EN PETALBURGO

Respiro profundamente aspirando el fresco aire puro de las montañas de Hoenn, casi de inmediato su mirada se poso sobre la enorme casona ubicada a unos cuantos metros colina abajo: el Gimnasio de Ciudad Petalburgo, su hogar.

Y aunque en esos precisos momentos no estaba realmente segura de si volver a casa era una gran idea sabía que no podía posponerlo más, así que tras dar un nuevo y hondo respiro para armarse de valor, emprendió el camino hacia su destino plenamente consciente de lo que podría estarla esperando.

Si bien sus amigos, salvo por el leve roce con Misty que se resolvió rápidamente gracias a la intervención de Brock o al, en su opinión indiscreto, bombardeo de preguntas al que la había sometido Dawn durante el Festival de Sinnoh queriendo saber hasta el más mínimo detalle de su tan peculiar declaración en Hoenn, no lo habían tomado tan mal; no estaba muy segura de cual podría ser la reacción de sus padres.

No obstante, el hecho de que ninguno de ellos le reprochase nada después de la final de la competencia de Sinnoh y el que su madre dejara entrever lo ansiosa que ella y su padre estaban por conocer al "afortunado" era un buen augurio, aunque, de alguna manera intuía, con su hermano las cosas no serían tan fáciles.

Especialmente porque tras la llamada que le había hecho, después del Festival y antes de la reunión con Ash y los otros, para desearle suerte en la Liga Jotho el chico se había mostrado demasiado seco y distante, y de alguna manera intuía, tenía algo que ver con lo de ella y Drew.

Se detuvo al encontrarse frente a la puerta de su hogar, ya no había marcha atrás.

-¡Hola!-grito al entrar sin recibir respuesta-. ¿Hay alguien en casa?

-¡May!-la figura de Caroline se materializo en uno de los pasillos-. ¡Bienvenida!-la recibió con un caluroso abrazo-. Llegaste antes de lo que pensábamos

-Sí, quería darles una sorpresa-respondió la chica sonriente

-Tu padre y Max están en la cocina-señalo la mujer-. Estábamos a punto de merendar. Vamos-la invito

-¡Que bien!-celebro yendo tras su madre-. ¡Muero de hambre!

En cuanto hizo acto de presencia su padre la saludo con una cariñosa sonrisa mientras que una severa mirada fue lo único que obtuvo de su hermano haciendo evidente lo que Caroline y su esposo sospechaban desde hace algún tiempo.

-¿Sabías que Max quedo en sexto lugar en la Liga Jotho, May?-pregunto su madre una vez la chica hubo tomado asiento y la cena se encontrara servida-. Se desenvolvió tan bien, no parecía que fuera su primera competencia-señalo rebosante de orgullo

-Es cierto-apoyo el líder del Gimnasio-. Con un poco más de perseverancia y práctica no demorara mucho en convertirse en un gran entrenador

-Te felicito Max-agrego May sincera

Un movimiento de cabeza fue la única respuesta del chico.

-¿Y tu que planeas hacer ahora May?-le cuestiono su padre

-Pues, descansare un poco antes comenzar a entrenar para el Gran Festival de Hoenn-respondió la chica con ánimos-. No puedo esperar más para empezar mi viaje este año

-Si-la miro su madre sonriendo socarronamente y con un destello de picardía en los ojos-, supongo que estas más que ansiosa por reunirte con Drew

-Eh…bueno…un poco-respondió un tanto colorada

-¡¿Entonces porque no te ahorras la espera y te vas de una vez con él?!-exclamo encolerizado el joven peliazul mientras se ponía violentamente de pie para después sin decir más, abandonar a toda prisa la habitación

-¡MAX!-lo llamo Norman

-Creo…que tengo que hablar con él-declaro la castaña para luego salir en pos de su hermano y gracias al sonoro portazo que escucho segundos después, supo que había salido de la casa

Una vez se encontró en el exterior no demoro mucho en dar con la figura del chico, el ahora novato entrenador se encontraba a unos cuantos metros adelante contemplando el atardecer.

-Max…-lo llamo suavemente sin obtener respuesta-. Max, ¿qué es lo que te pasa? Creo tener una idea de lo que sucede, pero no entiendo que…

-¡¿Qué es lo que hay que entender May?!-grito el chico con todas sus fuerzas-. ¡¿Qué ya te olvidaste de lo mal que ese tipo te trato la primera vez que se conocieron?! ¡¿Lo mucho que te lastimo con sus burlas e hirientes comentarios después de que hacías tus presentaciones?!-giro sobre sus talones para quedar frente a frente con su hermana-. ¡¿O es acaso unas cuantas y lindas palabras como las que les dedica a sus admiradoras fueron suficiente para hacerte olvidar todo lo que te hizo?!

-¡Las cosas no son así Max!-rebatió la chica enérgica-. ¡Sin tan solo me dejaras explicar…!

-¡No hay nada que explicar!-la interrumpió el peliazul-. ¡Es evidente que si optaste por dejar que viajáramos juntos es porque prefieres a ese vanidoso arrogante que a mi!

