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Sakura miró alrededor de la habitación con anticipación. Sasuke estaba en la ducha y no le permitía estar allí con él, la razón era que no quería la sangre de Menma cerca de ella. Kira estaba en el dormitorio, deshaciéndose de los restos de Karin.

La sonrisa en el rostro de Kira era alegre. —Serás muy feliz aquí. Estoy tan contenta de que ese culo se haya ido.—

Riendo, Sakura asintió. —¿Puedo ayudarle?

—No. Te dije que te quedes quieta. He cambiado la ropa de cama para que su olor se vaya.—Kira le sonrió. —¡Haré una fiesta!

Sakura se acercó a la alta mujer Zorn para darle un abrazo. —Estoy contenta de estar aquí también.

Kira la abrazó con fuerza. —Te cuidaremos.

—Sí,— dijo la voz profunda de Sasuke desde la puerta abierta del baño. —Yo la cuidaré.

Sakura se separó de Kira y se volvió para ver que Sasuke estaba prácticamente desnudo, tan sólo llevaba una pequeña toalla alrededor de sus caderas, que no hacía nada para ocultar de su mirada la protuberancia que crecía debajo de la toalla, levantando la parte delantera de la misma. Su atención se centró en el pecho mojado, musculoso y bello, su cuerpo de inmediato respondió a lo sexy que era. Ella lo deseaba mucho.

Kira gruñó en voz baja a su lado. Sakura movió la cabeza a un lado, mirando hacia la mujer Zorn, incapaz de no reconocer la lujuria en los ojos de Kira. Sakura frunció el ceño.

—¿Kira?

La mujer apartó la mirada interesada fuera del cuerpo de Sasuke. —¿Sí?

—No comparto, y nunca voy a decirle que puede tocar a otra mujer. No soy como la imbécil que acaba de deshacerse de él. ¿He sido clara?

Un rubor coloreó las facciones de Kira. —Tenía esperanzas.

—Lo siento. Te quiero hasta la muerte, pero mantén las manos y la lengua lejos de mi hombre.

Kira hundió los hombros. —Entiendo. Es algo humano.

—Eso es— Sakura se mordió el labio. —Somos amigas, pero lo digo en serio.

Kira hizo una seña. —Tengo a los hombres que quiero, dejaré al tuyo en paz, Sakura. Nunca traicionaría la confianza de una amiga.

Toda la tensión abandonó a Sakura. —¿Por qué no nos dejas a Sasuke y a mi solos?

Una sonrisa apareció en los labios de Kira. —Voy a preparar la fiesta, mientras se les abre el apetito.

Kira se fue, cerrando la puerta detrás de ella con firmeza. Sakura se volvió hacia Sasuke, al ver que había entrado en la habitación, su hermosa mirada negra fija en ella. —No soy Karin y no comparto. Sé que a ella no le importaba si dejabas que Kira te tocara, pero a mí sí.

Sasuke se movió muy lentamente hacia adelante. —No quiero a Kira, o a cualquier otra mujer. Sólo te quiero a ti.

Un gran alivio recorrió a través de ella. —¿Me lo prometes?

— Juro que no habrá ninguna otra mujer, excepto tú, mi vinculada.

Alcanzó su ropa y empezó a desnudarse. Los ojos de Sasuke se estrecharon y su respiración aumentó. Extendió la mano, arrancando la toalla, dejando a su gruesa polla libre del material húmedo. Sakura hizo una pausa para mirarlo, es demasiado sexy para decirlo con palabras. Desnuda finalmente, se trasladó hacia él hasta quedar a su alcance.

—Soy toda tuya, Sasuke.

Se acercó más, las manos aferradas a sus caderas, levantándola. La envolvió a su alrededor sin decir una palabra, uniendo su hambrienta boca con la suya en un beso que la dejó sin aliento. Ella sabía que él iba andando y sintió cuando la dejaba en la cama. Su peso la bajó hacia abajo, sujetándola con fuerza entre el colchón blando y su dura masculinidad. Alejó su boca de ella y sus miradas se encontraron.

—Seremos felices,— gruñó con suavidad en un tono muy sexy.

