Capitulo 19: Caída

Hace un momento había dejado de sentir el chakra de Sasuke, en el mismo lugar donde termino la batalla contra el Gobi, esté leve descuido por poco le cuesta la cabeza cuando esquivo un cuchilla de agua cortesía de su oponente, desde que empezó su batalla había estado muy poco consciente de lo que sucedía a su alrededor sin embargo la desaparición completa de la energía de uno de sus amigos era más que suficiente incentivo para distraerse, a pesar de que hubiera querido ir hacía allá de inmediato y ver qué fue lo que paso o si había todavía la posibilidad de hacer algo sabía que no podía darse ese lujo justo ahora. Se concentró en las energías restantes, a parte de sus dos discípulas (que aparentemente se encontraban al límite) el resto de sus compañeros se las habían arreglado para terminar sus respectivas batallas pero todavía no salían de allí.

-¿Qué sucede? –Preguntó inmutable Pein tras notar que había cesado en sus ataques.

-Nada –contestó con el mismo tono antes de desaparecer en una enorme nube de humo de la que empezaron a salir decenas de clones que apenas lograban enfrentar a su adversario- espero que esto sea suficiente –se dijo mentalmente mientras se juntaba a la lucha.

En otro lugar el grupo de ninjas de Konoha se hallaban reuniéndose para salir de aquel lugar, sin embargo la espera se estaba volviendo insoportable al notar que faltaban miembros y el lugar cada vez parecía menos seguro para esperar.

-Sakura –llamó la hokage- debemos sacarlos de aquí –le incitó señalando a los heridos, todos los que podían mantenerse en pie sujetaban alguno- hay que salir.

-Solo un poco más Tsunade-sama –le suplicó con la mirada desesperada, su sensei la miro con comprensión pero no podían arriesgar al resto.

-Sakura…

-¡Allí vienen! –Gritó Temari al ver tres figuras que se acercaban a gran velocidad- ¡¿Pero qué…?

En efecto eran tres figuras pero seis personas, tres clones llevando a tres shinobis, dos traían cada uno a una chica en la espalda, pero el tercero llevaba asegurado al Uchiha inconsciente, una vez estuvieron todos juntos no se detuvieron a dar explicaciones sino que solo corrieron hasta la salida y más allá de esta en donde se encontraba Yamato esperándolos sobre un sello unido por líneas a otros lugares que rodeaban la base (este casi deja de aplicar el jutsu al reconocer a Naruto pero volvió a centrarse antes de arruinarlo), una vez allí dejaron en el suelo a los heridos, Sakura se arrodillo de inmediato sobre Sasuke solo para que sus ojos se abrieran horrorizados ante la profunda herida casi encima del corazón, sin decir nada intento comenzar la curación pero la mano del clon la detuvo.

-¡¿Qué haces? –Le reclamó intentando inútilmente soltarse- ¡Morirá!

-Lo sé –contestó el rubio secamente- es una oportunidad única –comentó tranquilo sin apartar la mirada del Uchiha desangrándose, los ojos jade de la pelirosa se abrieron con pánico ante sus palabras mientras reforzaba sus intentos de soltarse.

-¡SUELTAME MONSTRUO! –Le reclamó, llamando la atención de todos los presentes, algunos intentaron acercarse pero los otros dos clones les bloquearon el paso luego de haber dejado sus respectivas pasajeras descansando, Saya torció el gesto al escuchar a la pelirosa Hinata simplemente frunció el ceño un poco.

-¡¿Qué significa esto Naruto? –Preguntó Tsunade entornando los ojos frente a uno de los clones, este tenía el rinnegan activo, pero fue el que sujetaba a Sakura el que le contestó.

-Sasuke salvo la vida de Hinata durante la lucha exponiendo la suya –la misma ojiverde dejo de sacudirse al escuchar aquello, pero solo desató mayor desconcierto ante su actitud.

-¿Entonces por qué intentas matarlo? –Le reclamó Sakura fulminándolo con la mirada, el rubio junto a ella tenía el byakugan activado sobre Sasuke, sin alterarse ni desviar la mirada contestó.

-Porque debe morir para poder librarse de la maldición del sharingan –dijo finalmente- debe permanecer muerto unos segundos por lo menos.

-¡¿Y por qué debería creerte? –Le espetó volviendo a tratar de soltarse sin resultado alguno.

-Porque no te estoy dando alternativa –contestó secamente- ahora deja de desperdiciar energía, la necesitaras para traerlo de vuelta –le recomendó con la misma indolencia, tras un último tirón la joven accedió a hacerle caso bastante resignada, no había nadie en condiciones de ayudarle así que solo le restaba confiar en que el rubio cumpliera con su palabra, otra vez.

Solo tardo otros cinco minutos hasta que el corazón del Uchiha dejo de latir por completo y medio minuto hasta que él ninja de ojos perla comenzara a aplicar chakra curativo, luego de darle una descarga suficientemente fuerte para que su corazón regresara de entre los muertos, Sakura ayudaba tanto como podía en su desgastado estado, por lo que no recriminaba la ayuda de su antiguo compañero de equipo. Nadie dijo nada hasta que vieron como el pelinegro abría lentamente los ojos, rojos como la sangre con una estrella completamente negra en el las pupilas, sin embargo esta no duro mucho, fue aclarándose hasta que solo quedaron las líneas que le daban forma rellenas de rojo, la expresión de Sasuke se notaba un tanto confundida pero no duro demasiado antes de que cayera rendido por el cansancio acumulado, apenas esto sucedió el clon de Naruto se levantó, notando sus intenciones Sakura se levanto con él.

-¡Espera! –Le detuvo claramente avergonzada- sobre lo que te dije antes… ¡en verdad lo siento! –Se disculpo haciendo una profunda reverencia.

-Todavía no me disculpas por las mentiras –no fue una pregunta y la ojiverde no fue capaz de responder o levantar la mirada sin parecer hipócrita, algo que sabía Naruto no toleraría- recuerda lo que te dije cuando trajimos de regreso a Sasuke –le pidió de último antes de desaparecer junto con los otros dos clones.

-¡Espera…! –Intentó detenerlo la hokage pero ya era tarde, luego regresó la vista a su estudiante aún inclinada- ¿A qué se refería con eso Sakura? –Le preguntó directamente, esta no reacciono ante la voz de su líder como lo hacía siempre, parecía perdida y por un instante pareció que no contestaría, pero finalmente lo hizo.

-"Sin importar cuánto me lleguen a odiar, siempre los considerare mis amigos y puedes estar segura de que daré mi vida con tal de que sean felices" –citó pasando saliva con dificultad y los ojos empañándose ante el recuerdo de aquella extraña charla que tuvo con el rubio luego de su reencuentro con Sasuke en el valle del fin, tal como le había dicho, ella no le entendió entonces pero lo hacía ahora.

