NUNCA SABES EN QUIEN PUEDES CONFIAR

Kenji gano su combate sin apenas esfuerzo, aunque muchos le notaron muy distraído sobre el cuadrilátero, y en verdad que el maestro ninja lo estaba, porque no diviso a ninguno de los dos clones.

A penas fue declarado vencedor, Kenji volvió a su lugar, miro a todos sus compañeros, al parecer también habían reparado en la usencia de los clones, pero eso no fue lo que le llamo la atención al joven ninja cuando llego a su asiento.

—¿Dónde está la señorita Burtory?

Gado se encogió de hombros, Steven miro de manera fulminante al león Frances, y Shina resoplo, los demás solo cerraron los ojos y negaron con la cabeza, todos excepto Alice que desvió la mirada hacia un punto en las gradas.

—¿Alice? —Le llamo Kenji.

—Dijo que tenía que cambiarse de ropa

—¿Cambiarse? —Dijo Shina alzando la voz —¿Deja esta "operación" para irse a cambiar de ropa… ¡estupendo!

—Shina —Le llamó su padre, logrando que al menos la joven se calmara un poco.

Kenji sin embargo pensó que Shina estaba en lo correcto, aunque no le agradara ni un poco, pero era cierto, ¿Por qué demonios Jenny Burtory debía irse a cambiar de ropa, si esa fase del torneo terminaría dentro de pocos minutos?.

Aquí hay algo extraño

—Supondré que tiene un departamento aquí en España, ¿o no señor Steven?

Pregunto Kenji, aunque pronunciar aquel nombre le costaba un poco de trabajo, no podía quitarse de la mente el recuerdo de aquel ser de piel azul, Stun, que ahora le respondió de forma afirmativa, pero con un rostro humano e increíblemente amable.

—Pero no te preocupes muchacho, la señorita Burtory estará bien, seguramente alguna emergencia se presento en la clínica

Kenji Asintió, luego se volvió a mirar al resto del equipo, al parecer nadie confiaba en las palabras de Stun, pero tampoco tenían mucho para decir al respecto.

Resignado Kenji se sento de nuevo en su sitio, y sobre el cuadrilátero, estaba Van Clearwater, con una extraña expresión en el rostro.

Lo que me indica, que bien Alice estaba observando al hombre bajar desde la gradas, no que me oculte algo.

Pensó con cierta molestia, aquello era demasiado extraño.

—Kenji —Lo llamo Long en un susurro, y el joven ninja se acerco un poco al zoantropo tigre.

—Uriko se aburrió como no tienes idea

Kenji observo a la joven dormida entre los brazos de Long, no entendía que tenia aquello de relevante. Así que solo se limito a asentir.

Long se levanto con Uriko entre sus brazos, y camino hacia Shina Gado, que lo miro confundida. Y no era para menos Kenji estaba en las mismas.

—Cuídala un momento por favor

—¿He?

—Claro Tigre, está en buenas manos —Tercio Yugo con una sonrisa en el rostro, aunque sus ojos estaban posados en Clearwater, que mencionaba lo orgulloso que estaba del torneo, y de cómo habían terminado las cosas, que las peleas de mañana serian dadas a conocer en unos momentos, y que luego habría un banquete.

Pero se ve tan mal, como si algo le doliera —Pensó Yugo, y sabía que él no era el único que lo había notado, así que accedió a ayudar a Shina a cuidar de Uriko.

—¿Pero por que yo?

—Vamos Shina —Dijo Yugo sin dejar de ver a Clearwater —Es solo una niña, y esta dormida

Sin poder hacer más, Shina cargo a Uriko ante las risas de su padre y Yugo que parecían divertidos con aquella escena. Por su parte Shina fulmino a Long con la mirada, aquel hombre le estaba sacando de sus casillas.

Pero Long solo se limito a sonreírle y a caminar en dirección a la salida, seguido por Kenji.

—¿A dónde van? —Inquirio Alice, aunque al igual que Yugo, parecía muy atenta a lo que Van Clearwater decía.

—Yo quiero un poco de aire fresco —Contestó Long

—Y yo tengo hambre, voy a la maquina dispensadora de alimentos, que está en la entrada, tiene unas galletas deliciosas

Alice volteo a verlo, aquello era algo que no esperaba de Kenji Ohgami, más sin embargo el joven se mostraba calmado, con una sutil sonrisa en su rostro.

—Bien —Dijo volviendo a ver hacia el cuadrilátero, los próximos combates estaban siendo anunciados.

—Con permiso

Kenji salió a paso normal, Long se había adelantado, pero no tardaría en encontrarlo. Llego hasta la puerta principal, y saco unas monedas de sus bolsillos para introducirlas en la maquina dispensadora de comida.

