A modo de aclaración: bueno dentro de los comentarios que leí, alguien puso (no lo recuerdo ahora, perdón) que este capitulo debería de ser largo, tomando en cuenta el tiempo que me he demorado en subirlo y yo encontré que esa petición estaba completamente ajustada. Así que nada, para los que les gusta leer, este capitulo se viene muy largo... escribí creo que 50 o 52 hojas en word jajajajaj, ojala no los aburra, ya que de pronto sea muy latero... en fin, no los molesto mas y los dejo con el cap.

(ah, si encuentran incongruencias por favor me avisan :D)


Cap 26: Esperanzas de una noche

CHIKANE.

El portazo que dio Rebecca al salir de mi habitación logró hacer estragos dentro de mi cabeza, quizás por estar aún algo sensible o solo porque su sola presencia me hace vulnerable a una tenue jaqueca.

"Que insoportable" dije dedicándole esas palabras a ella, aun sabiendo que no eran perceptibles por sus oídos.

Apoye todo mi cuerpo en mi confortable cama, dejé escapar uno de esos suspiros que no encuentran final en tu boca, sino que en tus gestos. Cerré mis ojos y lentamente me fui dejando llevar por el cansancio.

Un constante ruido terminó por sacarme de lo que con certeza había sido un efímero dormir. Abrí mis ojos con pereza y seguramente mi rostro demostraba mi malestar por haber dejado el sueño.

Un poco más repuesta, comprendí que ese ruido provenía desde mi living. Se podía distinguir claramente que se trataban de dos voces femeninas conversando animadamente, un par de carcajadas por aquí y unas por allá. Y lo que en mi living se desarrollaba como una ferviente conversación, a mi habitación tan solo llegaba como voces inorgánicas imposibles de descifrar.

Apoyé mi espalda contra el respaldo de la cama, mientras mis manos cubrían completamente mi cara y la refregaban lentamente, ayudando a que mis ojos se acostumbraran a la luz. Miré inconscientemente hacia un costado, donde rápidamente comprobé que el reloj marcaba las 12:34 de la tarde, lo que me demostró que el sueño no había sido tan efímero como pensaba al principio. Saqué un rápido cálculo mental y llegué a la conclusión de que dormí aproximadamente tres horas. Junto al reloj descansaba sin preocupación aquella carta que Seleni me dejo y que tanto había evitado. La quede viendo fijamente, como intentando descifrar sus secretos sin tener que leerla, pero claramente eso era imposible. Me arme de valor y con un poco de dolor en mi abdomen por la reciente golpiza, logre alcanzarla y acercarla a mi cara.

Giré el sobre un par de veces, dubitativa aun si era el momento para comenzar a leer la carta de una suicida. Si bien Seleni nunca fue importante para mí, el trágico hecho en como terminó su vida me hacía sentir un verdadero sentimiento de compasión por su alma y seguramente por eso soy tan precavida.

Abrí el sobre por un costado, sin apuros pero con muchos nervios. Millones de posibilidades pasaban por mi cabeza, y por más que intentaba no pensar en lo que pudiera estar escrito, mi mente me ganaba la batalla. Las voces de las mujeres aun no cesaban en el living, ajenas a todos mis actos.

Al fin saqué el trozo de papel que contenía lo que quizás fueron sus últimas palabras, plasmadas ahora, en treinta centímetros.

En primera instancia no distinguí palabras, solo comprobé que las letras estaban alborotadas, sin duda las escribió con dificultad. En más de un lugar la tinta estaba algo corrida, quizás fueron las lágrimas que derramaba al escribir…. Un escalofrió se aprisionó de mi nuca y bajo sin apuros por mis hombros y mi espalda. Trague saliva y comencé a leer.

Himemiya…

¿Cómo comenzar una despedida sin retorno?. Es difícil, no sabes cuánto. Quizás esta carta nunca llegue a tus manos, aunque en estos momentos mantengo una agonizante esperanza de que así sea. Es curioso…. La esperanza mantiene viva a las personas, pero en mi caso es aquella esperanza la que me da fuerzas para tomar esta decisión.

Tampoco sé cuánto te importe, pero lo escribo de todas maneras. Mi vida ha sido un infierno desde que estúpidamente me ofrecí ser partícipe de los asquerosos y retorcidos pensamientos de Hemira. Que en su momento yo tan solo los vi como jugarretas de niñas malcriadas.

Empiezo mi último día sin ganas de nada, ella no me cree…. Mil veces le jure a Hemira que esto ocurriría conmigo. Yo misma me convencía de que mis palabras eran una simple y desesperada mentira, pero mírame ahora… acabaron siendo ciertas.

¡Es ella! Es mi peor conciencia, no sabes las veces que me ha culpado por todo lo que ha pasado. Y tiene tanta razón que no soy capaz de negarlo.

Me enamore de ti…. Lamentablemente nunca entendí el por qué, pero me enamore y eso es algo que Hemira nunca pudo comprender….

Perdóname…. Nunca quise causar tanto daño…. No sabía que todo esto acabaría destruyéndote la vida… ¡Como siento la muerte de tu madre!…. Creo que de todas las personas que conozco, tú eres una de las más bellas y no lo digo físicamente. Si bien tus ojos deslumbran a cualquiera por su belleza, es la transparencia de tu mirada la que logra alborotar a cualquier alma…. No pienses que soy una exagerada, tan solo una desesperada mujer que necesita hacerte saber… olvídalo.

Tú y Himeko nunca debieron haberse separado, ella te ama o te amaba ya no lo sé… lamento haber sido la asesina de tan bello amor….

Soñé que estaba muerta y que nadie lloraba…. ¿Cuán lejos estará la realidad? Sé que algunas personas se alegraran por mi muerte, será un peso menos en sus hombros. Pero ya no puedo ni con mis culpas ni con las de Hemira… quisiera contarte tantas verdades, pero si no lo hago, es por tu bien, por tu seguridad…. Pero recuerda esto por favor… Hemira es casi inofensiva cuando está sola, pero cuando tiene compañía…. No la provoques Himemiya, ella no es una buena persona y está rodeada de gente muy peligrosa… gente que odia tu apellido…. (Cuídate)

El paso del tiempo solo me duele, no encuentro salida en este laberinto. He notado la vergüenza al mirarme en el espejo…. Dile a Haruka que siempre la quise y que lo siento, ella fue una de las personas que siempre se preocupó por mí, pero dile también, que nadie me hubiese podido salvar. Algo se pudrió en mi…. Yo ya estaba muerta antes de hoy.

Aunque no creas que no tengo miedo de apretar el gatillo….. ¿Pero qué importa? Estoy sola, nadie escucha mis gritos, el silencio me molesta, tengo miedo de la nada… me reconforta saber que leerán mi escrito, que me pondrán atención…. No sabes cómo necesito eso… atención! que me presten atención!

Creo que en mis cortos años he llevado muchas cargas y ya es hora de deshacerme de ellas….

Espero que en el cielo haya sitio para mi…. ¡Dios! Parece todo una pesadilla, pero hoy sabré si es cierto que existe una vida después de la muerte.

No sé qué día es hoy, solo sé que es mi último atardecer…

Mi cuerpo al fin dejó de estremecerse… ¿Pero de que se trata todo esto? Fue la primera pregunta que me formule. Esta carta es absolutamente inconsecuente, no hay forma ni mucho menos un desarrollo claro de las ideas…. Apreté levemente el papel.

Pero es obvio, no puedo pedir elocuencia a alguien que está a punto de quitarse la vida… ¿Qué es eso de que hay gente peligrosa que odia mi apellido? De todo lo que escribió, es lo que más redundaba en mi cabeza. Esto parece un acertijo… ¿Y qué tiene que ver Hemira con ellos? ¿Quiénes son ellos?….

No sé cuánto tiempo me quede en la cama en modo automático, respiraba sin apreciar el aire, mire por muchos minutos un punto fijo con la mente casi en blanco. Esta carta no había dejado nada bueno… solo me lleno de más preocupaciones.

La doblé delicadamente y la introduje nuevamente en su sobre, para posteriormente depositarla en la mesa de noche.

Me incorporé hasta dejar que mis pies descalzos tocaran el suelo. Me levanté y caminé hasta el baño, necesitaba despejarme así que tomé una ducha, que sinceramente poco ayudo a mi nueva angustia.

Como mi intención no era tomar reposo, me puse unos vaqueros sencillos y una playera holgada, que para nada se veía mal, solo que contrastaba con lo refinado de mi armario.

Antes de salir de mi habitación, me acerque nuevamente a la carta…. "averiguare quien es esa gente" dije como si ese trozo de papel lograra escucharme "si todo eso es verdad, mi familia está en peligro y eso me preocupa mucho más que la estúpida de Hemira"…. No iba a permitir que nadie tocara a mi padre o a Michiru…

Guardé la carta en un bolsillo de mi pantalón y salí de mi habitación, no sin antes tomar unos lentes de sol, que me servirían para tapar en parte, los moretones de mi cara.

Una vez en el living de mi departamento, las protagonistas de tan animada conversación cesaron ante mi presencia y me quedaron observando, hasta que al fin rompí el silencio.

¿Cómo estas Shizuma? – le pregunté amablemente, mientras caminaba hasta ella

Bien ¿y tú? – preguntó ella confundida

Mucho mejor que ayer – le dije sonriendo

Esa es una muy buena noticia – respondió

Muchas gracias por haberme llevado a la clínica – comencé a darle mis agradecimientos pero ella me interrumpió antes de que pudiera acabar

Descuida Himemiya, no tienes que agradecer lo haría nuevamente sin pensarlo – dijo de manera muy sincera

Solo dime Chikane por favor – le pedí amablemente, sin recordar exactamente si ya lo había hecho antes

Claro….

¿Qué haces de pie? – preguntó de manera fría Rebecca

Debo salir – le contesté envuelta en el extraño transe que me provoco leer la carta

¡Estás loca! – alegó Rebecca inmediatamente – de aquí tú no te mueves, no al menos hasta que llegue Michiru

¿Dónde está mi prima? – pregunté algo preocupada al notar su ausencia

Acaba de llamar, dijo que llegaría con comida – anunció Shizuma

Entiendo – dije suave y relajando cada parte de mi cuerpo al saberla a salvo – de todas formas no podre esperarla, díganle que llegaré temprano – les pedí mientras me acercaba a la puerta de salida

¡Espera un momento Chikane! – Rebecca me alcanzó por el brazo justo antes de salir, lo que hizo que nuestros cuerpos quedaran de frente y a una distancia considerablemente cercana. Sin saber por qué, mi cuerpo comenzó a sudar helado, sentir su aroma chocar en mi cara me provoco un ligero mareo que rápidamente reprimí. – ni siquiera has tomado tu medicina – terminó su frase atrapada en mi mirada, por un segundo juré haber visto en sus ojos algo más que una simple responsabilidad por mí.

Solo dile a mi prima que estaré en casa antes de la cena – respondí con algo de rudeza para que ésta me soltara y así lo hizo.

Si mi familia estaba en peligro tenía que hacer algo al respecto y sabía exactamente a quien recurrir. Por eso no quería esperar más, la carta era mi única pista y aunque todo está perfectamente, no quiero esperar a que suceda una tragedia.

HIMEKO.

No es necesario señor Sutsako – le dije apenas me di cuenta de cuál era su intención

Ah, pues claro que si – dijo el de manera testaruda – para mi es todo un honor llevarla a su empresa o a su domicilio

De verdad que no es necesario – insistí yo absolutamente incomoda por su presencia – es que en realidad, no iré a ninguno de esos lugares ahora – terminé por decirle la verdad como último recurso

Señorita Himeko, no me haga un desaire por favor– me pidió sin lograr convencerme un momento siquiera

Lo siento mucho, pero no – dije haciendo una pequeña reverencia

Señor, su vehículo – dijo el amable botones del lujoso hotel donde terminamos haciendo la reunión. Momento oportuno para lograr escabullirme entre la gente que entraba y salía del lugar, logrando alegremente alcanzar un taxi.

Ya en el taxi logré soltar un gran suspiro de alivio, al fin me estaba alejando de la insoportable presencia de Sutsako. Aunque intente desesperadamente mostrarle el futuro proyecto que podía ofrecerle, el insistía en hablar de cosas personales. Me contó que su mujer lo abandono por irse con otro hombre y que sus hijos no le hablan, por un momento pensé que él estaba apelando a mi lastima. Por otros momentos sentía que se me insinuaba descaradamente….

Señorita ¿dónde desea ir? – me preguntó el taxista al parecer por segunda vez

Lléveme a…. – dude un minuto en responder – no, no. – dije desechando una idea en voz alta – mejor lléveme al condominio Sevans por favor – le dije al fin, estaba completamente decidida ir hasta el departamento de Chikane para visitarla

Como guste – dijo el mirándome algo extrañado.

Al tiempo de andar, mi aparato celular comenzó a sonar.

¿Diga?

Himeko… ¿Dónde estás? – me preguntó Gina

En un taxi – dije rápidamente

Quería saber si aún estas enojada conmigo – su voz sonaba acongojada lo que logro hacerme sentir mal

No Gina, no te preocupes…. Cuando llegue a casa seguimos hablando

Pero Himeko – intentó decir algo, pero justo en ese momento vi como Chikane se dirigía a su automóvil

Por favor deténgase aquí – le pedí al chofer e interrumpí la conversación con Gina – Luego hablamos – le dije antes de colgar la llamada. Rápidamente saque un billete de mi billetera y se lo alcance al taxista – quédese con el vuelto – dije y salí casi corriendo del automóvil

Una vez en la calle, corrí a toda velocidad pero cuando me di cuenta de que mi velocidad no alcanzaría a Chikane antes de que ésta abordara su automóvil, me decidí por ocupar mi voz.

CHIKANEEEE – le grité haciendo que ella se volteara inmediatamente, mirando hacia todas direcciones hasta dar conmigo. Vi como hizo una mueca de malestar, pero aun así esperó hasta que llegara a su lado

¿Qué haces aquí? – me preguntó fríamente haciendo que nuevamente luchara por contener mis lagrimas

Vine para saber cómo te encontrabas – le respondí mientras intentaba descifrar su mirada que se mantenía oculta por sus anteojos negros

Perfectamente, gracias – dijo abriendo la puerta de su automóvil para retirarse

Espera, por favor Chikane – le pedí impidiendo que cerrara la puerta tras de si

Himeko, ahora no tengo tiempo para hablar contigo – me contestó sin siquiera levantar la cara

Chikane … por favor – dije hincándome a su lado, quedando entre la puerta y el asiento – solo quiero estar un momento contigo – sin saber cómo, esas palabras salieron de mi boca. Ella me miro a través de sus oscuros anteojos por un largo momento, hasta que de pronto habló

Sube – fue lo único que dijo y lo que me bastó para correr hasta el lado del copiloto

Gracias – le dije una vez estuve sentada a su lado

¿Tienes algo que hacer por la tarde, Himeko? – me preguntó de manera curiosa

Algo que hacer – repetí confundida

Si, algo que hacer – afirmó ella

No….- le respondí confundida

Perfecto – prendió el motor del automóvil – porque pasaremos el día juntas – dijo sonriendo abiertamente. Mientras yo no pude distinguir si esa sonrisa era algo bueno o malo

No quise decir nada, eso significaría que podría arruinar el momento. Así que lo más sensato era permanecer en silencio. Chikane tampoco hablaba de nada, solo iba concentrada en la carretera. Yo estaba consiente que cada vez nos alejábamos más y más de la capital, pero en realidad no me interesaba donde me estaba llevando, lo único que me importaba era que estaba a su lado y aunque ya nada era como antes, su presencia embalsamaba mis heridas.

Luego de una hora y media más o menos de viaje, Chikane estaciono su automóvil en una antigua pero gigantesca cabaña junto a un bellísimo lago.

Llegamos – dijo apagando el motor del automóvil y bajándose de éste. Mientras yo me quede congelada mirando la belleza del lugar, de pronto el sonido de la puerta junto a mí abriéndose me obligo mirar hacia mi izquierda. – Si es tan amable señorita kurusugawa – dijo Chikane ofreciéndome su mano para ayudarme a bajar de su automóvil. Solo con ese pequeño gesto, me recordó que nunca más volvería a amar a alguien así como la amo a ella. Y como en un sueño mágico, acepte su invitación y bajar del automóvil. Delicadamente me alzó hasta quedar frente a frente, donde sin previo aviso me besó sutilmente en la frente, obligándome a rogar que mi cuerpo se mantuviera en pie junto a ella. ¿pero de donde venía tanta amabilidad de su parte hacia mí? ¿y tan repentinamente? Me pregunté sumergida en su aroma, pero sabía que la respuesta podría ser muy dolorosa…. Así que solamente me deje llevar – ¿tienes hambre? – me preguntó y fue en ese momento en que me di cuenta que ella me llevaba de la mano caminando hacia el interior de aquella cabaña

…. No …. – dije completamente nerviosa por su presencia

¿Ya has comido entonces? – volvió a preguntar, sin rastros de frialdad en su voz

Si… hace algunas horas – sentía ganas de llorar, de gritar, de buscar explicaciones, pero la exquisita sensación de estar junto a ella era mucho más fuerte

Que lastima, tendré que comer sola – dijo caminado hasta lo que seguramente sería la cocina del lugar.

