Asi que... legamos al ultimo arco de la historia. Espero que les guste.
Capítulo 26. ¿Y ahora qué?
— ¡Pero yo no hice nada! ¡Tienes que creerme, mami! — grita una pequeña potranca celeste, de melena rubia.
— Claro que te creo — responde la madre, con tono amable, quien era una pegaso amarilla.
— ¡Esa niña es una abusiva total! — se queja otra yegua presente, quien iba acompañada de otra potranca — Mi tesoro me conto de lo mucho que ella se la pasa molestándola.
— ¡Es ella la que me molesta a mí! — vuelva a gritar la pequeña rubia.
— Sí, ¿cómo no? — habla sarcásticamente la otra potranca en la habitación.
— ¡Bueno, ya basta! — se queja un corcel en sentado frente a un escritorio, mientras todas las demás estaban en sillas del otro lado — El bullying es inaceptable en esta escuela.
— Mi tesoro es la victima aquí.
— Pero… — empieza la pegaso amarilla, con timidez — mi hija nunca haría algo así, ella…
— ¡Acaso está acusando a mi tesoro de mentirosa! — se queja la otra yegua.
— No… yo solo…
— Seguro piensa que su hija es mejor que la mía.
— ¿Qué? No.
La yegua se levanta, y golpea el escritorio del corcel, lo cual asusto un poco a la pegaso amarilla.
— Señor director, exigo que se tomen las medidas correctas con esa niña, y también que se disculpe con mi pequeña.
— ¡Pero yo no hice nada malo!
— Señorita Soul, por favor discúlpese con su compañera.
— ¡Pero…!
— ¡Ahora! — responde el director con más seriedad.
La pequeña hace un esfuerzo por no llorar, y abraza a su madre, quien también se insegura.
— Por favor, mami, haz algo — dice la potranca soltando algunas lágrimas
La pegaso amarilla mira como la otra yegua y el director la miraba seriamente. Lo único que hizo fue bajar la mirada con pena, y pronunciar unas palabras.
— Purity, solo discúlpate, es más fácil así.
La pequeña pegaso sintió como una apuñalada en el corazón, esas palabras de su madre. La que debía apoyarla en todo, la habia abandonado en ese momento.
En su habitación, Purity Soul abre los ojos, pero sintió algo en su cara. Al llevar un casco a la fuente de la molestia, pudo sentir unas lágrimas saliendo de sus ojos. Luego de eso, pudo ver que aún era de noche, por lo que pone una cara de fastidio.
— Tontos recuerdos.
La pegaso adolescente se seca las lágrimas vuelve a quedarse dormida, esperando no tener ese sueño de nuevo.
Era de noche en Ponyville. Todos los habitantes dormían pacíficamente en sus casas, pero algunos acababan de sufrir una horrible tragedia. Ese día habia sido el entierro de Hope Blessing, y todos sus seres queridos sentían su muerte.
Purity Soul habia escuchado la historia de cómo se conocieron sus padres, para que esto le ayudara a superar la pérdida de su mejor amiga. En este momento, la pegaso se encontraba durmiendo tranquilamente en su cama, pero ella no era la única que habia perdido a Hope. Todos sus amigos estaban sintiéndolo también.
En un pequeño departamento, la puerta de entrada se abre, dejando que 2 ponis entren. Al prender la luz, se ve que eran un unicornio naranja y una unicornio amarilla, los cuales llevaban unos relicarios en forma de corazón. La yegua miraba impresionada el lugar, era pequeño, pero pudo sentir una gran comodidad al estar dentro. Mientras, el corcel veía una carta que le llego.
— Así que sí me voy a graduar vaya sorpresa — piensa tirando la carta.
— Es muy bonito, Nail — dice ella con una sonrisa apagada.
— No es lo mejor, pero es mío, digo, será nuestro, Melody — responde el de forma segura, aunque luego nota la expresión de su prometida — ¿Estas bien?
— ¿Ehh? Ah, sí. Estoy bien — responde con una sonrisa forzada.