—¿En verdad son ricas esas galletas?

—Realmente no lo sé Long, pero si no las llevo Alice sospechara

—Alice ya sospecha amigo mío

—¿Y desde cuando nuestro amigos sospechan de nosotros Shin?

Long suspiro y recargo la espalda contra la pared, se veía agotado.

—Note a Alice muy extraña, incluso vi una herida en su pierna, y un rasguño en su rostro, no quiso decirme nada, y luego el que Jenny no llegara, y diera una excusa tan tonta como la de ir a cambiarse de ropa

—No es tan tonta si piensas en que se trata de Jenny Burtory

Long asintió.

—Lo sé, no es tan mala, pero entonces, para que se fuese a cambiar de ropa es porque algo paso, y dudo que haya sido una simple mancha de comida

—¿Qué sugieres entonces?

—No lo sé, ¿Interrogar a Jenny Burtory parece lo mejor?, pero no se te olvide que tiene a dos matones como protectores

Kenji rio.

—¿Gado y Steven?, nada que no podamos solucionar si contamos con los aliados adecuados

—Míranos, confabulando contra nuestros propios aliados

Kenji abrió el paquete de galletas, y ofreció una al zontropo tigre. El hombre en verdad se veía mal, con los ojos entrecerrados y los hombros hundidos, como si de pronto, todo el peso del mundo cayera sobre sus espaldas.

—Ellas nos están ocultando algo Long, lo que me dice que no confían en nosotros, luego entonces ¿podemos confiar en ellas?

—Entiendo tu punto, incluso lo apoyo, pero si hacemos eso, ¿Qué les da a los demás la seguridad para confiar en nosotros?. Kenji, he sido un asesino a sueldo por mucho tiempo, no suelo confiar en las personas, y claro que ellas no confían en mí, porque lo único que sé hacer es matar…

—¡No diga eso!

Long se quedo callado ante la enérgica voz del joven

—Usted ya no es un asesino, usted es un buen hombre Shin, ha ayudado a muchos, y ahora emplea sus habilidades en combate para enseñar a otro a defenderse, es cierto que muchos aún no confían en usted, pero muchos otros si lo hacemos.

Long suspiro, el chico parecía muy seguro de sí mismo, y más seguro de que él no le haría daño a nadie, a no ser que fuera necesario. Así que decidió tomar una galleta.

—Gracias Kenji

—¿Entonces cual es el plan?

—No creo que ni Alice ni Jenny planeen algo que nos perjudique, más sin embargo hay que averiguar que les ocurrió, o que saben que no quieren compartir.

—Bien —Dijo Kenji —Regresare con los otros

—Yo daré una pequeña vuelta por el terreno, no sé si lo notaste pero Clearwater se veía un tanto preocupado, casi diría que triste. Y además, al inicio de la pelea de Yugo pude ver a Shenlong en las gradas, supondré que se aburrió, porque se salió.

—¿Crees que Shenlong tenga algo que ver en lo de Alice?

Long negó con la cabeza, para después darle una mordida a la galleta.

—No lo creo, pero investigare de todas formas, vaya, que ricas galletas

Kenji sonrió, y al igual que el hombre dio una mordida a su galleta.

—Mmm, bien creo que sí, están ricas.

—Bien, me retiro, por favor discúlpame con los demás, diles que quería un tiempo a solas

—¿Sabes que Shina irá a buscarte verdad?

Los ojos de Long se abrieron desmesuradamente, al tiempo en que levantaba sus cejas en señal inquisitiva.

—¿Disculpa?

—Si —Contesto Kenji luego de terminarse su galleta —Por alguna razón le interesas mucho, en cuanto sepa que te fuiste por que "necesitabas un tiempo a solas" ira a buscarte

Long profirió algo parecido a un gruñido, cuando se alejo de la pared, y comenzaba a caminar hacia el exterior.

—No sé que decir sobre ello, bueno, solo pídele que me dé… tiempo

—Claro, buena suerte

Kenji sonrió ampliamente, por alguna razón el semblante de Long había cambiado, sus pasos volvían a ser enérgicos y caminaba erguido, claro con una expresión de total confusión en el rostro, pero eso era mejor a que estuviese deprimido.

Kenji volvió lo mas rápido que pudo con el resto del equipo, todo había terminado, y al parecer muchos participantes se dirigían hacia la fiesta, fue entonces que Kenji choco contra un hombre que se veía muy desalineado.

—Xion

Los ojos azules de aquel hombre se posaron en los de Kenji, quien le observaba con cierto espanto y odio. Era algo a lo que Xion estaba acostumbrado, pero no tenía tiempo para aquella escena.

Le habían herido en su cuerpo y en su orgullo, y el ver al niño topo allí solo hacía que se sintiera peor.