Una vez quede sola en aquella cabaña comencé a recorrerla con la vista, el lugar era sumamente amplio y acogedor. Olía como ningún otro lugar, a noble madera, unos largos sillones blancos y con bordes de roble adornaban el lugar, rodeando a una pequeña mesa de centro hecha al parecer de mármol negro. En la pared habían colgadas pinturas de diferentes artistas reconocidos mundialmente, y uno que otro retrato de la familia. Un gran ventanal ocupaba toda una pared, que daba justo hacia un pequeño puerto hecho a mano, para poder disfrutar de los ocasos junto al lago. A unos metros del ventanal un largo pasillo, guardaba en su interior innumerables puertas, lo que serían sin duda alguna las habitaciones y cuartos de baño.

Himeko acompáñame mientras cocino – me pidió Chikane desde la cocina congelándome el alma, pero como fiel perro fui al llamado de su amo. Junto antes de llegar a su lado mi celular comenzó a sonar. Ella se giró para mirarme y por primera vez en todo este rato, logre verla sin sus anteojos. Enseguida se me apretó el pecho al ver como tenía su cara, me odio enormemente por no haber llegado a tiempo y haber evitado que Gina se desquitara con Chikane, por algo que ella no había cometido – ¿no vas a contestar? – me preguntó. Saque el celular de mi bolsillo y lo mire apretándolo fuertemente con mis manos.

No… - dije apagando el aparato – no quiero que nada arruine este día – confesé enrojecida por la timidez

Por un momento pensé en arrojar tu celular por la ventana – dijo sonriendo antes de girarse para seguir cocinando algo que a toda vista era ligero. Pero yo comprendí de inmediato sus palabras. Ella estaba haciendo alusión a la vez en que yo lance mi celular por la ventana, terminando de algún modo con Haruka por esa acción.

¿Qué vas a cocinar? – le pregunté para intentar apaciguar mis ansias de arrojarme a sus brazos

¿se te abrió el apetito rubia? – me preguntó curiosamente

No me gusta que me digas así – le dije sin siquiera pensar

Disculpa Himeko – dijo ella inmediatamente. Mientras que yo intentaba anclar nuevamente mi mandíbula a mi cara, la sorpresa de escuchar a Chikane pidiéndome disculpas fue otro gesto mágico

No quiero que comas sola – dije para seguir con la conversación

¿Y dónde comiste tú? – me preguntó amablemente

Tuve que comer con el señor Sutsako – dije sin poder disimular mi enfado

¿Cómo?! – dijo ella algo molesta lo que rápidamente me asustó – disculpa no quise gritarte – se excusó inmediatamente al ver mi cara – pero es que ese viejo es un depravado

Si, lo sé… pero tuve que juntarme con él para conversar sobre el proyecto que le estamos ofreciendo

Ahora recuerdo que tú y yo somos competencia – me dijo casi ironizando por el momento en el que estábamos

Es algo muy extraño – le dije sin poder aguantar la risa

Me encanta cuando sonríes – de la nada dejo de preparar la comida y me apego a su cuerpo, provocando que rápidamente mi piel y todo mi ser reaccionaran a su contacto – te ilumina la cara de una manera muy tentadora – dijo chocando su aliento de menta a mi enrojecido rostro, mientras un pequeño ardor cálido comenzaba en mi intimidad

Chikane… yo….

No descuida – ella se apartó suavemente de mi lado, mientras yo comenzaba a maldecir por tenerla nuevamente a más de veinte centímetros de distancia – no haremos nada que tú no quieras, de todas formas no quiero otra golpiza – dijo riéndose de la situación con Gina

Todo fue un mal entendido Chikane – le dije desesperadamente – Gina pensó que tú me …

¿Que yo que Himeko?

Que tú me habías golpeado – le conteste indicando la herida en mi labio

Tu gorila sí que es paranoica – sirvió algo de ensaladas en un plato junto con un pedazo de carne. En aquella cocina se encontraba una gran mesa que funcionaba como comedor

Lo siento mucho Chikane… yo nunca hubiese querido que todo terminara así

¿Lo dices por lo de anoche o lo dices por lo nuestro? – preguntó sin un dejo de malestar en su voz, lo que sin duda me descolocaba mucho más que su manera cruel de tratarme

Creo que por la dos … - confesé apenada

Himeko…

Dime Chikane – ella dejo su plato preparado en la mesa y se acercó nuevamente a mí, haciendo que mi cuerpo se pusiera rígido inmediatamente

Quiero pedirte algo – enseguida mis ojos se abrieron por la sorpresa

Lo que quieras – le conteste mientras me sumergía en sus zafiros

Que por lo que dure nuestras estadía aquí, me sonrías más seguido – si bien no sabía lo que Chikane me pediría, su confesión me dejo atónita. Ella solo me estaba pidiendo que le sonriera … - ¿se puede? – preguntó al ver que yo no contestaba

Claro, claro – dije sonriendo inmediatamente llena de alegría

Gracias – dijo volviendo a la mesa para comer.

MICHIRU.

Yo sé que todo esto te puede sonar extraño y hasta algo enfermo, pero por favor créeme – Haruka me pedía que creyera en ella desesperadamente, mientras yo tomaba de mi café tranquilamente

¿Y por qué me lo cuentas a mí? – le pregunté mirándola a los ojos. Por alguna razón esta mujer lograba doblegar cualquier sentimiento en mi

Porque eres su prima – dijo rápidamente, mientras sus mejillas se colocaban coloradas

¿Y como pretendes que confié en ti, después de todo lo que le has hecho a Chikane? –necesitaba desesperadamente que Haruka me diera una buena excusa para confiar en ella

Sé que cometí grabes errores – ella bajo la mirada – y no sabes cómo lo estoy pagando en estos momentos, y una manera de reivindicar el daño que le hice a tu prima es advirtiéndole del peligro que corre.

Pudiste haber hablado con ella directamente, no entiendo porque me seguiste toda la mañana – ella enseguida se puso más colorada aun. Por poco y deja caer la taza de café al suelo

Himemiya no me escucharía – fue lo primero que dijo pero sin convencimiento

¿Y cómo supiste que yo si te escucharía?

Tenía la esperanza de que lo hicieras – por primera vez en mucho tiempo volvió a mirarme a los ojos y su sinceridad me estremeció el alma

Seré clara contigo Haruka – le dije algo ruda, para intentar controlar mis sentimientos – no me preguntes por qué, pero sin que me digas nada, yo en ti confió. Apenas te vi sentí algo muy especial, una conexión que nunca había logrado con nadie…. Y eso me encantó

A mí me pasa lo mismo contigo Michiru – dijo ella con los ojos iluminados

Pero cuando mi prima me contó lo que tú le habías hecho, todo lo que sentía por ti, esa atmosfera especial, solo me asustó… y me sigue atemorizando

¿Qué puedo hacer contra eso?…. – dijo ella notoriamente apenada y el verla así me molestaba o más bien me dolía

Puedes cambiarlo, si me demuestras que confiar en ti no será una equivocación – dije sin pensar, solo sintiendo

¿Me darías una oportunidad? – preguntó nuevamente ilusionada

Una oportunidad…. ¿para qué? – aunque me sentí estúpida preguntándole eso, quería que me aclarara que oportunidad me pedía

La oportunidad para… - ella trago saliva – para demostrarte que puedes confiar en mi – y aunque sus palabras me aliviaron al notar su determinación, también me decepcionaron… ¿Qué se supone que me tenía que pedir? ¿Qué le diera una oportunidad para ganarse mi corazón? …. Definitivamente la falta de sueño estaba causándome alucinaciones

Muy bien – dije parándome rápidamente de la mesa y ella hizo lo mismo en el acto – te daré la oportunidad que me estas pidiendo Haruka… no me defraudes

¿Ya te vas? – preguntó desilusionada

Debo ir a ver a Chikane, se me hizo tarde – dije evitando mirarla a los ojos por primera vez

Entiendo…

Puedes llamarme cuando gustes – le dije antes de retirarme, porque desesperadamente quería hacerle saber que nos deberíamos encontrar nuevamente

SHIZUMA.

Si sigues caminando así, terminaras haciendo un orificio en el suelo – le dije de manera graciosa a Rebecca quien estaba notoriamente ansiosa

Han pasado casi dos horas – dijo ella indicando el reloj en la pared – y aun no llega Chikane ni Michiru

Deberías preocuparte cuando llegué Michiru y no encuentre a Chikane

De seguro Michiru me matara – dijo ella casi maldiciéndose

Claro que no, Michiru no es así. Estoy segura que se enojara, pero con Chikane – le dije para intentar tranquilizarla

Eso espero

Te lo aseguro

¿Cómo conoces a Michiru? – me preguntó al notar mi seguridad en las palabras

Es una larga y hermosa historia

¿romántica? – preguntó entusiasmada

Si, romántica – le dije recordando el pasado

¡Por favor, cuéntamela! – me pidió como una pequeña pide un cuento a sus padres – me encantan las historias de amor

Pero esta no tuvo un final feliz – le dije intentando ocultar el dolor que aún me causa recordarlo

No me importa – dijo ella inmediatamente.

Ok, como gustes. – dije yo mientras ella volvía a tomar asiento mirándome fijamente.

Hace muchos años, cuando Michiru y yo solamente teníamos diez años comenzó todo. Coincidimos en la escuela y sin darnos cuenta nos hicimos las mejores amigas que pudieron existir. Con el paso del tiempo fuimos creciendo y poco a poco dejamos de lado los osos de peluche y las historias fantásticas para comenzar a escuchar hermosas historias de amor y explorar la vida de la adolescencia.

Éramos las chicas más populares de toda la escuela, decenas de cartas nos llegaban cada día firmadas por diferentes enamorados, algunos ya conocidos por nosotras. Nos encontrábamos en una etapa de descubrimiento.

Hasta que a los catorce años, Michiru acepto ser conquistada por uno de los tantos enamorados. Un chico muy apuesto y elegante, creo que cualquiera hubiese hecho lo mismo que ella, pero fue su decisión la que cambio por completo nuestras vidas.

Al principio pensé que solo se trataba de celos de amigas, ella cada día compartía menos conmigo y más con su enamorado. Verla feliz paseando de la mano con ese chico me rompía el corazón. Pero debía callar, porque a pesar de todo, lo último que quería era distanciarme de ella.

¿pero cuando te diste cuenta de que la amabas? – me preguntó Rebecca

Fue en una fiesta…. De esas fiestas en las que no existen alcohol, porque los padres se encuentran recibiendo a sus hijos en la entrada. La vi bailar junto a él, como si no existiera nadie más en el mundo que ellos dos. Todos mis compañeros comenzaron a vociferar su amor y a molestarlos, algo muy romántico para la edad…. Pero fue en ese momento en que supe por primera vez que era sentir celos….

¿Y le dijiste la verdad?

Claro que no. Salí corriendo de ese lugar y me fui a llorar sola en algún lugar que ahora no recuerdo. Nada cambio, todo seguía tal cual, ella cada día mas enamorada y el cada día más cerca de lo que yo tanto amaba. Solo que ahora estaba consiente de mis sentimientos por ella…. Y eso le ponía una cuota de depresión más a mi vida.

¿tan mal te sentías al no ser correspondida?

Me dolía, no sabes cuánto. Aun al recordar siento vestigios de ese dolor. Pero lo que más me atormentaba era que me había enamorado de mi mejor amiga y no, de mi mejor amigo como mandaba la sociedad…. Me sentía sola en un mundo extraño, pensaba que era la única a la que le sucedían estas cosas.

¿De verdad?

Claro. Pero cuando cumplimos los quince años alguien cambio todo. Una simple mujer que solo tuvo un papel extra en esta historia.

¿Quién?

Era una compañera, no compartíamos la misma clase, pero si algunos talleres. Ella fue la primera mujer que me declaro su amor, a través de una carta. Y esa fue la vez en que supe que había más personas como yo.

Pero a los catorce años ya deberías haber sabido que en el mundo existen las diferencias de todo tipo – dijo Rebecca casi incrédula de mi historia

No para alguien quien tiene a todo su mando materializado en una sola persona.

¿entonces qué fue lo que pasó….?

Michiru un día llegó a mi casa, y sin querer leyó aquella carta. Yo la sorprendí en el acto y fue un momento bastante incómodo. Recuerdo que ella miraba el papel atónita, como si todo se tratara de una mala broma.

FLASB

¡No leas eso! – le dije con algo de desesperación, pero ya era demasiado tarde

¿Qué es esto? – me preguntó aterrada

Es una carta – le dije nerviosamente – de una chica

Pero… cómo pudiste! – me reclamó

No es mi culpa, yo no hice nada, te juro que nunca he hecho nada – dije intentando defenderme.

Claro que es tu culpa!... tu recibes cartas de mujeres – dijo con algo de desprecio

No… no pienses mal de mí, Michiru – dije casi llorando al ver como ella me rechazaba

Olvídalo – me gritó y salió corriendo de mi casa

FB

¿Michiru te rechazo por haber aceptado una carta lésbica? – Rebecca no entraba en su asombro

Como lo oyes. Ella, simplemente se alejó de mí. Fueron los meses más horribles que pasé. Ella no me hablaba, solo me ignoraba y cuando nuestras miradas se cruzaban solo me hacía desprecios. No hubo noche en que no llorara por ella y por el recuerdo de haberla tenido como amiga

¿Qué pasó con la otra chica?

¿Con cuál? – la mire extrañada

¡La que te mando la carta!

Ah sí, ella. Pues como Michiru se alejó de mi yo tomé la determinación de comenzar a experimentar ese mundo tan extraño y desconocido para mí. Así que le di y me di una oportunidad con aquella chica. En realidad nunca nos besamos, pero si caminábamos de la mano y nos abrazábamos por el colegio, era algo muy infantil pero a la vez muy romántico.

¿Y Michiru?

Ella cada día me miraba con más odio y desprecio. Sin darme cuenta me comencé a acostumbrar a sus desaires y a su ausencia. Pero así como un día se fue de mi casa, un día regresó. Yo estaba en mi habitación escuchando música y mirando el interesante color blanco de mi techo, cuando de pronto alguien irrumpió en mi habitación.

FLASH B.

¡Michiru! – dije sorprendida al verla entrar en mi habitación y cerrar la puerta tras ella. De inmediato me incorpore de la cama

Necesitamos hablar – dijo ella enfurecida

¿Te puedo ayudar en algo? – le pregunté disimulando los latidos de mi corazón

Si, necesito que me saques de una duda… una que no me deja dormir hace años

¿Una duda?... – yo la mire extrañada, sinceramente no sabía a qué se refería pero solo pensé en una cosa – si me quieres preguntar si soy lesbiana te digo de inmediato que mi respuesta es… - pero antes de poder decirle nada, ella se lanzó hacia mí y me enmudeció con el beso más desesperado que recuerdo, uno que guardaba añoranzas, amor, delirio, pena, necesidad. Luchando por no caer llorando al suelo tras la alegría del momento, seguí el ritmo de sus labios, suaves y tersos, un beso que estuvo a punto de matarme, pero que al fin termino reviviéndome.

Creo que ya no tengo dudas – dijo de manera seria una vez que se separó de mí y llegó hasta la puerta de mi habitación con una clara intención de irse.

¿Cuál era tu duda? – le pregunté sin poder evitar soltar algunas lágrimas, ella al verme sonrió

Saber que sientes por mí y que siento yo por ti – dijo abriendo la puerta

¿Te vas? – casi lo pronuncie retóricamente

Si… iré a terminar una estúpida relación, porque quiero volver a besarte y sentir que solo te pertenezco a ti.

FB

No puede ser! ¿Michiru dijo eso? – Rebecca cada vez estaba más emocionada con la historia

Si… ese día me convirtió en la mujer más feliz del mundo. Luego de ello vivimos durante dos meses el romance más intenso y puro que he tenido. Fue con ella que descubrí todo lo que faltaba, mi cuerpo su cuerpo, cuanto podía llegar a querer, con tan solo quince años….

¿Por qué se separaron? – preguntó apenada

Nunca nos separamos…. Más bien nos separaron a la fuerza. Fue su tío, el padre de Chikane, quien encontró una de mis cartas en las cosas de Michiru, no pudo soportar la idea de que un miembro de su familia tuviese otra tendencia sexual y fue por eso que mandaron a Michiru a Alemania, cortando así la historia más maravillosa de amor que había tenido hasta ese entonces

Espera un segundo – dijo Rebecca algo confundida – ¿el padre de Chikane ahora lo acepta?

No lo sé…. No volví a saber más de su vida hasta ahora. Pero supongo que si

Que linda historia….

Lástima que tuvo un mal final – confesé

Pero aún puede ser tiempo, quizás terminen juntas! – dijo entusiasmada

Lo dudo mucho. – respondí inmediatamente – ahora tengo a mi lado a otra maravillosa mujer, una que me enseño a volver a amar y con la cual sueño estar hasta la muerte – le dije mostrándole mi mano y en ella, el anillo de matrimonio

¡estas casada! – exclamó sorprendida

Si – dije riendo – pero el primer amor nunca se olvida, es tan puro y mágico

Eso no lo sé… nunca me he enamorado – Rebecca dijo de manera relajada

A todos nos llega la hora y tú no serás la excepción

HIMEKO.

Es un lago muy hermoso – le comenté una vez estuvimos fuera, frente a las aguas tranquilas y pacientes.

