Capitulo 26: Entre Enredo Y Enredo Más Me Acerco A Ti

La noche era fría y solitaria, las esperanzas e ilusiones parecían estarse agotando, no quedaban ganas de hacer nada, solo de salir y distraerse un rato al estilo de los terrícolas.

—Es que no entiendo porque hace eso — dijo mientras tomaba todo el contenido de vaso.

—Quisiera poder decir algo pero no sé ni cómo empezar a resolver mis problemas— señaló Latis suspirando.

—De verdad que la desconozco, pero lo peor de todo es que no puedo odiarla — el dolor se podía sentir en cada palabra que pronunciaba el príncipe.

—Sigo creyendo que debiste haberla dejado hablar — comentó volteándolo a mirar —, además no deberías quejarte tanto, no creo que tu situación sea mucho peor que la mía, tener que pelear contra el alter ego de Lucy es lo peor, no quiero sentirme débil pero esa maldita pelirrosa me está ganando la batalla.

El príncipe de Cefiro miró al espadachín con sorpresa, hacia mucho que no lo notaba tan derrotando.

—¿Que vamos a hacer Latis? — preguntó mientras se servía otro trago.

—No lo sé, pero sirve otro a mí también —comentó mientras señalaba la botella que tenia Paris en la mano.


Al llegar a su habitación se recargó en la puerta cerrando los ojos y suspirando. Se sentía un poco más tranquila.

...

No llores mas — dijo Clef acariciándole la mejilla — no me gusta verte así.

Los ojos azules de Clef no dejan de verla, se sentía cautivada, hipnotizaba. Definitivamente era inútil negarlo, si estaba empezando a sentir algo por él, eso se hizo más que evidente cuando su mirada se dirigió a sus labios, no supo cuando, ni como, ni quien se acerco, lo único claro era…

...

—Takashi — dijo abriendo los ojos mientras recordar a la persona que interrumpió tan perfecto momento.

...

La puerta se abrió sorprendiéndolos.

¡Takashi! — Exclamó a verlo — , ¿tú… que… que… haces aquí? ¿Que acaso no te enseñaron que se toca antes de entrar?

El ex novio de la guerrera del viento no dejaba de mirar a la pareja — lo siento… —contestó analizando detenidamente el comportamiento de la guerrera. Marina se notaba nerviosa y un poco torpe en sus movimientos —. Aunque te recuerdo que la mal educada e indiscreta eres tú que me dejó hablando solo, me cerraste la puerta en la cara esta mañana.

Marina tomó un poco de aire — ¿que necesitas?

Takashi sonrió mirándola fijamente — ya no importa, acabo de descubrir algo interesante — comentó mirando a Clef.

¡Que! ¿De qué hablas?

La misma actitud, las mismas palabras, los mismos gestos, interesante, muy interesante — dijo volteando a mirarla sonriente —, confirmaste mis sospechas con respecto a Anais.

Marina lo miró sin entenderlo.

Un solo consejo, no te pongas a jugar con candela — Takashi se dirigió a la puerta abriéndola —, que evidente fue, ¿cierto? — dijo al detenerse y mirarla por última vez.

...

La peliazul abrió los ojos lanzando su bolso contra la cama — ¡lo odio! —exclamó colocando sus manos en la cabeza. En ese momento su celular comenzó a sonar.

Imaginando de quien se trataba se aproximó a buscarlo entre el bolso, su corazón comenzó a palpitar a gran velocidad al ver el nombre en el display — a-a-alo.

—Amor que bueno contestaste, tenía tantas ganas de hablar contigo, ¿como estas?

—¿Bien y… tú como estas? — le preguntó sentándose en la cama.

—Quisiera decirte que bien pero no puedo, me haces demasiada falta, no sé cómo voy a aguantar más días sin ti. Marina te necesito aquí a mi lado para besarte, abrazarte, quiero… quiero amarte.

Una lágrima resbaló por el rostro de la guerrera —yo… Yuki a mí también me haces falta —mintió negando con la cabeza.

—Mi amor no llores por favor, tu sabes que te amo y que cuando vuelva seguiremos con nuestros planes.

—Es que… — la peliazul comenzó llorar desesperada — perdóname por favor.

—Tranquilízate por favor, no te preocupes por nada, yo voy a volver por ti, para hacerte muy feliz.

Marina apretó los puños al escucharlo.

—Amor deja de llorar, te lo pido.

—Está… está bien — dijo limpiándose las lágrimas.

—Mi vida te pido el favor que pienses las cosas, se que te molesta que hable con tu mamá pero Marina no comentas una locura.

