Hola a todos, tengo el placer de traerles un nuevo capitulo, aunque aun no puedo asegurar la rapidez de los siguientes. Agradezco mucho los comentarios que me dejaron, me incentivan a continuar con la historia.
CAPITULO XXVI.-
Después de pasar por su laboratorio y recoger la importante poción que había elaborado, Severus se dirigió al ostentoso comedor privado donde tuvo un agradable almuerzo con ambos dioses. La diosa Hel estaba casi saltando de alegría cuando se le entrego la poción y Hades se veía satisfecho. Entre los tres decidieron que el ritual para revivir al dios Baldo se realizaría un mes después contando desde este mismo día, en la región de Asgard, porque era un lugar sagrado que no era hogar de dioses o el Inframundo tal como lo exigía el ritual y sobre la alineación necesaria de tres planetas se encargarían los dioses escandinavos, no en vano eran dioses. Luego la diosa se marcho prontamente para dar aviso de las buenas noticias a sus congéneres, llevándose las almas que le pertenecían por supuesto.
-¿Estas seguro que tendrás todo preparado para ese día mi Príncipe?-pregunto Hades cuando ya se encontraban solos
-Por supuesto mi señor-respondió el mago
-Bien, entonces ahora solo debo ocuparme de buscar una solución para traer las almas de los caballeros dorados de Atena. Estoy seguro que no tardara mucho en venir a molestarme-dijo el dios fastidiado
-¿Se refiere a esos guerreros de los que me hablo anteriormente? ¿Cuyas almas se encuentran aprisionados en una gran roca?
-Exactamente-respondió Hades-Otros dioses decidieron divertirse con ellos y los torturaron así en el mundo humano. Ahora lo que tengo que pensar es como traer sus almas al Inframundo sin que se dañen. Liberarlos será sencillo, pero lo otro…
-Quizá yo pueda sugerirle algo-dijo Severus y al recibir un gesto interesado del dios continuo-He leído los manuscritos de la diosa Hécate y hay uno que podría ayudarlo. En el habla de una poción que da solidez al alma temporalmente. Si desea lo fabricaré y usted podría utilizarlo en esos caballeros y ya de vuelta en el Inframundo darles cuerpos temporales como los otros guerreros.
-Me agrada la idea ¿En cuanto tiempo tendrás esta poción lista?
-En tres días-respondió el mago
-Le avisare a Atena que en tres días iremos al mundo humano y recogeremos esas almas. ¿Qué haría sin ti mi príncipe?-termino de decir en tono dulce Hades acariciando una mejilla del mago, haciendo que este se sonrojase.
Severus revisaba por última vez la poción que llevaría al mundo humano, en un caldero antiguo mediano con tapa, para que el líquido no se derramase. Le puso un hechizo protector y de calor para que mantenga sus propiedades, luego lo envolvió en un mantel y con su varita lo redujo de tamaño para por ultimo guardarlo en su bolsillo. Hecho esto se dirigió hasta el Salón del trono, donde el dios cito a todos los elegidos para ir a esta misión. Mientras caminaba, Severus trataba de mantener a raya su entusiasmo. Era la primera vez que visitaría este mundo humano, las anteriores no contaban porque el dios dominaba su cuerpo. Al llegar al salón fue conciente de los varios ojos que lo vigilaban, casi no había desprecio, pero si temor. Los espectros y en especial los Jueces (1) habían aprendido a respetarlo o al menos a cuidarse de no meterse con él. Con paso decidido se acerco a Hades.
-¿Estas listo mi príncipe?
-Lo estoy mi señor
-Entonces vámonos-exclamo el dios abrazando gentilmente al mago para luego desaparecerlos a todos.
Hades, mago y espectros se aparecieron en un lugar rocoso, no era la vista mas bonita de un paisaje pero para el mago le era agradable. La diosa Atena los esperaba en el lugar con un grupo notablemente reducido en comparación a los tres Jueces y espectros que los acompañaban. Al parecer del mago, esos cinco guerreros en tan llamativas armaduras eran demasiado jóvenes, casi de la edad de Potter.(2)
-Te saludo Hades, dios del inframundo- dijo Atena en cuanto los vio llegar-Y a todos tus acompañantes también-cabeceo en reconocimiento la diosa, siendo correspondida solo con una elegante reverencia del mago, ya que los otros habitantes del Inframundo se mantuvieron formados rígidamente.
-Yo también te saludo Atena, diosa de la Tierra-contesto el saludo formal-Ahora indícame el lugar donde están tus caballeros. Como sabrás soy un dios ocupado y tengo otras cosas más importantes que hacer
-Por supuesto, por favor síganme-contesto Atena algo mosqueada.