Melody Boise empieza a recorrer el lugar, mientras Nail Boulder la seguía de cerca, con algo de preocupación.
— ¿Melody? — empieza Nail tratando de llamar la atención de su novia.
— Seguro que con algo de decoración este lugar se verá mejor.
— Melody…
— La cocina es pequeña, pero puedo prepararte comida muy buena.
— ¡Melody! — grita Nail ya cansado.
La unicornio baja la mirada algo apenada, por lo que él se le acerca y le pone el casco en su barbilla, para verla a los ojos.
— Perdón, me deje llevar — se disculpa Melody.
— No es eso, es que… ¿Por qué de repente quieres ver este lugar?
Hace poco, cuando salían del funeral, Nail estaba dispuesto a llevar a Melody a la casa de sus padres; sin embargo, ella de repente dijo que quería conocer el nuevo lugar de su amado, el cual aún no habia podido visitar por todo lo ocurrido. El corcel quedo algo confundido, pero acepto. Ahora, él se habia dado cuenta de que su novia actuaba extraño.
— Quería conocer el lugar donde viviremos juntos — responde con una sonrisa algo falsa.
— Eso lo entiendo, pero, ¿por qué hoy? ¿No preferirías estar con tu familia?
Tras decir eso, Nail recibe un tranquilo beso de parte de ella. Melody se separa luego, y pone una mirada algo triste.
— No puedo dejar de pensar en Hope — dice Melody tratando de no llorar mas — Siempre que me veía triste por su situación, ella me decía que estuviera feliz porque ahora me comprometí contigo. Supongo… que intento ser feliz como me pidió.
— Melody, no te fuerces a nada. Nadie te culpara si decides pasar un tiempo de luto — dice el con una sonrisa amable.
La unicornio mira al techo, y luego se lleva un casco al relicario naranja que llevaba en su cuello, el cual era un símbolo de su relación; además, en ese casco llevaba una argolla con un pequeño diamante, el cual era un símbolo de su compromiso.
— Creo que ella me diría algo como, "yo soy cosa del pasado, aprovecha a tu novio en el presente" No sé, algo como eso — suelta una risita y luego ve a su prometido con una sonrisa más sincera — Tu eres lo que más me importa, Nail. No sé cuando vamos a morir, por eso quiero aprovechar cada momento contigo, en vez de seguir llorando.
— ¿Segura?
— Casi totalmente.
— Si eso quieres, está bien; aunque, creo que mejor te llevo a casa, se hace tarde — explica Nail viendo por la ventana.
— ¿Nail?
— ¿Qué pasa?
En vez de responderle con palabras, la unicornio amarilla le respondió con un beso. El corcel podía sentir como la lengua de su novia hacia un esfuerzo para entrar en su boca. Nail estaba confundido, pero veía hacia donde iba la situación. Lo único que pensó fue…
— Iba a pasar tarde o temprano
Nail también empezó a besar apasionadamente a su prometida. Con cuidado, fueron hacia la habitación de Nail, donde se acuestan en la cama. Estaba bastante claro lo que iba a pasar, pero…
Antes de que todo fuera más lejos, Melody pone un casco en el pecho de Nail, para apartarlo un poco. El solo miro confundido a la yegua sonrojada y apenada.
— Lo siento, aun no estoy lista — susurra ella con pena.
— Ah, claro. Podemos hacerlo cuando quieras, solo avísame — responde Nail algo nervioso — Gracias a Celestia; olvide que no tengo protección, y aun no quiero hijos. — piensa para sí mismo.
— Perdón, me deje llevar. Créeme que me encantaría… ya sabes que contigo, pero no debí descontrolarme así. Yo solo… quiero estar aquí contigo.
— Ah bueno, lo hubieras dicho antes. Quédate aquí, yo iré al… Rayos, no tengo sofá.
Antes de que el corcel dejara la cama, ella lo sujeta, algo sonrojada.
— Espera… Quédate conmigo.
— Dijiste que…
— Solo vamos a compartir la cama, no tenemos que hacer nada más.
