La venganza de Komui

Komui va caminando de lo más tranquilo hacia su estudio, teniendo sus manos entrelazadas atrás de su espalda. Cuando llega a su oficina abre la puerta, se adentra cerrándola tras de sí, pero se detiene de golpe a medio camino de llegar a su escritorio al ver sobre este una muñeca de Lenalee en versión chibi.

- Pero… ¡¿que ven mis oclayos?! —exclama sorprendido, tallándose los ojos por si se trata de una visión, ¡pero no!, ahí está la muñeca, así que inseguro se pellizco pensando que tal vez está soñando y para su felicidad es la realidad. — ¡Es real! –exclama lleno de dicha. – ¡Sabia que Santa Claus si existe!... algo tarde pero finalmente me ha traído lo que llevo años pidiéndole. –Komui muerde su boina y cascadas de lágrimas de felicidad salen de sus ojos.

Komui corre hacia la muñeca, abriendo sus brazos para tomarla en ellos como siempre soñó hacerlo cuando Santa se la trajera. Estaba a pocos centímetros de llegar a ella y hacer su fantasía realidad, pero una extraña luz salió de la muñeca.

- ¿Are? –Komui detuvo su carrera, mirando extrañado a la muñeca al ver como esta se comienza a inflar como si su Lenalee aumentara de peso de golpe y fue lo último que vio antes de oírse un "¡Boom!" que retumbo en toda la escuela.


En la cafetería se ve a Allen siendo rodeado por un aura brillante que cegaría a cualquiera. Y Lenalee que está en las mismas está a su lado sosteniendo un tenedor que tiene algo de pastel.

- Di: ¡ah! –le dice melosa, acercando el tenedor a la boca del albino.

- ¡Ah! –Allen abre la boca de lo más feliz.

- Si quieren ocultar lo suyo de Komui no lo están haciendo muy bien… se me hace raro que aún no lo haya descubierto siendo que estos dos son muy obvios, seguro ha estado ocupando haciendo más locos experimentos. –Kailan que está sentada enfrente de ellos los mira algo asqueada, tanta miel la empalago y eso que ella es adicta al dulce.

Todos, incluidos el par de enamorados se sobresaltan al oír esa fuerte explosión y al sentir el suelo retumbar.

- Vino de la oficina de Komui ¿no? –Allen mira curioso a su novia.

- Di: ¡ah! –dice melosa guiando nuevamente el tenedor hacia la boca de su novio, ignorando que la explosión vino de la oficina de su hermano o del laboratorio, igual es algo que pasa con frecuencia no hay que tomarle interés.

Allen al igual que todos en la cafetería se encogieron de hombros y siguieron en lo suyo, ya acostumbrados a que su director haga explotar cosas.

Kailan rodo los ojos al ver que esos dos siguen en su mundo de enamorados, como que ya no es divertido comer con ellos, e incluso sus escenas le están dando náuseas y le quitaron el apetito, así que mejor se puso de pie y camina hacia la salida de la cafetería sin despedirse, sabiendo que no sirve de nada hacerlo, solo gastara saliva innecesaria.


Kanda está de pie en uno de los patios de la orden. Con agilidad y elegancia desenfunda su espada, colocándola frete al rostro haciendo que el filo quede de frente, haciendo que su rostro se refleje en ambos lados. Rayos eléctricos comenzaron a brotar de su cuerpo y espada.

El fuerte sonido de la explosión retumbo haciendo temblar el suelo, pero Kanda sigue como si nada, dejando ver lo buena que es su concentración, o tal vez simplemente ya está acostumbrado a las explosiones provocadas por Komui, no dejara que algo que pasa todos los días lo desconcentre.


Tras la puerta de la oficina de Komui están Lavi y Eiren en cuclillas con cara de demonios traviesos.

- Tres, dos, uno.

Nada más terminaron de contar "uno" y se escuchó una fuerte explosión de adentro que mando a volar la puerta y el par de listillos salto para esquivarla.

El par se asoma a la destruida oficina viendo a Komui con brazos abiertos como si fuera a abrazar a alguien, todo chamuscado, con suerte se le salvaron un par de pelos.

Al instante los dos soltaron la carcajada, tocándose la tripa y saliéndoles lágrimas.

