había terminado con Hipo, tan rápido que ni siquiera le había dado tiempo de emitir un grito…no…eso no, de cualquier forma si eso ya hubiera pasado el dragón ya habría regresado ¿No? Las conclusiones eran muchas y algunas peores que las anteriores.
-¡¿Quieres por el amor de Odín calmarte?!-susurró Mildew desesperado.
Chimuelo no le hizo caso y siguió.
Mildew azotó su bastón en el piso y se dirigió a Chimuelo. Lo tomo de la cabeza y lo miro directamente a los ojos.
-Escúchame bien señor Furia Nocturna ellos no deben vernos aquí y créeme que es mejor para los 2 que no nos encuentren-.
Chimuelo lo miraba con odio. Y continuaba moviéndose.
Mildew hacia lo que podía para no gritar furioso ante la actitud de él dragón.
Tomo con todas sus fuerzas la cabeza de Chimuelo, la mantuvo quieta frente a él y tratando de relajarse dijo:
-¿Sabes lo que pasara si nos encuentran? ¿Lo sabes? Bien te lo explicare: Si nos encuentran te aseguro que veras cada momento-.
Chimuelo lo miro temeroso.
-Sí, así es, mi Caldero no se detendrá, no hasta que acabe con Hipo, así que si nos encuentran Hipo te vera en esta situación, atrapado y tu podrás ver a Hipo…sí que lo veras, el ataque, cada gota de dolor escapando por su mirada, sus gritos…-.
Chimuelo estaba aterrado.
¿Cómo podía ser que Mildew…? ¿Cómo podía ser que ese anciano pudiera tener ese deseo inexplicable contra un joven? Tanta crueldad ¿De dónde había podido crearse tanto odio hacia Hipo a tal punto de que no importara nada? Que no importara que Hipo fuera el hijo de Estoico, que tuviera a un Furia Nocturna, incluso que fuera menor de edad ¿Qué es lo que le había hecho? ¿Traer dragones a Berk? Hipo jamás le había hecho daño a alguien, jamás.
-¿Estarás quieto?-preguntó Mildew con una sonrisa al ver la expresión de Chimuelo.
Chimuelo lo miro angustiado.
"¡Por favor déjame ir!".
-Bien…así que por favor ¡Silencio!-exclamó.
. . .
El Caldero buscaba a Hipo. Hipo seguía en su escondite.
Hipo comenzaba a sentir el dolor de la caída y el de sus piernas.
Estaba sudando en frío.
El Caldero estaba cerca, aunque podría decirse que Hipo estaba fuera de peligro.
"Tengo que idear un plan…y rápido" pensó.
Observó la pequeña cumbre.
-Quizá si…quizá si lo hago caer…-.
Hipo comenzó a pensar ¿Cómo tiraría por esa cumbre a ese gran dragón?
-Aghh todo esto sería más fácil si… ¡Chimuelo!-.
El Caldero escucho esto y volteó.
Hipo puso su mano en su boca inmediatamente.
-Rayos…-susurró.
El Caldero se acercó un poco.
"Tengo que hacer que caiga e inmediatamente ir a buscar a Chimuelo".
El Caldero ignoro el ruido que Hipo había hecho previamente y comenzó a buscar en otro lado cerca.
-¡Ay por todos los dioses Chimuelo por favor aparece!-susurró.
Hipo tomo una rama que se encontraba cerca de su escondite y se puso manos a la obra. En el piso comenzó a dibujar un plan para hacer que el Caldero cayera de esta cumbre.
Tenía que analizar bien la situación.
A pesar de que el Caldero cayera Hipo se encontraba en desventaja y si quería huir tenía que ser muy astuto, no tenía las suficientes fuerzas como para correr así que busco por todo el lugar el mejor camino para huir. El plan estaba casi completo. Después de huir iba a buscar a Chimuelo e irse de la Isla…o al menos con la ayuda de Chimuelo calmar a este dragón.
-Bien…necesito…ay no…-.
Hipo miro bien su plan.
-Tendré que ser carnada…-.
A Hipo obviamente no le agradaba esa idea en lo absoluto pero si quería atraer al dragón hacia esta pequeña cumbre y hacer que cayera necesitaría un estímulo…algo que el dragón quisiera.
-¿Pero cómo rayos hago eso…como le hago para no ponerme en peligro?-.
El plan tenía muchos detalles aun…pero eran solo eso, detalles.
