Resumen: Después de que el maestro Fu se viera forzado a recolectar el Miraculous de Ladybug y de la ruptura entre ella y su partenaire, Marinette se convierte en la nueva CEO de Gabriel y hereda algo más que su compañía. Y Chat Noir tendrá que enfrentar solo a Hawkmoth con una grave desventaja.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
DISCORDIA
CAPÍTULO 26
Apartamento de Alya
Diez días después
Marinette había llegado esa mañana temprano a casa de Alya llevando consigo el vestido de novia de su amiga cuidadosamente guardado en el portatrajes a prueba de agua a pesar de que no estaba pronosticada lluvia. Para Marinette, cuando se trata de vestidos, uno nunca es demasiado cuidadoso. Cuando llegó, la chica agradeció que Nino ya se hubiera ido al apartamento de Adrien para para darle oportunidad a su prometida a alistarse. Una vez que estuvieron solas, Marinette observó a Nora y las gemelas ayudar a su hermana con el maquillaje y el peinado.
-Por fin, después de casi diez años finalmente te vas a casar con Casquette- dijo Nora mientras que veía a una de las gemelas terminando de pintarlas uñas de su hermana. Marinette tuvo que contenerse cuando la vio llegar con un vestido largo y el cabello suelto. No recordaba haber visto jamás a Nora en otra ropa que no fuera la de entrenamiento- bah, siempre creí que el tipo no tenía las agallas necesarias para pedirte que te casaras con él-
-¡Nora!- la reprendió Alya volviéndose hacia ella frunciendo el entrecejo- ya sabes que de lo que Nino es capaz de hacer por mí-
-Lo sé, estoy bromeando- dijo la chica mayor.
-Lista- dijo Etta, dando un paso atrás y tapando el frasco de barniz de uñas- solo espera a que se sequen-
-Ya está listo su cabello también- sentenció Ella con una sonrisa de satisfacción, cruzándose de brazos mientras que daba un paso atrás para mirarla.
-Bien, entonces estamos listas para el gran final, y por el que las tres hemos estado esperando- dijo Nora poniendo sus manos en la cintura- el vestido que hizo Baguette-
Marinette rió ante el apodo de Nora pero asintió y sacó el vestido blanco para ayudar a su amiga a ponérselo. Lo pasó por sus hombros y lo abrochó con cuidado de no arruinar su peinado y no ensuciarlo con el maquillaje que las gemelas le habían aplicado.
-Woooow- dijeron las tres hermanas al mismo tiempo una vez que vieron a Alya usando el vestido que Marinette había diseñado. La pelinegra se puso de puntillas y colocó con cuidado el velo sobre el tocado en sus cabellos.
-Esta vez te sobrepasaste a ti misma, Baguette- dijo Nora sin poder dejar de mirar el vestido que había diseñado- eres todo un peso pesado en diseño-
-Nora tiene razón, Marinette- dijo Alya mirándose al espejo mientras que sus ojos se humedecían- está…-
Marinette puso sus manos en los hombros de su mejor amiga sin dejar de sonreírle.
-No llores o arruinarás tu maquillaje- dijo Marinette.
-Oh, no- dijo Etta poniendo sus manos en la cintura con una sonrisa confiada- por supuesto que previmos esto, y usamos maquillaje resistente al agua. Va a durar varios días-
-Bien, parece que ya estamos listas aquí- dijo Nora sacudiéndose las manos con una expresión satisfecha y sacando su teléfono celular- voy a llamar a Telephone Boy para asegurarme que lleve a Nino a la Iglesia-
-Oh, si Adrien quiere sobrevivir el día de hoy, más vale que Nino esté en la entrada de la iglesia a tiempo- dijo Alya frunciendo el entrecejo y cruzando los brazos- escuché sobre la despedida de soltero…-
-Bueno, tu despedida de soltera no estuvo nada mal- sonrió Marinette, guiñándole un ojo.