La peliazul cerró los ojos al escucharlo intentando no molestarse —no voy a pensar nada porque esa decisión ya está tomada, Yuki por favor entiéndeme es lo único que te pido.

—Amor tu sabes que cuentas conmigo pero… porque no mejor esperas a que yo llegue y hablamos las cosas, no quiero que hagas las cosas sin pensar.

—No y discúlpame pero no quiero hablar ahora. Adiós — dijo colgando. El llanto que hace unos minutos producto de sus sentimientos no correspondidos hacia Yuki se había convertido en uno producto del sus rabia al saber que su madre seguía buscando la manera de convencerla.


Se sentía como una tonta al ver como todo se le había salido de las manos. Ella que siempre fue tan calmada, tan calculadora en todo, estaba perdiendo la cabeza por alguien que hace "poco" había conocido. Anais cerró los ojos intentando dormir, necesitaba descansar, poner su mente en blanco.

—Anais… — se escuchó una voz en medio de la habitación.

La rubia se tapó la cara con la cobija, ignorando por completo a la persona que la llamaba, no quería que nadie la molestara, no se sentía con ganas de hablar.

—Anais… ¿estás ahí? —dijo la voz de un hombre.

La guerrera debía encontrarse bastante deprimida para no darse cuenta de donde provenía la voz.

—Dime que estas ahí… dime que me escuchas… —la voz que se escuchaba se notaba un poco despechada. Era de alguien que no estaba del todo sobrio.

Anais se levantó y cerró con seguro la puerta de su habitación, apagó el televisor y la lámpara, no quería nada solo dormir, cerrar los ojos y esperar un nuevo día. Como era rutina tomó la extraña joya que se encontraba sobre la mesa de noche y la colocó debajo de la almohada. Ella ignoraba por completo que la voz que minutos antes le hablaba provenía de la extraña esfera.

Antes de cerrar los ojos pensó en lo perfecto y fácil que Lulú había visto su situación, aunque sabía que no todo iba a hacer como decía si guardaba una esperanza en que por lo menos la escucharía.

—Paris… ¿por qué? ¿Por qué?… — murmuró limpiándose una lágrima —hay no más — dijo recostándose y cerrando los ojos.


—Por favor tráigame la cuenta — le pidió Latis al mesero al ver el estado tan lamentable en el que se encontraba su amigo.

—Por favor háblame… quiero escucharte… quiero que desconfíes de mi como cuando me conociste… yo… — el peliverde recostó su cabeza sobre la mesa mientras acerca la joya y ahogaba sus penas.

—Paris ya basta — el espadachín se acercó.

—Vamos Latis pide otra botella… yo necesito estar aquí otro rato… no me interesa nada mas, no quiero vivir eternidades si va a ser así.

— Eres patético — a diferencia del príncipe de Cefiro el espadachín se encontraba aun en sus cinco sentidos —. No comprendo en qué momento te emborrachaste, tomamos lo mismo. Sera mejor irnos ya.

—Solo necesito aclararte que esto sí es real y que yo aun guardo en mi corazón todos los momentos que viví contigo Anais.

—Ya te dije que dejes de hacer eso, deja de hacer tonterías, la vas a asustar, así no se solucionan las cosas, de verdad que eres un tonto con o sin tragos en la cabeza.

Paris ignoró las palabras de Latis y siguió llamando a Anais, pero para desgracia o bien de él su adora guerrera se encontraba "profundamente" dormida.