También es muy cálido, deberías bañarte – dijo Chikane mirando las aguas, mientras tomaba asiento en una mecedora.

¿Qué? ¿Qué?! – exclamé sorprendida, casi ahogándome con mi propia voz

¿Acaso no sabes nadar? – me preguntó tranquilamente, casi en ironía

Claro que se nadar…. Es solo que no tengo traje de baño y ya casi está oscureciendo – no pude evitar ruborizarme mientras le decía esas palabras, pero ella solo sonrió sin quitar su vista del atardecer

Cuando era niña, solía bañarme de noche junto a la luna llena…. Son momentos a los que me gustaría volver – ella suspiró y yo lentamente me senté junto a ella en otra silla.

Debiste haber sido muy inquieta de pequeña – dije asegurando, mientras el solo hecho de imaginarla se me hacia una ternura

Creo que fui como cualquier niña…. Muy curiosa… - como no supe que más decirle, decidí quedarme en silencio hasta que ella volviera a hablar, pero no lo hizo.

Nos quedamos ahí, mirando como el sol se perdía tras unas montañas y el brillo plateado de la luna comenzaba a bañar los suelos. Los grillos nos mantenían conscientes de que aun seguíamos en la tierra y de que no se trataba de un sueño.

Toda la tarde Chikane se ha comportado extrañamente amable conmigo, no me ha recriminado nada, me escucha pero habla poco… yo también hablo poco. Es incomodo, sé perfectamente que esto que está sucediendo, acabará en algún momento, y ella volverá a ser la misma conmigo, por eso y aunque no quiera, me mantengo a la defensiva, aunque de manera muy perezosa.

Al cabo de casi una hora en silencio, y cuando ya la luna alcanzó su máxima expresión en el cielo, Chikane volvió a hablar.

Bueno Himeko…. Creo que es muy tarde para irnos, lo mejor será que pasemos la noche aquí y mañana volvamos temprano – en su voz no había rastros de nervios ni ansiedad. Mientras que en mi interior la idea de pasar juntas una noche, en este maravilloso lugar me hacía delirar.

Es..está bien – dije llena de ilusión. Aunque una parte de mí no quisiera admitirlo, el solo imaginar que estaría junto a ella, me provocaba un calor corporal difícil de controlar.

Me iré a la cama – lentamente se puso de pie y me miro directamente a los ojos – dentro hay muchas habitaciones, elige la que quieras… yo necesito descansar – tomó delicadamente mi mano y posó sus labios en ella – buenas noches – me dijo en un susurró que marcó el inicio de mi discordia.

¿De qué venia todo esto?... ella, que lo único que ha hecho desde que nos volvimos a encontrar, es solo mirarme cual si fuera un objeto sexual, hoy me "secuestró", me trajo a un lugar perdido en la naturaleza. Donde no ha hecho, sino que alagarme y sonreírme toda la tarde, besar mi frente, abrazarme y respetarme por momentos, absurdamente…. ¿Me esta insinuando que entre nosotras no pasará nada? ¿Qué puedo elegir un cuarto y que debo esperar pacientemente hasta que amanezca? ¿aun sabiendo que ella duerme a metros de mí?

Definitivamente la prefiero furiosa y descortés, sin compasión por mi… al menos sé lo que me espera cuando ella esta así, pero de esta manera solo me descoloca y me hace desvariar… pero como siempre, me quedo callada y acepto lo que ella me pida.

Muy enojada conmigo misma y con ella por tentarme de esta manera me fui "dormir", eligiendo completamente al azar una habitación. En ella había tan solo una cama y muebles viejos.

"Será solo una noche" …. Me repetía una y otra vez…. "debes acostarte y dormir"…. "Chikane ya está durmiendo"….

Y eso hice, o al menos lo intente, juro que lo intente. Pero al poco tiempo me di cuenta de que no lograría dormir, las ganas de ir con Chikane no me dejaban en paz. Y si le sumamos a eso que mi mente, justo en esos momentos, comenzó a recordar nuestros encuentros íntimos…. Terminé siendo esclava de mi cuerpo y dejando de lado toda sensatez.

Lentamente comencé a recorrer el pasillo, con el corazón en la mano, quería desesperadamente encontrar luego la habitación de Chikane, estúpida idea si tengo en cuenta que no sabía que le iba decir exactamente. La suerte me acompañó recién en la tercera puerta, como si se tratara de un juego de televisión. Allí estaba ella, durmiendo como si nada importara en el mundo, insinuando peligrosamente sus piernas por sobre las sabanas, mientras su pecho mantenía un ritmo perfecto de respiración, que me permitía contemplarla con admiración.

Me acerque lentamente, mordiendo mis labios cada vez que la madera crujía a mis pies. Me imagine entrando a su cama, para despertarla complaciendo mis deseos. Quería besarla, por todos lados, solo necesitaba sentirla aquí, en el lugar que más la necesita en esta noche, en mi intimidad. Recordaba sus quejidos y sus movimientos y eso solo avivaba el fuego. Mi respiración se tornó pesada y alborotada, mis manos rozaban mi propio abdomen, como intentando calmar mi deseo… era un hecho, me encontraba absolutamente sumergida por la necesidad de hacerle el amor, estaba ardiendo, mientras mis ojos miraban su feminidad cubierta por aquel pijama tan excitante…

"Pero que haces Himeko… tú no eres así"…. Una salvadora voz vino de lo más profundo de mi conciencia a regalarme un poco de cordura. Me di unos cuantos palmetazos en la frente, intentando borrar cada pervertido pensamiento y me retiré de la habitación en la misma forma en que llegué…. En completo silencio.

Que la cordura hubiese llegado a mí en ultima hora, no quería decir que el calor en mi cuerpo hubiese desaparecido, y así como por instinto me deje llevar hasta aquel lago…. Perfecto amigo para apaciguar mi deseo.

Me desnudé completamente antes de entrar en sus aguas y dejarme bañar por el alivio de saberme alejada de mi tentación. Hundí mi cabeza para enfriarla y lentamente comencé a relajar el cuerpo, sin darme cuenta olvide por completo el por qué había llegado hasta aquí y me deje llevar por la exquisita sensación del nado.

No es recomendable estar tanto tiempo en el agua – la voz de Chikane irrumpió en mis oídos como la peor de las noticias…. Yo desnuda y en su lago….

¡CHIAKE! – me giré sorprendida, cubriendo mis pechos con las manos y agradeciendo que el nivel del agua estuviese casi al nivel de mi ombligo

Lo siento pero no pude evitar espiarte – confesó mirándome con lujuria, tal cual como yo lo había deseado hace unos instantes… pero esta vez comencé a temblar, sentir como domina mi cuerpo me hace recordar cuan débil y frágil soy ante ella.

Gírate por favor – le pedí avergonzada, mientras me esforzaba por mantenerle la mirada

¿Pero por qué? – preguntó delicadamente

¡Porque quiero salir del agua y ponerme la ropa! – le dije casi gritando por la vergüenza

Pero Himeko…. – intento refutar, pero luego se quedó en silencio – Como quieras… - ella simplemente se giró y yo aproveche para salir del agua, mientras mis pies hacían el característico ruido de "pies mojados" en la madera, corriendo por alcanzar las prendas que abandoné

No te gires aun – quise advertir, pero ella ya estaba mirando fijamente. Me quede estática, pensé en agacharme y recoger las prendas, pero no pude. Ella se acercó a mí, posó delicadamente las palmas de sus manos en mis caderas, que de inmediato reconocieron su calidez. Me apego suavemente hasta su cuerpo y comenzó a acercarse en vaivenes a mi boca, dejándome el alama perdida en su voluntad.

Estas hermosa – me susurro entre tanto, mientras mi cuerpo le decía abiertamente que me hiciera el amor, pero mi conciencia me advertía que esto no estaba bien.

Chikane… no por favor…. – suplique estúpidamente, porque más bien sonaba a un ruego diciendo "no te apartes de mí"

Solo por esta noche, déjame pensar que sigues siendo mía…– dijo antes de clavar sus labios en los míos y terminar por derrumbar cualquier delgada barrera en mi interior. Y ahí estaba yo, nuevamente siendo de ella, nuevamente entregándome sin sensatez, sufriendo al saber que esto debería acabar, pero sabiendo que es mí droga personal, la cual necesito consumir cada cierto tiempo….

MICHIRU.

¡Chikane tendrá que escucharme! – dije molesta de ver que aún no llegaba a casa

Lo siento Michiru, pero no pude hacer nada – se excusó inmediatamente Rebecca

No te preocupes, no es tu culpa – le dije un poco más calmada

Yo debo irme – anunció Shizuma mirando su reloj – pero ya sabes Michiru, cualquier cosa que necesites, me llamas, no importa la hora

Gracias Shizuma – le respondí abrasándola fuertemente – sé que siempre puedo confiar en ti.

Buenas noches Rebecca, un gusto conocerte – se despidió de ella amablemente.

NAGISA.

Justó cuando estaba dispuesta para ir a la ducha, alguien llamó a la puerta. Se me hizo inevitable no comprobar la hora. Era extremadamente tarde, Shizuma me llamó para avisar su retraso, ¿entonces quién es?

Con mucha curiosidad me acerque a la puerta y la abrí lentamente. Inmediatamente sentí la suave pero fría brisa golpear mi cara y junto con ella, unos iluminados ojos verdes clavados en mí.

¡Gina! – exclamé sorprendida pero saludando

Disculpa que venga a esta hora Nagisa, pero quería saber… ¿Himeko está contigo por casualidad? – preguntó notoriamente preocupada

No… ¿algo anda mal? – le pregunté asustada al ver su rostro

Lo que pasa es que no sé nada de Himeko, su celular está apagado y ya es muy tarde – dijo mirando su reloj

Pasa por favor Gina – le dije abriendo aún más la puerta de mi casa

No, no… iré a buscarla a otro lugar, pero por favor, si sabes algo de ella avísame – pidió casi suplicando

Claro Gina, tú también, me has dejado muy preocupada – le respondí

Te avisaré – prometió antes de retirarse y dejarme muy angustiada.

MICHIRU.

Ya es muy tarde, ¿por qué no te quedas esta noche? – le pregunté a Gina, al notar lo cansada que estaba en el sillón.

No, es mejor que duerma en el Hotel – dijo refregándose los ojos

Pero Rebecca, ya es muy tarde…. Es peligroso que tomes un taxi a estas horas – le dije preocupada

Está bien – ella suspiró – solo porque no te quiero dejar sola

Gracias – le dije tomando su mano amigablemente – ve a dormir – le indiqué

No tengo pijama – dijo inmediatamente.

Mira, ve a la habitación de Chikane y duerme en su cama, por el pijama no te preocupes. Yo te presto uno – acaricie su frente mientras le decía esto

¡NOOO! – dijo ella inmediatamente, casi pálida

Bueno, entonces sácale un pijama a Chikane – le contesté tranquilamente

No me entiendes. No quiero dormir en la cama de tu prima – refunfuño

Pero… ¿por qué no? – le pregunté descolocada

Como que ¿por qué? – dijo nerviosamente – porque tu prima puede llegar en cualquier momento

Yo estaré despierta para ese entonces y le diré que duerma conmigo – le respondí

Pero seguramente se molestara al saber que alguien está ocupando su cama

No descuida, solo me verá la cara y no será capaz de contradecirme nada – yo mientras tanto la empujaba delicadamente hasta la habitación de Chikane – esta cama es mucho más cómoda que la mía, si quieres puedes tomar una ducha – le indique el baño personal de Chikane – y ahí tienes toallas y lo que quieras – dije mirando un mueble.

Pero Michiru….

Rebecca no te preocupes, tu solo descansa – dije antes de dejarla sola en la habitación. Fui directamente a la mía, tomé un pijama y volví para prestárselo a ella.

REBECCA.

Por alguna razón estar en esta habitación me hacía sentir extremadamente incomoda, pero al mismo tiempo causaba extraños sentimientos en mí, sentimientos que aceleraban mi corazón… quizás era por el peculiar aroma que podía respirar…. Ese aroma que me transporta a un lugar mágico, un aroma que me tranquiliza….

Luego de tomar un baño, me puse el pijama de Michiru, agradecida de que me quedara casi perfecto, me dirigí hasta la gran cama. Lentamente la fui abriendo y dejando al descubierto las suaves sabanas de seda, pasé mi mano acariciando la almohada y luego me acosté, solo para comprobar que el aroma era mucho más intenso en aquel lugar. Por un momento me sentí avergonzada, al verme abrazando la almohada y respirando profundamente de ella, pero pronto el sueño me venció, y como por arte de magia comencé a quedarme dormida amarrando aun la almohada a mí pecho.

MICHIRU.

Seiya, ¿aún no sabes nada de Chikane? – le pregunté apenas descolgó mi llamada

No Michiru, pero apenas lo haga te aviso – me respondió preocupada

Gracias – le dije - ¿llamaste a Mina? – pregunté

Sí, pero me dijo que no sabía nada….

Está bien – suspiré, y en ese momento alguien tocó el timbre – te dejo Seiya, alguien está llamando a la puerta – le dije mientras caminaba con decisión de abrirla

Cuídate mucho Michiru, y quédate tranquila, las noticias malas son las primeras en llegar – dijo despidiéndose.

Lo sé, buenas noches – le dije colgando la llamada y abriendo la puerta

Hola …

¿Qué haces aquí? – pregunté amargamente sorprendida al ver a Gina en mi puerta

Disculpa solo quiero saber si Himeko está aquí – dijo ella muy preocupada

¿Por qué tu novia debería estar en mi departamento? – le contesté a la defensiva

Pensé que pudo haber estado preocupada por Himemiya – dijo sin ningún cargo de conciencia

Pues no, ella no está aquí – apenas le respondí eso, caí en cuenta de que Himeko también estaba desaparecida…

¿Y Himemiya? ¿ella está? – preguntó de vuelta

Ella… claro que esta, descansando después de lo que le hiciste anoche – contesté rápidamente

Entiendo… siento mucho haberte molestado – dijo girándose para retirarse del lugar.

Ahora todo era más claro, las coincidencias no son casuales, de seguro Chikane estaba en compañía de Himeko, y si eso es así, no creo que esta noche llegue a dormir.

HIMEKO.

¿Qué haces Chikane? – le pregunté al ver que se levantaba de la cama, y todo su cuerpo desnudo era iluminado esplendorosamente por la luz de luna

Me iré a dormir, necesito descansar – dijo sin voltearse, con un tono de voz desinteresado. Lo que me provoco un pequeño vaivén en el estomago

Pero puedes dormir conmigo – le sugerí como pequeña asustada

Prefiero dormir sola, es mejor no confundir las cosas – fue lo último que dijo antes de desaparecer de la habitación.

Y una vez más quede sola, herida y confundida por su forma de actuar. Acabábamos de hacer el amor, ella me trato como si realmente yo fuera todo en su vida, me hizo sentir la mujer más afortunada del mundo, por momentos creí haber recuperado su amor… pero todo fue una ilusión.

Por supuesto no pude dormir en todo lo que quedaba de noche, entre llantos y sentimientos tormentosos vi como el sol comenzaba a regalar su tenue luz, tras las montañas.

Una y otra vez sus palabras se repetían en mi cabeza como la más cruel de las grabaciones, "prefiero no confundir las cosas"…. ¿A qué se refería? ¿Acaso yo para ella solo soy una diversión?...

Entiendo que cometí un grave error al no haber confiado en ella, pero creo que ya le he demostrado lo arrepentida que estoy. Y si ya no me ama, ¿por qué sigue jugando con mis sentimientos? Sé que no merezco su trato, pero que puedo hacer, la sigo amando pero no la entiendo, no sé qué es lo que quiere conseguir con estos cambios de humor. ¿Para qué me hace el amor y luego me abandona? Venganza, ¿será venganza? Pero porque habría de vengarse de mí, nunca le hice daño, solo buscaba salir de aquella tormenta en la que caí tras la secuencia de errores que nos abordaron hace algunos meses, cuando aún nos amábamos… cuando aún ella, me regalaba sonrisas transparentes.

Himeko… ¿estas despierta? – la voz de Chikane sonó suave tras la puerta. Me quede paralizada, una corriente dolorosa recorrió mi cuerpo. Era ella nuevamente, seguíamos estando lejos de todos y todo. – Es hora de irnos, te espero no demores – dijo algo apresurada, pero fue entonces que me decidí a hablar

Chikane, espera un segundo – dije tomando una sábana para cubrir mi cuerpo… - entra un momento por favor – le pedí con el corazón agitado y sin apartar mi vista de la puerta. Demoro unos segundos, pero luego entro en la habitación con una cara indescifrable

¿Sucede algo? – preguntó tranquilamente

Es lo que yo quiero saber – le dije armándome de valor - ¿Qué te sucede a ti? – pregunté casi ahogada en mis penas, mientras la miraba con los ojos empapados por los malos recuerdos

Nada Himeko, solo necesitamos volver – al parecer ella no entendía a lo que me refería

¡Ya no aguanto esto! – de la nada solté esas palabras en un grito, ella dio unos cuantos pasos hacia tras y abrió sus ojos totalmente sorprendida – ¿que se supone que tengo que hacer? ¿Por qué me tratas como si fuera una cualquiera?