-Baguette tiene razón, Telephone Boy va a llevar a Nino a tiempo a la ceremonia- dijo Nora con una sonrisa burlona- bueno, petite soeur, esta es tu última oportunidad para arrepentirte- Alya le lanzó una mirada molesta a su hermana, mientras que todas las demás chicas se echaron a reír- es broma, Alya. Vamos, es hora del show-
x-x-x
Entrada de la basílica Sacré Coeur
Más tarde
Adrien rió divertido al ver a su mejor amigo sacudir sus manos sudorosas mientras esperaban a que llegara el auto con la novia. El chico rubio enlazó sus manos en la espalda, mirando hacia la pequeña calle lateral en la colina de Montmartre donde subiría el auto de Alya. Sus ojos pasaron de Nino a la escalera frente a la basílica. Cuando regresaron a Nino, Adrien vio que se estaba mordiendo las uñas.
-Basta- dijo Adrien, tomándolo de las muñecas para que quitara sus manos de la boca- no hagas eso. ¿Sabes que pones mi vida en peligro? Porque sabes bien que tu futura esposa me va a matar si estás algo menos que perfecto-
Nino gruñó, pero no alcanzó a decir nada porque por fin Alya llegó junto a sus hermanas y (el corazón de Adrien dio un vuelco) Marinette, quien iba llevando con cuidado la cola del vestido de su amiga. El rubio apenas pudo ver que Nino estaba embelesado por la vista de Alya, y él no estaba menos sorprendido.
-Hey- dijo Alya sonriendo, mientras que Nino seguía mirándolo boquiabierto por tanto tiempo que Adrien tuvo que darle un codazo en las costillas para hacerlo salir de su sorpresa.
-Salut- dijo Nino finalmente- te ves…-
Adrien sonrió, y miró de reojo a Marinette, quien estaba unos pasos detrás de Alya, riendo en voz baja divertida por la expresión de Nino. Los damas de honor estaban detrás de Marinette; sus vestidos eran de color rosa claro con varias capas de tul y algunas flores bordadas en ella. Los estilos eran diferentes, dependiendo de cada una de las chicas, pero Adrien se maravilló al ver lo bien que se veían todas.
Además de los padres de Alya, la familia de Nino y algunos de los profesores y compañeros del colegio, Adrien vio llegar a los padres de Marinette, quienes lo saludaron cuando llegaron antes de entrar a la iglesia. Kagami llegó también a la ceremonia tomando el brazo de Luka, haciendo que Adrien la mirara sorprendido, y como respuesta, la chica japonesa le dijo con una seña que lo mataría si decía algo al respecto.
Los padres de Alya llamaron a los chicos para que se pusieran en posición. Con Nino y Alya juntos al principio esperaron en la puerta para entrar a la iglesia. Adrien se volvió de nuevo a Marinette, y la vio inclinándose y diciendo algo a Manon Chamack y las gemelas, quienes llevarían la cola del vestido de Alya, y después tomar su lugar al lado del rubio para entrar a la iglesia.
Marinette se volvió hacia él tímidamente, y Adrien le sonrió para tranquilizarla, al mismo tiempo que le ofrecía su brazo.
-¿Estás lista para hacer esto?- dijo Adrien en voz baja.
-Estoy más que lista para ver a nuestros amigos casarse- dijo Marinette aceptando su brazo, sonriéndole brevemente y volviendo sus ojos de su mejor amiga- solo estoy esperando no tropezarme en el pasillo. Si normalmente me tropiezo con zapatos de piso, con estos tacones las posibilidades aumentan exponencialmente-
El chico rubio amplió su sonrisa. Se veía tan hermosa con ese sencillo vestido de color rosa como las demás chicas, con uno de sus hombros descubiertos y un corte sencillo. Su cabello estaba recogido en una coleta baja, reposando en uno de sus hombros.
"Dios, esta mujer me va a matar, solo siendo ella misma", pensó Adrien mientras que ponía su mano sobre la de Marinette un par de veces para tranquilizarla.
-No temas, ma lady- susurró Adrien en el oído de la chica- tienes mi palabra de que no voy a dejar que te caigas-
Marinette se volvió hacia él, mirándolo con enormes ojos, su corazón latiendo con fuerza, sus mejillas enrojeciéndose levemente y sus labios curvándose en una sonrisa antes de que ambos entraran a la iglesia siguiendo a los novios y a sus pajes.