-Eres una idiota –le dijo desde su posición Saya sin regresar a verla, ganándose una mirada sorprendida de la chica y otros más- para tener una frente tan amplia realmente tienes una mente muy estrecha –comentó hiriente, incluso Hinata le dirigió una mirada sorprendida por sus comentarios, sin embargo Sakura no le contestó nada, cosa que hizo a la morena subir la mirada y encontrarse con una chica que temblaba como si estuviera a punto de desmoronarse, sin embargo no lo hacía, pero se notaba que estaba lidiando con enormes dudas y confusión, luego de un rato la Uchiha resopló- escucha, si quieres culpar a alguien por todas las mentiras, esa soy yo.

Cada par de ojos, incluidos los del capitán Yamato que seguía concentrándose en el jutsu, se giraron a ella. Hinata la miro sorprendida pero no dijo nada, al fin y al cabo aquella decisión solo le correspondía a Saya o Naruto, aunque sintió algo removerse en su pecho al saber que finalmente lo compartirían con alguien más que ella.

-¿A qué te refieres? –Preguntó la cansada voz del ninja copia que hizo un esfuerzo para levantarse con su reducido nivel de chakra, Saya pareció levemente incomoda ante la atención que todos le pusieron, no que no estuviera acostumbrada pero nunca esperó dar aquella confesión sin Naruto a su lado, fue precisamente pensar en él lo que le dio la fuerza que necesitaba para empezar a hablar.

-Él estaba protegiéndome… –contestó, algunos la miraron extrañados- lo ha estado haciendo desde que me salvo de la masacre Uchiha hace más de diez años –todos se quedaron extrañados por sus palabras pero aún había mucho que no entendían.

-¿Pero, por qué? –Preguntó Sakura tratando de entender- si eras otra sobreviviente el consejo…

-¡El consejo ordenó la muerte del clan Uchiha! –Le espetó molesta callando al instante a la pelirosa y sorprendiendo al resto salvo por el sannin y la Hyuuga que ya conocían la historia, en un inicio se arrepintió de soltar aquello sin más, no era solo su responsabilidad hablar de aquello.

-¿A qué te refieres con eso? –Preguntó entornando los ojos la dirigente de la aldea de la hoja, pero la Uchiha no respondió, iba a exigirle que hablara cuando está se adelantó.

-No es únicamente mi decisión hablar de esto –le cortó lanzando una mirada de soslayo a su primo- y yo no soy parte de la aldea de la hoja, usted no puede ordenarme que hacer hokage –le recordó desafiantemente, la Hokage parecía a punto de reclamar algo pero Jiraiya, a quien estaba revisando la detuvo.

-Esperaremos a Naruto –le convidó el sannin- también tiene partido en esto, el sandaime le otorgo la autoridad para develar esa información si era necesario –la Hokage asintió, dada la situación aún era prematuro exigir explicaciones.


-COF-COF-COF

Una considerable cantidad de sangre remojo la ya de por sí húmeda tierra de la caverna mientras intentaba levantarse, pero antes de lograrlo un chorro de agua a presión lo azotó contra una gran roca y lo mantuvo allí hasta que esta se agrietó bajo él, cuando dejo de presionar su cuerpo cayó como un costal al suelo, desde arriba el rinnegan lo miraba con desprecio desde las cuencas en el rostro cadavérico del Jinchuuriki que ahora guardaba ocho demonios en su interior.

-¿Ahora vez lo inútil de tu intento por detenerme? –Le preguntó impertérrito pero un sonido como arcadas le hicieron levantar una ceja, por un instante creyó que estaba vomitando sangre de nuevo, hasta que el rubio se levanto con una sonrisa pese a la sangre que manaba de su boca.

-JE-JE-JE-JA-JA-JA-JA-JA-JA-JA-JA –se rió cada vez con más fuerza ante la mirada suspicaz del usuario del rinnegan- ya salieron todos –Pein apenas tuvo un momento para reflexionar acerca de la extraña actitud del carcelero del kyuubi antes de que los ojos del susodicho cambiaran a un tono rojizo anaranjado con una cruz en lugar de pupilas- llego la hora.

El manto del zorro se presentó en toda su extensión, las nueve colas ondeaban furiosamente como látigos mientras se erguía y la caverna se derrumbaba un poco sobre ambos, pronto un segundo manto cubrió al primero tornándolo dorado Pein abrió sus ojos sorprendido, el poder que emanaba era imposible que proviniera solo de su bijuu y más lo era pensar que provenía de sí mismo, aquello era poder en bruto quizá tan alto como el de los ocho demonios que el mismo llevaba juntos o mayor. Con una sonrisa tirando de su rostro se dispuso a comprobarlo.

-Esperaba que esto no fuese aburrido –comentó entusiasmado por la perspectiva de probar su poder sin restricción alguna, su adversario por otra parte pese a parecer en control de aquella supernova de chakra, en su interior las cosas era otro asunto.

-Finalmente perdiste la razón, mocoso –dijo el demonio sin reparo alguno- apenas has obtenido el doujutsu, no significa que puedas generar el chakra que hace falta.

-Por eso uso el modo sennin –le dijo el joven aún forzando el chakra natural en su sistema y mezclándolo con el demoniaco y su propia energía para emparejarlos- además, sabes bien que es necesario.

-¡Yo puedo encargarme de cualquiera de mis hermanos! –le espetó el zorro.

-¿Todos a la vez? ¿Impulsados por Pein y el rinnegan? –El kyuubi no discutió pero dejo escapar un gruñido gutural- sé que es una locura, pero necesita confirmar esto y el tiempo juega en nuestra contra, te recuerdo que este no es la peor batalla que nos espera –un tenso silencio mental siguió esta declaración, finalmente una funesta risa golpeo los rincones de su mente.

-JEJEJEJEJE de acuerdo Naruto, veamos entonces cual es el límite de nuestro poder.

Ambos contenedores humanos empezaron a atacarse, pese a lo frágil de la apariencia del pelirrojo su velocidad y fuerza no tenían par con nadie que el ottokage haya enfrentado hasta hoy. El primer golpe directo de Pein, Naruto tuvo que detenerlo cruzando ambos brazos pero eso no evito que retrocediera un par de pasos arrastrando el suelo y piedra bajo sus pies, apenas levanto la vista para ver qué más le esperaba tuvo que esquivar una oleada de arena y más tarde una vorágine de agua, era claro que no tenía ningún problema en usar los jutsus propios de cada bijuu, pero el rubio no necesitaba demasiado para esquivarlos, cosa que empezó a molestar cada vez más al antiguo amekage, sin embargo una sonrisa siniestra se plantó en su rostro al percatarse de algo.