- ¡No me lo creo, siempre cae!... ¡Es tan sencillo joderlo! –exclaman entre carcajadas que los hace revolcarse en el piso.

- ¡Mira, apenas se le salvaron dos pelos! –Lavi ya está en el suelo retorciéndose de la risa.

- ¡Ay mi pansa! –Eiren le está haciendo compañía, abrazándose la tripa.

"Paff"; fue el sonido que hizo el cuerpo de Komui al caer al suelo.


Es de noche, hay luna llena. En el laboratorio secreto de Komui, ese del que nadie conoce su ubicación hasta ahorita y que aun así muchos han sido secuestrados para ser llevados ahí y ser conejillos de india, pero como el loco cuando los secuestra los seda antes de llevarlos ahí sigue sin saberse la ubicación por nadie, ni siquiera Lenalee sabe dónde está.

En fin, se ve a Komui en dicho laboratorio con todo el cuerpo vendado pareciendo una momia. El hombre está de pie frente a una mesa y sostiene en cada una de sus manos un matraz bola, uno tiene un líquido color verde moco y el otro un líquido café caca. El líquido café lo vacío al matraz que tiene el líquido verde provocando un poco de ebullición.

- ¡Finalmente me vengare de esos dos! ¡Estoy seguro que esto funcionara! ¡wuajajajajaja…! –Komui comienza a reír de forma maniática, haciéndole competencia al conde milenario y para provocar más miedo a la escena un rayo se reflejó atrás de él.


Al día siguiente se ve a Lenalee y Kailan caminando de lo más tranquilas por uno de los muchos pasillos de los muchos edificios de la orden. El par de chicas van platicando amenamente.

- ¡Lalalalalala…!

Ambas chicas detienen su paso viendo extrañadas a Komui que camina al estilo Heidi de lado contrario a ellas, se le ve tan contento mientras en una de sus manos sostiene una botella de lo que parece licor.

- Komui despertó de muy buen humor. –comenta Kailan mirándolo como el loco que es, verlo así alerta todos sus sentidos. –lo que me sorprende es ver que esas quemaduras de grado tres que sufrió por la bromita de ayer estén curadas. –una gran gota de sudor resbala por la nuca de Kailan y Lenalee que asintió dándole la razón.

- A mí me sigue sorprendiendo eso, a veces pienso que nii-san no es de este mundo. –a Lenalee se le sombrea la frente de negro.

- Sino lo fuera, entonces tu tampoco Lenalee. –Kailan se soba la barbilla pensativa. –eres su hermana después de todo, al menos que seas adoptada.

- Si fuera adoptada me reconfortaría bastante, así al menos no habría posibilidad de que mis hijos salieran a mi hermano. –una sonrisa nerviosa y forzada adorna su rostro.

- Te entiendo, he pensado lo mismo en cuanto Eiren. –Kailan sonríe de la misma forma que su amiga.

- ¡Buenos días mi linda Lenalee! –saluda Komui pasando alado de su hermana mostrándole una expresión de drogado con aura brillante rodeándolo.

Lenalee se sorprendió porque no vino el abrazo estrangulador, restregada de mejilla y embarrada de lágrimas.

- No es que me queje, pero ver a tu hermano así de feliz me da mala espina. –comenta Kailan mirando al loco alejarse.

- A mí también. –Lenalee frunce el ceño. – ¡nii-chan ¿qué te tiene tan feliz?! –le grita realmente curiosa.

- ¡Finalmente me desharé de esos dos! –le grita en respuesta sin voltear a verla y siguiendo su camino a saltitos como toda Heidi en las montañas.

- ¡Ah! –exclaman ambas aliviadas, solo es eso.

Así que las dos siguen su camino por el lado contrario donde se fue Komui. Siguen su conversación y así paso un minuto, dos minutos, tres minutos, así hasta llegar a diez minutos cuando ambas se detienen de golpe.

- Dijo que finalmente se deshará de esos dos ¿verdad? –Kailan mira de reojo a su amiga que la mira de la misma forma a ella.

- Al ver lo feliz que estaba es porque su plan tiene mucha posibilidad de funcionar.

Las dos entrecierran los ojos, para después su pupila moverse hacia arriba comenzando a meterse en su imaginación.

