Nueva historia de la serie Miraculous Ladybug. Ya la estoy subiendo también en wattpad pero pensé en compartirla también por aqui ::DDD
Espero que os guste
Pareja: Chat noir x Marinette
Soy muy fan del MARICHAT
26. Akuma y Entrevista
Marinette decidió empezar su patrulla nocturna un poco antes de lo habitual. No era porque se sintiera acalorada en su habitación rodeada de posters nuevos de Chat noir, no era por las risitas de su kwami, ni siquiera por sus deberes heroicos. Necesitaba salir de allí, salir y sentir el aire.
E intentar alejar de sus pensamientos a cierto rubio.
Una vez que empezó a recorrer las calles de París se dio cuenta de que su idea no había sido demasiado brillante, pues si en verdad quería alejarse de Chat noir/Adrien, la patrulla nocturna no era la mejor idea, pues de seguro el felino se reuniría con ella.
Como estaba muy pendiente de sus pensamientos locos, no se dio cuenta de que estaba yendo hacía una pared de un edificio.
Unos brazos le rodearon la cintura, tirando de ella para alejarla de aquella dura pared. Ladybug gritó sorprendida y se vio en el aire, en brazos de Chat noir, quien saltó un par de edificios hasta dejarla cómodamente en el suelo de una terraza.
La chica se estremeció cuando sintió como el chico rozaba con sus manos su cintura, prolongando el contacto entre sus cuerpos lo máximo posible.
-¿En que pensabas? Podrías haberte convertido en mermelada de mariquita-La regañó el héroe gatuno con un deje de enfado. Ladybug se apartó un poco del calor de su cuerpo y sintió como se le coloreaban las mejillas.
Se sentía avergonzada.
-Gra-Gracias...-Dijo sintiéndose muy avergonzada. La mirada del chico era intensa y se recordó que hacía tres días que no se acercaban. Se mordió el labio inferior, siendo consciente de un calor que subía por su cintura.
-¿Estabas patrullando?
-Si...bueno, creí que podría aparecer un akuma...
El felino sonrió, curvando sus rasgos.
-¿O será que te apetecía verme?
Sonrió al ver como la chica se ponía muy roja. Cuando empezó a balbucear, el felino quiso aullar a la luna.
-¿Ve-ve-verte? Es-Eso no...no es c-cierto
-Marinette...
Los ojos de la chica brillaron con algo de deseo cuando lo escuchó decir su nombre de civil.
-Ahora soy Ladybug-Dijo coqueta, tocando la nariz del felino. Se sorprendió de no tartamudear.
El chico se sonrojó e intentó tomarla pero una serie de explosiones los hicieron voltear hacia la zona norte y descubrieron a un loco, vestido con un traje rojo.
El felino chasqueó la lengua.
-Aborrezco cuando tienes razón, my lady
-Dejemos esto para después, chaton, ahora hay un akuma del que ocuparnos.
Ambos saltaron, ayudados por sus prodigios, hacia el nuevo akumatizado.
-Bien hecho-Chocaron sus puños cuando Ladybug capturó el akuma. La pelea había sido intensa y larga; el akuma no era demasiado poderoso, pero dio una gran pelea que hizo sudar a los dos héroes.
Ladybug se apoyó en una de las esquinas del edificio donde se habían parado a descansar. Su mano se apoyaba en su pecho, intentando recuperar la respiración.
Chat se sentó en el suelo a su lado, en igualdad de condiciones que su compañera. Se apoyaba en su bastón y su respiración era acelerada.
-¿Estas bien?-Preguntó la catarina, algo preocupada.
-Solo necesito aire, bichito
Ladybug, o que es lo mismo, Marinette, se alegro cuando escuchó su "apodo" de labios del gatito. Intentó que no se le notase la felicidad que estaba sintiendo; gracias a dios el felino estaba sentado y no podía verla.
