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Hola, advierto que este capítulo contiene Gore al extremo y está sin censura, así que si en algún momento no te parece la lectura o te desagrada te recomiendo que esperes el siguiente cap. por que como dije tiene mucho Gore inspirado en las muestre y masacres de mis vídeo juegos favoritos, como prometí puse a Clark y a Ralf en la lectura... claro que tuve que hacer unos cambios en ella pero pues así es como quedó, espero que les guste.
"Segundo Mensaje para Southtown"
…
El tiempo de entrenar había llegado a su fin, pero aún restaba la semana en la cual Dante y Athena no entrenaron. Todos los Victoriosos incluyendo a la joven psíquica se encontraban al pie de un enorme monte, los ocho portaban vestiduras blancas a excepción de la ídol… ella por su parte llevaba puesta una armadura de metal blanco, y esta estaba forrada con la piel del Vellocino de Oro, la armadura cubría sus puntos vitales y lucía hermosa con la piel dorada del animal.
Las nubes eran negras y el viento era azotador para cualquiera, relámpagos caían y chocaban contra el suelo con brutalidad; los ocho se encontraban ahí charlando porque la hora en la que la guerra comenzaría de verdad sería pronto… la joven Asamiya respiraba profundamente, en su interior pasaban muchas emociones: miedo… confianza… preocupación… intriga… preparación… frialdad… santo cielo eran tantas emociones de temor que no sabía lo que en verdad sentía
-¡Hermanos, el tiempo ha llegado al fin, es hora de que esta joven guerrera ponga a prueba todo lo que ha aprendido en este año de entrenamiento!- decía Heracles con sus cabellos meneándose por el fuerte viento
-Athena Asamiya… necesitamos que nos digas si estás preparada para acabar con Yamata no Orochi- se escuchó decir Aquiles
La joven psíquica tardó un poco en responder a esa pregunta, no sabía si en realidad lo estaba
-¡Si maestro, lo estoy!- respondió queriendo escucharse fuerte y decidida
En esos momentos Alfa se acercó hasta ella y le entregó su espada de doble filo, la misma con la que libró muchas batallas en sus tiempos de gloria
-Ancestro yo no podría…
-Déjalo, Athena, ahora el destino de la humanidad está en tus manos- habló su ancestro seriamente a lo cual ella solo pudo asentir con la misma seriedad
-No es nuestra batalla Athena Asamiya- comunicó Pandora mirándola- pero le pediremos a los dioses que te den fuerza
-Sí- dijo la ídol
-Escucha atentamente Athena, Orochi no está ungido en el poder absoluto, todo ser, inclusive un dios tiene debilidades- comenzó a hablar Heracles- la Hidra, las ocho cabezas que componen a esa miserable bestia, esa es la única debilidad de Orochi
-¿Cómo puedo acercarme a ella?- preguntó la joven
-Orochi, la marca de su pecho, lo que simboliza eso es el sol y las cabezas de la Hidra… pero ninguna bestia emana de él, ya que este es la misma bestia personificada, la enorme serpiente maldita de la antigua Japón, la cual sellaron los tesoros sagrados en aquel tiempo y la cual Ashura derrotó hace mucho tiempo antes que ellos- comentó esta vez Perseo
-¿Qué se supone que deba hacer?- volvió a preguntar con intriga
-La única forma de volverlo vulnerable, es matar a sus hijos los Hakkesshu, a los cuales se les ha otorgado una gran parte de su poder, si logras asesinar a la gran mayoría Orochi no tendrá poder como antes ya que el linaje de su sangre corrió desde los tiempos de Ashura, pero solo uno es la gran clave, Chris… ese niño contiene en su sangre el mayor poder oculto de Yamata, en el cual puede reencarnar si así lo desea, es muy necesario matar a ese niño para que Orochi no tenga tanta posibilidades de ganar ¿Quedó claro?- le decía la consternación de Zeus
Athena terminó de escuchar con atención todo lo que le dijeron y concluyó asintiendo seriamente
-Recuerda cómo llamar a los tesoros sagrados Athena, ya que ellos serán de gran ayuda en la batalla- habló de nuevo Heracles
-"Es verdad casi se me olvidaba"- pensó – descuide maestro lo haré y muchas gracias por revelármelo- decía la joven psíquica
-Debes descansar ahora, si regresas de faz a la Tierra sin descanso es muy probable que pierdas mucha energía pues recuerda que el tiempo corre de manera distinta en este lugar, si no quieres que eso pase no digas nada y haz lo que te he dicho- le dijo Dante
Los otros Victoriosos asintieron diciendo con esto que era verdad lo que decía y de ese modo Athena regresó al castillo para descansar, pero con el pendiente de la guerra.
