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FINAL


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Sentía una extraña sensación en mi pierna, controlar las ganas de moverla me estaba costando demasiada concentración, durante las últimas semanas me he dedicado solo a entrenar a los dos nuevos aprendices de caballeros Ren, cuando el chico tuvo un ataque de descontrol matando a varios en la base, acción que no tome molestia en detener; Snoke requirió la presencia de los tres.

Ocultar a Rey era una nueva travesía cada día, no tengo idea de cómo habíamos logrado ser exitosos todo este tiempo.

Y ahí estaba sentado en la nave que nos llevaba finalmente frente a mi "maestro" el supremo líder de la Primera Orden, el mismo ser que bajo engaños me tomo desprevenido y tomando, mis mayores inseguridades me convirtió en lo que todos llaman ahora: un monstruo.

Todavía recuerdo claramente esas palabras salir de la boca de Rey acompañadas de unos ojos llenos de miedo y al mismo tiempo, lastima. Quien diría que algún día esos mismos ojos que me veían con tanto desprecio, cambiarían, ahora solo amor y preocupación brota de ellos por mí, Kay, la forma tan particular que ella usa para referirse a mí, me hace sentir que al menos entre los dos existe eso; un código invisible para los demás, porque eso somos, un imposible, un monstruo enamorado de un bello ángel con la más hermosa sonrisa de toda la galaxia

—Estamos listos para aterrizar señor— me indico un stormtrooper.

Salí de mi trance temporal para acomodarme y prepararme para todo lo que estaba a punto de suceder, no pronuncie ninguna respuesta, solo levantarme de mi asiento era suficiente señal de afirmación para los todos. Camine hasta la salida y los dos aprendices llegaron a mi espalda, rodeado además de varios soldados blancos.

El momento había llegado, la puerta se abrió para permitírnosla salida, sentí la diferencia en la gravedad, y mis pasos resonaban con fuerza, no solo es el peso de mi ropa y mis botas, el cargo de conciencia puede generar un eco mayor, uno indescriptible y al mismo tiempo devastador, con cada pisada en los fríos y oscuros pasillos sentía el hormigueo aumentar por cada una de mis articulaciones, mis manos picaban demandando tomar mi sable y partirlo todo, no era más que un cumulo de desesperación.

Una gran puerta al final del camino indico que ese era el punto final, "contrólate" me repetí en la mente, un profundo suspiro, y todas las emociones se apaciguaron, como si hubiera vertido agua al fuego apagándolo por completo, ahí estaba de nuevo solo el humo de nada, el ser sin sentimientos porque el que todos me conocían, pero estaba seguro que la ansiedad sentida hace unos segundos él también la percibió, la diferencia es que esta vez se lo hice saber a propósito.

Un Kylo atormentado sin duda se llevaría toda su atención, después de todo necesitaba protegerla a ella, del enemigo, del destino.

Las puertas se abrieron dejando una pálida figura que resaltaba aun con la poca luz en la habitación, parecía que todo el ambiente estaba diseñado en hacerlo lucir imponente, un ser del cual nunca antes me cuestione raza, y la cual desconozco, sin duda una larga y agotadora vida era obvia en las arrugas de sus manos y su rostro, en el cual las cicatrices eran tan notorias, en eso éramos similares sin duda, dos seres atormentados de odio, llenos de cicatrices en su cuerpos y en sus rostros, el inmenso holograma podría intimidar a cualquiera que no hubiera visto antes la realidad, no más de dos metros y medio y tan delgada contextura me hizo cuestionarme ¿Por qué no note antes lo insignificante que luce?.

—Supremo Líder — salude primero como debía ser — he traído a los nuevos candidatos como usted lo solicito.

—Deberías llamarlos: aprendices — hablo con ese pausado y ronco tono de voz, me limite a bajar mi rostro en señal de aceptación.

—Es un honor supremo Líder — me sorprendí que aquel chico pudiera expresarse con esos modales.

—Un poco jóvenes, peor sin duda con mucho potencial, ¿algún otro caballero Ren ha venido?

—No supremo Líder, los pocos activos necesitaban retomar sus posiciones rápidamente.