Imaginación Kailan, Lenalee:

Se ve a Lavi y Eiren caminando como retrasados mentales, tomados de las manos y dando saltitos a todo estilo Heidi, incluso los vieron corriendo en un campo de rosas cuando de pronto frente a ellos aparece Komui con botella de licor en manos, todo se ve en modo chibi.

- ¡Licor! –exclaman Lavi y Eiren de lo más animados, alzando sus manos.

Lavi le arrebata la botella que se empina, bebiendo gran contenido y después se la pasa a Eiren que hace lo mismo, luego una nube de humo los envuelve y al dispersarse están ambos convertidos en cucarachas. Komui comienza a reír como maniático y las pisa.

- ¡Finalmente me deshice de ellos! ¡Wuajajajajaja…! –Komui comienza a reír como el psicópata que es, incluso Voldemort parece un tierno angelito en comparación al malvado chibi Komui.

Fin de la imaginación de Kailan y Lenalee.

Kailan y Lenalee muestran expresión de horror, por muy desesperantes que sean esos dos no merecen morir como las cucarachas que son, sin contar que Eiren es hermana de Kailan y aunque le pese Lavi es el hombre que ama.

- ¡Tenemos que salvarlos! –grita Kailan, corriendo hacia la misma dirección donde se fue Komui.

A Lenalee le resbala una gota de sudor en la nuca, pero sigue a su amiga, después de todo esos dos son sus amigos, aunque sinceramente lo que más le preocupa es que si Komui mata a esos dos se echara la soga al cuello con el loco padre que tiene Eiren y el abuelo de Lavi, y pues por muy loco que este su hermano lo quiere, después de todo es su única familia.


Allen va caminando por uno de los pasillos de uno de los edificios de la orden. El albino sostiene en sus brazos mucha comida que mira con tanto amor.

Al sentir como el suelo se mueve como si de una estampida se tratara se detiene y alza la mirada viendo a Kailan y Lenalee correr hacia él alzando una cortina de tierra atrás de ellas.

- ¡Hola ch…!

Allen no termina su frase ya que nada más paso su novia alado de él lo tomo del cuello de la chamarra y se lo llevo con ella haciendo que se le caiga su amada comida.

- ¡Mi vidita! –con lágrimas de profundo dolor Allen estira sus manos hacia donde quedo su comida.

Lenalee con una vena hinchada en la frente jala más el cuello de la chamarra haciendo que Allen saque la lengua y comiencen a salirle lágrimas ante el ahogo que su novia está provocando en él.


Kanda está en uno de los patios de la orden practicando con su espada. Cuando el piso comienza a temblar como si una estampida se acercara, alza la mirada viendo a esas dos locas correr hacia él y una de ellas lleva un moyashi.

Le restó importancia, pero cuando lo pasan siente que unas garras se entierran en su frente sacándole sangre y haciéndolo poner una mueca de dolor.

- ¡Suéltame moyashi! –grita furioso, pareciendo un demonio y con esa sangre que escurre de donde esas garras se entierran lo hace ver más tétrico.

- ¡A no, si me llevan a mi te vas conmigo! –le dice tétrico y con dientes de serrucho.

- ¡No me metas en tus cosas, tarado! –Kanda mas sombrío empieza a desprender rayos que electrocutan a Allen, pero no lo va a soltar, de hecho afirmo más el agarre.

- ¡Tú te vienes, no sé ni a donde me llevan pero si sufriré sufrirás conmigo! ¡Wuajjajaajajajaja…! –Allen chamuscado y con pelo afro sigue riendo como psicópata y Kanda a todo estilo Pikachu no deja de electrocutarlo, ya cuando muera electrocutado lo tendrá que soltar.

Lenalee que fue inteligente y cuando su novio tomo a Kanda se puso un guante de hule y es con el que lo sostiene para que no la electrocuten, ¿cómo lo hizo sin soltarlo y en medio de la carrera? Ni idea, por algo es maga.


En la cantina que está en la orden, esa que Komui se vio obligado a poner gracias a que Edrick lo obligo por querer complacer a su pequeña Eiren, se ve entrando a los clientes frecuentes, esos que incluso van en las mañanas, esos que se han quedado ahí dormidos, esos que lograron que esa cantina fuera creada, razón por la que los mayores de edad y maestros les están eternamente agradecidos ya que desde entonces ya no tienen que bajar al pueblo para embriagarse.