-No importa que tan bien puedas esquivar, si no tienes a donde moverte.

Una sucesión de sellos fue el preámbulo a un tsunami de arena que se levantó frente al rubio ottokage, enterrándolo bajo toneladas de arena, luego esta se contrajo reduciéndose algunos metros, por un instante pareció que la batalla quedaría allí, incluso la sonrisa sardónica de Pein decía aquello, pero esta se convirtió en una mueca al ver una duna levantándose hasta convertirse en la figura del ninja de cabello rubio.

-Muy bien –comentó Naruto sin parecer afectado por el intento de aplastamiento- hora de ponernos serios.

Trazo una secuencia de sellos antes de arremeter, nuevamente las nubes de arena lo atacaban pero risos de roca se levantaban a su paso para protegerlo mientras avanzaba, ya a corta distancia un muro de arena se levantó para proteger al pelirrojo, sin embargo dicho muro se rodeo de flamas provenientes de una bola de fuego de parte de Naruto, antes de que Pein pudiera entender que pretendía la arena comenzó a esclarecer, para cuando se convirtió en vidrió a causa del calor Pein no tuvo oportunidad de esquivar la patada que atravesó aquel vitral e impactó en su estomago, dejo profundos surcos en la arena tras ser arrojado por el golpe pero usando su propia técnica de gravedad logró detenerse, Naruto ya se hallaba esperándolo pero aún así Pein conseguía detener sus golpes, hasta que un remolino de agua lo arrojo contra un muro desde otra dirección, no había notado en qué momento pero varios clones se sumaron a la lucha dando respaldo al rubio original con técnicas de largo alcance.

Agua, fuego, rayos y rocas llovieron de todas direcciones, pero con el aviso de poder verlas Pein solo levantó sus manos y las rechazó con su Shinra Tensei, sin embargo la seguridad no duro mucho, tras terminar su jutsu un par de ojos amarillos con astas aparecieron frente a él.

-5 segundos es mucho tiempo con mi velocidad Pein –fue todo lo que dijo el rubio, el pelirrojo apenas se percató de la hoja espectral que atravesaba su estomago y sintió como uno de sus bijuu quedaba dormido en el genjutsu definitivo del Susano, eliminando esa fuente de chakra de su cuerpo, pese a esto el Dios de akatsuki sonreía.

-También es mucho tiempo para mí –contestó mientras colocaba sus palmas sangrantes sobre la piedra en que se apoyaba.

De la pared un inmenso monstruo ciego y aterrador apareció e intentó tragarse a Naruto, las fauces se cerraron sobre él, pero no terminaron de aplastarlo, sus manos y pies apoyados sobre los colmillos estaban ensangrentadas pero no cedían, tres clones aparecieron frente al rubio y formaron un Futon Rasen Shuriken que entró directamente en la boca abierta de la criatura, la cual con un rugido agónico fue forzada a desaparecer, sin apoyo ambos contendientes cayeron, pero no perdieron el contacto visual en ningún momento, Pein se veía cada vez más cauto al notar que sus ataques no tenían el efecto deseado, pero el rubio amekage se mantenía sonriendo.

-¿Sabes? Podría hacer esto todo el día –le comentó con desenfado, provocando un gruñido por parte de su oponente- pero creó que llegó la hora de terminar con esto.

-Estamos de acuerdo –contestó el pelirrojo y levantó sus manos en un aplauso antes de separarlas dejando en la mitad una esfera negra que salió disparada contra Naruto, esté intentó desviarla pero atravesó su brazo y se introdujo en su pecho, el rubio pareció levemente desconcertado ante el suceso, ahora era Nagato el que sonreía.

-¡CHIBAKU TENSEI!

Una piedra golpeo al rubio en la espalda pero no tras el golpe no se cayó antes de que Naruto regresara a verla otra lo golpeó con igual fuerza en el estomago, igual que antes no se cayó, las piedras sueltas junto con los mismo muros de la cueva se sacudieron un instante y entonces…

¡CRASH! ¡POOM! ¡POOM! ¡CRASH!

Era como si de repente el mizukage se hubiese convertido en un hoyo negro ambulante, toda la cueva estaba siendo atraída en su dirección, en pocos segundos le fue imposible moverse y dentro de poco no podría siquiera respirar, en el último vistazo que tuvo de Pein este murmuró algunas palabras que supo que el rubio alcanzaría a escuchar.

-Este lugar definitivamente será tu tumba.

Y ya no escuchó nada más…


-Está listo –anunció Yamato finalmente con un tono cansado pero cargado de resolución.

-¿Pueden empezar a sellarlo? –Inquirió la Hokage, el anbu negó con la cabeza.

-Nuestra parte esta lista pero necesitamos la señal de, err… Naruto –le era raro decirlo pese a haberlo visto con sus propios ojos aún no terminaba de asimilarlo- para empezar el sello, Él debe dirigirlo.

-¿Cómo sabrá él que ya están listos? –Está vez la duda provino de Kakashi, ahora la expresión del anbu se torno un poco tensa.

-Según las especificaciones del sello que nos dio, ya debería saberlo –explicó- pero al estar en batalla no es raro que no pueda iniciarlo de inmediato –parecía estar buscando tranquilizarse por la demora tanto como los demás.

-¡Miren! –La exclamación de la pelirosa los distrajo de su preocupación.

El grupo apenas pudo evitar un grito de sorpresa ¡La montaña estaba compactándose! En menos de un segundo Una sola idea cruzó por sus mentes antes de entender lo que pasaba.

La cueva estaba derrumbándose


Tenues gotas de sudor recorrían su frente fruto del esfuerzo, ya no mental (desde que el jutsu enemigo había sellado la conciencia de tres de sus bijuus, y con ellos su respectivo chakra, tenía control total de las reservas restantes) pero el esfuerzo físico era inmenso. Al tiempo que comprimía la prisión del Jinchuuriki rubio debía retener lo que iba quedando de la cueva para evitar que se le cayera encima, su mano izquierda apuntaba hacia arriba reteniendo el techo y paredes mientras que la derecha apuntaba a una esfera de roca de casi quince metros de diámetro, en crecimiento, parecía querer cerrar los dedos en un puño pero estos se abrían por si mismos cuando lo intentaba, su respiración comenzaba a ser forzada.

-No-puedes-escapar –gruñó, ¡PPPOOOOMMM! Fue como un latido desde el centro de la roca pero mil veces más fuerte- vas-a-caer.

¡CRASH! ¡FFFLLLIIIIIISSSHHH!

