XXVI

Kisara se quedó mirando a Seto frente a la propuesta.-Creo que aún falta conocernos mas para poder comenzar a vivir juntos.

-¿Cuanto más?

-un año, dos años...tal vez tres.

-Desde el primer dia que nos conocimos nos mostramos tal cual somos, ninguno de los dos aparentó otra cosa y lo sabes. Asi que a mi parecer la convivencia no nos irá mal.

-Apresuras las cosas y eso es lo que está mal.

-Con tu anterior pareja fueron a otro ritmo e igual terminaron mal.

-Gracias por recordarmelo.-se echó contra el respaldo molesta.

-Solo trato de mostrarte que el tiempo en que conoces a alguien no importa. Él no habra sido sincero contigo desde un principio y yo si lo fui.

-Yo lo defraude.

-Por favor, eres inteligente Kisara no puedo creer que pienses asi- levantó el tono de voz.-Comienza a valorarte.

-No me hables en ese tono.

-Es que me haces enojar, porque por un estúpido no te valoras.

Kisara se quedó en silencio no tenia ganas de seguir con esa conversación.

-Dime cuales son tus planes ahora que tu familia se fue a vivir a otra ciudad, aun no me lo has dicho.

Respiró ondo y comenzó hablar por mas que tenia pocas ganas de hacerlo,es que ya se imaginaba en que iba a terminar esa conversación, por eso aun no le habia comentado cual eran sus planes.-Luego de terminar con la mudanza de ellos pondré #en venta el departamento, cuando se venda debo darle la parte que le corresponde a mi madre y con el resto que quede debo buscar otro lugar para vivir.

-Y terminaras pagando una hipoteca por el resto de tu vida.

-Tampoco serán tantos años. Solo debo encontrar algo que se ajuste a mi economía. Y si veo que nada me conviene por mi sueldo actual cambiare de trabajo.

-¿Tiene algún tiempo limite para vender la casa?

-Cuanto antes mejor...mi madre y hermano ahora estan viviendo en la casa de un familiar hasta poder comprarse o alquilar algo.

-¿Y si pasan los meses y no consigues nada para mudarte que haras?

-Venderé la casa y...

-¿y?

-Viviré en una caja de cartón bajo el puente principal de la ciudad.-bromeó porque sabia que Seto esperaba que dijera que se fuera a vivir con él.

-Puedes hablar de en serio Kisara.

-¿Crees que bromeo?

-Por supuesto. Sabes que puedo ayudarte.

-Y tu sabes cual va a ser mi respuesta frente a tu ayuda.

-No quiero verte desesperada luego.

-No me veras asi, sabré muy bien como sobrellevar la situación-habló segura de sus palabras.

-Bien, te deseo suerte entonces.-sonrió de lado mientras se cruzaba de brazos.

-

Transcurrieron tres días de aquella charla, Kisara había decidido tomarse cuatro días en el trabajo para poder comenzar con la mudanza de las pertenencia de su madre y hermano, esos dias no se los pagarian pero no le importaba.
Eran casi las diez de la mañana, Kisara salia del mercado con un par de cajas desarmadas que utilizaria para guardar las cosas que les enviaria a su familia cuando sintió una voz familiar que provenia de un auto.

-Veo que ya comenzarás a armar tu casa, que bueno.-Seto asomaba su cabeza por la ventanilla del auto.

Kisara se volteó molesta por ese comentario.-Por si no lo sabes primero se saluda a la persona, y segundo, ve hacer algo mas productivo que molestarme, ¿si?-emprendió su marcha.

A paso de persona la siguió con el auto.-Hoy me tomé el dia, lo mas productivo que voy hacer es ayudarte a empacar.

-Te agradezco pero puedo sola.-

-Todavía no entiendo porque estas molestas desde la otra vez, solo me esquivas.

Kisara se detuvo y echo su cabeza hacia atrás respirando ondo y se volteo a verlo nuevamente.-¿De verdad no lo sabes? ¿para que tienes la cabeza? Úsala.

Seto la miró sin entender.

-Cuando te des cuente avísame, Adiós.- volvió a caminar a paso mas rápido. Él no se iba a quedar con la duda, como sabia que Kisara se dirigía a su departamento se adelantó con el auto y la espero en la entrada hasta que llegara.

Cuando vio que se acercaba se interpuso en su camino para que no avanzara.-¿Es por algo que dije?

-Si. No crees que soy capaz de conseguir las cosas por mi misma. Eso me molesta.

-Te equivocas Kisara, yo solo quiero ayudarte para que te sea todo mas fácil.

-Si lo haces me sentiré mal. Deja que consiga las cosas por mi cuenta .

-¿Por qué? Si no quieres convivir conmigo deja que te compre un departamento.

-porque quiero sentirme capaz. Se que me va a costar pero voy a conseguirlo. Tu dijiste que me valore, ¿no?

-si, pero...

-ya está Seto, si confías en mi eso es suficiente para que no me desespere si no consigo nada en poco tiempo. Jamás usare tu dinero para solucionar mis problemas. Si me compras una casa voy a devolverte Hasta el último centavo. Tu trabajas muy duro para tener dinero y yo no voy a vivir de el.

-Esta bien, solo quiero que sepas que si en algún momento necesitas dinero para lo que sea puedes pedírmelo. Luego estará en ti si quieres devolvérmelo.-Le sacó una de las cajas para ayudarla.-abre la puerta así empezamos con el empaque.

Kisara obedeció e ingresaron al edificio para ir hacia el ascensor.- Espero que no se quiebren las uñas por ayudarme.-lo molestó.