En fin, el caso es que se ve a Lavi y Eiren entrar valiéndoles madre que apenas sean las diez de la mañana. Ambos toman asiento frente a la barra viendo al cantinero limpiar unas copas dándoles la espalda.

- Lo mismo de siempre viejo. –le pide amigable Lavi.

El cantinero voltea, sorprendiendo a esos dos al no ser el mismo cantinero de siempre, ese viejo gordo y calvo ha sido remplazado por uno que si tiene pelo, incluso hasta bigote y pecho peludo, además que tiene una vida más sana porque no sufre de sobrepeso.

Ninguno sospecho que se tratara de Komui disfrazado, ni viéndole las gafas que brillan igual que las del loco, mucho menos al verle esa boina característica de Komui, ni siquiera lo sospecharon al verle ese mechoncillo azabache caerle en la cara.

- ¿Y el viejo? –pregunta curiosa Eiren.

- Se enfermó, así que lo estoy remplazando. –le responde con voz de macho machote y con un acento italiano.

- ¡Eres italiano! –exclama Lavi apuntándolo como si acabara de descubrir que es mago. –lindo país, está lleno de mamacitas. –un aura brillante y mueca de drogado adorna su rostro.

- ¡Claro bambino, nuestras chicas son muy guapas! –Komui le alza el pulgar de la mano derecha en son de aprobación.

- Bueno viejo, los dos queremos lo mismo de siempre. –Eiren le guiña un ojo de forma confidencial.

- Como soy nuevo y no sé qué es lo mismo de siempre les ofreceré este nuevo vino recién importado. –dice como todo negociante poniendo sobre la barra una rara botella de vino. –acaba de llegar, así que serán los primeros en probarlo. –ahora su tono de voz se mostró como esas señoritas que hacen los comerciales para que llames a esos raros concursos de telenovelas.

- ¡Seremos los primeros en probarlo! –exclaman ambos maravillados y los lentes de Komui brillan de forma sospechosa.

La puerta del bar se abre de forma brusca creando un fuerte sonido de choque haciendo que casi todos en la cantina volteen viendo a Kailan con el pie alzado dejando ver que pateo la puerta para abrirla, a su lado Lenalee que tiene una gran gota de sudor resbalando por su nuca, sosteniendo del cuello de la chaqueta a Allen que con sus garra sostiene a Pikachu, digo a Kanda que no deja de desprender rayos.

Kailan ensancha los ojos al ver como Eiren y Lavi mirando curiosos hacia ellos dirigen un vaso con vino a los labios y tras la barra esta Komui que se soba las manos estilo señor Burns y mira tétrico a esos dos.

Kailan y Lenalee ponen expresión de circunstancia al ver como el líquido a entrado por la boca de esos dos y ahora seguro pasa por su garganta.

- ¿Qué pasa chicas? ¿Por qué me miran así?... pensé estaban acostumbradas a mi belleza. –comenta Lavi curioso después de beber todo el líquido, dejando el vaso vacío sobre la barra, haciendo que un tic nervioso aparezca en la ceja derecha de las dos chicas.

- No seas tonto. –Eiren deja el vaso vacío sobre la barra y le da un zape a su amigo. –te miran así porque apenas notan lo feo que eres. –le dice con mofa.

- Fea la más vieja de tu casa, ósea tú. –Lavi la apunta de forma acusadora.

- ¿Qué dijiste cucaracha? –Eiren lo mira amenazante y lo toma de las solapas.

- Oigan… ¿se sienten bien? –pregunta entre dientes Kailan, se hecho la carrera de su vida por lo que parece ser nada.

- Perfectamente. –le responde Lavi meloso, es una monada, viene para ver si se siente bien.

- ¿No sienten que les van a salir antenas? ¿No sienten que quieren comer suciedad? ¿No se sienten asquerosos? ¿No sienten que les saldrán patas extras? –pregunta cautelosa.

Una gran gota de sudor resbala por la nuca de Lenalee que ya soltó a Allen, el cual está revolcándose en el suelo con Kanda, ambos metidos en una pelea de mordidas, puñetazos, patadas, jaladas de pelo, etc.

Lavi mira a Eiren y esta lo mira a él.

- ¿Le volviste a dar licor a Kai-chan? –Lavi mira con reproche a su amiga.