Una garra de energía dorada se abrió camino a través de la piedra ante la desorbitada mirada de Pein, la garra era tan grande que podía haberlo sujetado sin problemas, pero no lo busco, solo abrió el paso y desapareció, lo siguiente fue un haz de luz que escapó por el agujero abierto antes de que este tuviera oportunidad de volver a cerrarse mientras un proyectil humano con ojos anaranjados y una cruz en lugar de pupilas con varios anillos concéntricos se dirigía contra el pelirrojo.

-¡No será aquí y no será hoy!

Como un reflejo un escudo se levantó, estaba hecho de sombras negras que parecían listas para engullirse lo que se acercara suficiente, Naruto sujetó su muñeca mientras cerraba sus ojos en expresión concentrada ¡puf! Un clon apareció de espaldas listo para recibirlo en un trampolín, ambos chocaron con los pies antes de que el clon lo propulsara tres metros hacia arriba ¡puf! Dando una media voltereta otro clon lo recibió y lo propulsó en diagonal justo a la espalda del usuario de rinnegan, para entonces la mano que el rubio sujetaba ya estaba dejando escapar descargas eléctricas, todo el trayecto paso en menos de medio segundo, ni siquiera Pein se percató del mismo hasta que presintió quien estaba en su punto ciego, antes de que pudiera girarse los ojos de Naruto se abrieron de nuevo, ni rojos ni azules, ni ninguna otra variación, esta vez eran blancos y con venas resaltadas alrededor, retrasó el brazo que soltaba descargas como si fuese a lanzar un kunai.

CHIDORI SENBON!

Sabía que Sasuke había desarrollado algo similar con su manipulación elemental, pero esta técnica no la había aprendido de él, esta fue una de las variaciones que Saya desarrollo una semana después de aprender el chidori. Sonrió ante este recuerdo, como siempre ellas dos estaban con él de alguna forma, las agujas de chakra eléctrico se clavaron en la espalda de su adversario.

-¡ARGH! –Con una arcada cayó de rodillas mientras el muro de sombras y su rinnegan desaparecían, antes de tocar el suelo ya sabía que algo iba terriblemente mal- ¿Qué me hiciste? –masculló con la poca energía que el quedaba, Naruto acababa de caer y ahora que Pein había logrado voltear podían verse, pese a su triunfo el rubio no se veía nada bien, aterrizó en cuclillas pero no consiguió enderezarse, apenas lo intentó cayó sobre sus rodillas, sus ojos nuevamente azules, manejo apoyarse sobre su rodilla y dirigirle una mirada y una sonrisa de superioridad a su oponente pese a que su propio estado no era mucho mejor.

-El puño suave es muy efectivo, pero no es mi estilo, es demasiado sutil –comentó- así que diseñe otra forma de aprovechar la visión del byakugan.

-¡¿Qué me hiciste? –Repitió sin paciencia Pein- ¡No puedo sentir mi chakra!

-Es porque paralice tus nervios y tu red de chakra –le explicó- no requiere que sea muy certero, solo una blanco aproximado, un blanco perfecto y en lugar de neutralizarlo lo eliminaría permanentemente pero tienes suerte –le animó un poco cínico- tu sistema solo estará bloqueado un par de horas… lástima que no volverás a usarlo, mis amigos han estado esperando por mucho tiempo ya.

Naruto trazó una secuencia de sellos y golpeó el suelo con la palma, diez pilares de madera se levantaron del suelo con una pequeña hendidura horizontal en cada uno, casi al momento siguiente se retiró los diez anillos en sus dedos y estos pasaron a formar parte de cada pilar en los cuales quedaron los diferentes kanjis grabados, al notar sus intenciones Pein comenzó a reír.

-¿Esté era tu plan? –Le preguntó con una mueca burlesca, en respuesta Naruto le miro con seriedad y un poco de molestia.

-¿Cuál sino? –Le contestó mientras trazaba una secuencia de sellos mucho más larga y más despacio- si te mato los bijuus solo se irán por un tiempo antes de renacer libres provocando un caos en todo el globo –Pein asintió pero no dejaba de reír por lo bajo.

-¿Has considerado que tu plan es una locura? –Preguntó de forma casual, hizo un amago de levantarse pero fallo- intentas sellar en un golpe ocho demonios de colas –Le recordó ahora con sorna- no importa qué tipo de sello hayas desarrollado no tienes oportunidad, la estatua fue destruida y aunque no fuera así, ni siquiera con ella se hubiese conseguido semejante hazaña –dijo muy seguro- no tienes ninguna posibilidad.

-Es cierto –admitió para sorpresa del pelirrojo- no podría desarrollar un jutsu capaz de algo parecido, pero este jutsu no es mío –agregó con una sonrisa maliciosa- es un regalo de despedida de Madara y tienes razón no lo conseguiría solo pero las incursiones que tuve que hacer, gracias a los miembros de tu pequeño grupo, en el sonido, la lluvia y la niebla me consiguieron más que suficientes aliados –terminó los sellos en una marca de dragón y una energía azul empezó a brotar de su cuerpo y alimentar los pilares, sus ojos ahora mostraban un profundo escarlata, con un aro en el centro, tres franjas saliendo de este al borde de la pupila y tres aros más pequeños entre estas en el aro central.

-¿Qué-es-esto? –El antiguo akatsuki empezaba a sonar preocupado, nuevamente intentó levantarse pero su cuerpo no podía sostenerse y volvió a caer sobre sus palmas, el chakra de Naruto alimentó los pilares hasta que estos no pudieron contener más la energía, está comenzó a conducirse en secuencia hacía los otros formando una prisión, una estrella de diez puntas dentro de un doble pentagrama.

-Un sello –dijo secamente el rubio- que requiere de un usuario del Mangekyou Sharingan eterno y uno con la habilidad del primero para el sellado, solo para canalizar el chakra de cuarenta shinobis preparados.

-¿Qué clase de sello es ese? –Preguntó más para sí mismo el descendiente del sabio de los seis caminos dándose cuenta finalmente de que si no lograba moverse jamás saldría de allí, pero le seguía siendo imposible incorporarse.

-Uno que podía haber contenido al mismo juubi –le dijo mientras continuaba administrando energía, ahora en menor medida, parecía que solo quería que continuara circulando- o algo aún más temible aunque fuera por un tiempo –pensó para sí- obra conjunta de Madara y el Shodaime, pero no tenemos tiempo y no estamos aquí para una lección de historia por más falta que te haga.