…
En la Tierra…
Eran exactamente las 5:50 de la tarde, ya Ángel antes les había advertido de la emboscada, la hora aproximada en la que ellos atacarían y en donde pasaría, el problema era ver si no cambiaban esto... los chicos que esta vez iban a ir a combatir eran: Iori, Kyo, Andy, Leona, Ryo, Kensou, K' y Kula
-Muy bien chicos, llegó la hora, hora de hacer justicia y de evitar que esos malditos se apoderen del mundo- hablaba Kim- escuchen, solo conocí a un gran hombre en toda mi vida…
Todos se le quedaban mirando
-Mi padre, ahora conozco a muchos más, no tengan miedo por lo que vaya a pasar, no sé qué es lo que le pasó a Athena y tampoco sé que es lo que le hicieron, pero sé que en donde quiera que esté seguro querría que dejáramos de preocuparnos por ella y pensáramos en defender a la humanidad- siguió diciendo mientras Iori evitaba derramar sus lágrimas para no verse débil mientras apretaba la armónica que llevaba en el bolsillo- ¡Salgan allá y denles una lección a esos malvivientes!- gritó el líder
Dicho esto los chicos K.O.F. se inspiraron para la batalla, cada uno de ellos iba y se despedía de sus seres queridos a excepción de Iori y Leona, Andy iba con su hermano Terry y su novia Mai la cual lo alentaba para que no tuviera miedo y K' y Kula se miraban depositando confianza en el otro pero a decir verdad Kula estaba temblando por miedo, Kyo fue directamente con Ángel
-Kyo… prométeme que te vas a cuidar- dijo ella como si estuviera preocupada
-Tranquila, nadie puede con un Kusanagi- trató de dedicarle una sonrisa de tranquilidad pero no funcionó mucho
-Sé que no nos conocemos demasiado y que no soy capaz de que me importe otra persona, pero quiero que sepas que el poco tiempo que estuvimos juntos la pasé de maravilla
-¿En verdad?- preguntó sorprendido
Ella se ruborizó un poco aclarando, ambos quedaron mirándose el uno al otro, no se daban cuenta pero poco a poco sus caras se iban juntando hasta chocar sus labios en un suave y delicado beso que fue un poco corto, no entendían el por qué lo habían hecho pero lo habían hecho, después de ello Ángel lo abrazó como si fuera la última vez que lo vería
-Cuídate por favor- suplicó susurrando en su oído
-Lo haré
Dicho esto todos los que irían a la batalla se juntaron y fueron a combatir con tenacidad.
…
…
Los de NESTS estaba preparados para la gran batalla, los que combatirían eran: Gaidel, Vice, Mature, Zediquiel, Bustaffary, Calamitis, Igniz, Orochi como señuelo, Zero, Krizalid, Rugal y Yamasaki. De un momento a otro Orochi rió con malicia levantando las manos al cielo creando un trueno para rápidamente hacer que el cielo se nublara y comenzara a nevar ceniza, después tomó a los suyos y de un parpadeo desaparecieron para hacerlo en el norte de Street Town.
Inmediatamente y sin previo aviso, absolutamente todos comenzaron con la masacre, mientras los ciudadanos apenas y se recuperaban de ver nevar ceniza.
Zediquiel cortaba manchándose todo su cuerpo de sangre… levantaba a su víctima con una espada y le enterraba la otra en una parte angular, después las separaba al aire cortando a la mitad a la gente, el demonio se bañaba en sangre y vísceras al hacer esto, la felicidad brotaba en él y el placer de hacerlo lo rodeaba por competo, mientras repetía lo mismo se reía de alevosía al hacerlo, después tumbaba a otras cuantas y estando encima de ellas les enterraba brutalmente su espada en la garganta al momento de que una fuente de sangre salía de la boca de la inocente humanidad que gritaba y se retorcía del dolor.
