Respirar

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Todo pasó demasiado rápido, Sakura estaba al lado de su amiga, la volteo y chillo al ver como de la herida emanaba sangre, los profesores llegaron y redujeron a la mujer, Naruto caminaba lentamente hacia la muchacha que estaba en el suelo, la directora llamo rápidamente a la ambulancia y a la policía, el rubio se arrodilló al lado de la chica, las lágrimas salían de sus ojos, Sakura lloraba desconsoladamente susurrando el nombre de su amiga, Ino llego donde estaban y abrazo a Sakura en un intento fallido de calmarla ya que ni ella estaba tranquila. Demonios... ¿Qué había pasado? Alguien podía explicarle en que momento había pasado todo esto, en que momento estaba a punto de perderlo todo, vio como Hinata abría los ojos con esfuerzo y estiraba su mano al rostro de él con dificultad para limpiar las lágrimas que salían, le sonrió con dolor, un dolor que intentaba ocultar.

-Hinata... – susurro tocando su mano – no me dejes…- susurro de nuevo botando más lágrimas -

- e-estaré b-bien – respondió con dificultad – t-todo e-es-estará bien p-porque ... Y-yo elegí p-pasar – decía apagándose- m-mi v-vida junto a ti... –

La voz de la chica comenzó a ser un susurro inaudible y su mano cayo al costado, haciendo un sonido sordo, sintió como lo jalaban hacia atrás, vio a los paramédicos subirla a una camilla y comenzar hacer su trabajo, algo de hemorragia y pérdida de sangre logro oír, luego susurros que se distorsionaban, gritos por parte de Shion al ser arrestada, la sirena de la policía y de la ambulancia al llevarse a la chica rubia y a la pelinegra. Estaba conmocionado, no sabía que estaba sucediendo ¡¿Qué demonios había pasado!? Quedo ahí, con un rastro de sangre que le había dejado Hinata con su mano y que a su vez las lágrimas de él mismo limpiaban ese rastro.

Se quedó ahí unos minutos, arrodillado donde el rastro de sangre de la chica seguía fresco, no sabía qué hacer, no podía moverse ¿cómo había pasado todo esto? Su celular comenzó a sonar lo que lo saco de sus pensamientos, era Sakura que estaba en el hospital, preguntando dónde estaba, Naruto solo artículo unas palabras y corto, se levantó limpió las lágrimas y fue corriendo al departamento para sacar su auto, mientras conducía saco un cigarro y comenzó a fumarlo tratando de entender como todo se había desmoronado en tan solo segundos.

Al llegar llamo al padre de Hinata explicando la situación e indicándole que él estaba con la chica, intento mantenerlo en calma, aunque fue inútil, algo del jet privado escucho antes que la llamada se cortara, se sentó en la sala de espera de urgencia junto a Sakura e Ino y varios maestros más esperando que alguien dijera algo. Saco su celular y vio la fecha, era 7 de diciembre quedaban 20 días para el cumpleaños de la muchacha... Apretó los dientes y unas lágrimas cayeron de frustración, en eso una enfermera salió.

-Familiares de Hyuga Hinata – dijo en voz alta y un tanto apresurada -

- s-soy su maestro – dijo Naruto levantándose – hable con su padre está viajando en este momento desde Inglaterra –

. soy la directora de la escuela – se acercó a la enfermera posicionándose al lado del rubio-

- operaremos a la señorita Hyuga de urgencia, tiene una hemorragia de órganos internos, debemos intervenir rápidamente – dijo la mujer viendo la ficha – aquí sale que tiene 17 años por lo que necesito un tutor que firme, al ser una emergencia le pediré a usted que firme – se quedo viendo a la directora - ¿tomará responsabilidad?

- yo – le dijo serio – lo haré, donde firmo – dio un paso adelante -

- ¡Naruto! – exclamo la directora-

- lo haré – repitió -

Al firmar el papel la mujer se retiró informándole que la chica entraría a cirugía de manera inmediata, la directora se llevó a Naruto para hablar mientras que en la sala de espera estaba Sakura con Ino en silencio, en minutos se les une Sasuke que estaba viendo a su hija; luego de explicar todo a la directora, entre ella y Naruto se forma un silencio.

- Naruto – dijo ella sacándose los lentes - ¿eres consciente de esto?