X-x-x
Le Grand París
Más tarde
La recepción de la boda fue en el Grand París, en el restaurante del hotel de la familia de Chloé Bourgeois. La mayoría de los invitados ya había llegado para el momento en el que los novios hicieron su entrada y estaban listos para comenzar, pero Marinette había pasado la última hora siguiendo a Alya, ayudándola con su vestido o consiguiéndole un vaso con agua, cualquier cosa para evitar cruzarse con Adrien más de lo necesario.
-Ya es hora de la entrada- dijo Alya, volviéndose a Marinette y mirando a su alrededor- ¿dónde está Adrien?-
La chica se encogió de hombros, pues no lo había visto desde que había llegaron a la recepción, pero pronto llegó el rubio a su lado como si lo hubieran llamado.
-Aquí estoy, aquí estoy, Alya, Nino- dijo el rubio con una expresión de evidente fastidio mientras se ajustaba la corbata distraídamente- lo siento mucho, Chloé no me dejaba ir-
Nino rió en voz baja.
-Bueno, al menos ya estás aquí, mon pote- dijo el chico moreno, empujando levemente a Marinette para que se acercara a él- ¿los dos están listos para el baile?-
Marinette y Adrien se miraron entre ellos y asintieron con idénticas expresiones resignadas. Los nuevos esposos se echaron a reír y se tomaron de las manos para caminar hacia la pista de baile.
-Y ahora- exclamó la voz de Jagged Stone, que a pesar de que era uno de los invitados había robado el micrófono del grupo que animaría la boda- los nuevos esposos abrirán la pista de baile junto a sus padrinos. ¡Un aplauso para ellos!-
Marinette tragó saliva, y sintió de pronto la mano de Adrien tomando la suya. El chico también se veía un poco nervioso mientras veía a Nino y Alya caminar juntos a la pista de baile tomados de la mano.
-Vamos, Adrien- dijo Marinette finalmente volviéndose al chico- entre más pronto hagamos eso, más pronto terminaremos y ya no te seguiré molestando-
Adrien parecía estar a punto de protestar, pero no alcanzó a decir nada, pues la chica tiró de su brazo y ambos caminaron tomados de la mano al centro de la pista de baile. Al detenerse en el centro de la pista, junto a Nino y Alya, Adrien puso las manos de Marinette en sus propios hombros, y puso las suyas en la cintura de la chica para comenzar a bailar.
La música comenzó, una balada lenta, y Adrien comenzó a guiarla al ritmo de la música. Los novios parecían estar muy felices, y la atención de la mayoría de los invitados estaba sobre Nino y Alya. Adrien volvió a mirar a Marinette, quien parecía estar muy nerviosa.
-Te ves muy hermosa esta noche- dijo Adrien en voz baja sin dejar de mirarla, intentando tranquilizarla con su sonrisa.
-Gracias- sonrió ella como respuesta- tú tampoco te ves nada mal-
El chico amplió su sonrisa.
-Mis felicitaciones- dijo el chico- sé que ya te lo había dicho antes, pero el vestido es una verdadera obra de arte. Alya debe estar muy feliz con todo lo que has hecho para que su día sea perfecto-
-Igual que tú- dijo Marinette en voz baja- tú fuiste el que convenció a Chloé de prestar su hotel, ¿no?- Adrien asintió seriamente y ella borró su sonrisa- ¿dije algo malo?-
Adrien sacudió la cabeza, pensando en que había tenido que tragarse su orgullo y su enojo por su participación en la akumatización de Marinette hacía todos esos años, pero todo fuera por que el día de sus mejores amigos fuera perfecto.
-No es nada. Hicimos un buen trabajo- dijo el chico- Nino y Alya parecen estar muy felices. Hacemos buen equipo aunque trabajamos por separado-
-Uno pensaría que sí- dijo ella tristemente, recordando que ellos habían sido Ladybug y Chat Noir, y cómo habían terminado después de todo ello.
-Lo somos- dijo Adrien con una sonrisa cálida- siempre lo hemos sido-
Marinette asintió mientras que seguían bailando, pensando en que seguramente verse tan guapo tendría que ser ilegal, y ella era débil. Sus enormes ojos verdes brillaban a unos centímetros de los suyos; podía percibir su aroma y el calor que su cuerpo irradiaba de tan cerca que estaban.