No querrás escuchar la respuesta a tus preguntas – me dijo fríamente y de inmediato comprendí que ella ya no me amaba… no pude evitar caer de rodillas al suelo y comenzar a llorar

Entonces déjame en paz Chikane – le pedí entre llantos – si solo soy para ti un momento entretenido, quiero que busques otra con quien entretenerte, yo ya no puedo más – confesé, sin poder apaciguar el peso en mi corazón

¿Por qué? – preguntó ella acercándose, hasta quedar hincada frente a mí - ¿Por qué debería dejarte en paz? si eres tu quien llega a mi sin siquiera buscarte – su voz nuevamente sonaba como hace algunos días, fría y dura, sin rastros de compasión

Chikane por favor … - dije como suplicando que dejara de herirme

Tu eres quien me busca Himeko, si te gusta lo que haces conmigo, por qué no vas y le explicas a tu gorila que es lo que tiene que hacer exactamente para que no recurras a mi cada vez que quieras placer – de todas las cosas que me pudo haber dicho, esa era una de las que nunca pensé que me diría…. Creo que termino por destruirme. Levanté la mirada hasta chocar con sus fríos ojos, mientras mi boca se abría por la desagradable sorpresa de su sugerencia

¿Piensas que te busco solo por placer? – le pregunté aturdida por el dolor

Para que más lo harías – dijo levantando sus hombros

Yo te amo Chikane... ¿te parece una buena razón?

Las personas que aman, confían y tú no eres una de ellas – note algo de resentimientos en sus palabras, lo que me dio algo de tranquilidad. Si ella aun sentía resentimiento por mí, es porque aún le importo.

Perdóname por favor – sin pensarlo me lance a su cuello, abrazándola desesperadamente – Chikane yo te amo, prometo que nunca más desconfiare de ti… pero por favor no me dejes así, no puedo sin ti – le dije llorando desesperadamente. Yo lograba sentir su cuerpo rígido bajo mi abrazo.

Suéltame Himeko – dijo ella intentando apartar mis brazos de su cuello, pero yo insistí en quedarme en la misma posición

¡No, no, no, no! Perdóname Chikane, por favor – rogaba desesperadamente, mientras ella aun intentaba apartarme de su lado.

Está bien Himeko, te perdono, pero ahora suéltame – dijo con la voz cansada, mientras lograba escuchar como mi corazón se partía aún mas

Chikane…. Yo quiero volver junto a ti – le dije susurrando en su oído

¿Y tú gorila? – pregunto curiosa

Ella no me interesa – le asegure esperanzada de escuchar un si

No te creo Himeko – sentencio rápidamente, mientras este se convertía en el abrazo más doloroso de mi vida – no puedo confiar en ti, y no quiero hacerlo. Así que no gastes tus fuerzas suplicando cosas imposibles – rápidamente se soltó de mi amarre y se puso de pie – ahora por favor, no te demores. Tengo cosas mucho más importantes que hacer.

¡Tú estás jugando conmigo! – le grite de forma molesta y ahogada – ¿qué quieres de mi Chikane? ¿Por qué un día me tratas como si fuera alguien importante en tu vida y al otro me desechas como si fuera un trapo viejo?

Himeko no grites por favor – puso su mano en la frente algo molesta – me duele un poco la cabeza y de verdad, ahora no tengo ganas de discutir y mucho menos contigo

¡Entonces vete de una vez! – volví a gritar, la forma fría en cómo me trataba me estaba hiriendo más de lo que alguna vez pude imaginar – para que vas a esperar a alguien que importa tan poco en tu vida, si tienes cosas más importantes que hacer

Sabes, tienes toda la razón – ella rápidamente se giró, haciéndome prisionera de mis propias palabras – la carretera está a unos veinte minutos caminando, ahí pasa un autobús que te dejara en la ciudad – ella no dijo nada más, solo se retiró de la habitación al igual que la noche anterior. Mientras yo intentaba buscar una explicación a esta pesadilla, y encontrar los pedazos de mi corazón que seguramente Chikane había repartido por toda la casa. No pasó mucho tiempo, cuando sentí que ella se alejaba en su automóvil, y me dejaba atrás sin importarle como me pudiera sentir.

Rebecca.

Hace mucho tiempo no dormía tan plácidamente como ahora. Tomé una ducha y fui directamente hasta el comedor para encontrarme con Michiru.

Bueno días – le dije con cautela, al no saber si Chikane se encontraba en el lugar

Buenos días – respondió ella con semblante tranquilo

¿Apareció tu prima? – pregunté al notar su expresión relajada

No aun – dijo ofreciéndome una taza de té.

¿Cómo?! – exclame sorprendida

Pero descuida, ya llegará. Acabo de hablar con ella, esta todo en orden – dijo inmediatamente

Me alegro – respondí algo confundida

Rebecca, no hemos tenido tiempo de hablar sobre trabajo, te parece si te cuento que es lo que tengo pensado – ella inmediatamente cambio la dirección de nuestra conversación

Claro – le dije sin muchas opciones

Resulta que tenemos que amarrar una importante firma con una empresa, y si lo logramos, que es lo mas probable, quiero que seas tú el rostro de la campaña

¿Y qué opina tu prima de esto? – pregunté sin saber por qué me importaba tanto su opinión

Por ella no te preocupes, soy yo quien sabe de estas cosas

Como digas – dije bebiendo algo de té

La firma debe estar cerrada en un par de días, pero por el momento tu contrato está listo

Esa es una buena noticia – le dije sonriendo amistosamente

Ahora solo me falta conseguir un rostro masculino – pensó en voz alta Michiru

En el mundo de la publicidad no te costara conseguirlo – le comenté

Tienes toda la razón – ella me guiño un ojo

Michiru… ¿hay algo que te esté preocupando? – le pregunté al notar algo extraño en su mirada, ella suspiro inmediatamente

La verdad es que si… Ayer me reuní con una mujer, me conto algunas cosas que me dejaron preocupada

¿con una mujer?

Si, Haruka es su nombre….

¿y que te dijo? – le pregunté intrigada

Que Chikane estaba en peligro – confeso dejándome confundida

¿Cómo que en peligro?

Es una historia algo larga, pero te la resumiré. Hay una chica que odia a mi prima, y esa chica esta algo loca u obsesiva. Haruka me advirtió que es muy peligrosa

Esto es una locura – dije atónita - ¿Por qué la odia?

Su ex novia se enamoró de mi prima, y termino suicidándose

¡QUE!

Sí, Chikane no tuvo nada que ver en eso…. Pero como te dije, es una larga historia.

Quizás están exagerando – le dije aun incrédula de todo lo que me estaba platicando

Ojala sea así, y todo sea una exageración.

Quédate tranquila, que con el carácter de tu prima, estoy segura que pocas personas se atreverían a hacerle daño – le dije con algo de broma

HIMEKO.

Esperé una hora, con toda la esperanza de que Chikane volviera por mí, pero comprendí amargamente que no lo haría. Creo que esto me está superando, cada día ella eleva mi sufrimiento a un nivel vertiginoso para mí.

Mis ojos están ardiendo, como si por ellos bajaran ríos de fuegos… creo que es porque no puedo parar de llorar.

Pero no puedo quejarme, desde el momento en que Chikane me invito a subir en su automóvil supe que esto terminaría dañándome más de lo que me podría aliviar. Soy yo la única responsable de mi sufrimiento, por ilusa al creer por unas horas que ella de verdad estaba actuando con amor.

Con un gran suspiro de resignación cerré la puerta tras de mí y comencé a caminar, esperanzada en encontrar rápidamente la ruta de regreso a casa. No demoré más de treinta minutos en llegar a la carretera y encontrarme con un panorama desolador.

Parecía que no existiese otro ser humano en el mundo, solo yo. No hay buses, camiones, ni siquiera autos…. Nada. Solo el fuerte sol es mi compañero, alejado de cualquier nube refrescante. La humedad era algo infernal, podía sentir el agobio en mi cuerpo, pero mirara donde mirara, no encontraba sombra lo suficientemente grande para mí.

Una alfombra interminable de cemento cruzaba el árido y por momentos florido paisaje. Comprendí que lo mejor que podía hacer, era comenzar a caminar a un lado de la carretera con la esperanza de que el bus pasaría en algún momento. Pensé en llamar a Gina y pedirle que viniera por mí, pero después de todo lo que le he hecho, creo que no me merezco su ayuda, ni menos su amor.

Si algo me ha quedado claro de todo esto, es que mi relación con la italiana debe de acabarse, no la amo y no podré llegar a amarla nunca. Porque simplemente Chikane es la única y si ella no es, no lo será nadie.

El sonido de un gran motor activo mis sentidos, y al girarme vi con gran alegría que un bus se acercaba a mí. Rápidamente estire mi mano, de manera desesperada. Pocos segundos después, el autobús se detuvo frente a mí.

CHIKANE.

¿Me arrepiento?. Es la pregunta que me formulaba una y otra vez en la cabeza mientras iba manejando de regreso a casa. Sabía perfectamente que no me arrepentía de nada, ni siquiera de haber dejado sola a Himeko. A veces siento que su presencia me molesta y a veces siento que me llena de vida.

Ahora tengo cosas mucho más importantes de que preocuparme. Como por ejemplo Hemira. Debo averiguar dónde está, con quien se relaciona y saber hasta dónde es capaz de llegar. Luego de ella, está la firma con Zamsung. Seguramente mi padre estará desesperado al no encontrar indicios de que al fin cerramos esa maldita firma, y ahora lo último que quiero, es una discusión con él.

HIMEKO.

Agradecí con el alma que el bus tuviese aire acondicionado. Acomode mi cuerpo en el asiento y coloque la vista en el paisaje que rápidamente quedaba atrás y continuaba con más prados verdes y algo de tierra. Y sin darme cuenta comencé a recordar.

FlashB

Es la mejor cantante de la historia! – dijo Gina un tanto fuerte en mi oído, para lograr escucharla.

El ambiente era conmovedor, miles de personas rodeaban el recinto, que sin duda alguna era insuficiente para tanta euforia. Los gritos de las chicas estremecían el lugar, y de fondo una dulce y suave voz deleitaba con sus bellas canciones, en un perfecto italiano.

Es emocionante escucharle cantar – le comenté a Gina, mientras sentía como cada bellos de mis brazos se erizaban por su música.

No más emocionante que tu compañía – susurro en mi oído, mientras por detrás se aferraba a mi cintura y con una de sus manos acomodaba a un costado hebras de mi cabello, para que mi cuello fuera tocado por sus labios. Ese gesto me hizo cerrar los ojos y comencé a viajar en mi imaginación.

Lentamente los gritos a mi alrededor de las personas fueron disminuyendo, quedando solamente los latidos de mi corazón que se iban sincronizando con la voz tan melodiosa de la estrella en aquel escenario.

La música comenzó suave y a medida que iba avanzando, con ella yo alcanzaba un estado de embriaguez suficiente como para hacerme soñar despierta.

Sigo estando aquí
De nuevo un escenario y de nuevo yo
Sigo estando aquí
Porque ahora tu camino va en mi dirección
En mi maleta sólo queda ausencia
Tu poesía me pidió volver
Marcharme ha sido toda una experiencia
Y ya lo sé…Yo jamás
Dejé de quererte a ti
Yo jamás,
Pude negarme a ti…
Jamás abandoné…He buscado la belleza
Y la he encontrado al fondo en la simplicidad
He buscado en mi pasado porque
Ahí dijeron que está la verdad
Se que en esencia predomina el bien
Y en él confío como los demás
Y en esta noche ahora te diré…Que jamás
Te dejé de pensar
Té daré Más de lo que hay que dar
Y ahora se
Sin duda cuanta fantasía
Demanda el alejarse
Sólo vuelves si te vas un díaDe nuevo yo, de nuevo yo...
De nuevo tú, de nuevo tú...
Siempre evitándonos a oscuras y al final
se ve la luz Se ve la luz…Yo jamás
Dejé de quererte a ti
Yo jamás
Pude negarme a ti...
Jamás abandoné…Ves, yo soy así
Me has dicho vuelve
Y ya estaba aquí...

A mitad de la canción abrí mis ojos, y hay me vi, completamente sola, nadie estaba a mi alrededor, de un momento a otro ese gran estadio quedaba en completa soledad… solo yo, nadie más… Unos brazos comenzaron a acariciar mi barriga, dejándome por momentos congeladas, había alguien más conmigo, no todos se fueron. Giré lentamente mi cara, hasta dar con esos ojos que son capaces de congelar hasta el alma más ardiente.

Chikane miraba atentamente al escenario, como si aquella música fuera la cosa más importante en ese momento, mientras que de mis ojos comenzaban a caer lagrimas sin cesar, la música de fondo me recordaba que aún me encontraba en Italia, y que hasta hace unos segundos compañía era otra. Pero no pude contra su presencia, levante mi mano hasta dar con su mejilla, la miraba perdida en sus facciones, el aire se me hizo pesado en mis narices. Toque su piel, ella aun no me miraba, comprobé que le faltaba suavidad, pero no me importo.

No me interesaba que su mirada estuviese colocada en otra persona, solo me importaba tenerla ahí conmigo. Sentí su suave aroma llegar a cada parte de mi cuerpo, mordí mis labios para ahogar un grito de llanto, solo por tenerla nuevamente a mi lado… pero no fui capaz de contener las ganas de besarla…. Y como si se tratase de mi último minuto de vida, me lance a sus labios, tan tersos y amentados como los recordaba. La bese con toda la desesperación que guarde tras tanto tiempo sin verla, mi lengua buscaba su hogar con rapidez, mi respiración se ahogaba con mis lágrimas. Ella rápidamente correspondió, no dejo que yo escribiese sola esta historia de nuestras vidas.

Cuando sentí que mis labios ardían y aun con la música de fondo, fui capaz de separarme de mi hogar.

Me faltan fuerzas en el alma, para reprimir lo que siento por ti – le dije confesando aquellos sentimientos que tanto había guardado hasta ahora, mientras aprisionando sus mejillas entre mis manos.

Esa idea me vuelve la mujer más feliz del mundo – reconoció una voz madura y llena de experiencias.

Entonces como si alguien hubiese arrojado un montón de hielo sobre mi espalda, abrí mis ojos desesperada por sentir que este bello momento se me escapaba entre las manos, y comprobé que quien me miraba completamente enamorada era aquella italiana quien se había encargado de mi protección.

¿Pero por qué lloras Himeko? – preguntó al notar las lágrimas en mis ojos que no paraban de salir, esta vez con más amargura y nada de esperanzas.

Lo siento, debo ir al baño – le contente casi tartamudeando y sin esperar un segundo me retire del lugar.

Fin flashb.

De golpe volví a poner atención al paisaje que se veía desde la ventana del autobús. Sonreí tristemente al recordar que a pesar de todo nunca pude sacar de mi cabeza a Chikane y peor aún, nunca la he dejado de amar, ni siquiera un segundo.

Su frialdad es algo a lo que aún no me logro acostumbrar, no entiendo su odio hacia mí. Me fui de Tokio escapando del dolor que me provocaba mirarla a la cara. Reconozco que fui una cobarde, pero no por eso merezco todo esa frialdad de su parte….

Para intentar calmarme un poco, decidí ir al baño del autobús, en busca de un poco de agua que mojara mi cara. Justo en el momento en que me puse de pie, el autobús se detuvo, seguramente para tomar a un pasajero, momento oportuno para ir a mi nuevo destino.

Agradecí aliviada la helada agua que se escabullía por mis manos y mojaba mi enrojecida cara, me mantuve unos minutos encerrada en el lugar, y cuando ya me vi repuesta me dirigí nuevamente a mi asiento.

Al llegar a mi puesto, comprobé que alguien ocupaba el lugar del pasillo, seguramente se trataba del pasajero que se acababa de incorporar, no le di mucha importancia hasta que le pedí permiso para pasar, el chico levanto la mirada y con eso, me lleve una gran sorpresa.

¿Souma? – dije casi incrédula, el inmediatamente sonrió – no lo puedo creer! – le sonreí de vuelta

CHIKANE.

Te sugiero pequeña Himemiya que esto lo tomes con calma

Me estas pidiendo algo muy difícil, más en esta situación

Lo imagino, si has venido hasta mi es porque realmente me necesitas

Esta situación me tiene muy preocupada, sé que pueden ser simples advertencias, pero no quiero exponer a mi familia.

Has tomado la mejor decisión, siempre es mejor prevenir que lamentar

Lo sé. Apenas leí esa carta pensé en ti, supe que tú me ayudarías, así como has ayudado a mi padre tanto tiempo

Tu padre es un buen amigo, y a ti te tengo mucho cariño.

Ahora solo me importa saber a quién me enfrento. Es mejor saber quiénes son tus enemigos.

Hoy mismo me pondré a trabajar, y te prometo que pronto tendrás noticias de mí.

Como siempre te pido mucha discreción

Eso no lo tienes que decir, se perfectamente que mi trabajo debe ser silencioso.

Muchas gracias, ahora debo irme – le dije mirando hacia todos lados y comprobando que aquel parque solo estaba lleno de niños jugando.

Una cosa antes de que te vayas – me dijo el

Dime – lo mire con paciencia

Pase lo que pase, necesitas tranquilidad, mucha tranquilidad. No te dejes llevar por tus emociones.

Lo intentare – le prometí y rápidamente volví a mi automóvil, aun con la pesadez de haber dejado a Himeko.

HIMEKO.