El crujido de las toneladas de rocas que ahora se mantenían en un sensible balance sobre ellos sin el soporte del jutsu de Nagato respaldó su preocupación, debido a que era la guardia principal de los Akatsuki había protecciones que no se eliminarían solo porque el lugar se estaba derrumbando, protecciones que evitaban que usara su jutsu espacio-temporal para entrar o salir de allí. No estaba sorprendido por eso, al fin de cuentas Madara era incluso mejor que su padre en esa técnica. Pero el problema persistía, estaría atrapado si no terminaba eses sello antes de que la entrada se viniera abajo, pero tampoco iba a apresurar el trabajo por eso, optó por hacer lo que siempre hacía cuando se hallaba en esas situaciones, continuar y preocuparse por lo demás cuando tuviera que hacerlo, para variar un problema más se sumo a la lista.

-¿Qué rayos…? –Está vez fue Naruto el tomado por sorpresa, monstruosas cantidades de chakra estaban escapando del cuerpo del pelirrojo, estas no pasaban del límite de la estrella que había creado pero empezaban a hacer presión y de seguir así conseguirían escapar- tú no estás haciendo eso –comentó mirándolo fijamente.

-Claro que no –le contestó con un poco de dificultad- tu mismo neutralizaste mi habilidad de manipular chakra, lo que también eliminó mi capacidad para controlar el chakra de los bijuu –continuó con una sonrisa un poco sádica- ahora que se han dado cuenta intentan escapar, tal parece que ninguno de los dos saldrá de aquí –comentó de forma casual- lástima que no estaré para ver cómo te devoran.

-Lástima que yo sí tendré que ver como explotas –contestó el rubio mientras pensaba en algo- o tal vez no.

El ottokage cerró los ojos un instante, el flujo de chakra se debilitó antes de que un clon apareciera, este tenía el rinnegan, le tomo solo un instante a Nagato comprender lo que planeaba hacer.

-¡TÚ…!

CHIBAKU TENSEI!

Esta vez fue el turno de Naruto para aprisionarlo y mantener el techo sobre su cabeza mientras terminaba el sello, con un último destello de energía su chakra envió una onda de energía hacía el exterior.


-¡ES HORA!

Las palabras brotaron de boca de Yamato apenas su cerebro registró la señal que habían estado esperando, a un mismo tiempo cuarenta pares de manos trazaron una secuencia de sellos, al terminar un nexo se formo entre cada uno de los integrantes de cada aldea con las otras tres, al final diez tetragramas se habían formado e iban cerrándose en el punto cero, el punto donde Naruto mantenía al objeto del sello.


Esto era jodidamente más difícil de lo que decía en aquellos pergaminos, aunque en el recuerdo de Madara se veía no solo más difícil, sino aparentemente imposible, pese a haberlo visto no podía imaginar cómo se las arreglaron él y el primero para tender una trampa de ese nivel y aún conservar suficiente energía para hacer el sellado, pensar en eso no ayudaba mucho a su situación actual pero nada parecía estar haciéndolo, actualmente intentaba retener el chakra de los bijuus dentro de una esfera de piedra maciza compactada, de casi dos metros de diámetro, el clon que sostenía la esfera y la cueva estaba sudando por el esfuerzo supuesto, el original apenas se percataba de esto, toda su concentración estaba puesta en mantener equilibrados los 10 sellos de cuatro trigramas, a pesar de estar acostumbrado a lidiar con monumentales cantidades de energía en rebeldía constante esta labor parecía no tener fin.

-¡Listo! –Sus ojos se abrieron permitiendo ver aquel peculiar sharingan en ellos cuando toda preparación quedó finalmente atrás, de inmediato trazó una secuencia de seis sellos y la repitió tres veces mientras recitaba un cantico "BVTMON TABGES BABYLON"- ¡SELLO DEL PORTAL DE BABILONIA!

Los perímetros exteriores formados por los shinobis que completaron el sello empezaron a girar mientras iban cerrándose en torno al punto de sellado cada parte de la prisión que se cerraba agregaba un panel de cerramiento, sin embargo algo salió mal, justo cuando el último panel quedó en su sitió, la onda de chakra que conectaba esa prisión con sus donadores se cortó de golpe llevándose algo más que solo chakra.

Naruto sintió como el aire abandonaba bruscamente sus pulmones, igual que si un ariete le hubiese golpeado en el estomago, sus brazos cayeron a sus costados como si fueran de plomo y el clon que estaba a su espalda desapareció, su cuerpo pesaba toneladas y caía de frente sin que pudiera hacer nada.

-¡Rayos! Es mucho peor de lo que creía –pensó fugazmente mientras intentaba que sus manos se movieran, pero era inútil, estas ni siquiera reaccionaron en reflejo para evitar que se estrellara contra el suelo- Esto va mal, va muy mal.-¡Argh!


-¡Yamato! –Llamó la Hokage al verlo caer de repente sin previo aviso, hace un instante todo parecía bien, se notaba cansado pero no a un punto crítico y de pronto no era capaz de mantenerse en pie, los que pudieron moverse se acercaron a voltearlo para que estuviera de frente respiraba con dificultad pero no tenía ninguna marca aparente, no sabían que cuarenta ninjas más estarían cayendo de la misma forma poco tiempo después.

-E-estoy bien Tsunade-sama –masculló.

-¿Qué fue lo que pasó? –Inquirió Kakashi observándolo con cuidado, sin embargo fue la Uchiha la contestó.

-Fue el pago –les dijo sin contemplaciones ganándose una mirada inquisitiva de parte de la mayoría de los presentes- este sello es incluso más poderoso que el SHIKI FUUJIN que yondaime hokage uso para sellar al kyuubi en el interior de Naruto, pero la carga se divide los usuarios para no tomar la vida de ninguno… al menos no por completo –agregó un tanto más sombría.

-¿Qué significa eso? –Preguntó la godaime entornando la mirada en dirección a la morena, ya más recuperado Yamato fue quien le explicó.

-El último pago para alimentar el sello es energía vital, reduce la expectativa de vida de los involucrados en cinco años aproximadamente pero es mejor que otras alternativas –explicó con una sonrisa cansada, ante la atónita mirada de sus escuchas- realmente yo debería sentirme afortunado ya que el primero es quien menor carga sufre, la energía extirpada va pasando por todos hasta llegar al último que sostiene el sello, todos aportan lo mismo pero el último lo siente como si hubiese dado por todos.

En ese momento Yamato reparó en lo que aquello significaba y al parecer todos se dieron cuenta al mismo tiempo, salvo por Saya que ya lo sabía, la Uchiha se encontraba con expresión apática pero apretaba sus puños con tal fuerza que de entre las palmas brotó unas gotas de sangre, Hinata por su parte dirigió junto con el resto de la comitiva de Konoha una mirada de horror al lugar donde ahora cientos de toneladas en rocas se desplomaban sin reparo alguno sobre el kage de la lluvia. El shock inicial afecto a todos, incluso Saya observó estupefacta la escena frente a ellos, podía percibir el chakra de Naruto en donde sea y lo sintió desaparecer por completo hace solo un segundo antes de que la cueva cayera, luego nada…

-¡NARUTO!