— Pero…
— Yo sé que no te aprovecharías de mí — dijo ella sonriendo.
El corcel suspira, y acepta la situación. Después de apagar las luces, Nail se mete a las sabanas, junto a Melody. Ambos ponis se quitan sus relicarios. y los dejan en una mesita.
La habitación estaba oscura, pero algo de luz entraba por una ventana, la cual necesitaría una cortina en el futuro. La poca luz era suficiente para que ambos pudieran verse.
— ¿Nail? — susurra Melody algo cansada.
— ¿mmm? — responde él con cansancio.
— ¿Te puedo preguntar algo? Es sobre el funeral de hoy.
— Melody — suspira Nail — Ya te explique porque no llore. Simplemente no sentí ganas de llorar.
— Lo sé, y lo entiendo, aunque fue muy lindo tu discurso allá. Solo quiero saber algo. Si fuera yo la que muriera, ¿llorarías?
Nail pone una mirada de confusión ante una pregunta tan extraña.
— ¡Pero claro que lloraría! — exclama Nail, sin elevar tanto la voz, pero luego se calma — Tú eres mi Melody, y no soportaría que nada te pase.
— …
Al ver que su novia no decía nada, él solo la abrazo con delicadeza, por lo que ella se acomoda con su prometido.
— Sé que puedo ser frio a veces, pero eso no cambia lo que siento. Yo no quería a Hope Blessing, y por eso no llore; pero, siempre le estaré en deuda por lo que hizo por nosotros. A ti yo te amo, y siempre voy a cuidarte. Yo te apoyo en todo lo que necesites para superar la tragedia.
— Gracias — responde está sonriendo — Quiero venir a vivir contigo ya.
— ¿Ehh?
— Vamos a casarnos, así que no veo el problema.
Nail seguía confundido, pero solo abraza a su novia.
— Esta bien, mañana le diremos a tus padres, solo espero que acepten.
— Yo los convenceré — bosteza Melody —Buenas noches.
La unicornio amarilla cierra los ojos, y cae dormida en los cascos de su amado. Nail acaricia su melena por unos instantes. El antes habia visto a su amada dormir, y siempre le habría gustado estar junto a ella. Ese día, finalmente podía.
— Descansa, mi querida Melody — dijo antes de quedarse dormido.
En uno de los rincones de Ponyville, una pegaso naranja de melena magenta llegaba a una pequeña casa. Antes de entrar, revisa un buzón en la entrada, y encuentra un par cartas, las cuales toma en sus dientes, para luego entrar.
El interior de la casa se veía bastante desordenado, pero Scootaloo no le dio importancia. La pegaso adulta solo se sienta en un sofá, donde empieza a revisar sus 2 cartas. La primera tenía el sello de su escuela, por lo que eso la puso algo tensa. Antes de abrir el sobre, la pegaso respira hondo y lo abre.
— Gracias a Celestia — suspira al ver el contenido de la carta.
Scootaloo habia pasado varios años siendo atrasada en la secundaria. No importara lo que hiciera, nunca podía graduarse; pero, con ayuda de buenos amigos, todo cambio. Finalmente Scootaloo podía graduarse, y esa carta era la indicación. Nada de eso hubiera pasado sin la ayuda de Hope Blessing, pero… ella ya no se encontraba en ese mundo, lo que hizo que Scootaloo se deprimiese de nuevo.
Ese día habia sido muy duro para ella, e incluso en el funeral de su amiga ella paso al frente para gritar que Hope no merecía morir, pero ella sí. La pérdida de Hope la daño bastante, y esa tristeza opaco totalmente la alegría de poder graduarse.
La pegaso revisa la otra carta en el buzón, la cual era de alguien que conocía. Al abrirla, lee el contenido:
Hola Scootaloo, saludos desde Las Pegasus.
¿Tu graduación será pronto verdad? Estoy segura que esta vez sí lo lograste, por lo que Apple Bloom y yo vamos a asistir ese día. Estamos muy emocionadas por verte a ti y a tus nuevos amigos.