- No. Además recuerda que es una ebria violenta, no una ebria fantasiosa, para mí que se fumó la pipa de la felicidad. –comenta pensativa.

- Oigan. –a Kailan se le hincha una vena en la frente al ver que comenzaron a hablar como si ella no estuviera ahí, pero eso se gana por preocuparse por ellos.

Lenalee alza ambas cejas, no se ve que haya echo efecto lo que sea que su hermano les dio, lo mira de reojo notando como su hermano sigue con esa expresión de villano que espera pacientemente su plan dar frutos lo que le dio mala espina.

El pelirrojo se pone de pie y camina hacia Kailan que sin poder evitarlo se puso a la defensiva. Se detiene frente a ella, e inclina su rostro haciendo que la peli-azul aleje el suyo algo asustada, pero al no poder alejar más su cabeza Lavi termina rompiendo la distancia, juntando su frente con la de ella.

- ¿Qué…? –Kailan tiene las mejillas sonrojadas, siente su aroma y suave respiración, cosa embriagante, sin poder evitarlo sus ojos se van a los labios de él y pasa su lengua por sus labios como saboreándoselos.

- Kailan tu… —Lenalee mira sorprendida a su amiga ante su descubrimiento, sabe lo que significa esa mirada, ella mira así a Allen y se le hace sorprendente no haberlo notado antes siendo que son amigas, sin poder evitarlo se sonroja también.

- No, no tienes temperatura. –Lavi sonríe satisfecho.

- ¡Ya lo sé! –exclama Kailan avergonzada, cerrando con fuerza sus parpados y sonrojándose más.

Lavi posa su mirada en el rostro de ella, se ve tan mona, entonces su mirada se posó en los labios que brillan ante la saliva con la que se los humedeció unos segundos antes pasando su lengua por ellos.

Lenalee incomoda por la escena, dando por hecho que se besaran en cualquier segundo desvía la mirada y una gota de sudor resbala por su nuca cuando su mirada se topa con Eiren que tiene cámara en manos lista para tomar la foto y captar el momento del beso.

Eiren está ansiosa porque ese beso telenovela se complete y ella pueda captar la fotografía para después vendérsela a Lavi. Entonces se comenzó a sentir mareada y su vista se hizo más borrosa de lo normal.

El sonido de un cuerpo caer hacen que Allen y Kanda detengan su pelea y volteen hacia donde lo oyeron mientras se jalan los cabellos, viendo a Eiren en el suelo.

Lavi y Kailan se sobresaltan y también voltean viendo a la pelinegra tirada en el suelo.

- ¡Eiren! –Exclama Lenalee preocupada, la vio desvanecerse de la nada.

Kanda se quita de encima al albino y se pone de pie yendo hacia la pelinegra al igual que Kailan.

- ¿Qué te pasa chan…? –Lavi no termina su frase, lleva una mano a su cabeza al sentirse mareado a la vez que su mirada se torna borrosa.

- ¡Lavi-kun! –Kailan que estaba por llegar a su hermana voltea al oír otro cuerpo caer viendo al pelirrojo en el suelo, así que regreso hacia él, viéndose preocupada.

La risa malvada de Komui comenzó a oírse por todo el lugar ante la mirada de reproche de su hermana.

- Komui. –murmuran tétricos el par de peli-azules.

Kanda no sabe que cojones pasa pero por esa risa es más que obvio que Komui hizo una de las suyas con esos dos.


En la enfermería, en la sala de espera esta Komui en una esquina todo golpeado, electrocutado, con cara deformada, echo ovillo con un aura deprimente rodeándolo. Tiene dos razones para estar así: una porque Kailan y Kanda lo golpearon y dos porque el experimento no funciono como él quería.

Sentado en una silla esta Kanda con los brazos cruzados, vena hinchándose en la frente y ojos cerrados. A su lado esta Kailan en la misma posición, alado de ella esta Allen devorando una bolsa con patatas. De pie frente a Komui, esta Lenalee con los brazos en las caderas y mirando a reproche a su hermano.

- Te pasaste onii-chan, lo que les hiciste a esos dos no tiene perdón.