El grito de la heredera Hyuuga sacó a todos de su estado catatónico, los que estaban en posibilidades de moverse se adentraron en la cumbre de escombros más por instinto que por reflexión, ya que sabían que sería imposible que encontraran nada… o a nadie allí.


Habían pasado ya varias horas desde que vieron la última guardia de los Akatsuki caer junto con el plan maestro de estos, sin embargo aquello parecía no ser lo único que cayó allí, los ninjas de las aldeas de la niebla, el sonido y la lluvia había empezado a remover las rocas desde que se enteraron de lo sucedido y estuvieron en condiciones de moverse, el mismo Sasuke Uchiha había intentado ayudar apenas recupero el sentido al enterarse de lo que pasaba pese a no estar en condiciones ni de sostenerse en pie, sin embargo tampoco fue fácil hacerlo desistir. Fue la voz de Saya diciéndole que solo haría todo más difícil si se lastimaba de forma irreparable al hacer alguna estupidez lo que lo forzó a recostarse mientras sus heridas sanaban. No fue el comentario sino que Saya, que debería estar más preocupada que cualquier otro, lo dijera lo que lo calmo en realidad, aunque no podía entender como lograba mantenerse tan tranquila cuando la persona que muchas veces había demostrado ser lo más importante para ella no aparecía ¿era acaso esa inflexible fe en el ottokage lo que la mantenía allí?, Hinata tampoco intentaba buscar entre los escombros pese a que su estado era mejor que el de los Uchiha, sin embargo la ansiedad se reflejaba con toda claridad en aquellos opalinos y transparentes ojos.

Saya permanecía apoyada contra el árbol en que Naruto la había dejado con los ojos cerrados y expresión de paz, parecía dormir salvó porque su respiración no era tan profunda, finalmente, sin ningún gatillo visible, sus ojos se abrieron y se levantó con clara intención de irse, no avanzó mucho antes de que alguien tuviera el descuido de atravesarse en su camino, de haber sido alguien aparte de Tsunade posiblemente lo hubiese apartado pero no estaba en condiciones de esquivar a la hokage así que se limitó a observarla impaciente mientras esta le devolvía una mirada suspicaz.

-¿Puedo preguntar a dónde vas?

-Ya lo hizo –recalcó la morena fríamente- pero si le interesa, voy a buscar a mi maestro.

En este punto cada par de ojos y oídos estaban centrados en la conversación, habían hecho un campamento que jamás habría pasado por uno de shinobis dada la enorme cantidad de personas reunidas y lo destacado del lugar (debido a la situación no era posible cubrir las normas básicas de ocultamiento), allí estaban todos los ninjas de las cinco diferentes aldeas, ya era casi media noche pera nadie dormía, incluso los que habían estado revisando las ruinas estaban de vuela sin ningún progreso y era claro que la desmoralización reinaba en todo el lugar, por lo que el más mínimo atisbo de esperanza fue recibido como agua sobre tierra reseca.

-¿Sabes en dónde está?- Intervino Sakura con cierta ansiedad, el resto del equipo siete, tanto los nuevos como los antiguos miembros se acercaron a ella, seguidos de estos estaban los de la aldea del sonido y algunos miembros de la aldea de la lluvia y la niebla, los que podían moverse. Hinata la observaba desde su posición.

La ojiperla tenía igual si no es que más determinación por encontrar el rubio, pero sabía que no podía, una razón era algo que les había enseñado y dejado muy en claro a ambas mucho tiempo atrás, era que ninguna de las dos era invulnerable, por mucha fuerza que obtuvieran, así que sin importar que tan preocupadas estaban debían atender primero su estado antes de atender otros asuntos, en especial cuando se preocuparan por él, "Si terminan heridas por tratar de encontrarme como creen que me sentiré al verlas, si no lo hacen por ustedes mismas háganlo por mi" aquella frase fue la clave, y fue lo único que evitó que ella y Saya salieran a buscar a Naruto apenas dejaron de sentir su chakra. En ese momento por primera vez Hinata sintió envidia de las capacidades de su amiga, sabía que siempre la superó en muchos aspectos y que solo recientemente ambas habían alcanzado un nivel similar, pero la cantidad bruta de chakra que poseía Saya era casi un 50% más que la de la Hyuuga, a pesar de esto también se recuperaba más rápido por lo que Saya podía atender sus heridas más pertinentes y estar lista en cuestión de algunas horas, eso sin contar con lo que el rubio les había dicho luego de sacarlas de aquella cueva. Así pues que ella aún tenía que mantenerse en su sitió por más tiempo, aunque se sentía egoísta por pensarlo en el fondo esperaba que la hokage lograra convencer a Saya de esperar un poco más, unas horas y todos podrían partir juntos, casi se odio por pensarlo, su amiga tenía todo el derecho de marcharse a buscarlo y asegurarse de que estaba bien.

-Sé que no está aquí –continuó el interrogatorio para el que no tenía paciencia- no siento su chakra por ningún lado y ya paso mucho tiempo como para que no se haya recuperado lo suficiente para rastrearlo –explicó, lejos de animarlos dicha respuesta solo hizo caer un ambiente sombrío sobre el lugar, Sasuke regresó a ver a Karin a espera de que esta desmintiera o confirmara dicha afirmación la se le formó un nudo en el estomago al ver como la pelirroja asentía pesadamente.

-Entonces, él está…

El Uchiha no pudo terminar su argumento cuando de repente se vio levantado levemente del suelo por las solapas de su yukata de batalla, por dos brazos en apariencia delgados y débiles, la gélida mirada de su prima recordaba aun más la de Itachi que la suya propia.

-Tú menos que nadie puede insinuar eso en mi presencia Sasuke –le advirtió antes de soltarlo, aún con la sorpresa inicial la mirada de Sasuke se mantuvo impasible a pesar de lo vació que se sentía por dentro en ese momento.

-Nadie quiere creer eso –intervino la hokage esta vez poniéndose entre ambos familiares- pero por lo que dices… si Naruto no está aquí ¿Entonces en dónde?

-No sé donde exactamente esta ahora –admitió desviando la mirada la morena.

-Y en que te basas para afirmar que no… que Naruto no está…

-¡Tampoco tengo nada que me ayude a respaldar eso! –contestó antes de que la hokage consiguiera terminar aquella insulsa frase- pero de aquí a una semana hay un lugar en el que se supone debía estar –explicó escuetamente- si no lo encuentro allí empezar a buscarlo –agregó con la mayor sencillez del mundo mientras esquivaba a la Sannin y al resto que se había agolpado a su alrededor para continuar sin embargo la mano de esta sobre su hombro la retuvo.