-¿Lo dices porque la otra vez dije que mis manos no estaban hechas para lavar los platos?

-Así es.

-Intentaré hacerlo, si alguna se me rompe dejaré que termines tu el trabajo.-

-ahora que presto más atención, tus manos son más delicadas y están más cuidadas que las mías..-se apeno.

-Que tonterías dices. A pesar que trabajas con desinfectante constantemente para limpiar las mesas tus manos están muy bien.-agarro una de las manos y la levantó hasta la altura de su cara.-

-Buenos, debe ser por la cantidad de crema que uso. Aun así debería tenerla más arregladas.

-A mi me gustan así como están. -beso la mano de la joven, lo que provocó que Kisara se ruborizara.

Entraron a la casa donde ya la joven había estado apartando las cosas que debía enviarle a su madre, algunas estaba amor sobre la mesa y otras sobre el sofá.-Pasa y disculpa el desorden.-Dejó las cajas y fue por la cinta de embalar para volver a armarla y así comenzar a guardar las cosas.

-Dime con que empiezo.

-mmm….guarda esos libros y los juegos de Souta, yo me encargo de la ropa.-Le pasó una de las cajas armadas.-Pondré un poco de música, ¿Quieres escuchar algo en particular?

-Cualquier cosa está bien….

-Bien pondré algo bien para arriba así nos motiva trabajar.-Sonrió con el puño en alto lista para arrancar con el trabajo. Se recogió el cabello en una cola de caballo para estar más cómoda y arrancó con su tarea.

Estaba tan concentrada doblando y guardando la ropa que se puso a cantar sin darle pena que Seto la escuchara.

El joven la miraba de vez en cuando, la veía tan concentrada que le daba gracia. Cuando terminó la segunda canción que Kisara estaba cantando Seto comenzó a aplaudir.

-Cantas muy bien.

-Gracias, como veras me deje llevar por la música.-se apeno un poco.-¿te ves en un karaoke?

-¿tu me ves en un karaoke?-levantó una ceja.

-sinceramente sería algo raro de ver.

-Bien, así que descarta las idea de llevarme a uno.- siguió con su tarea.

-Puedes ir Cómo espectador.

-Si vamos con tus amigos estoy seguro de que van a insistirme para que cante algo.

-Si lo harían pero sabrán cuando dejar de molestarte.

-Prefiero hacer otra cosa.

-¿ir a la pista de hielo? ¿jugar a los bolos? ¿jugar al pool?

-algo más tranquilo.

-Seto, me parece a mi o te da vergüenza hacer algo como eso

-Voy a ser novato esta claro que me caería o no sabría como lanzar la bola..

-Nadie nace sabiendo y de mis amigos nadie se burlara de ti. Inténtalo lo pasarás muy bien.

-Prefiero quedarme en casa leyendo un libro.

-Eso podrás hacerlo cuando seas anciano.

-Ya lo soy. Tengo vejez prematura.

-Miedoso.

-Di lo que quieras, no lograrás provocarme.-Sonrió de lado.

-hay veces que me desesperas y me dan ganas de golpearte.

-mejor que te den ganas de darme un beso.

-si sigues saliendote con la tuya se acabarán los besos para ti.

La conversación fue interrumpida por el sonido del timbre, como eran dos timbre cortitos y uno largo Kisara supo que se trataba de su amigo Derek.

Abrió la puerta y el joven se mando de una dentro de la casa preocupado.

-¡Kisara! No sabes lo que acaba de pasar – la chica cerró la puerta.

-Dime, ¿a caso viste un fantasma?

-¡Mucho peor!-Seto se acercó a Kisara y a Derek para estar al tanto de lo que ocurría.

-Me encontré con Eiji en el mercado y sabes que dijo el desgraciado.

-No quiero saberlo Derek, mejor tranquilizate y hablemos de otra cosa.

-A mi si me interesa saberlo.-intervino Seto.

-¿Para que quieres saberlo?

-para saber si se merece una golpiza.

-Kisara, tengo que decírtelo para que te hagas respetar.

-Cómo si luego de que me lo contaras fuera a buscarlo.

-Algo tendrías que decirle.

-Si tu le dijiste algo ya es suficiente. Quiero tener un día tranquilo, si?

-Es que me da mucha bronca Kisara porque después de tantos años que estuvieron juntos piense así de ti… que rayos le pasó por su cabeza para que cambie tanto.

Seto estaba impaciente por querer saberlo así que se le ocurrió algo para que Derek hablará. -Kisara tu te quedas aquí y Derek y yo saldremos un rato hablar de esto.

Se cruzó de brazos y los miro muy seria.- Claro porque los voy a dejar salir y me voy a quedar tranquila esperando que regresen.

-Eso es lo que vas hacer.-se dirigió a la puerta y tomó las llaves de la casa.-Vamos Derek daremos un paseo.-del hombro lo saco de la casa y cerró la puerta con llave. Kisara se quedó atónita no podía creer que la dejarán encerrada en su propia casa.
-¡Seto Kaiba! ¡Ven aquí! -gritó y golpeó la puerta con su mano.-¡Abre!-Al no tener respuesta fue hacia el balcón y de allí miró como se iban caminando hasta que los perdió de vista. -No puedo creerlo...cuando regresen van a ver...-Entró a la casa respirando ondo para tranquilizarse y comenzo a rezar para que ninguno de los dos hicieran una locura.

-Kisara ya se enfado...creo que no debi hablar.-se sentia mal por como habia terminado todo.

-Ya, no es la primera vez que se enoja conmigo. Ahora comienza a contar, soy todo oido.-caminaba a paso lento.