—Entiendo, a simple vista puedo decir que la fuerza en ambos es abrumadora, sabía que elegirías sabiamente Kylo.

—Guiado bajo sus órdenes y enseñanzas supremo líder — respondí.

—Entonces podrías explicarme, ¿Por qué has elegido la luz luego de todo lo que te he enseñado? — en el preciso instante que esas palabras fueron pronunciadas la grieta se abrió, la burbuja estaba a punto de estallar.

—No entiendo a qué se refiere con esas palabras — nunca creí que controlar mis instintos asesinos fueran tan difíciles como en ese preciso instante, quería destruirlo a él y toda la maldita Primera Orden.

— ¡¿Crees que no que Skywalker viene en camino?! Puedo sentirlo, su presencia es tan fuerte con la fuerza que la cercanía me permite percibirlo, solo hay una persona que pudo decirle a nuestros enemigos de esta ubicación, siempre vi la duda en ti y ahora veo que lado has escogido, si no me eres útil mejor— el cosquilleo se intensifico, ya sabía cómo terminaría todo esto, mis músculos se prepararon para la guerra — ¡muere! — sentencio y sabía que era rápido, pero no me imagine que tanto solo tuve tiempo de pestañear cuando la luz roja de su sable se encontraba muy cerca de mi rostro, sentí el calor nuevamente quemándome la piel del rostro, pero duro solo un instante.

Un fuerte grito me devolvió a mis sentidos, había retrocedido unos pasos y un agujero estaba en mi casco, lo quite al instante, paso la mano por mi rostro pero no sentí sangre — ¿Estas bien? — escuche la pregunta y gire a mi lado, la chica respiraba con odio, el sable usado en los entrenamientos estaba en su mano. Lo había ocultado consigo.

Mi instinto no fallo al momento de elegirla, el aura de odio que ocultaba forzadamente no era hacia la galaxia, se dirigía a la Primera Orden, y yo le había puesto en bandeja de plata el momento de tomar cualquier venganza, justo como ahora.

— ¡Así que tienes un aliado! No importa ¡Mátenlos a todos! — ordeno un Snoke con un grito, estaba herido del brazo producto del ataque de la joven, se encontraba a unos metros de distancia de nosotros, sin duda el golpe que ella le propicio fue bastante fuerte, las puertas se abrieron para permitir la entrada de las tropas.

Sentí el chico posarme a mi espalda —Puedes elegir irte con ellos — le dije para que fuera libre de tomar cualquier decisión después de todo apenas tenía poco tiempo entrenándolos, mi sable carmesí finalmente encandecía y sentía como latía en mis manos suplicando por partirlo todo.

—Si somos minoría significa que tendré mas personas para matar, si solo fuera contra ustedes dos esto no sería divertido— fue su respuesta.

Pero en segundos estábamos rodeados de soldados blancos, el fuego de disparos no se hizo esperar y me encargue de detener algunos con la barrera de fuerza, me preocupaba una sola cosa, Snoke, entre la blanca multitud ya no se encontraba a mi vista. Pero en la mitad de su formación, varios de los soldados empezaron a caer y sabía quién era la culpable de eso, pronto todo era una locura.

— ¡Ben se escapa!— grito el stormtrooper que quitándose el casco para dejar ver sus castaños cabellos y sacando su peculiar doble sable de luz amarillo se dejaba al descubierto.

— ¡Yo iré tras el! — le grite, pero Rey me ignoro y pronto se perdió en el mismo pasadizo por el que Snoke se había ido.

No me gustaba para nada, no ella contra él.

Una nueva ronda de soldados blancos entraron a la habitación, pero estos atacaron a sus compañeros, la resistencia finalmente estaba haciendo presencia, ellos ya conocían la ubicación, su plan consistió en remplazar sus miembros más destacados por soldados poco a poco, hasta tener suficientes para este día.

Mire a mi alrededor rápidamente, el chico se había echo con una de las armas de corriente y sí que sabía patear traseros de forma sádica; mientras que la joven parecía danzar con la sutileza de sus ataques con el sable de luz, me abrí camino, para ir por el mismo camino en que Snoke y Rey se habían perdido anteriormente.