-Descansemos un poco-Sugirió
El felino asintió, pues aún no quería alejarse de ella. Buscaron una posición cómoda en el edificio y se sentaron juntos, en completo silencio.
Ladybug se apoyó contra el hombro de su compañero soltando un suspiro de cansancio; su prodigio sonó, anunciando que su transformación se iba a agotar. Se tensó un poco pero luego recordó que no tenía que temer, pues su compañero sabía su secreto.
Un ultimo pitido sonó, deshaciendo su transformación. Una luz rosada la recorrió y volvió a ser Marinette. Chat no se había movido y su prodigio no sonaba todavía.
La joven apretó la mejilla contra el traje de cuero del chico sin ser demasiado consciente de ello. Su delicioso olor masculino, mezclado con el sudor del héroe se coló en su nariz.
-Puedes olisquear todo lo que quieras princess-Musitó la voz ronca del felino, tirando de ella para sentarla en su regazo. La chica tembló, sintiendo el pelo como escarpias
-Que estas haciendo?-Chilló, sonrojándose en el acto. Sentía el calor de los guantes del traje de Chat en su cintura. Maldecía su idea de haberse vestido con una camiseta tan corta. Podía sentir las garras del gato rozando su ombligo.
-¿Acaso no estabas oliéndome?
-No lo hacía
-Es malo mentir, princess
-No miento-Su voz sonaba chillona y no pudo evitar gemir cuando el chico le besó el cuello con arrobo.
-Tendré que castigarte por mentirosa
-Chat!
El chico rodeó su cuerpo con un brazo, apretándola contra su cuerpo. Sus labios sorbieron su piel, llevándose parte del sudor que la chica tenía debajo del cabello. Sonrió mientras abría los labios y rodeó su oreja. La chica gimió y echó la cabeza hacia atrás.
-Ch-Chat...
-Mari...
La chica no podía resistirse a aquellos suaves besos. El chico movió su rostro para mirarla a los ojos y estos bajaron hacia sus hermosos labios rosas.
-Deseo demasiado besarte-Dijo con los ojos dilatados y las pupilas negras.
-Hazlo gatito-Dijo ella, perdida en su mirada.
Él sonrió y procedió a bajar sus labios a los de ella. Comenzó siendo un leve beso, solamente de sus labios rozándose. Marinette fue quien lo intensificó buscando el rostro del chico y mordiendo su labio inferior. Él, más que gustoso, abrió su boca y sus lenguas se encontraron.
Se besaron durante un rato, ambos perdidos en los labios del otro, separándose cuando les faltó el aire. Chat noir intentó tocar su cuerpo pero ella lo apartó, empujando su nariz.
-Garras quietas gatito
-Princess...
La tristeza se marcó en el rostro del felino. La chica, enternecida por las orejas caídas del chico, le acarició el cabello.
-Solo debes esperar un poco-Dijo metiendo sus dedos entre el cabello rubio, sintiendo como él ronroneaba, buscando su contacto-Además es tarde, y mañana tengo planes
-¿Planes?
El gato estaba curioso. ¿Que iba a hacer su princess?
-No te diré gatito, pronto lo descubrirás.
-Eso no es justo
-Es justicia poética
El gatito torció el rostro.
-¿Este gatito me llevaría hasta mi casa?-Preguntó la chica, pasando sus brazos por el cuello del atlético héroe-Prometo que pronto lo descubrirás
El felino suspiró, pasando sus brazos por la cintura de la chica.
-No puedo enfadarme contigo princess-Dijo sonriendo, tomó a la chica en brazos-Vayamos a su casa princess
Chat noir empezó a saltar entre los edificios hacia el balcón de la joven, llegando a los diez minutos. Dejó a la chica en el suelo.
Se proponía irse, pero la chica le agarró la mano.
-¿Pasarías la noche conmigo, Chat?