Otros tantos como Zero, Mature y Yamasaki, lesionaban las piernas de los demás con martillos como armas mientras ellos agonizaban de dolor, sin piedad les arrancaban desmesuradamente la cabeza de su víctima y la aventaban a un lado como si de rocas se tratasen, o le arrancaban los ojos con sus uñas y se los comían, era terrible lo que hacían pero para ellos era mucho más que un placer hacerlo. Saltaban sobre estos violentamente y mordían su cuello con malicia para al fin arrancarles la yugular, las pobres personas solo se desangraban en el piso y morían por ello.
Los demás demonios abrían el pecho de la demás gente y se comían el corazón mientras se embarraban de sangre sus bocas, rompían sus costillas y desmembraban a su víctima… Bustaffary aventaba a la gente contra las paredes y con sus flagrum golpeaba violentamente a los peones, las armas se enterraban en la piel de estas y al momento de jalarla desgarraba la carne para dar origen a la sangre viviente de color rojo intenso, tortura tras tortura Orochi miraba con placer lo que sus guerreros hacían
-Paguen, paguen, ¡paguen por lo que han hecho!- gritaba hecho una furia sin que le importara ver tanto asesinato inhumano
Aquellos que trataban de huir nada más no podían ya que Igniz, Krizalid y Vice les disparaban a sus cuerpos con un arma la cual lanzaba un proyectil que se enterraba en sus cuerpos (como un lanza minas), pero lo mejor de esto era que después de unos momentos ese proyectil explotaba haciendo volar en pedazos todo el cuerpo de su víctima, sangre, huesos rotos, llantos y de más se escuchaba en la cuidad, los legionarios se reían sin cordura al ver explotar los cuerpos de la gente mientras presumían lo bien que lo hacían, era terrible lo que sucedía pero no había hasta el momento quien los detuviera.
Calamitis les arrancaba las columnas vertebrales y después de ello aplastaba sus cráneos repitiendo esto una y otra y otra vez o también azotaba la cara de la gente en el suelo varias veces hasta que el rostro quedaba desfigurado ya que al hacerlo les rompía la nariz y los dientes por tanta fuerza que hacía, luego de hacer esto les sacaba los ojos y sin masticarlos se los tragaba… agarraba a los peones y los tiraba en el suelo boca abajo, bruscamente tomaba sus dos brazos y se los arrancaba mientras escuchaba el gemir de los inocentes.
Los legionarios atravesaban los cuerpos con sus manos para luego alzarlos al cielo y con la misma fuerza partirlos a la mitad, los degollaban como cerdos con sus dagas afiladas o sus mismas uñas, agarraban hachas y les rompían el cráneo para que los sesos cayeran al suelo como si estuviesen rompiendo una piñata bañándolos de sangre, la sangre apestaba, parecía que estaban en un lago rojizo, tomaban moto-cierras y los cortaban en pedazos, maldita sea parecía que estaban matando animales, era tanta violencia, gente enferma como ellos o salida de manicomio podía hacer lo que ellos estaba haciendo… las moto-cierras se incrustaban en las caras de la humanidad y las despedazaban, ojos volando, huesos destrozados y sangre salpicando sus vestimentas… en donde se encontraban era una carnicería humana.
Igniz, Krizalid y Vice aventaban ahora pequeñas esferas a los cuerpos de las víctimas, estas se introducían en sus cuerpos sacando afiladas puntillas y comenzaban a girar desgarrando desde el interior de su cuerpo sus entrañas, y todo lo que tenían, la gente sangraba por la boca y parecía que se iban deshaciendo por la brutalidad con la que giraban, Rugal mataba rápidamente rompiendo cuellos y atravesándolos por la mitad… lanzaba granadas que hacían volar a mucha gente. Los demonios como eran los más rápidos procuraban de que no escaparan y Orochi se tele-transportaba y transportaba a la gente para que los suyos continuaran con la cruel masacre. También todos los legionarios se daban al oportunidad de asesinar con los poderes que tenían y de esa manera disfrutar más la masacre.
Sadismo interminable, crueldad infinita, absoluta violencia… Bustaffary los tomaba de la cara y les arrancaba la lengua con intensidad. Solo aquel que escapaba se podía decir que había vuelto a nacer. Gaidel también sujetaba con sus manos los dientes inferiores y superiores de especialmente mujeres y los separaba para romperles la quijada en dos partes. Masacres crueles, demonios sueltos y un dios impío, lleno de ira y sed de venganza, el cual quiere arrasar a toda costa con la humanidad por haber destruido lo que era suyo, miró una joven rubia que corría para escapar de los demás pero él logró sujetarla con fuerzas
-Si quieres vivir no grites y no hagas nada para intentar escapar- ordenó el dios a la cual la joven solo pudo asentir con mucho temor
Nadie parecía intervenir con esta masacre, hasta que pronto unos desconocidos luchadores del K.O.F. se adentraron a combatir. Ojalá no lo hubieran hecho… además de ser muy pocos tenían posibilidades casi imposibles de lograr ayudar pero aun así lo hicieron.