—Ve tras ellos, ¡Rápido!— escuche que alguien me grito, sin el casco pude reconocer ese rostro donde fuera; FN 21.87 —Mas te vale que la traigas contigo— me advirtió y le di un si con el rostro.

Mi respiración se agitaba, no solo por estar corriendo, era la presión en mi pecho de no saber de ella, Rey, su imagen era lo único que se repetía en mi mente una y otra vez, un estruendo lo suficientemente fuerte para hacerme caer , me indico que la batalla aérea había comenzado, lo sentí, esa vibración tan inusual y única en la fuerza, Skywalker estaba presente, pero no era momento de echar atrás, solo podía mirar hacia adelante, a la oscuridad frente a mí que parecía querer tragarme y hacerme desaparecer en ella, pero solo en ese camino podría alcanzarla y eso era lo único que quería en estos momentos.

Podía escuchar como cada una de mis exhalaciones y pisadas resonaban en el metal del pasillo, ese silencio no me gustaba, ¿Cómo pudieron ir tan lejos en poco tiempo? Mi lógica fallaba por completo.

La luz asomaba al final y forcé a mis piernas a moverse lo más rápido posible, la imagen que se abrió paso ante mis ojos, me obligo a flaquear, a dejar de respirar, todo se estaba partiendo dentro de mí, todo, mis rodillas fallaron y caí apoyado en ellas, mi labios tartamudeaban pero ninguna palabra era articulada de ellos, creí que ya había experimentado suficiente dolor en mi vida, pero nada me preparo para esto, cada pestañeo de mis ojos parecía mistármelo en cámara lenta, para aumentar mi sufrimiento, mi desesperación, mi total perdición en el odio y el dolor y salió, desde lo más profundo de mi interior un grito de dolor y desesperanza.

Snoke removía su sable de luz del cuerpo de Rey, dejándola caer en el piso, ahí estaba ella desplomada convirtiéndose en un cuerpo vacío, escuche como se apagó su vida con su último aliento y con ello se fue mi poca humanidad, deje que todo el odio y la ira se apoderada de mí, lance a un lado mi sable de Luz.

No pude mirar a verla, era una imagen que sabía no podría soportar.

—Así que mis sospechas eran ciertas, tu conexión con la chatarrera, era más fuerte de lo que creía — se burló Snoke.

— ¡No te atrevas a tocarla! — seguramente me veía como una bestia en esos momentos, no podía controlar el temblor en mis labios, en mi cuerpo.

— ¿Acaso importa? Ahora es solo un cadáver y que harás sin tu sable de luz ¡¿de verdad crees que puedes enfrentarte a mí?! Yo te hice, no eres nadie — él también estaba perdiendo la paciencia.

Respire profundo mientras cerré mis ojos, leve mi mano derecha a mi espalda y tome aquello con lo que prometí partir en dos a ese malnacido, oprimí y el sable de luz que una vez le perteneció a mi abuelo vibro en mi mano, abrí mis ojos y ataque.

No puedo explicar cómo los movimientos fluían, pero lo hacían, todo mi cuerpo estaba batallando con furia, mis ojos no podían ver otra cosa que no fuera su cuello, y el instinto que cortarlo se movía por todo mi ser causando un frenesí de golpes, mis reflejos estaban trabajando mejor que nunca, todo la fuerza alrededor giraba conmigo.

Nuestros sables unidos reflectaban nuestras intenciones, asegurarse de aniquilar al otro —Tu constate batalla en la luz ha sido tu perdición, nunca te dejaste caer en el lado oscuro por completo.

—Nunca pertenecí a el — respondí, la onda de fuerza nos llevó a retroceder.

— ¿Cómo alguien que no pertenece al lado oscuro puede sentir tanto odio? Porque eso es lo que palpita dentro de ti en estos momentos — me estaba provocando sin duda.