La chica hizo un esfuerzo por desviar su mirada hacia el resto del mundo a su alrededor. Si seguía así, iba a terminar besándolo y siendo rechazada de una manera humillante delante de todos los invitados. Tenía que resistir la urgencia de abrazarlo y decirle lo mucho que lo extrañaba y que quería estar con él.
Levantó la vista, y vio que Adrien aún la miraba con atención, inclinando su cabeza hacia ella. Sus ojos se fijaron en sus labios, cada vez más cerca de los suyos, pero al sentir su nariz rozar la de él, Marinette separó su cabeza.
-Lo siento- susurró él con una sonrisa a manera de disculpa.
-No… está bien- dijo Marinette.
El chico sonrió tristemente.
-Marinette…- dijo el chico en voz baja- creo que el momento ha llegado de que nosotros dos…-
Pero no terminó su frase, pues la canción terminó, y el resto de los invitados tomó la pista de baile, y ambos fueron forzados a separarse por Chloé y Kim, quienes querían bailar con ellos. Con una mirada frustrada, Adrien fue arrastrado por la rubia a otra parte de la pista.
Adrien nunca había sentido ganas de gritarle a Chloé. Bueno, la verdad era que sí, pues había sido en parte la culpable de lo que había pasado cuando akumatizaron a Marinette. Había estado a punto de decirle a Marinette que era hora de que ambos hablaran finalmente, y la rubia había tenido que ir a interrumpirlos con su habitual Adrichou e impedir que todo se solucionara.
El chico respiró hondo para no decir algo de lo que se fuera a arrepentir. Si Chloé se dio cuenta de la incomodidad de Adrien, no dio ninguna señal de ello. Adrien pasó sus ojos al resto de la pista de baile. Marinette estaba bailando con Kim cerca de ellos, Nino y Alya aún bailaban del otro lado de la pista. Juleka y Rose estaban cerca de ellos. Hizo una mueca al ver que Lila había sido invitada y bailaba con otro chico que Adrien supuso que sería su novio, y sonrió levemente al ver a Luka intentando convencer a Kagami de bailar.
-¿Qué estás viendo, Adrichou?- dijo Chloé.
-Yo… estoy viendo que Nino y Alya se ven muy felices- dijo Adrien en voz baja y suspiró levemente- tengo que dejarte un momento, voy a… arreglar un asunto-
Y sin esperar a que Chloé respondiera, Adrien la condujo fuera de la pista de baile y la dejó junto a la mesa de bebidas mientras que buscaban con la vista a Marinette. En los escasos minutos que bailó con Chloé, Marinette también se había escabullido de donde estaba Kim, dejándolo solo. Adrien frunció el entrecejo mientras buscaba con la vista a la chica.
-Adrien- dijo una voz femenina.
El rubio se volvió hacia donde lo habían llamado, e hizo un esfuerzo sobrehumano para no rodar los ojos. Lila Rossi. Adrien no estaba nada contento con ella. Finalmente, Lila había iniciado la cadena de eventos que terminó con esta situación con Marinette. Si ella no se hubiera grabado robando la apariencia de Adrien y diciendo que odiaba a Marinette, nada de eso hubiera sucedido. Las circunstancias de su revelación hubieran sido muy diferentes.
-¿Necesitas algo?- dijo Adrien bruscamente, sin contener la molestia en su voz.
-Hay algo que quiero hablar contigo- dijo Lila, dando un paso adelante hacia él. Adrien dio un paso atrás, dejando un espacio entre ambos.
-Lo siento, estoy un poco ocupado en estos momentos- dijo Adrien buscando con sus ojos a Marinette. La vio cerca de la escalera de emergencia y se dispuso a caminar hacia ella cuando Lila frunció el entrecejo y aprovechando su distracción, fingió tropezar. Adrien la atrapó por reflejo, y se odió a sí mismo por hacer en su trampa.
-Oh, gracias por salvarme de caer- dijo Lila, poniéndose de puntillas e intentando besar al chico. Adrien apartó su rostro, y los labios de la chica se posaron en su mejilla.