La incrédula coordinadora abrió los ojos de par en par al escuchar semejante declaración, ¿acaso su hermano creía que…?

-Eso no es cierto-respondió ella dulcemente colocando sus manos sobre los hombros de peliazul-. Sabes muy bien que la razón por la que decidí comenzar a viajar sola fue porque quería madurar como persona y coordinadora al aprender a resolver los problemas por mi misma. Antes contaba con tu ayuda, la de Ash y Brock para hacerlo y no es que no lo haya apreciado pero, ambos fuimos conscientes de que eso no sería para siempre

-¿Y por eso me hiciste a un lado?-pregunto el chico desviando la mirada-. ¿Por qué creías que iba a estorbarte?

-Por supuesto que no, nunca pensaría algo así-contesto sonriéndole con ternura-. Después de todo, fuiste tu quien me enseño todo lo que había que saber sobre los pokemon, lo fascinante y maravillosos que son cuando a mi no me interesaban en lo más mínimo-admitió un poco avergonzada-. Gracias a ti fue que me anime a ir con el Profesor Birch para elegir a Torchic y así comenzar mi viaje pokemon, de lo contrario nunca lo habría hecho. Me has apoyado más de lo que imaginas

-Pero eso ya no te importa-rebatió él aun dolido-. Porque me cambiaste por Drew

-No es verdad y tu lo sabes-repuso la castaña abrazándolo con cariño-. Pero…comprende que no puedo escoger entre Drew y tu-pidió con la voz quebradiza-. Tu eres mi hermano, mi cómplice de travesuras cuando éramos pequeños y mi compañero de aventuras cuando crecimos y Drew… Bueno, si tienes razón, en un principio no fue para nada amable conmigo pero, de no haber sido así, no sería ni la mitad de lo buena coordinadora que soy ahora y de alguna manera, he comprendido que sin importar lo que pase, él siempre estará ahí para mi. Los quiero a los dos, así que por favor-una lágrima traicionera rodo por su mejilla-, no me hagas elegir

El peliazul miro discretamente el angustiado rostro de su hermana, quizá, ahora que lo reflexionaba un poco, en verdad estaba haciendo una tormenta en un vaso de agua, realmente era muy egoísta de su parte orillarla a escoger entre él, su compañero y amigo desde la infancia y el chico del que, de alguna manera supo mucho antes que ella, siempre estuvo enamorada.

Después de todo, cuando los vio abrazados a través del televisor, el ojiverde en verdad parecía querer protegerla de todo, además, aun recordaba aquel concurso en Kanto cuando los había rescatado de las garras del Equipo Rocket para que llegaran a tiempo de animar a May en la ronda final y por supuesto también estaban el sinnúmero de ocasiones en las que el coordinador, pese a su falso alegato de que lo hacía porque le daba pena ver que su ingenuidad le jugara tan malas pasadas, la ayudo a salir adelante.

Si, quizá estaba siendo demasiado injusto.

-Lo…lo siento May-se disculpo completamente apenado-. Yo…no sé…supongo que siempre he tenido miedo de que Drew…, o cualquier otro te haga olvidarte de mi

-Eres un tonto-le reprocho la chica con ternura-. Eso nunca, jamás pasaría

Un pequeña sonrisa repleta de tranquilidad se dibujo en los labios del novato entrenador al mismo tiempo que finalmente se animaba a corresponder el abrazo de su hermana, realmente se alegraba de que ella no estuviera enojada con él por semejante tontería.

-Sera mejor que regresemos adentro-señalo May cuando se separaron-. Mamá y papá deben estar preocupados

Max apoyo la idea y una vez ambos hermanos aparecieron en la cocina, tanto Norman como su esposa supieron que todo había quedado resuelto entre ellos.

Pero, aun faltaba algo importante.

-Y dinos May-le hablo su madre una vez que el par de chicos tomo asiento-. ¿Cuándo invitaras a Drew a cenar?

-¿Para qué?-pregunto confundida la coordinadora

-No te alarmes hija-la tranquilizo Norman-. Solo, queremos hablar con él, es todo

-¿Hablar?-repitió aun intranquila-. ¿Sobre qué?

-¡Oh! Cosas sin importancia-respondió su madre con un movimiento de la mano-. ¿Cómo cuando será la fecha de la boda? ¿Dónde se casaran? ¿En donde piensan vivir?

-¡Ma…má!-exclamo su hija con el rostro completamente rojo

-Podrían quedarse en Petalburgo, pero he escuchado que LaRousse también es un buen lugar

-¡¡Mamá!!

-¿Y cuántos hijos piensan tener?-continuo ignorando por completo el bochorno de su hija-. ¿Cómo se llamaran? ¿Sabes? Espero que el primer bebe sea una niña

-¡¡MAMA!!

Ta, taaan. Seguramente esperaban que fuera Norman el que se opusiera a la relación, pero como ven ha sido Max. Bien, para después de haber leído tanto tiempo este fic, imagino que intuyen que pasara para el siguiente capi. Hasta entonces. ^^