Los días siguientes fueron un completo caos para la mayoría de los personajes, en cuanto a Latis y Lucy cada vez eran peores sus encuentros, Cameo no dejaba que el espadachín se le acercara mucho a su hermana, él prefería aguantarse los celos que sentía cada vez que Misuki hacia acto de presencia y le coqueteaba y se le insinuaba Latis antes que dejar sola a Lucy en compañía del tan "miserable" persona. Por su parte Latis siempre se mostraba tranquilo o pues eso era lo que aparentaba, el cefiriano buscaba siempre la manera de estar a solas con su adorada guerrera sin conseguirlo, él sabía que de los tres hermanos Shidou Cameo lo odiaba, pero nunca imagino lo persistente y fastidioso que podía llegar a ser. Después de escuchar a Marina, Clef intento hablar con Paris con respecto a Anais, todo fue en vano el peliverde prefiero refugiarse en su nuevo trabajo y en su "adora" novia que desafortunadamente parecía su ángel guardián, nunca lo dejaba solo. París se estaba esforzando por entregarse de lleno en su relación al fin y al cabo como él lo decía "ella es la única persona que le importo". El desespero y la confusión el pan de cada día de la guerrera del viento y no era para menos, esa noche después de haberse visto con Paris para intentar arreglar las cosas, pasó algo extraño, mientras dormía o intentaba hacerlo, empezó a escuchar una voz diciendo unas cosas sin sentido pero que le estrujaron el corazón; imágenes que iban y venían no la dejaban en paz, trataba de concentrarse en sus estudios en la boda de su hermana, aun así la tristeza siempre se hacía presente, Paris no la había vuelto a llamar y ella… ella mucho menos, no quería escucharlo, sentir su desprecio la atemorizaba. Una situación diferente era la de la guerrera del agua y el Gurú de Céfiro, era imposible no percibir la atracción que sentían por el otro, tal vez la guerrera estaba empezando a recordar o quizás el mago había despertado el interés en ella, fuera lo que fuera, cada vez que él se le quedaba viendo por mucho tiempo la peliazul se ponía demasiado nerviosa lo que la hacía actuar con torpeza, para Clef no había pasado desapercibido la actitud de su guerrera, aun así no se sentía tranquilo, para él lo principal en ese momento era descubrir lo sucedido con las heroínas de Céfiro, aunque a decir verdad disfrutaba cualquier encuentro o mirada que tenia con la dueña de su amor. Todo sería perfecto si Takashi no estuviera tan pendiente de ellos.

—Espero que todo haya quedado claro, la verdad es que hiciste mucha falta en este puesto — afirmó sonriendo.

Marina siguió ordenando sus cosas ignorando el comentario.

—No sé como aguantaste que te trataran como a un empleado más. Eres buena… muy buena — dijo mirándola.

—Disculpa Takashi pero ya tengo que irme — Marina se aproximó a la puerta.

—Si ya lo sé, hoy es la despedida de soltera de mi cuñada — Takashi habló con tal seguridad que sorprendió a la peliazul. Marina conocía el estado actual de esa relación, sabia lo mal que se encontraba su amiga por culpa de los comentarios de él.

—Mmmm claro — dijo irónicamente abriendo la puerta de su oficina.

—Por cierto Marina se me olvidaba decirte hable con Yuki…

Al escuchar ese nombre la peliazul lo volteó a mirar — ¿aahh… eehh… si? ¿Y… que… que te dijo?

—Va a ser todo lo posible por devolverse rápido. Es que el te ama muchísimo, así como tú a él, ¿verdad? — Takashi la cuestionó mirándola fijamente.

—Claro que si — contestó desviando la mirada —, adiós — se despidió tan rápido como pudo.


El ambiente era un poco pesado, dos mejores amigas se encontraban sentadas a cada extremo de la sala sin pronunciar una palabra.

Lulú las miró con preocupación desde la cocina — ¿Cuánto más van a seguir así?

—Hay déjalas, tarde o temprano tendrán que hablar. ¿No me dijiste que era súper amigas? — le preguntó Akira.

Akira era la mejor amiga de Lulú desde la universidad, trabajaban juntas. A diferencia de Kasumi, Anais si la estimaba y la quería.

—Pues si pero… no se— dijo triste.

—Vamos querida, sé que es tu despedida de soltera pero necesito una mano aquí — indicó mientras cocinaba.

—Está bien — dijo sonriendo.

Lucy cerró los ojos tratando de descansar, su día no había bueno. Aun recordaba las palabras que le había dicho Mizuki.

...

Latis es un chico difícil, aun así en las últimos días su actitud hacia mí a cambiado, lo he visto sonreír… levemente, pero sonrisa es sonrisa. Yo diría que vamos por buen camino — se pudo notar algo de provocación en sus palabras, como si su fin fuera el de hacer sentir mal a su amiga.

...

—¿Sera posible? —se preguntó atemorizada.

...

Cuando has visto que algo me quede grande, Latis está hecho para mí — Mizuki suspiró —. Cada vez que me rechaza más me gusta. Estamos hechos el uno para el otro — afirmó segura.

...

Lucy se levantó intranquilizada y comenzó a dar vueltas por toda la sala —No… no puede ser — repetía una y otra vez.

Anais estaba tan perdida en su mundo que ignoró por completo el comportamiento de su amiga.

...

Solo necesito aclararte que esto sí es real y que yo aun guardo en mi corazón todos los momentos que viví contigo Anais.

...

Esa frase no paraba de darle vueltas en su cabeza. No entendía a que momentos se refería, solo sabía que esa voz era muy muy demasiado parecida a la de Paris, lo que la hacía sentir ansiosa y desesperada —eso es una locura, ya basta— se dijo a sí misma volteando a mirar a la líder de su antiguo grupo de heroínas.