-¡Suéltame!- dijo Adrien subiendo la voz, aunque no lo suficiente para que se escuchara alrededor de ambos. Se quitó las manos de la chica en un movimiento brusco- ya me cansé de ser amable contigo. No quiero que te acerques a mí. Nunca te voy a perdonar que me hayas usado para herir a Marinette-
Lila fingió tristeza, pero Adrien la ignoró y se alejó de ella como de la peste negra, pensando en que seguía sin entender porque Nino y Alya seguían estando en contacto con ella después de lo que había causado.
Adrien se alejó de la pista de baile mientras seguía buscando a Marinette.
X-x-x
Escaleras de emergencia
Al mismo tiempo
Marinette se había refugiado en su escondite habitual: las escaleras de emergencia del hotel. En su adolescencia normalmente se escondía ahí para poder transformarse en Ladybug cuando era necesario, pero esta vez acudió a ese sitio porque necesitaba tranquilizarse y respirar. Estaba molesta porque cuando se liberó de Kim gracias a que otra chica lo invitó a bailar se había encontrado a Lila.
-Marinette, siempre la dama de honor, nunca la novia- le había dicho venenosamente Lila.
Quizá era porque llevaba literalmente años sin toparse a Lila, pero volver a verla siempre le provocaba náuseas. Y no ayudaba nada el hecho de que Marinette había bailado con Adrien. No sabía qué significaban esas extrañas miradas del chico haca ella, pero estaba un poco preocupada.
-¿Qué te sucede, Marinette?- dijo Tikki en voz baja.
-Tikki, no sé que hacer- dijo la chica- creí que podía manejarlo, pero no… no puedo- se cubrió la cara con las manos- no puedo superarlo. Cuando estábamos bailando, quería besarlo pero…-
-Yo sé que es difícil- la interrumpió Tikki- pero recuerda que lo estás haciendo por Alya y Nino. Sé que puedes hacer un esfuerzo, solo por el día de hoy-
"Solo el día de hoy", se repitió mentalmente la chica.
-Supongo que tienes razón, Tikki- dijo Marinette en un tono resignado, respirando hondo- tengo que componerme. Estoy siendo ridícula-
La kwami flotó a su lado y abrazó su rostro con cariño antes de volver a esconderse en el bolsillo del vestido de Marinette. Cuando ella empujó la puerta de emergencia para regresar a la fiesta, alguien le bloqueó el paso. Marinette intentó escabullirse por un lado del hombre que parecía que quería salir hacia las escaleras, pero nuevamente su paso fue bloqueado, forzándola a apoyar la espalda contra la pared.
-Salut- dijo el recién llegado. Marinette frunció el entrecejo, reconociéndolo como el chico con el que Lila había estado bailando cuando se escabulló de Kim. Tenía la impresión de que lo había visto antes, pero no lo reconoció. Lo que sí notó su aliento alcohólico y su expresión ausente.
-Salut, eh…- dijo Marinette.
-¿Acaso no me recuerdas?- dijo el hombre, poniendo las manos en la pared, a los lados de la cabeza de la chica- Marinette Dupain-Cheng, la CEO de Gabriel que apoyó a Penny Rolling para crear su propia firma de discos y llevar a mi padre a la bancarrota-
Marinette frunció el entrecejo.
-Oh, ya sé, eres Xavier Yves Roth- dijo Marinette, entrecerrando los ojos- el que robó mis diseños de escena y la música de Luka cuando estábamos en el colegio- puso las manos en los hombros del hombre para empujarlo y alejarlo de ella- no creo que tengamos nada de que hablar. Así que si me disculpas…-
Xavier Yves rió y la empujó de nuevo contra la pared. Marinette sintió náuseas al percibir de nuevo el alcohol en su aliento.
-¡Ugh…!- exclamó ella apartando el rostro del de él.
-No te disculpo- dijo el hombre- vas a pagar lo que le hiciste a mi padre. Eres una…-
Marinette no se dejó intimidar por él. Frunció el entrecejo y estuvo a punto de patearlo en la entrepierna para obligarlo a soltarla, pero no fue necesario. Adrien llegó a donde estaban ellos, su puño chocó contra la mejilla del hombre, alejándolo de Marinette.
