Disclaimer: Nada de esto me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer, y la historia de Sarge's Girls. Yo solo me encargo de la traducción.
Link del perfil de las autoras originales: https / www fanfiction net/ u / 4021263 / Sarge-s-Girls
Link para la historia original: www fanfiction net / s / 8182137 / 1 / Coming-Home
Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite . fanfiction)
Capítulo 26: Edward
Afganistán… miércoles, 12 de mayo de 2010, 5:42 p. m.
Gruñendo, mi cabeza cayó hacia atrás con un fuerte golpe sordo. Esa hermosa mujer iba a ser mi muerte… y la razón por la cual no podría caminar apropiadamente a las duchas.
Agarrando mis cosas, obligué a mi cuerpo a que se calmara. De verdad necesitaba una ducha, pero no estaba seguro que esto tuviera que ver con algo más que una simple necesidad de higiene. Nunca podría ser capaz de pensar bien luego de esa conversación con Bella. Sus fotos, su dulce voz, su respiración pesada estaba en mi cabeza poniéndome tan duro por ella.
Solté mi portátil y las cosas del paquete que Bella había enviado y en su lugar agarré ropa limpia, la bolsa para la letrina y una toalla, cerrando de nuevo mi baúl. Si calculé esto bien, la mayoría de los que regresaron conmigo estarían en la tienda del comedor mientras que los pelotones haciendo patrullaje no llegarían hasta dentro de una hora.
Metiéndome en el último cubículo, me desnudé, negando con mi cabeza ante la erección que no había bajado. Mientras agua caliente caía sobre mi cabeza y bajaba por mi cuerpo, las palabras de Bella regresaron para cazarme.
«¿En serio, sargento Masen? ¿Qué harías si pudieras tocarme en este momento?»
Reí molesto, mi frente cayendo contra la pared de la ducha. Ella no tenía idea. Ninguna. Los más impuros pensamientos aparecieron en mi mente, pensamientos de piel, labios, de esa angelical risa y sonrisa, el escuchar otra vez ese dulce gemido el cual estaba bastante seguro que ella no había querido que yo oyera. Pero lo hice, y había viajado a través del cable, por miles y miles de litros de agua, por desiertos y selvas solo para llegar directo a mi polla poniéndola más dura de lo que recordaba había estado alguna vez.
Siseé cuando mi mano se envolvió alrededor de mi polla, mis ojos cerrándose mientras mi mano se movía arriba y abajo con un firme agarre. No me tomó mucho tiempo evocar una imagen de ella, de los sonidos que hacía, de la vista de sus dientes mordiendo su labio inferior. Definitivamente tenía que ver eso otra vez y quería ser yo el causante de eso, no debido a un momento de timidez sino justo antes de que cayera por el precipicio, mi nombre escapando de sus labios.
Toda mi alma ansiaba su toque, ansiaba que me tocara, dedos deslizados en el cabello, labios y dientes mordiendo piel, embistiendo, sacando, piel sudorosa y sonrisas perezosas. Dios, lo quería todo con esa mujer, pero más que nada, solo quería sus labios sobre los míos.
—¡Mierda! —gruñí entre dientes, mi semilla saliendo disparada rápidamente, yéndose por el desagüe—. Cristo —jadeé, apenas capaz de ver bien mientras colocaba una mano en la pared de la ducha, mientras que con la otra sostenía a mi ahora pulsante, pero saciada polla.
No había pasado mucho tiempo desde que había hecho esto. La mayoría del tiempo, era para ayudar a que el sueño llegara más rápido, pero mierda, nunca había sido tan fuerte, tan jodidamente poderoso haciendo a mis piernas inestables. Ni siquiera estaba seguro que con una mujer me hubiera corrido tan fuerte, pero mi cerebro no estaba funcionando exactamente bien por el momento. Pero era mi, todavía, acelerado corazón el que me decía todo.
Estaba completamente enamorado de Isabella Swan y no podía hacer nada al respecto. Ni siquiera la guerra alrededor de mí lo detendría.
Terminando de ducharme, me vestí con ropa limpia, optando cenar galletas en vez de ir al comedor. Sentándome en mi catre, abrí mi portátil una vez más, había un par de preguntas que necesitaban respuestas.
…
De: EAMasen.
Para: Bella Swan.
Enviado: miércoles, 12 de mayo de 2010, 7:03 p. m.
Recibido: miércoles, 12 de mayo de 2010, 7:03 a. m.
Asunto: ¡Las galletas como cena vencen al comedor en cualquier momento!
Mi hermosa Bella,
Estaba a punto de acostarme, pero quería dejarte algo ya sea para tu almuerzo o para cuando llegues a casa en la noche.
Me alegra que te gustara la música. Respondiendo a tu pregunta… escribí esa canción antes de que mi mamá muriera. Me rogaba para que tocara todo el tiempo, e incluso más cuando no se sentía bien. Compuse esa para relajarla, para ayudarla a dormir. Algunas veces, funcionaba, pero no siempre. Otras, solo escuchaba. Estaría feliz de saber que te gustó. Ella siempre estaba intentando exhibirme.
Veinte preguntas, señorita Swan… ¿Qué hay con la raída camisa del ejército, bonita? ¿Acaso no crees que tengamos algunas por aquí? Te lo puedo asegurar, sí tenemos. Bastantes. Así que dime, cielo. Nunca me envías algo sin una historia detrás de eso.
Antes de despedirme, te quería agradecer otra vez por la llamada. Tu voz fue como medicina a una herida. Solo escucharte hace todo mucho mejor.
Siempre tuyo, Edward.
P. D.: No tuviste oportunidad de responder mi pregunta, Isabella. ¿Cuándo fue la última vez que alguien se hizo cargo de ti? ¿La última vez que un orgasmo te golpeó como una descarga eléctrica dejando tu cuerpo saciado y contento? Para mí, sería esta noche… y pensé en ti.