-¿En dónde lo buscaras? –Inquirió entornando los ojos, la mirada con la que la pelinegra respondió lo dijo aún antes de que contestara con palabras, Tsunade incluso aflojo su agarre al ver aquel fuego que pensó solo podía hallarse en los ojos del hiperactivo ninja de cabello rubio.

-En cada parte del mundo –no era una broma, ni una exageración, ni siquiera parecía una declaración desesperada, sino un simple hecho que la Uchiha daba por decidido y expuso con toda la serenidad que se pudiera imaginar, parecía ser su última palabra pero la hokage aún no la soltaba- no va a detenerme –le advirtió de antemano.

-No pienso hacerlo, pero me gustaría pedirte que esperaras hasta mañana, para que podamos ir todos. No eres la única a la que le preocupa –fue toda su contestación, tras dirigirle una mirada a la comitiva que la observaba expectante, finalmente tras dar un resoplido exasperado regresó junto a Hinata y volvió a sentarse en la misma posición.

-Lamentó mucho esto Saya-chan –le alentó Hinata con una sonrisa de disculpa.

-Sé que lo sientes pero ambas sabemos que en el fondo te alegra el que tuviera que esperarte –le contestó sin regresar a verla, Hinata no disminuyo su sonrisa pero desvió la mirada levemente triste, sabía que eso era verdad.

-También lamento eso –dijo sinceramente.

-No te disculpes, me sentiría igual de estar en tu lugar –le aseguró- aprovechare el tiempo extra para recuperar el 80% de mis fuerzas.

-¿En cuánto estas ahora? –Le preguntó interesada.

-40%, es suficiente para viajar –contestó con desinterés- ¿Y tú?

-30% -admitió un poco deprimida- pero para mañana estaré al 70% -agregó más segura- si no nos topamos con otro inconveniente al llegar a la aldea de los cerezos ambas estaremos al 100% -pese a lo alentador de aquello la Uchiha solo puso una mueca de inconformidad, Hinata sonrió algo incomoda- no te agrada la idea de regresar, verdad –comentó, finalmente la chica explotó, aunque de manera controlada.

-¡No entiendo porque tuvo que elegir ese lugar!

-Será mejor si estamos entre aliados –supuso Hinata.

-¡¿Entre aliados? –Repitió la Uchiha incrédula- la mayoría de los shinobis que pasan por esa zona son de la aldea de la roca –le recordó de manera obvia.

-Ottogakure tiene un acuerdo con ellos, en tanto no sepan que Naruto-kun está ausente no intentaran nada, además en esta temporada Lin-san está…

-¡No menciones a esa mujer! –Le cortó su amiga echando humo solo de recordar a la princesita esa, la Hyuuga nuevamente sonrió en disculpa un poco divertida por la reacción de la ojinegra que la miro de vuelta en forma suspicaz-no me digas que a ti te alegra que tengamos que reunirnos con Naruto justo en la villa donde esa niña consentida tiene su palacio de veraneo –dijo lo último como si le dejara un mal sabor de boca.

-Ella no es tan mala…

-Si no cuentas como se le insinúa.

-Sí, pero su sola presencia nos proporcionara protección.

-¿Crees que la necesitamos? –Le preguntó un tanto bruscamente Saya, Hinata negó levemente con calma.

-Nosotras no –contestó simplemente.

Apenas entonces Saya reparó en la comitiva que había estado con ellos para ayudar a su sensei en aquel complicado sello, gran parte apenas si podía moverse algunos se habían desmayado por el desgaste de chakra y ninguno estaba en condiciones de sostener una batalla, con suerte para el día siguiente apenas estarían en condiciones de emprender el viaje, seguramente requerirían una semana para estar al normal de sus capacidades de combate, las últimas palabras que Naruto les dirigió a ella y a Hinata al sacarlas de la cueva resonaron con mayor claridad en aquel instante.

Flash back

Mientras el clon que llevaba a Sasuke dejaba a este en el suelo para examinar su estado los que las llevaban a ellas aprovecharon que la atención estaba centrada en el resto para susurrar una corta despedida acompañada de una sola promesa de aliento.

-Cuando esto acabe nos tomaremos unas vacaciones –les dijo el rubio con una de sus típicas sonrisas- el festival de las sakuras empezara en una semana, la pasaremos bien –les aseguró- pero hasta entonces ustedes están a cargo.

Fin flash back

"A cargo", había escuchado a su maestro decirle aquello ya tantas veces, y casi siempre venía acompañado de un "sé que lo harás bien" uno que se había vuelto algo implícito dada la impecable actuación de la Uchiha como líder, hasta el día de hoy. En ese momento la morena se sintió como una estúpida niña egoísta pensando solo en sus propios intereses. Siempre mostrándose orgullosa de ser la mejor aprendiz del más grande ninja del que jamás haya escuchado y había estado a punto de faltar a su más importante principió "Los que abandonan a sus camaradas son peor que la escoria", de no ser por Hinata no se habría dado cuenta lo cerca que estuvo de decepcionarse a sí misma ante el ideal de su maestro. Casi por reflejo se volvió a su compañera y amiga, alguien más no se hubiera dado cuenta pero Hinata observaba detenidamente a cada persona en el campamento, sus heridas, como sanaban, su restablecimiento de chakra, etc. Ocasionalmente la vio desviar su mirada al toparse con los ojos de algún shinobi de la hoja, ya todos habían sido informados de la verdadera identidad del Ottokage y claramente la sorpresa no se hizo esperar, solo la palabra de la Hokage convenció a los que no fueron testigos oculares de que el hiperactivo rubio al que creían conocer muy bien tenía una doble identidad, en realidad eso fue lo que más les sorprendió, claro que saber que era kage de tres aldeas y capaz de luchar cara a cara con los bijuus también les tomo desprevenidos pero nadie lo vio por algo imposible, cosa que en el fondo agradaba a Saya, lo que en realidad los sorprendía, y hasta cierto punto dolía, era que les hubiese engañado por tanto tiempo y más aún que Hinata estaba envuelta.

La sensei y compañeros de esta la miraban de vez en cuando, Kurenai y Shino eran lo bastante sutiles para no dejarse atrapar pero la cara de espasmo que tenía Kiba era difícil de ignorar, hasta su perro lo miraba con lastima, ya se habían dado cuenta de que fue ella la que los dejo sin sentido el día de la batalla con amegakure no sato, la Hyuuga no se sentía capaz de mirarlos a la cara después de eso, afortunadamente nadie se había prestado a interrogarla al respecto debido a que Jiraiya le había pedido a Tsunade que las dejaran tranquilas, la sannin médico sabía que no tenía razón para dudar de Hinata puesto que ella solo había sido leal la orden del tercero y más tarde a sus amigos, sin embargo esto no evitaba que el resto su grupo la mirara con cierto dolor, afortunadamente Neji seguía inconsciente debido al desgaste de chakra, como apenas el día anterior le había retirado el sello de pájaro enjaulado su chakra apenas estaba a la mitad y fue más duro para el que para otros soportar el pago para el sello.