- No me regañes más Lenalee, además se merecen eso y más. –le dice deprimido y haciendo círculos en el suelo con uno de sus dedos. –pero mi plan no funciono; la idea era que se volvieran más dóciles y así poder humillarlos. –dice con lamento sin darse cuenta que la vena en la frente del par de peli-azules se hincha más. –no quería que se transformaran en…

La puerta de una de las habitaciones se abre interrumpiendo a Komui y haciendo que todos volteen viendo a la enfermera en jefe salir con mueca de resignación.

- Lo siento, hice lo que pude pero no logre nada. –un profundo suspiro sale de los labios de la enfermera a la vez que el par de peli-azules dirigen su mirada asesina a Komui que temeroso se escondió tras su hermana que le resbalo una gota de sudor en la nuca. –no se ha inventado una poción para solucionar eso, ni siquiera se había inventado una para lo que les paso a esos dos, en ese aspecto admiro a Komui-sama. –dice con respeto mirando al mencionado.

Komui se endereza haciendo una pose presuntuosa, pero se vuelve a esconder como gallina atrás de su hermana cuando la mirada del par de peli-azules se afilo más haciéndolos parecer más psicópatas. La gota que resbala por la nuca de Lenalee se hace más grande en cuanto Allen silba con admiración ante lo que dijo la enfermera.

- Así que la única solución que le hayo es que Komui-sama encuentre el antídoto.

Komui casi se surra en los pantalones al ver la expresión del par de peli-azules. Lenalee resignada se hace a un lado, no meterá mano, su hermano se lo merece, además ella es muy joven para morir intentando defender a su hermano que se metió solito en esto.


Lavi comienza a abrir los ojos, recuperando la consciencia.

- ¿Qué demonios paso? –susurra ronco, llevándose una mano a la cabeza al sentirla adolorida, sin darse cuenta que su voz no sonó masculina como siempre.

Con cuidado se sentó, sintiéndose extrañamente más ligero, pero con un peso extra en el torso que se carga a su espalda. Su mirada se desvía a la derecha viendo sobre la cama a un chico muy apuesto, desconocido y a la vez extrañamente familiar.

El pelinegro que está en la cama de alado tiene expresión de shock mientras se estira el elástico del pantalón viendo asustado su entrepierna.

Lavi le restó importancia y baja su mirada topándose con dos enormes senos sobre su torso haciendo que su ojo se ensanche y lleve su mano a ellos, apretándolos.

- ¡Aahh…!


- ¡Aahh…!

Ese grito femenino y masculino lleno de horror se oyó por toda la escuela. Kailan y Kanda que están afuera de la habitación dándole una paliza a Komui se detuvieron y corrieron hacia la puerta, entrando junto sus dos amigos, los cuatro en guardia por si algún enemigo se adentró.

Ahí en una de las camas se ve a una sensual y hermosa pelirroja, con su largo cabello cayendo en cascada sobre su espalda, y ese parche en uno de los ojos la hace ver provocativa mientras el otro ojo muestra el hermoso jade. La mujer mira asustada sus senos que no deja de apretarse con las manos.

En la otra cama esta un sensual y apuesto chico de cabellera negra, en un corte en capas llegándole hasta debajo de la nuca. Tiene ojos grandes y levemente rasgados de color rojo. El varón mira asustado su entrepierna.

- Chicos. –los llama dudoso Allen, solo avanzando un paso y estirando su mano temeroso hacia ellos, sin saber qué hacer para hacerlos reaccionar.

Kanda mira al pelinegro con expresión de malas pulgas y Kailan mira con tristeza a la pelirroja. En cuanto Lenalee los mira con lastima.

- ¡Soy una chica/un chico! –gritan ambos saliendo del shock.

La voz de Eiren es ronca y varonil, en cuanto la de Lavi es femenina y melodiosa.

- ¿Quién hizo esto? –preguntan sombríos ambos.

Sus expresiones dan tanto miedo que Allen al instante se escondió atrás de Lenalee y a esta le resbalo una gota de sudor en la nuca.

Kanda sale de la habitación y al siguiente segundo regresa tomando de la chaqueta a un Kamui casi moribundo, con el alma saliéndosele de la boca y se lo avienta a esos dos.

- Ahí tienen su respuesta. –les dice cortante y ambos miran tétricos a la piltrafa humana que cayó en medio de sus camas.