—Lo sé.—

—¿Alguna vez sientes que no sea Naruto? Él te convenció para abandonar tu mundo por éste.

—No llegué a conocerlo bien, no como a ti, y nunca lo amé como te amo a ti. Te juro que fue amor a primera vista cuando puse los ojos en ti.

Él sonrió. — Al segundo que mis ojos se encontraron con los tuyos, sentí como si un guerrero me diera un puñetazo en la barriga.

―¿Así que te hice sentir enfermo?— sonrió, burlándose de él.

― Mi pene creció tan rápidamente cuando percibí tu aroma en mi nariz, que quería tomarte allí mismo, tendida en el suelo.

—Desearía que lo hubieras hecho.

Su sonrisa se desvaneció. —Deseaba tanto tener a una humana, que me uní a la equivocada demasiado rápido. Supe que cometía un error de inmediato, pero ya estaba hecho y lo lamento. Si no hubiera tomado a Karin desde la Tierra, podría haberme vinculado a ti y nada de esto habría pasado, nunca habrías estado en peligro.

Mirando hacia arriba, Sakura dejó a sus dedos rastrear su mandíbula. —Terminó bien y eso es todo lo que importa. Estamos juntos y nadie nos puede separar, ¿no?

Riendo, Sasuke asintió. —Nadie podrá separarnos. Las parejas Vinculadas son sagradas en Zorn. Cualquier persona que trate de alejarte de mí tendrá una muerte inmediata.

Sabía, sin lugar a dudas, que mataría por ella. Su ex marido no hubiera ido ni a la maldita tienda por ella aunque se lo rogara, pero el hombre que la estaba clavando a su cama haría cualquier cosa que le pidiera. Estaba tan contenta de haber salido de la Tierra, tan feliz de haber dejado atrás la vida que llevaba, que le gustaría no volver a pensar en él nunca más. Su futuro era este guerrero, Sasuke, aquí en Zorn.

—Hazme el amor.

—Voy a hacerte el amor muchas veces, hasta que no puedas moverte.

Ella sonrió. —Ok. Me gusta ese plan.

Sakura arqueó las cejas cuando Sasuke se levantó. — ¿Dónde vas?

Él cayó de rodillas al final de la cama, en el suelo, sus grandes manos agarrando sus tobillos, arrastrándola hacia abajo hasta que su culo estaba en el borde de la cama. Relajó sus piernas, él las separó y las empujó hacia arriba mientras le sonreía. Ella bajó la mirada para ver su sexo al descubierto.

—Huelo tu necesidad de mí.— Su voz ronca creció. —Me encanta tu olor.

—Haces que esté mojada tan solo por mirarme,— le confesó.

Sus grandes manos acariciaban sus muslos mientras sumergía la cabeza. Sakura cerró los ojos cuando la boca Sasuke encontró su clítoris, su lengua la provocaba, un gemido salió de sus labios. Amaba su boca en ella. Se sentía increíble, la sensación de placer atravesaba todo su cuerpo.

—Sasuke,— gimió su nombre.

Su boca chupaba su clítoris, tirando de la yema sensible, vibrando cuando gruñía en respuesta al oírla decir su nombre. Dentro de su cuerpo, Sakura sentía dolor por ser llenada en sus paredes internas cuando mordisqueaba su coño, sabiendo que en cuestión de minutos se iba a correr, la boca de Sasuke era implacable y su lengua también, la provocaba y hacía temblar sus piernas. Su culo estaba levantado de la cama para presionar con más fuerza su boca y se sentía en el cielo, mientras el clímax la impactaba.

De su boca salió un profundo gemido, Sasuke se levantó rápidamente su mano la agarró por las piernas, envolviéndoselas alrededor de su cintura. Sentía la presión de su contundente polla contra su coño, cuando caía sobre ella lentamente. Una de sus manos quedó entre sus cuerpos para frotar su sensible clítoris con suavidad. Ambos gimieron en voz alta mientras él la llenaba poco a poco, abriendo su estrecha entrada. Empujó más profundo, introduciéndose completamente su interior.

—Mírame, mi vinculada,— jadeó.