- lo soy, Tsunande – dijo mirándola y caminando hacia la salida –

- debería reportarte – dijo sacando un cigarro –

- lo sé, también deberías quitarme la licencia de enseñanza – respondió prendiendo un cigarro –

- bueno – bota el humo – estamos a una semana de terminar la escuela – le mira – luego de eso no es mi problema –

- claramente – sonríe – gracias vieja –

- como me digas vieja de nuevo te dejo sin hijos – le responde –

- claro… - se aleja un poco de ella -

Los minutos comenzaron a pasar transformándose en horas, Naruto había salido unas 20 veces a fumar y se había tomado mínimo unos 10 cafés para mantenerse despierto, su teléfono sonó nuevamente, era la policía Shion había hablado de él y de Hinata en su testimonio, les había costado calmarla y hacer que hablara cosas coherentes suspiro cansado, vio su reloj, marcaba las 2 de la madrugada ya, prometió ir mañana en la tarde. Al colgar pudo ver a Sakura e Ino durmiendo apoyada una de la otra, mira Sasuke que tiene rostro cansado al igual que él.

- hey Sasuke, ya es bastante tarde, deberías llevarte a las muchachas – dijo mirándolo –

- bien – le queda viendo –

- estaré bien –

- está bien –

Sasuke despertó a las chicas y se las llevó a pesar de los reclamos de parte de ambas. El tiempo siguió pasando mientras el rubio esperaba, no podía hacer nada más que eso, esperar.

-Familia de Hyuga Hinata- dijo un hombre entrando a la sala -

- Naruto se levantó he iba a decir a decir una palabra -

- yo soy su padre – dijo un hombre llegando jadeando levemente– dígame cómo está mi hija –

- Señor Hyuga, le informó que la operación fue un éxito, la muchacha esta delicada por la herida, está en cuidados intensivos –

- gracias – suspiro -

- ¡Papá! – exclamó una chica que entro corriendo – m-mi hermana... Como está –

- está bien – dijo el hombre sentándose – se pondrá bien... –

- ah... – exclamó desplomándose y soltando sus lágrimas – que bueno... –

- Naruto –

- perdón – dijo el rubio arrodillándose frente el hombre – todo es mi culpa, S-Shion es una ex novia mía de hace bastante tiempo, pero jamás creí que llegaría a esto, realmente me siento... –

- no es tu culpa – respondió suspirando – tú no sabías que esto iba a suceder, lo que me importa ahora es que mi hija se mejore, no busquemos culpables entre nosotros, lo único que sé, es que haré que esa tipa se pudra en la cárcel por ponerle un dedo encima a mi hija – dijo con veneno –

Naruto tragó viendo al hombre, ayudo a Hanabi a ponerse de pie, siguieron esperando hasta que dio las 7 de la mañana.

- vete – dijo Hiashi –

- ¿eh? –

- debes hacer clases, es tu deber, uno debe cumplir con sus obligaciones. – decía mientras veía el celular -

- pero –

- vete, yo cuidaré de mi hija y te avisaré cualquier cosa –

- está bien... –

- Uzumaki –

- ¿si? –

- Hinata, es una Hyuga, ella es fuerte – dijo esto mirándolo – estará bien – dijo finalizando la conversación al comunicarse con el abogado de la familia

- si... Lo es – susurro al aire -

Naruto sonrío y se fue a su auto, arreglo su cabello y se puso sus lentes, debía confiar en la fortaleza de Hinata, ella estaría bien porque como le dijo, ella quería una vida con él.

Al llegar a la escuela, cambió su camisa a una que tenía en el trabajo, lavo su cara y fue al salón, al llegar varios alumnos saltaron a preguntar qué había sucedido y como estaba Hinata, Naruto trató de calmarlos y les explicó que una mujer fuera de sí la ataco, estaba en prisión preventiva, les dijo que confiaran en la chica y que todo iba a estar bien, ese día todos hicieron cartas de ánimo para Hinata, estaban realmente preocupados al fin y al cabo Hinata era su querida compañera. Luego de clases Naruto fue a la estación de policía, se presentó y le llevaron al policía encargado del caso, dio su testimonio a pesar de no haber visto todo, ya habían hablado con Sakura y con varios alumnos más en la mañana durante las clases.

-Una cosa más – dijo el policía- ella desea hablar con usted – le queda viendo con los papeles en la mano-

Naruto tragó y asintió, le siguió de manera lenta, estaba calmando su furia contra esa mujer, debía calmarse sino la terminaría matando ahí mismo; le hicieron pasar a una sala, el policía le dijo que estaría en otra habitación, cualquier cosa que tocara un botón debajo de la mesa a lo que el rubio asintió, ahora estaba sentado en la sala esperando a la mujer rubia. La chica entro y sus ojos se iluminaron, corrió a abrazarlo, pero Naruto sostuvo sus manos y la alejo de él, ella se sentó y le miraba de manera agotante.

