Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino a su autor Kishimoto-sama, este fic lo hice solo y únicamente como diversión.
Parejas: SasuxNaru, MinaxIta, GaaxSai y otras.
Advertencia: Este es AU (Universo alterno) Contiene Yaoi, Mpreg, además de algunos temas relacionados con la religión, violencia intrafamiliar, Tortura, Rape (Violación), Homofonía, racismo, entre otros.
Beta: Usarechan
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Capitulo 26.- Sanando las heridas
Ni Sasuke ni Naruto le dijeron a Camil sobre su reciente noviazgo; querían que fuese una sorpresa y decidieron esperar a que el francés saliera del hospital, lo que sucedería dentro de dos semanas más.
En esos momentos Camil no se encontraba solo; Sasuke había ido a cuidarlo como lo hacía cada noche desde que lo encontrara.
— ¿Qué? —preguntó Sasuke secamente. Había notado la extraña mirada que le dirigía Camil desde que llegó.
— ¿Qué haces aquí? —lo cuestionó ganándose un golpe por parte del azabache. Eso se ganaba por cuidar de ese idiota.
—Que salvaje eres, cherry —lloriqueó el francés —, yo que quiero ser considerado y tú me maltratas —Sasuke puso los ojos en blanco aunque internamente estaba agradecido de que su amigo no hubiese cambiado nada aun después de aquel evento traumático.
—Explícate… ¿Por qué quieres que me vaya? —lo interrogó cruzándose de brazos y con el ceño fruncido. Camil le sonrió de forma traviesa.
—Pues que en vez de estar conmigo deberías intentar conquistar al pequeño girasol.
— ¿Pequeño girasol? —cuestionó con una ceja levantada. ¿En qué demonios pensaba ese francés loco?
—Oui, mon chery —dijo sonriendo —, me refiero a tu lindo zorrito: Naruto.
En verdad que ese francés estaba demente, ¿de dónde sacaba tantas ideas locas?
—Por el momento solo piensa en aliviarte y luego en tus estupideces —comentó, aunque por dentro se moría de risa. Si supiera que Naruto ya era su novio desde hacía dos días, seguramente se infartaría.
—Que aburrido eres chery —comentó haciendo un puchero y cruzándose de brazos.
Los dos permanecieron en silencio. Sasuke solo observaba a su amigo entretenerse con un cubo armable. Era asombroso que después de todo lo que había sufrido se comportaba como si nada cuando cualquier otro en su lugar sufriría por lo menos una fuerte depresión o cambiaría radicalmente su forma de ser ¿era acaso que Camil estaba fingiendo? Sasuke frunció el ceño; Camil era su mejor amigo (y aunque le doliera el orgullo) confiaba plenamente en él; entonces ¿Por qué el francés loco no parecía querer confiar en él?
—Camil —lo llamó con tanta seriedad que hizo que el rubio también se pusiera serio.
— ¿Oui, Sasuke?
— ¿Por qué no eres sincero conmigo? —Camil lo miró interrogante —Sé que estas sufriendo y no quiero que lo hagas solo… soy tu amigo y quiero ayudarte como tú lo hiciste conmigo.
Camil se quedo con la boca abierta; Sasuke nunca había hablado o dicho cuanto lo apreciaba.
—Sasuke… —Camil suspiró con los ojos cerrados. Le conmovía mucho la preocupación de su amigo… demasiado.
El Uchiha se preocupó al ver lágrimas escapar de los ojos del francés; nunca en el tiempo que llevaban de conocerse, lo había visto derramar lágrima alguna y hasta cierto grado le preocupaba.
El francés no lo soportó más y estalló en llanto refugiándose en los brazos de su amigo. Sasuke tan solo atinó a acariciarle la espalda para reconfortarlo. Camil era después de todo un humano con emociones, fortalezas, pero también con debilidades (aunque en el caso de él pareciera todo lo contrario).
—Lo siento —se disculpó el francés separándose del azabache. Sasuke negó con la cabeza; aunque no se lo dijera le agradaba que compartiera sus sentimientos con él.
—Yo soy quien debe disculparse —habló sin un ápice de orgullo o arrogancia. En verdad quería ser sincero con Camil; al menos por una vez quería hablarle sin aquellas máscaras y muros que lo aprisionaban —. Has sido el mejor amigo que cualquiera pudiera desear… eres capaz de poner tu vida en peligro con tal de lograr la felicidad de quienes te rodean…
—Sasuke yo… —intentó interrumpirlo.
