CAPÍTULO XXVI

Karen se alista para ir a visitar a los Grandchester, su plan tiene que dar resultado, ella y su madre no podrían vivir en la ruina, si tan sólo a su padre no le gustara jugar tanto, pero todo Londres sabe que el Vizconde de Klais es un cliente asiduo en las mesas de White y de cuanto salón de juegos que hubiera, apostando grandes cantidades, que generalmente recuperaba, pero ahora lo había perdido todo, claro menos las propiedades que no se podían vender por ser parte de un título nobiliario, aun así para Karen no es suficiente y si logra casarse con Terry, algún día será Duquesa y podrá tener una buena fortuna a su disposición; con eso en mente, ordena a su chofer que la lleve a la mansión de la familia Grandchester.

Mientras tanto en la mansión Andley, Elroy se muestra feliz al ver que padre e hija se han fundido en un tierno abrazo, al fin William ha alejado el dolor por la pérdida de Rose Mary, así que decide acercarse a ellos y felicitar a su hijo por ese acercamiento con su hija.

William hijo, qué gusto me da que estés abrazando así a tu hija – dice Elroy emocionada, llorando y riendo de felicidad, mientras se acerca a los dos y los abraza -.

¡Madre! Siempre he querido a mi pequeña, pero me daba miedo perderla, que me encariñara con ella y luego la perdiera como a Rose Mary, mi pequeña Candy.

Oh abuela, estabas viéndonos, estoy contenta, estoy muy emociona….

De repente, Candy se desmaya, lo que preocupa a su padre, mientras la abuela Elroy llama a Mary, para que arregle la cama y vaya por un doctor, William lleva cargando a Candy, va detrás de Mary, el personal de la casa ayuda lo más que puede, la mansión Andley se ha vuelto un caos.

Karen llega a la mansión de los Grandchester, luciendo su mejor sonrisa, hace que el mayordomo la anuncie y la pase a la sala, poco después Eleanor entra a la habitación.

Eleanor, buenos días, ¿cómo has estado?

Buenos días querida Karen, me sorprende tu visita, no me avisaste que vendrías a verme – comenta algo consternada Eleanor.

Oh discúlpame por favor, debí haberte avisado antes, pero hace tanto tiempo que no estoy en Inglaterra, que moría de ganas de verte, bueno de verlos, de platicar con ustedes, ya que siempre hemos sido amigos…

Si comprendo Karen, pero justo ahora iba de salida, por poco y no me encuentras – interrumpe Eleanor, tratando de comprender el motivo de la visita imprevista de Karen-

Entiendo Eleanor, entonces seré breve, vine a invitarlos a cenar en la casa mañana, nos será grato contar con su compañía – dice apresuradamente Karen, regañándose interiormente por olvidar anunciar su visita.

Ah, gracias Karen y disculpa, pero llego tarde, ahí estaremos, es muy amable de su parte pensar en nosotros y, de verdad disculpa.

Oh no hay problema Eleanor, gracias por aceptar la invitación.

Si, de nada, vamos, así te acompaño hasta la puerta, te llevaría en mi carruaje, pero me temo que voy a otro sitio.

No te preocupes, tengo esperando a mi chofer

Ah eso está bien, vamos entonces – dice al tiempo que señala hacia la puerta y pone a Karen adelante.

Afuera, Eleanor sube rápidamente al carruaje y da órdenes de ir lo más rápido posible; en tanto Karen sube al suyo y se dispone a marcharse a su casa, supone que Eleanor irá a atender alguna obra de beneficio, pero está segura de que su plan funcionará.

Richard Grandchester espera impaciente a su hijo a la salida de la Cámara de Lores, en cuanto lo ve a lo lejos, con señas le pide que se apresure, Terry camina lo más rápido que puede para llegar hasta su padre.

Padre ¿qué pasa, por qué hay tanta prisa? – pregunta desconcertado.

Vamos, recibimos un mensaje de Elroy Andley, dijo que era urgente que vayamos a la casa.

Candy, ¿le pasó algo a Candy? – pregunta nervioso

No sabemos bien, pero debemos apresurarnos

Oh papá si algo le pasa a Candy…

Tranquilo, no le pasará nada. – trata de calmar a su preocupado hijo.

Minutos después llegan a la mansión Andley, Terry es el primero en bajar y corre hacia la entrada y empuja al mayordomo en su desesperación por saber de Candy, Richard lo sigue detrás y lo disculpa.

Por favor, disculpe a mi hijo está algo angustiado por Candy.

No se preocupe Mi Lord, comprendo, todos aquí estamos preocupado por nuestra querida señora.

¿Dónde están todos? ¿Candy?

Los señores están en la habitación amarilla, lo llevo enseguida y la señora Candy está en su habitación siendo atendida por el doctor.

Terry se para en medio de la escalera y empieza a gritar desesperado.

Candy, Candy ¿dónde estás?

Elroy y Eleanor salen de la habitación y se dirigen a Terry

Tranquilo hijo, Candy está siendo atendida por un médico – le dice Elroy para tranquilizarlo.

¿Está segura?

Por supuesto hijo, no te mentiría, nos preocupa, por el desmayo, pero estoy segura que no es nada malo.

Eso espero

Por supuesto que está bien Terry – interviene Eleanor – ven con nosotras por favor, esperemos al doctor.

Oh madre, no puedo estar tranquilo, sin ella no viviré

Vamos Terry, no le pasará nada, anda ven con nosotras.

Eleanor lo toma del brazo y lo conduce a la habitación, todos esperan ansiosos al doctor, minutos después:

Señor Terry, el doctor Martin, desea que vaya a ver a mi niña – informa Mary – sígame por favor.

Por fin, ¿qué ha dicho el doctor, ¿qué le pasa a Candy? – pregunta Terry preocupado mientras camina detrás de Mary.

Pase ´por favor – dice Mary a Terry mientras se detiene ante la puerta de Candy.

Terry se apresura a entrar y exige al doctor saber qué es lo que tiene Candy.

Doctor, ¿qué sucede, que tiene mi esposa?

Terry, amor, estoy bien, no asustes al doctor.

Vamos joven, no hay porque estar preocupado y mi querida señora, no se preocupe, no me espantan los gritos de su esposo, es natural, que esté preocupado.

Candy, ¿te sientes bien? – se dirige hacia Candy sin hacer caso del doctor.

Sí, me siento bien, estaba con papá, me emocioné mucho y me desmayé, lamento haber preocupado a todos.

Cariño, no hables, doctor por favor dígame qué tiene.

Nada fuera de este mundo, joven, al contrario, es algo muy natural en parejas jóvenes como ustedes…

Está diciéndome que..

Así es

Terry sale emocionado con Candy en brazos y desde arriba grita a todos

Seremos padres, Candy está embarazada.

CONTINUARÁ

Chicas muchas gracias por su paciencia y comprensión, por continuar leyéndome, no dejaré la historia, la seguiré.

Les deseo un Feliz Año Nuevo 2018.

Ivett