Sin mediar palabra el no nacido se dirigió hacia un grupo de personas, concretamente iba hacia la entrada de la zona de los combates, allí, una hermosa mujer recargada contra la pared le estaba esperando. Uranus.

Kenji les observo aún con el cuerpo tenso, hasta que los vio caminar nuevamente hacia su dirección. Ambos pasaron de largo, sin dedicarle una mirada.

Y fue entonces cuando lo noto.

Xion estaba herido, sus ropas estaban manchadas de tierra, su cabello un tanto despeinado y por su frente bajaba un hilillo de sangre.

¿Pero qué demonios ocurrió?

Con la impresión que le había causado ver a Xion y en aquel estado, Kenji se movio más rápido por entre el mar de gente, era increíble que a pesar de que no hubiese periodistas mucho público se había presentado.

Llego sin aire hasta los asientos de sus compañeros, que ya se encontraban de pie. Todos tenían rostros de preocupación.

—¿Qué paso? —Les pregunto, al ver los rostros de cada uno.

—Mañana Shenlong se enfrenta a uno de los clones, y Uranus también va a luchar —Le contesto Yugo quien llevaba a Uriko entre sus brazos.

—Ademas hay algo que me preocupa, Uriko no ha despertado —Dijo ahora Alice

Kenji observo a Uriko, parecía muy tranquila, quizás solo fuese fatiga.

—¿Puede ser un efecto secundario del XGC?—Pregunto Kenji, pero ahora dirigiéndose solo a Steven Goldberg. Quien asintió.

—Puede que así sea, por ello vamos a la clínica, además quiero saber que paso con Jenny, mañana también es su turno.

—¿Y a ti que te paso?, te vez asustado, y… ¿Dónde está el tigre?

—Pues veras Shina, el quiso tomar un poco de aire fresco, dijo que quería estar a solas un tiempo

La zoantropo leopardo bufo.

—Ese hombre, ¿Y sobre ti?

—Vi a Xion

—Sí, nosotros también chico topo

Kenji crispo los puños.

—¡No es solo eso!...

Kenji reprimió el impulso de querer saltarle encima a la joven Gado, sabía que lo que había visto era importante, pero no sabía si podía compartirlo aún con el resto del equipo.

—Me preocupa el señor Long —Dijo por fin —Shina, por favor… ¿Puedes acompañarme?, tú tienes auto, y conoces la ciudad, así que, en lo que los demás van a la clínica con Uriko…

—Claro, hey Yugo, ¿no te importa que me lleve a tu hermanito verdad?

Yugo negó con la cabeza, aunque aquello no le gustaba ni un poco. Era sabido que esos dos no se llevaban en lo mínimo, y el que Kenji se preocupara así por Long no era buena señal.

—Solo tráelo en una pieza

Shina asintió.

—Claro, bueno papá creo que llegare un poco tarde a casa, ese tigre camina demasiado, vamos Kenji

Y así, ambos salieron corriendo del complejo, y una vez que se encontraron afuera, Shina se detuvo para platicar con el joven ninja.

—¿Y entonces que ocurrió Bakuryu?

—Por hoy hare de cuenta que jamás me llamaste así. Mira Shina, no sé si lo notaste, pero Alice se ve extraña

—Y esta herida de la pierna

—Sí, y lo de Jenny…

—Eso no me dice nada nuevo, también sospecho que saben algo que no quieren decirnos, y luego está la cara de compungido de Clearwater, y sé que por algo de ello el señor Shin se fue a pasear ¿Cierto?

Kenji asintió, debía recordar que aquella joven no era una chica cualquiera, era una solado experta, una de las mejores mercenarias del mundo.

—Así es, además, dijo que vio a Shenlong al inicio del torneo, pero que lo vio irse

—¿Entonces fue a buscar a Shenlong?

—No precisamente, solo fue a tratar de averiguar algo, pero eso no es todo… Vi a Xion en el pasillo, parecía como si hubiese peleado con alguien, llevaba la ropa sucia de lodo y tierra, incluso tenía sangre en el rostro

Shina se cruzo de brazos y sus ojos añiles se quedaron fijos en Kenji.

—¿Crees que tenga algo que ver con la extraña reacción de Alice, la desaparición de Jenny y con la ausencia de Shenlong?

Aquello no era una pregunta, era más bien una afirmación.

—Bien —Dijo la joven —Entonces apresurémonos a buscar al señor tigre

—No será necesario Jane

Shina sonrió.

—Me alegra verte Tigre, ¿Y qué hay de nuevo?

Los ojos de Long se tornaron oscuros, y Shina borró rápidamente su sonrisa. Algo malo había pasado.

—Encontré un rastro de sangre, que por cierto me olía muy familiar.