Actualizo un día más tarde para terminar de completar el próximo capítulo y poder subirlo el sábado, así se os hace más corta la espera. Sigo esperando más opiniones, gracias.
Cuddy caminaba por la estancia observando cada detalle de lo poco que ya quedaba en ella, pasando la mano por las estanterías y recreando mentalmente donde habían estado situados los objetos anteriormente, entre ellos marcos de fotos. Miles de recuerdos se agolpaban en su mente sin poder evitarlo, haciendo que sus ojos se empañaran. En ese instante entró House con una carpeta bajo el brazo, ella se giró para que no pudiese verla llorar y secó sus lágrimas con un pañuelo, después le miró. Fue un contacto visual breve, pero suficiente para que ambos corazones se acelerasen.
- Aquí tienes el contrato firmado por el nuevo propietario y la cantidad que será transferida a tu cuenta.- le tendió la carpeta mientras la observaba con detenimiento.
- Es mucho más de la mitad.- no levantaba la vista del documento. En parte porque sabía que él la estaba observando.
- Lo sé.- hizo una pausa.- sé que te resultó difícil seguir pagando todos estos meses.
- Sí.- le miró con rencor.
Se hizo un silencio que él supo cortar de inmediato.
- ¿Cómo están tus padres?
- Mi padre murió hace medio año, tuvo un accidente laboral con una máquina. Mi madre ahora vive con Julia y los niños al otro lado del país.- dijo cortante.
House bajó la cabeza y cerró los ojos al escuchar estas palabras. Joseph le había brindado cariño el poco tiempo que convivió con él, algo que su padre jamás le había dado.
- Lo siento.- miró hacia otro lado.- ¿Por eso estuviste sin trabajar, por la muerte de tu padre?
- ¿Y a ti qué te importa?
- Solo se trata de una conversación entre adultos, sin segundas intenciones.
- Contigo todo tiene segundas intenciones, además ¿No debemos actuar como si fuésemos enemigos? ¿Cómo si mirásemos más por nosotros mismos que por el bien de nuestra hija? – se acercó a él.- Ella sufrirá con la decisión del juez porque tendrá que estar separada de uno de nosotros.
- De ti querrás decir.
Lisa comenzó a reír.
- ¿Qué credibilidad da un ex drogadicto que se acuesta con su abogada? – le soltó de golpe.
- Más que una madre que sin ningún cuidado dice que no deseaba quedarse embarazada, hubieses estado menos cachonda esa noche.
Lisa le pegó en la mejilla dejando su mano impresa en ella.
- ¡No vuelvas a hablarme así!- le gritó mientras se acercaba a él.- ¡No me refería a ella!
- ¡¿Entonces a quien cojones te referías eh?
- Me refería a…- estaba dispuesta a hablar de su segundo embarazo.
- Ni siquiera sabes por donde salir.- bufó.
Lisa apretó los labios, no mostraría debilidad ante él.
- Te odio.
- Que novedad.- dijo con ironía.
- Te odio por huir como un cobarde haciendo peligrar la estabilidad de nuestra hija. Por dejarme cuando más te necesitaba ya no solo a nivel económico, también en lo personal. Te odio por hacer llorar a nuestra pequeña cuando te echaba de menos y por no dar señales de vida. No te mereces lo que tienes, que Tamy te idolatre como lo hace. Pero estoy convencida que cuando mires atrás y veas lo que has perdido, pensarás el tiempo que has perdido centrado en tu puñetera pierna.
- ¿Centrado en mi puñetera pierna?
- ¡Sí!
Se bajó los pantalones.
-¿Qué coño haces?
- ¡¿Ves esta cicatriz? – gritó.- Esta puta cicatriz me recordará todos los días de mi vida que jamás confiaste en mi. Que todo lo que teníamos era mentira.
- ¿Crees que nunca te quise?
- Tal vez al principio pero después…
- Te amaba tanto que impedí que hicieras una locura con tu pierna y que dejaras a nuestra hija huérfana de padre, amaba lo que teníamos. Puedes llamarme egoísta si quieres pero nunca me arrepentiré de la decisión que tomé, porque te salvé la vida.
- Con esa decisión lo único que hiciste fue atarme a una vida de mierda llena de dolor, jamás te perdonaré.- salió de la casa dando un portazo.
Lisa abatida se sentó en el frío suelo de mármol y se echó a llorar.
Sé que ha sido un capítulo un poco fuerte pero lo compensaré, prometido. En él próximo capítulo empieza el juicio.