Bueno, quería avistarte otra cosa. Escuche que en un mes habrá una competencia extrema, o algo así, en Las Pegasus. No sé todos los detalles, pero te envié un folleto con la información, que seguro tu entiendes mejor. Sé que quieres ser acróbata extrema, así que si te interesa participar, puedes venir a quedarte conmigo para la competencia. Te aviso desde ahora, para que puedas prepararte.
Con cariño, Sweetie Belle.
Terminando de leer la carta, Scootaloo revisa el sobre, y encuentra el folleto mencionado. Al verlo reconoce de qué le escribió su amiga. Quizá no estaba del mejor humor para participar; pero, probablemente, la fallecida Hope Blessing la convencería de participar.
Scootaloo sonríe y se levanta, para luego caminar a una habitación donde estaba su scooter; pero, lamentablemente, este quedo dañado cuando ella descargaba su ira, por la noticia del cáncer de Hope. Ella sabía algo de mecánica, pero sería más efectivo si lo reparara un profesional, por lo que se dispuso a buscar uno al día siguiente.
En un departamento, en otra parte de Ponyville, un terrestre verde de melena castaña entraba, con la mirada baja. Lo primero que hizo fue encender la luz, para luego dejar su cámara en una mesa, y luego se dirige a su habitación para recostarse.
Después del funeral, Roll Shooter tuvo que ir a fotografiar un evento. ¿Qué clase de evento era?, él no le prestó atención, pero eso no afecto la calidad de sus fotos. El no tenía ganas de ir, pero era su trabajo, y no podía descuidarlo. Fue un día cansado, y el solo quería dormir. La muerte de Hope Blessing lo habia afectado bastante, por ser esta la que lo ayudo a dejar de fingir ser alguien más frente a su madre. El desarrollo sentimientos hacia esa pony, pero no fueron correspondidos; sin embargo, esa misma pony le dijo que solo estaba flechado, y que no la amaba realmente, por lo que ella quería que esos sentimientos no le afectaran cuando conociera a una yegua especial.
Toc Toc Toc
El silencio no duro mucho, de repente se escucharon toquidos en la puerta, pero él no tenía ganas de abrir.
— No estoy en casa — piensa Roll, ignorando los toquidos.
Toc Toc Toc
Los toquidos fueron insistentes, pero él los seguía ignorando.
— ¡Sé que hay alguien en casa, la luz está encendida! — se escucha una voz femenina del otro lado — ¡Solo quiero entregar una carta!
El corcel reacciona al oír eso. El tenía una cartera muy particular, que nunca dejaba las cartas en el buzón de los residentes, en el primer piso. Supuestamente, ella estaba reemplazando a un compañero enfermo, pero ya llevaba un año visitándolo. De vez en cuando salía con ella a algún lugar, ya que era una pony agradable.
Sin mucha emoción, Roll avanzo hacia la puerta, sin darse cuenta de que la voz que escucho, era diferente a la que conocía. Al abrir la puerta, el corcel queda totalmente impactado.
— Señor Roll Shooter, ¿verdad?
La pony en la puerta era una unicornio lavanda claro, con melena rubia. Él nunca la habia visto antes, pero de algo estaba seguro, esa pony… ¡era muy atractiva! Roll quedo totalmente asombrado por esas asombrosas curvas en su cuerpo. Se veía algo mayor, pero quizá solo por un par de años.
— ¡Mírame a los ojos! — se queja ella, al ver cómo era observada.
— Oh, perdón.
— Como sea. ¿Eres Roll Shooter?
— Ese soy yo — dice el tratando de no despegar la vista de la cara de la unicornio.
Esa misteriosa yegua usa su magia para sacar una carta de su bolsa, la cual acerca a Roll, quien la toma con los dientes. Al ver que tenía el sello de su escuela, procede a tomarla en su casco, abrirla, y pone una sonrisa al leer el contenido.
— Parece que me voy a graduar — dijo de forma feliz, pero apagada.
— Felicidades, ya me voy.
Tras terminar su tarea, la unicornio se disponía a irse, pero…
— ¡Espera!