Su voz era demasiado dulce. El chico solamente pudo asentir y entrar en la cálida habitación de la chica. Los dos se introdujeron en las sabanas de la chica y está se apretó contra el héroe. El chico apoyó el rostro en el perfumado cabello de la chica y cerró los ojos.
-Velaré por tu sueño, princess
-Dulces sueños, Chat-La chica apretó la nariz contra el pecho del chico. A los pocos minutos ya estaba dormida.
Cuando la chica despertó se encontró con un par de rosas frescas en su almohada, junto a su peluche de Chat noir, y sonrió, llevándoselas a la nariz.
Un mensaje en su móvil le hizo recordar su plan secreto que no le pudo contar a su compañero felino. Se levantó de la cama y se fue al baño para arreglarse. Tenía aún tiempo.
-Muchísimas gracias por esta oportunidad Ladybug-Decía una emocionadisima Alya, sentada en un sillón negro frente a su adorada heroína.
Ladybug sonrió cordial, moviendo sus manos sobre los brazos del sofá donde estaba sentada, frente a la chica.
El gran plan de la chica era darle por fin la tan esperada entrevista a su amiga. Cuando descubrió que le habían hecho una entrevista a su compañero, decidió que no iba a ser menos y contactó con la revista, afirmando que daría una entrevista con sesión de fotos, con la única condición de que la persona que podía entrevistarla era la gran alumna Alya.
La revista accedió de inmediato, feliz de contar con la gran heroína de París. De hecho, habían decidido hacer un número especial de la revista solamente con datos y entrevistas de la heroína. Ella intentó decir que no era tan importante como para ello pero la revista insistió.
Ahora se encontraba en su primera entrevista. Se sentía algo abrumada por las cámaras pero al ver a su amiga igual de nerviosa se relajó, respondiendo a todas las preguntas que la joven reportera estaba leyendo en un papel.
-¿Como te sientes al ser tan conocida?-Preguntó Alya
-Bueno, es sorprendente. No soy tan especial y a veces me sorprende la reacción de mucha gente-Dijo ella tímida-Agradezco a todos los que piensan de esa manera sobre mí
-Como no hacerlo? Siempre estas salvando París
-Solo cumplo con mi deber
-¿Sueles tener miedo?-Preguntó de nuevo la chica, ajustándose las gafas.
-Algunas veces-Dijo ella-Pero siempre conseguimos salir airosos
-¿Eso os engloba a ti y a tu compañero Chat noir cierto?
-Chat noir y yo formamos un equipo imparable-Dijo Ladybug. Aquella frase ya la había utilizado en alguna entrevista anterior.
-¿Es difícil trabajar codo con codo con un chico como él?
-No diría que es difícil, tanto él como yo trabajamos bien en equipo-Dijo de manera segura-Sé que siempre puedo contar con él-Orgullo había en sus palabras.
Alya sonrió, apuntando cada palabra o gesto que hiciera la catarina. Cruzó una de sus piernas, utilizando su rodilla como una improvisada mesa.
-Hablando del chico, muchos dicen que hay algo más entre vosotros.¿Podrías decirnos si eso es cierto?-Sus cejas se alzaron, curiosas.
-Él es importante-Dijo sin más. Tampoco quería que la entrevista fuera por aquellos lugares.
-Dicen que es muy atractivo-Comentó la chica, intentando conseguir una reacción de la catarina-Hace poco que sacaron una entrevista y fotografías de él
-Cada quien tiene su atractivo
-Como su compañera, pasas mucho rato con él. ¿Podrías decirnos algo más que no sepamos?
Ladybug pareció pensar antes de contestar.
-No se le dan bien los chistes
La entrevista terminó sin más problemas. Las dos chicas se dieron un abrazo al terminar la entrevista. Alya se veía muy feliz y su sonrisa se ensanchó cuando la catarina le pidió que posara con ella en algunas de las fotografías que vendrían a continuación y que después se quedara con ella, puesto que quería estar con alguien conocido.