—Solo soy un ser humano, con la capacidad de dejar que todas las sensaciones lleguen a mi pecho, pero al final siempre busco una sola cosa, justicia, no saldrás vivo de aquí, no después de quitármela — eso ultimo lleno de lágrimas mis ojos, pero me calme, necesitaba demostrarle que no soy como él, que ya no pertenezco a la oscuridad, por eso estaba usando mis bajos instintos, pero controlándolos con la energía de la luz a mi alrededor, eso yo, el elegido, el equilibro entre lo bueno y lo malo.

—Entonces ven por mí — y yo seguí su juego, lanzándome al ataque de nuevo.

Estaba tan perdido en mis ganas de volverlo trizas que me tomo unos segundos reaccionar al inminente ataque trasero que venía hacia mí, gire mi cuerpo pero el disparo logro rozar a la altura de mi hombro, Snoke aprovecho para lanzar un corte directo a mí que rebote con la fuerza, sentí el golpe directo del malnacido de Hux en mi espalda obligándome a flaquear y apoyarme en mi rodilla izquierda, ahora también tenía que lidiar con el molesto general.

Pero ese segundo de reflexión me costó demasiado, el aire se quedaba en mis fonas nasales pero no era aspirado por ellas, no estaba llegando a mis pulmones, no podía respirar, Snoke estaba usando la fuerza en mí, escuche a Hux rogarle por que le permitiera propiciarme un disparo que me quitara la vida, lo último que recuerdo escuchar antes de que todo se volviera negro fue "aun nos es de utilidad, volveré a lavar su cerebro" luego de eso me perdí en un abismo de oscuridad.

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—Ben, Ben, quédate conmigo — definitivamente estaba soñando, la claridad con que escuchaba la voz de Rey me llenaba de paz, si ese había sido mi final, entonces dejaría que el recuerdo de ella me atrape por una última vez.

Fue tan real la sensación del agua caer en mi rostro que me obligo a tratar de abrir los ojos y enfrentar donde fuera que estuviera mi alma, primero todo era un destello de luces y una figura bastante borrosa muy cerca de mí, tanto que podía sentir como mi aliento se mesclaba con el suyo, parpadee al sentir el extraño palpitar en mi cabeza, entonces fue cuando reaccione, estaba percibiendo claramente cada fibra de mi ser, estaba vivo.

Me altere y separe rápido de la persona que me sostenía en sus brazos hace un segundo atrás, mi respiración estaba agitada, pero el aire llegaba a mis pulmones y eso era prueba que aún me encontraba en el mundo físico.

Entonces la vi y todo el tiempo dejo de fluir al instante, ese cabello castaño, esos ojos avellanas, esa sonrisa —Rey— susurre aun incrédulo, pero no tuve tiempo de reaccionar, ella se lanzó en un abrazo hacia mí, sentí su calidez y mis ojos dejaron escapar las lágrimas, deje que mis brazos la rodearan y me embriague en su calidez, ahora no tenía duda que era ella.

— ¿Cómo? Yo te vi morir — dije con labios temblorosos —Te vi caer a manos de Snoke — apretándola con mayor fuerza contra mí, aun no creía la segunda oportunidad que me estaba dando el destino de tenerla conmigo.

—Ben, yo fui tras él, pero se me perdió entre los pasillos, al final sentí al Maestro Skywalker y corrí a encontrarme con él, pudimos interceptar a Hux antes que te llevaran lejos de nosotros nuevamente, el Maestro se fue detrás de Snoke y yo estuve cuidándote todo este tiempo — sentía como su cuerpo temblaba —Cuando vi que te llevaban con ellos, tuve tanto miedo Kay, de volver a perderte — ahora ella también estaba llorando.

Tome su rostro entre mis manos y la bese, con las ansias que solo ella logra provocar en mí, aun en medio de la guerra, pareciera que se creara un infinito cuando estábamos los dos, un mundo aparte de toda las desgracias a nuestro alrededor.

— ¿Cuánto tiempo llevo inconsciente? — pregunte, volviendo a la realidad de la situación.

—No sé cuándo pudimos rescatarte, pero conmigo unos minutos, las naves enemigas cayeron, no tienen como huir, estamos ganando Kay, pero Snoke se escabulle el maestro fue tras él, será mejor que tratemos de alcanzarlos.