— ¿Qué? — pregunta ella algo molesta
El corcel traga saliva antes de hablar.
— ¿Qué paso con mi cartera de siempre?
— Mi madre se enfermó, y me pidió que te entregara el correo.
— ¿Tu madre?
— Sí, me pareció extraño que pidiera entregarla a esta hora de la noche, y que lo hiciera en persona.
— ¿Y por qué lo hiciste? Pudiste simplemente dejarla en el buzón de abajo.
— Ya te dije, mi madre me lo pidió — pone una sonrisa — Yo haría lo que fuera por la mejor madre del mundo. ¿Cuál es tu relación con ella?
— Solo somos amigos.
La unicornio pone una mirada seria para analizar al corcel. Al terminar, solo suspira.
— Bien te creo. Tampoco creo que mi mamá engañe al Doctor contigo — suelta una risita.
— No estoy seguro si eso fue un insulto — piensa Roll — ¿Doctor? ¿Hablas de tu padre?
— Él es mi padrastro, mi verdadero padre murió luego de que nací. Mi madre siempre hizo un gran esfuerzo por mí, a pesar de la condición de su vista.
— Oh, lo siento — baja la mirada apenado — Yo también perdí a mi padre cuando era pequeño, y mi madre siempre trabajo duro para darme lo que necesitaba.
Los 2 se quedan callados un momento. Lo único que hicieron fue verse a los ojos con una sonrisa calmada, aunque el silencio empezó a volverse incómodo.
— ¡Vamos idiota! Invítala a salir — empieza a pensar Roll, tratando de motivarse — Aunque, ¿será justo para ella? No quiero estar distraído por lo que paso con Hope — se deprime un poco, al punto de despedirse de la unicornio, pero… — ¡No! ¡Le prometí a Hope que no dejaría ir a una chica, por estar pensando en ella! — piensa con una expresión determinada — ¡Voy a hacerlo!
— ¿Estas enfermo o es normal que hagas tantas caras en silencio? — pregunta ella confundida.
El corcel reacciona, y se abofetea la cara, lo que pareció extraño a la unicornio.
— ¿¡Quisieras salir conmigo!? — pregunta Roll rápidamente, y con nervios.
La unicornio solo quedo sorprendida por esa pregunta, y un silencio lleno el lugar. La espera se sintió como minutos para Roll Shooter; cuando, en realidad, solo pasaron unos 3 segundos.
La unicornio se lleva un casco a la barbilla y habla…
— Eres mayor de edad, ¿cierto?
— Así es — asiente Roll agitando la cabeza al frente.
La unicornio piensa la situación por unos segundos más, y…
— Esta bien, pareces agradable — dijo ella de forma calmada.
Una gran fiesta se desato en la cabeza de Roll Shooter. Por primera vez, una chica ardiente aceptaba salir con él.
— ¿Ehh?… ¿Quieres ir ahora? Conozco una buena cafetería nocturna.
— Sí, ¿por qué no? No tengo nada mejor que hacer
— Eso me recuerda, ¿Cuál es tu nombre? Creo que no me lo dijiste.
— Soy Dinky Doo, que no se te olvide — dijo ella con una expresión confiada.
— Genial, Dinky. ¿Vamos?
— Seguro.
Roll apaga las luces de su departamento, y sale al pasillo con Dinky. Los 2 empiezan a caminar mientras hablaban.
— Entonces, ¿Qué clase de doctor es tu padrastro?
— Solo es el Doctor.
— ¿Pero que es lo que hace?
La unicornio suelta una risa al oír esa pregunta.
— Es secreto, quizá algún día te cuente.
— Esta bien, aunque me gustaría conocerlo.
— Seguro que algún día lo harás, aunque mejor no lo hagas enojar, podría hacer que no nazcas.
— O sea, ¿me hará desear no haber nacido?
— No, lo dije enserio — responde con una actitud seria.
El corcel traga saliva con nervios, pero se calma al respirar hondo.
— A mayor riesgo, mayor recompensa — dice él con una expresión determinada.