…
Los jóvenes corrían a toda prisa hacía donde Ángel les había dicho que estos atacarían, al llegar no se encontraron con nada ni con nadie, solo edificios, casas y construcciones hechas ruinas
-¡Maldición, no no no!- golpeaba Iori el suelo con ira
-Malditos no están, seguro que cambiaron de lugar- decía Ryo apretando sus mandíbulas
-¿Dónde podrán estar?- preguntó ahora Kensou
-¡Oigan miren el cielo!- dijo Kula señalando a este
Los demás miraron hacia arriba en dirección contraria a donde habían corrido y observaron que este se nublaba y a la vez comenzaba a nevar ceniza. Iori con un dedo se manchó e inspeccionó lo que era
-Ceniza…- susurró
-¡Todos, rápido, en dirección contraria, hacia Street Town!- gritó a la voz Kyo y todos como llegaron fueron a esa dirección.
…
Al llegar había transcurrido un poco más de media hora y el ocaso estaba llegando más y más, los chicos de K.O.F. llegaron al fin y con lo que se toparon los dejó a cada uno completamente perplejo, muerte, muerte, y más muerte, cadáveres tirados por doquier, sin miembros… sin piernas ni brazos, partidas a la mitad, entrañas regadas por el suelo. La gran mayoría quería vomitar por lo que estaba mirando a su alrededor, pero aun así decidieron entrar a la cuidad que ahora parecía hecha ruinas… se adentraron con mucha cautela y precaución.
Caminaron un buen tramo hasta que se encontraron a lo lejos a un ser con una capa blanca de espaldas ellos, solo estaba este sin nadie más a simple vista, a su diestra estaba una chica rubia tirada en el suelo llorando
-Orochi- musitó Leona por lo bajo
Al hacer esto el dios se volteó lentamente y al ver a los chicos reunidos dirigió una mirada seria y de odio, pero de inmediato esa seriedad desapareció para dar origen ahora a una sonrisa en su boca
-Ya era hora- dijo entre dientes Yamata
Kyo miró a la joven llorando y se llenó de ira
-¡Déjala ir Orochi!- gritó sin temor el Kusanagi
El dios lo miró y violentamente tomó a la pobre chica por el cuero cabelludo haciendo que esta gritara de dolor mientras los demás miraban la terrible escena sin poder hacer nada. Orochi sujetó el pecho de la joven y con sus uñas atravesó su carne… y de un tirón le arrancó brutalmente toda la piel dejándola sin nada a ella, después de hacerlo aventó el cadáver despellejado hasta la altura de ellos haciendo que Kula gritara de horror
-Ahí la tienes idiota- rió con malicia
-¡Vas a pagar por ello asesino!- gritó Leona por lo que había visto
-¡Es hora de eliminarlos de una buena vez estúpidos!- explotó el dios
Los demás miraron a su alrededor como se iba haciendo presente todos los legionarios, Bustaffary salía de un edificio echo ruinas mientras se comía una cabeza humana y al sentir la presencia de estos la aventó a un lado y sacó sus flagrums amenazadoramente. Ambos bandos estaban formados en línea recta listos para atacar, hasta que de un momento a otro corren para hacer frente el uno con otro… Kyo se enfrentó a Igniz, Andy a Krizalid, Ryo a Zero, Sie a Mature, K' combatió contra Rugal, Kula luchó en contra de Vice, Iori fue inmediatamente contra Zediquiel y Calamitis y Leona fue a dar contra su propio padre Hakkesshu Gaidel. Los únicos restantes en la batalla eran Bustaffary, Yamasaki y Orochi, el dios envió a la guerra al demonio y a su hijo para que fuera más rápida y fácil la victoria.