Ella no pudo resistirse a mirar esos hermosos ojos. Sasuke le devolvió la mirada mientras comenzaba a moverse en empujes lentos y profundos de sus caderas. Los dedos de Sakura se agarraron a la cama por la intensa sensación de cada movimiento que hacía que el éxtasis fluyera por ella. Él era tan intenso que cada golpe tocaba terminaciones nerviosas en su interior que no había sentido nunca, Sasuke la hacía sentir mejor que nada.

Sus caderas se movían más rápido, causando que más placer atravesara sus cuerpos, ambos gemían y su respiración se volvió entrecortada. Cuando Sasuke comenzó a girar sus caderas un poco, follándola duro, Sakura se resistió a cumplir con cada golpe de sus caderas contra las de ella. Movió el ángulo de su pene un poco más clavándolo en su punto G en cada empuje, su gruesa corona se frotaba fuerte y rápido contra él, entonces presionó su clítoris.

—Sasuke,— gritó ella.

—Estoy aquí,— gruñó. —Te tengo. Siénteme.

Ese fue el problema. Las sensaciones eran demasiado intensas, demasiado fuertes, enseguida Sakura estaba gritando, tirando de la fuerza de su orgasmo una y otra vez, mientras él seguía empujando. Sasuke rugió, su palpitante y dura polla, suficiente como para sentir como se corría en su interior, llenándola con su liberación.

Sasuke se inclinó sobre ella y apoyó los brazos al lado de su cabeza. Sakura se quedó mirando sus preciosos ojos negros que brillaban con amor, una sonrisa curvando sus labios carnosos, veía la misma felicidad que ella estaba experimentando reflejada en ella.

—Eres mía para amarte.

—Soy tuya y te amo.— Levantó las manos, envolviendo sus brazos alrededor de su cuello. —Siempre, Sasuke.

Bajó su rostro. —Siempre, mi vinculada.

Su beso fue tierno, amoroso, y tan dulce, lo amaba por ser el tipo de hombre que podía llegar a ser todo cuanto ella necesitaba. Sakura levantó las piernas más alto, envolviéndolas en torno a su cintura, uniéndose a su cuerpo, sin querer dejarlo ir. Ella rompió el beso, le sonreía.

Sasuke le sonrió también. —Te quiero de nuevo.

Ella le devolvió la sonrisa. —También te quiero siempre.

—Quiero hacer tantas cosas contigo. Te quiero encima de mí y quiero que me tomes en tu boca nuevamente. Que te inclines delante de mí para que pueda tomarte por detrás y quiero…

Sakura le dio un beso rápido, riendo, interrumpiéndolo.

—No podemos hacerlo todo ahora. Levántate para que pueda levantarme.

Él se movió, retirándose de su cuerpo, pero no parecía muy contento de hacerlo. Sakura contuvo una carcajada mientras se daba la vuelta y se ponía de rodillas para gatear hasta la mitad de la cama grande. Sacándose el pelo de la cara, sonriéndole por encima de su hombro, colocada en sus manos y rodillas.

—Móntame sexy. Estoy haciendo una lista mental de las cosas que quieres hacer, y esta posición está en primer lugar.

Gruñendo Sasuke se acercó a ella en un instante, sus manos acariciando su culo. — Espero que sea una larga lista. Te deseo tanto.

—Es tan larga que imagino que nos llevará veinte años más o menos acabarla. Entonces tendremos que empezar todo de nuevo, porque seremos mayores y nuestra memoria probablemente no será muy buena, por tanto necesitaremos empezar desde el principio otra vez para no olvidar lo que ya hemos hecho, — bromeó.

Se rio entre dientes, posicionando su cuerpo contra el suyo para aliviar un poco su polla en su cuerpo. Sakura con los dedos como garras sujetaba la ropa de cama, un pequeño gemido salió de su boca por la felicidad de tenerlo de vuelta dentro de ella en un nuevo ángulo.

—Estoy arriba de nuevo. —Él gruñó detrás de ella. —Eres lo mejor que ha entrado en mi vida, Sakura. Siempre me tientas de la mejor manera. Empujó su culo hacia atrás, obligándola a gritar de placer

—Ámame, Sasuke.

—Siempre. — Él comenzó a moverse de nuevo.

* FIN *

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