Todos los presentes se dirigieron hacia una construcción redondeada, dentro de la cual había un gran obelisco en el centro rodeado de agua.
-¡Oh, Merlin!-exclamo el pocionista al darse cuenta que en dicho obelisco sobresalían los torsos de los llamados caballeros dorados (3) y caían lagrimas de los rostros de piedra. ¿Acaso toda esa agua provenía de esas lágrimas?
-Mis pobres caballeros-se acongojo Atena acercándose a la gran piedra-Por favor dejen de llorar mis fieles servidores, ahora mismo serán liberados-dijo y ellos parecieron entenderla porque su llanto se calmo. Luego volvió a caminar hacia Hades, quien no se movió de la entrada, Severus se encontraba a su lado, los espectros se acomodaron alrededor, algunos apoyándose en las paredes y los cinco caballeros de la diosa se colocaron junto a ella.
-¿Te parece liberarlos juntos?-pregunto Atena
-Esta bien, pero antes mi Príncipe debe alistar algunas cosas-respondió Hades ante el desconcierto de la diosa, no por el titulo sino por la pronunciación afectuosa.
-¿Mi señor puedo desaparecer esta agua? Será mas fácil hacer mi trabajo-pregunto el mago, ante el asentimiento del dios, Severus saco su varita.
-¡Desecador!(4)-exclamo e hizo desaparecer toda esa agua, dejando el lugar completamente seco. Luego se acerco al obelisco, saco el caldero de su bolsillo y lo devolvió a su tamaño original, ganando miradas de curiosidad y sorpresa de los presentes.
-Estoy listo mi señor-informo el mago cuando verifico la poción
-Bien Atena, hagámoslo de una vez-le dijo Hades. Ella cabeceo y haciendo brillar sus cosmos el obelisco prácticamente exploto. Las almas de los caballeros dorados salieron arrojados por todo el lugar. Severus por auto reflejo atrapo en brazos a uno antes de que chocara con el suelo, este tenia el pelo largo y oscuro. Vio como los cinco caballeros de Atena trataban de hacer lo mismo, pero era inútil, pasaban como fantasmas a través de sus brazos y terminaban en el piso gimiendo de dolor.
Al mago le extraño esto. ¿Por qué él si podía tocar sin problemas al caballero que sostenía? ¿Acaso era porque estaba al servicio del dios de la muerte? Al dar una mirada se dio cuenta que todas esas almas estaban desnudas, incluyendo el de sus brazos. Con algo de vergüenza recostó en el suelo al atractivo joven, ya que no debía tener más de 20 años.
-¿Quién…eres?-le pregunto el caballero abriendo sus ojos azules enmarcadas por unas cejas partidas, que resaltaban mas por la blancura de su piel.
-Severus Snape. Un simple mago-contesto para luego tomar el mantel donde estuvo envuelto el caldero y con su varita multiplicarlos y aplicarles un hechizo.
-¡Maestro!-grito uno de los caballeros de Atena, un rubio que corrió hacia ellos y cayo de rodillas ante el otro joven de cabellos largos-Maestro Camus.(5)
-Hyoga-respondió cansadamente levantando su mano para poder tocarlo, pero la mano del otro paso a través suyo.
-Es inútil que trates de tocarlo-indicó Severus al rubio, mientras utilizaba uno de los manteles y cubría la desnudez de Camus-Si quieres ser de utilidad reparte con tus compañeros esos manteles a los demás caballeros liberados.
-¿Manteles?-pregunto con disgusto Hyoga
-Es lo que tengo a la mano ¿O prefieres que sigan desnudos?-ante su negativa continuo-Les puse un hechizo para que no los traspasen. Cuando hayan terminado quiero que tú y tus compañeros vengan a ayudarme.
-Ve Hyoga-dijo Camus ante la indecisión de su pupilo. Este asintió e hizo lo que Severus le indico.
-Ahora bebe esto-dijo el mago ofreciendo un cucharón con la poción. El caballero con renuencia obedeció.
-¡Sabe horrible!-exclamo Camus, pero no tuvo tiempo de agregar mas, porque su cuerpo se lleno de luz y su cuerpo se materializo.
-¡Increíble!-exclamo Seiya junto a sus compañeros en cuanto estuvieron cerca.
-¿Maestro, se encuentra bien?-pregunto Hyoga tocando con cuidado a su maestro y suspirando de alivio al ver que ahora era más sólido, claro que todavía se veía algo transparente.