La batalla era infernal… no había comparación alguna, Leona no quería pelear contra su padre pero no tenía opción si quería derrotar a Yamata, pero el astuto Hakkesshu logró controlarla por medio de la sangre maldita
-¡Nooo, déjame en paz!- gritaba Leona conteniendo el dolor
-Esta vez harás lo que yo te diga hija mía- rió su padre al momento en que Leona no resistía más el poder de ser controlada y se convertía en Leona Orochi bufando y sacando humo blanco de su boca
…
Los demás seguían a capa y espada combatiendo con las desventajas de su lado, no había muchas posibilidades de que ellos salieran victoriosos
Ryo estaba al borde de perder la vida pues Bustaffary y Zero estaban atacando a la vez mientras que él se defendía con dificultades, estaba cansado y muy tenso por la batalla. Ahora se encontraba tendido en el suelo, Zero iba a matarlo con un arma de NESTS pero en esos instantes dos siluetas se hicieron presentes evitando que esto pasara, eran Clark y Ralf, estos dos contraatacaron a los legionarios mientras que Ryo se les quedaba mirando con asombro
-¡No te quedes ahí parado, ve a ayudar a los demás!- ordenó Clark mientras le aplicaba una llave con sus pies a Zero
-Nosotros no encargaremos de ellos- le decía Ralf mientras contraatacaba a Bustaffary
Ryo asintió y fue a ayudar a los suyos, pero de repente Bustaffary y Zero se escabulleron de ahí seguidos por los Ikari Warrios
La batalla entre Igniz y Kyo era devastadora, pues se trataba de dos peleadores muy seguros de sí mismos y muy poderosos, pero en un momento determinado y tras bajar un poco la guardia Igniz toma a Kyo de uno de sus pies y con mucha furia lo manda a volar atravesando un edificio y lastimando severamente al Kusanagi, mientras que la pelea entre Rugal y K' no tenía igual, ambos peleadores eran fuertes pero en ella Rugal llevaba las de ganar tras estar lastimando con sus patadas devastados a K' Dash, el moreno se encontraba sudando sangre de la frente mientras que Rugal se burlaba de el
-Jajajaja, ríndete, vas a morir esta vez
-No… esta tarde no será así- concluyó K' para seguir peleando con sus lesiones
Kula estaba siendo gravemente herida por Vice pero a pesar de ello continuaba peleando usando el poder del hielo para su ayuda, del mismo modo Kensou, solo que por sus entrenamientos lograba dar mucha batalla cosa que molestaba a Mature… Sie esquivaba los golpes de ella y aprovechaba para usar las técnicas más letales que su maestro le había enseñado, ahora más que nunca estaba ganando la batalla, de un momento a otro Mature se confió demasiado y Kensou logra herirla para después darle un golpe terrible en la garganta para córtale la respiración y así darle muerte, en esos momentos Orochi estando alejado de la batalla sintió un terrible dolor en el pecho, y también sintió como una parte de su poder se desvanecía
-¿Pero qué…?- se preguntó pensando lo peor, en que habían matado a un hijo suyo
…
-Eso y más te mereces- musitó Sie
-¡Maldito mocoso… vas a pagar por lo que has hecho!- dijo apareciendo de inmediato Yamasaki
De pronto una nueva pelea se estaba propagando pero esta vez Yamasaki echo un fiera llevaba la mínima ventaja, la ira aumentaba el poder de Orochi y Sie no sabía eso pero sabía que tenía el deber de matar a ese sujeto.
La pelea entre Andy y Krizalid era invidente, ambos se mostraban furiosos y enojados por el destino de la humanidad…
-¿Cuántos más van a morir por la victoria?- preguntó Krizalid con cinismo
-Solo uno- respondió Andy para aventarse a pelear de nuevo
El Bogard esquivaba sus golpes y contraatacaba de maravilla pero no se podía decir que llevaba la delantera porque Krizalid hacia lo mismo y tal vez con más astucia, ambos se encontraban traspirando e inhalando aire rápidamente, luego de un pequeño respiro sus puños volvían a chocar el uno contra el otro y sus ropas se desgarraban conforme más combatían.
Por otra parte, Calamitis había huido de la vista de Iori dejándolo solo con Zediquiel como oponente, la fuerza de Iori había aumentado de gran manera tras los brutales entrenamientos Yasakani's, aquí si se podía asegurar que la ventaja era toda del Yagami. En un puto determinado Iori logró arrebatarle una de las espadas a Zediquiel e incrustársela un su pecho lo cual hizo que el demonio gritara de dolor, le arrebató también la otra y estaba por enterrársela en la cara para matarlo pero en esos momentos Leona Orochi interviene tacleando a Iori a un lado y dándole tiempo a Zediquiel para que se retirara de ahí, ella estaba arañando al Yagami en todo su cuerpo pero este de un tremendo puñetazo la quita de encima, ella sacó un cuchillo afilado y comenzó a atacarlo pero este solo se movía con facilidad, estaba más que entrenado para no caer, usaban sus poderes que tenían cada uno pero aun así la victoria pintaba para este.