-Viniste por mí – dijo suplicante-

- no Shion –

- p-pero viniste a mi llamado, eso quiere decir que me amas – sonrío distorsionadamente -

- no, vine para no olvidar tu rostro – suspiro -

- ¡ves! Me amas, no puedes vivir sin mí, ahora que esa maldita colegiala no está no hay nadie que se interponga entre nosotros – le sonríe – no debes olvidarme, puedes venir siempre a verme –

- estás equivocada, yo no te amo – dijo seco y mirándola son furia contenida en su rostro –

- claro que me amas – respondió un tanto afectada -

- te odio Shion, te odio desde el fondo de mi alma –

- ¡no es verdad! –

- ¡por poco y la matas! – exclamó -

- ¡ella me quitó todo! – grito – me despojo de todo lo que tenía. ¡Me alejo de ti! ¡Tú me amabas! ¡No! ¡Me amas a mí! ¡Entiéndelo! ¡Me quitó todo! – grito –

- ¡tú casi me quitas todo Shion! – grito, llevo sus manos a su rostro y se calmó – casi matas a lo más sagrado que tengo en esta vida ¿entiendes? Casi me despojas de todo ¿querías que tuviera un sentimiento hacia ti? Bueno lo lograste, lograste que te odiara Shion –

- n-no, no es verdad, me amas Naru-chan, tú me amas como yo te amo ¡con locura! –

- estás loca Shion... – se levantó – no quiero saber nada de ti de la misma forma que tú no sabrás de mi – camino hacia la puerta- adiós –

- ¡no me puedes dejar! - Grito aferrándose a su brazo - ¡nunca! ¡Eres mío Naruto! ¡Mío! – gritaba – ¡¿Oiste?! ¡Eres mío!

En eso entro la policía y la alejaron del rubio mientras ella gritaba su nombre y las lágrimas caían de sus ojos, el chico salió de la estación de policía y subió a su auto para ir nuevamente al hospital, pero se detuvo en su departamento, se bañó y se cambió de ropa. Retomó camino, llamó a su madre para avisarle de la situación a lo que la mujer grito asustada y le informó que viajaría en ese instante junto a su padre. Al llegar Hiashi estaba con una taza de té en su mano y con la camisa desordenada, le saludo y le ofreció que fuera a arreglarse y bañarse a lo que el hombre acepto, Hanabi quedó con Naruto.

-ella no morirá ¿verdad? –preguntó temerosa –

- no lo hará – dijo Naruto – no lo hará –

- n-no quiero perderla – gimoteo –

- no lo harás Hanabi – le acaricia la cabeza – no perderás a Hinata –

- promételo – susurro llorando -

- lo prometo –

Hanabi abraza a Naruto y comienza a llorar en el pecho de él, a lo que el rubio simplemente abraza a la chica para calmarla, la muchacha no quería irse del hospital, no quería ir a ningún lado a lo que Naruto le ofrece ir a conocer a la hija de Sakura a lo que ella acepta, ambos llegan a ver a la pequeña en la incubadora y a Sakura a su lado tomando su mano y mirándola con amor, al percatarse que ambos están ahí Sakura sale y saluda a Hanabi con su mano, le ofrece que le acompañe a lo que la Hyuga menor acepta gustosa, Sarada era una pequeña alegría en ese momento. Dejó a Hanabi con Sakura y volvió a la sala de espera, la enfermera salió diciendo que alguien podía entrar, fue en busca de Hanabi y ella le dijo que él podría ir, que estaba bien. Naruto siguió a la enfermera y vio cómo su pequeña Hinata estaba en la cama, con agujas brindándose medicamentos, con su cabello macheteado y una venda en su rostro, estaba más pálida de lo normal, se sentó en una silla y tomó su mano con delicadeza, estaba un poco fría, las lágrimas querían salir de sus ojos, pero no podía llorar ahí, debía mantener la calma, sintió como la mano de Hinata le apretaba suavemente y vio como abría sus ojos lentamente.

- Naruto... – susurro –

- Hinata – dijo él con voz quebrada –

- ¿cómo estás? -

- oh Hinata... – comienza a llorar- perdóname, por favor perdóname –

- descuida no es tu culpa – le sonrió débilmente – está bien, no llores por favor-

- lo siento tanto –

- no pongas ese rostro - estiro su mano – no estés así de triste por mí –

- casi te pierdo – sollozaba – casi te pierdo – acaricio la mano de la chica que estaba apoyada en su rostro –

- nunca me perderás –

- te amo – dijo –

- mm… - cerro sus ojos – lo sé-

- te amo demasiado –

- yo igual – respondió – ¿me perderé la ceremonia de graduación? -

- eso me temo – dijo limpiando sus lágrimas –

- y-ya veo – respondió con dificultad –

- no te esfuerces, descansa -

- si… eso haré –

Diciendo esas palabras Hinata se quedó dormida tomada de la mano de su prometido, Naruto alejo unos cabellos en el rostro de la chica y beso su frente con cuidado, con eso salió de la habitación. Hinata estaba a salvo, estaba viva…