Hipo no tenía opción…tenía que arriesgarse. Trato de buscar alguna forma de no poner su vida de promedio en el plan pero no había ninguna opción…o quizá la había, pero seguramente por la desesperación no se le había ocurrido.
Miro un árbol.
"Bien…quizá si me pongo al lado de ese árbol…cuando el Caldero vaya por mi… ¡Eso es! Cuando él vaya por mi justo en el último momento me pondré detrás de ese árbol, así el caerá y yo estaré a salvo en el árbol…espero…" pensó.
Hipo revisó su plan. Salió sigilosamente de su escondite y reviso el lugar, al parecer el Caldero no estaba por ahí.
Regresó a ver su plan por última vez y dio un gran suspiro.
-Bien…hay que actuar…-.
Hipo estaba muy nervioso, a pesar de que ya había hecho su plan había una posibilidad de que esta fallara y la situación no lo había dejado hacer un plan B.
Camino y se asomó a la cumbre, no era una caída mortal…pero seguramente una bastante dolorosa y larga.
Hipo no tenía ninguna intención de lastimar al dragón. No quería lastimar a ninguno desde que se hicieron las pases, pero el dragón estaba muy alterado y, por alguna razón que no conocía, estaba bastante furioso.
El árbol estaba extremadamente cerca de la cumbre pero si se sostenía bien al momento de escapar del dragón no había peligro alguno de caer.
Hipo se posiciono al lado del árbol.
-Bien Hipo…es ahora o nunca-susurró.
Hipo visualizó al Caldero, estaba a unos 9 metros aproximadamente, tomo mucho aire y dejo que el plan iniciara…
-¡HEY DRAGÓN!-gritó.
El Caldero volteó inmediatamente y comenzó a correr hacia Hipo.
-¡ESO ES VEN A MI!-la voz de Hipo estaba algo cortada, los nervios estaban apoderándose de él. Tenía que deshacerse de ellos…antes de que arruinaran alguna parte del plan.
El dragón estaba solo a 2 metros de distancia y se acercaba a gran velocidad.
-¡AQUÍ ESTOY!-.
Estaba a menos de un metro. Hipo esperó el momento adecuado y se movió velozmente hacia el árbol.
El dragón estaba a punto de caer cuando algo sucedió.
Una de las alas del dragón se había atorado entre la vegetación del árbol.
El peso del dragón hizo que el árbol estuviera a medio caer. Hipo tuvo que reaccionar rápido y sostenerse de una rama del tronco junto con mucha vegetación.
-¡Ahhh!-gritó.
Hipo terminó colgando del árbol.
-¡Ay dioses! ¡Ay dioses!-.
El dragón rugía.
Hipo trataba de trepar al árbol para estar fuera de peligro pero no lo lograba, solo podía colgar de ambas manos.
-¡Vamos!-exclamó desesperado tratando de subir.
El Caldero no podía moverse mucho, si lo hacia el árbol caería por la cumbre y con este ellos 2.
El dragón observo una piedra que estaba a corta distancia.
Con astucia se impulsó con esta y su ala libre y pudo volver a la cima liberando su ala. Hipo aun colgaba del árbol.
El dragón se acercó al árbol, este trono.
-¡No te acerques! ¡Se caerá!-exclamaba Hipo asustado.
El dragón lo ignoro y se acercó lentamente. Cuando estuvo lo suficientemente cerca de el joven vikingo lanzó una mordida.
-¡Ahhh!-Hipo tuvo que soltarse de una mano para poder esquivarla.
La mandíbula del dragón quedo entre la rama que sostenía Hipo.
El Caldero furioso arrancó la rama levantándola junto con Hipo.
-¡Déjame!-.
Hipo se soltó de la rama y cayó en el tronco. Trato de correr pero el dragón rápidamente se lo impidió.
-No…por favor no-decía agitado.
El dragón lo estaba llevando al final del árbol.
-¡Para!-rogaba Hipo.
El dragón le estaba haciendo retroceder. Hipo en un intento de escapar resbaló.
El Caldero seguía avanzando, lo tenía.
-¡No…Por favor! ¡NO!-imploraba-¡CHIMUELO! ¡CHIMUELO POR FAVOR VEN! ¡CHIMUELO TE NECESITO!-Hipo estaba al borde.
El Caldero hizo una pequeña sonrisa y lanzó la mordida.
-¡AHHHHHH!-gritó Hipo…