El Yagami debía hacer algo, no podía continuar así, Leona era una de los suyos pero esta vez no había otra escapatoria a excepción de la que tenía en mente
-Lo lamento, pero tú no vas a impedir que acabe con Yamata
Dicho esto le arrebató el cuchillo que tenía en mano y estando a la defensiva intentó acuchillarla pero no pudo, sin más que hacer lo único que logró fue someterla por su cuello pero ella arañó su espalada logrando zafarse, nuevamente Iori tomó el arma pero simplemente no podía matarla, es cuando sin previo aviso Leona cae al suelo de cara delante de Iori y este miró que tenía una daga incrustada en su espalda, rápidamente volteó a ver quien lo había hecho y notó que se trataba de Calamitis
-Una menos- rió el demonio
Después de haberla matado Iori molesto por la cobardía corrió tras el demonio que se había escabullido subiéndose a un pequeño edificio para localizarlo con mayor facilidad, miró que este iba corriendo en dirección a donde él estaba así que Iori se escondió por tomarlo por sorpresa, al estar muy cerca de su cuerpo lo atacó pero Calamitis fue más rápido y cubrió su golpe, este lo golpeó fuertemente en el rostro pero el Yagami reaccionó y usando su fuerza embistió a Calamitis con su brazo haciendo que se fuera hacia atrás y provocando que el demonio diera media vuelta mientras rodaba por el piso. Se levantó y poco a poco fue tomando la forma de Bizarro mientras sonreía, ese clon que había traicionado a los suyos por el engaño… al verlo Iori se llenó de ira y corrió hasta él para combatir pero antes de que este llegara a su clon Calamitis hizo frente a él un pequeño espejo el cual fue roto por los puños de Iori al momento de iniciar la batalla.
…
Igniz llegaba hasta donde estaba Orochi, quería decirle de que empezaran con el plan de capturarlos, además también le contó sobre la muerte de Mature, esto último hizo que el dios se enojara
-Bien, es hora de capturar a esas bazofias para que dejen de molestar, y dicho esto desapareció de entre la nada
…
Ralf estaba lesionado, su cuerpo tenía marcas de desgarre por los golpes que daba Bustaffary con su flagrum, a pesar de ello la batalla era muy reñida, Clark y Zero se encontraban sangrando y terriblemente lesionados.
Por otro lado Iori seguía combatiendo a su clon Bizarro, tenía tantas ganas de hacerlo pedazos por hacer todo lo que había hecho. En un momento dado este tenía sometido al Yagami y le susurraba al oído
-Cuando acabe contigo, voy a volver a engañar a esa chiquilla Athena Asamiya, le daré placer interminable mientras piensa que eres tú en realidad, haré que me entregue todo lo que tiene- se burlaba Bizarro
La sangre de Iori hirvió esta vez de verdad al oír lo que él decía, su hibris se levantó como un tornado se levanta hecho, una furia
-¡No te atrevas a tocarla maldito cerdo despreciable!- gritó y de esa manera invirtió la jugada quedando este encima de Calamitis
El demonio no se lo podía quitar de encima aunque luchara, Iori no dudó nada y comenzó a golpear su cara con ira, tremenda ira, estaba tan furioso que sus nudillos se impregnaban de sangre y se desgarraban por tanto golpe brutal que daba, la cara de Calamitis se estaba desfigurando poco a poco, Iori le había roto la nariz y poco a poco iba destrozando el cráneo de este sumiéndolo y haciendo presión contra el concreto… por último encendió su mano derecha con sus flamas carmesí y golpeó por última vez a su contrincante hasta que no quedó señal de vida en su cuerpo, después de hacerlo el cuerpo del demonio desapareció de repente haciendo que el Yagami se sacara de onda por lo que había sucedido
-¿Pero que dem…?- dijo para que algo llamar su atención
-¿Viste eso?, es magia de espejos
Iori volteó y se sorprendió a ver a Calamitis en su forma de demonio riéndose, de inmediato Orochi apareció detrás de él y sin darle tiempo de nada golpeó su nuca para que cayera inconsciente al piso, después ordenó a Calamitis para que recogiera el cuerpo de Iori y diera el aviso de captura, de esa manera se tele-transportó apareciendo en medio de la batalla