Las condujeron hacia un estudio fotográfico donde todo estaba preparado para ella. Había un sillón y un diván en color burdeos y unas telas oscuras hacían de fondo.
Todo muy elegante y refinado.
El flash empezó a sonar y la chica al principio se sentía avergonzada pero con el paso de las fotos y las poses todo se volvió más fácil.
-Gracias por acompañarme-Dijo a Alya, cuando se tomaron un descanso.
-Es un placer, Ladybug-Dijo Alya, que sentía como si todos sus sueños se estuvieran cumpliendo-Me encantaría que mi amiga estuviera aquí
-¿Amiga?
-Marinette-Ladybug casi se atraganta con el agua que estaba bebiendo-Mi mejor amiga, siempre le cuento todo lo que hago y ambas somos muy fans tuyas pero no pudo venir hoy
Ladybug se acordaba del corto mensaje que le había mandado, diciendo que debía ayudar en la panadería y que no podría ir. No podía evitar pensar en lo cerca que en realidad estaba.
-Seguro que está muy orgullosa de ti
-Deberías conocerla, te caería muy bien
-Seguro
Los fotógrafos volvieron a llamar a la catarina. La conversación tendría que esperar.
-Ey, tío-Nino apareció por la puerta de Adrien como rayo en pólvora. El rubio se sorprendió de ver a su amigo, puesto que no le había avisado de su llegada. Le sonrió, dejando su videojuego en pause y dejando que su amigo tomase asiento en su gran sofá blanco.
-¿Que ocurre Nino?-Preguntó curioso. El DJ llevaba algo en su espalda y los ojos del rubio se abrieron de manera exagerada cuando el chico le mostró una gruesa revista en la que aparecía...-Ladybug!
-¿Sorprendente no?-Dijo el DJ-Le han dedicado toda una revista
Adrien no respiraba. En realidad no podía hacerlo.
Entre sus manos, frente a sus ojos, ocupando toda la portada, se encontraba una sonriente Ladybug. Sus ojos brillaban intensos tras su mascara roja, sus mejillas brillaban sonrosadas y sus labios tenían un delicioso brillo.
¿Que? ¿Cuando había hecho aquello?
Llevaba una semana yendo a clase con su compañera y no había notado nada. Ni ella le había comentado que iba a hacer una entrevista, ni menos una revista entera.
-Lo mejor de todo es-Dijo el DJ, trayendolo de vuelta a la realidad-Mira quien ha hecho la entrevista-Abrió la revista en una de las múltiples entrevistas y el rubio fijo su mirada en una de las esquinas.
-¿Alya?
-Al parecer Ladybug pidió que fuera ella
-Ohhh
Nino sonrió al ver el profundo interés del rubio en la revista.
-Suerte que te he conseguido una, al parecer estan agotadas en todas partes-Comentó
-Gracias Nino
Chocaron sus puños sonrientes. Nino al ver que el rubio empezó a curiosear la revista, tomó el control del mando que el chico había utilizado y empezó a jugar a su videojuego.
Adrien rodaba sus ojos por cada pagina de la revista. A cada pagina se sorprendía más y cierto "amigito" estaba despertando. ¿Como había dejado que le sacaran aquellas fotos?
En una amplía sección llamada "Conociendo a Ladybug", había múltiples fotografías de la catarina sentada en un elegante sillón de cuero negro. Sus caderas formaban un hermoso arco, una de sus manos se dirigía hacia el espectador. En otra fotografía, Ladybug se apoyaba contra una pared y sus brazos se estiraban por encima de su cabeza, como cuando él la tomaba cuando era Marinette.
Tragó saliva fuertemente, sentía la boca muy seca.
Su lady, su Marinette.
-Hermosa...
Siguió pasando las páginas, encontrando las fotografías que le habían sacado a la chica con Alya, sonrientes y amigables. Justo igual que en su forma civil. Alya sonreía demasiado y abrazaba en alguna que otra imagen demasiado fuerte a la chica.