La mañana llegó, y Purity Soul despertó de su sueño. La pegaso no tardo en estirar sus patas, y soltar un bostezo. Realmente no sabía que hacer ese día; la graduación no sería hasta en 2 días, y no tenía ganas de hacer nada sin Hope Blessing. Podría ir con sus otros amigos, pero lo quizá era dejarlos en sus propios asuntos. Lo único que hizo fue levantarse e ir al baño para arreglarse.
Ella nunca fue de las que se tomaba más de 10 minutos para arreglar su melena, por lo que no le tomo mucho tiempo. Al bajar las escaleras, pudo sentir un dulce olor viniendo de la cocina. No tardó mucho en llegar, y ver a su madre cocinando una de sus comidas favoritas.
— Panqueques — dice con un tono inexpresivo.
— Oh — Fluttershy se voltea y ve a su hija, con una sonrisa amable — Buenos días, hija. ¿Te sientes mejor?
Purity solo suspira, y va a la mesa a sentarse.
— Algo — responde sin emoción.
No paso mucho para que Fluttershy terminara de cocinar, para luego sentarse en el otro lado de la mesa. Solo estarían ellas 2, porque Healthy se fue al hospital. La pegaso celeste solo tomaba panqueques de la mesa, y los comía sin emoción.
— Por cierto, llego esta carta para ti — dice Fluttershy deslizando un sobre, sobre la mesa.
Sin emoción, Purity Soul lo abre, y ve una carta en la que se le indicaba que se iba a graduar. A ella le iba bien en las clases, y sentía que le fue bien en los últimos exámenes, por lo que no le dio una gran sorpresa.
— Me voy a graduar.
— ¡Felicidades! — exclama Fluttershy con alegría calmada — ¿Cómo quieres que lo celebremos? Podemos pedirle a Pinkie Pie que haga una fiesta, aunque seguro lo hace sin que lo pidamos. Podríamos viajar, si quieres.
— No tengo nada en mente, no quiero hablar de eso ahora — responde Purity Soul
— Oh, lo siento, no quise presionarte — habla Fluttershy bajando la mirada.
Purity Soul pone una expresión molesta, y no puede controlar su deseo de golpear la mesa, asustando a su madre.
— ¡Ya deja de disculparte, es molesto! ¡Por Celestia, deja de ser una molestia! — grita Purity con todas sus fuerzas.
— Lo sien… digo… yo…
Fluttershy no sabía bien que decir, por lo que su hija toma la palabra.
— Olvídalo, ¡voy a salir!
Sin perder el tiempo, Purity Soul se levanta, y sale rápidamente de la casa, sin darse cuenta de que su madre estaba llorando en la mesa, pero aunque la hubiera visto, quizá no le hubiera dado importancia.
No sabía a donde ir, pero no quería estar en esa casa, solamente voló por unos minutos, hasta llegar al pueblo. En su corazón, sentía una gran tristeza por la muerte de su amiga, pero también un gran enojo hacia su madre. Siempre habia odiado la actitud de su madre, pero parece que con todo lo sucedido recientemente, ya no pudo más.
No sabía bien que hacer ahora; pero, en eso, algo cruzo por su mente. Ella recibió su la carta que informaba que se graduaría, pero… habia una carta que seguro fue enviada, pero no sería recibida por la destinataria. Al pensar eso, más cosas cruzaron por su mente, por lo que decide ir a un lugar en específico.
Tuvo que pedir algunas direcciones, pero finalmente llego al lugar que buscaba. Ella se encontraba frente a una puerta reja, la cual daba a un enorme jardín lleno de flores, pero lo que más destacaba era la enorme mansión blanca que habia en el centro. Al tocar la reja, se da cuenta de que esta está abierta, por lo que pasa sin problemas.
Camino tranquilamente por el camino recto que pasaba por el jardín, hasta llegar a la puerta, la cual era bastante grande. Dio una respiración profunda, y dijo unas palabras para sí misma.
— Necesito saber más de ti, Hope.