Xavier Yves cayó al suelo a unos metros de Marinette. Adrien caminó hacia él y lo tomó del cuello, obligándolo a ponerse de pie y empujándolo a su vez contra la pared contraria.
-No te atrevas a acercarte a ella de nuevo, o no respondo de lo que pueda hacerte- siseó Adrien con una expresión amenazante.
Marinette miró sorprendida la escena. Adrien no parecía él mismo, parecía más Chat Noir cuando alguien amenazaba a Ladybug, que en cierto sentido así era. La chica se acercó a él y puso su mano en el hombro.
-Adrien, está bien- dijo Marinette en voz baja- está ebrio. No vale la pena-
La mirada de Adrien se suavizó al escuchar su voz y soltó a Xavier Yves lanzándole una mirada de advertencia antes de volverse a la chica.
-¿Estás bien?- dijo Adrien tan pronto como se volvió a ella- ¿te hizo daño?-
Marinette sonrió y se lanzó a abrazar a Adrien. Estaba aliviada al darse cuenta de que el mismo Adrien que la amaba estaba regresando poco a poco. El chico, por su parte, parpadeó alarmado por el abrazo, frunció el entrecejo y la abrazó también, creyendo que Marinette estaba asustada.
-Marinette, si ese malnacido te hizo daño de alguna manera, dímelo inmediatamente porque lo voy a…- comenzó a decir Adrien.
-Estoy bien- lo interrumpió ella sonriendo y sin dejar de abrazarlo- gracias, Adrien-
Marinette sintió el pecho del chico sacar el aire que tenía contenido en sus pulmones. Cuando se separaron, la chica le dirigió una sonrisa traviesa.
-Además, ya sabes que puedo defenderme sola, chaton- dijo ella guiñándole un ojo.
Adrien volvió a sonreír.
-Eso es cierto, ma lady- sonrió el chico, ofreciéndole el brazo- bueno, mademoiselle Dupain-Cheng, parece que los novios nos solicitan en la pista de baile. ¿Me otorgaría el honor de escoltarla de regreso a la fiesta?-
-Por supuesto, monsieur Agreste- sonrió ella mientras que tomaba el brazo del chico.
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Entrada de Le Grand París
Más tarde
La chica japonesa se cruzó de brazos y apoyó la espalda en la pared junto a la entrada, volviendo su mirada a Luka con una sonrisa traviesa. A pesar de su actitud de chico cool, en presencia de Kagami comenzó a sentir las rodillas débiles, más usando ese vestido. Tenía que recordar reclamar a Marinette por haber causado eso.
Ambos habían estado espiando a sus dos amigos durante toda la recepción, y a pesar de que la relación entre Adrien y Marinette parecía haber vuelto a ser cordial, no parecían haber reparado su relación. Hacía unos momentos Marinette se había escabullido para regresar a su casa en un taxi y Adrien regresó a su casa en su propio auto.
-Dilo…- dijo la chica, ampliando su sonrisa traviesa que Luka jamás había visto antes.
-Kagami, no es…-
-Vamos, dilo- insistió ella ampliando su sonrisa- no seas mal perdedor-
Luka suspiró. Esa mujer era de lo más orgullosa, y amaba cuando su ego era mimado. Y por alguna razón le gustaba pasar tiempo con ella. Había sido valiente al aceptar ser una heroína, y seguramente porque a pesar de esa máscara de orgullo y supuesto desdén estaba preocupada por la felicidad de su amigo, así como él se preocupaba por la de Marinette.
-Está bien, está bien- dijo el chico con una sonrisa resignada- ganaste, Kagami-
-¿Y qué más?-
-Tú tenías toda la razón y yo estaba equivocado- dijo Luka rodando los ojos- y eres la más sabia de todas las mujeres del mundo-
-Muchas gracias. Ya lo sabía, pero es lindo escucharlo- dijo Kagami en un tono orgulloso, aun saboreando su victoria- ahora tendrá que cumplir su promesa, monsieur Couffaine-
El chico sonrió travieso.