— ¡NO! — Respondí al acto — Yo iré tras ellos, pero tú te quedas aquí o ve con los rebeldes, busca a Leía.

Ella se alejó molesta por la expresión de su rostro —No soy una niña indefensa, te recuerdo que tengo parte de la fuerza de tu abuelo conmigo, soy quien muchos creen es su reencarnación, soy un Jedai y voy a luchar también; te guste o no.

—Rey, por favor — intente evitar una discusión.

—Apresúrate que debemos irnos — dijo levantándose —No necesito tu aprobación, o ganamos juntos o morimos juntos, decídete.

Me sentía frustrado, pero sabía que nada cambiaría su determinación — Entonces vamos — tomando su mano.

—Sígueme el Maestro me dejo un camino mental cuando se encontró con Snoke — yo me limite a afirmar con el rostro y juntos tomamos el rumbo que ella decidió.

Sin duda era incluso un poco gracioso ver como todos nos miraban extrañados, al movernos en medio de una batalla agarrados de la mano, el líder de la Primera Orden y la nueva Jedai de la resistencia, ya no quedaba duda, éramos pareja, cundo ella noto cuanto llamábamos la atención, decidió cambiar la ruta, abrió una puerta hacia algún conducto y aunque me negué, al final solo le seguí.

Todo estaba en llamas, lo que fue una base de entrenamientos ahora solo era un cumulo de fuego y guerra, tomamos un desvió para alejarnos del punto principal de la batalla, el tiempo vivido entre la chatarra desarrollo la habilidad en ella de moverme entre caminos para los circuitos, como el subterraneo que tomábamos en esos momentos, Rey quería que pasáramos ajenos a la vista de todos, para que nadie nos siguiera.

Sentía como la conexión incrementaba, estábamos cerca, se podía percibir las inmensas fluctuaciones en la fuerza, dos grandes luchaban sin duda; abrió una puerta y salimos al punto del encuentro pero para nuestro infortunio esos dos se encontraban batallando en una larga rampa arriba de nosotros

Luke ya no era el mismo de antes los años estaban pasando factura y el cansancio se hacía evidente, cuando su mano metálica se desprendió de su cuerpo por el corte de Snoke, y vi como un segundo ataque venia directamente hacia él, mientras Rey gritaba no, yo concentre la fuerza en el metal y jale, rompiendo la rampa para dejarlos caer, bastante imprudente lo sé, pero solo pensé en salvarlo, los barrotes metálicos caían sobre nosotros, tome a Rey con mi brazo derecho y con la mano izquierda aplique la barrera protectora de fuerza sobre nosotros para protegernos.

Entonces lo vimos caer, quedo en el suelo tendido incapaz de moverse — ¡Maestro! — grito Rey, pero no le permití soltarse de mí, cuando una fuerte presión en la pared de fuerza me alerto que algo venia, la empuje hacia Luke y deshice la barrera, aprovechando el impulso Snoke cayó en picada sobre mí, nuestro sables se encontraron y ambos salimos disparados en el aire por el impulso generado del choque.

—Creí que ya te había enseñado tu lugar— Fue lo digo el pálido ser para provocarme, me levante del suelo rápidamente y blandí el sable que mi abuelo, me calme, necesitaba estar concentrado para ponerle fin a todo esto —Perdiste el control tan fácilmente cuando cree una ilusión de la mugrosa muriendo, al final comprobé la razón de mis sospechas, creaste un lazo sentimental con ella y preferiste traicionarnos por eso, que débil y despreciable.

—Parece que soy un testarudo después de todo — Fue mi única respuesta, ya no caería en sus juegos.

*Toma a Luke y vete de aquí* le hable a Rey en la mente, podía observarla a la distancia, se estaba mordiendo los labios, signo de frustración, no me respondió nada, solo la vi intentar levantar a Luke, finalmente me estaba haciendo caso.

—Terminemos con esto —Propuse y tome la iniciativa con el primer ataque para darle tiempo a los otros dos de huir.