—Déjame terminar —le pidió —. Sé que crees que tu vida no vale nada pero te equivocas y me pone furioso escucharte decir o tan solo insinuar que no eres importante o que sería mejor que estuvieses muerto —dijo mirándolo con seriedad — ¿Crees que a Estéfano le gustaría saber que no eres capaz de ser feliz? ¿Crees que puede descansar sabiendo que es el causante de que tú no puedas ser feliz?
Camil bajó la mirada. Tenía razón, todo lo que Sasuke le decía era verdad… había llegado el momento de dejar ir a Estéfano y tratar de ser feliz.
—Vete a descansar Sasuke —le dijo cuando el aludido soltó un pequeño bostezo.
—No —respondió secamente. Camil sonrió agradecido por todos los cuidados que le proporcionaba su amigo.
—Haz estado conmigo desde que me encontraste y no has descansado más que unas cuantas horas…
—No me iré así que deja de insistir y duérmete —lo interrumpió comenzando a molestarse. Vaya que Camil era terco.
Camil sonrió y cerró los ojos aunque no se durmió. Pensó como sería su vida si hubiese logrado ver a Sasuke con ojos de amor y a Estéfano como hermano, pero ni siquiera en su imaginación le era posible lo uno o lo otro (para él, Sasuke era su hermano y Estéfano su amado).
Algún día encontrarás a tu persona especial —dijo aquella voz en lo más profundo de su mente. Camil sonrió casi al borde de la inconsciencia, derramó una lágrima aun con los ojos cerrados y murmuró un: "gracias… Estéfano".
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Camil dejó el hospital pocos días después pero no regresó a la mansión que compartía con Sasuke, sino a la fundación (aun necesitaba algunos cuidados especiales). Para esas alturas el francés ya estaba totalmente harto de los medicamentos, estar acostado o en una silla de ruedas pero sobre todo… ¡estaba harto de estar encerrado!
—Se que estás aburrido pero no puedes salir aún —le reprendió Deidara cuando Camil intentó escapar por sexta vez en el día. La verdad era que el francés ya podía salir fuera, pero ya había sufrido un trasplante, además de otros traumas y el rubio médico no quería arriesgarse a que atrapara algún virus ahora que sus defensas estaban bajas.
Camil hizo un puchero, se cruzó de brazos y se hundió más en su cama. Deidara sonrió de medio lado. En ocasiones Camil se comportaba como un niño.
Deidara decidió contarle un poco de lo que había acontecido en el tiempo que había desaparecido, principalmente de su reciente noviazgo con un hombre llamado Sasori, un escultor famoso en ese país, (algo que sorprendió a Camil, pues conocía al aludido y no era una persona con quien se pudiera entablar siquiera una conversación), pero por lo que le decía el rubio médico, era totalmente diferente con él; otra cosa que le sorprendió fue enterarse del reciente compromiso de Minato e Itachi ¡eso si que era un acontecimiento! Esos dos llevaban muchos años de novios y todos creían que serían ancianos antes de que alguno diera el primer paso.
—Vaya que han cambiado las cosas —comentó Camil con cierta melancolía.
Mientras ambos rubios hablaban; Sasuke, Naruto y todos los de la fundación arreglaban todo para la fiesta de bienvenida al gran héroe (Camil), pero también era para celebrar el compromiso de Itachi y Minato y el noviazgo de Sasuke y Naruto.
Cuando Camil supo que su amigo y Naruto ya eran novios no le importó que Deidara lo regañara, saltó de la silla de ruedas y se lanzó para abrazarlos repitiendo un efusivo "¡felicidades!".
Naruto tan solo sonrió. Después de lo de Mitsuki; jamás creyó volver a sonreír o si quiera sentirse bien, pero ahora gracias a Camil y sobre todo a Sasuke, quien con paciencia y cariño lo había ayudado a sanar sus heridas y conocer el verdadero amor…
Continuará…
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Lizerg-chan: ¡Hola!
Youko Saiyo: El siguiente será el último capítulo.
Lizerg-chan: Aunque tal vez tengamos un epilogo n_n
Youko Saiyo: Hasta la próxima T.T