Pero que pequeño es el mundo – dijo Souma sentado a mi lado

Nunca pensé encontrarte en este bus – le reconocí emocionada al volver a verlo

Yo menos. ¿Y de dónde vienes Himeko? ¿Por qué estás en este bus y no en tu automóvil? - su pregunta clavo hondo en la herida profunda que traía conmigo. Intente disimular mi pesar, pero el rápidamente se dio cuenta – ¿estás bien Himeko? – preguntó preocupado. Y como si esa pregunta quemara mi piel, no fui capaz de contener el llanto y me largue a llorar, soltando gran parte de mi pena, el quedo descolocado por unos segundos, pero rápidamente me contuvo, abrazándome fuertemente y dándome palabras de aliento, aun sin saber la razón de mi pena.

Cuando al fin logre calmarme, le conté todo. Le dije como había sido mi vida desde que nos vimos por última vez, él se sorprendió al saber que mi relación con Haruka ya no existía, pero más le sorprendió saber que ahora mantenía una extraña relación con una italiana mayor que yo y que a pesar de eso, estaba completamente enamorada de otra chica. Creo que le costó unos segundos digerir toda esa información. Pero al fin, solo me abrazo, dándome todo su apoyo.

¿Cómo es posible que esa mujer te haya dejado abandonada a tu suerte en esta carretera? – preguntó algo molesto.

Creo que ella siente que me lo merezco – le dije especulando

Nadie se merece que por la noche la traten como si fuese la reina del mundo y que por la mañana te comparen con una vagabunda

Fue mi culpa – le susurre

Esa chica no te ama Himeko, alguien que ama no hace esas cosas – acaricio mi mejilla con ternura

Sé que ella no me ama…. – solo el decir esas palabras en voz alta me provocaba dolor – pero que puedo hacer. Yo la amo, y no creo ser capaz de olvidarla

Pero no puedes dejar que te siga humillando – por momentos sentí que Souma tomaba un rol de padre conmigo

Es fácil decirlo cuando no estás enamorado

Pero si estuve enamorado – respondió el rápidamente – tu sabes que yo de ti me enamore con locura, para mi eras mi mundo entero Himeko. Pero tuve que entender que tu corazón nunca me amaría como yo lo deseaba y aunque me dolió me hice a un lado, y ya vez, ahora soy capaz de mirarte a los ojos solo como una amiga.

Pero yo no quiero ni soy capaz de alejarme de ella…. Este sentimiento es mucho más fuerte que todo

¡Ay Himeko! Que haremos contigo – me dijo algo resignado, pero mostrándome su apoyo.

Pero cuéntame, ¿Qué ha sido de tu vida? – le pregunté para cambiar de tema

Bueno mi vida ha sido una montaña rusa. Ahora me encontraba en una entrevista de trabajo, pero no me fue muy bien. Termine mis estudios de periodismo, pero al parecer mi edad le incomoda a mis posibles jefes.

Eso es injusto, eres muy bueno en lo que haces – dije yo para darle ánimos

Ojala todos pensaran como tú – él sonrió

¿Pero aun vives en Tokio?

Sí, no me creo capaz de abandonar mi ciudad

¿Y cómo está tu corazón? – le pregunté

¿Quieres saber si tienes alguna posibilidad? – dijo entre bromas

No seas loco – le conteste riendo – no quiero más problemas sentimentales, con los que tengo ya me bastan

Lo supuse – sonrió – mi corazón está tranquilo, no estoy enamorado de nadie y para ser sincero en estos momentos no me interesa tener una relación, solo quiero comenzar a ejercer mi carrera

Siempre fuiste muy independiente – lo alague

Muchas gracias pequeña llorona – el toco mi nariz como si yo tuviese cinco años.

La presencia sorpresiva de Souma fue un pequeño bálsamo a mi dolor, lamente de gran manera que el bus llegara a destino, sabía que apenas me bajara tenía que ir a enfrentar mi verdad. Y eso conllevaba ir a sincerarme con Gina, decirle de una vez por todas que esto no va a funcionar.

REBECCA.

Michiru, ¿me prestas tu teléfono por favor? – le pregunté amablemente aun en su departamento

Claro Rebecca, eso no se pregunta – dijo ella inmediatamente

Es que es una llamada por larga distancia – le advertí con algo de vergüenza

No me insultes por favor, si quieres llama a la Luna, te aseguro que no me molestare – contesto.

Gracias – rápidamente me levante de mi asiento y llame a Italia, a la casa de mis padres. El teléfono sonó un par de veces y al fin descolgaron

Aló – una voz aterciopelada se dejó sentir

Mamma, ¿come stai? – pregunté alegremente

Figlia, così a lungo! – dijo feliz - stiamo bene, tuo padre un po 'testardo, lo s

Se la mamma, non si dovrebbe ricordarmi – le dije entre risas

¿E come sta la piccola Mia?

bene, manca loro molto – le dije con cariño

Spero di vederti per Natale – me lo dijo como una suplica

Madre chiaro farà tutto il possibile – le dije rápidamente

¿E come è tua sorella? – me preguntó

Per questo è chiamato. Non l'ho ancora visto, non hai il tuo numero di telefono? a me, ho perso – le confesé con algo de vergüenza

Non cambiare la mia figlia – me dijo con cariño - aspettami un attimo, vado dal numero

Cancellare – le dije mientras me ponía a jugar con el cordón del teléfono, agradecí que no demorara mucho en traerme el número de Gina

¿Avere a scrivere? – preguntó

Se – dije inmediatamente, tomando el bolígrafo y la pequeña agenda que se encontraba a un lado del teléfono

81346579987

Ho la mamma, ora ho tagliato. Mandale molto e prendere cura il mio amore per mio padre – dije antes de colgar la llamada

Se mio figlia, si prega di prendere cura molto – dijo ella y terminó la llamada.

Michiru hare la última llamada – le dije mirándola casi avergonzada

Claro, no te apures – contestó

Gracias – rápidamente marque el número que me dio mi madre, enseguida contestaron

¡HIMEKO! – escuche la voz de mi hermana algo desesperada

Lamento decepcionarte querida hermana, no soy tu novia – le dije sonriendo

Rebecca! – dijo feliz – pero que linda sorpresa

Tenía ganas de escuchar tu voz – contesté

¿Cuándo te vienes a Tokio? – me preguntó con mucha ilusión

Sorpresa hermana mía, estoy en Tokio hace unos días

¿Cómo?! ¿Por qué no me habías llamado antes? – reclamó enseguida

Cosas de trabajo, tu sabes – le dije

¿Y dónde estás ahora? – me preguntó

En el departamento de una amiga

¿Entonces cuando nos vemos?

Para eso te llamaba. Quería saber cuándo tienes tiempo de ver a tu hermana menor

Por dios Rebecca eso no se pregunta. ¿almorzamos juntas?

¿Hoy? – le pregunté entusiasmada

Claro, ¿puedes?

Si, ya quiero verte – le dije inmediatamente

Perfecto. Anota esta dirección, toma un taxi y te espero con la comida lista

¿estas con Himeko? – extrañamente vi como Michiru me miro por unos segundos, pero luego negó con la cabeza como desechando una idea absurda y siguió con lo suyo

No, pero espero que llegue a comer – me dijo

Claro, debí suponerlo, si cuando descolgaste la llamada la mencionaste – me burle de mi misma

Te espero entonces

Si, salgo ahora mismo – le dije

Nos vemos.

Muchas gracias Michiru – le dije una vez termine con mis llamadas

¿Te vas a reunir con tu hermana? – preguntó curiosa

Si, ¿quieres conocerla? – le pregunte picaronamente

No, como crees – dijo ella algo avergonzada

Bueno de todas formas ya tiene novia y es muy guapa

Me alegro mucho – sonrió

Bueno ahora me tengo que ir – le dije yendo por mi cartera

Rebecca – me llamó antes de salir

Dime – me giré para ponerle más atención

Muchas gracias por acompañarme en la noche

No te preocupes, aunque deberías darle un buen tirón de orejas a tu prima

Lo tendré presente – me contesto amablemente

Nos vemos – le dije picándole un ojo y cerrando la puerta.

CHIKANE.

Me baje del automóvil y camine hacia la entrada de mi edificio. Llevaba la vista pegada en la pantalla de mi celular, dudando entre llamar a Himeko y no llamarla. Quería asegurarme de que estuviera bien, pero hacerlo sería ceder ante mi orgullo. Ella nunca se preocupó por mí, porque debería hacerlo yo ahora.

Cuando las ganas de llamarla ya me habían vencido, alguien choco conmigo o yo choque con alguien, en realidad no lo sabré, porque mi cabeza no estaba levantada.

¡Pero fíjate por donde vas! – le dije a la persona quien me había impedido marcar el tono de llamada a Himeko, y pronto comprobé que se trataba de Rebecca

Pero claro, solo tú eres tan grosera como para pedir precaución cuando eres tú la que no se fija por donde va! – reclamó inmediatamente

¿Yo? – le pregunté ofendida – no será que tu buscas escusas para acercarte a mi

¡Que! – ella rápidamente se enrojeció, y verla así me provocaba un pequeño hormigueo en la barriga

Lo que oyes, aunque te advierto. A mí me gustan más altas – con una sonrisa me gire para seguir mi camino, pero rápidamente sentí como ella me volteaba nuevamente

Escúchame una cosa señorita petulante – en unos segundos quedamos cara a cara, y aunque intente no pude evitar perderme en sus ojos – que te quede muy claro, a mí no me gustan las mujeres y si eso algún día llegase a pasar, tu serias la última en mi lista – afirmo mirándome intensamente, mientras mi corazón comenzaba a alterarse.

Que lastima – le confesé y ella no demoró en sorprenderse – porque desde el día en que te vi, que… - dude unos segundos, mientras nuestros labios casi se rozaban.

Desde el día en que me viste… ¿qué? – preguntó ella con la respiración agitada

Desde el día en que te vi, pensé que podríamos pasar una divertida velada – le dije sorprendiéndome de mi misma, y toda esa extraña magia que había entre las dos se cortó rápidamente

Entonces sigue decepcionándote. – su mirada se tornó furiosa – porque ni soy heterocuriosa, ni prostituta, ni mucho menos tan estúpida como para estar con alguien como tú

¡Uy caramba!. No sabes el dolor que me provoca no estar en tu lista de posibilidades amorosas – yo seguía con ese tono tan burlesco

¿Sabes algo Chikane? – me dijo casi cansada

¿Qué?

Vete al demonio – ella solamente se giró y se marchó del loving de mi edificio.

A pesar de que nunca me llevare bien con esta chica, ella lograba provocar cosas en mí que me asustaban, quizás por eso soy tan dura, arrogante y descortés con ella. Debo reconocer que su belleza encandila a cualquiera.

El frustrado encuentro con Rebecca me ayudo a esfumar las ganas de llamar a Himeko, fui rápidamente al ascensor y llegue al departamento, donde Michiru me estaba esperando, sin duda alguna me exigiría una explicación.

¿Se puede saber que tienes en la cabeza Chikane? – me preguntó molesta

A que te refieres – le dije depositando las llaves en una mesa apegada a la pared

Sabes perfectamente a lo que me refiero – me contestó rápidamente

Lo siento mamá, se me olvido llamarte – le dije con algo de burla

No me hables así – dijo esta vez furiosa lo que me dejo perpleja. Michiru nunca me había tratado así, no hasta ahora

Lo siento – le dije avergonzada

Te acaban de dar una golpiza de historia y tú te desaparecer toda una noche, ¿esperas que no me preocupe por ti? ni siquiera te has tomado un antiinflamatorio

Tuve cosas que hacer – le dije de manera dócil

¿Cómo qué? – preguntó con los brazos cruzados

Solo cosas – dije nuevamente

Como pasar la noche con Himeko por ejemplo – sus palabras me tomaron completamente desprevenida

¿De qué hablas? – le pregunté incrédula

Anoche Gina estuvo acá, buscando precisamente a Himeko. – enseguida comprendí todo – luego fue cosa de sumar uno más uno

Bueno Michiru, si ya lo sabes para que me preguntas – no pude evitar responderle así

¿Qué estás buscando Chikane? ¿una nueva paliza?

Ya te dije que esa imbécil me tomo desprevenida – le dije furiosa al recordar a Gina – pero pronto me tocara la revancha

Sabes lo que pasa contigo Chikane. – yo solo la mire atentamente – te odias a ti misma, porque aún no has dejado de amar a Himeko, y eso te desespera

Ya no la amo! – le replique

A mí no me engañas, puedes mentirle a todos, incluso a ti misma, pero a mí no

Solo estoy recobrando mi dignidad – le aclare

Y crees que jugando con ella lo lograras, que el mejor camino para sanar tus heridas es herirla, humillarla?

¡Deje muchas cosas de lado por ir tras de ella! – le grite a Michiru – perdí la cabeza por su recuerdo, entre en las drogas y rompí la promesa más importante de mi vida – no pude evitar que la voz se me quebrara al mencionar lo ultimo

Siento mucho informarte esto Chikane, pero hagas lo que hagas, nada le devolverá la vida a tu madre – enseguida comencé a llorar – y si tú no te perdonas a ti misma por no haber estado acá cuando ella murió, no serás capaz de seguir con una vida normal

¿Cómo me dices eso Michiru? – le pregunté completamente sorprendida y con la voz aguda por la pena

Lo siento mucho, pero porque te amo te digo que estás haciendo mal las cosas

Pues entonces tendré que estar condenada a este infierno! – le respondí – porque nunca podre perdonarme haberle fallado a mi madre… - sentí como mis piernas flaquearon, la pena era tan grande que no fui capaz de sostenerme en pie.

Lloraba como hace mucho tiempo no lo hacía, el recuerdo de mi madre me golpe en las entrañas, y me hizo sentir la basura que soy. Michiru solo me abrazaba para darme algo de contención. En el fondo sé que ella tiene razón, y que estar cerca de Himeko no me traerá nada bueno, pero ahora más que nunca siento que ella es la culpable de todo….

HIMEKO

Antes de ir con Gina, decidí llamar a Nagisa. Necesitaba hablar con alguien que me escuchara por encima de cualquier cosa.

Ella no tardó en llegar hasta el café donde la cite, y por lo apresurado de sus pasos note que estaba preocupada.

Himeko, ¿Cómo estás? – me preguntó al mismo tiempo que besaba mi mejilla y tomaba asiento frente a mi

Nagisa, gracias a dios que llegas – le dije tomando sus manos

¿Qué te ha pasado? – preguntó preocupada y como es habitual en mí, nuevamente quebré en llantos

Me siento pésimo… - le dije mientras ella acariciaba mis manos

¿Es por Chikane? ¿con ella pasaste la noche?

¿Cómo lo sabes? – le pregunté asombrada

Que más puede hacerte llorar así – dijo de manera muy acertada

Soy una estúpida, una completa estúpida

No solo eres una mujer enamorada – me corrigió

Es tan doloroso… sentir el rechazo de la persona a quien amas… siento que no puedo soportarlo

¿Qué paso Himeko?

Yo fui a buscarla – dije para comenzar – pero ella…. Ella me ilusiono Nagisa, fue todo tan mágico, siempre lo supe. Todo era mentira, pero luego me trato como si yo fuera un perro – no dejaba de sorprenderme de cuantas lagrimas podía derramar por ella

No entiendo mucho lo que me intentas explicar Himeko, pero solo desahógate, yo estoy contigo - ella se levantó y me abrazo por la espalda, mientras algunos curiosos nos miraban.

CHIKANE.

Discúlpame Michiru, yo no debí haberte hablado así – le dije una vez que salí de la ducha, la cual me ayudó mucho a recomponerme

Descuida, tú también discúlpame. No debí haberte dicho eso – ella me abrazo fuertemente

Ya olvidémoslo – le dije agotada

Ve a dormir – ella me llevo lentamente hasta mi cama – debes descansar, el remedio que tomaste es un fuerte relajante muscular, así que seguramente estarás dormida toda la tarde

Debemos trabajar – le recordé yo

Descuida de eso me preocupo yo. Llamare a Sutsako para hablar de la firma, después iré a la oficina y por la tarde volveré junto a ti

¿Segura que no quieres que te acompañe? – pregunté con los parpados pesados

Segura, ya acuéstate y duerme – casi sin darme cuenta Michiru ya estaba cubriendo mi cuerpo con las sabanas

Gracias por cambiar las sabanas Michiru, huelen a rosas – le dije mientras el sueño comenzaba a hacer efecto de una manera insoportable

Claro prima, huele a rosas – dijo riendo de una extraña manera, luego de eso cerré mis ojos y me dormí profundamente.

HIMEKO.

Siento mucho escuchar todo eso Himeko – Nagisa se notaba preocupada por mi

Creo que siempre será así.

¿De qué hablas? – ella me miro extrañada

Yo no puedo estar lejos de Chikane, y sé que ella me necesita cerca, aunque sea para humillarme.

¿No crees que esto se está tornando algo enfermizo?

Claro, lo es. – dije sin preocupación – pero prefiero sufrir a su lado, que lejos de ella.

Todos tenemos un límite Himeko, y creo que Chikane llegara al tuyo.

Con Chikane no existe limites Nagisa

Llegará la oportunidad en que te canses de sufrir, y créeme, ese día encontraras tus límites.