El rubio sonrió.
La sonrisa se le borró cuando encontró al final de la revista otra galería de imágenes. En ellas aparecía de nuevo su lady. Pero en algunas aparecía con chicos.
En algunas los agarraba con su yo-yo como si fueran malos, cosa que los que habían posado con ella habían hecho de manera poco creíble.
En otras fotos, los mismos chicos se abrazaban a las caderas de la chica, como suplicando perdón y el chico rubio estuvo a punto de romper la revista y lanzarla por la ventana.
!Aquellos tíos estaban demasiado cerca de ella! !Quizá alguna de esas manos había rozado los elegantes glúteos de la catarina! Desde esa posición podría haber pasado sin problema...
Apretó los dientes sintiendo como los celos lo consumían.
Siguió pasando las hojas.
Sin duda había fotografías en las que salía hermosa. Toda ella era hermosa, daba igual en que posición se colocase o como sonriese. Era elegante y bella.
Desde luego, algunas de esas fotografías iban a parar a su pared dedicada a su preciosa compañera.
Pero algo faltaba.
-¿Donde esta el póster desplegable?-Preguntó, mirando al DJ, quien ya llevaba dos "game over".
-¿Póster desplegable?-Preguntó su amigo.
-Pone que incluye uno-Curvó una ceja al ver que su amigo se rascaba la nuca-Nino...¿Acaso lo has guardado?
El DJ se puso rigido-Bueno, es que ...
-Dámelo
El DJ suspiró y rebuscó algo en su chaqueta. Al minuto sacó una hoja doblaba en tamaño A4 y se la pasó al rubio modelo-Es intensa, yo que tu la abriría cuando estuviera solo.
El rubio modelo decidió que haría caso a su amigo, y al fin y al cabo su amigo había ido a verlo, por lo que guardo el papel y pasó el resto de la tarde jugando con su amigo.
Nino se marcó a eso de las nueve de la noche y mientras su kwami tomaba su amado queso, dentro de su armario, Adrien se estiró en su cama.
Apoyó la espalda contra la pared y dejando a un lado la revista donde salía la catarina, se llevó la mano a la chaqueta donde había guardado el póster.
Con manos temblorosas desdobló los lados y encontró un póster algo más grande que el que le habían dedicado a él como Chat noir. Frente a sus ojos se veía una imagen de la amada heroína de París, con su apretado traje de motas en una posición de pelea. Sus ojos brillaban con aquel deje de valentía que tanto le gustaba al chico. Todo había sido retocado, su cabello brillaba, pudiendo notar cada pequeño mechón, el brillo de sus labios, las curvas de sus pechos y sus curvas en la cintura. Hasta la textura de su traje había sido resaltada.
No podía creer que pudiera haber una imagen más hermosa de su querida Ladybug.
Hasta que se le ocurrió voltear el póster. Había otro en la otra cara de la hoja.
Notó como el bulto en sus pantalones empezaba a crecer. Sus ojos recorrieron aquella figura.
En el otro lado del póster se podía ver la figura de la catarina, de su amada Marinette dando la espalda al espectador, con los brazos abiertos en forma de T, sujetando una gran tela semitransparente de color rojo con puntos negros que dejaba entrever una figura completamente desnuda o al menos eso parecía a simple vista.
Adrien abrió la boca, totalmente sorprendido por aquella visión.
Por encima de la gran tela se podían ver los hombros desnudos de la chica al igual que al final de la tela, se podían ver sus desnudas piernas desde sus rodillas hasta sus desnudos y femeninos pies.
Cuando se quiso dar cuenta, se había llevado la mano a sus pantalones, introduciendo su mano por debajo de los boxers, que empezaban a apretarle sobremanera.
-En serio estoy en un sueño-Decía una emocionada Alya en la pantalla del teléfono de Marinette.