La pelirroja colocó una de sus manos en su cabeza mientras caminaba de un lado a otro —soy una tonta, era lógico. Luz me lo dijo, me lo repitió tantas veces.

—Lucy, ¿estás bien? — preguntó Anais al ver la expresión en su cara.

La guerrera del fuego se detuvo y la volteó a mirar, esa era una batalla que no podía continuar sola, necesitaba del apoyo de sus amigas, de las personas que la querían y que ella quería.

—¿Que sucede?

—Hay Anais… — dijo mientras se acercaba y la abrazaba — discúlpame por todo… ¡por favor!

—Lucy… — la guerrera del viento correspondió a su abrazo.


—Hasta cansado te ves lindo — señaló Kasumi al ver a su novio entrar al hotel.

Paris sonrió no muy convencido —¿Te parece?

Kasumi afirmó con la cabeza —Aja... — dijo acercándose — que bueno que pude verte antes de irme.

—Te vas para donde tú amiga, ¿verdad? — cuestionó rodeándola con sus brazos.

–Así es, hoy es la despedida de soltera y mañana la boda, espero no lo hallas olvidado ya que tu eres mi pareja — señaló besándolo.

—Claro que no lo he olvidado, soy tu novio y como tal, iré contigo —Paris la miraba con "amor" o pues con el amor que él le predicaba cada vez que la veía.

Kasumi lo besó, definitivamente todo era perfecto para esta pareja o pues para ella porque el príncipe no se imaginaba lo que estaba por ocurrir, su vida daría un giro de 180°.

—Te llamo cuando llegue — dijo despidiéndose.


—¿Vas a ir mañana a la boda? — le preguntó Latis al mago mientras miraba por la ventana.

—Todavía no lo sé.

—Vamos Clef, no quiero estar solo.

—¿Solo? ¿Qué no se supone que eres súper amigo de Saturno?

—Pues si pero él estará con su mujer, no conozco a nadie más — contestó desanimado.

—Latis de verdad tú crees que sea lo correcto que vayas, mira como estas.

—Solo estoy cansado — señaló sentándose en la cama.

—Esa fue la mentira que le dijiste a Saturno para no salir. No la uses conmigo.

—Clef estoy cansado es todo —Latis siempre había sido una persona seria e inexpresiva, pero últimamente eso se había acentuado.

El mago negó con la cabeza — ya te dije que trates de tomar todo con calma.

—Discúlpame Clef pero ahora no quiero hablar, bastante he tenido por el día de hoy.

—Está bien — dijo resignado —. Ya me di cuenta que con Uds. no se puede hablar.

—Es diferente, Paris es demasiado testarudo y por eso no te escucha. Él cree que se las sabe todas, pobre tonto no sabe lo que hace.

—Vaya Latis no sabía que te gustara hablar mal de las personas que no están presentes — señaló molesto mirando al espadachín.

—No he dicho nada que no sea cierto —afirmó cruzándose de brazos.

—Por favor Paris escucha lo que tengo que decirte, es sobre Anais — le pidió Clef.

—No me interesa, ya te lo dije.

—Debería interesarte ya que ella no te mintió en ningún momento, ese sujeto y ella no son nada. Marina se va ir a vivir con Anais apenas su hermana se case con el hermano de Lucy.

La mirada del Paris parecía haberse perdido al escuchar a espadachín.

—Así es, Marina me lo dijo, ella está preocupada por Anais, Takashi no va a dejar en paz nunca — dijo Clef mirándolo.

—¿Como sabes eso? — le preguntó sorprendido.

—Takashi es la mano derecha de Marina en la empresa.

—¡Que! ¿Y porque no me lo dijiste Clef? — el peliverde estaba perdiendo el control.

—Para mí también fue una sorpresa — el mago tomó un poco de aire — Takashi es primo de Yuki el novio de Marina, por eso ellas se conocen.

El príncipe negó con la cabeza —¿y cuando pensabas decirme esto?

—He intentado hablar contigo todo este tiempo pero tú no has querido escucharme.

—Es que no puede ser verdad — Paris se sentó en su cama apoyando los brazos en sus piernas y dirigiendo su mirada al suelo.

—¿Que te hace sentir peor, el hecho de que no la dejaste hablar cuándo fue a buscarte o el simple y tonto hecho de que el mentiroso en toda esta historia eres tú? — cuestionó con algo de sarcasmo Latis.

—Latis por favor — intervino Clef.