-¿Qué fue lo que le dio?-pregunto Shiryu muy interesado
-Una poción-respondió Severus distraído, tomando unas cuantas piedras y transformándolas en botellas de cristal, las cuales lleno con el brebaje-Llévense estas pociones y denlas de beber al resto.
-¿Por qué debemos obedecerte?-pregunto gruñonamente Ikki
-Porque si no hacen lo que les pido, las almas de esos caballeros desaparecerán irremediablemente-contesto Severus-Les sugiero que se apuren.
-¡Eso es terrible. Debemos apresurarnos!-exclamo Shun, tomando varios frascos. Los otros cuatro siguieron su ejemplo y comenzaron a repartir las bebidas entre los dorados.
-Gracias-dijo agotadamente Camus al mago
-Solo cumplo con mi trabajo-contesto Severus, tapando el caldero vacío, volviéndolo a reducir y guardándolo en su bolsillo. Luego sin una palabra más se dirigió hasta su señor que estaba acompañado por Atena.
-¿Cómo están mis caballeros?-pregunto la diosa en cuanto el mago se acerco.
-No se preocupe señora, en cuanto terminen de beber todos la poción, mi señor Hades podrá trasladarlos a su reino sin peligro de dañar sus almas -contesto el pocionista
-Bien hecho mi príncipe-felicito Hades y Severus no pudo evitar mostrar una pequeña sonrisa, era muy gratificante escuchar esas palabras de su amo.
Cuando todos los caballeros dorados estuvieron materializados, se acercaron a su diosa quien les dio palabras de apoyo e instrucciones de comportarse los tres días que faltaban para revivirlos completamente, ya que ese fue el acuerdo en el que llegaron ambos dioses, mientras Severus hacia su trabajo. Con unas cuantas despedidas y promesas de verse muy pronto, los dorados se acercaron al señor del Inframundo y los espectros no tardaron en rodearlos como si fuesen prisioneros, con miradas de burla ya que los caballeros sostenían como podían los manteles que les cubrían.
Para Severus era muy molesto, le recordaba a los prisioneros que los Mortífagos gustaban de humillar. Tomando su varita hechizo los manteles para que se ajustaran al cuerpo de los caballeros como si fuesen togas que les cubrían parte del tórax y la mitad de sus muslos. Los dorados le miraron con sorpresa y agradecimiento, los espectros con algo de molestia y Hades con curiosidad pero no le dijo nada.
Juntando su cosmos el señor del Inframundo los traslado a su reino, en donde los dorados fueron dotados de cuerpos temporales dejando de verse transparentes y fueron conducidos a un gran salón en donde encontraron otros guerreros al servicio de Atena y otros dioses. Todo fue bien por unas horas, en las que los dorados charlaron con los caballeros de plata y con alguno que otro guerrero enemigo. Pero después el salón comenzó a elevar su temperatura alarmantemente, los que estaban acostumbrados no les afecto en lo mas mínimo, para el resto era muy desagradable y para los que tenían poderes de hielo una tortura y en especial para uno.
-Parece que los espectros quieren hacer nuestra estadía lo mas incomodo posible-comento Saga de Géminis a su hermano Kanon, quien cabeceo en acuerdo.
-Maestro Camus se ve muy mal-dijo un sudoroso Isaac de Kraken (6) viendo como el francés respiraba con dificultad, sentado en el piso y apoyado en la pared.
-¿Qué tienes Camus?-pregunto un preocupado Milo de Escorpión tocándole la frente-¡Por Atena, tienes fiebre!
-Necesitamos pedir ayuda-exclamo el antiguo patriarca Shión
-¿Pero a quien? Los espectros nos odian-dijo su alumno Mu de Aries
-Pidan ayuda al mago. El ayudo a Orfeo-les aconsejo Albiore
-Es cierto, si no fuera por él habría perdido el ojo. El me salvo de la paliza que me daban los Jueces, me curo con ese palito que usa, mando medicinas con un guardia y me trajo noticias de mi amada Eurídice-les contó Orfeo.
-¿Cómo podremos contactarlo? Estamos encerrados-dijo Shaka de Virgo
-¡Yo se como!-exclamo Milo y se encamino a la puerta. En cuanto la tuvo en frente, comenzó a golpearla con fuerza y a pedir a gritos la presencia del mago, dejando perplejo a más de uno.
-Creo que no tenemos otra opción-comento divertido Mascara Mortal de Cáncer, antes de unirse a Milo.
-Al parecer no-suspiro Aioria de Leo antes de unirse junto a su hermano Aioros de Sagitario con sus compañeros.