-No solo te dejaré hacer lo que quieras, sino que te daré una mano, si aceptas mi ayuda- dijo Luka.
-¿Así que mi oponente derrotado solicita unirse a mí?- dijo ella.
-Así es- dijo el chico- no querría perderme la diversión-
Kagami lo evaluó con la mirada mientras que entrecerraba los ojos. El chico no se veía mucho más alto que ella ahora que Kagami llevaba tacones; sus ojos color turquesa brillaban suavemente bajo la luz artificial de la calle y esbozaba una sonrisa traviesa. Nunca lo había visto usando un traje formal, y sus cabellos estaban pulcramente peinados hacia atrás en vez de desordenados como siempre. Se veía muy guapo.
"Ugh…", pensó Kagami pensando en lo cursi que eso sonó en su mente.
-Bien, lo aceptaré porque admitiste tu derrota honorablemente- dijo Kagami- ¿tienes alguna idea?-
-Ahora que lo mencionas, sí- dijo Luka.
x-x-x
Apartamento de Adrien
Más tarde
Adrien comenzó a desvestirse después de llegar a casa, pensando en lo que había pasado más temprano. Jamás se había enojado tanto con un desconocido, pero cuando vio a Xavier Yves poniéndole las manos encima a Marinette perdió todos los estribos. Lo enfureció por cómo había tratado a Marinette, y aún más la manera en la que se había sentido. La idea de que ella estuviera sufriendo le era insoportable.
Durante toda la duración de la boda, Adrien intentó decirle a Marinette que quería finalmente hablar con ella, pero por una u otra razón no lo había logrado. Todo el mundo aprovechó para acercarse a saludarla, y más seguido que no los separaban para charlar con ellos. Al final de la noche, Adrien no supo cómo pero Marinette se escabulló para tomar un taxi e irse a su casa.
El chico se puso un pantalón corto y una playera para irse a dormir, cuando Plagg voló a la cocina para tomar un trozo de queso. Suspiró largamente.
-¿Qué sucede, chico?- dijo Plagg.
-Nada- dijo el chico- estoy muy cansado después del día de hoy. Las últimas semanas han sido… difíciles- se frotó la frente- y ver a Marinette… digamos que…-
-¿Te refieres a ese día?- dijo el kwami.
FLASHBACK
Prisión a las afueras de París
Dos semanas después de la batalla contra Hawkmoth
Adrien no sabía qué estaba haciendo ahí. No quería hablar con Marinette aún por temor a lastimarla, pero no tendría esa cortesía con Hawkmoth, no después de que intentó asesinarla dos veces y a él también. Como Chat Noir se había asegurado de que su padre recibiera el castigo más severo.
-Por aquí, monsieur Agreste- dijo uno de los guardias, conduciéndolo al interior de la prisión, donde los reos tenían visitas a través de una ventana blindada, y tomó asiento frente a la misma mientras que esperaba a que su padre.
Gabriel apareció del otro lado del cristal mirándolo con una expresión delirante que lo alarmó. Había perdido peso y tenía una expresión demacrada. Tan pronto como llegó al cristal, el hombre puso las manos en el y comenzó a golpearlo.
-¡Adrien!- dijo Gabriel desesperadamente. Cualquier otra persona se habría sobresaltado, pero el chico solo lo miró con fría calma, como si lo acabara de saludar amablemente- ¡Adrien, hijo! ¡Tienes que ayudarme! ¡Tienes que decirles a todos que cometieron un grave error!-
El chico entrecerró los ojos sin responder.
-Por favor, Adrien, tienes que entender- insistió Gabriel, volviendo a poner las manos sobre el cristal- ¡tienes que ayudarme!¡Tienes que tomar el Miraculous de Ladybug y pedir el deseo! Tu madre… tu madre te necesita… ambos te necesitamos-
Adrien se sintió asqueado al escuchar a su padre diciendo eso. Él sabía que su madre estaba muerta y que no regresaría. Había tenido su duelo por ello y lo había superado, a diferencia de su padre, quien tenía una obsesión enfermiza con ello.