—Déjalo Clef, Latis tienes razón, no la escuché cuando fue a buscarme, la juzgué mal —dijo mientras cerraba los ojos —Anais… ¿qué voy hacer?

El mago se acercó colocando una mano en el hombro de su amigo como señal de apoyo —ya tranquilo.

—Es que yo… —Paris apretó los puños — no hago más que juzgarla, cada vez que se algo. Me volví a equivocar.

—El primer paso es reconocer los errores — comentó Latis.

—Eso es verdad, el siguiente paso es corregirlos —dijo Clef —, habla con ella.

El peliverde sacó su celular para mirar la hora —está muy tarde.

—Mañana habla con ella.

Paris suspiró —no puedo… mañana tengo un compromiso con Kasumi, ella quiere que la acompañe a un matrimonio.

—¿Matrimonio? — preguntó pensativo Latis.

—Sí, tengo que hablar con ella ahora mismo — dijo levantándose de la cama mientras buscaba el teléfono de Anais.

Clef volteó a mirar al espadachín —¿piensas lo mismo que yo?

—Paris lo mejor es que no vayas a ese matrimonio. Si quieres recuperar a Anais no vayas.

El príncipe lo miró por un momento sin comprender y siguió marcando el número de su guerrera.


—Bueno que les parece si hacemos un brindis por la amistad — dijo muy animada Marina.

Lucy y Anais sonrieron y levantaron la copa.

—¡Salud! — exclamaron las guerreras mágicas.

—Que felicidad verlas así — señaló la peliazul abrazándolas.

—Lo sé yo también me siento feliz — dijo Lucy —. No todo podía ser malo en este día, lo sabía.

—¿Lucy ahora si vas a decirnos que te paso? — preguntó Anais mirándola.

—Es que… —la expresión en el rostro de la pelirroja cambió radicalmente —creo que me enamore de la persona equivocada.

—¿Qué?

—De Latis ¿verdad? — preguntó la guerrera del agua.

Lucy cerró los ojos y afirmó con la cabeza.

—¿Por qué dices que te equivocaste? — Anais la miró confundida.

—Latis es…

—Hola queridas amigas aquí les traigo este trago espero que les guste — interrumpió la rival de Anais acercando una bandeja con varias copas.

Marina sonrió y tomó una copa, lo mismo que Lucy, Anais no logró disimular su total fastidio.

—Hay niña deja el rencor que yo no me he metido contigo — dijo Kasumi al verle la cara a la guerrera del viento —. Por una vez en la vida gózate una fiesta.

—Gracias — dijo tomando una copa y sonriendo hipócritamente.

—¿Te cae mal? — preguntó Lucy una vez Kasumi se alejó.

—Hay por dios Lucy eso es obvio. La pregunta es: ¿Por qué? ¿Qué te hizo?

Anais suspiró —no me produce confianza, tiene una actitud bastante no se… es gritona. Lulú me contó que la reputación de ella en la escuela no era la mejor, es demasiado coqueta.

—Vaya que interesante — dijo Marina dejando la copa encima de una mesa —, si me disculpan iré por otro trago.

—¿Otro? Pero si este es el cuarto que te tomar en menos de una hora — señaló el ex pilar de Céfiro preocupada.

—Si Marina no tomes tanto — le pidió Anais.

—Mmmmm está bien, pero eso si les digo mañana si me dejan tomar todo lo que yo quiera — advirtió con seriedad.

—Está bien — dijo Lucy no muy convencida.

—Bueno y que les parece si nos divertimos un rato, olvidémonos de todos los problemas por esta noche — propuso la peliazul.

Las otras dos guerreras se rieron y siguieron el consejo de su amiga. Así terminaron de pasar toda la noche, aunque por mas que se reían y bailaban un profundo desesperó no dejaba sus pobres corazones en paz.


Hey hola a todas como estas?Bueno aqui les dejo este capitulo, espero que les halla gustado, como se pudieron dar cuenta la situacion no pinta nada bien XD. Gente la boda ya llego y estar llena de muchas sorpresas buena y malas, no se de cuales habra mas (que sean buenas) jajajajaja lo unico claro es que prometo no demorarme. Estoy en vacaciones y quiero adelantar lo que mas pueda.

Otra cosa segun la fecha en mi profile ya cumpli 1 año en esta pagina y la verdad es que me parece excelente, aqui en esta pagina he entontrado muy buenas historias, asi como he tenido la oportunidad de conocer a distancia a buenas personas . Aprovecho tambien para decir que no voy a dejar olvidada ninguna de mis historias que esto quede claro.

Mil gracias por sus reviews, muchos saludos para todas y suerte en todo.

Bye