El ruido de golpes y gritos en la puerta era carcajeado por el espectro Zelos de Rana (7) que quería divertirse y mientras el mago o su señor no se enterasen todo iría bien. Sin embargo no se dio cuenta que un soldado del inframundo lo miraba escondido y escuchaba atentamente los gritos. En sigilo Markino salio del Palacio del Juicio y se dirigió a Giudecca a buscar al Príncipe, si los guerreros encerrados pedían su presencia a gritos era por algo.
-¡Griten, griten todo lo que quieran! ¡Nadie les escuchara!-se carcajeaba Zelos
-Yo si los escucho-dijo Severus en tono peligroso, haciendo saltar de susto al miserable espectro.
Markino se encontraba detrás del mago tratando de recuperar el equilibrio, ya que en cuanto encontró al mago y le contó lo sucedido, fue transportado junto a él al Palacio del Juicio. Sin esperar más, Severus se acerco a la puerta.
-Aléjense de la puerta, voy a abrirla-dijo utilizando un hechizo Sonorus (8)
Los caballeros que se encontraban en la puerta callaron al escuchar tan potente voz y con una mirada entre si, decidieron obedecer. En cuanto se alejaron la puerta se abrió de par en par estrepitosamente, dejando ver la alta figura oscura del mago.
Severus frunció el seño en cuanto se dio cuenta de la elevada temperatura y se volteo a ver al tembloroso espectro.
-Ordene que los guerreros de este salón fuesen tratados como invitados no prisioneros, tú desobedeciste y por ello tu castigo será estar permanentemente de turno vigilando las almas que faltan juzgar hasta que el Inframundo vuelva a la normalidad. ¡Ahora vete de mi vista, sino quieres que también te de un castigo corporal! –dijo enojadamente Severus
-Si mi señor, lo siento señor, gracias señor-tartamudeaba Zelos mientras hacia ridículas reverencias y luego corría por el corredor lejos del mago. Severus se interno en el salón y fue interceptado por un Milo muy impaciente.
-¡Ya era hora! ¡Camus te necesita!-casi le grito el Escorpión, haciendo que Severus arquee una ceja
-¿Y quien dijo que tengo que estar a tus ordenes?-susurro en tono peligroso
-Disculpe a mi amigo-intervino Aioros, mientras los otros dos le cubrían la boca a Milo-Uno de nuestros compañeros se encuentra mal y queríamos solicitar su ayuda.
-¿Dónde esta?-pregunto interesado. Aioros le guió hasta Camus, seguidos por Markino y los otros dorados, mientras los demás guerreros les daban espacio para pasar. Severus en cuanto vio al caballero de Acuario, reconoció al atractivo joven que tuvo entre sus brazos ese mismo día. Se acerco con su varita e hizo un hechizo de diagnostico.
-Al parecer esta elevada temperatura te ha afectado más que a los otros porque acabas de ser liberado de una tortura y aun no haz recuperado tu fuerza-explico el mago
-Es natural, somos caballeros de los hielos, los lugares fríos son los que nos ayudan a sanar-explico Isaac
-Entonces enfriare el salón-dijo el pocionista tomando su varita
-¡Espere un momento! A nosotros nos gusta esta temperatura-se opuso un guerrero
-¡A nosotros no!-exclamo Sigfried-Somos de la región de Asgard y estamos acostumbrados al frío
-¿Y pretenden que nos congelemos por ustedes?-protestaron otros guerreros. Ya cansado de la discusión, Severus elevo su varita.
-¡Glacius! (9) -exclamo congelando la mitad del salón y lanzando otro hechizo a la otra mitad para que se mantenga a esa elevada temperatura, dejando boquiabiertos a todos los presentes.
-¡Elijan la temperatura que mas les agrade y quédense ahí!-ordeno exasperado, luego se dirigió a Camus cuya respiración era mas débil que antes.
-Puedo llevarte al Cocito (10) si lo deseas, es el lugar más frío del Inframundo y puede ayudarte a una recuperación más rápida-le propuso.
Camus con algo de dificultad cabeceo su aceptación. Severus al verlo tan débil ni siquiera pensó en utilizar Mobilicorpus (11) simplemente lo tomo en brazos y después de dar instrucciones a Markino de que vigilara todo hasta su regreso, se traslado a Cocitos.
(1) Para los que no sepan los tres Jueces del Inframundo son los más poderosos de los 108 espectros de Hades. Ellos son Radamanthys de Wyvern, Minos de Grifo y Aiacos de Garuda.