- Que bastardo. –Lenalee y Allen lo miran con desaprobación, pero ninguno meterá mano para salvarlo, porque esos dos dan miedo y porque Komui se lo merece.

Kailan bufo, cruzando sus brazos y lista para ver lo que harán esos dos al igual que Kanda, quieren ver como terminan de matar a ese loco por andar haciendo experimentos.

- Solo no lo maten, recuerden que él es el único que puede dar con la cura. –su instinto de hermana le hizo abogar por su hermano, después de todo es su única familia.

Kanda y Kailan bufan, querían ver sangre, pero la peli-verde tiene razón, si lo matan es más probable que esos dos se queden así para siempre, de solo pensarlo se estremecieron.


Frente a un espejo de cuerpo completo se ve a Lavi-mujer vistiendo el mismo uniforme femenino que solía usar Eiren, pero a diferencia de ella le queda muy apretado del pecho, de hecho parece tamal mal amarrado de esa zona, parece que en cualquier momento dará el botonazo.

Alado esta Eiren-hombre vistiendo el uniforme de Lavi, se le ve incomodidad en el rostro y a cada rato se estira el pantalón de la entrepierna donde se le ve extremadamente apretado, con solo verle esa zona parece que en cualquier momento se romperá el pantalón de ahí.

- Eiren… tu uniforme me aprieta y mucho del pecho. –Lavi la mira de reojo de forma burlona. –bubis pequeñas. –le dice con mofa. – ¡mira, estos son senos, no limones como los tuyos! –exclama manoseándose sus nuevas bubis y Eiren tiene un tic nervioso en la ceja derecha. –mi versión femenina está mucho más dotada que tu… aunque con las bubis que te cargas cualquiera está más dotada que tú. –Lavi agita una mano restándole importancia y su mirada sigue mostrando burla.

- Pues a mí tu pantalón me cala de la entrepierna, siento mis huevos asfixiarse. –le dice con mofa.

- ¡No mientas! –exclama indignado.

- No miento, enserio me cala. –dice más incomoda y Lavi baja la mirada a su entrepierna notando que es verdad, pero su orgullo de macho no le dejara admitir que a simple vista la versión masculina de su amiga está más dotada de ahí que él. –No lo soporto más, si sigo así mis huevos terminaran estrellados. –Eiren se desabrocha el pantalón y se los baja junto con los bóxer.

- ¡A la madre! ¿Andas excitada? –exclama asustado, alejándose considerablemente de ella, pegándose a la pared y abrazándose como virgen a punto de ser violada.

- No, mira; esta aguado. –comenta despreocupada, picándose su cosa con un dedo dejando ver la flacidez.

Lavi se endereza, recobrando según él la compostura y se aclara la garganta de una forma demasiado forzada.

- Tal vez el uniforme de Yuu-yuu me quede. –comenta pensativa.

- Lo dudo. –Lavi agita una mano restándole importancia. –Yuu-pon no lo puede tener más grande que yo. Para mí que tú saliste así porque la formula altero nuestro sistema. –explica con voz de sabiondo. –si en verdad fueras chico no la tendrías más grande que yo. –le explica como si eso fuera una ley de la vida y Eiren muestra mofa en la mirada. –el mío es enorme, me atrevo a decir que es el más grande del mundo. –dice con arrogancia y pose de galán.

- Entonces tus bubis también son grandes por eso. –comenta con burla y mofa.

- Claro que no, como ya había dicho cualquiera las tiene más grandes que tú. –dice con burla y Eiren lo fulmina con la mirada.

Indignada Eiren se termina de sacar los pantalones y bóxer, camina hacia la puerta y la abre de golpe donde los demás están esperando. Lenalee y Kailan ensanchan los ojos sonrojándose, por lo que el albino rápidamente le tapa los ojos a su novia y mira asustado la entrepierna de Eiren, se le hace que en cualquier momento esa cosa lo atacara. Kanda hace mueca de desagrado.

- ¡Nee-san! –exclama Kailan con expresión de circunstancia, tapándose los ojos, no ha visto un pene en vivo y directo en su vida y tenía que ver ahora el de su hermana o hermano, ya no sabe ni que pedo.

- Vístete. –ordena asqueado Kanda.

- El pantalón de Lavi me aprieta al igual que sus bóxer, préstame un pantalón y unos bóxer Yuu-yuu. –le pide con ternura mirando al mencionado que marco más su mueca de desagrado.