Por ahora solo me resta hablar con Gina, ella no se merece todo esto

Es lo más razonable que te he escuchado decir en todo este rato – dijo con gracia.

Conversamos casi una hora más, definitivamente el encuentro improvisado con Souma y esté, preparado con Nagisa me ayudaron a retomar las fuerzas que creí perdidas esta mañana. Si bien el corazón me seguía doliendo, al menos el mar de llantos había menguado en mi interior.

Ya más calmada me dirigí hasta el departamento, para terminar de sellar el que sería sin duda alguna uno de los días más intensos que he pasado.

Sabía perfectamente que Gina me estuvo buscando toda la noche, así que lo más seguro es que no esté esperándome con el mejor humor.

Abrí lentamente la puerta, como deseando evitar el momento que se me venía encima, pero claro ya había aplazado mucho este momento.

¡Himeko! Al fin llegas – Gina corrió hacia mi apenas me vio llegar. Sin aviso me abrazo hasta despegarme del suelo por unos segundos, mientras respiraba profundamente mi olor

Gina…. – su reacción me dejo desconcertada. Nunca espere este recibimiento

Dios Himeko, ¿Dónde estabas?, no sabes la noche que pase – ella me dejo en el suelo y beso fuertemente mi frente

Estaba eehh … - comencé a mover mis manos por la inseguridad, mientras ella me miraba algo confundida

Himeko si aún estas enojada conmigo por lo de Himemiya…. Por favor acepta mis disculpas, yo pensé que ella te había golpeado – Gina hablaba tan rápido que debía esforzarme por comprender todas sus palabras

No, no, no Gina, ya no estoy enojada y no es eso – le dije con dificultad

¿De verdad ya no estas enojada? – preguntó ilusionada

Si Gina – le respondí con algo de pesar al ver su mirada

Te prometo que jamás volveré a golpearla, sé que fue grosero de mi parte

Gina por favor, escúchame un momento – le pedí – necesitamos hablar

¿Algo anda mal? – preguntó preocupada y por primera vez calmo sus energías

Gina, será mejor que tomes asiento – justo cuando iba a sentarme una voz interrumpió nuestra privacidad

¡Llego mi cuñada favorita! – Rebecca salió sorpresivamente de la cocina y traía un delantal puesto, lo que me dejo comprobar que estaba preparando la comida o algo parecido

Rebecca! – exclamé sorprendida y muy descolocada

He cocinado unos ravioles que te dejaran sin aliento – me dijo ella mientras me abrazaba fuertemente

Como que los has cocinado tú, pequeña mentirosa – la increpó dulcemente Gina

Bueno mi hermana hizo lo suyo también – me explicó cerrándome un ojo

Si…. Imagino – yo no podía creer lo que estaba sucediendo. Justo ahora que había tomado el valor para decirle la verdad a Gina aparece Rebecca lo que me deja aprisionada entre la espada y la pared. ¿Cómo se supone que debo terminar con Gina, estando su hermana?

Pero pasa a la mesa amor, tenemos todo listo – sin aviso previo Gina beso mis labios, dejándome pasmada. Mientras Rebecca aplaudía el actuar

¡Que viva el amor! – gritó Rebecca.

Permiso… necesito ir al baño – dije intentando disimular mi frustración.

Esto no pudo ser peor, ¿Por qué justo en este momento tuvo que aparecer Rebecca? No tengo el corazón para terminar esta relación, no con lo ilusionada que se ve junto a su hermana y junto a mí. ¿Será una señal? Quizás debo dejar las cosas como están…. Pero no, eso sería una locura, ya no puedo negar que es Chikane la única duela de mi vida, y nunca podremos llegar más allá con Gina… No quiero terminar arruinándole la vida.

¿Himeko estas bien? – me preguntó desde afuera Gina

Si Gina, estoy bien – le conteste mirando fijamente mi reflejo.

Te esperamos en la mesa para comer – me dijo antes de retirarse

¡Por dios! – dije casi maldiciendo mi mala suerte. Pero no tuve más opción que salir a comer, y llevar esta farsa al menos hasta que Rebecca se marchara.

Cuando llegué a la mesa, Rebecca y Gina ya habían empezado a comer. Lentamente me senté junto a Gina, con la sonrisa más transparente que pude.

¿Estás bien Himeko? No tienes muy buen semblante – dijo Rebecca algo preocupada

Si no es nada, tuve una mala noche – inmediatamente me arrepentí de haber dicho eso, pero debo agradecer que ninguna de las dos me preguntará el porqué de mi mala noche.

Bueno estos ravioles te subirán el ánimo – me dijo Gina besando mi mejilla. Era impresionante lo cariñosa que estaba conmigo.

Ustedes dos, hacen una muy linda pareja – dijo Rebecca mirándonos fijamente

Gracias… - le dije casi a media voz

¿Les puedo hacer una pregunta? – volvió a hablar Rebecca

Claro – respondió Gina

¿Qué se siente besar a una mujer? – inmediatamente cruzamos miradas con Gina, todo por lo extraño de su pregunta

¿Por qué la curiosidad? – le preguntó Gina

Es que yo nunca he besado a una – dijo de manera pensativa – y quisiera saber vuestra experiencia

Pues es lo mismo que besar a un chico – le contesto su hermana

¿Tú también piensas lo mismo Himeko? – al parecer Rebecca no quedo conforme con la respuesta de Gina

Yo…. Yo… creo que hay una diferencia – dije suspirando

¿Cuál? – Rebecca me miro atenta

Si bien coincido con lo que dice tu hermana, pienso que lo que marca la diferencia es lo que tu sientes por la chica

¡Ah no, a mí no me gusta ninguna mujer! – se excusó de manera rápida y con las mejillas coloradas

Yo no quise decir eso Rebecca – le dije inmediatamente, al verla tan nerviosa – solo quería decir algo tan simple como que si la persona, sea hombre o mujer, a quien besas te gusta mucho, sentirás que respiras entre las nubes y esas cosas

Lo que sucede, es que Rebecca nunca se ha enamorado – irrumpió Gina – entonces estas cosas son inimaginables para ella.

Ya veo – dije yo tomando algo de jugo

Bueno, al menos cuando veo a parejas tan lindas como ustedes me dan ganas de enamorarme – dijo sonriendo con dulzura.

Uno viene a la vida para enamorarse, así que descuida ya te enamoraras – le dijo Gina, mientras limpiaba su boca con una servilleta.

A veces pienso que el amor no está hecho para mí – Rebecca parecía muy preocupada al mencionar eso – quizás ya debería comprar un gato y darme por solterona

¿De qué hablas? – dije sorprendida – ni siquiera alcanzas los veinte años y ya piensas en que serás soltera toda tu vida

¿Tú no lo crees así, Himeko? – me preguntó ilusionada

Claro que no. Solo es cosa de mirarte. Eres hermosa, alegre, transparente. Cualquier hombre quisiera una mujer como tu

Eso es verdad hermana, tienes más de lo que una mujer promedio puede entregar

¿Y una mujer? – ella preguntó eso, yo la mire intentando comprender a que se refería, Gina hizo lo mismo – me refiero a que si una mujer… también se podría fijar en mi

¿Pero qué lio traes tú con las mujeres Rebecca? ¿No me digas que te gusta una mujer? – la cara de Gina se tornó algo seria y con mucha incertidumbre

¡NO! – ella enrojeció completamente – ¡como piensas eso de mí! – le reclamó casi ofendida

Tranquila Rebecca, que tampoco es un pecado que te guste una mujer – le dije yo entre risas, casi recordándole que estaba acompañada precisamente por nosotras

Si lo sé, lo que pasa es que tengo curiosidad, nada más – aclaro ella con algo de incomodidad

Vamos a ver Rebecca – dijo Gina, con ganas de explicarle ciertas cosas – Una chica busca lo mismo que un chico

¿SEXO? – irrumpió apresuradamente y en forma de pregunta, dejando ver su preocupación – ¡eso, solo busca sexo! – dijo en voz alta como respondiéndose a una pregunta, yo no podía evitar mirarla con intriga, era muy extraño ver a Rebecca tan curiosa y preocupada por el tema

No hermanita – le contesto Gina – reconozco que muchos hombres y mujeres si quieren solo sexo, pero no estamos hablando de eso – Gina suspiro – más bien estamos hablando de lo que uno busca en otra persona

Sabes Rebecca – yo interrumpí a Gina, para intentar aconsejar a su hermana – no importa lo que tu busques en alguien, ni cómo te hayas imaginado tu primer beso, ni tu primera cita, ni toda una vida con algún príncipe azul. Porque cuando llegue el momento y te cruces con él o con ella, sentirás olas en tu corazón, un frio extraño en tu nuca, las manos te sudaran, y así como por arte de magia, perderás tu capacidad vocal y comenzaras a tartamudear. Pero eso lo sentirás cuando te enamores, y te aseguro que cuando eso pase no te importara nada, ni que si es hombre o mujer, todo eso entra en segunda línea, porque al fin te terminas enamorando de la persona, en su esencia.

Wuau Himeko, al parecer a ti ya llegó cupido, porque hablas con un empoderamiento del tema, que me llegas a provocar escalofríos – dijo Rebecca muy impresionada, mientras Gina me miraba como descifrando mis palabras, supe que ella entendió que yo lo decía por otra persona.

¿Alguien quiere postre? – preguntó Gina, enseguida las dos respondimos que si.

Te ayudo hermana – le dijo Rebecca y la acompaño hasta la cocina.

Yo cubrí mi cara con mis manos, mientras mis codos quedaron apoyados en la mesa. Comencé nuevamente a maldecir mi mala suerte, esta sensación de estar prisionera no me deja en paz, y lo único que hago es disimular que todo entre Gina y yo va perfectamente…. Algo me dice que será una tarde muy larga.

MICHIRU.

Sabe perfectamente que nuestra empresa le ofrece todo lo que está buscando, inclusive la seguridad de una campaña prolija – le dije apelando a nuestro terreno en el mercado

Señorita, se perfectamente que ustedes son una empresa consolidada en el mundo de la publicidad, ¿pero habrá otra razón por la cual deba firmar con ustedes? – preguntó de vuelta, dejándome algo descolocada

Ya le dije, tenemos las personas más capacitadas, el renombre a nivel mundial, los mejores publicitas de Tokio trabajan para nosotros. Será una campaña exitosa y usted lo sabe – le respondí de vuelta.

No tengo nada que decir del prestigio de las empresas Himemiya señorita – él se inclinó un poco más a la gran mesa de su oficina, para dar mayor importancia a la conversación – pero si tengo muchas cosas que decir respecto de su dueña

¿A qué se refiere? – le pregunté de vuelta

Explíqueme porque la señorita Himemiya ni siquiera ha mostrado importancia con esta firma – el miro su calendario – Le di cinco días, para que ella lograra convencerme de que su empresa seria mi mejor decisión, pero brilla por su ausencia

Para eso estoy aquí, tenemos muy presente que esta firma es el proyecto más importante del semestre y quizás de los próximos años – le dije tranquilamente, sin mostrar nada de inseguridad.

Agradezco su presencia en mi oficina, se que usted cuenta con una experiencia admirable en este mundo…. – él pensó un poco – pero para serle sincero quiero escuchar las propuestas por parte de su prima, espero no se ofenda – dijo el de manera imperativa

No lo entiendo señor Sutsako – dije inmediatamente – Mi experiencia, como usted muy bien reconoció, me permite ser capaz de llevar estos negocios adelante, para que querría usted negociar con mi prima directamente, si ella está empezando en este mundo – le dije con algo de cólera, sabía perfectamente que este hombre quedo deslumbrado por la belleza de Chikane, y que solo quería verla para satisfacer su capricho.

Bueno eso tiene una simple explicación – dijo el sonriendo

Si es tan amable de explicármelo – le contesté

Por su puesto – él se puso de pie y comenzó a caminar por su oficina, mientras mi mirada lo seguía atentamente – Si el futuro depara que ustedes serán las que adquieran esta importante firma con mi representado, quiero estar seguro de que es la mejor decisión. – yo lo mire juzgando cada palabra que el pronunciaba – Su prima, la señorita Himemiya derrocha una personalidad imponente por cada poro de su piel, pero usted sabe que eso no es suficiente en estos negocios – me miro atentamente por unos segundos, yo nada decía, solo esperaba a que terminara de explicarse – al hacer el negocio directamente con ella, sabré como puede reaccionar a diferentes situaciones, no estamos hablando de pequeñas sumas de dinero, esta campaña es magnate en su estilo.

Si es eso lo que le preocupa, le recomiendo que se tranquilice. Chikane está completamente capacitada y si algo le falta por aprender estaré yo a su lado

¿Y si usted falta? ¿Quién me asegura que ella hará lo correcto, frente a una situación difícil? – me preguntó astutamente

No faltare – respondí rápidamente

Eso no me lo puede asegurar – dijo con mucha razón.

Aun así, sé que ella hará lo correcto

Entiendo la confianza que le profesa a su prima, pero le recuerdo que ella es su familiar no la mía. Quiero tomar esta decisión sabiendo perfectamente como es el punto débil de esta firma, y ese punto débil se llama Chikane Himemiya. Así si algo no funciona, sabré que conocí las dos caras de la moneda – terminé por decir, a lo cual no pude encontrar una respuesta acertada.

Entiendo – le dije algo complicada

Es lo mismo que me pasa con sus rivales directos. Una de las socias es una prestigiosa publicista y sabe de este mundo, pero la otra señorita es tan novata como su prima.

Por ahora, de todas formas, deberá conformarse con mi presencia – el enseguida frunció el ceño

Creo que no nos estamos entendiendo señorita. Le exijo que sea su prima quien se presente ahora mismo en este lugar, el plazo para la firma se está acabando

Creo que es usted quien no entendió – me puse de pie con algo de arrogancia – Hoy no podrá ser su reunión, mi prima tuvo un pequeño accidente y ahora se encuentra descansando – sentencie rápidamente. El hombre no demoro en sorprenderse

¿Qué le pasó? – preguntó entre sorprendido y preocupado

La quisieron asaltar – fue lo único que se me ocurrió, de ninguna manera le contaría que se puso a pelear por líos de falda.

Pero que horrible, esto es una situación lamentable – el hombre se notó muy choqueado por mi mentira – pero dígame, ¿le hicieron algo, ella está bien? – yo suspire, resignada a seguir mintiendo

Solo la golpearon un poco – dije en susurro

QUE! COMO QUE LA GOLPEARON! – grito el enrojecido, no sé si de la rabio u otra cosa – DIOS, MATARIA A ESOS DESGRACIADOS

Tranquilícese señor Sutsako, mi prima sabe defenderse sola – le advertí – es solo que la pillaron desprevenida, ella opuso resistencia y es por eso que llegaron a los golpes

Pero es que ella debe entregar todo, la pudieron hasta matar – por un momento pensé que le estaba explicando la situación a nuestro abuelo

Pero como le dije, todo está bien, ahora solo necesita descansa

¿podría ir a verla? – me preguntó

¡Que! – a mí se me desfiguro la cara – No, claro que no – dije de inmediato, él se sorprendió por mi rotunda negativa – tomo unos relajantes musculares que la harán dormir todo el día, sería una pérdida de tiempo el que vaya a visitarla

Entiendo. – miro nuevamente su calendario – bueno, entonces dígale que la espero en dos días más, acá mismo en mi oficina. Ese será el último día, donde decidiré con quien ser llevara a cabo la próxima firma.

Entiendo, muchas gracias por su tiempo – le dije estirando mi mano para despedirme

Que tenga un buen día, y por favor dele mis saludos a su prima – dijo antes de que me retirara.

AL ANOCHECER, CHIKANE.

El sonido del timbre llamando a la puerta de mi departamento me saco de mis sueños. Algo atontado aun por la pesadez de estar recién despertando, me incorpore de la cama. Con mucha paciencia me fui acercando hasta la puerta, prendí una a una las luces del pasillo, así me aseguraba de no chocar con nada. Cuando llegue a destino abrí la muralla de madera, solo para comprobar que no había nadie. "seguramente se aburrieron de esperar" fue lo que pensé, pero justo cuando iba a cerrar nuevamente la puerta, mi vista se desvió. En el suelo había una pequeña caja, no más grande que una de zapato. No tenía nombre en el remitente, lo que me llamó la atención, pero en destinatario estaba escrito el mío. Mire hacia ambos lados antes de agacharme por la caja y llevarla hasta mi cuarto. Una vez ahí, la mire por todos lados, no traía nota ni nada peculiar. La moví ligeramente, para hacerme una idea de lo que pudiese estar adentro de ella, pero no sentí nada.

Al fin fui en busca de un cuchillo con el cual comencé a cortar la cinta de embalaje. Segundos después divise una pequeña nota. La saque y en ella pude leer "Despierta a tu nueva pesadilla", solo eso me basto para que comenzara a sudar helado y el corazón no dejara de palpitar. Deje a un lado la nota y comprobé que está venía con fotos en su interior. Cuando saque las fotos quede aún más helada. Había fotos de mi padre fuera de Tokio, en reuniones con grandes magnates y otras fotos de Michiru, en una de ellas Michiru aparecían con Haruka.

Que es todo esto – dije casi pasmada por la situación, mientras apretaba mi mandíbula por la impotencia.

Sabía perfectamente que detrás de todo esto estaba Hemira, y con esto me estaba advirtiendo que tiene en la mira a mi familia, no pude dejar de sentir escalofríos. Pesé que en este mismo momento yo podría estar siendo observada, así que lo primero que hice fue cerrar cada una de las cortinas. Y por supuesto llamar a Michiru.

¿Dónde estás? – fue lo primero que le pregunté apenas descolgó la llamada

A unos diez minutos de llegar – dijo ella inmediatamente - ¿te sucede algo? – preguntó preocupada

Cuando llegues hablamos – le dije rápidamente – te estaré esperando en el estacionamiento

¿Por qué? Quédate en cama Chikane, yo puedo subir sola – me dijo extrañada

No Michiru. Te esperare – sin decirle nada más colgó la llamada. Fui hasta mi habitación donde tome un abrigo, con el cual me cubrí el cuerpo y el pijama.

Ya en el estacionamiento del edificio no paso mucho tiempo hasta que divise como se acercaba Michiru. Agradecí que no demorara, necesitaba comprobar que estaba bien, mientras mi mirada alternaba lugares para comprobar que no hubiese nada extraño.

¿Me puedes decir que te sucede? – preguntó Michiru una vez que se bajó del automóvil y vio como la abrace

Subamos por favor – le dije tomándola del brazo y llevándola hacia dentro. Ya en el ascensor ella volvió a hablar

¿Qué pasa Chikane?, estas pálida – me acaricio una mejilla - ¿acaso te sientes mal, quieres que vayamos a la clínica?

No, no Michiru, no es nada de eso

¿Por qué estás tan nerviosa entonces? – preguntó nuevamente

Dime una cosa – le dije, en ese momento las puertas del ascensor se abrieron en nuestro piso, así que nos bajamos y comenzamos a caminar - ¿Cuándo te juntaste con Haruka? – le pregunté preocupada, ella no demoró en sorprenderse ante mi pregunta

¿Cómo sabes eso, acaso ella estuvo aquí? – me dijo rápidamente

Michiru primero dime cuando te juntaste con ella – le dije mientras abría la puerta del departamento, ella entro primero y luego la seguí

Ayer, ayer me junte con ella

No puede ser – dije maldiciendo

¿Cómo sabes de esa reunión? – me preguntó preocupada por mi cara

Hace unos minutos alguien dejo una caja en la puerta – le dije mirándola fijamente – en aquella caja venia escrita una nota que decía "Despierta a tu nueva pesadilla"

¿Qué? – dijo sorprendida ante mis palabras

Si, y eso no es todo. En la caja también venían fotos de papá y de ti, y en una de ellas apareces con Haruka

No puede ser – dijo sorprendida – entonces ya comenzó

¿A qué te refieres? – le pregunté

Haruka se reunió conmigo para advertirme Chikane

Advertirte de que

Me dijo que una tal Hemira te odia y que es muy peligrosa…..

Maldita sea – dije asegurando mis sospechas

¿Leíste la carta que te dejo la chica que… bueno tu sabes? – me preguntó intrigada

Si, ayer antes de salir de aquí. Ella me advertía de que Hemira no estaba sola. – le respondí

Si nos sacan fotografías es porque nos están siguiendo. ¿pero para que nos siguen?

No lo sé – dije rápidamente – pienso que es una manera de presionarme o torturarme, ustedes son mi punto débil, si les pasa algo quedare completamente vulnerable

Esto no está bien Chikane, deberíamos llamar a la policía.

Sí, pero antes de que llames a la policía, necesito que llames a Haruka.

¿Ahora? – preguntó

Si, ahora – le dije segura

No puedo Chikane. No tengo su número. Yo le di el mío para cuando quisiera comunicarse, pero no le pedí el suyo

Maldita sea mi suerte – dije caminando hasta mi celular

¿A quién llamaras? – me preguntó al verme marcando un numero

Me conseguiré su número – fue todo lo que le dije, mientras el teléfono comenzaba a sonar.

Aló – contestó la voz que esperaba escuchar

Hola, hablas con Chikane – dije inmediatamente y sin mucho carisma, pero no respondió nada – ¿estás ahí? – tuve que preguntar para asegurarme de que no había colgado

Si…. Dime – dijo notoriamente sorprendida

Te llamaba solo para una cosa – le advertí rápidamente – ¿tienes el numero celular de Haruka?

¿De Haruka? – repitió más extrañada aun

Si de Haruka – confirme un poco hartada

Sssi – dijo tartamudeando - ¿para que lo necesitas? – preguntó dudosa

Eso no te interesa, ¿me lo puedes dar por favor? – mi voz cada segundo se tornaba más carrasposa

Espérame un segundo – dijo con la voz algo quebrada. Mientras tanto lograba sentir como dos mujeres reían de fondo, al parecer estaba en un ambiente muy animado – mejor te lo enviare por mensaje, para que no esperes tanto – dijo ella amablemente

Ok, gracias – le contesté cortando la llamada inmediatamente.

HIMEKO.

Me quede viendo el celular, intentando de alguna forma encontrar una respuesta a la extraña llamada de Chikane. No entendía para que quería comunicarse con Haruka, pero al menos pude comprobar que ella seguía siendo tan fría como lo recordaba.

¿Quién era? – me preguntó Gina preocupada por mi rostro

Mako… era Mako – le mentí, no quería dar más explicaciones

¿Quién es Mako? – preguntó Rebecca curiosa

La mejor amiga de Himeko – le respondió Gina, sin quitarme la vista

Permiso, iré un momento a la habitación – dije parándome de la sala.

Una vez en la habitación le envié el número telefónico de Haruka a Chikane, y aunque dude un segundo le desee buenas noches.

CHIKANE.

Ya tengo el numero – le dije a Michiru – ten llámala – casi le ordene

¿Estás segura?

Si, muy segura.

Michiru marco el número y hablo un par de minutos con Haruka, luego colgó y me aseguro que ella estaría aquí en unos diez minutos más.

MAKO.

¿Cuándo me dirás lo que te sucede Mako? – me preguntó preocupada Mónica justo antes de acostarnos

Ya te lo he dicho, no me sucede nada – le dije con algo de molestia, para que ella no insistiera en preguntarme

Yo te conozco Mako y sé que está pasando algo…. Solo espero que seas lo suficientemente valiente como para contarme – no pude evitar sentir como un escalofrió helado se apoderaba de mi espalda, Mónica ya estaba sospechando algo

¿Qué me estas insinuando? – le pregunté enojada

Mako si tu no me explicas que está pasando yo comenzare a especular – dijo firmemente

Ya ¿y se puede saber que estas especulando? – le pregunté aterrada, pero obligándome a disimular

Pienso muchas cosas – ella me miro con pena en su mirada, lo que me partió el corazón – pienso que ya no me amas, o quizás que te gusta alguien más…. O simplemente que no sabes cómo terminar conmigo

No pienses tonteras – le dije apagando la luz y dándole a entender que esta conversación había terminado

Ni tu ni yo tenemos paciencia eterna Mako, algún día esta situación terminara – dijo acabando la conversación. Mientras yo me quedaba en un estado de decepción total, decepción conmigo misma por no ser capaz de decirle la verdad…. me duele hacerle daño, yo aún la quiero, pero también quiero a Seiya…. Siento ya no tengo salida, le hago daño a las personas que más amo y sé que dejarlas ir sería lo mejor para ellas, pero no para mí y por eso no lo hago…

CHIKANE.

Al fin llegas – le dije a Haruka al verla entrar, ella me miro por unos segundos al parecer los moretones de mi rostro llamaron su atención

Vine apenas me llamaron – dijo notoriamente incomoda

¿quieres algo de beber? – le preguntó amablemente Michiru

No gracias, estoy manejando – le respondió Haruka alegremente

No me refería a licor – dijo Michiru riendo, mientras Haruka enrojecía por la vergüenza – me refirió a una gaseosa, un té o quizás un café.

Ah… - ella se llevó la mano a su nuca – pues sí, un café – le dijo aun avergonzada. Mientras yo me daba cuenta que entre ellas dos había una química especial, lo que me molesto enormemente.

Esta no es una visita social – dije interrumpiendo aquel momento – quiero información y por eso te llamé – mi voz era tan seca como el desierto

Entiendo – dijo ella absolutamente incomoda

Por mucha información que necesites, te recuerdo que tienes educación Chikane y espero que la hagas relucir – me dijo Michiru notoriamente enojada al escuchar mi tono de voz

Intentaré – le aseguré

¿Qué sucedió? – preguntó Haruka para comenzar con la conversación

Alguien dejo una caja en la entrada de mi departamento – le dije inmediatamente, ella me miraba con atención, mientras Michiru le preparaba un café – dentro de esa carta estaba esta nota y estas fotos – me acerque a ella para mostrárselas, inmediatamente reconocí su cara de sorpresa

Por Dios… - dijo sorprendida mirando las fotos – esto es demasiado – me dijo preocupada

Lo mismo pienso yo – le respondí - ¿Tu sabes algo de Hemira? – pregunté directamente

No Chikane, la última vez que la vi no quedamos en buenos términos – me dijo preocupada y con algo de pesar en su voz

Te ruego que me sigas llamando por mi apellido – le dije secamente, inmediatamente Michiru me clavo una mirada fulminante

Lo siento Himemiya – dijo con algo de rabia en su voz – ¿te parece si continuo? – me preguntó

Claro – le dije

Hemira está muy perdida, ella no es ni la sombra de lo que fue. No te niego que dan escalofríos tan solo de mirarla.

Ayer leí la carta que me dejo Seleni – le dije a Haruka, esta me miro curiosa - ¿deseas leerla? – le pregunté

No, esa carta es tuya…. – respondió inmediatamente

Está bien – le dije – en fin Selene me advertía que Hemira no estaba sola, que tenía apoyo de gente muy peligrosa y que odia a mi apellido – le conté

¿Por qué no me dijiste eso a mí? – me recrimino Michiru

Bueno ahora lo sabes – le respondí

Es cosa de ver las fotos – respondió Haruka – Hemira no viajaría a Europa se internaría en reuniones de la alta sociedad, solo para sacarle fotos a tu padre….

Al menos que haya mandado a alguien a espiarlo – le comente

No todos tenemos tu dinero Himemiya – me recordó Haruka

¿pero entonces quien está ayudando a Hemira? – pregunté al aire

Yo podría juntarme con ella y sacarle información – dijo inmediatamente Haruka

No será peligroso – le advirtió preocupada Michiru

No descuida, se cuidarme sola – le dijo Haruka, yo en ese momento aclare mi garganta para hacerles saber que aún estaba presente.

No creo que sea buena idea – le dije rápidamente – Hemira debió haber visto estas fotos antes de enviarlas y por ende sabe que te reuniste con Michiru…. Hasta ella se daría cuenta que le intentaras sacar información

Verdad…. – Haruka apretó los puños al entender mis palabras

¿entonces como averiguaremos? – preguntó Michiru

De eso me encargo yo – le dije – ya hable con una persona que me ayudara a investigar, necesito pasarle estas fotos y la nota…..

Debemos darle aviso a la policía – nuevamente sugirió Michiru

No estoy tan segura que eso sería lo correcto – comento Haruka

¿por qué? – le pregunté

Por qué aún no sabemos a quienes nos enfrentamos – me dijo rápidamente

¿nos enfrentamos? – pregunté al notar el plural de sus palabras

No permitiré que nada le suceda a Michiru – me dijo de inmediato, dejando con sus palabras un extraño silencio incómodo. De inmediato me di cuenta que esas palabras se le resbalaron por la boca, se puso tan colorada como Michiru, era evidente que se atraían.

No es necesario, Michiru tiene quien la proteja – le dije molesta

Sí, claro…. – dijo ella nerviosa

Chikane por favor, se más cordial – me pidió enojada Michiru

Tu y yo hablaremos después – le advertí aún más molesta – ahora termina la idea por favor Haruka – le pedí tragándome la rabia

Bueno, supongo que la gente que rodea a Hemira es importante, no cualquiera odiaría a tu apellido. Quizás son luchas de poderes, y si es así, sugiero que lo mejor es que averigüemos a que se enfrentan – ella esta vez se excluyó – antes de denunciar

No estoy tan de acuerdo contigo Haruka – le dijo Michiru – No estamos aquí jugando a los detectives, estamos hablando de la seguridad de personas incluida tú, aunque a Chikane le moleste. Hemira debe estar hirviendo en su sangre al saber que tú te has juntado conmigo – le dijo acertadamente a mi parecer – y es mejor que la policía esté al tanto, así si algo nos llegase a pasar, sabrán a quien investigar.

Nada nos pasara – le dije yo inmediatamente

No me lo puedes asegurar – me recordó

Como sea, en esta ocasión pienso como Haruka – le dije a Michiru – pienso que lo mejor es saber primero a quienes nos enfrentamos, antes de poner cualquier demanda.

Así seguimos conversando por un par de horas más, hasta que ya se hizo muy tarde. Pero antes de que Haruka se retirara la lleve hasta un rincón del departamento, buscando algo de privacidad.

Tu y yo sabemos que nosotras nunca nos llevaremos bien – le dije una vez apartadas de Michiru, ella solo me miraba – Y es cosa de mirarte para darse cuenta que te mueres por mi prima

Himemiya yo … - ella intentó decir algo pero yo la interrumpí

Escúchame una cosa Haruka, quizás Hemira sea la lacra más grande de este mundo, pero tú no andas lejos de ella. Recuerdo perfectamente todo lo que hiciste para alejarme de Himeko, y eso me deja en claro la clase de persona que eres

Todos cometemos errores Himemiya – intentó excusarse

Puede ser, pero te quiero dejar en claro solo una cosa. Si le llegas a tocar aunque sea un pelo a mi prima te matare – Haruka quedo completamente descolocada – No quiero que ella termine con alguien como tu….

Entiendo Himemiya, pero yo te advierto otra cosa – dijo desafiante – Yo la cuidare hasta con mi vida, y si ella me da la oportunidad de tocarle un pelo, ten por seguro que lo hare, por mucho que te moleste

Ya estas advertida – le dije conteniendo las ganas de echarla a patadas del departamento.

Buenas noches – me dijo antes de que yo me internara en mi habitación.

A LA MAÑANA SIGUIENTE. HIMEKO

¿Dónde vas? – me preguntó Gina al verme arreglada por la mañana

A trabajar, necesito ponerme al día – le dije bebiendo algo de jugo rápidamente

Himeko, necesito preguntarte algo – me dijo antes de retirarme

Dime – le respondí

Sucede que Rebecca está alojando en un hotel y bueno como en tu departamento sobra una habitación, quería saber si te molesta que ella viva con nosotras – su petición me tomo completamente por sorpresa. Yo pensaba fingir unos días, mientras Rebecca estuviese ahí. Pero que ella se quedara a vivir con nosotras me haría el trabajo completamente complicado. Tenía que decirle que no - ¿te molesta Himeko? – preguntó Gina insistiendo por una respuesta

Claro que no – le dije inmediatamente. Mientras por dentro me maldecía al no haber aprendido a decir que no.

Sabía que no te molestaría – dijo besando mis labios mientras yo me corrí suavemente para atrás - ¿No quieres que te bese? – me preguntó

No es eso Gina, es solo que estoy apresurada – dije tontamente

Ah, claro…..

Bueno nos vemos cuando llegue – le dije

No, yo iré a estar contigo a tu oficina, recuerda que sigo siendo tu guardaespaldas

No es necesario Gina, acá en Tokio no me pasara nada – le dije

De todas formas, es mi trabajo – me recordó

Bueno como quieras, nos vemos – le conteste y salí apresurada de mi departamento que en cosa de horas se transformó en una prisión.

Cuando al fin llegué a la oficina fui directamente a conversar con Shizuma.

Buenos días – le dije sonriendo

Buenos días Himeko – dijo ella levantándose de su asiento para darme la bienvenida

¿Cómo estás? – le pregunté mientras la saludaba

Aquí, ordenando algunos proyectos

Quería pedirte disculpar por ausentarme ayer – le dije inmediatamente

Himeko, descuida, a mí no me debes explicaciones – ella sonrió – pero cuéntame cómo te fue con Sutsako

No muy bien – le dije algo deprimida – no me dio tiempo de hablarle del proyecto, solo converso cosas cotidianas, hasta me contó toda su vida – le dije decepcionada

¿de verdad? – preguntó extrañada

Sí, creo que esa firma la tenemos perdida – dije bajando la cabeza

Yo no estaría tan segura – me dijo ella, enseguida la mire

¿Por qué lo dices?

Esta mañana me llamó y me pidió que mañana fueras a su oficina, quiere cerrar la firma de una vez por todas

¿con nosotras? – pregunté emocionada

Sí, eso fue lo que me dijo. Que firmaría con nosotras

¡Vaya! No lo puedo creer – al fin recibía una buena noticia – es una noticia maravillosa

Al parecer tu carisma lo convenció – dijo ella – y claro tu talento también

De que talento me hablas, si ni siquiera hablamos de la firma – le dije avergonzada

Como sea, mañana cerraras el contrato más importante de tu vida – dijo alegremente

Entonces tenemos que ponernos a trabajar, ni siquiera tenemos un rostro de campaña – le dije preocupada

En eso tienes razón…. Necesitamos un rostro

Deberíamos realizar un casting, ¿Qué te parece? – le pregunté

Yo estaba pensando en apostar un alguien desconocido, un rostro nuevo y fresco.

Creo que conozco a alguien – dije algo pensativa

¿A quién? – preguntó curiosa

Ayer me encontré con un viejo amigo – le dije – y bueno él es periodista, pero creo que su rostro podría servirnos de campaña

¿es hombre? – preguntó

Si…. – dije yo

Regularmente se eligen a mujeres… pero no me parece mal, deberías llamarlo para que le propongamos este proyecto

Claro, sé que te parecerá perfecto.

REBECCA.

Buenos días Michiru – le dije una vez que llegue a su oficina

Hola Rebecca, ¿Cómo estás? – me preguntó alegre al verme aparecer

Bien, con muchas energías - le respondí

Parece que el encuentro de ayer te hizo muy bien – comentó ella

¿Qué encuentro? – la voz de Chikane sonó a mi espalda

A ti no te han enseñado a llamar antes de entrar a una oficina – le recrimine inmediatamente

Buenos días Rebecca, yo estoy bien ¿y tú? – me contestó ella de vuelta, sin darle importancia a mi recriminación

Vamos chicas, no empiecen deberán aprender a convivir quieran o no – dijo Michiru apaciguando las aguas

¿Quién te llenó de energías? – me preguntó curiosa Chikane

Eso no te importa – le dije. Su presencia me hacía ponerme irritable, pero al mismo tiempo me gustaba

Vez, yo intento entablar una conversación contigo, pero es imposible – me respondió

Compórtense como dos adultas por favor, es imposible que cada vez que se vean se pongan a pelear. Cualquiera diría que ustedes dos se gustan – comentó Michiru, no tarde en ponerme roja por ello

Ni aunque fuera la última persona del mundo me gustaría – aclaré

Acabas de herir mi orgullo – dijo ella riendo y pasándole unos papeles a su prima

¿Qué es esto? – le preguntó Michiru a Chikane

Es una propuesta de uno de nuestros publicistas, para la que podría ser la campaña de Zamsung, y nada te la muestro porque me pareció interesante

¿De qué se trata? – pregunté al comprender que yo sería el rostro de esa campaña

Déjame ver – dijo Michiru, mientras Chikane me miraba con una sonrisa burlona y yo le devolvía su mirada de manera orgullosa – si se ve interesante – comentó

A mí me pareció tentadora, la mejor de todas las que leí – dijo ella

¿De qué es? – volví a preguntar

Son varias escenas – dijo Michiru – algunas tomas en una laguna, otras en una fiesta, una también en la universidad…. Está muy interesante

¿Y qué debo hacer yo? – le pregunté

Hablar por celular – respondió Chikane de manera lógica

Eso lo supuse, pero me refería a la ambientación

Mira en la laguna…. aquí dice que debes elegir entre nadar con tu traje de baño o nadar con tu celular y gravar bajo el agua

¡Espera un segundo! – dije algo nerviosa – ¿es un desnudo?

Vamos, no que eres una profesional – dijo Chikane disfrutando del momento

Si te molesta no debes hacerlo Rebecca – me explicó Michiru

Trabajo es trabajo – reprocho Chikane – claro a menos que no puedas con el

Lo hiciste con tu que, ¿cierto? – la recriminé enseguida

Por favor Rebecca mi mundo no gira en torno a ti – me aseguró

Eres una…. – apreté mi mandíbula para callar

¡Ya es suficiente! – Michiru habló fuerte – no permitiré que ustedes dos sigan peleando cada vez que se vean. Hoy mismo irán a almorzar juntas y si no son capaces de trabajar juntas, te pediré a ti Chikane que te hagas a un lado de esta campaña

¡QUE! – al parecer a la ojiazul no le hizo gracia la determinación de su prima. Mientras yo guardaba una risa burlona entre mis labios

Si, lo que oíste. Rebecca cruzo la mitad del mundo para venir a ayudar, así que ya sabes. O te esfuerzas por una buena relación o das un paso a un costado.

Te espero para el almuerzo – me dijo ella y se retiró rápidamente de aquel lugar.

De pronto caí en cuanta que de un momento a otro me vi obliga a ir a comer con Chikane, el corazón me comenzó a palpitar de manera extraña y sin saber por qué los labios me comenzaron a arder. Definitivamente no entendía que era lo que me sucedía con esta chica.

Por favor has un esfuerzo por conocerla, te aseguro que Chikane es una persona maravillosa – me dijo preocupada Michiru, sacándome de mis enormes dudas

Claro, pero es difícil. Tu prima es algo arrogante – le contesté

No suele ser así…. Solo contigo se comporta así – me dijo pensativa

¿Eso debería sentirlo como un alago o como un mal augurio?

En realidad no lo sé…. Estamos pasando por un momento muy complicado Rebecca, Chikane está muy nerviosa, no quiero darle escusas, pero no es la chica que sería normalmente

¿las puedo ayudar en algo? – le pregunté preocupada

Recuerdas que te conté de la conversación que tuve con una tal Haruka? – me preguntó, yo inmediatamente recordé

Si, la chica que te advertía de que Chikane estaba en peligro – le dije rápidamente

Pues ayer llego una caja anónima al departamento – yo abrí los ojos por la sorpresa – en su interior traía una nota que decía "despierta a tu pesadilla" o algo así y unas fotos….

¿Cómo?...¿qué fotos? – pregunté aterrada

Unas fotos de su padre y mías, al parecer nos están espiando

Pero eso es horrible Michiru… - le dije aterrada

Lo sé. Están atormentando emocionalmente a mi prima – me dijo preocupada

¿Y que van hacer? – le pregunté

Me dijo que averiguaría de quien se trataba

Pero no se trata de esa tipa que esta loca – le dije yo desesperada

Al parecer hay más personas involucradas…. – su mirada denotaba toda la preocupación – Por eso Rebecca te pido que hagas un esfuerzo para conocerla, sé que ustedes se llevaran muy bien

Está bien Michiru, te prometo que hare el esfuerzo – le dije inmediatamente

HIMEKO.

Nunca pensé que nos veríamos tan rápido – me dijo Souma al llegar al parque donde lo había citado - ¿Cómo estás?

Mucho mejor – le dije sonriente - ¿y tú? – le pregunté

Yo sigo igual – dijo riendo

Souma yo te cite aquí porque tengo una propuesta para ti – le dije rápidamente y sin rodeos

¿Qué tipo de propuesta? Espero que nada indecente – dijo bromeando

Claro que no – le contesté – Te quiero ofrecer un trabajo

¿un trabajo? – dijo algo inseguro

Sí. Necesito de una persona para algo muy importante y sé que eres tú el adecuado.

Himeko, no sé… prefiero encontrar trabajo por mis propios medios – me dijo el algo apenado

Por favor Souma, solo escúchame – le pedí con cara de niña. El me miro por unos segundos

Está bien…. ¿De qué se trata? – preguntó al fin

Escúchame bien – le dije preparándome alegremente – quiero que seas tú el rostro de una importante campaña con la marca Zamsung!

¿Me estas tomando el pelo, cierto? – me preguntó incrédulo

Claro que no, como crees – le dije apenada

Himeko yo no soy modelo, soy periodista. No creo que sea el indicado para esto – me contesto

Yo no creo eso. Cumples con todo lo que andamos buscando, eres ideal para la campaña

¿te das cuenta de lo que me pides? Que sea el rostro de la marca Zamsung…. Eso es mucho

Si eso ya lo sé. Pero yo confió en ti. Aparte siempre has tenido un rostro muy lindo – le dije para intentar persuadirlo

Pero estamos hablando de ligas mayores Himeko, no creo, no me siento capaz

Por favor Souma….. – le pedí – te necesito, por lo menos inténtalo. Mira si no te gusta lo puedes dejar cuando quieras, pero haz un esfuerzo… por mí, ¿sí?

Himeko no lo sé – dijo el

Conocerás muchas chicas lindas – le dije intentando persuadirlo, el solo se puso a reír

No me importa eso Himeko, es solo que no me gustaría defraudarte – dijo algo apenado

Vamos Souma. Tú lo necesitas y yo te necesito…. Aparte estamos hablando de un contrato millonario, eso te serviría para poder poner tu propio negocio de periodismo – intente apelar a su verdadera vocación

En eso tienes razón – dijo cediendo un poco de terreno

Mira, nada es casualidad en la vida. Si justo ayer nos encontramos fue por algo, y aquí está la razón.

Bueno que quieres que te diga… me tomas por sorpresa Himeko, no es algo fácil de decidir.

Te comprendo…. – le dije amigablemente – Mira ten – le pase una tarjeta donde estaba escrita la dirección del centro de grabaciones – si lo piensas y decides participar, te estaré esperando ahí en dos días, desde las nueve de la mañana en adelante

¿ya te vas? – me preguntó

Sí, tengo mucho trabajo. Pero por favor, piénsalo – le dije antes de despedirme

Está bien….

REBECCA.

¿Qué te gustaría comer? – me preguntó Chikane mientras manejaba hacia una dirección indeterminada. Por mi parte yo intentaba controlar mi corazón que desde el momento en que me subí a su automóvil no ha dejado de palpitar enfurecido.

Me da lo mismo – le dije completamente nerviosa

¿te encuentras bien? – me preguntó por primera vez con un tono preocupado

Si… solo vamos a comer – le dije. Pero en realidad los nervios me revolvieron el estomago

Estaba pensando en ir por comida Italiana, supongo que es tu preferida – me miro rápidamente para comprobar mi cara, luego volvió la vista a la autopista

Prefiero comer algo liviano, de verdad, cualquier cosa – insistí

Conozco un lugar…. Bueno no sé si te gusté. Nadie nos atenderá a la mesa y quizás corra un poco de viento, pero es un lugar relajado, donde podremos conversar – dijo con un tono extrañamente cariñoso.

Veo que estás haciendo un gran esfuerzo por caerme bien – le dije riendo

No debo esforzarme para eso, sé que te caigo bien – me aseguró

Eres tan arrogante – le contesté

Puede ser…. – mantuvo un silencio pequeño por un momento – compremos aquí – dijo estacionando su automóvil

¿en este supermercado? – le pregunté extrañada

Si claro, vamos no te arrepentirás – dijo bajándose del automóvil, mientras yo hacía lo mismo.

Caminamos en completo silencio, era extraño yo podía sentir la tensión que había entre las dos y sé perfectamente que ella también lo notaba.

Chikane se apodero de un carro de compras y comenzamos a recorrer los pasillos del lugar, buscando lo que sería nuestro almuerzo.

¿Te parece bien un postre? – preguntó mirando un helado

¿De qué sabor es? – le pregunté acercándome para intentar descifrar el sabor. Ella saco la vista del envase, que estaba en sus manos, y me quedo viendo fijamente. Logre sentir como su respiración acariciaba mi mejilla por la cercanía que habíamos tomado, así que rápida y nerviosamente me aleje, mientras ella sonrió amablemente.

Es de lúcuma – respondió suavemente

No me gusta mucho la lúcuma – dije avergonzada

¿Cuál prefieres? – me preguntó

Cualquiera menos lúcuma – le dije un poco más calmada

Puede ser chirimoya o quizás chocolate – menciono

No me gusta la chirimoya – le dije rápidamente

Sí que eres exquisita – me dijo riendo

Gracias, siempre me lo dicen – bromee con su comentario, mientras a ella se le tornaban algo colorada las mejillas, lo que me hizo sentir triunfadora. - ¿qué tal este? – le mostré uno – es de plátano manjar

Me parece bien….. – dijo echándolo al carro de compras.

Luego de eso compró algo de comida preparada y unas ensaladas, así que nos volvimos al automóvil. A poco andar llegamos a una playa.

¿Almorzaremos al aire libre? – le pregunté

Si, ¿te molesta? – me preguntó preocupada

Para nada – le dije emocionada de estar frente al mar – adoro la naturaleza

Eso es algo bueno – dijo feliz

¿por qué? – le pregunté

Porque ya tenemos algo en común – dijo picándome un ojo, mientras se sentaba en la arena y yo la seguía

Nunca pensé que tendríamos algo en común – le confesé – parecemos tan distintas

Y es que lo somos… tu eres Europea y yo asiática, eres rubia y yo tengo el pelo negroazulado, eres baja y yo alta, ¿qué más quieres? – dijo bromeando

No me refería a lo físico. Tengo muy clara nuestras diferencias físicas – le dije no pudiendo evitar recordar cuando ella menciono que no le gustaban las bajas – me refería a nuestras diferencias de ver la vida y esas cosas.

¿Practicas algún deporte? – me preguntó para seguir conociéndonos

Sí, pero hace mucho tiempo no lo hago por falta de tiempo – le dije con algo de nostalgia

¿Cuál deporte? – preguntó curiosa

Equitación – le comenté

¿me estas bromeando? – me pregunto sonriendo

No, porqué acaso no crees que pueda practicar equitación

No, no se trata de eso. Sucede que yo también practico ese deporte – dijo asombrada

Wuau, segunda cosa que compartimos – le dije alegre. Y fue en ese momento en que me di cuenta que estar junto a ella me hacía feliz, olvidar por un momento todo lo demás.

Bueno ya que tenemos estas cosas en común, espero que nos llevemos mejor, de verdad que no quiero quedarme fuera de la campaña – menciono Chikane

Claro, debí suponerlo. Solo buscas ser mi amiga por tu conveniencia

Pero que manía tienes de pensar mal de mí – ella sonrió

Después de cómo nos conocimos, que esperas – le dije yo.

Comimos amenamente frente al mar, seguimos hablando de cosas mundanas. Pero rápidamente vi como el tiempo se pasaba más rápido de lo que yo hubiese querido. Sorprendentemente termine riendo mucho a su lado, al parecer si es alguien que puede llegar a ser encantador, aunque como siempre tuvo sus escapes de arrogancia que me dan algo de alergia, pero no fue suficiente como para opacar la tarde.

Chikane comenzó a guardas las cosas en la maletera de su automóvil, mientras yo me apoyaba en el capo del mismo auto para observar el mar. En unos segundos Chikane se sentó a mi lado.

Es hermoso, cierto? – comento mirando el mar, mientras por unos segundos me perdí en su rostro

Si… e indescifrable – le dije ahora mirando unas olas chocar con unas rocas

Como tu…. – dijo mirándome fijamente. Fue ahí que sentí que el corazón se me doblaba y que el aire se hacía más pesado

¿Qué dijiste? – le pregunté casi a media voz

Lo siento no quiero hacerte sentir incomoda – dijo inmediatamente – perdón – cuando tome el valor para volver a mirarla me percate que sus mejillas estaban ruborizadas, lo que le daba un toque muy tentador para mi

¿De verdad te parezco hermosa? – le dije dejándome llevar por todas mis emociones

Debería ser ciega para no ver que eres impresionantemente bella – me dijo clavando sus bellos ojos en los míos, que seguramente tiritaban mostrando el nervio de mi alma.

Espero no arrepentirme – le dije en un susurro

¿Arrepentirte de qué? – me preguntó, pero en ese momento acalle su voz con un beso, el primer beso que le daba a una mujer, uno que nunca pensé que daría. Todo mi interior se volcó en una fiesta atormentante, sentía como mi estómago se agitaba, mientras una corriente eléctrica atravesaba cada parte de mi cuerpo. Sus labios extremadamente suaves, me incitaban a no detenerme a encontrar esa locura de la cual todo el mundo habla cuando se enamora, millones de imágenes pasaron por mi cabeza, las imágenes que han marcado mi vida, como dándole la bienvenida a esta nueva imagen que me encontraba construyendo. Y como si todas mis emociones fueran pocas, Chikane aprisiono mi cintura a su cuerpo con sus brazos, lo que elevo mi desesperación por quedarme ahí, en sus labios. Fue el beso más estremecedor que he tenido, todo mi universo se simplifico en él….

Continuará…..


Hola! espero que estén bien :D

Primero que todo quiero pedirle disculpas por la demora, sé que esta vez me pase del tiempo recomendado, pero es que las cosas me consumen, sobre todo la U. Por ahí vi que en los comentarios alguien me puso que sus contactos Chilenos le dijeron que estábamos de vacaciones, pero te juro que al menos yo y mi universidad no lo estamos. Lo que si precisamente este finde semana fue largo, pero de ahí a tener vacaciones no, para eso aun me falta llegar a diciembre, que es cuando se cierra el semestre. He tenido tiempo, no les mentiré pero es que también me abandono la inspiración y por mas que intentaba escribir nada me salia... por todo aquello les pido disculpas.

Lo segundo... bueno decirles que son una fuente de motivación tremenda, ahora que he leído atentamente cada comentario me ha dado como esa energía que nunca esta demás... sin ustedes simplemente seria una pobre "escritora" desalentada...

Tercero ... desde ya les digo que me demorare mucho en subir el próximo capitulo, ya estoy entrando a las pruebas finales en mi universidad, creo que tengo dos semanas mas de mi supuesto descanso, que en realidad sera estudiar materia nueva y ya comienzas mis terceras pruebas que para rematarlas son orales... como odio dar las pruebas en forma oral, pero bueno es lo que me toco vivir xD

Y eso, infinitamente agradecida con ustedes por revisar algunas casi todos los dias para ver si había una nueva actualización, solo les pido paciencia y les doy la seguridad de que no dejare la historia abandonada.

Millones, pero es que MILLONES de besos y abrazos psicológicos a cada persona que lee y nuevamente mil disculpas...