(2) Me refiero a los cinco caballeros de bronce protagonistas de la serie Saint Seiya; en orden alfabético serian: Hyoga de Cisne, Ikki de Fénix, Seiya de Pegaso, Shiryu de Dragón y Shun de Andrómeda. Estos caballeros en las Ovas de Hades logran que sus armaduras se conviertan en divinas, un grado mayor al de oro, lo cual tomare muy en cuenta en este fanfic. En cuanto a sus edades, se supone que tanto Seiya y Shun tienen 13 años, Hyoga y Shiryu 14 años e Ikki 15 años, pero como sucedieron tantas batallas en serie, películas y ovas, les aumentare un año lo que daría una edad de 14, 15 y 16 años respectivamente, sin olvidar que actualmente se supone que Harry Potter tiene actualmente en este fanfic 15 años y va hacia sus 16.
(3) Los caballeros dorados son la clase más alta y los más poderosos de todos los Caballeros de Atena. Son doce y poseen armaduras de oro que corresponden con las constelaciones del zodíaco, guardan cada una de las 12 casas del zodiaco que conducen al palacio del Patriarca y el altar de Atenea, tienen por misión común proteger el Santuario de Atenea vigilando su casa zodiacal y formar un muro protector del Patriarca y la diosa. Estos caballeros son: Mu de Aries, Aldebarán de Tauro, Saga de Géminis, Death Mask o Mascara Mortal de Cáncer, Aioria de Leo, Shaka de Virgo, Dohko de Libra, Milo de Escorpión, Aioros de Sagitario, Shura de Capricornio, Camus de Acuario y Afrodita de Piscis. En la película Tenkai-Hen las almas de estos doce junto a la del antiguo Patriarca del Santuario de Atena, Shión de Aries y Kanon, el hermano gemelo de Saga que era parte de los Generales Marinos de Poseidón y lucha en las Ovas de Hades con la armadura de Géminis, son encerrados en un obelisco gigante, condenados por los dioses ya que ayudaron a matar definitivamente a Hades y con ello destruyeron los Campos Eliseos y el Inframundo.
(4) Desecador es un encantamiento que sirve para drenar charcos y estanques.
(5) Camus de Acuario es mi caballero dorado favorito. Es uno de los más poderosos dorados, fue maestro de Hyoga de Cisne y del general marino Isaac de Kraken. Camus es el único caballero dorado que maneja el hielo, lo que le da un toque único entre los 12 dorados. Su principal poder va relacionado con el hielo que moldea para hacer distintas técnicas de combate, también es un caballero muy recto que tiene un gran sentido del honor, tanto que prefirió perder la vida enseñándole a Hyoga su técnica mas poderosa y convirtiéndolo en un mejor caballero de Atena.
(6) Isaac de Kraken es uno de los alumnos de Camus de Acuario que desapareció un día bajo los hielos salvando la vida de Hyoga que hizo caso omiso a los consejos de su amigo y decidió ir a ver el cuerpo de su madre en el fondo del mar. Isaac perdió un ojo y llegó al santuario submarino de Poseidón en donde acepto ser su general y se convirtió a la causa del dios de los mares cuando se entero de la muerte de Camus a manos de Hyoga.
(7) Zelos de Rana es el espectro que mas detesto, es uno de los mas débiles, es engañoso y patético, le encanta sembrar la discordia y disfruta ver los castigos que les dan a otros espectros y en cuanto puede gusta de golpear a quienes están muertos o en el suelo, como se atrevió a hacer con Camus, cuando en el Ova de Hades estaba muriendo. En otras palabras lo detesto más que a Peter Pettigrew.
(8) Sonorus es un hechizo que amplifica la voz como un megáfono
(9) Glacius es un hechizo congelador, helarás el agua y apagarás fuegos.
(10) Cocito es la octava y ultima prisión del Inframundo, es el Infierno de Hielo donde se castigan a los mayores pecadores que conspiraban contra los dioses. Es aquí donde son lanzados, enterrados y atrapados los peores blasfemos, los culpables de traición divina, aquellos que se rebelaron, conspiraron u opusieron contra los dioses, y sobretodo contra Hades, lo que para él es el mayor de los pecados. Sus cuerpos son abandonados en una gran extensión de hielo en la que se hunden y permanecen prisioneros indefinidamente, sumergidos hasta el cuello en un lago de hielo, sólo sus rostros sobresalen de la superficie helada, mientras una ventisca de hielo les azota la piel de forma perpetua, lo que no es un inconveniente, pues aquellos lanzados en esta prisión de hielo permanecen inconscientes.
(11) Mobilicorpus es un hechizo usado para mover personas.
¿Qué les pareció este capítulo? Al fin apareció mi queridísimo Camus, adoro a este caballero. ¿Creen que Severus y él deban hacerse amigos? ¿O quizá algo mas?
Ya saben que cualquier crítica será bien recibida, aunque sean tomatazos.