Sasuke por otra parte no tenía nada más para defenderlo que su estado, ya se habían dado cuenta de que él estaba al tanto de la situación y que esta tuvo algo que ver con el hecho de que repentinamente aceptara volver a la aldea por su cuenta, incluso Sakura había intentado aprovechar su condición de "doctora a cargo de su estado" para intentar sonsacarle algo al respecto pero su maestra la interrumpió recordándole sus deberes y tuvo que dejarlo. El Uchiha estaba agradecido por su temporal tranquilidad pero sabía que esta no duraría, de momento solo trataba de pensar en cómo y qué decir cuando el interrogatorio volviera a empezar, sin embargo le era difícil pensar en eso mientras en su mente solo repasaba como fue que permitió que su mejor amigo estuviera desaparecido (trataba de no pensar en la otra alternativa), aún había cosas que debía tratar con él, cosas que debía preguntarle acerca de Itachi pero más importante es que no podía permitirse perder a otro hermano de una forma igual de estúpida que la anterior, el problemas era que no tenía forma de hacer nada, jamás se había sentido más cansado ni más inútil y apenas podía mantener los ojos abiertos sin que estos le causaran un dolor insoportable, lo que le dificultaba más pensar en algo.

Aunque le doliera más que sus heridas reconocerlo, necesitaba la ayuda de su odiosa prima, solo ella sabía cómo sobrepasar la etapa en la que estaba, aunque hubiese sido preferible tener el consejo de Naruto (reconocer eso le dolía todavía más), ya que el rubio había pasado por lo mismo con un sharingan maldito, por lo poco que le había contado Saya cuando se conocieron, eso era mucho peor.

-¿Cómo sigues? –La voz de su compañera de equipo lo sacó de sus divagaciones, no podía abrir los ojos para verla pero no era difícil de ubicar por su voz.

-Igual –contestó en tono invariable, no era rudo ni pretendía serlo, de hecho agradecía que aún le dirigieran la palabra después de todo lo que había hecho- no necesitas estar tan al pendiente de mi Sakura, seguramente hay quien necesita tu ayuda aún más que yo.

-Si quieres que me vaya… -empezó ella con una vena palpitándole en la frente.

-No quiero –le dijo y se sorprendió a sí mismo al saber que estaba siendo sincero respecto a eso, pero no se sorprendió tanto como la pelirosa, un rubor que agradeció que el Uchiha no pudiera ver se extendió por sus mejillas al tiempo que se quedaba sin palabras, momento que el moreno aprovecho para continuar- en verdad no quiero que te vayas, pero de momento necesito pensar acerca de algo, ¿podrías hacerme un favor? –Agregó luego de un momento de silencio sabiendo que la chica no se había ido aún.

-Hai

-¿Podrías pedirle a mi prima que venga?

-Ya veo, prefieres hablar con ella –supuso tranquilamente con una sonrisa forzada pensando en que aún después de todos esos años solo seguía siendo una molestia.

-En realidad preferiría no hacerlo –admitió un poco a regañadientes- pero de momento ella es la única que puede darme algunas respuestas.

-¿Creí que tu ya lo sabías? –Argumento la ojiverde sin poder evitar un leve rastro de resentimiento que no paso desapercibido para al joven shinobi.

-Hay mucho que todavía desconozco, Naruto dijo que debía ganarme esas respuestas.

-¿Y el resto de nosotros no lo hizo? –Ahora si era clara la acusación en su voz, solo que no era claro hacía quien estaba dirigida.

-Probablemente lo hicieron mejor que yo –aunque su tono seguía siendo el mismo era sorprendente escucharlo diciendo palabras de aliento- a mí solo me dieron una oportunidad porque Naruto se lo prometió a mi hermano.

-¡¿Naruto conocía a Itachi? –Apenas lo medio-gritó Sakura se tapó la boca y regresó a ver en todas direcciones con nerviosismo, afortunadamente nadie se acercaba demasiado al Uchiha por lo que nadie la escuchó- gomenasai –se disculpó de inmediato- ¿En verdad lo conocía?

-Mucho mejor que yo –esta vez fue la voz del chico la que estaba cargada de amargura- no quiero entrar en detalles sobre eso por ahora –se adelantó a la interrogante que rondaba la mente de la joven de ojos verdes, esta asintió calladamente antes de levantarse y traer a la sobreviviente mujer del clan Uchiha.

Una vez terminó de soportar las burlas de su querida primita (por una parte porque de verdad necesitaba su ayuda y por otra porque sabía que Saya hacía eso para distraer su mente de otras cosas) la morena empezó a explicarle como sobrellevar el cambio. En realidad en lugar de tratar de descansar sus ojos, lo que debía hacer era conducir cada vez más chakra a estos, ahora que habían mutado se preparaban para conducir grandes cantidades de chakra por lo que debía mantener un flujo constante hasta que se sintiera como algo natural, sería cansado pero no doloroso y duraría al menos otra semana en la que difícilmente estaría a más de un tercio de su nivel normal, pero si no lo hacías el proceso nunca terminaría.

Pese a lo que Saya pudiese decir (Cosas como que preferiría volver a estar en el estomago de una sanguijuela gigante) en verdad agradecía tener en que distraer su mente, le tomo todo el tiempo restante en que las tropas de shinobis se recuperaban para enseñarle a su primo el "genio" como acostumbrarse a sus nuevos ojos (no lo admitiría ante nadie pero la sorprendió al dominar aquel método en tan corto tiempo, a ella le tomo casi dos días hacerlo sin fallar y Sasuke lo logró en menos de cuatro horas)

Finalmente estaban todos listos para partir, los pocos que no eran capaces de mantenerse sobre sus pies todavía fueron acomodados en camillas que llevarían una parte del camino, entre estos curiosamente estaban los más fuertes: Jiraiya, Neji y Sasuke por ejemplo. Hinata y Saya lideraban el camino al frente sin hablar con nadie, junto a ellas iban el Kazekage y la Hokage, detrás el grupo Taka llevaba a Sasuke junto con Tayuya, Sasame, Konan, Konoha se encargaba de Jiraiya y Neji y finalmente estaban las aldeas de la lluvia, la niebla y el sonido. Nuevamente un numeroso y variado grupo de shinobis se había reunido con el propósito de ayudar al último de los Jinchuuriki.

Continuara...