Al rato el padre de la chica llega como nuevo y Naruto le cuenta la buena noticia a lo que este suspira aliviado, Hiashi decide cambiar a su hija a una clínica privada para que pudiera tener más comodidades, por lo cual comienza el trámite de traslado. En la tarde Sakura e Ino llegan a ver a la chica luego de estar con Sarada, aun no podía recibir visitas por lo que dejaban los regalos con Hanabi, cuando por fin todo estaba listo Hinata fue trasladada a una clínica, en una habitación individual y espaciosa. Los días pasaron rápidamente, Hinata estaba mejorando, a Shion le habían dado 20 años de cárcel por intento de homicidio, Naruto había ido al juicio, lo único que Shion repetía una y otra vez era "lo merecía", pasaron los días tan rápido que ese mismo día los de ultimo año se estaban graduando.

- ¿lo extrañas? – pregunto Hanabi sentada en una silla leyendo un comic –

- sí pero hoy es la ceremonia de graduación, durante estos días ha estado ocupado y es por eso que ha venido por poco tiempo – dice sonriendo – así que está bien – le respondió

- lamento que no puedas graduarte con tus amigos – dijo Hanabi –

- no importa – le mira – está bien, estoy feliz de estar aquí –

Hinata mira hacia donde estaba la ventana y como las cortinas blancas de movían, las flores que tenía en el cuarto soltaban su dulce aroma impregnando toda la habitación, la chica respiro profundo y lleva su mano a su herida; el viento movía su ahora cabello corto, tenía una melena a la altura de los hombros por el corte que le había hecho Shion.

- en ese momento… -

- ¿eh? –

- en ese momento creí que moriría, sentía como la vida se iba poco a poco de mi cuerpo – cierra sus ojos – recordé todo lo que viví y me alegre de haber vivido plenamente, aunque hubiera sido al final –

- onee-san… -

- no me importo y perdoné a Shion en ese mismo instante, no tenía sentido odiarla – la mira – pero recordé a mamá, cuando mamá me pidió cuidar de ti y lo supe, supe que no podía irme aún, no podía dejarte, ni a papá y tampoco a Naruto-kun – le sonríe – aún debo estar con ustedes –

- onee-san-

- te lo prometí ¿no? -

Hanabi se levanta y abraza a su hermana, las lágrimas caen de sus ojos y una sonrisa le acompaña, era verdad su hermana había prometido nunca dejarla sola y lo estaba cumpliendo, se alejó de la ojiperla mayor y limpio sus lágrimas en eso alguien golpea la puerta.

- adelante – dijo Hinata –

- ¡Hinata! – grito Sakura e Ino al unísono –

Al entrar Sakura e Ino con sus uniformes entendió que vino directamente de la escuela a verla, pero esa no era la mayor sorpresa, casi todo el salón estaba entrado a su habitación, luego entro su padre al lado de Minato y Kushina, finalmente entro Naruto.

- ¡todos juntos! – grito Kiba –

- ¡felicidades por tu graduación! -gritaron todos –

Hinata se sonrojo y las lágrimas se acumularon en sus ojos, llevo sus manos a su rostro intentado limpiar las lágrimas, todos le felicitaban y reían junto a ella, su padre y los padres de Naruto simplemente sonreían y hablaban entre ellos. Hinata estaba feliz veía como Naruto se acercaba a ella con su diploma de graduación, nuevamente sonrió, lo recibió y el rubio beso su frente a lo que varios del salón gritaron emocionados e impresionados.

- Na-Naruto-kun – dijo sonrojada tocando su frente – e-está todo el mundo – susurro -

- ya no soy tu maestro – sonrió – hoy te gradúas -

Al decir eso Naruto tomo la mano derecha de la chica y puso el anillo de compromiso en su mano, nuevamente el cuarto fue víctima de gritos por parte de los jóvenes, Hinata estaba sonrojada pero feliz a lo que sonríe al ver nuevamente el anillo adornando su mano y específicamente su dedo, besa a Naruto en la mejilla y sus compañeras se acercan a ella para felicitarla o para pedirle explicaciones. Naruto veía a la muchacha sonriendo y a veces le dedicaba una mirada, todo estaba bien ahora. Si, si no hubiera dejado entrar a Hinata en su vida, si sus sentimientos no lo hubieran convencido de aceptarlo nada de esto estaría pasando; estaba feliz de haberse dado otra oportunidad y de haber abierto cuando el amor tocaba la puerta.

Fin.


Uf, creo que este es el fin. Gracias a todos por leer la historia, unos de estos días saldrá el epílogo. Nuevamente gracias por leer y por tener tanta paciencia conmigo ¡No estamos viendo en otro fic!