—Crees que no sé qué los estas protegiendo — comento Snoke en medio de nuestro encuentro que apenas llevaba un par de movimientos, retrocedí por impulso —Ella definitivamente es tu perdición— lo vi mover su mano mientras sonreía y todo alrededor de nosotros comenzaba a desmoronarse, estaba usando toda su fuerza para hundir el lugar.

— ¡NO! — grite exasperado y ataque, pero se estaba protegiendo a si mismo con una barrera de fuerza que solo le hizo rebotar y retroceder varios pasos, no solo me estaba bloqueando el paso a él, no podía llegar a ella, y la vi tratando de esquivar todo lo que caía en pedazos con Luke abrazado a sus hombros, él también estaba muy débil — ¡Lucha maldito! — le exigí a Snoke, pero solo cerro sus ojos para concentrarse mientras el panorama empeoraba, si seguía así todo nos caería encima, volví a lanzar un ataque pero el resultado fue el mismo, pero repetí un par de veces, en algún momento su barrera se vendría abajo lo sabía.

Me levante para volver a atacar y lo vi abrir sus ojos, rompió la barrera y se enfrentó directamente a mí, ambos estábamos al límite, Snoke uso la fuerza en mi de tal modo que sentí mi cuerpo retorcerse, con cada movimiento mi visión se estaba nublando y cuando un ataque logro que mi sable de luz saliera volando por los aires, nuevamente me vi morir, pero de repente una luz amarilla se alzó por encima de nosotros, lo vi entonces girar para enfrentarla, Rey se devolvió, ella como siempre haciendo lo que se le viene en gana.

Snoke la reboto con la fuerza y ella cayó sobre mí — ¡Te dije que te fueras! — le reclame, pero fue un error, un completo error, ella me empujo usando la fuerza a unos metros de ella.

—Rompe la conexión, él está intentado entrar a tu mente — me dijo y la vi caer al piso, mi cabezo giro por unos segundos, me lleve las manos a la cabeza y grite de impotencia, cuando abrí mis ojos vi la realidad, cuando Snoke la lanzo hacia mí, el sable aún estaba activo, la había atravesado, fui yo, esta vez no era una ilusión, un orificio era evidente en el abdomen de Rey, corrí y me arrodille a su lado tomando su rostro.

—Rey, Rey, mírame — suplique, sus ojos parpadearon débilmente —No digas nada — estaba hiperventilando y sentía su vida apagarse, por mi culpa; pero increíblemente ella solo tomo el sable y lo extendió a mí.

—Hey, ya sabía que este era mi destino, aun debes completar el tuyo, termina esta lucha — su voz sonaba tan débil y mis lágrimas demandaban dejarlas salir, la estaba perdiendo, esta vez era realidad.

Una macabra risa resonó en el lugar era Snoke, extendí mi mano y concentre toda la fuerza en él, sentí como opuso resistencia, pero esta vez no le permitiría ganar, lo levante por los aire, de un rápido impulso tome el sable y pasando por encima de ella corrí hacia él, luego lo traje contra mí y de un solo corte finalmente su cabeza y parte de su torso se separó de su cuerpo, le permití a mis pulmones tomar grandes bocanadas de aire, había completado mi destino.

Vi a Luke de pie mirándome a la distancia, ambos nos dimos un si con el rostro, me gire y regrese a donde estaba ella, aun respiraba aunque débilmente —Rey — le llame angustiado.

Su mano derecha hizo contacto con mi mejilla —Kay no es tu culpa, yo fui una imprudente — me dijo con una sonrisa, estaba intentando mantenerme en calma hasta el final.

—Quédate conmigo, por favor… te necesito, te amo— acepte y ella solo sonreía.

—Te amo Kay — me dijo y sentí como la perdía; luego de esas palabras todo el lugar se llenó de rebeldes.

Los segundos siguientes todo fue una confusión, no opuse resistencia cuando la quitaron de mis brazos, cuando me rodearon, suplique que le dieran atención médica y vi como la llevaban lejos de mí, no sentía mi alma en mi cuerpo, todo lo que quería era darle la vida y la familia que ella tanto anhelaba, pero al parecer ya no sería así.

Fin.