-Te creo, felicidades Alya-Respondió la azabache, estirada en su cama junto a sus peluches.
-He entrevistado a la mismísima Ladybug, aun estoy que no me lo creo
-Te harás famosa
-Me hubiera encantado que estuvieras allí, ella es increíble
-Si, jejeje
-Y es realmente guapa, debías haber visto las fotografías que le tomaron
-Creo que me hago una idea-Dijo sonriendo mientras movía un ejemplar de la revista frente a la pantalla del móvil.
-Eso no es lo mismo que verlo en persona
-Supongo...
-Te contaré más detalles el próximo día de clases-Dijo su amiga emocionada. Marinette iba a responder pero sintió un sonido en su balcón y se asustó un poco. Se apretó contra sus sabanas y casi grita cuando una cabeza rubia apareció por su tragaluz. Recordó que estaba al teléfono con Alya.
-Hablamos mañana Alya-Dijo y no esperó a que ella le contestase.
De hecho no pudo, pues Chat noir aterrizó sobre ella de cuclillas y le arrebató el aparató, colgando y tirándolo a algún lugar incierto.
Marinette sintió la mirada hambrienta del chico sobre ella y le puso los pelos de punta. El felino respiraba aceleradamente, como si hubiera venido corriendo y sus ojos verdes brillaban más que nunca, perdidos en los azules de ella.
-Ch-Chat?
-Espero que puedas explicarme que significa esto-Dijo con voz ronca el chico, sacando de uno de los bolsillos de su traje el póster de la chica.
Marinette se sonrojó, bajando la mirada, arrepintiéndose al descubrir cierto bulto apretando en el traje del chico.
-Yo...
-Tendrás que hacerte cargo de ello-Dijo el gato, viendo hacia el mismo lugar donde ella tenía sus ojos-¿Que significa esta imagen?
-Fu-e...una entrevista...
-Fuiste cruel princess, dejaste que esos te tocaran y aún encima...-Rozó su parte inferior contra ella-Mira lo que me provocaste...
-Chat sabes...
-Ha pasado una semana, ya...no puedes poner escusas
La chica se volvió como la grana, totalmente sonrojada al notar el miembro del chico. Se rozaba de manera intencionada contra su pierna.
-Chat...
-Marinette, voy a castigarte por haber hecho esto...
-¿A-acaso no te gustó?
-NO quiero que nadie pueda ver tu cuerpo así-Musitó, tirando de la sabana que cubría su cuerpo y que no la dejaba contemplarla. Se agachó un poco sobre ella y le arrancó con desesperación su camiseta de tirantes y sus shorts, dejándola solamente con unas braguitas.
-Chat! Ese era mi pijama!
-Necesito tocarte princess, no necesito de tus envoltorios
Marinette notaba que el felino estaba demasiado excitado y eso la asustaba a la vez que la excitaba. Se apretó un poco hacia atrás pero el chico la siguió, apretando su cuerpo contra el suyo. Cuero negro contra piel sobrecalentada.
-Este cuerpo...-Dijo con un gruñido, llevando sus manos a sus pechos y acariciando sus botones sonrosados-Estos pechos...todo ello me pertenece-Gruñó y acercó su rostro al de Marinette-Eres mía, y aún así, ahora todos pueden ver a mi princess...
-Chat!-Gimió ella, presa de las sensaciones de sus manos en su cuerpo.
-Si, soy Chat noir, y tu eres mi princess, my lady
-Si...
El chico bajo su rostro para darle un beso demoledor.
-Me has dejado esperando una semana y ahora aparece esto-Musitó, besando su cuello sensible, escuchando como ella se arqueaba en busca de su contacto-Voy a dejar una marca en ti tan profunda que en la próxima entrevista no podrás ocultarla.
Marinette sintió como se humedecía ante las palabras del chico.
Muy en su interior no se arrepentía de la entrevista, pues descubriría un nuevo lado de su amado gatito.