-¡Captúrenlos!- gritó de inmediato y los demás obedecieron
K' y Andy quisieron hacerle frente pero el dios los sacó volando de ese lugar
-Kgggg, no tenemos oportunidad con él, es momento de irnos- sugirió Kensou
-Si es verdad con él no podremos, es mejor irnos de este lugar para ver como atacar a Orochi- gritó Andy
-¡Vámonos de aquí!- ordenó K'
…
Kyo se iba apenas levantando del otro lado del edificio que atravesó y miró a su alrededor, había cuerpos ahí pero no cuales quiera, eran los cuerpos de algunos de los participantes del K.O.F. reconocibles a simple vista… se trataban de los cuerpos de Takuma padre de Ryo, Heidern tutor de Leona, Yuri y Robert…
-Nooooo- cayó de rodillas lamentándose al ver eso
Pero un cuerpo fue lo que hizo que callera en llanto, el cuerpo de su padre, Kyo no podía creer lo que estaba viendo, su padre había combatido y perdido la vida
-¡Padre, noooo!, ¡padre!- comenzó a sollozar el joven Kusanagi mientras sostenía el cuerpo manchado en sangre
No le importaba impregnarse de aquella sangre ya que al fin y al cabo era su propia sangre
-¡Maldita sea, van a pagar por lo que han hecho!- gritaba con impotencia y frustración Kyo
Sus gritos atrajeron a los legionarios y llegaron hasta él, al verlos Kyo encendió sus flamas y comenzó a combatirlos, increíblemente podía con ellos a pesar de ser más ya que la ira lo dominaba en esos momentos, hasta que Orochi llegó y de un golpe lo dejó inconsciente.
A pesar de que se fueron no todos lograron escapar de los legionarios, también capturaron a Andy, tras haberle sujetado sus pies con unos látigos y haberlo golpeado para que durmiera, tampoco pudo escapar de ellos Ryo ya que antes de irse combatía aún pero los demás le echaron montón, después de haberlos capturado lentamente se iban retirando del lugar siendo observados por los chicos del K.O.F. que a pesar de haber escapado de ellos querían ayudarlos, no podían dejar que se los llevaran
-Tenemos que volver por ellos- decía Kula corriendo a los chicos que fueron capturados
-¡No Kula espera!- gritó K' tomándola de la cintura para evitar que avanzara
-K' suéltame, no dejaré que se los lleven
Este se sorprendió por lo valiente que actuaba, pero no podía dejarla ir
-Escucha, no podemos exponernos de esa manera, te prometo que regresaremos por ellos pero por el momento necesito que te calmes, lo mejor es que vallamos con los demás para decirles lo que ha pasado, juntos sabremos qué hacer
La joven Diamond quedó callada y asintió
-Es verdad juntos encontraremos la solución para esto- habló Kensou
-Maldición, esto no pinta bien- dijo K'- Athena no está y ahora capturan a los nuestros, no sé si podamos librar esta guerra
-¡Cállate no digas esas cosas, verás que lo lograremos!- lo regañaba Clark mientras K' contenía el coraje con sus manos
-A propósito… Ralf, Clark, ¿Cómo se enteraron de que ellos estaban aquí?- cuestionó Kula
-Ralf y yo íbamos por municiones al este de la ciudad pero escuchamos a la gente decir que una terrible masacre se estaba llevando en Street Town así que decidimos ver que ocurría y al verlo nos sorprendimos, lástima que llegáramos tarde pero al menos pudimos salvarle la vida a Ryo- decía Clark mirando a su compañero
-Así es… miren… la pérdida de Leona y del general Heidern es lo que más nos duele, ella era una de nosotros y él era nuestro capitán, quiero que sepan que también compartimos el mismo dolor y sentimientos, es por eso que nosotros también les vamos a ayudar a acabar con esos malnacidos- decía ahora Ralf
-¿De verdad?- preguntó Kula
-Así es, ahora vámonos, tenemos mucho en que pensar- dijo Clark mientras poco a poco los lesionados pero bravos luchadores iban en camino a la mansión Yagami.
¿Habrá esperanzas? ¿Qué pasará con los demás?, no lo sabían pero de algo estaban completamente seguros todos los demás, ellos pelearían por la paz de la Tierra… hasta dar el último aliento de sus vidas.