-Adrien, tienes que hacerlo- Gabriel cambió su expresión por una comprensiva- podríamos volver a ser una familia, los tres. ¿No quisieras volver a abrazar a tu madre?¿volver a escucharla decir que te ama?- esbozó una sonrisa con fingida amabilidad- vamos, hijo, siempre he estado orgulloso de ti. Sé que puedes hacerlo. No es tan difícil, solo tienes que pedirle sus aretes. Después de lo que te hizo Marinette, al menos eso podría hacer por ti-
Adrien frunció el entrecejo de nuevo. Gabriel estaba intentando usar la misma estrategia que había seguido con Marinette: llenarlo de elogios y luego usar su enojo en contra de su partenaire para intentar volverlo a su lado. Lástima que eso no funcionaría con él.
Trago saliva. ¿Realmente no funcionaría con él, si no lo supiera ya?¿Y si hubiera tenido dos años para convencerlo? Seguramente habría caído igual que Marinette.
-Vamos, mon fils- dijo Gabriel- es solo un deseo, no tienes que ser tú el que tome su lugar. Puede ser ella-
-¿Ella?- dijo Adrien finalmente a pesar de que había estado en silencio.
-Ladybug- dijo el hombre- Marinette. Finalmente ella fue quien te traicionó, y…-
-¡CALLA!- gritó Adrien alzando la voz- ¿acaso crees que voy a admitir tu palabra? ¡No creas que no sé las mentiras en las que envolviste a Marinette! ¿Crees que podemos ser una familia feliz después de eso? Por supuesto que no. Maman estaría decepcionada de ti si supiera que pasaste nueve años atacando a un par de adolescentes y que tomaste una vida, la que sea, para devolverle la suya. Y en cuanto a mí, solamente me das asco-
Adrien se levantó y le dio la espalda, dispuesto a irse, cuando su padre golpeó el cristal desesperadamente.
-¡No te atrevas a darme la espalda, Adrien!- gritó el hombre, cambiando su expresión amable por una furiosa- ¡soy tu padre y me vas a obedecer!-
El chico se volvió hacia él y le mostró su mano derecha, poniéndola el cristal.
-Mira bien mi Miraculous, porque será la última vez que lo veas- siseó Adrien- y esto será lo último que verás de mí-
Una vez que dijo eso, volvió a darle la espalda y caminar hacia la puerta, ignorando los gritos furiosos y desesperados del hombre que había sido su padre. No, no era su padre. Su padre había muerto hacía mucho tiempo, ahora solo era Hawkmoth.
FIN DEL FLASHBACK
Plagg sabía lo que le molestaba a su portador. Sabía que Adrien había visitado a su padre en prisión y cómo había terminado esa conversación, así que decidió tratar de hacerlo pensar en otra cosa.
-Tienes suerte de que es el fin de semana- dijo el kwami al engullir un trozo de queso- podrás dormir hasta tarde y reponer tus energías-
-Sí, suerte- dijo distraidamente.
Plagg lo miró y rodó los ojos fastidiado.
-Chico, ya estoy harto- dijo Plagg- ¿porqué no te comportas como un hombre de una vez por todas y vas a buscar a la mujer que amas? ¡Ya me tienes harto! Ya solo habla con ella de una maldita vez y terminen con este drama. No pueden verse sin suspirar y sonrojarse. Francamente, nos están volviendo locos a todos-
Adrien se frotó la frente. Plagg tenía razón. Tenía que hablar con Marinette de una vez por todas. Ya había sufrido (y hecho sufrir a Marinette con su indecisión) lo suficiente. ¡Tenía que ver a Marinette y arreglar las cosas!
-Tienes razón, Plagg, no puedo esperar más- dijo Adrien, poniéndose de pie y poniendo las manos en la cintura.
-Claro que tengo razón. Buenas noches- dijo el kwami.
-Oh no, vamos a ir a ver a Marinette de una vez- dijo el chico. Plagg iba a reclamar, pero Adrien ni siquiera lo dejó abrir la boca- Plagg, transfórmame-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! La boda ya fue, y esos dos aún no se han reconciliado. Al parecer Kagami ganó la apuesta (hasta este momento), pero no todo es lo que parece. Adrien por fin se decidió y no va a esperar ni un instante más para aclarar las cosas con Marinette. Muchas gracias por todos sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