- ¡El tuyo seguro le apretara más Yuu-pon, así que no te humilles! –le dice con mofa Lavi y Allen se sonrojo al ver que cuando el o la pelirroja entro en escena mostro esos grandes senos que casi agujeran la chaqueta. –está loca lo tiene grande solo porque la pasión altero nuestros cuerpos. Ya le dije que el mío en si es enorme, que no le queden mis pantalones es porque solo fue alteración… ¿escucharon?... AL-TE-RA-CION. –aclara no queriendo quedar como un pene chico frente a los demás.

Allen, Lenalee, Eiren y Kailan tienen una gran gota de sudor resbalando por su nuca en cuanto Kanda da media vuelta y se aleja de ahí.

- Pobre, prefirió huir que soportar la humillación. –Lavi mira con lastima por donde se fue Kanda para después regresar su mirada a Kailan. –Kai-chan préstame uno de tus uniformes, hice cálculos y mis bubis están al tamaño de las tuyas. –Lavi le hace ojitos y Kailan entierra su puño en su cara haciendo que Eiren sonría burlona. – ¿eso porque? –dice adolorido sobándose su carita femenina.

- ¡Por estúpido! –responde cortante. – ¡y tu nee-chan o onii-chan tapate esa cosa! –le grita mirando al pelinegro para después dar media vuelta.

- ¿A dónde vas? –pregunta Lavi con pesar, se quedara con ese uniforme que lo asfixia.

- ¡Por el jodido uniforme! –responde cortante.

- Sabía que Kai-chan no me dejaría morir asfixiado. –Lavi sonríe bobalicón.

- Ya que Yuu-yuu me dejo botada andaré como kami me trajo al mundo, después de todo soy un adonis, no cabe duda que como mujer soy tan sensual que como hombre. –dice con arrogancia Eiren. –solo deleitare a los simples mortales con este cuerpazo y compadre que tendría si fuera hombre, neta que me enamore de mi versión masculina. –Eiren se hace el cabello hacia atrás con sensualidad.

- Yo aunque prefiera mi versión masculina como mujer no estoy nada mal, estoy hecha una mamacita. –Lavi sonríe con arrogancia y mueve su larga cabellera al estilo comercial de champú, siempre quiso hacer eso pero no tenía larga cabellera como Yuu para hacerlo, ahora que la tiene la aprovechara, es que como mujer se le ve sexy como hombre solo parecería mujer como Yuu.

- En vez de preocuparse por esas pendejadas deberían estar más preocupados en regresar a la normalidad. –Allen y Lenalee tiene la frente sombreada de negro y ojos entrecerrados, aunque aún el albino le sigue tapando los ojos a su novia.

- Siempre me he preguntado lo que se sentirá jalártela. –Eiren se soba la barbilla pensativa y Lenalee tiene derrame nasal.

- Y yo el que se siente ser tocada ahí, el orgasmo femenino dura más así que…

- ¡Ni lo intenten! –grita Kailan y Kanda llegando a la vez que estampan los uniformes en la cara de esos dos haciendo que Eiren detenga su acción de tocarse ahí y Lavi de meterse la mano.

Allen y Lenalee agradecen que esos dos hayan llegado a tiempo, y se limpian su derrame nasal.


La puerta se abre nuevamente dejando ver a una satisfecha Eiren con el uniforme de Kanda que le queda perfectamente y atrás de ella va Lavi con expresión de malas pulgas usando el uniforme de Kailan que le queda perfectamente.

- Genial, ya no siento que aplastan a mi compa. –dice con expresión bobalicona.

- Cállate. –Lavi fulmina con la mirada a Kanda que le sonríe altanero, se chingo a Lavi, es una proeza.

Lenalee y Kailan miran de reojo al compadre de Kanda, si esta tan equipado como Eiren versión masculina da miedo como su personalidad. Allen mira con envidia a Kanda que siente que su pecho se infla de orgullo.

- De imaginarme a Yuu-yuu se me hizo agua la boca. –Eiren pone expresión de sufrir derrame cerebral.

Continuará

jjajajajajaja ahora estos dos cambiaron de sexo, a ver como les van las cosas,

spero les haya gustado el kap

pido disculpa por la demora

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss